Vámonos con Pancho Villa

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¡Vámonos con Pancho Villa!
Columbia City Cinema main hall.jpg
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Título ¡Vámonos con Pancho Villa! (México)
Let's Go with Pancho Villa (USA)
Ficha técnica
Dirección
Ayudante de dirección M.M. Delgado
Matilde Landeta (anotadora)
Dirección artística M. Rodriguez
A. Ruiz
Producción Alberto R. Pani
Diseño de producción C. Arguelles (supervisor de producción)
C. Gorostiza (supervisor de producción)
Guion F.D. Fuentes (adaptación)
X. Villaurrutia (adaptación)
Rafael F. Muñoz (novela)
Música Silvestre Revueltas
Sonido E. Fernández
R.R. Esparza
Fotografía L.A. Draper
G. Figueroa (operador de cámara)
Enrique Solís (ayudante de cámara)
Montaje J.M. Noriega
Protagonistas

Antonio R. Frausto
Domingo Soler
Carlos López "Chaflán"
Raúl de Anda
Rafael F. Muñoz
Alfonso S. Tello
Dolores Camarillo
Miguel M. Delgado
Paco Martínez
Jesús Melgarejo
Silvestre Revueltas

Consuelo Segarra
Ver todos los créditos (IMDb)
Datos y cifras
País(es) México
Año 1935
Género Drama de la revolución
Duración 92 minutos
Idioma(s) Español
Compañías
Productora Cinematográfica Latino Americana S.A. (Clasa Films)
Ficha en IMDb

¡Vámonos con Pancho Villa! es una película mexicana realizada en 1935 y estrenada el 31 de diciembre de 1936, dirigida por Fernando de Fuentes.

Sinopsis[editar]

Durante la segunda etapa de la revolución mexicana (1913-1914), un grupo de valientes campesinos, conocidos como los Leones de San Pablo se unen al ejército de Pancho Villa tras el temor de perder sus vida, y sus tierras, el grupo era dirigido por Tiburcio Maya, (Protagonista) seguido del rebelde pero noble Miguel Ángel del Toro. En el pueblo norteño y ficticio de San Pablo, Miguel Ángel es descubierto por un coronel "Pelón" (miembro del Ejército Federal) tras matar a un centinela y escapa, luego sigue una escena de Tiburcio enseñándole a disparar a su hijo el cual es reprendido por su esposa que no quiere saber nada de armas ni de Revolución. Después de algunas batallas, con más derrotas que victorias, el grupo original es reducido a dos tras robar el primero una ametralladora al Ejército Federal y morir saludando a su General Villa, el segundo muere al ser descubierto tirando bombas a la Fortaleza de Torreón contra la tropa enemiga, tras la detención de Tiburcio el panzón y otro amigo, regresa Miguel Ángel con otros muchachos para salvarlos, desgraciadamente El tercero muere al darle un cañonazo de sus mismos amigos, es en ese momento donde la película llega a la cima del clímax, pues ya solo quedan tres. Tras entrar victoriosos en Torreón, los 3 leones de San Pablo sobrevivientes son ascendidos como miembros de los dorados de Villa, estado mayor del revolucionario. Se van a celebrar a una cantina donde se sentaron con otros 10 hombres, rápidamente uno de ellos corre el rumor de que si en una mesa se sientan 13 uno morirá, así que deciden sentarse en círculo a la media noche, apagar la luz de la cantina y tirar la pistola, a quien escoja la bala ese sería el cobarde que merecía morir, la bala terminó en el estómago del panzón, este pensó que así no serviría y se dio un disparo en la cabeza no sin antes decir: "Ahora verán como muere un León de San Pablo". Tiburcio Maya y el joven Becerrillo (Pues al presentarse con villa este dice, "Soy Miguél Ángel del Toro" Villa contesta -¿Del toro? estas muy joven para ser toro, -Ya se te vamos a decir "Becerrillo") Los últimos 2 Leones, Tiburcio y Becerrito acompañan a Villa a la Toma de Zacatecas Antes de salir para Zacatecas, Becerrillo le dice a Tiburcio que se siente mal y tiene un extraño dolor de cabeza, este piensa que el joven está así por la muerte del panzón y lo convence para seguir acompañando a Villa y llegan justo cuando los trenes están por salir para Zacatecas. Una epidemia de viruela se desata entre la tropa y Becerrillo cae enfermo. Villa ordena a su Comandante Fierro "El sanguinario revolucionario" hacer algo para que la tropa entera no se enferme y este decide quemar el vagón donde van los enfermos, Tiburcio es obligado a matar y quemar vivo a su amigo, si no lo hacia él lo habría hecho otro, así que le da un disparo y después lo quema, Villa no quiere cerca a Tiburcio porque piensa que se contagió y lo obliga a quedarse. Tiburcio abandona la revolución y desencantado regresa a San Pablo. Sin embargo en un final prohibido que llaman (Epílogo) se lee una leyenda que dice más o menos así: Hace más de un año un grupo de 6 valientes campesinos salen en busca a la unión con la revolución, de ellos solo Tiburcio Maya queda vivo, con la cruda imagen de Francisco Villa, su héroe en desgracias... Después de la leyenda Tiburcio es asesinado junto a su mujer e hija, mientras su hijo es cogido por Villa y llevado a la revolución en lugar de Tiburcio...

