Guerra de Vietnam

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Guerra de Vietnam
Guerra Fría
VietnamMural.jpg
Fecha 1959 - 30 de abril de 1975
Lugar Vietnam, Laos y Camboya
Resultado

Bandera de Vietnam Victoria norvietnamita

Cambios territoriales Unificación de Vietnam del Norte y Vietnam del Sur en la República Socialista de Vietnam.
Beligerantes
Flag of South Vietnam.svg Vietnam del Sur
Bandera de los Estados Unidos Estados Unidos
Bandera de Tailandia Tailandia
Bandera de Camboya Reino de Camboya
Bandera de Camboya República Jemer
Flag of Laos (1952-1975).svg Reino de Laos
Bandera de Australia Australia
Bandera de Corea del Sur Corea del Sur
Bandera de las Filipinas Filipinas
Bandera de Nueva Zelanda Nueva Zelanda
Bandera de Taiwán República de China
Bandera de España España[1]
Flag of North Vietnam.svg Vietnam del Norte
FNL Flag.svg Viet Cong
Flag of Laos.svg Pathet Lao
Bandera de Camboya Jemeres Rojos
Bandera de la República Popular China República Popular China
Bandera de la Unión Soviética Unión Soviética
Comandantes
Bandera de Vietnam del Sur Ngô Đình Diệm
Bandera de Vietnam del Sur Nguyễn Văn Thiệu
Bandera de Vietnam del Sur Nguyễn Cao Kỳ
Bandera de Vietnam del Sur Cao Văn Viên
Bandera de los Estados Unidos Lyndon B. Johnson
Bandera de los Estados Unidos Richard Nixon
Bandera de los Estados Unidos William Westmoreland
Bandera de los Estados Unidos Creighton Abrams
Flag of North Vietnam.svg Hồ Chí Minh
Flag of North Vietnam.svg Lê Duẩn
Flag of North Vietnam.svg Võ Nguyên Giáp
Flag of North Vietnam.svg Văn Tiến Dũng
Flag of North Vietnam.svg Lê Trọng Tấn
Flag of North Vietnam.svg Phạm Văn Đồng
FNL Flag.svg Trần Văn Trà
FNL Flag.svg Nguyễn Văn Linh
Fuerzas en combate
Bandera de Vietnam del Sur 150 000 (1955)[2]
Bandera de los Estados Unidos 11 000 (1962)
Bandera de Vietnam del Sur 192 000 (1963)[2]
1 de febrero de 1968
Bandera de Vietnam del Sur 1 500 000
Bandera de los Estados Unidos 540 000[3]
90 000 aliados[nota 1]
31 de diciembre de 1968:
Bandera de Vietnam del Sur 820 000
Bandera de los Estados Unidos 536 100
65 000 aliados
Marzo a octubre de 1972:
Bandera de Vietnam del Sur 742 000[4]
Bandera de los Estados Unidos 100 000
Flag of North Vietnam.svg 210 000-235 000 (1967)[5]
Flag of North Vietnam.svg 480 000 (1968)[5]
Flag of North Vietnam.svg 270 000 (1975)[6]
FNL Flag.svg 3000 (1959)[7]
FNL Flag.svg 6 000-7 000 (1960)
FNL Flag.svg 15 000[7] -20 000 (1961)
FNL Flag.svg 40 000-100 000 (1964)
FNL Flag.svg 115 000 (1965)[7]
FNL Flag.svg 400 000 (1968)
FNL Flag.svgFlag of North Vietnam.svg 300 000 (1972)[2]
FNL Flag.svgFlag of North Vietnam.svg 1 000 000 (1975)[8]
Bandera de Camboya 40 000 (1973)[9]
Bajas
Combatientes:
Bandera de Vietnam del Sur 250 000 muertos;[10] 1 170 000 heridos
Bandera de los Estados Unidos 58 220 muertos;[11] 303 000 heridos
Bandera de Corea del Sur 5000 muertos;[10] 11 000 heridos
Bandera de las Filipinas 1000 muertos[10]
Bandera de Australia 500 muertos;[10] 3000 heridos
Bandera de Tailandia 350 muertos[10]
Bandera de Nueva Zelanda 37 muertos;[10] 200 heridos
Bandera de Camboya 50 000 muertos[10]
Flag of Laos (1952-1975).svg 15 000 muertos[10]
Combatientes:
Flag of North Vietnam.svgFNL Flag.svg 1 000 000 muertos;[10] 600 000 heridos
Bandera de la República Popular China 1 446 muertos;[10] 4 200 heridos
Civiles muertos:[12]
2 000 000 vietnamitas
200 000-300 000 camboyanos
20 000-200 000 laosianos

La guerra de Vietnam (Chiến tranh Việt Nam en vietnamita),[nota 2] llamada también Segunda Guerra de Indochina[14] o Guerra contra los Estados Unidos para los vietnamitas.[nota 3] Fue un conflicto bélico librado entre 1959 y 1975 para impedir la reunificación de Vietnam bajo un gobierno comunista. Participó la República de Vietnam (Vietnam del Sur) con el apoyo de Estados Unidos y otras naciones, contra la guerrilla local del Frente de Liberación de Vietnam (Viet Cong) y el ejército de la República Democrática de Vietnam (Vietnam del Norte), respaldados por China y principalmente por la Unión Soviética. Se calcula que murieron entre un millón y 5,7 millones de personas,[nota 4] Estados Unidos perdió 58 159 hombres y 1700 desaparecidos, lo que representa la contienda más larga en la que se han visto envueltos hasta la Guerra de Afganistán.

El conflicto comenzó por un intento de unificar las dos "Vietnam" en un único país controlado por un gobierno comunista aliado de la URSS y China. Lo anterior, unido a una sucesión de gobiernos apoyados por Estados Unidos, provocó el levantamiento de armas de varios grupos comunistas apoyados por la extinta Unión Soviética y la China de Mao, que se unieron bajo el auto denominado "Frente de Liberación Nacional", Viet Cong . La guerra se dividió en cuatro momentos: la inicial, con pérdidas de territorio por Saigón; una segunda protagonizada por la entrada masiva de los Estados Unidos donde recuperó parte de lo perdido; una tercera, tras los sucesos de 1968, caracterizada por la retirada progresiva estadounidense y la última, iniciada con los Acuerdos de paz de París en 1973, protagonizada por el avance paulatino del FNL y el Ejército de la República Democrática de Vietnam. Todo concluyó con la toma de Saigón y la posterior unificación del país el 2 de julio de 1976 bajo el nombre de la República Socialista de Vietnam. Las tres primeras etapas se distinguieron por transcurrir sin la formación de las tradicionales líneas de frente, donde proliferaron acciones terroristas y la guerra de guerrillas, frente a las misiones de «búsqueda y destrucción», el uso de bombardeos masivos y el empleo extensivo de armas químicas, por parte de los Estados Unidos. La última fase fue una guerra convencional. Pero el fin de la contienda solo resultó una pausa en los enfrentamientos de Indochina. Después se producirían las invasiones de Camboya y Laos por Vietnam y de este por China. Por el contrario Estados Unidos vivió un repliegue de la política exterior.

La cobertura de la contienda realizada por los medios de comunicación fue permanente, estando considerado como el primer conflicto televisado de la Historia. Esto permitió la denuncia de las frecuentes violaciones y abusos contra los Derechos Humanos cometidos por los dos bandos. Pero se discute si dicha cobertura constituyó la causa principal de la creciente oposición de parte de la opinión pública occidental hacia la intervención estadounidense, lo que unido a ser la primera derrota militar de los Estados Unidos, creó un sentimiento de mala conciencia en el pueblo estadounidense, el llamado Síndrome de Vietnam, por considerar haber librado una guerra injusta. El Síndrome dio paso a un movimiento pacifista y se prolongó hasta los mandatos de Ronald Reagan.[16] la Guerra de Vietnam se convirtió en un icono, y aún hoy lo sigue siendo de los grupos sociales y partidos de izquierda de gran parte del mundo.

Origen del conflicto[editar]

La historia de Vietnam comenzó en el siglo XII, con el grupo de pueblos desplazados por la invasión mongola. En el acuerdo de paz firmado por el rey vietnamita Trần Nhân Tông, Vietnam accedió a pagar tributos a China para evitar más enfrentamientos. Este período de independencia y expansión del reino concluyó a finales del siglo XVIII cuando el país fue invadido por Francia.[17]

Durante la Segunda Guerra Mundial, el imperio nipón también invadió buena parte de Asia incluída la península de Indochina, aunque retuvo a los administradores franceses para mantener el engranaje de la colonia.[18] Tras la Contienda, existía la conciencia de no evitar la Guerra por haber permitido a Hitler seguir expandiéndose tras la Conferencia de Múnich, con lo cual se hizo más agresivo.[19] En segundo lugar, los imperios coloniales europeos trataron de mantener sus colonias, pese a no contar con el visto bueno de los Estados Unidos, pero en aquel momento los dirigentes estadounidenses percibieron un nuevo peligro en forma de avances comunistas.

En la década de 1940, Harry S. Truman ayudó a Grecia para ganar su guerra civil contra los comunistas apoyados por Moscú. Más tarde acudió en ayuda de Corea del Sur para detener a la invasión realizada por el Norte. Posteriormente países como Malasia, Indonesia o Filipinas estuvieron muy cerca de pasar al lado comunista; lo hizo la China de Mao y más tarde seguirían Vietnam del Norte, Birmania, Cuba y todas las naciones europeas bajo la ocupación soviética. Estados Unidos temía quedar rodeado de una constelación comunista de la que Vietnam sería una pieza más. Era la Teoría del Dominó. Si caía todo Vietnam en el comunismo, postulaba esta teoría, caerían tras él países como Laos o Camboya. En opinión de los distintos gobiernos estadounidenses, si la URSS no veía una oposición decidida podrían repetirse las consecuencias de Múnich.[19]

La Guerra de Indochina[editar]

Legionarios extranjeros en la Guerra de Indochina. En aquel momento ya estaban en Vietnam asesores estadounidenses.[20]

Francia deseó restablecer su mandato colonial en Indochina, pero encontró una fuerte oposición. Un frente de nacionalistas y comunistas llamado Liga por la Independencia de Vietnam, Viet Minh en su contracción vietnamita,[21] aceptó al principio el retorno de los franceses para evitar la amenaza de China; pero pronto la tensión con las fuerzas coloniales se hizo insoportable. Dicha liga estaba dirigida en lo político por Ho Chi Minh, partidario de aguardar, y en lo militar por Vo Nguyen Giap, finalmente deseoso de comenzar los ataques. En 1946 se produjeron los primeros tiroteos en lo que se conoce a veces por la Guerra de Indochina, pese a no existir consenso entre los autores: para Peter Arnett, 1946 sería el comienzo del conflicto y el enfrentamiento con Estados Unidos solo una prolongación dentro de la llama La guerra de los 10 000 días.[22] Otras obras, como "Nam Crónica de la guerra de Vietnam", comienzan a tratar el tema en profundidad desde el 8 de marzo de 1965,[23] cuando los marines desembarcaron en la base Đà Nẵng.[nota 5]

Francia contaba con el apoyo de buena parte de la colonia, especialmente los vietnamitas monárquicos,[nota 6] sin embargo no resultaba suficiente y los distintos gobiernos franceses acudieron a Estados Unidos en busca de fondos y armas. Harry S. Truman 1950 comenzó contribuyendo con el 15 % de los gastos militares aproximadamente. Cuatro años después Dwight D. Eisenhower ya soportaba más del 80 % del esfuerzo bélico para levantar, por ejemplo, una base fortificada en Dien Bien Phu,[20] donde un tercio del material llevado allí formaba parte de la ayuda estadounidense.[25]

Dicha base perseguía cortar la conexión entre el Viet Minh y la guerrilla que operaba en Laos, además de pretender librar una batalla convencional donde las fuerzas de Vo Nguyen Giap se presumían inferiores.[26] Sin embargo, Giap "recogió el guante" y convirtió a Dien Bien Phu en una de las mayores derrotas de Francia,[21] que perdió lo mejor de su fuerza de combate,[27] y colocó al gobierno de París en una posición de desventaja para terminar la conferencia de Ginebra de 1954.[28] Eisenhower no proporcionó las decenas de aviones necesario, pero llegó a ofrecer a los franceses dos armas nucleares, que éstos rechazaron por no considerarlas útiles.[29]

Tras la derrota y los acuerdos firmados en la ciudad suiza, la Indochina francesa se dividía en las naciones independientes de Camboya y Laos, más Vietnam separado a su vez por el paralelo 17, el norte sería una zona para la reagrupación del Viet Minh y el sur para el ejército colonial francés.[30] Las dos divisiones pasaron a llamarse República Democrática de Vietnam, más conocida por Vietnam del Norte, y el Imperio de Annan, bajo el mando del emperador Bao Dai;[26] pero se incluyó una cláusula por la cual se celebraría un referéndum en 1958 para decidir si los dos Vietnam seguirían separados o se reunificaban.[30]

Vietnam no se reunifica[editar]

Ngo Dinh Diem y Eisenhower el 8 de mayo de 1957. Ninguno de los dos quería celebrar la consulta sobre la reunificación.

