Épila

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Épila
municipio
Escudo de Épila.svg
Escudo

Vista de Épila.

Vista de Épila.
Épila ubicada en España
Épila
Épila
Ubicación de Épila en España.
Épila ubicada en Provincia de Zaragoza
Épila
Épila
Ubicación de Épila en la provincia de Zaragoza.
País Flag of Spain.svg España
• Com. autónoma Flag of Aragon.svg Aragón
• Provincia Flag of Zaragoza province (with coat of arms).svg Zaragoza
• Comarca Valdejalón
• Partido judicial La Almunia de Doña Godina[1]
Ubicación 41°35′55″N 1°16′47″O / 41.5984995, -1.2796166Coordenadas: 41°35′55″N 1°16′47″O / 41.5984995, -1.2796166
• Altitud 336[2]msnm
• Distancias 44,1 km a Zaragoza[3]
282 km a Madrid
347 km a Barcelona
303 km a Valencia
810 km a Sevilla
Superficie 194,32 km²
Fundación 747 a. C.
Población 4 452 hab. (2016)
• Densidad 22,91 hab./km²
Gentilicio Epilense
Código postal 50290
Alcalde (2015) Jesús Bazán Sanz (PSOE)
Hermanada con Sallebœuf Flag of France.svg Francia
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Épila es un municipio de España perteneciente a la comarca de Valdejalón en la provincia de Zaragoza, Comunidad Autónoma de Aragón.

Índice

Geografía[editar]

Villa de la provincia de Zaragoza, a 42 km de la capital. Situada en el Llano de Plasencia, que es en realidad la prolongación de la Ribera del Ebro, por la vega del Jalón, en cuya orilla derecha se asienta la villa.

La constitución de la comarca de "Valdejalón" y la proximidad de la capital le ha restado capacidad e independencia de ordenar el territorio, por lo que, en lugar de ser la cabecera de esta comarca, siempre ha estado dentro del radio de influencia de Zaragoza.

El municipio ha estado entre los dos centros de desarrollo de la comarca más importantes, solo superado por el de La Almunia de Doña Godina, a cuyo partido judicial pertenece. Aunque industrial mente y en desarrollo la supero mientras existía La Azucadera y todas las industrias auxiliares.

El clima árido del Valle del Ebro es aquí una realidad, con unas precipitaciones anuales de 333 mm y una temperatura media de 14,6º.

Historia[editar]

La magnífica búsqueda e investigación que durante años ejerce el historiador Don Francisco Zaragoza Ayarza y Don Antonio Twose Sánchez. Y que tan generosamente comparte y sorprende en los coleccionables programas de fiestas patronales de cada años en la secciones de historia de la villa. Presenta a los vecinos la historia curiosa y oculta del municipio.

Así según las excavaciones arqueológicas, el primer asentamiento humano se localizó en el Cabezo de Ballesteros, dentro del casco urbano actual y los yacimientos datan del siglo VIII-VII antes de Cristo. Según los historiadores, Épila era una población celtíbera llamada en esa época Bis polis, en el año 748 a. C. Para luego convertirse en tiempos de los romanos en Segontia, Segonia como otras ciudades peninsulares con el mismo nombre, aludiendo a ser la segunda ciudad Itinerario Antonino A-25, de Caesaraugusta (Zaragoza) a Emerita Augusta (Mérida), o posiblemente Ispalis. De esta época data el puente viejo sobre el Jalón. Una de las hipótesis es que era la antigua Segontia, ciudad celtíbera situada en los alrededores de Calatorao, que consta en el itinerario de Antonino, escritor romano que describió los pueblos y las calzadas romanas de Hispania. Ricla y Calatorao, pueblos vecinos de Épila, figuran también en el itinerario.

Algunos mantienen que los celtíberos fundaron Segontia en el año 748 antes de J.C. Según Pascual Madoz, político y erudito del siglo XIX, el nombre de Segontia, interpretado en latín como “Secunda” o “segunda”, habría sido traducido al griego como “Byspolis”, o “segunda ciudad”. Este último parece que es el nombre que Plinio el Viejo daba a la población, aunque ya en su forma derivada de “Ispalis”, que pudo ser el origen de “Épila” (Es posible que “Segontia” venga de la raíz indoeuropea “Sieg”, significando victoria).

Segontia se alió con los celtíberos numancios en su lucha contra Roma y fue destruida después de la victoria romana.

Tumba del Conde de Aranda

Origen de pertenencia al Condado de Aranda[editar]

Tras la conquista de los godos que se apoderaron de Épila hacia el 473 d.C., se produjo la de los musulmanes y Épila fue ocupada hacia el año 714 sin dificultad. Más tarde los musulmanes construyeron el castillo (Siglo XI).

El rey Alfonso I de Aragón, "el Batallador", reconquistó Épila en el año 1119, manteniendo a la población musulmana, a los que se dio un año para que abandonasen el interior del recinto amurallado y se constituyesen en comunidades en barrios extramuros y salvo la vivienda conservaron todo su patrimonio, heredades, religión y derechos. En 1294 Jaime II de Aragón vendió Épila y su castillo al noble Artal de Alagón.

Después de la reconquista de Épila, la villa fue entregada a López Garcés Pelegrín. El 21 de julio de 1348 tuvo lugar una batalla entre los partidarios de la unión aragonesa y el rey Pedro IV de Aragón, ganando éste. En 1366 Pedro IV cedió Épila y Rueda (Vizcondado de Rueda) a Francisco de Perellós que le había ayudado a vencer a Pedro I de Castilla. En 1389 y 1391 Ramón de Perellós consiguió del rey Juan I los privilegios de pontazgo y de mercado. De modo que Épila después de realengo (propiedad real) hasta el año 1376, se convirtió al cederla con su castillo y el de Rueda a Francisco de Perellós, vizconde de Rueda, en parte de este condado.

En 1393 los Perellós la vendieron a Lope Ximénez de Urrea y a partir de este momento se inició la construcción del palacio cuyos muros de la pared oeste formaron parte de la muralla. Pero al tomar posesión de la ciudad, ambos juraron defender sus privilegios y proteger a sus vecinos como si estuviesen bajo la jurisdicción real. Otro Lope Ximénez de Urrea es nombrado Conde de Aranda en 1483. Durante siglos la localidad perteneció a la familia de los condes de Aranda.

Es justo nombrar a la consorte del V Conde Aranda por su magnifica ayuda a las artes aragonesas. Doña Luisa de Padilla y Manrique, la condesa de Aranda (1590-1646 ).

Detalle de Retrato de la que puede ser la V Condesa de Aranda. Dña Mª Luisa de Padilla y Manrique. Que esta dentro de un cuadro de la virgen Inmaculada depositado en la ermita de Mesones de Isuela en Zaragoza-España

Casada desde los 15 años con el V conde de Aranda. Fue una mujer progresista para su tiempo una adelantada en ideales y formas a la época en la que le toco vivir. Fuera por su dinero y linaje siempre fue propensa a la defensa de los correctos ideales cortesanos identificando los modales que ha su entender tendrían que tener la nobleza. Amiga de figuras de la talla de Baltasar Gracián protesto de acciones de la nobleza y entre sus méritos fue ser conocida como escritora y mecenas de las artes. Escribió tratados de modales y Apadrino la construcción del Convento de las Concepcionistas y San Sebastián donde trajo a los mejores artistas y artesanos disponibles en aquella época. Para disfrute actual solo existe el convento de las concepcionistas.[4]

En 1570 Juan Jiménez de Urrea y Juan Enríquez fundaron en Épila el tercer convento agustino de Aragón, llamado de San Sebastián, que estaba al suroeste de la villa cerca de la ermita de San Lázaro, en un barrio llamado todavía barrio de los Agustinos. Los frailes tomaron posesión del convento en 1573. También fundaron, en un anejo del convento, una escuela para niños pobres, donde se enseñaba la gramática latina. Se mantenía con sus propias rentas procedentes de la cesión por los Condes de Aranda de una propiedad a la que llamaron “La Viña del Señor”, que hoy es la finca de La Viñaza, de los condes del mismo nombre.

Después de la Guerra de Sucesión Felipe V concedió a Épila un escudo de armas con el privilegio de denominarse “villa” y el tratamiento de “fidelísima”. Por su conducta de fidelidad al rey en tan delicada situación monárquica.

Sucesos acaecidos en Épila con importancia para el Reino[editar]

Nacimiento de un rey y muerte de una dinastía[editar]

  • En Épila nació en el año 1358 el rey Juan I de Castilla. Hijo del conde de Trastámara, don Enrique (futuro rey Enrique II de Castilla) y de doña Juana Manuel. Como agradecimiento al pueblo y su lealtad a la corona, le dotó del rango de Excelentísima y Fidelísima Villa de Épila.

D. Pedro Pablo Abarca de Bolea, Conde de Aranda, murió el 9 de enero de 1798, en el palacio de esta localidad donde residió los últimos años de su vida y dejó sin descendencia la saga familiar, que sin heredero masculino pasó a formar parte por matrimonio de su sobrina de la casa de Híjar, desapareciendo como tal el título de Conde de Aranda, al englobarse dentro del nuevo título.

Alteraciones Nobiliarias, Trifulca entre los Aranda y Luna - Deuda de Trasmoz[editar]

El Reino de Aragón siempre ha sido convulso y desde su nacimiento ha estado en trifulcas con otros reinos o con sus estamentos. La figura del Rey siempre ha estado matizada con los tintes de sus Ricos Hombres o Nobles y la potencias familiares han desembocado en trifulcas, deudas y riñas. El poder real, eclesiástico y nobiliario en esta tierra siempre han estado en roce. Y si se le suman las campañas contra Castilla, Navarra, Italia, Baleares, Valencia y Murcia el rey en muchas ocasiones a estado ausente. Son estas ausencias las que permitían a los altos Nobles celosos de sus feudos disputar estas trifulcas y saldar deudas pendientes familiares. Hasta la dura actuación de Fernando el Católico después del compromiso de Caspe para apaciguar los dos bandos formados para apoyar a los candidatos. Y sus ordenes para encuadrar a todos los nobles bajo su mando y solo bajo sus intereses. Salva guardando a los campesinos de las trifulcas entre familias porque se polarizaban bandos a los que se sumaban partidarios por lazos de sangre, lazos de interés, lazos de amistad formando verdaderos ejércitos a los que incluso se sumaban mercenarios.[5]

Así una de las disputas que más lejos llego y más peligro para la corona tuvo. De entre todas las luchas nobiliarias que existieron en esa confusas épocas. Fue la que gracias al impago o acusación impago del Monasterio Cisterciense de Veruela al Señor de Trasmoz, Pedro Manuel de Urrea, de unos impuestos, a la postre hermano del II Conde Aranda. Que se sumo al conflicto que ya tenía con del Conde de la Ribargoza por el agua que regaba las tierras de este en el Moncayo.

La disputa creció por cuentas pendientes entre las familias se postularon en bandos. Por parte de Veruela  estaba encomendado al hospital de Añón de Moncayo, lo enfrentaron al castellán de Amposta, de la casa Aragón,  duque de Luna y protector de Veruela, de cuya orden era prelado. Y el señor de Trasmoz era hermano del II Conde Aranda que se sumo a la contienda como su valedor pese haberle disputado el titulo de su padre y haberlo desterrado él a Trasmoz.

Trasmoz fortaleza fronteriza entre Navarra y Aragón fue motivo de conflicto entre Los Luna y los Aranda. Desde mediados del siglo XIV fue un feudo del poderoso linaje de los Luna, pero tras el Compromiso de Caspe, por apoyar al Conde de Urgel, los Luna cayeron en desgracia.   Alfonso V ordenó la toma del castillo, desposeyó a los Luna de Trasmoz y su fortaleza para entregarla en feudo a Lope Ximenez de Urrea, Primer Conde Aranda, noble de su confianza, con toda su jurisdicción civil y criminal.

La casa de los Urrea eran aparte de buenos guerreros unos estudiosos de las letras, las artes y las ciencias que en esas épocas eran entremezclada con las magias y los rituales pues la comprensión de la gente estaba matizada por la fe. Esta educación familiar fuera de lo normal en la zona y en la época. Hizo que este linaje culto se esforzara tanto en las armas como en las letras. Pues en aquella época tan peligrosa era la espada como una carta bien redactada y prosada que ridiculizara al adversario o transcribiera sin errores o malos entendidos una queja al rey. Sumado a esta corriente familiar, Trasmoz era como una isla laica rodeada de todos los pueblos que pertenecían al Monasterio de Veruela. Según cuentan las leyendas, la actividad de las brujas estaba en aquellos años en su máximo apogeo y, entre los muros de su castillo, los aquelarres y todo tipo de actos paganos eran una constante. Considerando que la familia Urrea, nunca arremetió contra los moros de las misma manera que lo hizo por ejemplo el Conde de Morata. Y que la iglesia o inquisición tacho de brujas aquellas mujeres que conocían la medicina de las plantas porque sabían que eran moras conversas porque eran las que se dedicaban a la herborista y medicina en el islam. Las famosas brujas de Trasmoz pudieran ser vecinas conversas del municipio a las que el señor dejaba libremente actuar para sanar dolores con las hiervas como siempre habían hecho.

Trasmoz impedía que el Monasterio de Veruela impusiese un control absoluto sobre el territorio como sí ocurría con el resto de poblaciones de los alrededores. Era independiente, por ejemplo, en el uso del agua, ya que la Corona le había otorgado una serie de derechos que le situaban en una posición más ventajosa que al resto de municipios. Además, hay quien señala que en su Castillo lo que realmente se hacía era acuñar monedas falsas que minaban los ingresos de Veruela. El conflicto estallo y fue importante su peligro para la corona cuando las dos partes en conflicto fueron sumando nobles de peso a sus peticiones. Al punto que trasladaron el conflicto de Trasmoz al Valle del Jalón dominio del II Conde Aranda donde por miedo al incremento de las tensiones y ha ser arrestado y juzgado sin juicio justo se refugio en su casa natal de Épila y palacio de su hermano Miguel segundo Conde Aranda. La contienda se formulaba por cartas de protestas entre ellos y cartas de acción al rey al que pedían se postulara por una facción. Hasta que en un arrebato de mal perder epistolar de esta guerra psicológica que las familias se llevaban el Conde de Alagón mando arrasar y quemar el pueblo de Urrea de Jalón de donde los Urrea toman el nombre y disponían de unos graneros. El II conde de Aranda con sus huestes sitió al señor de Pedrola, sobrino del castellán de Amposta,  conde de Ribagorza y de nombre Alonso Felipe de Gurrea y Aragón, quien vio furioso e indefenso por la sorpresa del ataque cómo talaban los árboles de sus jardines y las tropas cocinaban delante de su castillo sus pavos reales, faisanes y otros.

