Lanzagranadas

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El lanzagranadas es un arma que apareció en la Segunda Guerra Mundial para aumentar la potencia de fuego del soldado, que en aquella época era impotente ante la masiva utilización de medios acorazados y mecanizados. Entonces aparecieron diversos modelos de lanzagranadas en forma independiente.

Historia[editar]

Primer lanzagranadas[editar]

Lanzagranadas del siglo XIX.

Los EE. UU. comenzaron a desarrollar un lanzagranadas utilizando propulsión por cohete en 1939, siendo el arma conocida por bazooka por un popular instrumento utilizado en un programa de radio. El primer modelo M1 tenía un tubo lanzador reutilizable de 1,40 metros de largo y 6 cm de diámetro con un anillo de acero en su parte posterior. El arma tenía una empuñadura y gatillo parecidos a una pistola que permitía el paso de la electricidad desde una batería por un cable al anillo posterior. El cargador del arma metía por la parte posterior el proyectil, con un tubo y unas aletas estabilizadoras que tenían que quedar algo salientes, en contacto con el anillo para recibir la electricidad y activar el propelente del cohete que impulsaba el proyectil. El lanzador pesaba 6 kg y cada proyectil 2,2 kg capaces de atravesar 100 mm de acero con un alcance de 100 metros.

Modelos siguientes[editar]

Tropas canadienses con un PIAT.

En 1943 se procede a una completa remodelación del M1 que daría lugar a un nuevo modelo, el M9. Utilizando el mismo proyectil, el arma se podía partir en dos secciones, facilitando su transporte y permitiendo aumentar la longitud total a 155 cm. La batería, que tenía tendencia a fallar en el momento más necesario, fue sustituida por un pequeño generador de impulsos. El arma pesaba 6,5 kg y alcanzaba 120 metros. Los proyectiles medían 55 cm de largo.

El Faustpatrone fue el primer lanzagranadas alemán en entrar en combate en el frente oriental en el verano de 1943. Consistía en un tubo lanzador metálico de un metro de largo y 3,3 cm de diámetro (cañón de 3,3 cm y munición de 10 cm). En un extremo se colocaba una granada de carga hueca antitanque de 10 cm de diámetro, encajando dentro del tubo lanzador el tubo propulsor de la granada, un cartucho de pólvora negra. El tubo lanzador tenía un sencillo mecanismo percutor que detonaba el cartucho y permitía disparar la granada a 30 metros de distancia, perforando teóricamente 140 mm de acero.

El primer modelo no dio el resultado esperado, aunque el alto mando tenía un gran interés en este tipo de armamento, por lo que en septiembre de 1943 aparece un nuevo modelo, el Panzerfaust con una cabeza antitanque más eficaz. El arma tuvo gran éxito en lucha urbana, pero la distancia de combate era muy reducida y en 1944 aparece el que será el modelo más fabricado en la guerra, el Panzerfaust 60, con un alza de puntería graduada para disparar el arma hasta 60 metros de distancia. Se llegaron a fabricar más de un millón de unidades de este modelo al mes y su producción continuó hasta el final de la guerra. El tubo se desechaba tras el disparo. En 1945 llegó el Panzerfaust 150 con un nuevo lanzador reutilizable y granadas con aletas estabilizadoras que perforaban 200 milímetros de acero a 150 metros, aunque pocos entraron en combate por el fin de la guerra.

Los británicos por, su parte, inventaron un aparato muy original, el PIAT, un tubo de chapa metálica con un fuerte muelle de acero en su interior que el soldado debía comprimir tirando con fuerza de unas asas laterales. Este artefacto, que provocó varios accidentes por problemas con el muelle o el retroceso que producía al lanzar la granada, tenía un alcance máximo de 100 metros y permitía emplear tanto granadas antitanque de carga hueca como explosivas antipersonal o fumígenas.

Desarrollo después de la Segunda guerra mundial[editar]

Después de la guerra el ejército de los Estados Unidos mantiene en suspenso la producción del denominado superbazooka modelo M20 hasta la Guerra de Corea, en 1950, en la que los carros de origen soviético resultan impenetrables para el viejo bazuka. El nuevo modelo utiliza un tubo desmontable en dos secciones con una magneto para encender eléctricamente el cohete y una mira óptica graduada para alcanzar objetos en movimiento hasta 150 metros de distancia, el proyectil es capaz de atravesar 260 mm de acero. Para permitir el disparo tumbado se incorpora un bípode plegable. El M20 permanecerá en servicio en EE.UU hasta Vietnam y en muchos otros países hasta los años 80.