El 30 de abril de 1955 el general Ngo Dinh Diem dio un golpe de estado con el apoyo de la CIA, declaró la República de Vietnam e impuso una dictadura basada en tres personas: él mismo, su hermano Ngo Dinh Nhu y la mujer de su hermano. También anuló las elecciones de 1956 ante su previsible derrota frente a Lao Dong. El referéndum para la reunificación no se celebró debido as las muchas posibilidades de ganar el "Sí", algo que la Administración Eisenhower no deseaba.[31] Pero, la escasa entidad de Vietnam del Sur como país y la enorme corrupción existente en el gobierno provocó que la dictadura de Ngo Dinh Diem se hiciese impopular. Ante esta situación ocurrieron dos acciones paralelas y complementarias:

  • Lenta creación de un movimiento de resistencia que terminarían integrando el Frente Nacional de Liberación de Vietnam, después conocido como Viet Cong o comunistas vietnamitas.[32]
  • Comienza la presión de Vietnam del Norte sobre el Sur en forma de entrega de suministros y armas a los opositores de la dictadura pro estadounidense.

En la década de 1950, Dwight D. Eisenhower profundizó en la doctrina de Truman con apoyo económico a militares golpistas en distintas dictaduras; además apostó por la Carrera espacial contra la Unión Soviética para conseguir que Indonesia y otros países de la región no cambiaran de bando.[33] Los casos de Indonesia, Filipinas y especialmente Singapur, Corea del Sur y Taiwan estaban siendo éxitos, tanto políticos como económicos, por lo que repetirlos en Indochina se consideraba posible. Por tanto, Eisenhower apoyó al régimen de Diem y al de sus sucesores con 1 200 millones de dólares en cinco años y el envío de 700 asesores militares.[26] El presidente Kennedy continuó con las mismas políticas.

Estalla la guerra civil en Vietnam del Sur[editar]

John Fitzgerald Kennedy en 1962 junto a Robert McNamara, secretario de Defensa. Ninguno quería que Vietnam del Sur pasase al lado comunista como hizo China.

Aunque acciones armadas venían produciéndose desde el 1 de noviembre de 1955, el después llamado FNL o Vietcong comenzó su lucha en 1959, como respuesta a las políticas gubernamentales contra la población civil y los sucesivos incumplimientos de sus compromisos. Sus objetivos eran derrocar a Ngo Dinh Diem y reunificar el país.[34] Este deseo de unidad nacional expresado en la frase "lucharemos durante mil años" fue algo que los estadounidenses no llegaron a entender y a la larga constituyó una causa más de su derrota.[35]

La táctica del FNL consistía en la guerra de guerrillas que tantos éxitos les trajo en el conflicto anterior contra el régimen colonial francés.[36] Así en julio de 1959 el comandante Dale Buis y el sargento Chester Ovnard fueron los primeros estadounidenses muertos en Vietnam, durante los ataques a la base de Bien Hoa. Al principio los asesores estadounidenses estaban en el sureste asiático para formar una fuerza de irregular en las Tierras Altas Centrales e instruir al Ejército de Vietnam del Sur en tácticas, mantenimiento de aeronaves y otras funciones auxiliares. No tenían permiso para intervenir en los combates, mucho menos para preparar acciones contra los guerrilleros; pero más de una vez se saltaron esta prohibición en la que sería, quizá, la primera de una larga lista de violaciones jurídicas e ilegalidades que harían famosa esta guerra.[37]

En 1959 las acciones del FNL fueron actos de terrorismo como el asesinato de líderes locales leales al gobierno de Saigón,[38] pero poco a poco comenzaron a emplear las pocas armas de que disponían, teniendo como núcleo a unos 10 000 veteranos del Viet Minh ayudados por los comunistas del Norte. Estos ya contaban en 1959 con dos comandos para el envío de suministros al Sur por mar principalmente, aunque también llegaron algunos envíos por la que se llamaría Ruta Ho Chi Minh.[39]

Por su parte el ARVN resultaba muy ineficaz luchando en su propio país por varios motivos como el armamento poco adecuado, los escasos pilotos de helicópteros nativos y especialmente la gran corrupción e ineptitud de sus oficiales, la mayoría puestos por compromisos políticos entre familias. Las consecuencias eran que los soldados del Sur no recibieran una mínima preparación militar,[nota 7] carecieran de confianza en sus mandos y se arriesgaban lo imprescindible; incluso viendo luchar a sus compañeros a escasas decenas de metros.[40] Pero el poco espíritu de lucha no faltaba solo en el Ejército, los dirigentes en Saigón irritaban a los estadounidenses queriendo negociar con el FLN en lugar de combatirlo.[41]

El Gobierno sabía que no contaba con el apoyo de la población rural y los insurgentes sí. En aquel momento la única experiencia exitosa para invertir ese tipo de situaciones la desarrollaron los británicos durante la llamada Emergencia Malaya con el nombre de Campaña Corazones de Mentes.[42] Como en Malasia, los dirigentes vietnamitas y sus asesores estadounideneses trataron de crear "nuevas aldeas" con el doble propósito de controlar a la población y separarla de los guerrilleros que los obligaban a informarlos y alimentarlos. Se llamó Strategic Hamlet Program o Programa de Aldeas Estratégicas y comenzó en enero de 1962 llegando a crear 7 200 nuevos núcleos urbanos con unos 8 732 000 habitantes. Fue un completo fracaso porque los soldados del Sur no estaban entrenados para ganarse la confianza de los aldeanos; además, siendo tantas aldeas no se podían defender y solo lograron enemistarse con la población.[43]

El presidente Diem fue asesinado en 1963 en un nuevo golpe militar patrocinado por la administración estadounidense de John Fitzgerald Kennedy,[44] a quien no le convenía apoyar a un general católico dentro de un país con mayoría budista, pero víctima de la represión católica. Las protestas contra dicha represión dieron la vuelta al mundo cuando un monje budista se inmoló con combustible en plena calle, el ritual bonzo. Así Nguyen Van Thieu sustituyó a Diem, siendo uno más de los diez gobiernos que llegó a tener el país en un solo año.[45]

A pesar de las ventajas reunidas por los insurgentes, sus principales victorias y la dominación masiva de territorio se dieron a partir del verano de 1964, cuando llegaron los hombres del Norte,[46] como se les ha llamado algunas veces a los soldados del Ejército de Vietnam del Norte o EVN.[47] Para Vietnam del Norte la cancelación del referéndum de reunificación no se vio como un escollo insalvable. El presidente Ho Chi Minh y el ministro de Defensa Vo Nguyen Giap en particular y el politburó en general consideraban que la independencia de Francia constituía un paso dentro de una estrategia más larga que podía incluir hasta la posterior dominación de toda Indochina, viejo sueño vietnamita desde la Edad Media.[48] Según esta estrategia, la reunificación por votación o por fuerza sería inevitable. Al no ser convocado el referéndum, quedaba la vía militar.

Pese a lo impopular del Régimen, no todos los vietnamitas del Sur veían con buenos ojos a los comunistas. Aproximadamente un millón de personas habían emigrado al Sur huyendo de los asesinatos ordenados a millares por Hanoi.[49] Tampoco el EVN confiaba mucho en sus aliados del FNL y éstos no terminaban de vencer sus reticencias a obedecer las órdenes dadas desde Hanoi.[50] Por estas razones el régimen del Sur no se desmoronó inmediatamente; pero fue cediendo territorio poco a poco.

El FNL[editar]

Los viet-cong no eran comunistas en su mayoría y su líder, Nguyen Huo Tho, tampoco lo era. Sin embargo, autores como Conboy, Bowra y McCouaig (1993, p. 14 y siguientes) indican que la independencia del FLN de Hanoi era solamente nominal, y Guerrero et ál. (1988a, p. 25) afirman que su dependencia del Norte fue siempre considerable, como también el acatamiento de las órdenes dadas desde allí.

Como tal "frente" estaba integrado por una variedad de voluntarios, como monjes budistas, miembros de minorías y uno de cada quince antiguos combatientes del Viet Minh.[31] En total debían ser poco más de 3000 guerrilleros en 1960,[7] aunque le resultaba fácil conseguir voluntarios para terminar con un gobierno incompetente, represivo y corrupto.[nota 8] El FNL poseía una fiereza, determinación y gran capacidad de abnegación, algo que sorprendió a muchos soldados estadounidenses, a menudo llegados al sureste asiático por un reemplazo forzoso. Un miembro del FNL escribió:[53]

Realmente no sé cómo pudimos aguantar todos aquellos años. No había nada que hacer excepto luchar y seguir luchando una vez tomada la decisión. Los soldados estadounidenses tenían suerte. Regresarían a sus casas, a miles de kilómetros, una vez terminada su tarea. Nosotros no teníamos nada, excepto la tierra, nuestra tierra. Si nos rendíamos, no tendríamos nada. Posiblemente, en el fondo de nuestros corazones, les odiábamos.

En los túneles grandes contingentes vietnamitas podían vivir y pelear. Muchos de ellos, como este de Cu Chi transformado en museo y fotografiado en 1997, forman parte de la industria turística vietnamita.[54]

Al principio estaban mal armados. El FLN obtenía la mayor parte de su material del ejército del Sur y utilizaban técnicas ancestrales para fabricar trampas, como las estacas punji cubiertas de excrementos para acelerar la gangrena.[55] De las granadas, obuses y bombas sin explotar podía obtener unas 800 toneladas mensuales de explosivos para trampas.[55] A esto se sumaban las pocas ayudas que conseguían en los países vecinos y las, en principio, escasa aportaciones del Norte. Ante dichas carencias, las armas constituían una prioridad y las demás necesidades ocupaban un segundo plano. Casi lo contrario al bando enemigo, donde la superioridad logística no acarreaba más que envidia y odio, y con ello ganas de golpear con más fuerza. Un ex guerrillero recordaba:[53]

Nuestros oficiales de inteligencia decían que los estadounidenses tenían filetes, cerveza y helados en sus bases, y que la guerra sólo les ocupaba parte de su tiempo. Llevábamos la guerra sobre nuestras espaldas donde quiera que fuésemos, con o sin armas. A diferencia de ellos teníamos pocas medicinas y ningún hospital cuando nos herían.