Producción[editar]

Esta fue la primera película de la desaparecida compañía Clasa Films. ¡Vámonos con Pancho Villa! era la producción más costosa del cine mexicano hasta ese momento. Parte del financiamiento se logró gracias a la intervención del gobierno. Quien por cierto distorsionó la historia original, dejando desprestigiado a Fernando por tan simple producción.

Locaciones[editar]

Este filme fue realizado en las siguientes locaciones:

Reparto[editar]

Comentarios[editar]

El reconocimiento a este clásico del cine mexicano llegó varias décadas después de su menospreciado estreno. El rodaje se vio plagado de problemas financieros y una enfermedad del director postergó la filmación durante varios meses. Finalmente, la cinta se estrenó el 31 de diciembre de 1936, en el cine Palacio de la capital mexicana y duró solamente una semana en taquilla.

Para entonces, De Fuentes había estrenado el que sería el primer taquillazo del cine mexicano: Allá en el Rancho Grande (1936). La popularidad que alcanzó esta comedia estelarizada por Tito Guízar y Esther Fernández eclipsó en su tiempo al poderoso drama sobre el desencanto de la revolución que es ¡Vámonos con Pancho Villa!.

A principios de los sesenta, la crítica y el movimiento cineclubero mexicano rescataron del olvido a ¡Vámonos con Pancho Villa! La cinta se convirtió, junto con El compadre Mendoza (1933) del mismo De Fuentes, en el paradigma del mejor cine nacional.

¡Vámonos con Pancho Villa! volvió a ser noticia en 1982, cuando se transmitió por televisión una versión hasta entonces desconocida, que incluía un final en el que Pancho Villa regresa por Tiburcio Maya y le pide que vuelva a combatir en su tropa. Tiburcio se niega para no abandonar a su esposa e hija, pero teniendo en mente que cuando su hijo creciera los dos se unirían a la tropa villista, Villa mata a la mujer e hija de Tiburcio, Nuevamente el protagonista se desencanta con Villa en intenta matarlo, un dorado le dispara en la espalda para que no mate a villa y se lleva a su pequeño hijo a la revolución. Se ignora si este final fue censurado, o si el propio De Fuentes decidió eliminarlo por encontrarlo innecesario o demasiado cruel. Para el crítico e historiador Emilio García Riera, la película queda mejor con el final comúnmente visto, un final desencantado que redondea bellamente una obra excepcional del cine mexicano.[1]

Curiosidades[editar]

  • El destacado compositor mexicano Silvestre Revueltas (quien compuso la banda sonora de la película) hace una breve aparición en el papel del pianista que toca La Cucaracha, en una cantina de Torreón, y cuando uno de los ebrios revolucionarios comienza a disparar, el músico sin dejar de tocar, levanta un letrero que tiene sobre el piano y que dice así: «Se suplica no tirarle al pianista».[2]

Referencias[editar]

Véase también[editar]

Enlaces externos[editar]