Pascua Lama

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Coordenadas: 29°19′13″S 70°01′40″O / -29.32028, -70.02778

Ubicación de Pascua Lama.

Pascua–Lama es un proyecto a cargo de la empresa minera Barrick Gold, con sede en Toronto, Canadá, que involucra a Chile y Argentina y que consiste en explotar una mina a cielo abierto de la que se extraerá principalmente oro, además de plata, cobre y otros minerales, a 4.500 msnm en territorio fronterizo. En Chile, se sitúa en la Región de Atacama, específicamente en la Provincia de Huasco, mientras que en la Argentina, en la provincia de San Juan.

La inversión estimada será de 2.300-2.400 millones de dólares, con una vida útil de al menos 23 años. La cantidad de reservas calculadas es de 18 millones de onzas de oro, 731 millones de onzas de plata y 662 millones de libras de cobre.[1] Con un porcentaje de depósitos del 75% del lado chileno y 25% del argentino.[2]

El método de extracción del oro empleando cianuro y la posibilidad de contaminación del agua de los glaciares muy próximos a la zona de extracción han generado un fuerte rechazo al proyecto por parte de ciertos sectores, tanto en la Argentina como en Chile.

Historia[editar]

La idea del proyecto surgió hace varios años y en 2001 las autoridades chilenas aprobaron el Estudio de Impacto Ambiental (EIA) que presentó la empresa Barrick, pero la iniciativa se postergó hasta 2004, cuando se retomó la idea de desarrollarla. El Tratado de Integración y Complementación Minera firmado en 1997 por los presidentes de Argentina y de Chile,[3] y el Protocolo Adicional Específico suscrito en agosto de 2004 por los cancilleres de ambos países –que resuelve aspectos prácticos para la futura operación de esta faena transfronteriza– aportaron elementos para que se pueda llevar a cabo Pascua–Lama.

El nuevo Estudio de Impacto Ambiental (EIA)[4] fue aprobado en Chile a mediados de febrero de 2006, de acuerdo a la Resolución N° 024, mientras que el Informe de Impacto Ambiental (IIA) en Argentina se aprobó el 5 de diciembre de 2006. En mayo de 2009 la empresa Barrick anunció el inicio del proyecto, contando con la aprobación de ambos gobiernos, que participaron directamente en los procesos de aprobación del proyecto.

Barrick Gold estima que Pascua-Lama creará 6.500 empleos directos durante la etapa de construcción y 1.660 puestos de trabajo durante los, al menos, 23 años de operación,[2] aunque sin específicar si dichas plazas laborales serán de procedencia nacional o extranjera. Esta perspectiva de nuevos puestos de trabajo ha generado el apoyo por parte de algunos alcaldes chilenos, que han salido en defensa del proyecto.[5]

Asimismo, Barrick calcula que se crearán por lo menos 2,5 empleos indirectos por cada empleo permanente durante la construcción y operación, por lo que la empresa hace hincapié en que hay que sumar muchos otros beneficios económicos, producto, sobre todo, del fomento productivo.

Opositores al proyecto y controversias[editar]

Los opositores al proyecto de Pascua-Lama centran las críticas en la falta de transparencia de los proyectos mineros en la provincia de San Juan, en la amenaza de contaminación de las fuentes de agua potable y las denuncias de corrupción en contra de las autoridades sanjuaninas[6]

El diputado argentino Miguel Bonasso acusó a la presidenta Cristina Fernández de haber firmado dos decretos impositivos para beneficiar a Barrick Gold, y, refiriéndose al proyecto, dijo: "Van a dejar un dique de agua lleno de cianuro; será un desastre ambiental". Bonasso presentó un proyecto del ley de protección contra la minería de zona de glaciares y periglaciares que fue aprobado por el parlamento y que luego fue vetado por la presidenta.[7] Varios proyectos de empresas canadienses Barrick y Yamana Gold (en inglés) atraviesan zonas de glaciares en la cordillera, que podrían haber sido protegidos por esta ley vetada.[8]

Por su parte, el exalcalde de Huasco, Juan Sabando, ha restado importancia a los cuestionamientos ecológicos, explicando que los habitantes de la ciudad portuaria no han participado en las protestas y afirmando que son personas "extranjeras, religiosos", en definitiva, “personas que no conocen del quehacer diario de la provincia” los que se oponen al proyecto.[9]

La minería como actividad económica siempre ha estado rodeada de controversias. Sus opositores alegan que un efecto ambiental inevitable es el que se produce como consecuencia de la cianuración del oro, proceso tóxico que es el más frecuentemente utilizado en la extracción aurífera. Sin embargo, hay quienes aseguran que está demostrado que las empresas socialmente responsables son capaces de controlar la producción, uso y eliminación de este elemento sin traer complicaciones a las personas o el medio ambiente.[10]