Además, su adaptación al terreno les permitía vivir escondidos o trabajando durante el día, para realizar por la noche todo tipo de ataques y sabotajes, empleando el terreno, la vegetación y armas ligeras. De esta forma la noche realmente les pertenecía, porque durante esas horas, eran ellos quienes dominaban la jungla.[56]

El FLN realizaba campañas de adoctrinamiento y también de terror contra la población civil que consideraba colaboracionistas con el gobierno de Saigón, en ocasiones con actos de crueldad como empalamientos de campesinos para intimidar a los aldeanos.[57] Algunas fuentes cifran en 30 000 el número de civiles asesinados.[58] No perder el apoyo de la población local, por un medio u otro, les resultaba de gran utilidad al tener acceso a comida e información, imprescindible para el éxito de sus ataques.[nota 9] En el aspecto material las penalidades del FNL eran numerosas y sufría escasez de medicamentos, víveres e incluso agua. Por suerte pare ellos, cerca de Saigón y otros lugares, contaban con una infraestructura de túneles subterráneos, comenzada en tiempos de la invasión japonesa y ampliada progresivamente durante la guerra contra Francia.[59] En ellos podían descansar, preparar las incursiones y a veces recibir atención médica.[nota 10]

Pese a sus logros iniciales, en el verano de 1964 Hanoi consideró que dicha fuerza no podría ganar la Contienda sola, por lo que comenzaron los envío de unidades enteras del EVN, mejor equipadas, entrenadas y armadas, además de mandadas por oficiales expertos.[46] Gracias a ello en parte, los guerrilleros sorprendieron a los estadounidenses organizando ataques a nivel de división, es decir, una unidad atacaba a otra inferior en número y cuando se solicitaban refuerzos para repeler la agresión, los refuerzos eran atacados por un contingente aún mayor. Así se conseguía aumentar la impaciencia y la desmoralización entre auxiliados y auxiliadores. Si los refuerzos eran demasiado grandes el FNL siempre podía desaparecer en la selva.[59]

El ejército de Vietnam del Norte[editar]

Fotografía propagandística del EVN en 1967.

Las Fuerzas Armadas de la República Democrática de Vietnam también llamado Ejército Popular de Vietnam, EPV[61] o EVN, por Ejército de Vietnam del Norte, contaban en 1960 con unos 200 000 hombres entre las tres armas.[5] Al Sur bajaron en 1961 15 000,[62] de los cuales la inmensa mayoría eran fuerzas terrestres con experiencia en la guerra de guerrillas, herederos del Viet Minh.[31]

La guerra de Vietnam se ha comparado con cualquier otra confrontación donde los Estados Unidos, u otra potencia,[63] [64] no gana con la claridad que se espera de su armamento. Sin embargo, la de Vietnam cuenta con dos diferencias que no se han vuelto a repetir desde entonces:

  • Los estadounidenses y otras fuerzas de la coalición luchaban contra un ejército regular que estaba invadiendo el país, además de contra los guerrilleros del FLN. El EVN utilizaba principalmente tácticas guerrilleras y el entrenamiento estaba destinado principalmente a crear lo que se puede llamar "fuerzas de irregulares".[65] Pero era un ejército regular en cuanto a reclutamiento, organización, armamento, etc. Además Vietnam del Norte no contaba a principios de 1960 con vecinos enemigos que debiera vigilar, por lo que podía destinar prácticamente todos sus recursos a realizar infiltraciones en el Sur.
  • El ejército y el país que lo mandaba contaba con ayuda de una superpotencia, la Unión Soviética, y también de China, ya en competencia por ganar aliados.[66] Entre ambas facilitaron al régimen de Hanoi el más moderno armamento y entrenamiento de que disponían.[nota 11] Ciertamente la cantidad no era parecida a la entregada por Estados Unidos a su aliado, pero sí constituía un montante que no puede compararse con el obtenido por otras fuerzas que se han enfrentado a Estados Unidos posteriormente. Esta afirmación no quiere decir que sin la ayuda soviética el Norte no hubiese conseguido la victoria, pero sí la aceleró notablemente.

Con todo, el EVN demostró ser una maquinaria bélica muy eficaz, con soldados motivados y mandos preocupados por su tropa, casi lo contrario de los survietnamitas y estadounidenses. Tanto es así que contaba con una de las unidades más famosas, los Voluntarios de la Muerte vietnamitas dispuestos a morir encadenados a los árboles para cubrir a sus compañeros.[67] Asimismo, no se constató ningún caso de agresiones a un mando del EVN,[68] cuando en el otro bando no bajaban de decenas al año.

En cuanto a material, Estados Unidos utilizó en Vietnam los más sofisticados productos electrónicos de que disponía, como detectores de movimiento, bombas lazy dogs cargadas con miles de cuchillas,[69] helicópteros artillados... pero también adolecía de un mal armamento. Los veteranos estadounidenses se quejaban en muchas ocasiones de tener que combatir con armas que no funcionaban, por los malos resultados del Fusil M14 e inicialmente también el M-16.[70] Cuando sus enemigos disponían del AK-47, considerado el mejor fusil del mundo por algunos expertos.[70] Asimismo, el abismo tecnológico no era tal en otros campos. Durante las incursiones aéreas sobre Vietnam del Norte de los años 1960 y 1970, Hanoi lanzó sus MiG-17. Los occidentales al principio pensaban que el MiG-17 era una simple mejora del aparato anterior utilizado en la Guerra de Corea.[71] Sin embargo los pilotos vietnamitas terminaron de demostrar que disponían de un equipo totalmente diferente, mucho más manejable y más certero. Aún más sofisticados eran los mundialmente famosos reactores Mikoyan-Gurevich MiG-21, un diseño concebido en 18 meses y desarrollado a finales de los años 1950 que realizó numerosos derribos de todo tipo de aviones estadounidenses,[72] incluidos los F-4 Phantom lanzados en su contra.[73] Resultó un avión tan sobresaliente que naciones como la República Checa en los años 90 del siglo XX decidieron dar de baja modelos más modernos y modernizar estos aparatos.[74]

En varias publicaciones se han destacado proezas aéreas como las realizada por el teniente Randall Cunnigham a los mandos de su Phantom;[75] pero lo cierto es que los pilotos vietnamitas derribaron multitud de cazas y bombarderos con las dos máquinas antes mencionadas, pese a contar con menor mantenimiento y sobre todo menor entrenamiento que sus enemigos.[76] Un vietnamita que no deseaba ser identificado lo describía de la siguiente manera:

Incluso antes de Navidad [de 1973] ya habíamos demostrado lo eficaz de nuestros sistemas antiaéreos. El 17 de octubre derribamos el avión estadounidense número 4 000 desde 1964. La víctima era nada menos que un F-111, el cazabombardero supersónico de ala de flecha que entonces era lo último en tecnología de aviación.

El ejército de Vietnam del Sur[editar]

Soldados del ARVN durante la Ofensiva del Tet, 1968.

Las Fuerzas Armadas de Vietnam del Sur o ARVN contaban en 1960 con unos 150 000 hombres,[2] reclutados para un servicio de tres años de los que servían entre 60 y 90 días seguidos en campaña.[77] Por lo tanto y en teoría, suponían una fuerza como mínimo de doble tamaño a la suma del FLN y el contingente inicial del EVN. Sin embargo su número es engañoso por las decenas de miles de deserciones anuales, 132 000 sólo en 1966.[78] Pero, aún suponiendo que su cuantía teórico fuese real, no constituían un rival para el EVN, ni siquiera para el FLN. Por ejemplo, enero de 1963 una división del ARVN, unos 10 000 hombres, no fue capaz de derrotar en Ap Bac a tres compañías del FLN, unos 340 guerrilleros.[79] Las razones eran variadas, como contar con poco poder aéreo y pocas piezas de artillería, utilizar fusiles estadounidenses no adaptados al clima y a la constitución de los vietnamitas, hasta la llegada de los M-16,[70] tener un personal de mantenimiento insuficiente...; pero especialmente por su baja moral. Los soldados del sur estaban mal pagados, sus familias debían seguirlos y vivir en chabolas cerca de las bases, las deserciones se contaban por decenas de millares al año y la corrupción reinaba entre los mandos, además de la incompetencia. Los oficiales eran nombrados por amiguismo político en lugar de por méritos y no solían arriesgarse a ir junto a sus hombres al combate. Un motivo más de desmoralización eran el odio que solía tenerles el pueblo por las torturas, robos y otros delitos que cometían.[39]

No todas las unidades del ARVN fueron poco menos que una chusma. Los Ranger o la 1ª División de Infantería estaban mejor pagados y contaban con mandos más competentes, además dichas unidades las integraban en ocasiones ex convictos alistados para huir de la cárcel, por lo que contaban con alguna motivación más para luchar. Estas unidades realizaron actos de valor reconocidos por los estadounidenses, como su participación en el levantamiento del Sitio de Khe Sanh,[80] pero sólo constituían el 5 % del ejército, por lo que sus capacidad era limitada.

Comienza la intervención estadounidense[editar]

Lyndon B. Johnson en enero de 1969, principal impulsor de la intervención en Vietnam.

A lo largo de la década de 1960, los militares estadounidenses se habían visto envueltos en refriegas con algún muerto, en ocasiones dos. Fue la llamada "etapa de los asesores".[81] Los informes enviados por estos y otros expertos concluían que la situación era muy mala. En 1965 aproximadamente el 60 % del país estaba en poder del FLN y no había expectativas de un cambio en la tendencia.[82] En febrero de 1965 las posiciones estadounidenses de Pleiku y Qui Nhon fueron atacadas con un balance de nueve norteamericanos muertos y 76 heridos. Las infiltraciones comunistas se habían triplicado, llegando a unos 34 000 efectivos. Ante dicha escalada, el 2 de marzo de 1965 se autoriza la Operación Rolling Thunder, planificada desde hace un año, atacando cien caza-bombarderos y 200 toneladas de bombas instalaciones de Vietnam del Norte con el fin de doblegar su voluntad "destruyendo acero y hormigón", en palabras del presidente Johnson.[45] el Sur estaba envuelto en una sucesión de golpes y gobiernos precarios, mientras perdía claramente la guerra civil, sin dar muchas muestras de querer reaccionar con energía.[45]

Para Schell (1988, p. 25 y siguientes), lo que finalmente desencadenó la intervención total estadounidense fue una reunión mantenida por Johnson con sus asesores el 21 de julio de 1965. En ella trató de idear una manera para forzar al gobierno de Saigón a luchar en lugar de negociar, pero la opinión imperante fue que la retirada de los asesores residentes en el país no conseguiría eso, sino la rápida conquista por parte de Hanoi. En segundo lugar, la intervención directa junto a otros aliados resultaría muy larga, costosa y sangrienta por ser el Sur un país poco interesado en su supervivencia. Sin embargo, de no hacerlo, Estados Unidos parecería un tigre de papel y podría degenerar en la Tercera Guerra Mundial, al no ver los soviéticos obstáculos insalvables para su expansión.[83]

Doce días después de la reunión se produjo el "Incidente del Golfo de Tonkin", con un primer ataque al destructor estadounidense USS Maddox el dos agosto de 1964.[nota 12] Al día siguiente se unió al USS Maddox el destructor USS Turner Joy y la noche del cuatro de agosto supuestamente se produjo un nuevo ataque, pese a no existir pruebas de dicho acto.[nota 13] El presidente Lyndon B. Johnson ordenó el 5 de agosto a los navíos USS Ticonderoga y USS Constellation ataques de represalia contra a la flota norvietnamita.[nota 14] Siendo ciertos o no alguno de los ataques, el incidente legitimó a Johnson para solicitar y conseguir del Congreso el seis de agosto la llamada Resolución del Golfo de Tonkín. Esta resolución conferiría plenos poderes para que los asesores militares presentes en Vietnam realizaran operaciones fuera del recinto de sus bases,[44] además de incrementar la cantidad de tropas en ese país.[nota 15]

A principios de marzo de 1965 desembarcaron en la base aérea de Da Nang 3500 marines para proteger la importante base aérea y que se unirían a los 60 000 soldados ya movilizados como asesores. Todo ello se realizó sin consulta pero con el apoyo de la opinión pública estadounidense;[84] pese a las protestas en contra y a las denuncias del descaradamente clasista sistema de reclutamiento. Tampoco debe pensarse que Estados Unidos entró en guerra contra ninguna nación desde el punto de vista del Derecho Internacional. No hubo una declaración,[13] ni tampoco una invasión de Vietnam del Sur.[nota 16]

Los objetivos de la intervención[editar]

Soldados estadounidenses en busca del FLN.

Largo Alonso (2002, p. 56 y 57) indica que la Casa Blanca marcó una meta propagandístico y otro militar desde un principio.