Ante estos hechos y la tensión de la zona entro en la trifulca el Justicia de Aragón. Esta escalada armamentística llevó incluso a que la parte valenciana de la familia Urrea, el Conde de Oliva, entrara por Teruel con sus propias tropas en auxilio de sus familiares. Esto fue tomado como una invasión por parte de tropas extranjeras al entrar sin consentimiento al reino de Aragón unos caballeros armados de Valencia. En las Cortes de Monzón las dos casas en disputa ventilaron sus rencillas y trataron de este hecho. Tal era la tensión militar entre las casas que ni tan siquiera la Diputación del Reino pudo hacer nada por apaciguar la disputa.

Los nombres que se sumaban a los bandos subían de escalafón y si por parte de los Aranda se unía a su favor Luis de Híjar Conde de Belchite y Juan de Lanuza,  justicia de Aragón; por parte de los Aragón se unía a su causa Francisco de Luna, señor de Ricla y Juan de Aragón,  arzobispo de Zaragoza. La disputa se zanjó cuando en 1513 el propio rey Fernando hizo valer su poder para acordar con ambas partes el destierro de Juan de Aragón a Tudela y de Pedro de Urrea a Alagón, además de perdonar a la rama valenciana de los Urrea su entrada sin permiso al Reino de Aragón.

Sin embargo para Trasmoz y su señor. La iglesia y el Monasterio de Veruela pese a acatar la sentencia y ordenes del rey. No pudieron pasar sin venganza y fue este compendio de razones las que llevaron a excomulgar al municipio por orden papal. Como se sirve fría en el siglo XVI, en concreto en 1511, el Abad del Monasterio de Veruela decidió propagar por el municipio de Trasmoz una maldición convirtiéndolo en el único pueblo maldito conocido de toda España. A la entrada del pueblo, una cruz con un velo negro, dejaba constancia de la maldición, en la que participaron todos los monjes del Monasterio con la lectura del salmo 108 del libro de los salmos.

«Danos tu ayuda contra el adversario, porque es inútil el auxilio de los hombres; Con Dios alcanzaremos la victoria, y él aplastará a nuestros enemigos». Un salmo que se usaba para maldecir a los enemigos y con el que quedó maldecido el señor de Trasmoz, sus descendientes y todo un pueblo. No hay otro lugar en España en el que se haya realizado un ritual de estas características. [6]

Repercusión de la Alteraciones de Aragón[editar]

En 1591 durante las llamadas Alteraciones de Aragón, el justicia de Aragón Juan de Lanuza, (El Mozo) se refugió en Épila, donde vivía su madre, bajo el amparo del Conde de Aranda y el Duque de Villahermosa. Basándose en los fueros aragoneses, había protegido al antiguo secretario de estado Antonio Pérez de la persecución del rey Felipe II de España, quien acusaba a Antonio Pérez del asesinato de Juan Escobedo, secretario de la Real Hacienda y secretario de su hermanastro encargado de la defensa de Flandes, don Juan de Austria. Ante la lentitud de la justicia Aragonesa y las trabas judiciales, el rey dispuso la formación de un ejército con la excusa de una incursión a Francia. Pero que antes pondría paz en su territorio, pues estaba de camino a la empresa. El día 1 de noviembre el Justicia, Juan de Lanuza V, y los diputados convocaron a las universidades, pueblos y ciudades de Aragón para que el día 5 enviaran a Zaragoza contingentes militares dispuestos para la guerra. Se intentó aunar en la causa a valencianos y catalanes, pero mientras los primeros se excusaron, los catalanes solo se comprometieron en hacer de mediadores ante el rey. También se pronunciaron en contra de ayudar a los resistentes aragoneses, las ciudades de Tortosa y Lérida. Del mismo modo, se escribió a Felipe II para informarle del caso pidiéndole que mandase detener el ejército por las graves consecuencias que esto tendría para el Reino quien, según el lugarteniente general, podría llegar a reunir 24.000 hombres para repeler la invasión.

Pero la angustiosa solicitud no encontró mejor respuesta entre las poblaciones regnícolas. Tan solo Jaca, Daroca, Caspe, Teruel, Bielsa, Puértolas y el Valle de Gistain, prometieron enviar la ayuda requerida, el resto negaron su apoyo al Justicia a concurrir a la resistencia y en tales términos lo comunicaron a Felipe. Tampoco los grandes nobles acudieron a la llamada del Justicia.

El ejército de Alonso de Vargas, general del ejército de su Majestad cruzaba la raya aragonesa el 8 de noviembre y, sin resistencia alguna, el 12 entraba en Zaragoza. Atrás quedaban la huida de Antonio Pérez hacia Francia y la del Conde de Aranda y el Duque de Villahermosa hacia Épila, villa a la que se unirían después el Justicia y don Juan de Luna, en vista de la escasa confianza depositada en las fuerzas forales. Don Francisco de Bovadilla futuro conde de Puñonrostro, Maestre de Campo general de toda la infantería y caballería del ejército mandado por el capitán general don Alonso de Vargas acusa al conde de Aranda de seguir los pasos del de Orange, pero es más precavido en su juicio sobre el duque de Villahermosa, al que parece que considera arrastrado por complacencia al Aranda. Insiste en lo conveniente que es acabar con los amotinados por todas las vías posibles para aquietar el Reino. Bovadilla insiste al conde de Chinchón para que el gobernador Zaragoza don Ramón Cerdán sea investido de autoridad para castigar el motín demostrando para el rey el odio que despertó en sus paisanos que acelerada su llegada De Vargas para apaciguar la ciudad. Ante los rumores de convertir en Virrey al Conde de Morata le aconseja que deje actuar a Cerdán con rapidez el castigo que tal traición al rey merece.

La defección de los mandos regnícolas dio con la desbandada de las tropas en Utebo. Ocupada Zaragoza y en contra de la opinión de Vargas, el rey desató una represión con el objeto de castigar de forma ejemplar a los amotinados. Los mismos diputados de Cataluña pidieron clemencia al rey a la hora de la represión solicitando "...intercedir per los qui contra son real servey".

A las cartas de Bovadilla contesta con diplomacia el Conde de Chinchón que le insta a que todo esta en conocimiento del rey y este sabrá como actuar. Ante la lentitud de su peón Cerdán insta ha acelerar el juicio. De poco sirvieron las súplicas y la opinión de Don Alonso de Vargas, partidario de la pacificación por la vía de la prudencia, proponía reducir el castigo a los más significados, conservar los fueros aragoneses, nombrar un virrey aragonés y no mezclar a la Inquisición en asuntos que no le concernían. Puesto que el 18 de diciembre de 1591, al anochecer, llegó secretamente a Zaragoza el Comendador Gómez Velázquez, caballerizo real, con despachos de Su Majestad para don Alonso de Vargas quien luego hizo llamar a don Francisco de Bovadilla y a don Agustín Mejía. Al día siguiente don Francisco de Bovadilla ordenó a Juan de Velasco, castellano de Salobreña y del Consejo de Guerra del Ejército, la detención y ejecución pública del Justicia sin juicio al igual que Diego de Heredia, Juan de Luna, Dionisio Pérez, Pedro Fuertes y Francisco de Ayerbe y el Juicio propio de la Inquisición, en el que fue condenado, entre otros, aunque en rebeldía, Antonio Pérez. Y el juicio secreto y dictamen oculto al público enviar presos a Castilla al Duque de Villahermosa y al Conde de Aranda. La sentencia se ejecutó dos días después y el 21 de diciembre.

Nunca quedó claro si el asesinato se había cometido a instancias del propio Felipe II o si realmente Antonio Pérez estaba implicado en el asesinato. Pérez, el “monstruo de la fortuna”, logró escapar a Francia, donde murió en París. Por el contrario, Juan de Lanuza acabó siendo decapitado con público en la plaza del Mercado de Zaragoza.[7]

Presencia, documentación, huella y expulsión de los moriscos de Épila ( 1393-1611)[editar]

Es conocido que concluir la expulsión de los moriscos de España fue una empresa larga, costosa y dañina para España y su economía. Pues desde el proceso iniciado en Valencia en 1609, continuando con el de Aragón de 1610 y que en murcia en 1614 se seguía persiguiendo a la población morisca. Presenta la magnitud del drama humanitario que ocasiono entre esta población.

La expulsión en el reino de Aragón no fue orden propia del reino, pues este grupo social no representaba problema alguno de integración y su importancia en la economía del reino era importante. Siendo curiosa la intentona por parte de la Diputación del reino en 1609 al conocer de rumores y sospechas de acciones contra los moriscos del envío de Martín de Carrillo y el Duque de Villahermosa como embajadores del reino, ante la administración y consejos del Rey. Para expresar la oposición ante la previsible expulsión de España y hacerle llegar las consecuencias de estas. De ilustres personajes Señores del Reino como Don Antonio Ximenéz de Urrea, conde Aranda y Señor de Épila. Los resultados de las gestiones y ruegos fueron nulas y el 29 de mayo de 1610 se publica el bando de expulsión de la Corona de Aragón por orden real. Al día siguiente el Marqués de Aytona, Lugarteniente y Capitán General del reino de Aragón, informa al monarca del plan de expulsión. Se dispone que en cada lugar donde existen moriscos se les dará tres días desde la publicación del documento en la localidad par recoger sus pertenencias y esperar las ordenes del comisario de zona responsable de dirigirles al destierro. Para evitar la destrucción de propiedades y campos se les amenaza y advierte con la pena de muerte al que queme alguno de ellos. Se garantizo por parte del delegado el respeto a los moriscos por parte de la población, comisarios y tropas. Y explicando las excepciones a la expulsión que se podían contemplar por el delegado. Siendo las siguientes: Podían permanecer en España los menores de cuatro años, las moriscas casadas con cristianos viejos y en el caso de cristianas casadas con moriscos se podían quedar ellas y sus hijos menores de 6 años y todos aquellos moriscos que se podían acreditar como buenos cristianos por algún testigo.

Batallas en Épila[editar]

Batalla del Rey contra la Unión[editar]

En el año 1348, los nobles formaron la Liga de La Unión para defender los privilegios de esta facción contra Pedro IV el Ceremonioso. Los dos ejércitos se enfrentaron en Épila, el día 21 de julio y los realistas, bajo el mando del Infante don Pedro de Aragón, derrotaron a La Unión. El rey abolió los fueros y ordenó quemar los registros que contenían las actas de las Cortes de Aragón, razón por la que solo se conservan las que son posteriores al año 1348. Además los cabecillas de la unión, como consecuencia de esta derrota, perdieron su vida en la horca en un monte de la localidad de Épila, en que desde entonces se le denomina así y sus privilegios.

Guerra de Independencia[editar]

Al comienzo de la Guerra de la Independencia, fue en Épila donde las tropas del pueblo españolas se enfrentaron a las de Napoleón, cuando las primeras se estaban empezando a organizar.

El 23 de junio de 1808 una unidad del ejército española al mando del general Francisco de Palafox con parte formado en Calatayud, se propuso marchar de Buenavista a Épila y de allí a Zaragoza. Para cortar la comunicaciones del enemigo entre Madrid y Zaragoza durante el primer Sitio de Zaragoza. Además de proteger los molinos de pólvora de la localidad epilense, con el salitre de unos arroyos que atraviesan a esta y en relación directa como proveedores de materia prima con las reales fábricas de pólvora negra de Villafeliche. Importante detalle a tener en cuenta para la supervivencia para los franceses, también. Se trataba de una fuerza de 2.235 hombres más los oficiales y 363 caballos. Fueron por las Hermanicas de Rueda (hoy en ruinas), que se encuentran a unos pocos kilómetros al norte de Épila. Las tropas francesas, bajo el mando de François-Joseph Lefebvre, abrieron el fuego en el camino de Zaragoza el 23 de junio de 1808 a las 21 horas.

Los franceses entraron en Épila el 24 de junio por la mañana. El pueblo estaba casi desierto, aunque permanecían en él, el cura párroco, Don Domingo Marqueta, algunos paisanos y niños, y los enfermos del hospital. El pueblo fue saqueado, el cura asesinado y más de 36 personas degolladas. Sin embargo, las tropas francesas respetaron al cirujano y a los enfermos del hospital. Al día siguiente el repique de las campanas anunció la partida de los franceses y los epilenses regresaron a sus domicilios.

En la guerra de la Independencia, en 1808 los franceses mandados por el General Lefebvre derrotaron al General Palafox que tuvo que salir hacia Calatayud, en esta guerra se destruyeron archivos y quemaron edificios, imágenes, libros y legajos. También hubo batallas en las guerras carlistas, en las cuales se quemaron y destruyeron edificios.[8]

Epilenses en la expansión América y Filipinas siglos XVI y XVII[editar]

Pese a que siempre se ha otorgado un peso menor a la Corona de Aragón en las conquista o expansión del Reino de España en América y Filipinas. Los testimonios y libros lo contradicen. La costumbre de registrar y documentar los traslados que desde la península partían a las colonias y las acciones a ejecutar allí nos permiten siglos después seguir los pasos de los valientes que en los primeros albores del nuevo mundo en los siglos XVI y XVII se aventuraron en los desconocido y tenebrosas campañas de colonización.

Es curioso conocer que no fueron pocos los epilense que pese a lo desconocido y peligroso de la aventura. Se atrevieron indistintamente de sexos a embarcase en las peligrosas travesías con ilustres cargos inclusive.

Los primeros epilenses que dejaron su constancia de valentía para embarcarse a Nueva España en 1538 fue Juan Ponce, hijo de Juan Ponce y Jerónima de Ponce. Años más tarde en 1545 El hermano de Antón de Aragón que se desconoce la fecha viajo a provincia Cartagena en territorio de nueva Granada dentro del Virreinato de Perú, reclama como único heredero sus numerosos bienes y capitales. En 1555 aparece la primera referencia a una valiente vecina de nombre Dña Esperanza de Rueda y Toda que parte junto a su poderoso marido Don Jerónimo de Alderete y Mercado del puerto de Sanlúcar rumbo a Chile. Este matrimonio disfruto de su estatus y poder en Chile llegando a ser gobernador de Chile en sustitución de Don Pedro de Valdivia. No es menos el coraje y arrestos que la epilense Esperanza tras la muerte de su marido demostró. Al serle concedida una encomienda en el valle de Mapocho, dese el río Toltén hasta el mar Queule, con 388 casas y 6.000 indios a su servicio.Esto le suponía un gran sustento pero una controversia y polémica pues esto era cosa de hombres. En ese viaje a Chile les acompañaron los epilenses Juan Cola, Gastón de Rueda y Jerónimo de Rueda.

En 1614 quedo registrado como pasajero tras informe justicial y judicial el joven contable de 24 años Juan Bautista Cervera Lizarazo que ante tal empelo necesitaba justificar antes de su viaje a Perú como empleado de Gonzalo de Uría, que era cristiano viejo, sin antecedentes familiares de moros o judíos. Se sabe solo del final de Uría que murió en El Callao de Lima en 1616.