En los años 50 la Unión Soviética comienza a investigar en este tipo de armas, un terreno en el que sus diseños alcanzarán una difusión y popularidad mundial por su eficiencia y robustez. Aparecen así las familias de lanzagranadas RPG (Ruchnoi Protivotankovii Granatomet), el primer modelo en entrar en servicio es el RPG-2, con un tubo metálico, un alza de puntería graduada hasta 150 metros y una sencilla empuñadura y gatillo que inician el cohete por percusión. Los cohetes utilizan una cabeza cónica de carga hueca anticarro con pólvora negra como combustible propulsor capaz de atravesar 180 mm de acero y el arma cargada pesa 5 kg y mide 1,20 metros. Este modelo será empleado extensivamente en Vietnam y por su sencillez será fabricado por millones en casi todos los países de la órbita soviética y china. Localmente se fabricarán granadas antipersonales y con otros propósitos diferentes al proyectil original.

Lanzagranadas desechables[editar]

Imagen del manual de campo del LAW M72A2.

Durante la guerra de Vietnam los EE.UU. incorporaron un nuevo modelo de lanzagranadas, el LAW (Light Anti-tank Weapon), un arma desechable formada por dos tubos de aluminio encajados uno dentro de otro y con el proyectil sellado en su interior. Para disparar el arma se sacaban los tapones de los extremos, se desplegaba el tubo, se apuntaba empleando unas miras graduadas hasta 200 metros, y se disparaba apretando un pulsador en su parte superior que encendía el cohete. El concepto de lanzagranadas desechable inspiró a los países occidentales para dotar a todos los soldados que se estimara necesario de un lanzagranadas barato, y el LAW fue copiado e imitado extensamente. El LAW M72 tiene 66 mm de calibre, 67 cm en transporte y 1 metro extendido y pesa 2,5 kg siendo capaz de perforar 300 mm de acero. Actualmente ha sido sustituido en los EE.UU por el M136 AT-4, fabricado en Suecia, que utiliza un tubo desechable de fibra de vidrio de 1 metro y puede perforar 400 mm.

A pesar del boom de los desechables, los países occidentales siguen fabricando lanzagranadas reutilizables, que permiten tener un sistema de tiro con mejores elementos de puntería y más potentes y de mayor alcance. El Panzerfaust 3 alemán permite disparar a blancos fijos a 600 metros y perforar 700 mm de blindaje homogéneo; el Carl Gustav sueco es en realidad un cañón sin retroceso que se dispara desde el hombro. Los últimos diseños son mucho más sofisticados, como el Alcotan-100 español, una pequeña dirección de tiro computerizada con visión nocturna. A la dirección de tiro se le encaja el tubo contenedor desechable con el proyectil, se apunta al objetivo y la dirección de tiro comprueba la distancia exacta al mismo y su velocidad si está en movimiento con un láser. En caso de estar en movimiento, se calcula su posición en el momento del impacto y el tirador puede corregir así fácilmente la puntería siguiendo la marca que le aparece en el visor. Con este sistema se pueden alcanzar vehículos en movimiento a 600 metros de distancia.

El modelo más utilizado[editar]

Lanzagranadas RPG-76.

Pero el modelo más extendido de lanzagranadas es el RPG-7, que entró en servicio en 1961 en la Unión Soviética, y también es el más copiado hasta hoy. Está presente en todos los conflictos desde los años 60. El submodelo RPG-7V es el lanzagranadas estándar de la infantería rusa y de los combatientes de otros países.

El RPG-7 se basa en un tubo de 4 cm de grosor soldado a una sección más gruesa que termina en un estrangulamiento y una tobera para provocar el efecto Venturi y anular el retroceso del arma al disparar el proyectil. El arma lleva la típica empuñadura tipo pistola y un apoyo para el hombro, aparte de una mira óptica que permite disparar a objetos inmóviles hasta 500 metros de distancia y a blancos en movimiento hasta 300 metros. Algunas variantes incorporan un bípode metálico para mejorar la puntería al estar sentado o tendido en el suelo.