El objetivo político pretendía dar a conocer las acciones del Norte y del FLN tanto a los miembros del Congreso como a la opinión pública estadounidense y mundial. Para ellos se utilizarían los medios de comunicación y las acciones diplomáticas con el fin de aislar internacionalmente a Vietnam del Norte y marginar al FLN como interlocutor, en caso de llegar a una negociación. El presidente Johnson trató de atraer a tantos países como pudo para dar una idea de que el "Mundo Libre" estaba luchando contra el comunismo, pese a que el adjetivo "Libre" es más un eufemismo que una realidad debido a la presencia de Corea del Sur o Filipinas.[85] Muchas naciones enviaron ayuda, principalmente en forma de suministros médicos, algo bien vista por la población del país emisor y receptor; pero sólo siete destinaron soldados a la Península: la dictadura coreana envió en 1965 200 hombres y fue aumentando el contingente hasta 47 829 soldados en 1967;[86] [nota 17] Tailandia contribuyó con un total de 11 568 soldados, además permitió a Estados Unidos emplear su territorio para operar bombarderos B52, cazas, aviones de reconocimiento y el Centro de Vigilancia de la Infiltración;[76] Australia terminó destinando una división, primero con asesores en 1962, después con 1400 soldados, algunos veteranos de la lucha en las junglas malayas, [87] y finalmente con un número máximo de 7672 soldados y oficiales en 1967, por lo que se convirtieron en un importante aliado estadounidense[88] en un territorio muy hostil como es la selva,[89] hasta su retirada en diciembre de 1972.[90] Participaciones más pequeñas fueron la de Filipinas (2000 soldados), Taiwán (31 hombres) y España (varios grupos de 13 médicos militares).[1]

En el campo militar el objetivo impuesto era demostrar al FLN y a Hanoi que no podrían ganar la guerra debido a las numerosas bajas y derrotas que les infligirían.[91] Por tanto, como indicó el propio presidente de los Estados Unidos, sería una guerra diferente, donde no existiría una capital que tomar o unas líneas de frente que romper, salvo en los perímetros de las bases. Para infligir esas derrotas y esas pérdidas el presidente Johnson deseaba utilizar más los bombardeos que las acciones de infantería,[45] pero para esto sería necesario levantar una serie de bases navales y aéreas que cubrieran todo el país. A su vez, dichas bases necesitaban tener garantizada su seguridad por lo que se consideró necesario:

  • Cortar la entrada de ayuda por mar proveniente del Norte.
  • Reforzar las guarniciones existentes, dado que los hombres del ARVN habían demostrado su incapacidad para defender el territorio.
  • Emprender más y mejores patrullas de búsqueda en la jungla para localizar las partidas del FNL y los infiltrados norvietnamitas, destruyéndolas después empleando su potencia de fuego.

La primera misión podía seguir en manos la flota de "aguas azules" destinada en el sureste asiático que habían realizado un buen trabajo hasta entonces.[nota 18] Para la segunda y la tercera se necesitan envíos masivos de hombres y material. Así, a finales de 1965, ya eran más de 100 000 los efectivos desplazados a Vietnam y se habían destinado 1 000 millones de dólares para enviar casi diez millones de toneladas al mes en suministros y equipo.[nota 19] Toda esta ingente cantidad de materiales requería una enorme cadena logística que lastró mucho al Ejército. Por ejemplo, uno de cada siete soldados estadounidenses se vio realmente envuelto en combate,[92] los demás pertenecían a cuerpos logísticos, administrativos, médicos, mecánicos.,,

Para cumplir la tercera meta militar, el despliegue de potencia de fuego con la que cubrir a la infantería, los camiones y los helicópteros llevaban cañones de distintos calibres a donde hiciera falta. Cuando las piezas no podían descargarse por lo espeso de la selva, aviones de distintos tipos lanzaban bombas de cientos de kilos que abrían un cráter para permitir el aterrizaje.[22]

Los primeros enfrentamientos de los estadounidenses a gran escala[editar]

Al contrario que los franceses, los estadounidenses utilizaron las nuevas máquinas con turbo-transmisión. En la imagen, varios helicópteros Huey de las compañías 170ª y 189ª esperando el embarque de tropas en Polei Kleng, Vietnam del Sur, marzo de 1969.

En batallas más o menos convencionales, los guerrilleros vietnamitas aún tenían cartas que jugar frente a los soldados del Sur y lo demostraron en el mes de junio. El 51º batallón del ARVN cayó en un ataque sorpresa cerca del golfo de Tonkín y fue desintegrado por completo. Pero el resultado fue diferente cuando los marines emprendieron la Operación Starlight, primera prueba de fuego para ellos después de meses inactivos.[nota 20]

Por su parte, la US Army combatiría por primera vez contra lo soldados del Norte en el valle de Ia Drang. Durante varios días de noviembre los soldados del 7º de Caballería y otras unidades de la 1º División de caballería aérea se enfrentaron a los tres regimientos del EVN. Los norvietnamitas habían sido enviados para destruir el campamento de Boinas Verdes y mercenarios de Plei Me, acabar con las columnas de refuerzo y tomar después la ciudad de Pleiku, dejando así el camino libre hacia Qui Nhon y el Mar de China Meridional, lo que hubiese partido el país por la mitad.[93] Pero los estadounidenses truncaron ese plan.

Los nuevos helicópteros movidos por turbo-transmisión resultaron un arma útil,[94] realizando una fundamental misión para transportar a los hombres al centro de la batalla,[nota 21] aprovisionarlos y extraer a los heridos.[95] La batalla de Ia Drang estuvo a punto de volverse una catástrofe para Estados Unidos, pero esos helicópteros y la potencia de fuego desplegada invirtió la situación. Unos 1500 soldados norvietnamitas perdieron la vida, frente a 234 estadounidenses,[95] pese a ello el ejército vietnamita se autoproclamó vencedor.[96]

Los éxitos en la Operación Starlight y en Ia Drang, unido a lo aprendido en Corea en evacuaciones sanitarias,[97] constituyeron el espaldarazo para el nuevo medio de transporte y también de guerra, según el propio general William Westmoreland.[22] El helicóptero servía para salvar heridos, llevar todo lo necesario a cualquier sitio por difícil que fuera e incluso atacar a tierra con ametralladoras y poco después con cohetes.[97]

Victorias como Ia Drang animaron a los estadounidenses a seguir utilizando esta máquina para disponer de movilidad y potencia de fuego en un país montañoso y selvático.[97] Así surgió el primer helicóptero artillado, el AH-1H, más conocido como Cobra, derivado del UH-1H o Huey, sólo con verlo la mayoría de las personas lo asocian a Vietnam,[97] ambos aún en servicio a principios del siglo XXI.[98] Así pronto estuvieron disponibles batallones de caballería aérea y gran cantidad de helicópteros.

El jefe de las fuerzas estadounidenses en Vietnam, general William Westmoreland, solicitó y consiguió los medios para realizar las acciones que pensaba le llevarían a la victoria, entre las que destacaron:

Miembros del Equipo Uno del SEAL en una operación por el río Bassac, al sur de Saigón.
  • Continuar la Operación Rolling Thunder: bombardear Vietnam del Norte y reducir o eliminar la incursiones de sus unidades en el Sur. Fue uno de los primeros fracasos tanto en los objetivos alcanzados, se pensaba reducir la industria norvietnamita en pocos días, como en las muertes de civiles causadas, además de constituir un constante quebradero de cabeza para las familias de los pilotos desaparecidos en combate (en inglés MIA).
  • Cortar la llegada de suministros desde el Norte. Para ello se intensificaron las acciones de los Boinas Verdes en las Tierras Altas Centrales de Vietnam, formando a una milicia de montaña y consiguiendo muchos éxitos en la Ruta Ho Chi Minh, algunos autores opinan que fue la más eficiente acción de Estados Unidos. Al mismo tiempo la flota estadounidense bloqueó casi todos los envíos por mar.
  • Atacar al enemigo en su propio terreno. Se intensificaron las operaciones de búsqueda y destrucción, se patrulló con lanchas el delta del Mekong, se formaron y enviaron los SEAL para realizar acciones de contrainsurgencia...
  • Desarrollar la campaña Corazones y Mentes, que tanto éxito les reportó a los ingleses en Malasia.[99] Se debía continuar con la reconstrucción de poblados, el servicio sanitario, la entrega de maquinaria agrícola, etc.

Asimismo en diciembre de 1965, la Fuerza Aérea puso en marcha el Programa Big Belly, para permitir que los B-52 transportaran casi 10 000 kg de bombas y en abril del año siguiente fueron desplazados a la isla de Guam para poder alcanzar Vietnam del Sur. Desde allí se realizaba una media de 300 salidas al mes. Con esta nueva arma se logró derrotar en 1966 a la Novena división del FLN para la que tuvieron que realizar 225 salidas.[100]

No obstante, los vietnamitas aprendieron mucho más de su oponente de aquellos reveses y decidieron seguir las siguientes pautas:[101]

  1. Mantener el apoyo campesino con una incasable campaña de adoctrinamiento y de terror.[102]
  2. Rehusar el combate en campo abierto o en terreno fácilmente abarcable.[103]
  3. Luchar siempre utilizando la flexibilidad, la dispersión y la sorpresa,[103] para evitar el fuego de su artillería.
  4. No permanecer demasiado tiempo en la misma posición y abandonarla en cuanto sus adversarios ofrecieran excesiva resistencia. Incluso llegaban a lanzar tres granadas de mortero y marcharse antes de ver donde caían.[104]
  5. Continuar la construcción de túneles tanto en las llanuras como en colinas para contar con un refugio relativamente seguro y poder «evaporarse» delante del enemigo.
  6. Tener paciencia y perseverar por la convicción de que una sociedad industrializada no pude mantener por mucho tiempo una guerra costosa sin resultados exitosos más o menos inmediatos.[105]
  7. Compartir todos las mismas condiciones de vida y hacerlos sentirse partes de una lucha común. Así los oficiales del EVN solían vivir en los mismos agujeros que sus soldados, los miembros del politburó de Hanoi solían adentrarse en la Ruta Ho Chi Minh para animar a los zapadores y a las Brigadas de Choque de las Juventudes especiales. Esto fue un logro, como testifica el diario de una vietnamita :[106]

Al andar sola en el bosque me di cuenta de lo vulnerable que era. Todo estaba muy tranquilo: no tenía a nadie delante ni detrás, estaba completamente sola en el sendero. Pero me sentía segura pues sabía que mis camaradas estaban cerca, que marchaban juntos hacia el frente

Duong Thi Xuan Quy

El llamado Mando de la Asesoría Militar en Vietnam, alto mando de los estadounidenses,[107] se sentía desmotivado por estas tácticas, tanto como sus oficiales y los propios soldados. Un miembro de las Fuerzas Especiales afirmó años después:[108]

Me gustaba más en el 65 y 66. Entonces eras tú contra ellos. Ahora te sientas y esperas a que salten por los aires o lo hagas tú.

Así, la guerra de Vietnam se convirtió en una serie de larguísimos momentos de inactividad o de marcha, interrumpidos por algunos instantes de lucha sangrienta.[109] Eso destrozaba los nervios de los soldados y los enfurecía enormemente, por lo que más de la mitad de los soldados estadounidenses terminaban drogadictos. El resultado era que la emboscada se convirtió en una obsesión y el evitar caer en una resultaba la primera prioridad de los hombres, antes que las órdenes o la obediencia a sus oficiales. Esta, la diferencia de tácticas fue otra causa que les costaría la derrota.[102]

Si dura resultaba la campaña para los soldados, no lo era mucho menos para el Mando de la Asesoría Militar en Vietnam. El deseo de conseguir una batalla campal llegó a ser la particular obsesión del Pentágono, que organizaba operaciones con el fin de localizar el Cuartel General del FLN. En su mente seguía fija la idea de que los guerrilleros defenderían aquella valiosa posesión con ahínco y por tanto, tendrían una oportunidad para destruirlos. Pero por más operaciones que llevaron a cabo, el CGVC nunca apareció, suponiendo que el CGVC no fuera en realidad una oficina en Hanoi.[110]

No obstante, el primer año de la guerra, Estados Unidos venció en la práctica en la totalidad de las batallas. Esto les hizo pensar en una victoria rápida; pero de la que podían obtener experiencia en combate para sus oficiales, por lo que decidieron enviar allí a todos los posibles. Sin embargo con esta política los oficiales rotaban cada seis meses en lugar de cada doce, cuando las estadísticas informaban de que un militar comenzaba a desenvolverse bien a los tres meses y alcanzaba su óptimo operativo a los diez. Esto fue imprimiendo un sentimiento en las unidades de ser mandadas por novatos ineptos, lo que les hacía candidatos a las temidas emboscadas. Los soldados no dudaban en acabar con sus jefes y con cualquier recluta no demasiado hábil.[111]

El Sur recupera terreno con acciones estadounidenses[editar]

General William Westmoreland.