Como anteriormente con Dña Esperanza se ve que muchos vecinos fueron con personajes ilustres e importantes en la historia de la conquista. Pues los libros reflejan más vecinos afines a estas hazañas. En 1686 desde el puerto de Cádiz embarca con el Conde de Monclova y Virrey de México Don Melchor Portocarrero Laso de La Vega (1636-1705) y su esposa epilense dña Antonia Ximenéz de Urrea, nacida en 1652 y de padres Antonio Ximenez de Urrea y Felipa Clavero y Sesé V Condes de Aranda, como recojen los documentos aportados para entrar en la Orden de Jerusalén. Pese a que le quitaran de la sucesión del condado de Aranda mediante un pleito. Embarcaron en los navios San Diego de Alcalá y Santo Tomas de Villanueva con 80 criados y rumbo a Nueva España y es por ello que tambien el epilense Frontonio García fuera con ellos.

En la misión del fraile agustino Álvaro de Benabente que partieron 50 frailes hacia las filipinas que administrativamente pertenecían al virreinato de Nueva España en 1690. Se encontraban los frailes epilenses Nicolás Gil de 26 años, Nicolás Barruete de 28 años, José de Clubarel de 20 años y el predicador de 32 años José Muel. Esta comprobado que Nicolás Barruete llegó a su destino, viviendo en filipinas 11 años, desempeñando ministerios en Cainta-Taytay, Otón y en el priorato de Cebú.

Escudo[editar]

Esta villa zaragozana usa como armas heráldicas propias un escudo partido en pal, en el primer cuartel de azur hay en jefe tres flores de lis en oro y debajo una pila bautismal también de oro sostenida por dos leones del mismo metal, en el segundo cuartel bandado en azur y plata, atributos heráldicos peculiares de la familia Urrea.

Demografía[editar]

El municipio, que tiene una superficie de 194,32 km²,[9]​ cuenta según el padrón municipal para 2016 del INE con 4452 habitantes y una densidad de 22,91 hab./km².

Gráfica de evolución demográfica de Épila entre 1842 y 2016

     Población de derecho según los censos de población del INE.[10]      Población según el padrón municipal de 2016.[11]

Población por núcleos[editar]

Desglose de población según el Padrón Continuo por Unidad Poblacional del INE.

Núcleos Habitantes (2013)[12] Varones Mujeres
Épila 4634 2462 2172
Fábrica Azucarera 100 49 51
Santuario de Rodanas 0 0 0

Política local[editar]

Últimos alcaldes de Épila[editar]

Período Alcalde Partido
1979-1983 Martín Llanas Gaspar[13][14] Ind.
1983-1987 PSOE
1987-1991
1991-1995
1995-1999
1999-2003
2003-2007
2007-2011
2011-2015
2015-2019 Jesús Bazán Sanz[15]

Resultados electorales[editar]

Elecciones municipales[16]
Partido 2003 2007 2011 2015
PSOE 5 7 6 6
PP 3 3 4 3
Somos Épila 2
PAR 2 1 1 -
FIA - -
CHA 1 - -
Total 11 11 11 11

Urbanismo[editar]

El crecimiento de la localidad probablemente partió del cerro donde se situaba el castillo y en la actualidad está el mirador de la cruz, hasta la falda de la vega del río Jalón. El casco urbano estuvo protegido hasta 1790 por fuertes murallas, de las que se conservan algunos vestigios.

Épila tiene un entramado urbanístico peculiar, ya que posee dentro del municipio unos cabezos habitados, con casas-cuevas o bodegas vinícolas, que le dan una seña de identidad propia dentro de toda la comarca. Los cabezos son el del Castillo, Manolín y Los Paños. Estas casas cuevas o bodegas vinícolas, son irregulares en su planta al ser excavadas en el cabezo, según fueran casas cuevas o bodegas se modificaba su construcción. La peculiaridad de estas construcciones está sujeta a la propia forma de estar construida, pues al ser una cueva excavada en el cabezo, permite tener constante una temperatura interna y conservarse caliente en invierno y fresca en verano, razón por lo que se valoraban para la elaboración del vino.

Según fuera para casa o bodega variaba su construcción al ser distintos sus usos y necesidades. Mientras en las bodegas se situaba en la entrada un pequeño agujero, al lado de la puerta, desde donde se vertía la uva a un cuarto de extrujado para pisar la uva y que su mosto por la gravedad bajara por un canal al pozo de fermentar. Sustituyendo a la prensa, para seguir después con el proceso de la bodega. Poseían de una gran sala de una planta en el fondo donde se pasaba el mosto a los toneles y se envejecía la añada. Poseía también la puerta un ventano pequeñito que se dejaba abierto durante la elaboración del vino, para que la bodega respirara y no se acumularan gases.

Las casas cuevas se construían según las habitaciones que querían poseer, teniendo la cocina normalmente en la entrada, donde había una mejor aireación de gases y menos tierra que escavar para la chimenea. Desgraciadamente, en la actualidad se encuentran en un estado ruinoso, destartaladas y con graves inundaciones provocadas por un inadecuado y deficiente plan de asfaltado de los caminos y saneamiento, dotando a la zona de los cabezos de red de vertido y agua. Esta acción de asfaltado de los caminos y saneamiento, produjo en las cuevas un daño no contemplado, ya que las cuevas respiraban por los caminos que les pasaban por encima, eliminando el exceso de humedad y manteniendo el microclima de la cueva. Además de poseer estos caminos poco grosor en ocasiones, respecto a los techos de las cuevas, lo que dificultaba la colocación con desniveles adecuados de las cañerías de desagües, no controlando por otra parte los enganches ilegales a estos y al agua. Y tampoco el daño que las fugas de las cloacas o agua producen en zonas de vetas de roca que despistan al buscar su origen.

En la actualidad se hallan ocupadas, la mayoría de forma irregular, por la comunidad gitana. Sufren un estado de limbo que implica la compra por parte del ayuntamiento de las cuevas con problemas de inundación de particulares, para su derrumbe. En La Rioja, también existe este particular entramado urbanístico y similares problemas de abandono. Pero desde pueblos y ayuntamientos como el de Quel están luchando por recuperar y ensalzar el conglomerado de bodegas-cueva horadadas sobre el siglo XVII, en una ladera al margen del río Cidacos. Encontrando un fuerte respaldo, mientras continúa la tramitación administrativa de su plan especial, ha sumado el apoyo social y de empresas locales para realizar un censo de estas construcciones utilizadas en sus orígenes para elaborar el vino y que, tres siglos después, pueden convertirse en un reclamo turístico.[17]

Saliendo de la particularidad y singularidad de los cabezos el entramado de la localidad incluye un recuerdo de la judería, la plaza del palacio, la escalinata, barrios creados por el ayuntamiento en sendas promociones sociales y nuevas barriadas al amparo del boom inmobiliario.

Antiguamente, antes de la llegada de la recogida de basuras en contenedores, existía una práctica que influenció que junto a las puertas siempre estuviera decorado con macetas de flores resistentes al clima y que despedían perfume, como geranios. Esta costumbre que se observa en muchos cascos antiguos de España es el de tener tres aros encastrados en la pared a una altura elevada del suelo. Dos próximos a la puerta o ventana y otro alejado. Los próximos a las ventanas o puertas siempre estaban con flores y el tercero alejado era el empleado para colgar en el la basura del día que en la noche recogía un encargado del ayuntamiento. El poner contenedores eliminó la necesidad de colgar la basura para que no la rompieran los animales y poco a poco las flores en las macetas que disimulaban el olor. Es una pena que en Épila se perdiera el poner macetas en las puertas y ventanas a la par que desaparecían las mujeres mayores que las mantenían como tradición, al igual que el limpiar su tramo de fachada con lo que el pueblo se mantenía limpio por los propios vecinos.

Posee un polígono industrial pegado al pueblo y un barrio anexo al pueblo como es el de la Azucarera.

El Santuario de Rodanas, la urbanización y las cocinas, también están en el ámbito municipal de Épila.

Economía local[editar]

Épila es un municipio en parte agrícola, ganadera y apicultora. Pero con una industrialización creciente e importante en la actualidad. Con tal repercusión que da trabajo a gente de la comarca, Zaragoza y recientemente de comarcas vecinas como Cariñena y Aranda.

Evolución de la deuda viva[editar]

El concepto de deuda viva contempla solo las deudas con cajas y bancos relativas a créditos financieros, valores de renta fija y préstamos o créditos transferidos a terceros, excluyéndose, por tanto, la deuda comercial.

Gráfica de evolución de la deuda viva del ayuntamiento entre 2008 y 2014

     Deuda viva del ayuntamiento en miles de Euros según datos del Ministerio de Hacienda y Ad. Públicas.[18]

La deuda viva municipal por habitante en 2014 asciende a 634,66 €.

Industrialización[editar]

Épila por historia y población, durante un tiempo se mereció ser cabeza de comarca, en detrimento de La Almunia de doña Godina.Pero para desgracia del pueblo cuando se empezarón a constituir los partidos judiciales y se le ofrecio al municipio en la persona del Alcalde este declino la oferta por falta de presupuesto municipal para hacer fente a este nuevo estado que requeria de edificaciones acordes. Por lo que el testigo se lo pasarón a la Almunia que con su tesorería saneada por los Salesianos pudo hacerse cargo, dando la coincidencia que ocupa un lugar más central en la comarca. Durante tiempo, fue uno de los municipios de Aragón y España que más avanzado industrialmente estaba, al poseer una azucarera, una alcoholera como sección aparte de esta, una destilería, una bodega industrializada, un tejar de alta producción, industria de confección textil y unas minas para procesar mineral, una pequeña cantera para adoquines y pilastras en la serranía de Rodanas. Además de unas canteras cerca del cementerio del pueblo para la obtención de Calcio para la industria química y abonos, a partir de bancos de cal propensos en la zona.

La Azucarera y entramado industrial a su amparo[editar]

La azucarera se instala en 1908, pasa a ser una de las más importantes de España, llegando a producir 16 millones de kilos de azúcar y tener unos 1500 obreros. Siendo la primera empresa en participar y cotizar en la bolsa de Madrid .[19]​ Su cierre en 1969 supuso una fuerte crisis socio económica para Épila. Desgraciadamente en la actualidad ha sido desmantelada y derruida en parte, para construir en su solar viviendas. Supuso un gran espaldarazo para el crecimiento demográfico del municipio y del bienestar del pueblo, que creció hasta algo más de seis mil habitantes. El barrio que se creó a su amparo disponía de agua corriente, un lujo en aquellos tiempos y de piscinas dentro del recinto de la fábrica para los empleados y familiares.

Azucarera de Épila desde el mirador de la cruz.

Se instaló una destilería que procesaba la rica y gran vendimia de la zona que acompañaba a la gran bodega una vez pasadas las vías del tren.

De la remolacha una vez procesada y extraída su pulpa para el azúcar, pasaba al sector de la alcoholera del mismo recinto donde los restos se procesaban para obtener alcohol. En los últimos años, la melaza, que es el residuo de estos procesos se vendía para la confección de pastillas de caldos a otra empresa.[20]

En la serranía de Rodanas se explotó, sin éxito pese a su nombre, un complejo minero al aire de cobre, pobre en mineral y cerrado prácticamente a la par de las industrias locales. De 1947 hasta 1953. Cuyo nombre era explotación industrial La Esperanza. Contrariamente a lo que se espera de una mina esta en realidad se usó para el tratamiento y procesado de extracción del mineral obtenido en otras minas cercanas.[21]

El cierre y traslado de la azucarera y la destilería a Jerez de La Frontera acarreó un descenso demográfico importante, pues muchos trabajadores se marcharon al nuevo destino; los más de 6.000 se redujeron hasta los aproximadamente 4.500 habitantes a día de hoy. Además de producir un efecto rebote en las demás empresas crecidas al amparo de esta azucarera, desapareciendo las destilerías, la alcoholera, el tejar, la confección, la gran bodega que cargaba las botellas en el tren, por su proximidad a las vías y que disponía de un apeadero de carga propio o las minas.

Acción Pública para la Defensa del Patrimonio Aragonés, APUDEPA, solicitó la declaración de la antigua azucarera del Jalón como Bien de Interés Cultural. Al ser el complejo industrial, muestra de la arqueología industrial del Jalón. Desgraciadamente no se vio oportuno por el gobierno de turno su protección que podría sentar precedentes en las demás Azucaderas e industrias abandonadas del territorio. Y al ser un bien privado y sin protección gubernamental que obligara a su mantenimiento se dejó en manos de su dueño Ebro -Puleva su futuro. Desmantelando para chatarra todo su interior y dejando a su suerte al edificio hasta su posterior venta para hacer casas en su solar.[22]

El cierre de la Azucarera produjo un vacío industrial y tecnológico importante, hasta la aparición en 1984 de unas cámaras frigoríficas para la conservación de frutas, al amparo de los nuevos hábitos agrícolas del momento: se cambió la siembra de remolacha por el cultivo y explotación frutal.

En la actualidad el sector agropecuario está disminuyendo en favor del industrial. Esto es debido al descenso en el precio de la fruta en España y en el envejecimiento de las explotaciones, con lo que disminuyen las producciones hortofrutícolas y la calidad de las mismas. Agravando la situación del campo, las subidas de los tratamientos, el gasoil, la mano de obra y la importación de otros lugares europeos y extranjeros con una mayor calidad/precio o un menor precio.

La gente del pueblo se ha volcado en la industria de la zona. Gracias a este desarrollo industrial la tasa de paro de la comarca tiende a cero desde hace más de tres años. Épila, comarca y Zaragoza, abastecen de gente al polígono industrial de la localidad de Valdemuel (en breve quedará finalizado el segundo de nombre el Sabinar, junto a la autovía que enlaza Madrid-Zaragoza-Barcelona A2). Sumando a esta tasa cero la gente que trabaja en la General Motors de Figueruelas.

Primer Polígono el de Valdemuel[editar]

Con la instalación en Figeruelas de la multinacional GM dentro de unos terrenos comprados por Ibercaja y puestos a disposición del Gobierno de Aragón. Como primera opción al disponer de la proximidad de las vías de tren y poder hacer una apartadero de carga sin distorsionar el trayecto principal. Surgió en Aragón impuesto por esta multinacional la necesidad de disponer de empresas auxiliares en un radio no superior a 40 Km. La oportunidad para el pueblo de Épila por este mandato de la multinacional para sus auxiliares que proveen de piezas a esta mega factoría. Por la lógica de que 40 km es un trayecto fácil para si la empresa de transporte habitual de GM falla, no les suponga un gran coste el conseguir a otra empresa provisional que les haga el servicio eventual a un bajo coste. Épila se situó en la estela de municipios para albergar una o varia empresas auxiliares por este apartado y por que existía entre su directiva de ingenieros un descendiente de esta localidad con bastantes tierras de la familia esponera. Que fue el que informó al ayuntamiento de esta oportunidad de montar un polígono industrial que captara a las empresas auxiliares que estaban dispuestas a abastecer a la Opel y presentó el proyecto en la multinacional. Con la condición que se hiciera a partir de las tierras que la familia disponía en las afueras próximas al pueblo. De modo que al servicio de la especulación privada de la familia esponera que uso la oportunidad y la de algún otro vecino que disponían de tierras o granja en los alrededores. Desde el ayuntamiento encargaron la elaboración de un proyecto de viabilidad de polígono industrial e incluyeron terreno público en la operación como fue el campo de fútbol municipal. Presentándolo a la DGA y GM como aspirantes a tener una empresa auxiliar. Sumando a la propuesta la excepción de impuestos y agua para la empresa que se instalará y contratara a gente del pueblo.

