Amoebozoa

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Amoebozoa
Rango temporal: Neoproterozoico – Reciente
Amoebe.jpg
Amoeba
Clasificación científica
Reino: Protista
Filo: Amoebozoa
Lühe, 1913 emend.
Subgrupos

Grupos de colocación incierta:
     Acanthopodida
     Stereomyxida
     etc.

Los amebozoos (Amoebozoa) son uno de los grupos principales de protozoos ameboides, incluyendo a la mayoría de los que se mueven por medio del flujo interno de citoplasma. Sus seudópodos son de tipo romo y en forma de dedo y se denominan lobopodios. La mayoría son unicelulares y son comunes en el suelo y en los hábitats acuáticos, encontrándose algunos en simbiosis con otros organismos, mientras que otros son patógenos. Amoebozoa incluye también Myxomycota (mohos mucilaginosos), formas multinucleadas o multicelulares que producen esporas y que son generalmente visibles a simple vista.

Los Amoebozoa varían grandemente de tamaño. Muchos miden solamente 10-20 μm, pero también se incluyen muchos de los protozoos más grandes. La famosa especie Amoeba proteus puede alcanzar 800 μm y en parte a causa de su tamaño se estudia a menudo como célula representativa. Las amebas multinucleadas Chaos y Pelomyxa pueden llegar a tener varios milímetros de longitud y algunos Myxomycota cubren varios centímetros cuadrados.

Morfología[editar]

Morfología de una ameba. En el sentido de las agujas del reloj: seudópodo, vacuola contráctil, endoplasma, ectoplasma, membrana citoplasmática, núcleo y vacuola digestiva.
Arcella, una ameba con testa circular y una abertura a través de la cual surgen los seudópodos.

La célula se divide típicamente en una masa central granular denominada endoplasma y una capa externa más clara llamada ectoplasma. Durante la locomoción se producen flujos de endoplasma primero hacia el exterior de la célula y después en sentido contrario hacia el interior.

Muchas amebas (clasificadas en Flabellinea)[1] se mueven con partes anterior y posterior definidas; es decir, que la célula se comporta como si fuese un solo seudópodo. Estas amebas producen generalmente numerosas proyecciones más claras denominadas subseudopodios (seudópodos secundarios perfectamente definidos que no están implicados directamente en la locomoción).

Otras amebas (clasificadas en Tubulinea)[1] pueden formar múltiples seudópodos difusos, más o menos tubulares y que se llenan de endoplasma granular. La masa celular fluye en un seudópodo principal y los anteriores se contraen a menos que la ameba cambie de dirección. La subseudopodia está generalmente ausente. Además de algunas formas desnudas como Amoeba y Chaos comprende la mayoría de las amebas que producen caparazones internos denominados testas. Éstos se pueden componer de materiales orgánicos, como en Arcella, o de las partículas recogidas y cementadas juntas, como en Difflugia, con una sola abertura de la cual emergen los seudópodos.

Los Myxomycota pasan por tres estadios durante su ciclo vital. Comienzan su vida como células ameboides de un sólo núcleo. Bajo ciertas condiciones se transforman en plasmodios, grandes masas de protoplasma que contienen múltiples núcleos sin separación de membranas celulares entre ellos. En algunos grupos se forma un seudoplasmodio por agregación de amebas individuales. Esta etapa es conocida como moho mucilaginoso, que puede llegar a medir varios centímetros y se desplaza deslizándose por el suelo. Por último, bajo condiciones desfavorables, el moho se transforma en una estructura compacta llamada cuerpo fructífero que contiene esporas.

El modo primario de nutrición es por fagocitosis: la célula rodea las partículas potenciales de alimento, encerrándolas en vacuolas donde pueden ser digeridas y absorbidas. Algunas amebas tienen un bulbo posterior llamado uroide, que puede servir para acumular los productos de desecho, separándose periódicamente del resto de la célula. Cuando el alimento escasea, la mayoría de las especies pueden formar quistes, que pueden ser llevados por el viento a otros lugares.

La mayoría de los amoebozoos carecen de flagelos y más generalmente no forman estructuras soportadas por microtúbulos excepto durante la mitosis. Sin embargo, algunos Archamoebae tienen flagelos y muchos Myxomycota producen gametos biflagelados. Los flagelos están anclados generalmente por un cono de microtúbulos, lo que sugiere una relación cercana con Opisthokonta. Las mitocondrias usualmente tienen crestas tubulares ramificadas, pero se han perdido en Archamoebae.

Clasificación[editar]

Antiguamente, todas las amebas con lobopodios se agrupaban en Lobosea, y junto a otros ameboides constituían el filo Sarcodina o Rhizopoda, pero ahora este grupo se considera artificial. Los estudios estructurales y genéticos han identificado a Percolozoa y a varios Archamoebae como grupos independientes. En las filogenias basadas en ARNr, estos grupos parecen divergir cerca de la base de la evolución de Eukarya, al igual que la mayoría de los hongos mucilaginosos.

Sin embargo, parece que los Lobosea restantes forman un grupo monofilético y que Archamoebae y Myxomycota están íntimamente relacionados, aunque no con Percolozoa, de acuerdo con los árboles revisados por Cavalier-Smith y Chao en 1996.[2] Consecuentemente, se ha modificado el tradicional filo Amoebozoa para contener a este supergrupo.[3] Estudios basados en otros genes han apoyado la unidad de este grupo.[4] Patterson, basándose en semejanzas mitocondriales, incluye también amebas con filopodios tales como los Ramicristates,[5] pero estos últimos ahora son considerados Cercozoa.

Las amebas son difíciles de clasificar y sus relaciones dentro del filo siguen siendo confusas. Archamoebae y Mycetozoa están colocadas en el suborden Conosea, con apoyo de filogenias moleculares, y a los otros grupos se los colocó en el suborden Lobosa o Lobosea, que es parafilético. Dos clases importantes de Lobosea han sido identificadas, Tubulinea y Flabellinea, pero varias otras tienen una colocación incierta. Fuertes similitudes entre Amoebozoa y Opisthokonta apoyan se agrupación en un clado denominado Unikonta.

Amebas comensales[editar]

Varias especies de las amebas pueden parasitar al hombre sin causar daños patológicos. Son de interés epidemiológico siendo que dan un fidedigno reporte de las condiciones de salud e higiene de ciertas poblaciones de alto riesgo. Debido a su gran parecido con la patogénica Entamoeba histolytica, es de importancia saber reconocer las diferencias morfológicas para no errar en el diagnóstico de alguna patología en la que pueda o no estar involucrada E. histolytica. Algunas de las amebas comensales y de vida libre más importantes en medicina y epidemiología, incluyen:

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. a b Smirnov A, Nassonova E, Berney C, Fahrni J, Bolívar I, Pawlowski J. (Aug. 2005), Molecular Phylogeny and Classification of the Lobose Amoebae, Protist, 156(2):129-42.
  2. Cavalier-Smith, T. & Chao, E.E. (1996). «Molecular phylogeny of the free-living archezoan Trepomonas agilis and the nature of the first eukaryote». Journal of Molecular Evolution 43:  pp. 551-562. 
  3. Cavalier-Smith, T. (1998). «A revised six-kingdom system of life». Biological Reviews of the Cambridge Philosophical Society 73:  pp. 203-266. 
  4. Baldauf, S.L. et al. (2000). «A kingdom-level phylogeny of eukaryotes based on combined protein data». Science 290:  pp. 972-977. 
  5. David J. Patterson (1999). «The Diversity of Eukaryotes». American Naturalist 145:  pp. S96-S124. 

Enlaces externos[editar]