Westmoreland y sus aliados lanzaron una misión tras otra de las que se puede destacar la Operación “Market Time”, para cortar los suministros llegados por mar, y Operación “Prairia”, con el fin de detener la infiltración por la zona desmilitarizada.[nota 22] También comenzó el el empleo del Agente Naranja para eliminar la cubierta vegetal que protegía las guaridas y las posiciones desde las que los guerrilleros atacaban a las tropas regulares.

Las operaciones, los bombardeos y las victorias daban una visión optimista a las opiniones públicas de los distintos países, especialmente a la de los Estados Unidos; pero la imagen que se tenía al llegar a cualquier parte de Vietnam del Sur era de inseguridad. Así lo comprobaron los soldados españoles cuando aterrizaron en Saigón en abril de 1966. Los edificios oficiales se veían protegidos por sacos terreros, el autobús que los transportaba llevaba las ventanillas cubiertas por rejas para impedir la entrada de granadas. Incluso en el propio hotel Península, donde se alojaron, tuvieron que interrumpir la emisión de una película por explosiones cercanas y el posterior contraataque helitransportado. Eso dentro de la propia capital del país.[112] Aún así, el avance comunista se detuvo casi en seco. Sin embargo el Mando de la Asesoría Militar veía varios problemas; el propio Westmoreland reconoció en 1965 que el número de bajas estadounidenses resultó desproporcionadamente alto. En 1966 el número de victorias se redujo, los vietnamitas estaban empezando a llevar la iniciativa, a lo que Westmoreland respondió solicitando, y obteniendo, más soldados.[45] Por lo demás el método era seguir empleando la artillería, la aviación y el alto explosivo. De esta forma las operaciones siguieron sucediéndose una tras otra:[113]

  • Operación “Cedar Falls” que permitiera destruir las infraestructuras del FNL e infligirle fuertes pérdidas.
  • Operación "Junction City" para localizar y destruir el supuesto cuartel general del FNL en una batalla convencional.
  • Levantar la Línea McNamara para detectar con dispositivos electrónicos y neutralizar cualquier intento de penetrar por la zona desmilitarizada.
  • Traslado de los B-52 a Tailandia para poder realizar las misiones sin necesidad de reaprovisionamiento en vuelo.[114]
  • Aumento las salidas de los B-52 hasta una media de 800 al mes.[114]
  • Desarrollar la Fuerza Fluvial Móvil para patrullar el delta del Mekong con el fin de localizar y limpiar los santuarios del FNL y cualquier cargamento de armas o suministros que se intentara infiltrar por este inmenso río.

Gracias a toda esta ayuda y esfuerzo, el gobierno de Saigón fue recuperando buena parte del territorio perdido los años anteriores y en 1967 en Estados Unidos se creía que la victoria estaría de su lado en no mucho tiempo. Pero la desmesurada potencia de fuego utilizada estaba resultando contraproducente en muchas ocasiones. Un aldeano comentaba

La aldea ya no existe[...] Fue destruida por los estadounidenses, reconstruida y después destruida nuevamente por ellos. Después de esto se le llamó zona de fuego libre. Dijeron que, con la aldea muerta, ya no había razón para que nadie fuese allí, ni siquiera para visitar la tumba de nuestros antepasados.

Del mismo modo, el empleo de una arma tan devastadora como los superbombarderos B-52 causó rechazo en buena parte del mundo, incluido el propio Estados Unidos.

Las acciones norvietnamitas[editar]

La crueldad contra los prisioneros de guerra fue algo común por parte de ambos bandos. En el caso del desertor Le Van Than, capturado por el FLN, fue deliberadamente desnutrido durante un mes. Imagen tomada en 1966.

Por la parte vietnamita, el EVN y sobre todo el FLN habían aprendido lo peligroso de mantener una posición contra las piezas de artillería y los cazabombarderos estadounidenses. Por tanto, su táctica debía ser atacar y causar todo el daño posible para huir seguidamente. Nuevamente se hacía cierta la metáfora que se utilizó contra los franceses:[21]

Será una pelea entre un elefante y un tigre. Si el tigre se queda quieto el elefante lo aplastará sin remedio; pero el tigre nunca se quedará quieto. Saltará sobre el lomo del elefante arrancándole grandes trozos de carne para esconderse después en la jungla. Así el elefante morirá desangrado.

Esa frase encierra la esencia cruel y a veces atroz de aquella guerra, como suelen ser todas las guerras de guerrillas.[99] Un miembro del FLN lo explicó así:

Nuestros camaradas no sentían pena. Sabían que tenían que matar tantos estadounidenses como fuera posible. Se nos había dicho que masacráramos tantos soldados imperialistas como pudiésemos ya que, si ascendía el número de estadounidenses muertos, el pueblo estadounidense – al que no gustaba esta guerra- derrocaría a su gobierno.

Asimismo la frase anterior contiene otra de las bazas que supo jugar el pueblo vietnamita: la utilización del terreno en su propio beneficio. En la jungla podían ocultarse sin ser vistos ni siquiera por visores de luz de estrella o de infrarrojos.[99] Sabían utilizar la hostil selva en su beneficio, algo que los estadounidenses no llegaron a comprender del todo, como demuestra el deseo de terminar con la vegetación con desfoliantes o convertir el terreno en un cenagal baldío a base de bombas.[115]

Puesto que la flota de Estados Unidos hacía imposible el abastecimiento por mar, desde 1966 Vietnam del Norte decidió reforzar, ampliar y utilizar profusamente la ruta que abrió en 1959.[116] Esta ruta fue bautizada con el nombre del primer presidente del Vietnam moderno, Ho Chi Minh, y distaba mucho de ser una carretera, o incluso un camino, sino miles de caminos y variantes,[117] a través de Laos y Camboya.

Pese a que se ha sobrevalorado su importancia, ésta ruta constituyó una pieza clave en la victoria del Norte gracias a los suministros transportados por ella, como también por el acceso que proporcionó al EVN al interior de Vietnam del Sur.[118] Nunca pudo ser cortada ni detenida totalmente.[27] Se utilizaron todo tipos de técnicas, desde los bombardeos masivos hasta el sembrado de sensores inteligentes que detectaban el caminar de personas o el sudor; pero por la acción de los animales, la selva, los innumerables caminos y la perseverancia de los vietnamitas, todos resultaron inútiles.[119] Así una vietnamita relataba en su diario, su agotamiento y el dolor que le producía en la espalda la carga que llevaba; pero también el deseo de seguir adelante y no ser dejada atrás por sus compañeros, pese a todas las privaciones.

Con el tiempo, la Ruta fue sembrándose de zonas donde descansar y reponerse, además de cultivar alimentos para aliviar la presión sobre las mercancías transportadas.[117] Estos centros fueron objetivos de bombardeos, de ataques por parte de mercenarios contratados por la CIA e incluso de incursiones en Camboya y Laos (ver más adelante). Pero nuevamente volvieron a resultar inútiles.[27] Con el avance de la Guerra, la Ho Chi Minh fue una de las piezas claves para poder lanzar la Ofensiva del Tet, después la Ofensiva de Pascua y por último la Ofensiva de Primavera, que terminó con Vietnam del Sur.[nota 23]

1968: el año en que la guerra cambió de rumbo[editar]

Pese a las bajas y las manifestaciones en contra, las victorias obtenidas y el terreno recuperado hacían pensar a los estadounidenses que se estaba en el buen camino.[105] Existían informes de inteligencia anunciando una gran ofensiva comunista, pero dichos informes no eran lo suficientemente claros o fiables, ya el año anterior se había lanzado una gran operación, la Cedar Falls, a raíz de otra también gran operación de inteligencia, la Operación Rendezvous, pero no consiguió más contactos con el FNL que los habituales.[41] Por estos antecedentes las acciones de 1968 fueron una sorpresa para prácticamente todos los militares, políticos y analistas. 1968 dio al traste con todas las expectativas estadounidenses.

El sitio de Khe Sanh[editar]

Un C-130 Hércules, abasteciendo Khe Sanh con el sistema de extracción por paracaídas.

El 21 de enero de 1968, comenzó un fuerte bombardeo sobre la base de Khe Sanh, que permaneció sitiada por dos divisiones del EVN, más otros efectivos del FLN durante 77 días. Pronto la prensa realizó paralelismos con Dien Bien Phu, la gran derrota francesa en Indochina. Los distintos informes negaban que las dos situaciones se pareciesen,[nota 24] pero el presidente Johnson se mostró muy preocupado ante la posibilidad de perder la base y verse frente a una derrota de gran repercusión mediática,

El Mando de la Asesoría Militar en Vietnam realizó un esfuerzo considerable por mantener esa posesión en su poder. Estados Unidos no dejó de enviar aviones con suministros y, cuando los aterrizajes fueron imposibles, desarrollaron la salida de la carga con paracaídas.[92] Llevaron a cabo bombardeos masivos. Socorrieron a los sitiados por medio de la Operación Pegasus. Los marines tomaron las colinas que rodeaban las instalaciones para no repetir la experiencia de los franceses.[nota 25] Se movilizaron 30 000 efectivos en total para retener la posición.[120] Parecía que aquella lucha sería una de las pocas de gran envergadura que las mermadas fuerzas guerrilleras podían realizar tras casi tres años de guerra.

El esfuerzo en mantener Keh Sanh fue tan grande que Westmoreland y su estado mayor decidieron abandonar la posición de Lang Vei a su suerte, aún cuando el EVN decidió utilizar por primera vez vehículos blindados. Los nueve Boinas Verdes y los cientos de montañeses no pudieron aguantar el ataque ante la inexistencia de refuerzos provenientes de Keh Sanh, siendo esta quizá la única batalla perdida por Estados Unidos en toda la contienda.[80]

El sitio no terminó finalmente con una carga o un combate cuerpo a cuerpo; sino, según el oficial de marines Willian N. Dabney, con los atacantes calcinados por las bombas de napalm. Aún con todo el esfuerzo realizado, el 5 de julio la base fue abandonada.[121] La razón esgrimida fue: ya no resultaba necesaria tras haber retenido allí muchas tropas del EVN y el FNL que, de otro modo, podría haber causado mucho daño. Por supuesto el abandono del lugar levantó críticas sobre la utilidad de desplazar tantos hombres y material para defender una posición innecesaria,[80] esfuerzos que hubiesen sido útiles para disminuir los efectos de la Ofensiva del Tet.[nota 26] Fuera como fuese, el sitio supuso una inversión del apoyo popular a la política de Johnson en el Sureste asiático.[80]

La ofensiva del Tet[editar]

La Ofensiva del Tet resultó muy dañina para las fuerzas del EVN y el FNL por las pérdidas sufridas, como en la imagen tomada en mayo de 1968, pero lo fue mucho más para la moral de Estados Unidos.