Este polígono trajo a la industria moderna a la localidad con lo que desde la gente del pueblo y la comarca tubo al alcance un trabajo en el polígono industrial de Valdemuel. Y desde el ayuntamiento y el partido de gobierno del PSOE con el alcalde en cabeza. Pudieron sacar pecho de haber conseguido empresas de GM que se disputaban otras localidades y mantenerse en el ideario local como los que trajeron las empresas, más allá de la operación especulativa privada que estaba aparejada a la operación.

Segundo Polígono de El Sabinar[editar]

Al amparo del boom inmobiliario y con la oportunidad perdida de haber albergado en estas parcelas el polígono Centrovía y a las empresas que finalmente se llevó La Muela por falta de entendimiento entre el ayuntamiento y su promotor. Y por lo bien que desde el ayuntamiento de La Muela gestiono con la promotora la baza de la proximidad a Zaragoza. Que fue determinante al tener parte de las empresas que desde el ayuntamiento de Zaragoza estaban expropiando de un polígono que se encontraba dentro de un barrio, el de la avenida Cataluña, de la ciudad que tenían proyectado que fuera de expansión de la ciudad durante el mandato del Partido Popular. Aunque con el cambio de siglas del ayuntamiento al PSOE, se paralizo esta ampliación de la ciudad por ese costado y se apostó por barrios de nueva creación desde cero que fueron Valdespartera y Arcosur, casualmente en terrenos de Ibercaja. Les ponían como condición desde el ayuntamiento Zaragozano de un plus en el cobro, el traslado a Plaza o a Centrovía de la plantillas integras que disponían en el antiguo polígono expropiado, para que no despidieran a nadie.

A la segunda operación especulativa en marcha con El Sabinar, se sumó la esperanza del proyecto del estudio y rumor del quinto cinturón que desalojaba a Zaragoza y el puerto de la Muela del paso de camiones porque circunvalaban el puerto y a Zaragoza sin tener que pasar por el trayecto actual. Por las operaciones de compra de terrenos colindantes a estas parcelas que albergan El sabinar, por parte de una gran empresa constructora. Además de la anterior experiencia de éxito de Valdemuel. Una empresa privada y el ayuntamiento al que le prometió que estaba comprado todo el terreno se dispuso a realizar el proyecto que alejado del pueblo esta vez, tenía la baza de quedar en un margen de la autovía al estilo de Centrovía con la visibilidad para la empresa que esto ocasiona. La colaboración por parte del ayuntamiento fue el cambio de terrenos que estaban en lo que sería El sabinar por otros en terrenos en esos momentos municipales con un pozo financiado por el ayuntamiento en el paraje denominado El paso. Con un incremento compensatorio de los terrenos nuevos a cambio de los viejos, más pequeños, que estaban dentro del proyecto.

Desgraciadamente el pinchazo inmobiliaro afecto al proyecto y aunque los terrenos están todos comprados como les prometieron al ayuntamiento sus promotores. El éxito de este polígono no lo ha sido en gente de la localidad trabajando en él. O en captar a una gran empresa que le de vida como lo fue en el primer polígono ligado a la GM y con gente de dentro de la empresa liderando el proyecto. Ha quedado como un reflejo más del desastre especulativo que se produjo en el boom inmobiliario. Con dos empresas medianas en medio de terrenos vacíos al retirar la opción de construcción, que prefirieron perder la fianza comprometida con el proyecto.

En 2017 aunque no en el polígono propiamente dicho. Sino en frente y aprovechando la siguiente fachada a la autovía y la existencia de unos terrenos ya comprados por parte del ayuntamiento ante una eventual ampliación prevista. Se va a edificar un megaproyecto de una gran marca de suministros cárnicos, alimentación, piensos y logística. Que englobara un polígono propiamente dicho. Donde albergar un matadero, sala de despiece, empaquetado de pienso y distribución zona Norte y Sur de España. Esta operación se llevó con una alta discreción por parte del ayuntamiento ante los pretendientes a albergar tal megaindustria. Localidades de La Rioja, Navarra y Cataluña.[23]

El éxito de la negociación y el conseguir la construcción en la localidad. Estaba precedido por disponer esta empresa en la localidad de una gran finca rural donde en principio querían instalar este complejo. Pero ante la dificultad de permisos al ser zona rústica y el alto coste de trasladar servicios a una zona tan alejada de lo urbano. Sumado a la predisposición del ayuntamiento a un intercambio de terrenos de la finca por los de en frente del polígono con fachada a la autovía con lo que visualmente significa como marketing de ventas. La situación de la localidad equidistante entre Valencia, Bilbao, Madrid y Barcelona con buenas comunicaciones. Además de la propuesta de excepción de impuestos municipales del 95% y el compromiso por parte del Gobierno Autonómico de Aragón de declarar el proyecto de urbanización y expropiación de priodidad. Ganó peso para que la decisión de la empresa se decantara por instalarse en la localidad.

Patrimonio[editar]

Existe un rico patrimonio local que no se basa solo en la propia arquitectura, sino que también incluye atractivos medioambientales y paisajísticos dignos de reseñar. Ejemplos arquitectónicos claros como el palacio de los Condes de Aranda (del siglo XVI), el edificio de los Marqueses de Saudí, el de los Condes de Montenegrón, o también los conventos de las monjas Franciscanas Concepcionistas, de clausura, y el del Asilo, que ocupa el antiguo convento de los Capuchinos y donde también trabajan monjas profesas. Como patrimonio de la naturaleza cabe citar la fuente de la Cascarrera, los olivos del Santuario de Rodanas, la cueva del gato o las playas fluviales de Mareca.[24]

Encontramos otras edificaciones a destacar: casas-palacio interesantes, como la de Jiménez Frontín Dorado o la de los condes de Montenegrón y la vivienda en la que nació el mártir San Pedro Arbués, o la curiosa casa de las Yedras, empleando para bien la cortina de yedras que inunda su fachada, causando un efecto beneficioso climáticamente, tan puesto en boga con los jardines verticales y un cambio estacional de sus colores en la fachada.

En lo alto de un cerro encontramos un conjunto bloques de piedra que marcan el lugar donde se ubicaba el desaparecido castillo y en las proximidades de la población, un puente romano, del siglo III d. C. que corresponde al antiguo trazado de la vía que unía Caesaraugusta con Emerita Augusta.

Una ermita de estilo románico tardío de nombre Santa María Magdalena, vestigio más antiguo de la cristiandad en Épila. La Casa de Mareca, ocupada por los padres de la Compañía de Jesús hasta su expulsión, alberga los restos de Luis Ximénez de Urrea, IV Conde de Aranda y vestigios de un cubil defensivo musulmán, en ruinas en la actualidad y de propiedad privada.

Artístico[editar]

Iglesia de Santa María la Mayor[editar]

Iglesia de Santa Maria La Mayor

Es una iglesia de grandes dimensiones, con una volumetría clara y rotunda, realizada en el siglo XVIII según modelos barroco-clasicistas que siguen la estela pilarista. Consta de tres naves de la misma altura y cabecera recta tripartita, alojándose un coro bajo en la capilla central.

Las bóvedas de cañón con lunetos de la nave central y los brazos del crucero, al igual que la cúpula que cubre el mismo, se hallan decoradas con interesantes pinturas murales que animan el diáfano espacio.

Al exterior destaca la monumental fachada occidental, que presenta un juego de retranqueos que le confiere un dinamismo contenido. Presenta en el centro una portada clásica flanqueada por pilastras jónicas y rematada por un frontón triangular, a cuyos lados se proyectó la construcción de torres, de las que solo se acabó la de la derecha. Igualmente clásicos son los motivos que decoran el resto de la fábrica, que combina sillar con sillarejo y ladrillo, y se encuentra actualmente en perfecto estado de conservación.

En el entorno se incluyen de forma general las fachadas de los inmuebles que dan a las plazas Conde de Aranda, Capitán Esponera y la propia de la Iglesia, incluyendo la de los inmuebles que dan a la Calle vieja en el lateral y la totalidad de las parcelas que se encuentran adosadas en la parte trasera de la misma.

Las obras de la fábrica actual de la iglesia se inician en el año de 1722 bajo la influencia de Nuestra Señora del Portillo de Zaragoza. También se sabe que lo más importante de la fábrica y decoración del nuevo templo se hallaría acabado el en 1798, fecha de su bendición solemne.

La monumental fachada de los pies es una de las mejor resueltas en la arquitectura aragonesa del momento, a base de un frontispicio tetrástilo de pilastras sobre alto basamento y cerrado en frontón, con ático sobrepuesto y dos torres laterales, de las que solo se acabó la derecha, y en cuya terminación, intervino Matías Sanz, el hijo de Agustín. Se ejecutaron obras para consolidar y restaurar la torre terminada y, posteriormente, se afrontó la terminación total de la iglesia con la construcción de la torre campanario gemela a la existente en su lado izquierdo. La inauguración de esta obra, una vez terminada, se dio el 16 de enero de 2011.

De la decoración interior debe destacarse el gran conjunto mural de las bóvedas, de los más importantes del siglo XVIII aragonés, si exceptuamos el Pilar de Zaragoza y la cartuja de Las Fuentes en Lanaja. Las pinturas más importantes van firmadas por Mariano Ponzano, pintor de cámara, tío del escultor Ponciano Ponzano. El resto de las pinturas murales se atribuye a fray Manuel Bayeu. Y existe una que al menos por estilo atribuyen a Juan Ribalta. El conjunto mural de la iglesia es un relato pictorico de los logros de la virgen Maria desde sus inicios que aparace detras del retablo central hasta su final en la salida. Es digno de destacar la maestría de los pintores pues consiguen con trampantojos que las pinturas cobren vida a los ojos de los espectadores y así un pontifice se asoma del marco, un pie asoma para pisarte y bestias que representan a los evangelistas salen de los cuadros en 3d. Es increible pensar de que siglo son estas pinturas y el realismo que consiguen para engañar al ojo y causar ese efecto.

Detalle digno de ampliar para apreciar los efectos del fresco para mostrar partes de ellas saliendo de la propia pared como si de un 3D estuvieramos contemplando. Teniendo en cuenta del siglo que es.
Cuadro de San Francisco del pintor Juan de Ribalta situado dentro de la sacristía de Santa María la Mayor de Épila en zaragoza

La iglesia de Santa María la Mayor tiene un altar, construido en el solar de la casa del inquisidor San Pedro Arbués, en el que se veneran sus reliquias. En otro de los altares se encuentra la Virgen del Rosario. En esta misma iglesia hay un fresco atribuido a Francisco de Goya, varios frescos de Francisco Bayeu, y una imagen de Jesús niño llamada “El Cautivico”, que hasta la exclaustración de 1835 perteneció a un convento de los capuchinos que se encontraba en Épila bajo el patrocinio de San José.

Sepulcro de Lope Ximénez de Urrea[editar]
Épila - Iglesia de Santa María la Mayor 41 - Sarcofago de Don Lope Ximenez de Urrea.JPG

Dentro de la Iglesia de Santa María la Mayor hay que hacer una reseña al bello sepulcro de talla en alabastro aragonés de Don Lope Ximénez de Urrea, Virrey de Sicilia por dos veces una con Alonso V y otra con Juan II y III Vizconde de Rueda. Hombre leal a Don Fernando de Aragón y padre del primer conde de Aranda también de nombre Lope y otros miembros de su familia.[25]​ Como relata el brillante enlace adjunto en referencias de este sepulcro. No fue su entierro original este de Épila. Sino que fue trasladado desde la catedral de Sicilia donde fue enterrado con honores de monarca y reconocimiento de su buen hacer, humanismo amante de las letras, artes y ciencias promotor Universidad Catania y gobernador justo de la población. Por orden de su viuda que entendía que por el amor que siempre tubo hacia su localidad de nacimiento esta comprendía tenía que ser su lugar de descanso eterno. Encargó hacer una capilla de San Miguel como guerrero que fue y desapareció con la demolición de la antigua iglesia. Se respetó por parte de los nuevos patronos de la que iba a ser nueva iglesia barroca de la localidad que era el concejo del Ayuntamiento de Épila que empezó con la obra en 1748 hasta llegar a la altura de la capilla de San Miguel en 1769 donde pidió permiso a su propietario en aquel momento que era X Conde Aranda. Por pertenecer a su familia y la importancia del personaje para la corona de Aragón y España. El conde pidió informes a su abogado para saber como actuar para no perder poderes en la nueva iglesia. Aceptó previa aceptación del ayuntamiento y promotor de la nueva iglesia que el sepulcro permaneciera en la misma localización donde se encontraba su antigua capilla y que el conde mantuviera sus derechos eclesiásticos para él y sus descendientes. Su disposición en esta nueva iglesia fue empotrado dentro de los muros, lo que impedía contemplar su magnífica manufactura y porte señorial.

Recientemente se han llevado a cabo hallazgos reseñables en dicha obra fúnebre, arrinconada y sin brillo en un rincón de la iglesia.[26][27]

Los trabajos han recuperado para la villa y el patrimonio Aragonés, una obra espléndida en alabastro de extraordinaria calidad, datable hacia 1500 y, de manera sorprendente, inédita. Su pasado culto y figura para la eternidad queda curiosamente detallado en el tramo final de su tumba ,el zocalo, donde siguiendo su iconografía y escenas que presenta alrededor del sepulcro. Bien puede interpretarse la narración en piedra de la lucha del león de Nemea al que vence Hércules, reflejando el conocimiento de los textos clásicos del Virrey.

Ermita de Santa María Magdalena.

La ermita de Santa María Magdalena[editar]

Es un vestigio del románico tardío de Aragón y en la actualidad está vacía.Como vestigío de esa cristiandad primitiva y pagana existen en sus paredes dibujos geometricos de circulos y otros que representaban de una forma esquemática y sencilla la sensación y expresión visual de aquellos viejos cristianos con su religión. Dista unos 800 metros del cementerio. Se encuentra en una zona degradada y marginal denominada 'las cuevas', porque en los alrededores existen numerosas casas-cueva y bodegas vinícolas, deshabitadas la mayoría en la actualidad. Antiguamente se hacía una romería hasta la ermita y se merendaba en sus inmediaciones una vez acabada la misa. Su marginalidad la llevó al deterioro y a sufrir robos y vandalismo en su interior. Los gitanos locales incluso la emplearon para encerrar perros. Cuando la ermita llegó a amenazar ruina, se tuvo que intervenir para su saneamiento.