La evaluación del impacto ambiental y las aprobaciones de EIA e IIA en Chile y Argentina en 2006 establecen que Barrick no va remover hielo o glaciares, ya que hacerlo sería una violación de los permisos concedidos por las autoridades pertinentes[11] como está establecido expresamente en la Resolución de Calificación Ambiental: “La compañía solamente accederá al mineral de manera tal que no se produzca ninguna remoción, reubicación, destrucción ni intervención física de los glaciares Toro 1, Toro 2 y Esperanza”.[12] La exigencia referida a la protección de esas masas de hielo se encuentra entre las más de 400 condiciones incluidas en la aprobación del proyecto en Chile.[13]

Greenpeace criticó duramente el proyecto en 2005, alegando, entre otras cosas, que se removerán parte de los tres glaciares (Toro 1, Toro 2 y Esperanza) que se encuentran sobre el área de la mina, además del manejo de peligrosas sustancias tóxicas tales como el cianuro de sodio, y la contaminación de las aguas que conforman la cuenca del río Huasco; además de representar un peligro para las tradicionales actividades agrícolas de la zona.[14] Las críticas fueron tomadas en cuenta y se realizaron modificaciones al proyecto en el año 2006, lo que permitió finalmente su aprobación. Greenpeace lleva actualmente una campaña contra la Barrick Gold para frenar el proyecto.[15]

Conforme a los requisitos estipulados por las autoridades en la aprobación del proyecto, la empresa está obligada a mantener la calidad de agua establecida en la línea base -que se determinó con anterioridad al inicio del proyecto- en un punto ubicado aproximadamente 45 km aguas arriba de la comunidad más cercana. Junto con eso, la calidad del agua que salga de la propiedad minera, unos 30 km aguas abajo del proyecto y 15 km aguas arriba de la comunidad más cercana, deberá ser monitoreada para mantener los estándares que se aplican en Chile para el agua potable.

Los opositores al proyecto sostienen que se vería afectado el suministro de agua de los 70.000 agricultores en el valle de Huasco por la liberación de cianuro, ácido sulfúrico y mercurio en el valle.[16] A esto la Barrick responde que la minería de oro no utiliza ácido sulfúrico, ni mercurio y que usa una solución de cianuro muy diluida, que se disuelve cuando es expuesto al aire o a otros oxidantes.[10]

También se dice que la empresa ha comprado el apoyo de los agricultores con la "asistencia social" y las promesas de los 60 millones de dólares para obras de infraestructura,[17] y que el Tratado de Integración y Complementación Minera fue aprobado bajo la presión de Barrick.[16] En noviembre de 2005, una petición de 18.000 firmas fue presentada al gobierno chileno por el Frente de Lucha Anti Pascua Lama, una coalición de grupos ambientalistas.[2]

Barrick afirma que los 1.500 millones de dólares "serían directamente invertidos en la provincia de Huasco en Chile y en la provincia de San Juan en la Argentina", y que ha "identificado más de 600 proveedores potenciales de la III Región de Chile" en cumplimiento de su política de abastecimiento local de bienes y servicios, y que seguirán siendo una prioridad para la financiación en áreas de educación, salud, infraestructura, y mejora agrícola".[18] Dice asimismo que ha recibido los antecedentes de más de 140.000 personas interesadas en ser parte del proyecto minero.

Sin embargo, las declaraciones tranquilizadoras de la empresa canadiense no logran convencer a los opositores al proyecto, como lo demuestra el documental de Martin Frigon "Eldorado, la sed de oro".[19]

Impacto ambiental[editar]

Según su Informe de Impacto Ambiental, Barrick Gold pretende obtener de Pascua Lama 14,4 millones de onzas de oro (que equivalen a 447 toneladas), lo cual requeriría:[20]

  • Roca removida con explosivos: 1.806 millones toneladas.
  • Agua: 170 millones m3
  • Cianuro de sodio: 379.428 toneladas
  • Explosivos: 493.500 toneladas
  • Gasoil/Diesel: 943 millones de litros
  • Nafta/Bencina: 22 millones de litros.
  • Lubricantes: 57 millones de litros.
  • Electricidad: 110 MW.

Esto equivale a que cada gramo de oro extraído en Pascua Lama precisará remover 4 toneladas de roca, y consumir 380 litros de agua, 43,6 KWh de electricidad (similar al consumo semanal de un hogar argentino medio), 2 litros de gasolina, 1,1 kilogramos de explosivos y 850 gramos de cianuro de sodio.

En cuanto al manejo hídrico, Barrick reconoce haber cambiado el curso de un río: “Existe un desvío del río Potrerillos, pero no para satisfacer las necesidades de agua. El desvío es para asegurar el no contacto de las aguas claras con la pila de lixiviación por compromisos ambientales y de seguridad con los que trabaja la compañía”.[21]

Véase también[editar]

Referencias[editar]

Enlaces externos[editar]