A finales de enero de ese año, cuando se celebraba el año nuevo vietnamita —la festividad del Tet—, 38 de las 52 capitales provinciales de Vietnam del Sur fueron atacadas, y muchas prácticamente tomadas. Saigón estuvo en estado de sitio, la propia embajada de Estados Unidos fue allanada por un comando suicida que casi llegó al interior del edificio y Hué, la antigua capital del Imperio Vietnamita, cayó en poder de los rebeldes, tardando varios días en ser recuperada, tras lo cual se descubrió la llamada masacre de Hué con miles civiles asesinados sistemáticamente por los norvietnamitas.[122]

La sorpresa fue total para los estadounidenses y el ARVN, pese a los informes advirtiendo de la movilización.[122] La inteligencia militar no pudo obtener información clara y concisa de lo que estaba pasando ni de lo que se avecinaba. Sin embargo la Ofensiva también guardaba una pequeña sorpresa para el mando norvietnamita: los soldados del Sur resistieron el ataque con pocas deserciones y ganaron varias luchas encarnizadas.

Pronto la situación se invirtió. El poder aéreo barrió casi por completo a los guerrilleros del FNL, unos 40 000 muertos según los estadounidenses, y pocos días después todo el territorio ganado por los guerrilleros era recuperado, habiendo perdido el EVN buena parte de los efectivos que tan penosamente consiguió llevar al Sur.[123] La Ofensiva del Tet volvía a ser un fracaso como también lo había sido 14 años antes.[124] Pero peor resultó la situación para el FLN. Pese a que lanzaron posteriormente la llamada "Ofensiva del Mini Tet", la mayoría de sus efectivos habían caído muertos o prisioneros debido a las órdenes emitidas por Giap de resistir en sus posiciones. Las guerrillas desaparecieron del campo en los años posteriores y poco después el Programa Phoenix se ocuparía de descabezar el mermado FLN, en ocasiones literalmente.[58]

Mucho se ha discutido sobre si la orden de resistir dada por Giap al FLN ante un enemigo mucho más poderoso, fue un error o un plan preconcebido. Giap había perdido antes muchas batallas contra los franceses y tuvo problemas para conservar su puesto en el Viet Minh tras algunas derrotas, como la del Vinh Yen.[36] Sin embargo, el politburó de Hanoi siempre consideró al FNL como un aliado poco cómodo,[68] aunque solo fuese por el hecho de ser una fuerza potencialmente independiente con base en el Sur. Autores como Guerrero et ál. (1988b, p. 356) han indicado la posibilidad de que fuesen órdenes dadas con el fin ulterior de inmolar dicha fuerza. El hecho de matar a miles de personas fueron prácticas realizadas tanto por Giap y Ho Chi Minh desde la independencia, como asesinar a miles de "terratenientes" o provocar la huida de un millón de católicos. Así lo reconoció Giap con la frase autocrítica: "recurrimos al terror que se extendió en demasía", por lo que implícitamente se admitía un nivel de terror aceptable.[125] El recurso de los asesinatos masivos se constató nuevamnete tras recuperar Hué, donde descubrieron fosas con 3000 asesinatos perpetrados por el EVN con el fin de terminar con cualquier organización que no fuese la impuesta por ellos.

El derrumbe de la moral[editar]

Aunque las manifestaciones en contra comenzaron casi desde el comienzo de la intervención, como muestra esta fotografía de 1967, Wichita, Kansas, los movimientos contra la guerra de Vietnam tomaron fuerza en 1968.

Paradójicamente, una victoria militar como la del Tet hizo ver a los estadounidenses que sus enemigos no sólo podían dar un buen susto a sus soldados; sino que conservaban la capacidad de atacar cualquier lugar de Vietnam del Sur, incluso su embajada. ¿Habían resultado inútiles tantos bombardeos, tres años de lucha con abundantes bajas, la riada de millones enviados, y la multitud de manifestaciones y contramanifestaciones?[121]

De poco sirvieron los comunicados sobre el gran número de bajas infringidas al FNL y al EVN, la resistencia que demostró el ARVN o los hallazgos de las Matanzas de Hué. Las manifestaciones de protesta se multiplicaron. Mucho más cuando en 1969 se hicieron públicos los sucesos acaecidos un año antes en el pueblo de My Lai, donde el ejército estadounidense pareció seguir el comportamiento de los nazis en Oradour-sur-Glane,[126] matando a 504 civiles desarmados. Un acicate que dejaba a pocos indiferentes. Especialmente al constatar que el sistema para medir el cumplimiento de los objetivos podía haber convertido al acto de My Lai en la punta del iceberg.[127]

Pero si en Estados Unidos la población estaba dividida, en el sureste asiático la moral era muy baja, hasta el punto de que autores como Guerrero et ál. (1988b, p. 400) lo han denominado «El colapso de la moral» por motivos como:

  • Los oficiales en ocasiones no sabían leer los mapas, ni guiar a sus hombres por la jungla o daban coordenadas erróneas a la artillería.
  • Los soldados eran inexpertos en muchos casos por cumplir un año de servicio.
  • Los oficiales de inteligencia quería conseguir puntos y ascensos enviando a la infantería para localizar posibles campamentos y posiciones enemigas, en lugar de informarlos sobre dichos campamentos y posiciones.
  • Ante oficiales inexperiencia y sin buena información los reclutas no dudaban en matarlos o publicar recompensas por su cabeza en revistas clandestinas.
  • Casi la mitad de los estadounidenses consumían drogas.[128]
  • Existían acusaciones de racismo. Pese a que la proporción de negros en la filas era casi la misma que en la sociedad, un 12 % aproximadamente, los oficiales de dicha raza constituían un 2 %, pero en las unidades de combate los afroestadounidenses superaban el 20 %.

Los militares estadounidenses hicieron esfuerzos por atender y cuidar a sus hombres donde quiera que sirviesen, llevándolos regalos de casa e incluso periódicos,[92] dándoles semanas libres en los destinos de Asia que prefiriesen,[129] contratando a investigadores para que analizaran los problemas raciales,[130] etc, pero la moral seguía muy baja, por lo que Lyndon Johnson relevó a Westmoreland y ordenó los primeros planes de retirada.[130]

La vietnamización[editar]

Pese a que este término y esta idea ya fue planteada por el presidente John Kennedy a principios de los años 1960, no fue hasta la victoria de Nixon cuando comenzó a llevarse a la práctica por el fristemente célebre amoso analista Henry Kissinger. La vietnamización perseguía fortalecer y preparar al ARVN, para luego traspasarles la responsabilidad de defender el territorio del Sur. Al mismo tiempo debía crear un contexto para desahogar al régimen del presidente Thieu del acoso constante al que le sometían el FNL y el EVN. Esto se realizó dando instrucción a los vietnamitas y "entregar ingentes cantidades de armas al ejército de Nguyen van Thieu".[131] Además, lo colocaría en una posición más fuerte de cara a unas futuras negociaciones que debían entablarse para encontrar una salida.[nota 27]

Nixon dice cambiar el rumbo[editar]

Nixon realizó la vietnamización del conflicto pero fue implacable con los bombardeos y la extensión de la guerra. Imagen de un acto de la campaña presidencial de 1968.

Se discute si, tras la Ofensiva del Têt en 1968, el presidente Johnson decidió el progresivo abandono del conflicto o si esta decisión se tomó unos meses después, tras la Batalla de la Colina de la Hamburguesa. Lo que indudablemente sí sucedió fue la percepción de no contar ya con la opinión pública. Pese a todo, los envíos de tropas continuaron y en 1969 se aumentó el número de estadounidenses a más de 500 000; pero para entonces el Presidente ya sabía que aquella guerra le había costado la reelección y anunció su abandono de la política.[80]

En enero de 1969 y Richard Nixon fue elegido nuevo presidente. Los ejes sobre los que basaría su política vietnamita serían:

  • Retirada progresiva de tropas.
  • Mantener el apoyo financiero al gobierno de Vietnam del Sur.
  • Conseguir una paz con honor llevando a Vietnam del Norte y al FLN a la mesa de negociaciones a base de bombas, si fuese preciso.[132]
  • No extender los bombardeos y las acciones bélicas a ningún otro país.

El segundo punto del proyecto lo fue cumpliendo progresivamente. No se puede decir lo mismo de los demás. Este hecho, el prometer una cosa dentro de un tema de capital importancia, hacer exactamente lo contrario y volver a ganar las elecciones, ha quedado como ejemplo en muchos estadounidenses de cómo un gran "vendedor de autos" puede arrastrar a todo un pueblo.[133] También prueba la determinación de Nixon para no ser el primero presidente de Estados Unidos en perder una guerra, incluso con bombardeos superiores a los de la Segunda Guerra Mundial.[134]

Otro problema pendiente fue la recopilación de abundante información sobre la organización y disposición de las fuerzas enemigas. Hacia 1969 la CIA, cuyos agentes llevaban mucho tiempo insistiendo en que aquella guerra no podía ganarse por medios convencionales,[58] ya tenía depurado su Programa Phoenix que había comenzado en 1967. Dicho programa pretendía terminar con sus enemigos de una manera más selectiva que con bombardeos y alto explosivo. Pero, pese a los esfuerzos de varios mandos y oficiales, el Programa Phoenix terminaría siendo más terrorismo de estado que una fuente de información fidedigna, pues los agentes de la CIA tuvieron poco menos que carta blanca para matar a cualquier persona considerada miembro del FLN.[132]

En Camboya los estadounidenses esperaban encontrar el Cuartel General del enemigo[135] y su ansiada batalla campal, donde poder utilizar todo su poderío residente en unidades como estos blindados estacionados en Vietnam en posición de defensa.

Mientras, el Ejército de los Estados Unidos llevó a cientos de oficiales del ARNV a cursos de instrucción para mandos, pilotos y personal de mantenimiento del costoso material que les regalaría. Con él su fuerza aérea se colocó en la cuarta más grande de Asia.[58] Pero los progresos resultaron muy lentos y se veían entorpecidos por la corrupción crónica o la selección de mandos según los compromisos de los dirigentes políticos y no por sus cualidades militares. En esta misma línea los oficiales estadounidenses comenzaron a ver que regalarles helicópteros y sustituirlos cuando fueran derribados no conducía a nada si los pilotos continuaban teniendo una capacitación a lo sumo mediocre. Pese a todos estos fallos, la retirada de tropas comenzó en 1970, empezando por el personal de infantería para terminar con los pilotos de los que siempre estaba necesitado el ARVN.

Al mismo tiempo un problema más estaba creciendo. Los dos neutrales vecinos de Vietnam del Sur, Laos y Camboya, se mostraban incapaces de contener la agresión de sus guerrilleros comunistasni cortar la Ruta Ho Chi Minh. Si Estados Unidos pretendía que su aliado pudiera sobrevivir a una guerra con el Norte debía cortar esas vías de infiltración y, de paso, terminar con el Cuartel del ejército norvietnamita o del FLN ubicado en Camboya, según suposiciones de la inteligencia estadounidense.

En marzo de 1969 Richard Nixon, recién elegido, inició una campaña de bombardeos secretos sobre Laos y Camboya. Con el nombre en código de Operación Menú, la Fuerza Aérea atacó los dos países con el máximo secreto.[136] Los pilotos debían despegar, ir a una posición determinada y esperar órdenes. Una vez allí los controladores les daban las coordenadas que debían atacar. A la vuelta, los mismos controladores deberían destruir todo documento sobre estas incursiones en territorio neutral. Pese a todas las precauciones, en menos de un mes el New York Times ya publicaba noticias sobre estos ataques, filtradas por miembros de la Fuerza Aérea disconformes con estas operaciones.[137] Laos fue la nación más bombardeada de la Tierra, con más de 2 500 000 bombas de todos los tamaños.[138] Estos bombardeos perseguían un objetivo táctico, cortar la Ruta Ho Chi Minh, y otro más estratégico, demostrar a Vietnam del Norte que la nueva presidencia estaba dispuesta a todo con tal de terminar con aquella guerra, incluso la opción nuclear. Pero los vietnamitas del Norte no se amedrentaron por eso.

La invasión de Camboya[editar]

Las invasiones de Camboya de 1970. Mapa ilustrando las líneas del ataque estadounidense combinado.