Santuario de la Virgen de Rodanas[editar]

Plaza de Santuario de Rodanas.

Enclavado dentro de la denominada Sierra de Nava Alta dentro de lo que podria ser una sierra que precede al Moncayo como inicio de sus faldas.Se encuentra este singular santuario dedicado a la Virgen María. Este paraje de monte actual se queda corto con lo que reflejan los apuntes historicos que un día fuerón estas serranias. Ricas en caza y leña, al punto de ser coto de caza Real. Causa suficiente para nunca formarse una población propia en la zona. Como todo santuario dedicado a ella y bajo su protección se encuentra coronado en la entrada por las letras VM. El origen del santuario como inmueble es un pragmatismo entre las corrientes oficiales de la iglesia y lo pagano del pueblo.Pues en su construcción intervinierón multiples sujetos de la sociedad de la época. Desde frailes y curas, Nobles y pueblo llano, dejando su impronta y mezcla en ella.Los milagros reflejados en un libro testimonial que se encuentra en la sacristia, dan fé de los milagros presenciados y ocasionados a lo largo de su historia por la virgen a sus creyentes que se encomendaban a su intervención para sanar. Y tal fué su popularidad en la época que existia un prehospital donde se llegaron a registrar 300 enfermos esperando la ocasión para pasar ante la virgen. El suntuario estaba compuesto por una primitiva y pequeña ermita que poco a poco se fue ampliando. Unas celdas para frailes que en la actualidad son llamadas cocinas pues llegaron a coexistir en el lugar frailes y monjes de distintas congregaciones, algunos de forma más permanente y otros como lugar de paso y perigrinación y beneración.Dos curas al cargo de las homilías con casa propia,una fragua y herrería, carpinteria y un hospedaje.

La contribución de la gente a la hermita de la virgen era de muchas formas, si los ricos contribuían sufragando partes del edidfico, muebles,berjas o lienzos y frescos. La gente humilde contribuía con peonadas de albañil. Todos eran formas de agradecer a la virgen una intervención sanatoria hacia ellos o familiar. Siendo tan famosa su virtud sanadora que venian de todas partes de la Corona.Y su famoso aceite del cantarico viajo como engüento sanador por todos los rincones de la geografía española, hasta que dejo de manar.

En 1810 la invasón Francesa hace extragos en el santuario. Pues según cuentan los escritos una vez tomada la localidad de Épila por las tropas de Napoleón estas se dirigierón al santuario donde los lugaraeños se habian guarnecido del ataque sobre la localidad.Les llego a sus mandos la historia del origen francés de la talla y su huída de Francia por no encontrarse agusto con ellos.Como venganza hacia ella y hacia los lugareños fervientes seguidores de la virgen según la leyenda. O siguiendo instrucciones de Napoleón de llevar la luz de la ilustración sobre la oscuridad, supersticción y servidumbre de la religión tan arraigada en España y con tanto poder material y politico de los curas y mental de la devoción.Ordenaba destruir toda aquella reliquía procesada por la localidad que invadian. De modo que su modo de ver destruían el poder politico del cura local sin su reliquía para arrengar a lo lugareños y el Supersticioso o fervor del pueblo al destruirles aquello a lo que se encomendaban frente a una batalla. Y Decidierón prenderlo fuego despues de saquearlo para agrandar el tesoro francés. Pues según dejarón escrito ellos mismo se maravillarón ante la riqueza de plata y joyas que existian como ofrendas a la virgen.Este incendio ocasiono una pérdida irreparable en lienzos, manuscritos y joyas que desaparecierón, pero curiosamente ninguno de los retratos de virgenes que había salierón dañados según leyendas y la talla fue escondida antes de la llegada de las tropas. Como recuerdo de tal vileza en la fachada al lado de la entrada queda una baldosa con el regimiento francés que provoco el desatre. Pero tambien queda reflejada la visita del mayor de los frailes al general al cargo de las tropas francesas de la zona una vez bajo dominio francés para rogarle que mandará un destacamento al santuario para que protegiera lo que se estaba reconstruyendo de los bandoleros de la zona que atormentaban a los habitantes del santurio amenzando y robando a los peregrinos y creyentes que por los caminos transitaban hasta el santuario. Quedando reflejado con ello aquello que no hay nadie peor para un español que otro español.

Como curiosidades dentro de la ermita existen númerosas lápidas de pudientes familias de creyentes, la talla de San Nicolas que sobrevivio a la ruina de su ermita en lo alto del cabezo de San Nicolas, Una virgen de Guadalupe que preserva de los demonios de la tierra y Una de la Inmaculada recientemente donada por la familia de los condes de Montengron que protege de los que vienen del cielo.La talla de la virgen de Rodanas es una bella talla de alabrastro con policromías y a su fama sanadora le suma la de conciliadora pues bajo su manto conviven como patrona los siete pueblos que conlindan al Santuario. Dicendo otra leyenda de ella que las 7 flores de lis de su manto son la expresión del hermanamiento de esos 7 pueblos bajo la protección de la virgen.Como en algunos templos dedicados a la virgen María, existe un curioso cuadro fuera de la vista al encontrarse en el balcon del coro que representa a un angel con un macho cabrio. La interpretación que a este tipo de obras se le da es la lucha que existia en la época entre el matriarcado que representaba la virgen Maria y el patriarcado que representaba jesús.

Existe también como interés turístico un campo de olivos centenarios, próximos a la plaza del santuario y enfrente del bar. Además un detalle curioso y digno de prestarle un guiño, es el reloj de sol que hay en la fachada de la casa del cura, teniendo la fecha gravada de la construcción del santuario y enfrente de él en la portada de entrada a las cocinas el año de su finalización como recinto. Sumándose el parque y la laguna artificial con patos y cisnes detrás de las cocinas, donde antes se encontraba el lavadero.

Las excursiones que citan en el enlace de rutas, son muy interesantes porque indican el recorrido. Una que recogen y es muy interesante de visitar es Vadearcos, perteneciente al término de Tabuenca, pero dentro de la serranía de Rodanas que agrupa varios términos municipales.

Pilón marca aparición virgen Rodanas.

En la actualidad se ha adecentado el recinto y su plaza, para la visita turística y no es extraño acudir cualquier sábado y encontrarse, con el buen tiempo sobre todo.., los merenderos y las mesas llenas de gente que viene a pasar el día y hacerse una parrillada, un rancho o a comer comida de casa en el campo. Solo está permitido el fuego dentro de los fogones protegidos en lo que antes eran unas parideras. Que se han acondicionado para fogones una y otra, la más grande para comedor con mesas y bancos. Con esa condición turística también sean incorporados unos baños públicos, que sortean con un gracioso puente un barranquillo. Dándole su particular pincelada y estilo a estas obras de acondicionamiento, el jefe y encargado de obra del ayuntamiento por entonces Don. Jesús Va Villa, al disponer de plena libertad de ejecución de estilo de obra.

El santuario es propiedad de un patronato que dirigen el cura y el alcalde. En la cocina del Ayuntamiento hay un aula de la Naturaleza. Y en la que comparten el ayuntamiento y los hermanos de la cofradía de la virgen, en unos trabajos de adecentarla apareció una representación en un fresco de la última cena, de autor desconocido.

Actualmente se están llevando obras de restauración del Santuario por parte de la cofradía de la Virgen de Rodanas, mediante subvención y con dinero donado por los vecinos del pueblo, mediante la compra de un Dvd, con fotografías de los cofrades. Se intenta repetir el éxito de la donación para la restauración del altar de la virgen de Rodanas.

Palacio de los condes de Aranda o Duques de Híjar[editar]

Palacio de los Condes de Aranda.
Galerías ciegas del palacio, destapadas durante las obras.
Celosías nuevas del palacio de Épila, sin colocar y acabar, comparadas con las viejas.

La concesión de la grandeza de España en 1626 por el rey Felipe IV a los condes de Aranda venía a reconocer las empresas edilicias de los mismos, tanto en el palacio, como en el convento e iglesia de religiosas descalzas de la Inmaculada Concepción. Entonces eran condes de Aranda don Antonio Ximénez de Urrea y doña Luisa de Padilla y Manrique.

Constituyen tanto el palacio como el convento e iglesia uno de los conjuntos más notables del siglo XVII en Aragón. La fachada más noble del palacio no es la principal, con excepción de la portada, sino la posterior, que da a la huerta y forma ángulo, en una amplia explanada, con la portada del convento, donde los condes concentraron todo el ornato. Esta fachada posterior en tres plantas sobre un basamento, resulta sobria y grande de concepción en un estilo protobarroco, con matices mudéjares tardíos en sus celosías de cubierta y un aparejo madrileño en su paño de fachada.

Tanto dentro en el patio como en la parte que mantienen las celosias se intuye un corte brusco de la construcción que muestra que se le añadio la parte que presenta paño aparejo madrileño. Es más notable en el patio porque se ve interrumpido el cuadrado natural en arcos que presentaría en su origen.

En el entorno del pueblo y comarca se le nombra al palacio por su casa nobiliaria original que fueron los Urrea o Condes de Aranda pero tras su desaparición dinástica e incorporación en la casa de Híjar. Sus descendientes a nivel administrativo pasaron a ser el apelativo del palacio. Causa que en ocasiones se busque el Palacio como del Conde Aranda y sucesos como su desmatelamiento aparezcan bajo el nombre del Duque de Híjar. Es en el periodo más cercano en vida de don Alfonso abuelo de doña Cayetana de Alba cuando se dota al edificio de comodidades propias de su tiempo gente pudiente, como servicios y agua caliente. Motivo que causo que Franco durmiera en él durante la contienda militar de la guerra civil. En la habitación de azul de las constelaciones donde le gusto dormir a la Duquesa de pequeña. Cercana al pasadizo conectaba con el convento estaba esta habitación que tenía las parederes enteladas de seda y el techo azul con las cosntelaciones que desde el pueblo se ven por la noche. Que el segundo hijo de la duquesa se llame Alfonso, es un homenaje a su abuelo de Cayetana, Alfonso de Silva, que pasaba largas temporadas en Épila, administrando sus extensas propiedades en la ribera del Jalón. Y gustaba vivir en la población en contra posición a su hijo que gustaba de vivir en grandes ciudades como Madrid o Sevilla. El esfuerzo de recuperación de la ruina tras la guerra civil, en que quedó el emblema de los Alba que es el palacio de Liria. Llevó a que poco a poco los Alba fueran vendiendo posesiones para hacer frente al coste de la recuperación de este palacio. La empresa tras la desaparición de su padre la continuo su hija Dña Cayetana. Motivo que está detrás de la venta final de todas las grandes posesiones que disponían en la ribera del Jalón. Con la venta de estas tierras el estar administrándolas, que era el motivo en el que sustentaba sus estancias el abuelo. Dejaron de ser necesarias y durante un tiempo el palacio quedó en espera mientras un administrador lo conservaba. La visita que tras su segundo matrimonio hicieran Doña Cayetana y su marido Aguirre a la localidad y palacio con la excusa de viaje de novios. Les hizo comprender el valor real del inventario que el inmueble disponía en una época de transición y de volver a tener una identidad como comunidad. La figura de Aguirre, antiguo jesuita fue dañina para los inmuebles desperdigados por España. Superviso las colecciones y objetos contenian y los desmantelo la mayoría centralizandolo en Dueñas y Liria en la actualidad muy vigilados por las autonomías de Madrid y Andalucía para controlar el valor patrimonial que atesoran de interés cultural.Se cree que fue por temor a la creciente identidad como pueblo cursaban las autonomías.Pudo asustar a los Alba que ante el conocimiento del valor de lo que el palacio y otros atesoraba y bajo el paraguas de ser privado. Se decidieran ponerlo a recaudo entre sus palacios que más habitaban y usaban dejando desprovisto de cualquier mueble o pertenencia de valor o utilidad al palacio. Hasta el punto de ir dejando su mantenimiento por su alto coste al no hacer pequeñas reparaciones y amenazar por su deterioro con la ruina. Momento en que por su obligatoriedad desde 1984 al ser patrimonio protegido de repararlo. Lo cedió simbólicamente por una peseta para que el ayuntamiento se hiciera cargo como propietario de su mantenimiento y restauración o saneamiento.

En la actualidad se encuentra vació de contenido desde 1978 como recogiera el periódico Andalán que se puede ojear en el enlaces e él,que sin previo aviso al ayuntamiento o diputación se llevó a cabo un desalojo de las pertenencias del conde con el amparo de ser propiedad privada. Como recoge este reportaje el montante real de lo que el palacio tenía no se sabrá enteramente nunca. Pero constatado el valioso tapiz heráldico de David Teniers y una colección de tapices de Pannemaker, sobre dibujos de Michel Coxcie además de un conjunto de piezas de cerámica de Alcora (Valencia) del siglo XVIII. Cajas de libros y documentos , muebles de época, relojes, piezas de bronce, lámparas y un número no determinado de cuadros y tapices. Pese a ello se están llevando a cabo restauraciones que han producido la desaparición de unas celosías mudéjares tardías en las ventanas de las galerías ciegas próximas al paso hacia el convento, que se han restituido por unas réplicas nuevas con la misma geometría peculiar que perduraba en tres, en mal estado.

Estado actual Patio del palacio después de la restauración

La intención es que los vecinos y turistas vuelvan a disfrutar de las bellas e interesantes celosías para estudiar el mudéjar tardío en Aragón, al igual que las situadas en el convento al que se accede por el pasadizo elevado con el que comunica. Estas galerías ciegas eran comunes en las zonas de tránsito de gente noble o en los aleros de los grandes palacios. Al igual que sucedía en las zonas musulmanas o cristianas donde había mujeres, permitían ver a través de ellas pero no ser vistos con claridad desde el exterior o, en caso de los aleros, entrar el aire fresco que airea las cubiertas, sin el riesgo de que pudiese entrar nadie por ellos.