El proyectil utiliza un cartucho propelente para lanzarlo a 15 metros de distancia del soldado que dispara el arma, momento en el que se enciende un cohete de combustible sólido. Esto se hace para asegurarse de que el soldado no va a recibir una llamarada del cohete en la cara. El proyectil no tiene aletas estabilizadoras, en su lugar emplea una serie de orificios laterales de escape de gases que lo estabilizan durante el vuelo. Dispone de varios tipos de proyectiles, el tradicional proyectil HEAT que permite perforar 60 mm de acero, un proyectil que incorpora dos cabezas HEAT en tándem para atacar vehículos protegidos con armadura reactiva sobre su armadura tradicional y dos modelos de alto explosivo anti-búnker y antipersonal.

Impacto en la guerra[editar]

El uso del lanzagranadas ha revolucionado las tácticas de combate de fuerzas irregulares armadas al estilo de la infantería ligera, que básicamente sólo pueden emplear en combate aquello que son capaces de transportar sobre sus espaldas. La experiencia de los afganos contra los soviéticos es el ejemplo más estudiado e imitado a posteriori tanto por ejércitos como por irregulares en todo el mundo. Naturalmente hay que contar primero con un terreno favorable que obstaculice al enemigo, en una llanura desértica totalmente plana estas tácticas son suicidas.

Tácticas usadas en la guerra de Afganistán contra los soviéticos[editar]

Los afganos utilizaban para todo el RPG-7, capturado o comprado irregularmente a terceros países. Escogían posiciones elevadas junto a los pasos de las columnas blindadas y cavaban pequeñas trincheras en forma de embudo a lo largo de la posición, que luego camuflaban con maleza o piedras. Formaban equipos de entre 8 y 12 individuos y cada equipo llevaba dos tiradores con RPG-7 y varias granadas anticarro, mientras el resto de los miembros del equipo cargaba cada uno con varias granadas más, aparte de sus propias armas. Se solían llevar ametralladoras ligeras y, si era posible, fusiles de francotirador, aparte de los habituales fusiles de asalto.

Al llegar la columna blindada se intentaba destruir el primer y el último vehículo para obstaculizar el paso. La columna reaccionaba inmediatamente disparando contra los puestos de los lanzagranadas y desembarcando a la infantería de escolta para atacar a los afganos, al no poder acercarse los carros a las posiciones elevadas. En ese momento las ametralladoras y los francotiradores comenzaban a anular a la infantería de la columna mientras los tiradores cambiaban rápidamente de posición saltando de embudo a embudo. Si la situación se volvía realmente peligrosa, los afganos se retiraban, ya que siempre procuraban escoger lugares con vías de escape a salvo de los vehículos.

Otra táctica era observar los lugares de aterrizaje de los helicópteros y realizar una operación similar de cavado de embudos y camuflaje en la zona, a la que se solía añadir el sembrado de minas antipersona por todo el perímetro. Al aterrizar el helicóptero los equipos de ataque lo destruían con los RPG y la infantería desembarcada era casi siempre exterminada en un círculo de minas y ametralladoras si no recibía rápidamente ayuda. Los afganos tenían tal habilidad con el RPG que hasta eran capaces de utilizarlo como un mortero, calculando a ojo la inclinación que le debían dar en el disparo para que la granada cayese sobre los rusos. Incluso llegaron a emboscarse en cañones y vaguadas para disparar sobre helicópteros en vuelo con los RPG, derribando a varios, especialmente helicópteros de la clase HIP y Mi.

Actuales lanzagranadas[editar]

Los rusos fabrican actualmente también armas desechables como el RPG-26, que es casi una copia del LAW occidental, y tienen otros reutilizables y muy potentes como el RPG-29 Vampire, con proyectil de dos ojivas HEAT en tándem y 900 mm de capacidad perforante, o los lanzagranadas-lanzallamas RPO, pero su mayor éxito sigue siendo el RPG-7. En España se fabrica el Instalaza C-90, que, entre otros países, se ha exportado también a Italia y Malasia.

Véase también[editar]

Referencias[editar]

Enlaces externos[editar]