El 14 de abril de 1970, el ARVN realizó una primera incursión y el 29 de abril el teniente general Do Cao Tri lanzó a sus 12 000 hombres sobre el Pico de Loro (véase mapa). Pero fue el 1 de mayo cuando el general Robert Shoemaker ordenó a los oficiales destacados en la frontera con Camboya avanzar sobre el Pico de Loro y el Anzuelo. Estas incursiones fueron tomadas con resignación por algunos soldados, pero con regocijo por la mayoría, contentos de poder golpear el santuario del FLN y vengar todos los muertos que habían llegado flotando por el río Mecong.[139]

La incursión estuvo precedida de grandes bombardeos que causaron muchos muertos entre los campesinos, lo que a la larga fue terrible para el gobierno pro-occidental de Camboya. Nixon era consciente de las repercusiones que traerían aquellas acciones; pero, como él mismo había declarado, prefería perder la reelección a ser el primer presidente en perder una guerra.[140]

Las acciones en El Anzuelo encontraron alguna resistencia de grupos esporádicos del EVN que, como era la costumbre, desaparecían en la selva tras un breve tiroteo. Ni siquiera en el pueblo de Snuol hubo amago de oponerse a la potencia de fuego desplegada por los M60 Patton. Pronto los emplazamientos de artillería del EVN fueron capturados y se enviaron cien M551 Sheridan que sí encontraron resistencia; pero la vencieron pronto, saquearon el poblado, interrogaron a los campesinos y arrasaron el poblado.[135] En esos interrogatorios los camboyanos informaron que había toda una ciudad guerrillera en la jungla. Poco después un helicóptero Lonch avistó una casa bien camuflada y comenzó el bombardeo de artillería y aviación. Cuando los infantes pudieron entrar en lo que ellos mismos llamaron "La Ciudad", encontraron 400 cabañas de paja y 180 escondites albergando suministros médicos, alimentos y ropa, además de 480 fusiles y 120 000 cartuchos.[141]

El 30 de junio, todos los soldados volvieron a sus bases, dejando graves pérdidas a la 9ª División vietnamita, encargada de la defensa en retaguardia.[142] Por el otro bando se contabilizaron 354 estadounidenses muertos y 1689 heridos. El ARNV dijo haber perdido 866 hombres y tener heridos a otros 3274. Además el Presidente anunció la muerte de 11 349 enemigos y la captura de suficientes suministros y armas para cubrir las necesidades de todo un año,[nota 28] aunque la propia CIA calificó ese recuento de altamente sospechoso. Para Nixon era como un regalo de Navidad y ordenó el envío de 31 000 soldados más a Camboya para destruir todo lo que no se pudiera transportar. Sin embargo el famoso cuartel del EVN para Vietnam del Sur (el COSVN) no apareció y sí fuertes manifestaciones en Estados Unidos, siendo la de Kent State la más dura de todas.[141]

Por contra, los bombardeos de la Operación Menú y los de la posterior Freedom Deal causaron mucho daño y rencor, colocando a la población camboyana en contra de su gobierno, aliado de los Estados Unidos. La Fuerza Aérea de EE.UU. prosiguió los bombardeos en torno a la capital camboyana para impedir a los Jemeres Rojos tomarla, aunque esto solo retrasaba lo inevitable[143] . El 15 de agosto de 1973, los bombardeos fueron suspendidos, y la caída de Phnom Penh pasó a ser cuestión de tiempo.[136] Además, el apoyo del depuesto príncipe Norodom Sihanouk a los sanguinarios Jemeres Rojos legitimó a estos en su insurgencia, que databa de 1967 en el norte del país.[136] Con esa base de odio hacia un gobierno indolente y corrupto, el terreno estaba abonado para la llegada de Pol Pot, sus fanáticos seguidores y el Genocidio camboyano.

La invasión de Laos[editar]

La operación Lan Som 719 debía castigar a las EVN en lo profundo de sus santuarios en Laos. Las cosas fueron muy diferentes a lo que debíeron ser.

En 1971 Laos era considerado el país más atravesado por la Ruta Ho Chi Minh, por lo que debía ser golpeada con gran contundencia.[144] El 18 de enero de 1971, aniversario de una famosa victoria vietnamita sobre los chinos en 1427, el alto mando militar subvietnamita ordenó al general de división Le Truong Tan comenzar la Operación Lam Son 719. Tenía como objetivos desbaratar cualquier posible ofensiva comunista sobre Vietnam del Sur durante todo un año y lograr con ello:

  • Dar más tiempo al ARVN para culminar una preparación que le permitiese derrotar al EVN y al FLN.
  • Reiterar una vez más a los norvietnamitas que Richard Nixon estaba dispuesto a utilizar todos los medios militares disponibles a su alcance para forzar la paz con el Norte.

La Operación perseguía abrir un corredor de 25 km de ancho por 35 de largo entre la frontera de Vietnam del Sur y la ciudad laosiana de Tchepone. Eso cortaría la Ruta Ho Chi Minh, permitiría incautarse de abundante material y detendría las operaciones de los guerrilleros en el Sur. Se destinaron las mejores divisiones survietnamitas, como los marines, paracaidistas y Rangers, además de vehículos blindados. Todo bajo el mando del general Xuan Lam. Por desgracia para los survietnamitas, el EVN esperaba un ataque así y concentró cerca de la frontera un cuerpo de ejército formado por las divisiones 304, 308 y 320, más un regimiento acorazado y otro de artillería.[144]

Cuando la ofensiva no había pasado la mitad del camino planificado, las numerosas bajas sufridas en la Carretera 9 y en las colinas al norte de Laos obligaron a detener el avance survietnamita.[144] Poco después comenzó una evacuación con helicópteros de apoyo que terminó en una retirada. En este punto hay discrepancias ente los autores. Para Conboy, Bowra y McCouaig (1993, p. 14) ninguno de los dos bandos logró una victoria decisiva, pues los survietnamitas llegaron a Tchepone, pero la encontraron casi desierta. Para Guerrero et ál. (1988b, p. 451 y 462) "no hay ninguna duda de que el intento de atacar el saliente laosiano fue un desastre", porque, si la incursión fue mal, la retirada resultó desastrosa, terminando en una desbandada y una carnicería.

Las imágenes de decenas de helicópteros regresando a Vietnam del Sur atestados de soldados heridos de gravedad, algunos atemorizados, echó por tierra las esperanzas de poder contar con el ARVN para defender Vietnam del Sur. El desastre de Lan Som 719 había costado casi 9000 hombres.[145] Sin embargo, dos años después, los survietnamitas demostraron que aún les quedaban cartas por jugar frente al mismo enemigo que tan duramente los había expulsado de Laos.[146]

La ofensiva de Pascua: el ARVN resiste[editar]

La Ofensiva de Pascua falló porque Vietnam del Sur no se desmoronó y los bombarderos y buques estadounidenses estuvieron allí.

A las dos de la mañana del 30 de marzo de 1972, 12 000 proyectiles de la artillería y los misiles del EVN atacaron las posiciones del ARVN en la Zona Desmilitarizada, un bombardeo parecido al de Khe Sanh. Seguidamente las divisiones 304 y 308 junto a 300 blindados se lanzaron contra las posiciones survietnamitas con el fin de arrollarlas cercar Quang Tri y volver a ocupar Hué,[147] repitiendo el éxito de 1968. A estas acciones las llamaron la Ofensiva de Pascua.

El cinco de abril, desde Camboya, otra incursión avanzó por la región del Anzuelo y el Pico de Loro, cercando las ciudades de An Loc y Tay Ninh camino de Saigón.[148] Una tercera oleada salió del sur de Camboya para infiltrarse en el delta del Mekong. Con todo, esto sólo resultó un señuelo para distraer la atención del ataque principal, lanzado días después en el centro del país, sobre la ciudad de Kontum.

Las imágenes de carreteras inundadas por desplazados, aviones de transporte tratando de levantar sus rampas con hombres colgados de ellas y vehículos atestados de asustados vietnamitas, parecían dar la idea de que aquel régimen terminaría en pocos días. Giap lanzó sobre el Sur la práctica totalidad de su ejército con la intención del aterrorizar a sus enemigos y dar el golpe de gracia al régimen de Saigón. Sin embargo la realidad resultó diferente. Fue necesario una crisis así para que el timorato presidente Thieu relevara del mando al general Giai y al teniente general Ngo Dzu, para colocar al frente de sus hombres a Ngo Quang Truong, calificado por algunos como el mejor oficial de Vietnam del Sur. Este detuvo las retiradas y ordenó que todos los desertores y saqueadores fueran ejecutados.[149] Con el nuevo mando y, quizá, con el miedo a nuevas atrocidades como las de 1968, Hué pudo ser salvada, al mismo tiempo que Kontum y An Loc resistieron un ataque tras otro. Todo esto aumentó la confianza de los soldados en su ejército.

Al otro lado del Pacífico, Nixon declaró que lanzaría un ataque como el que jamás habrían visto y lo cumplió. Los 700 aviones desplazados al sureste asiático, los buques fondeados en las aguas de Vietnam del Sur y los B-52 de Tailandia y Guam realizaron un bombardeo que detuvo en unas ocasiones y desintegró en otras a las unidades del Norte. Giap volvió a su táctica de lanzar oleada tras oleada cosechando parecidos resultados a los de Dien Bien Phu.[150] . El poder aéreo estadounindense aniquiló a buena parte de los efectivos norvietnamitas y los carros de combate recién traídos de la URSS fueron destrozados por los cazas estadounidenses o por los soldados del ARVN con sus lanzadores portátiles.

Finalmente las incursiones del EVN se detuvieron tras haber incrementado el terreno en su poder del 3,7 % al 9,7 %. Las pérdidas para Hanoi rondaron los 190 000 muertos, heridos o prisioneros, por lo que pasó el resto de 1972 tratando de mantener el terreno conquistado.[151] Pese a todo, el 15 % de estas conquistas las perdería en los siguientes años frente al ARVN luchando ya en solitario.

El fracaso de la vietnamización[editar]

Pese a la segunda gran derrota de la Ofensiva de Pascua, los guerrilleros del FNL y especialmente el EVN estaban preparados para una nueva ofensiva en 1973. En la imagen, un guerrillero del FNL armado con un fusil AK-47 bajo la bandera de su movimiento en la ceremonia de intercambio de prisioneros supervisado por la junta militar de las cuatro potencias.

Ciertamente el programa de vietnamización había logrado éxitos como:

  • Infligir un duro golpe a la infraestructura del FLN y el EVN en la vecina Camboya.
  • Apoderarse de abundante munición, provisiones y suministros destinados al Sur.
  • Armar al régimen de Thieu con abundantes municiones y equipo, esta misma opción la tomaron los soviéticos antes de su retirada en Afganistán con resultados parecidos.[152]
  • Reducir los cuadros de mando de los comunistas por los asesinatos del Programa Phoenix.
  • Resistir el gran ataque que supuso la Ofensiva de Pascua.

Sin embargo el EVN y el FLN habían logrado por su parte:

  • Aumentar el territorio bajo su poder.
  • Causar una seria derrota al ARNV en Laos y retener la meseta de Jars.[151]
  • Conservar su capacidad de acción y sus líneas de abastecimiento.[147]
  • Mantener la moral de combate de sus tropas, dañada por los bombardeos y la eliminación de sus miembros.

Los logros obtenidos por los vietnamitas comunistas coinciden casi totalmente con lo que la Administración Nixon pretendía evitar. Autores como Guerrero et ál. (1988b, p. 422) afirman que Saigón podía resistir, pero necesitaba el apoyo aéreo norteamericano. Esta opinión parece confirmarla las órdenes de Nixon para bombardear masivamente a Vietnam del Norte y minar tanto los puertos como los estuarios, acciones casi desesperada para obligar a Vietnam del Norte a negociar, frente a unas elecciones cada vez más cercanas. Así Nixon podría presentarse como el "pacificador", término que le gustaba.[153]

Pese a lo que los acontecimientos demostraron después, en 1972 y 1973 la derrota del Sur no estaba clara para ninguna de las dos partes. Por un lado combatían ya solos, pero por el otro recuperaban territorio y Estados Unidos les había entregado 2 500 millones de dólares en armas y municiones, suficiente para resistir varios años.[153] Tampoco las circunstancias internacionales se lo ponían fáciles a ninguno de los dos bandos. Pese al generoso arsenal que habían dejado los estadounidenses, la salida de la guerra redujo en dos ocasiones consecutivas las ayudas económicas al régimen de Saigón, primero Nixon las bajó a mil millones de dólares anuales y, tras su dimisión en agosto de 1974, el Congreso las dejó en 700 millones.[154] Este recorte aumentó aún más en 1975, lo que obligó a dejar en tierra 200 aviones, la mitad de la fuerza aérea survietnamita.

