Viridiana
| Viridiana | |
|---|---|
| Título | Viridiana |
| Ficha técnica | |
| Dirección | Luis Buñuel |
| Producción | Gustavo Alatriste, Pere Portabella y Ricardo Muñoz Suay |
| Guion | Luis Buñuel y Julio Alejandro |
| Música | Gustavo Pittaluga |
| Fotografía | José Aguayo (blanco y negro) |
| Montaje | Pedro del Rey (cineasta) |
| Protagonistas | Silvia Pinal Francisco Rabal Fernando Rey Margarita Lozano Victoria Zinny Teresa Rabal José Calvo Luis Heredia Joaquín Roa José Manuel Martín Lola Gaos Juan García Tienda Sergio Mendizábal María Isbert Joaquín Mayol Palmira Guerra Milagros Tomás Alicia J. Barriga |
| Ver todos los créditos (IMDb) | |
| Datos y cifras | |
| País(es) | España |
| Año | 1961 |
| Género | Drama psicológico |
| Duración | 90 minutos |
| Compañías | |
| Productora | Producciones Alatriste (México) Unión Industrial Cinematográfica (UNINCI) (España) Films 59 (España) |
| Ficha en IMDb Ficha en FilmAffinity |
|
Viridiana es una película hispano-mexicana de 1961, dirigida por Luis Buñuel, con Silvia Pinal, Francisco Rabal y Fernando Rey en los papeles principales.
Está basada en la novela Halma, de Benito Pérez Galdós, concebida como una continuación de Nazarín.[1] [2]
La película recibió el máximo galardón del Festival de Cannes, la Palma de Oro, así como la ovación unánime de público y jurado.
“Viridiana es la película que continúa más estrechamente mi trayectoria de cineasta desde que rodé La edad de oro. De toda mi obra, estas dos películas son las que he dirigido con mayor libertad”. Estas palabras de Luis Buñuel ponen de manifiesto que Viridiana es una obra de y por la libertad. Precisamente, estalló en la España franquista, convirtiéndose en un gran escándalo. Con esta obra, el aragonés devuelve al país el esplendor que la dictadura había silenciado o exiliado. Pudo hacer uso de la libertad que tanto apreciaba para hacer lo que más le motivaba: penetrar en el subconsciente colectivo de la tradición española y liberar las profundidades oscuras del pensamiento de los prejuicios tanto sociales como individuales.
Buena parte de la fuerza de Viridiana reside en su guion. Esto es una constante en las obras de Buñuel, ya que hay que recordar que empezó en el terreno de la escritura y él mismo reconocía la importancia del guion, del que, según él, “la película sale ya casi acabada”. En este film, este trabajo de pluma se ve en la profundidad que tienen sus personajes, dotados de tintes surrealistas, y en los ambientes en los que transcurre la trama, que hablan por sí solos: un ejemplo de ello es la vivienda de don Jaime, alejada del bullicio, como si fuera su propia fortificación en la que vive sus fantasías sexuales recordando a su difunta mujer, que murió la noche de bodas.
La impresión que se siente al entrar en la casa parece la de un sueño fantasioso (típico del surrealismo). Por lo tanto, en las páginas que forman el guion de Viridiana, Buñuel intenta plasmar una visión del ser y de las situaciones en las que vive, haciéndolo con su estilo más personal a través de la contradicción y el deseo que representan las dos claves para entender su obra.
El argumento de la película es lógico, ya que los hechos conducen a una consecuencia. Sin embargo, está presente el surrealismo en el significado de la película y en el humor. La trama se construye a partir del principio de la unidad de los opuestos y, al mismo tiempo, enlaza a todos los personajes a través de un hilo conductor representado por la comba (elemento de gran simbolismo) que le regala don Jaime a Rita y con la que se suicida colgándose de un árbol; posteriormente, volverá a aparecer en varias secuencias de la segunda parte, protagonizada por los mendigos. La primera y la segunda parte están muy bien diferenciadas. A nivel de la acción las dos partes se unen en el intento de violación que sufre Viridiana (en la primera parte por don Jaime y en la segunda por uno de los vagabundos). La atmósfera en ambas va creciendo en esa tensión sexual hasta el inevitable suceso, en ambos casos frustrados.
Estos dos intentos de violación, por tanto, son los puntos principales del filme. Con ellos, nos remite a la idea de la fuerza del deseo erótico de La edad de oro (1930). En el primer caso, don Jaime en la privacidad de su hogar pretende poseer a Viridiana tras haberla drogado (sabiendo de la imposibilidad de lograrlo estando ella consciente), hay una identificación que salta a la vista con la película Vértigo de Alfred Hitchcock (ambas películas rodadas en fechas muy próximas: Vértigo, en 1958, y Viridiana, en 1961). Inevitablemente, don Jaime nos remite a Scottie, el protagonista del filme de Hitchcock, que quiere poseer a una muerta.
Esta identificación con la película del director británico llega a su conexión más fiel en el momento en el que don Jaime le pide a Viridiana que se pruebe el vestido de novia que usó su mujer la misma noche en que murió. En Vértigo se produce la misma situación: el protagonista (James Stewart) le ruega a Judy (Kim Novak) que vista el mismo traje y que lleve el pelo de la misma manera que lo hacía su difunta amada (sin darse cuenta, hasta que ella tiene un despiste, de que es la misma mujer).
La censura franquista objetó el final original de la cinta, en el que Viridiana llamaba a la puerta de su primo, él abría y ella entraba, cerrando la puerta detrás de ella. Obediente, Buñuel propuso un final diferente (en donde Jorge, Viridiana y Ramona, la criada, juegan a las cartas, en una muy sutil referencia a un trío sexual) que terminó siendo más pernicioso que el primero y que, irónicamente, fue aceptado por los censores sin reparos.
Enlaces externos[editar]
- La protagonista Silvia Pinal, el productor Pere Portabella, el ayudante de realización Juan Luis Buñuel y Jean-Claude Carrière, biógrafo y amigo de Buñuel, hablan sobre la película en 35 mm de cine español
- Perfil en el sitio del cine mexicano del ITESM.
- Ficha de Viridiana en FilmAffinity.