Como brillantemente expone Don. José Antonio Tolosa Destaca en el interior del palacio en el estado actual, el salón principal con el alfarje pintado del siglo XVII, donde se representan las armas de los Urrea. También hay alfarje pintado en el despacho del conde donde como curiosidad fruto de la güasa de un restaurador aprovechando la silueta de un dibujo floral del artesonado se incorpora una figura humana con traje. Y el tercer y último alfarje de los que se conservan en el palacio cubre la segunda cámara auxiliar a la que se accede desde la anterior. Por el otro extremo de esta estancia se comunica con un pequeño pasillo que lleva hasta el pequeño bloque lateral del edificio que fue añadido a la vez que se construía el Convento de la Concepción (1624-1629) para acercar el palacio al Convento a través de un paso elevado sobre la calle y había. Se suman a este patrimonio en los techos de algunas de sus estancias. Grandes vigas entre tramos de cielo raso que cubre su parte superior y el espacio entre ellas con remates en pequeños canes o ménsulas con decoración tallada de tipo claramente renacentista. El último espacio de los que nos interesan dentro de este palacio se encuentran en la planta entresuelo del edificio. En estas estancias ocuparon hasta su desmantelamiento el Archivo Ducal de Hijar y las vitrinas que guardaban la colección de trajes reales que poseía la Casa de Hijar. Estas estancias se ubican justo debajo de las tres salas de los alfarjes y de la capilla anexa al Salón Principal. Desgraciadamente desde 1978 esta desmantelado, al igual que las vitrinas donde estaban guardados la colección de trajes del rey y el archivo. Lo más interesante de esta zona lo encontramos, al igual que en las dos estancias anteriores, en sus techos que presentan largas vigas dispuestas en sentido transversal en su parte interior y de escudos heráldicos pintados al frente, probablemente añadidos o retocados a partir de 1930 cuando se instalan aquí las vitrinas y el archivo, y que recogen un variadísimo repertorio de blasones heráldicos, seguramente pertenecientes a familias emparentadas de una u otra manera con la Casa de Hijar. Los trajes se los llevaron con el desalojo mencionado y simbólicamente con el cumplimiento del 200 años de muerte del último Conde Aranda, en 1998 para no hacer frente a su costosa y obligada restauración al ser considerado Bien público, lo cedierón al pueblo en ruinas y desmantelado. Al punto que los alicatados de porcelana de algunas habitaciones o chimeneas desaparecieron, dejando al menos una muestra o testigo para que se supiera como eran. Y un inesperado hallazgo en al menos el despacho del conde, al arrancar estos azulejos que están en Dueñas, se saltaron trozos del yeso de la pared apareciendo en los escorchones frescos ocultos por él pendientes de estudio y restauración. El palacio tenía, además, desperfectos en su tejado y techumbres que se repararon en el saneamiento de la cubierta . El archivo, en cambio, fue cedido por presión de la DGA que por lo único que presiono realmente y de ello consiguió mejoras fiscales por la donación.[28]

Archivo Nobiliario y Trajes del Rey[editar]

Conocido en la actualidad bajo el nombre de archivo de la Casa Ducal de Híjar es en realidad el resultado de la agregación de varios archivos señoriales que, por una serie de circunstancias familiares, fueron a confluir en la Casa de Alba. Se encontraba depositado en el antiguo palacio del conde de Aranda, instalado en cinco Salas, dispuestas en torno a un Museo del Traje Real (era prerrogativa de los Fernández de Híjar recibir como regalo el traje con el que había sido coronado el rey de España). Con toda seguridad, una parte de este fondo, el de Híjar, provenía de Madrid de la llamada Capilla del Obispo de Palencia, una fundación de la familia Salazar en Madrid. Otra parte del fondo estaba constituida por el propio archivo condal de Aranda, que al parecer siempre tuvo su sede en Épila.

Tanto en éste como en otros fondos nobiliarios, hubo un trabajo archivístico de organización en algún momento del siglo XVIII, y se conservan los instrumentos de descripción resultantes en forma de grandes Índices. La casa ducal siempre dispuso de un archivero a su servicio, y aún hoy lo tiene. En 1950, tras la visita al palacio de Épila del entonces Director General de Archivos y Bibliotecas, se realizó un primer Inventario mecanografiado de los fondos documentales por parte de tres facultativos de la Biblioteca Universitaria de Zaragoza, que concluyeron su labor de enlegajar y registrar los 1301 paquetes en diciembre de 1951. El archivo así organizado fue accesible a los investigadores, previo permiso de los titulares y acuerdo con el archivero de la casa. Los duques de Alba determinaron la entrega de este fondo documental a la Comunidad Autónoma de Aragón, bajo excepciones y mejoras fiscales. Y se decidió entonces depositarlo en el Archivo Histórico Provincial de Zaragoza, donde ingresó en seis fases, entre 1988 y 1992, que supusieron la entrega sucesiva de los 1301 legajos que lo integran.[29]

El Archivo Ducal de Híjar era una pieza fundamental del entramado de propiedades de quienes ostentaban el título nobiliario en cada momento. Sus documentos demostraban que podían presentar títulos de propiedad sobre tierras, edificios y gentes. La Casa de Híjar capeó bien las sucesivas desamortizaciones del siglo XIX porque respaldaba con pruebas escritas todas sus posesiones.

Posesiones que llegaron incluso a Zaragoza, donde los duques de Híjar poseyeron en el siglo XVI, en el Coso, un edificio en lo que ahora es la sede de la Caja Rural. Y hasta la provincia de Huesca, pues Cayetana de Alba es descendiente de Pedro Pablo Abarca de Bolea, el conde de Aranda (1719-1798), que nació en Siétamo y murió en Épila.

La importancia de los trajes que el Duque de Híjar tenía en custodia en el Palacio. Quedó incluso reflejado en un reportaje de un periódico de época de nombre la estampa, que en 1929 el 15 de enero en un artículo firmado por Don Pedro Massa y habla de los 50 trajes de los reyes de España que custodia. La reproducción integra del reportaje esta a disposición abajo en el apartado de enlaces.

Palacio de los Condes de Montenegrón o de los Arbués-Ardid[editar]

Fachada y portal principal del Palacio de Montenegron en Épila provincia Zaragoza.

Situado en el casco antiguo de la localidad , en la actualidad presenta un deterioro. Perteneció hasta su venta y desalojo sin supervisor en 2016 a los numerosos descendientes de la Condesa de Montenegrón. Que por la obligatoriedad de arreglo del inmueble al ser patrimonio cultural por ser un palacio y presentar desperfectos en la fachada y tejado. Decidieron tras una reunión familiar desprenderse de él, pero no de sus objetos, al visitar el palacio con un tasador unos descendientes.Gente del pueblo con trato con la familia se sorprendió porque conocían la voluntad de la condesa de donar todo a la iglesia del pueblo . No existe ningún catalogo oficial por parte de ningún organismo por lo que se desconoce que obras de valor podría haber contenido este palacio. Si se conoce al donarlo la familia la maqueta que presento el arquitecto a la familia cuando decidió regalar a la virgen de Ródanas su Santurio. Y una bella talla de la inmaculada que se deposito en el santuario de Ródanas tras donarlo la familia. Al igual que hicieran los Duques de Alba los descendiente se han valido de ir sacando en sucesivas semanas los objetos del palacio sin ninguna supervisión amparandose en la propiedad privada.Al punto de llevarse hasta el escudo de la puerta del palacio.

En origen este Palacio fue una casa solariega de los Arbués que con ocasión del matrimonio de uno de sus hijos con un Ardid. Restauraron y mejoraron como palacio incorporando a su portada los blasones de los Sardi y los Ardid sumados a los ya existentes Arbués.[30]

Convento de la Inmaculada Concepción[editar]

Obra destacable y hermosa del techo de la sala sacramental del convento de las Concepcionistas de Épila en Zaragoza. Representa el paraiso terrenal y el celestial y es impresionante de contemplar todos sus detalles.
Fachada principal del Convento de la Inmaculada Concepción.
Fresco de Juan Galván.
Conjunto celosías en galerías con arco de medio punto en la fachada lateral del convento de la Inmaculada Concepción.

La iglesia y convento adjuntos al palacio de los condes de Aranda se fundaron en 1621 e inauguraron en 1629. Destaca la portada doble con arcos de medio punto con frontones partidos coronándolas. Entre ambas portadas se colocó un águila bicéfala con las armas de los condes de Aranda. La V Condesa de Aranda Doña Mª Luisa de Padilla y Manrique fue su mecenas y trajo a la florinata de su época a trabajar en el convento. De modo que no dejara duda del poder y capital que la casa de Aranda tenia en la Corona y Reyno de España.También destaca la galería de arcos con yeserías de tradición mudéjar en la parte superior que recorre todas las fachadas. Siendo junto con las del Palacio el sello mudéjar que nos queda en la localidad y por lo que nos incluyen en patrimonio mudéjar de Aragón. Señalándolo en la entrada del pueblo con un cártel visible desde la carretera.

Hay que destacar el tipo de yeso que utilizarón para ellas pues al ser una zona con mucho salitre.Al pasar un acuífero salitrero por debajo del pueblo no vale un yeso cocido. Así este yeso es del tipo Cilindrado y esto significa que durante su fabricación no se modifico su morfología interna porque lo que hacian era obtener yeso en piedra de las próximidades y molerlo con muelas como las de las harineras para conseguir un polvo con el que enyesaban. Al ser piedra pura sin tratar tiene una mejor respuesta al salitre,contra el que ya compite en su estado natural antes de la extracción en cantera.

La iglesia es de planta de cruz latina, abovedada con lunetos en el presbiterio, brazos del crucero y dos tramos de la nave, mientras el crucero se cierra con cúpula sobre pechinas y linterna

Cúpulas con tratamiento de pan de oro de la iglesia del Convneto de las Concepcionistas de Épila

. A los pies, una tribuna sirve de coro alto conventual. Todas las bóvedas y en especial la cúpula fueron pintadas por Juan Galván, quien firma la obra. Constituye ésta uno de los conjuntos murales más novedosos del siglo XVII español (realizado hacia 1628-29), incorporando el perspectivismo romano, donde Galván se había formado. En el presbiterio hay dos lienzos de interés, una Resurrección y una Epifanía, de tradición manierista y de la época fundacional. Se suman a este brillante pintor las obras de Juan Ribalta del retablo central.Destacando el Martirio por los Mamelucos de Jesuitas, en el retablo central la Virgen Immaculada y Un posible autorretrato de 1626. Detalle del lienzo San Luis, rey de Francia del retablo mayor del Convento aparece en la esquina derecha mirando al espectador. [31]

Y detras del retablo central una maravilla oculta al visitante o devoto que solo asiste a misa. Esta una sala de rezo de las monjas encerradas donde reciben la sacristía que guarda el antiguo retablo principal dedicado a Santa Immacula y un bellisimo techo pintado en fresco que representa el paraiso terrenal antes del celestial. Como detalles curioso que aportar existe una puerta en el retablo central que esta decorada con detalles del paraiso y es por donde las monjas reciben el sacramento. Y a la derecha del retablo central existe una de las pocas representaciones que existe de José con el niño en brazos, la virgen preparando la cuna, dios mirando y un pastor apagando el fuego.

Cuadro de San Luis del Convento Concepcionistas de Épila donde en la esquina derecha aparece atribuido un autoretrato de Juan Ribalta que mira al espectador.
Puerta acceso para dar el sacramento por parte del cura a las monjas de clausura de las Concepcionistas de Épila en Zaragoza y representa el paraiso terrenal.

Casona de Mareca[editar]

Lugar de retiro del Conde de Aranda, perteneció a los señores de Mareca que, de origen árabe, la tuvieron que abandonar, haciéndose cargo de ella la orden de los Jesuitas. Con la expulsión de estos, en 1767, al igual que sucediera con su primer propietario se hizo cargo de ella el Condado de Aranda. Convirtiéndose en lugar de retiro veraniego del conde. En su interior se encuentra la tumba de uno de estos condes de Aranda.Y en esta propiedad su escudo heráldico estaba vuelto como símbolo de castigo al apoyar las revueltas de Lanuza. Al igual que el que esta en el palacio de los Lanuza de Plasencia que como intervención posterior de su alcalde restituyo en su posición normal levantando el castigo.

Recientes estudios de la Universidad de Zaragoza, realizados por Álvaro Cantos Carnicer y Héctor Giménez Ferreruela (puesto el enlace de su estudio en pdf dentro del apartado enlaces), demuestran la existencia de ese origen islámico de torre vigía o defensiva en Mareca.

Dista del pueblo unos pocos kilómetros, estando dentro del paraje denominado Mareca. Se accede a él por la carretera comarcal a la altura de la fábrica de harina. En la actualidad es de propiedad privada y está descuidada al punto de amenazar ruina y tener varias tapias derruidas pese a estar recogida como de interés patrimonial. Han desaparecido el escudo heráldico, el interior de la capilla y la casa y solo quedan las ruinas que atestiguan su porte señorial. Lamentablemente, ni desde el ayuntamiento ni desde el gobierno regional se hace nada para que sus dueños actúen para savaguardarla.

Restos de Muralla - Torreón[editar]

Como en todos municipios con un largo pasado histórico esta villa ha poseído varias murallas que sean ido aumentando y destruyendo según el paso del tiempo y el crecimiento demográfico y periodos de paz existentes en la zona.

En la actualidad solo existe un tramo visita de la muralla, que es un torreón defensivo. Como era costumbre en una zona donde no abunda la piedra de sillar o de construcción, con los largos periodos de paz y el crecimiento extra muros de los municipios se usaban las piedras de la muralla como muro o fachada de las casas solariegas pudientes que se podían costear su compra o se utilizaba el paño de la muralla, para un muro de las casas extra muros, menos pudientes que se adosaban literalmente al muro defensivo. Esta es una de las razones por las que en casonas del pueblo se sabe de la existencia de parte de la muralla o de piedras de esta. Pero visibles al turista solo está el torreón. Que por otra parte, pertenece a una sociedad cultural que ya ha restaurado la fachada principal y el propio del torreón. La sociedad cultural actualmente está gestionando rehabilitar un paño, (que supone de muralla), entre el torreón y la fachada principal.

Mirador de la cruz del Castillo[editar]

En el cabezo que predomina sobre la villa, en tiempos existió un castillo que ya en tiempos del Conde Aranda fue demolido para la construcción del palacio citado anteriormente. En el lugar que se erigió el castillo musulmán, posteriormente reconvertido en cristiano, en la actualidad se erige una cruz, sobre los cimientos de piedra simbolizando la cristiandad ganada a los infieles por el rey y su vasallaje al condado de Aranda, encargado de su defensa al cederlo el propio rey.

Desde esta colina, se vislumbra todo el valle del Jalón a su paso por la localidad y en el horizonte asoma la serranía de Rodanas, El Moncayo y más próximas el barrio de la Azucarera y el paraje de Mareca y las tierras de los Condes de la Viñaza.

Restos de un antiguo Molino[editar]

Molino harinero de la calle Gil Sastre.
Detalle de la placa del Molino del año y quien lo mando construir.

En el entramado urbano de la villa, en lo que un día fueron barrios de nueva creación al amparo de una especie de viviendas de protección oficial. Perdura como un recuerdo del pasado un viejo molino que como indica la placa situada en su fachada data de 1843 y fue construido a expensas de Don Alejandro Biesa. Su fuerza motriz era el agua que desviaba de la acequia que aún perdura en parte tapada desde la travesía. Está situado al final de la calle Gil Sastre, sobre el número 10, detrás de una tapia de ladrillo. Su estado es ruinoso pero solemne de su pasado glorioso. En la zona también existía otro molino de aceite que ha desaparecido al amparo de la urbanización de la zona.

Noria Industrial[editar]

En el paraje llamado como la noria existe en el comienzo de cabecera de una acequia una pequeña noria de hierro en proceso de deterioro que servía para electrificar una finca y para levantar agua de riego. Como pequeña noria preindustrial es coqueta de ver pese a su estado por lo que significo para sus propietarios el disponer de luz gracias a ella.

Casa de Dios o de Basanta[editar]

Declarado patrimonio local como “art brut” o "Arte OUTSIDER". Esta casa es la expresión del dolor de lo sucedido a lo largo de su vida a su propietario.

Es de las ultimas protecciones del patrimonio local. De gran repercusión gracias a un programa televisivo de los 90. Su popularidad y catalogación como bien patrimonial del pueblo fue gracias a los estudios de una experta estadounidense que se hizo eco de esta construcción. Lejos de la impresión que pueda causar a los que la visiten esconde detras una tragica expresión de las vivencias de este matrimonio. Dejando a su libre expresión el reflejo de su dolor. Este tipo de expresión artistica se recoje dentro del térrmino "Arte OUTSIDER" o " Art brut" y existiendo en la localidad la posibilidad de visitarlo, protegerlo y promoverlo.[32]

Paisajista[editar]

Serranía de Rodanas[editar]

Solo el recorrer sus rutas y caminos entre su vegetación y campos labrados merece la pena. Su proximidad con Zaragoza hace de ella una serranía de recreo para la ciudad además de para las localidades que tienen parte en sus términos. El aúje del cicloturismo, el running y el senderismo o la caza, hace que raro es el fin de semana que no hay gente por el monte. Su gran dimensión y su confrontación con muchos términos municipales hace que varias localidades tengan como patrona a la virgen de Rodanas y como lugar de recreo a la serranía.

Los Reds Beds de Rodanas[editar]

La simple traducción de la palabra al español, sin contexto, es camas rojas de Rodanas. La suma de esta combinación de palabras no significan nada fuera de la geología que es su lugar de utilización y compresión. Como todo que tiene que ver con la geología, hay que contextualizarlo en millones de años para hablar en su idioma. Y como compresión de lo que el profano a la geología ve como simples piedras con algún fósil. Esta denominación de Reds Beds la reciben zonas geológicas que a modo de compresión general han atrapado durante su formación restos orgánicos vegetales que retubierón su oxígeno interno. Mientras que en la tierra se producía una sobre exposición de oxígeno que afecto a todo el planeta modificando su composición por el poder oxidativo de este componente. Formándose grandes sumideros de óxido de hierro como contacto con el oxígeno. Las plantas que durante esa época fueron confinadas bajo lodos o tierras se fosilizaron con un característico color rojo producido por el óxido de hierro.[33]

En zonas donde existe una gran concentración de estos bancales de fósiles y se produce una erosión por aire o agua. La imagen que produce el color rojizo en los atardeceres es una estampa difícil de olvidar.

La fuente de la Teja y Aguas Vivas[editar]

Situada en la serranía de Rodanas dentro del término de Épila. Esta antes de llegar al santuario de la virgen existe un camino que esta antes de llegar al puente del barranco a mano derecha si subes. Este manantial tiene la particularidad que se construyó una aceiquia financiada por el ayuntamiento de Lumpiaque para abastecer de agua a este pueblo. Pero su discontinudad de flujo según años hizo que se abandonara esta idea. Quedando para el recuerdo la acequia que cuando lleva caudal abastece a los campos por los que pasa. La zona de Aguas vivas se denomina al riachuelo que de esta fuente surge cuando se embalsa naturalmente en una balsa de la que parte la acequia y este riachuelo que da vida a la zona.

Valdearco[editar]

Al igual que le pasa a los ojos. El pertenecer a otro término municipal como es el de Tabuenca no impide que por estar dentro de la serranía de Rodanas y compartir por proximidad término municipal con Épila. Se reseñe como visitable y de riqueza paisajístico este paraje. Está dentro de la serranía y es un arco natural ocasionado por la erosión. Su expectacularidad reside si se visita en atardeceres que encierran en su arco al sol. Y en sus proximidades existen pinturas rupestres que van deteriodandose por su falta de protección a la intemperie.

La cueva del Gato[editar]

Próxima a las minas de Rodanas se encuentra esta particular gruta para valientes. En la actualidad está cerrada para las visitas por el peligro que ellas conllevan de perderte o de ocasionar serios problemas. Expedeologicamentes han sido poco exploradas. Pero en su interior se descubrierón restos de haber sido empleada como espacio de convivencia de humanos. Se puede ver la cueva desde esta videoguía de las referencias.[34]

La buitrera[editar]

Es el pico más alto de la serranía. Como su nombre indica existe un elevado número de nidos de buitres razón por la que pese a sus paredes verticales por uno de sus lados donde se encuentran los nidos. Este prohibida la escalada. Desde la parte de atrás de la montaña se puede subir caminando pese que en el tramo final la pendiente sea pronunciada. El ascenso a este mítico pico de la localidad merece la pena por las vistas de la serranía que se disfrutan desde allí.

La Carrasca y Olivos centenarios[editar]

Dentro del complejo del Santuario se encuentra un bar que en sus orígenes fue una paridera que con intuición y visión de negocio ampliarón y reconvirtieron en bar y restaurante de brasa. Antes de su entrada y entre los cuales se encuentran los olivos centenarios que son de los pocos que sobreviven al estar casi protegidos por el Ayuntamiento y el cariño de los pueblos que en romería van a Rodajas. Y sobre todo que sus propietarios no sucumbieron a la fiebre de ventas de olivos viejos para jardines y glorietas de Francia y Alemania que antes de la crisis del 2008 hubo en la comarca. Sumado al bajo precio del aceite.

Siguiendo la ruta marcada por ese campo se llega al monumento vegetal que nos muestra la belleza del paso del tiempo en una encina o carrasca como se denominan aquí.

La Cascarrera[editar]

Es un mantial tan próximo al río Jalón que su aguas pasan directamente a formar parte del río en cuanto salen a la superficie. Situada en las próximidades de la fábrica de Harinas y en el entorno de Mareca. Dispone de una pequeña playa de río y es un paísaje salvaje de soto de río. Lamentablemente desde el ayuntamiento o CHE no han acondicionado el paraje para el disfrute turístico.

Las playas de Mareca[editar]

Es un conjunto de playas fluviales que toda la vida han sido el sitio de recreo de la juventud del pueblo. Las condiciones de contaminación del río y la dejaded en el mantenimiento de la zona. Hacen que pese a seguir existiendo hayan dejado de ser el recreo de la juventud del pueblo.

Ojos de Pontil[editar]

Pese a no pertenecer a Épila su demarcación territorial y término que pertenecen a Rueda. Su proximidad a la localidad y su particular sensación que ejerce al que la visita en invierno sobre todo, con sus brumas. Al existir un contraste entre la temperatura ambiental invernal y sus aguas termaneles que siempre salen a 22º. Sumado a que desde el ayuntamiento de Rueda han hecho el esfuerzo de acondicionar la zona con merenderos y su entrada gratuita solicitandolo en el teleclub. Es una visita obligada.

La balsa del plantel.[editar]

Nacida como balsa de riego para una agrupación de jóvenes agricultores asociados por los años 60 que obtenía el agua de la acequia principal del valle del Jalón medio que es la de Mareca. Emprendieron la empresa de hacer regadíos en la falda de la sierra de Rodanas aprovechando el caudal de exceso que por entonces tenía esta acequia que viene desde los árabes. En la actualidad esta balsa ha perdido el uso principal porque la propiedad actual de esta finca llamada Plantel en la localidad. Ha decido abastecerse de sus propios pozos evitando el tener que hacer frente a costes fijos de abastecerse de agua regulada por el pantano de la tranquera como es la que procede de la acequia y el tener que estar supeditados al mandato de sindicatos de riegos que son los que ordenan y administran el turno y derechos de los regantes. Esto no ha impedido que desde la confederación les obliguen a que el caudal mínimo para la supervivencia de los animales que existen en ella sea respetado y el pequeño soto que lo cobija sean protegidos por ellos. Es curioso llegar hasta ella bordeando la vía del tren y el secarral que la acompaña y ver un oasis. Próximas a la Casa de Mareca, a la Azucadera y a la huerta del río Jalón es una lástima que el hecho de ser privadas todavía y el riesgo que toda acumulación de agua tiene de ahogamientos. No permitan con la instalación de unos merenderos pasar un rato en ellas.

Festividades[editar]

Las festividades comienzan el 17 de enero con las hogueras nocturnas conocidas como de San Antón, en honor a San Antonio Abad, para continuar el 24 de enero con las de San Babil, en honor a las mujeres.

Existen dos fiestas claves en la localidad:

  • Las fiestas de verano se festejan los días 16, 17, 18, 19 y 20 de septiembre (pudiendo alargarse si coincide que el último día cae en viernes o sábado, hasta el domingo). Son las fiestas mayores del pueblo y son en honor a los patrones San Frontonio y San Pedro Arbúes.
  • Las de primavera están dedicadas a la Virgen de Rodanas y tienen como curiosidad que su celebración baila en el calendario a la par que la Semana Santa pues se celebran cuarenta días después del Domingo de Quasimodo, esto es al domingo siguiente de Pascua de Resurrección. Son las más cortas y se va en romería hasta el santuario de Rodanas a unos 16 km. Los hermanos cofrades de la hermandad llevan a la virgen del Rosario a visitar a su hermana, la de Rodanas. Y se cambian las casas entre ambas. La del Rosario guarda el Santuario y La virgen de Rodanas, baja al pueblo. Donde el domingo, se le tejera el manto de flores, en la plaza de la iglesia.
  • La verdadera fecha de celebración de San Frontonio es el 16 de abril, pero es Monsé Miguel quien harto de tantas festividades dispares unifica la festividad de los dos patrones en la fecha de San Pedro Arbués al considerarlo más relevante y mejores fechas a su entender.

Por la que quizás más sea conocida la localidad y más arraigada en la tradición este son los Carnavales en febrero con sus mascarutas. Desde el jueves Lardero y la celebración de la merienda de longanizas al puchero, el domingo, lunes y martes de Carnaval que no desapareció ni durante la dictadura. Se despiden con la quema el domingo de piñata, del Zaputero, un muñeco disfrazado, que nos indica la próxima llegada de Semana Santa y el final de la fiesta.

En Semana Santa se produce La bajada de la cruz de Cristo por parte de los cofrades en los oficios el Viernes Santo, la representación de los alabarderos escoltando al ángel, que más tarde cerrara en la plaza el ataúd de Cristo tras el lavatorio por las tres Marías o el paso de la muerte, precediendo al Cristo crucificado. Además del Santo Encierro del Alcalde en su casa, al portar en una cadena la llave que guarda al Santísimo que guarda en el templo su entierro.

En la actualidad se ha recuperado las fiestas de los Mayos, a principios de mayo que consiste en rondallas joteras que van a cantarles a las reinas y mozas del pueblo en edad de rondar y a los mozos, las joteras que querían emparejarse.

O una de las más antiguas y desaparecida durante tiempo y hoy recuperada que consiste en la Bendición de los Términos, el 1 de mayo, que consiste en ir en procesión hasta el mirador de la cruz del castillo. Y desde aquí, con agua bendita a bendecir la localidad y sus términos.

Por su creciente importancia y su ámbito festivo ha de incluirse la celebración de la Feria Agrícola y Ganadera (VALGA) los días 28, 29, 30 de abril (pudiendo alargarse hasta el 1 de mayo, según su colocación en el calendario y la posibilidad de ser puente aquel año). Con su séptima edición, la promoción en los medios y la afluencia de público que aumenta en cada nueva edición se ha convertido en una feria importante en el sector ganadero de la provincia de Zaragoza.

Gastronomía[editar]

Como en la mayoría de España y países la gastronomía está asociada al enclave geográfico, entorno, al poder adquisitivo y a la accesibilidad de mercancías. Por lo que Épila no es distinto en este aspecto. Un plato típico de la localidad que lo identifique como único de ella y sirva como seña no existe. Y la alimentación en la localidad siempre ha estado asociada a la supervivencia. Las tierras, como en la mayor parte de España durante un largo periodo de tiempo, estaban bajo la propiedad de la nobleza y caciques. En Épila la mayor parte de la tierra cultivable estaba en propiedad del Conde de Aranda o Híjar y el resto repartidas entre grandes caciques que las arrendaban a la iglesia o a casas menores de nobleza. La gente del pueblo no ha tenido tierra para huertos por lo que las legumbres eran ingrediente importante en la dieta.

Con las conquistas sociales del pueblo español. Los grandes caquiques de la población aumentaron sus posesiones. Pero en Épila, bien en arriendo o por compras; pequeños labradores y agricultores tenían posesiones. Con la azucadera y la gran bodega se repartía el uso de la tierra de huerta y secano entre remolacha, viña, olivos, almendros y cereal. Poniendo por los ribazos manzanos verdedoncellos, peras de roma, peras sanjuaneras o melocotón Miraflores. Que eran variedades poco vistosas y de poca cosecha; pero de larga duración en los graneros. Bien por su poca agua en la pulpa y la costumbre de ir destriándolas, al ir quitando las que iban madurando o poniéndose malas. En la población siempre ha existido la agricultura, la ganadería y reposteros. Oficios que se reflejan en la gastronomía al igual que el paisaje y la disponibilidad de alimentos.

La particularidad de disponer de un río próximo a la localidad les permitía tener pescados en su dieta. Son clásicos de los recuerdos de los abuelos las madrillas con tomate, el barbo con cangrejos en guiso con patatas o, por su situación próximo a Zaragoza y bien comunicada con ella, Congrio y bacalado seco. El tener una importante ganadería de ovejas daba la posibilidad de disponer de las piezas enfermadas o dañadas para su venta, que se consumían para casa. En el clásico aragonés Rancho con patatas del que hay infinidad de recetas o costillas a la brasa o Ternasco con patatas a lo pobre al horno, o el famoso guiso de pastor con huevos tontos. Prácticamente todas las casas disponían de gallinas, cerdos y conejos, siendo estos últimos los que nombran los abuelos como plato de semana por su capacidad reproductiva y necesidad de hueco. Conejo escabechado, Judías secas o garbanzos con conejo, que ha variado, en la actualidad se hace con arroz.

El tener una serranía próxima hace que la caza también tenga una sección en la localidad. Con perdices escabechadas, pichones con tomate, rancho de liebre o corzo, los pajaritos fritos y embutidos o guisos de jabalí. Pero también rebollones, setas de cardo, espárragos trigueros y otras verduras de monte, que las nombran los abuelos.

A nivel de postres se intentó por parte del ayuntamiento que un postre inventado con motivo de la celebración de la aparición de la virgen de Rodanas. Que combinaba agricultura ( harina), ganadería (sebo) y apicultura (miel ) se incorporada en la tradición del pueblo como postre. Era una especie de galletas esponjosas. Pero no tubo éxito y continuidad en el pueblo. Lo que se podría asociar a los recuerdos de muchas generaciones son unos pasteles llamados de riñón que hacían en la pastelería vieja que los hacían para Navidad. Y fruto de la nostalgia o de la ilusión con que se reciben estas fechas no hay ninguno en la actualidad que iguale a su crema interior y glaseado de chocolate negro, blanco o de café.

Leyendas[editar]

Existen varias leyendas que tienen que ver con milagros acaecidos en Épila.

Aparición de la Virgen de Rodanas[editar]

Esta leyenda tiene que ver con la existencia del santuario de Rodanas a unos 16 km de Épila. Se cuenta que durante 1546, un pastor estaba con su rebaño por uno de los cerros que existen en la serranía de Rodanas, cuando un destello se le presentó ante sus ojos. El pastor no daba crédito a lo que le estaba sucediendo y la virgen le hablo. Hijo mío, tu pueblo y tú estáis pasando calamidades que ante las suplicas no puedo, pasar desapercibidas. De inmediato, fue al pueblo el párroco y este notifico la aparición y lo dicho al pastor. De modo que la gente del pueblo, levanto un santuario donde ir a venerarla y un pilar con su imagen, donde se apareció.

El Cantarico de la Virgen de Rodanas[editar]

Un lugareño de Ricla era pobre y tenía varios hijos que alimentar. Un noble y buen potentado de la zona dejaba a los pobres conocía o trabajadores las sobras que el estimaba podría ayudarlesde la recolección de la olivas para el aceite de sus olivos que él estimaba podría sobrarle y lo compartia con ellos dejandoles llevarselas.Uno de ellos era este vecino de Ricla, de regreso a su casa con el cantaro de aceite para su familia. Por un inoportuno accidente se rompio el cantaro con el aciete y este se desparramo. Ante tal desgracia este se encomendo a la virgen para que le ayudara. Y ella le ayudo a llevar a su casa aceite. Ante tal milagro le prometio a la Virgen que entanto el pudiera desprenderse del cantarico que manaba aceite porque fuera suficiente el aceite para pasar la penuria su familia se lo entregaría en ofrenda a ella. Y así fue por su parte. El milagro que le concedio la virgen era que manaba aceite del cantaro al punto de medio litro. Alguien que no creía en lo sucedido, al cabo de muchos milagros acontecidos por el aceite y la intervención de la virgen, pues el aceite bendito, no paraba de manar y nunca se terminaba. Una Familia se atrevió a utilizar el aceite para cocinar, con lo que como castigo, dejó de manar y curar enfermedades.

San Frontonio[editar]

Representación del milagro de San Frontonio que fue decapitado en Zaragoza y cuya cabeza remontó el Ebro y el Jalón hasta llegar a Épila

San Frontonio es uno de los patronos de la localidad. Fue uno de los innumerables mártires que acompañó a Santa Engracia.

La leyenda cuenta que lo decapitaron como castigo a su fe cristiana, tirando su cabeza al río Ebro en Zaragoza y el cuerpo en el cementerio. Como debía de ser costumbre en aquella época, a los ajusticiados. De modo que el milagro se efectuó cuando la cabeza, remontando el río Ebro, apareció en las orillas del río Jalón a la altura de Épila. Ante el milagro Épila lo acogió como patrono, pues eligió esta villa para descansar en paz.[35]

El Cautivico[editar]

El Cautivico.

El Cautivico es una imagen del Niño Jesús, venerada en el pueblo. Dicen las crónicas que el Conde de Aranda de regreso de uno de sus viajes, pasó por un mercadillo. Cuando montado en su caballo vio en una tienda mora un Niño Jesús que llamó su atención al estar en la tienda de un musulmán. Parado frente a la tienda éste le increpó a comprarlo, al observar su actitud de asombro. El moro, concertó el siguiente trato. Se pagará por él su peso en monedas españolas de oro, que vuestra merced llevara consigo? Afirmando el trato, se dispuso el moro a pesar la imagen en una balanza. Cuando ante el asombro de ambos, esta no funcionaba. Estupefacto el moro, probó con otro objeto y esta pesaba. Enfadado el moro, fue a otro mercader y le pidió la balanza, comprobando ambos que funcionaba. Coloco de nuevo la imagen y esta no pesó nada, pues la balanza no se movió. Sonriendo el conde, le dijo que su precio era barato y que el trato estaba por su parte cerrado. A lo que el moro respondió tirando la imagen al suelo, para romperla sin éxito. El conde, ante el enojo aún le dio algo. Cuando llegó a Épila y lo regalo al pueblo, explicando su historia... el pueblo reaccionó llamando el Cautivico, pues estaba preso de un moro, esperando a que un cristiano aragonés lo liberara.

Sobre la misma imagen del Cautivico, existe otra vertiente que cita, que los moros se llevaron la imagen y exigieron por su rescate su peso en plata. Pesó milagrosamente tan solo 30 reales aunque en realidad pesaba arroba y media. Los secuestradores enfurecidos le dieron a la imagen tres martillazos, cuyas señales aún pueden verse en su cabeza.

La Cueva del Gato[editar]

Cueva del Gato, dentro de la serranía de Rodanas.

Nombre que recibe por que al parecer una vez un gato se introdujo en ella persiguiendo refugio y alimento. Y la cruzó entera apareciendo en Ricla. En esta cueva exploraciones arqueológicas han descubierto que estuvo habitada al encontrarse útiles y restos animales de una elevada edad.

Curiosidades[editar]

  • El rey Alfonso XIII de España donó desde su nacimiento hasta su muerte todos los trajes de su vida que se guardaron y expusieron sin visitas en el palacio del Conde de Aranda, hasta su desalojo por la Duquesa de Alba, cuando cedió el Palacio en ruinas, ante la alternativa de arreglarlo o cederlo por ser un bien de interés y protegido. Cediendo también parte de su archivo, para conseguir un beneficio fiscal.
  • En el ayuntamiento se dispone de unos tomos de investigación histórica de Antonio Twose, que van desde las edades antiguas hasta la actualidad.
  • Cipriano Muñoz y Manzano, conde de la Viñaza, (Madrid, 1893) publica la todavía muy valiosa Biblioteca histórica de la filología castellana, obra primordial de historiadores y lingüistas de todo el mundo interesados en el español, además de la Bibliografía española de lenguas indígenas de América o Los cronistas de Aragón.
  • En 1803 se construyó en la Iglesia de Santa María la Mayor uno de los órganos más importantes de Aragón.
  • En 1885, Épila padeció la epidemia de cólera que afectó a España y a Francia, pereciendo 319 epilenses (véase: Pandemias de cólera en España). En el verano de 1971 hubo un breve brote de cólera.
  • La primera mujer que manejo una carretilla eléctrica en 1984 fue doña Pilar López Hernando. Siendo de la localidad la primera que manejo este tipo de maquinaria común en las fábricas actuales del polígono.
  • Se guardan en Madrid, Archivo Histórico Nacional, sección de clero, sendos legajos de documentación de la época moderna, procedentes uno del monasterio de la Concepción de franciscanos menores observantes y otro de San Sebastián, monasterio de agustinos calzados.
  • Existen vestigios de construcciones romanas como es el puente viejo o romano que cruza el río Jalón o la ermita de Santa Ana.
  • Entre 1523 y 1525, Damián Forment consigue varios proyectos en Aragón, como el busto procesional y peana de Santa Bárbara, en Épila
  • También fue escenario de los enfrentamientos entre los romanos y los pueblos ibéricos y entre los romanos y los cartagineses, como anteriormente se ha expuesto.
  • El antiguo tratamiento de las mayúsculas en el lenguaje español, que eliminaba el acento, ha originado que haya gente que continúe escribiendo "epila", sin acentuar en la E.
  • Blasco de Grañén colaborando con los afamados tallistas Domingo y, Mateo de Sariñena trabajaron con él en el retablo de San Jaime para la parroquia de Épila (Zaragoza).
  • Blasco de Grañén en el momento de su muerte, octubre de 1459, su viuda, doña Blanca de Tena, junto con don Pedro Oriz, clérigo y, rector, de la iglesia de Santa Cruz de Zaragoza, parroquia a la que pertenecía el matrimonio Grañén por razones de vecindad, como ejecutores de las últimas voluntades del artista, se hicieron responsables de dar terminación a lo que el pintor había dejado sin concluir, entre otras cosas, el retablo de Épila y el retablo de Ejea de los Caballeros. Lo más fácil para ellos, dada la gravedad del problema planteado, fue encargar la finalización de las obras a un pintor conocido de profesionalidad comprobada, de ahí que se dirigieran al pintor zaragozano Martín de Soria, sobrino de Grañén, documentado en Zaragoza desde 1449 hasta 1487, año de su fallecimiento. Los trabajos de mazonería continuarían a cargo de los hermanos Sariñena, quienes darían por cumplida su labor a comienzos del mes de abril del año 1464.
  • En la casa de retiro del Conde Aranda, la llamada Casa Mareca. Su escudo heráldico estaba vuelto boca abajo como castigo permanente y recuerdo de deshonra dinástica por el apoyo al Justicia Lanuza en la revueltas contra el Rey. Hasta que por motivos de seguridad por la ruina que presenta el inmueble. El ayuntamiento decidió retirarlo y salvaguardarlo con lo que involuntariamente se levanto el castigo a la dinastía.Cosa que voluntariamente desde el ayuntamiento de Plasencia hizo con el escudo de los Lanuza en el palacio de esa localidad cuando supieron que significaba el estar vuelto boca abajo.
  • Durante tiempo se creyó que no existía bandera que representara al municipio. Pero durante una limpieza y adecuación de sus almacenes y archivos se encontraron con la bandera municipal recogida en una caja.
  • El gran don Jerónimo Ximénez de Urrea, escritor fecundo, dedica afectuosamente una obra a su patria chica: La famosa Épila, desaparecida e inédita en la actualidad.
  • En 1546 se hace datar la tradición de la famosísima aparición de la Virgen de Rodanas (tradición de origen francés).
  • Entre 1579 y 1589 está constatado que hubo imprenta en la villa (cosa ciertamente nueva y rara en la época, aún) a cargo de Juan Pérez de Valdivieso. La única que hubo en la provincia de Zaragoza en el siglo XVI. Se imprimió en ella el Institutionum libri quatuo de Jerónimo Jiménez y la primera parte de La Clara Diana de Fray Bartolomé Ponce de León.
  • Ignacio Jordán Claudio de Asso y del Río (1742-1814), en su obra Historia de la economía política de Aragón, publicada en 1798 indica que existían en Épila 14 telares o batanes, que comercializaban sus productos en Zaragoza. El más antiguo que consta es de 1573, perteneciente a Ana Ucena, viuda de Juan de Urzandi, de origen vasco. Estando el batán al pago de un censo anual de 50 sueldos jaqueses a favor del Señor de Épila, Conde de Aranda.
  • Se dispone de datos sobre la existencia de molinos de pólvora desde 1586, siendo esta fecha cuando Miguel Abagne y Arnao de Azogue, ambos polvoristas acuerdan situar el molino de pólvora junto al cajero de un molino harinero de la villa (construido, siguiendo los dictados del conde Aranda, por Juan Gil del Campo, por 11200 sueldos dineros jaqueses) y confrontante con otro propio de pólvora de Pedro Pex. A laura de la actual fábrica de harinas y movida por la acequia de la villa.
  • Las industrias textiles y salitreras o de pólvora mantuvieron su importancia durante siglos. Según un catastro de 1834, todavía en esa fecha del siglo XIX, eran numerosos los trabajadores dedicados a producir estos bienes. Siendo unos colectivos en los que trabajaban de 15 a 25 trabajadores. Para una población que en ese periodo rondarían los 2400 habitantes. Suministrando salitre a la importante localidad de pólvora de Villafeliche.
  • Épila tiene su propia jota, que se baila todos los años en las fiestas en honor a San Frontonio y San Pedro Arbués, celebradas a mediados del mes de septiembre. Uno de sus máximos joteros fue; Francisco Rodríguez «Redondo», conocido también por «el Gavilán».
  • Las mascarutas, las murgas y el Zaputero son muy tradicionales de los carnavales de Épila, donde tienen gran aceptación y aunque ha aflojado la gente que se disfraza, todavía existen cuadrillas de amigos que mantienen la tradición viva.
  • La virgen de Rodanas, patrona de Épila y la comarca. Posee una jota en su honor.
  • El nombre de Épila, aparece en el arco del triunfo de París
  • En semana Santa, existen varias peculiaridades que hacen obligada la visita a la localidad. Es la única que posee un paso para la muerte, que precede al Cristo crucificado. Existen los alabarderos que escoltan al ángel, encargado de cerrar el ataúd de Cristo.
  • Televisión Española (TVE), realizó un documental sobre el palacio y la importancia del Conde para España y Aragón. Mostraba la riqueza que en el Palacio existía. En la visita guiada por el guarda del Palacio, nos mostraba los trajes de los Reyes de España en sus vitrinas y la biblioteca del Conde.
  • Se ha grabado en el Santuario de Rodanas unas escenas de la película Expulsados 1609: La tragedia de los moriscos, en noviembre de 2008.
  • Existía una población Judía entremezclada con los cristianos y moriscos que si bien no formaban un barrio segregado en formada de judería propiamente dicha con su correspondiente separación como en otros lugares que incluso disponían de puertas. Si se sabe estaban dispuestos y mezclados en una zona determinada de la población. Bajo la protección de los Urreas hasta su expulsión. Se dedicaban al sector tejido, zapatero y sastrería. Se sabe por escritos que en 1396 se habla de una “sinoga biella que solia seer” y tenían una red asistencial constituida por un hospital y la cofradía de “Oce Çedacot” o “Hacedores de caridades”.
  • Existe un proceso por brujería contra María Vizcarreta, en 1651.
  • Se conoce la existencia de Moriscos en la localidad y el nombre de su Alfaquí o doctor de la ley musulmana. De nombre Juan de Luna.
  • Al igual que pasara con el palacio del Conde Aranda amparandose en la propiedad privada de los bienes depositados en su interior los descendientes de los condes de Montenegrón desalojarón sin supervisión del ayuntamiento ni diputación el palacio de la localidad que presenta ruina y lo vendierón a unas particulares. Sin presentar ante las autoridares un registro de lo que de este palacio desalojarón para su venta o reeubicación. Donando de forma testimonial a la iglesia un maqueta de la ermita de Rodanas que financiaron sus antepasados y una talla de la inmaculada.

Ciudades hermanas[editar]

Personajes destacados[editar]

Referencias[editar]

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Bibliografía[editar]

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Enlaces externos[editar]