La crisis del petróleo incrementó el precio de los alimentos y otros productos de primera necesidad en todo el Sur, obligando a muchos soldados a realizar trabajos extras fuera de las filas o a dejar su puesto para poder ganar lo suficiente con lo que mantener a sus familia. En cualquier caso supuso una merma de tiempo para entrenamiento y operaciones[155]

En el Norte las cosas no marchaban mucho mejor. La política de acercamiento a China emprendida por Estados Unidos, la famosa Diplomacia del Ping Pong de 1971 cony la visita de Nixon a Pekín al año siguiente,[126] hacía pensar en una disminución de la ayuda militar del gigante asiático a Vietnam del Norte. La URSS también bajó los fondos para el armamento regalado. Debía preocuparse de otros temas como la seguridad de su frontera con China, en la que llegaron a darse enfrentamientos esporádicos.[126]

Las Linebacker: los bombardeos sobre el Norte durante las negociaciones[editar]

Nixon ordenó la mayor campaña de bombardeos de la guerra; pero los resultados fueron pírricos.

Nixon se mostró implacable con los bombardeos para obligar a los norvietnamitas a sentarse a la mesa de París cada vez que abandonaban la negociación, pero estos lograron incluir la cláusula por la cual no tenían que retirar a su ejército del país vecino.[153] Se negociaron todos los detalles para que pareciera una paz honrosa,[nota 29] mientras continuaban los bombardeos y los combates.

En el 8 de mayo de 1972 Richard Nixon suspendió las negociaciones de París por los continuos ataques del EVN y ordenó la Operación Linebacker con el fin de minar los puertos, destruir objetivos militares, vías férreas, instalaciones petrolíferas, aeródromos y los muelles de todo Vietnam del Norte. En esta ocasión los Phantom y los B-52 iban equipados con bombas inteligentes guiadas por LASER,[27] que tan famosas se harían en conflictos posteriores, y afirmaban atacar únicamente blancos militares o económicos, nunca zonas habitadas por civiles. De esta forma, decían ellos, la ferocidad de las bombas se vería compensada con su precisión. Esta vez se lanzaron 155 548 toneladas de bombas en 41 000 misiones. Las fábricas fueron casi destruidas por completo, lo mismo que las vías férreas, incluido el famoso puente de Thanh Hoa,[27] las ciudades aún intactas de Hanoi y Haiphong tampoco se salvaron. Sin embargo lo vietnamitas lo veían de una forma muy diferente, como comentaba un miembro de su comunidad:[156]

Los estadounidenses dicen que bombardeaban objetivos militares o económicos y declararon que nosotros nos colocábamos junto a nuestras escuelas y hospitales. Sólo son excusas para la terrible cantidad de víctimas que ocasionaron entre la población civil. Las escuelas y hospitales fueron construidas en tiempos de los franceses, antes de las hostilidades, y nosotros no éramos tan estúpidos como para atraer el fuego sobre nuestros hijos y nuestros enfermos colocando objetivos potenciales junto a ellos. Su definición de “bombas de precisión” no puede mantenerse a la vista de vecindades enteras destruidas, como la zona densamente poblada de Kham Thien, o el hospital de Bac Mai, de 1000 camas, ambos destruidos por bombas.

El Presidente tenía muy presente que la Operación Rolling Thunder había desgastado mucho a su antecesor y una campaña mucho más dura haría lo mismo con él; pero era un hombre enérgico y no dudó en ordenar la salida de los B-52. Según las fuentes occidentales los bombardeos no perseguían solo llevar a Vietnam del Norte de nuevo a la mesa de negociaciones, sino demostrar a Vietnam del Sur que les seguirían apoyando pese a retirar sus soldados. Desde el punto de vista estadounidense las operaciones Linebakers menguaron la moral vietnamita y el gobierno de Hanoi comenzó a pensar en volver a negociar. Ciertamente la situación en la que los aviones estadounidenses colocaron al pueblo vietnamita fue muy dura, un vietnamita relataba:[157]

La sirena sonaba en ocasiones hasta 20 veces al día. Las incursiones continuaban de noche, obligándonos a salir de la cama en medio del frío invernal y meternos en los húmedos refugios.

El 23 de octubre los bombardeos cesaron y se retomaron las negociaciones. Cuando los norvietnamitas volvieron a sentarse, Nixon lo presentó como un victoria; pero lo cierto es que Hanoi no cambió sustancialmente sus exigencias que obligaban al Sur, entre otras cosas, a no poder reconquistar territorio.[158] Pese a ello, unos meses después, los jerarcas de Vietnam del Norte se retiraron nuevamente. Por aquellas fechas habían recibido de la URSS misiles SAM (superficie-aire) y confiaban en presentar resistencia a los nuevos ataques. Nixon reanudó los bombardeos, la conocida extraoficialmente como Operación Linebacker II. Entre el 18 y el 29 de diciembre de 1972 cayeron 20 370 toneladas de bombas, matando a 1000 personas, deteniendo las comunicaciones internas, dañando la red eléctrica y terminando con la totalidad de la fuerza aérea norvietnamita. Sólo se detuvieron el día de Navidad.[158] Con todo, el precio fue alto para la USAF. Los norvietnamitas derribaron 26 aviones, quince de ellos B-52, y capturaron a varios pilotos,[158] lo que aumentaba algo su margen de negociación en París.[nota 30] Para Nixon se habían logrado casi todos los objetivos. Para muchos vietnamitas la conclusión fue otra:[156]

El 30 de diciembre Nixon suspendió los bombardeos y nueve días después, se reanudaron las conversaciones en París. Le Duc Tho, nuestro negociador jefe, no se apartó de la posición que había mantenido antes de los bombardeos. No se aceptaron los cambios estadounidenses. Nixon se derrumbó y se firmaron los Acuerdos de Paz entre Vietnam del Norte y Estados Unidos el 27 de enero, en gran parte en los mismos términos planteados en octubre anterior. La voluntad de hierro de nuestro pueblo y su creencia en el destino había dado sus frutos. Habíamos sobrevivido al poder de Estados Unidos.

El alto el fuego de París[editar]

En París se hicieron muchos esfuerzos por demostrar que ninguna parte había perdido la guerra. En la imagen, varios representantes firmando el acuerdo de paz el 27 de enero de 1973.

El 27 de enero de 1973 la delegación de Vietnam del Sur, la norvietnamita, la estadounidense y la del Gobierno Provisional de la República de Vietnam del Sur (el FLN o Viet Cong) firmaron los Acuerdos de paz de París. El documento se componía de 23 artículos con las misiones de cada bando. Fue arduamente preparado hasta en los más mínimos detalles, pero Vietnam del Sur quedó excluido. Lo firmado suponía:

  • Implantación del alto el fuego.
  • El Norte podía mantener 150 000 soldados en el Sur.[159]
  • La retirada de los estadounidenses en sesenta días.
  • La celebración de elecciones en el Sur.
  • El intercambio de prisioneros.
  • Desminado de los puertos del Norte.

Estos acuerdos daban a Estados Unidos un respiro. Con el final de su participación en la Guerra ahorraba unos 8 100 millones de dólares y una gran tensión interna. Sin embargo para Vietnam, tanto del Norte como del Sur, no era más que una pausa en la lucha. Una survietnamita comentó en Saigón:[126]

La que ha terminado es la guerra de los estadounidenses, pero la nuestra sigue y nadie sabe ni cuándo ni cómo terminará.

Por su parte, el gobierno de Saigón anunció que no permitiría elecciones en su territorio y acogió la noticia con indiferencia, convencido de afrontar un ataque del Norte. Estados Unidos había prometido continuar ayudándolo económicamente, pero dicha promesa quedó en poco menos que papel mojado tras la dimisión de Nixon por el caso Watergate, ya que Gerald Ford deseaba olvidar la guerra cuanto antes igual que muchos estadounidenses.[159]

Vietnam del Sur se queda solo en la guerra[editar]

Pese a que la victoria no se veía a corto plazo y a que los hombres de Giap no podían emprender una gran ofensiva tras las pérdidas cosechadas en la de Pascua,[151] sí había indicios de que lo tomado en dicha ofensiva, y fijado en los Acuerdos de Paz de París, constituía una base sólida para el ataque final porque:

  • A finales de 1974, Hanoi había aumentado sus combatientes de 150 000 a 300 000.
  • Disponía una red de carreteras desde la provincia de Quang Tri hasta el Mekong, todo en Vietnam del Sur, para permitir la marcha de hombres y máquinas.
  • El aeródromo de Khe Sanh estaba nuevamente operativo y en su poder.
  • El oleoducto hasta Loc Ninh quedó abierto para mandar combustible hacia el Sur.
  • La Ruta Ho Chi Minh, libre ya de bombardeos, era transitada por todo tipo de vehículos.

Hanoi se prepara[editar]

El general Tran Van Tra cerebro de la operación que terminó derrotando al Sur.

Lo que trataba de conseguir Vietnam del Norte era una posición más fuerte hasta recuperarse para la campaña final.[160] Sin embargo, el general norvietnamita Tran Van Tra pedía una gran acometida. Él insistía en que se podía conseguir una victoria rápida partiendo de las Tierras Altas Centrales para tomar la ciudad de Pleiku y después cortar su conexión con Ban Me Thuot, algo parecido a lo intentado en 1965.[161] En un principio se aplazó la petición, pero finalmente Hanoi decidió comenzar la ofensiva, y el general Van Tieng Dung fue enviado al Sur para preparar todas las actuaciones. Así, a principio de 1974 son atacadas las zonas de Quang Nam y Quang Ngai, en mayo se registran intensos combates en Ben Cat y en la primavera de 1974 el EVN había recuperado lo perdido en el delta del Mekong; pero Thuong Duc fue reconquistada por el ARNV.[162]

El 1 de marzo de 1975, el EVN cortó los enclaves terrestres con Ban Me Thuot,[163] la ciudad cayó el 13 de ese mismo mes. El ataque hizo tomar al presidente Thieu dos de tantas decisiones equivocadas, pero que en aquellos momentos resultaron extraordinariamente trágicas:

  • Sacar a sus fuerzas de Pleiku y Kontum para concentrarlas en la ciudad que terminaba de caer.
  • Abandonar la Zona Desmilitarizada, replegando todos los efectivos junto a los de la ciudad de Quang Tri hacia Hue y Da Nang.

La retirada se convirtió en una desbandada.[163] La presión del ejército enemigo, el pánico de los civiles que huyeron aterrados y la ineptitud del mando ante quizá la operación más difícil que se le pueden pedir a un oficial,[95] minaron por completo la cohesión y espíritu de lucha de los soldados. Estos huyeron entre la multitud que bajaba despavorida en lugar de defender las ciudades citadas. En un intento de evitar una derrota catastrófica, el presidente del Sur decretó en marzo la movilización general para tratar de contener la ofensiva que muy pocos veían remediable.[126] El esfuerzo resultó inútil, Hué cayó el 25 de marzo y Da Nang el 30, perdiendo dos de las mejores unidades del Sur, la División de Infantería de Marina y la 1ª División.[163] Las Tierras Altas Centrales cayeron en poder del Norte dos días después tras cundir el pánico en ellas.

Como reconoció posteriormente el general Van Tieng Dung, aquél fue un golpe de suerte con el que no contaban. Ante estas noticias, Le Duc Tho y los militares a las órdenes de Giap enviaron sendos cables aprobando la movilización solicitada por Dung.[164] Finalmente se optó por atacar la región de Tay Nguyen al tener el Sur sólo dos divisiones diseminadas; pero ni siquiera estas ofrecieron gran resistencia. Todo el país era un caos.[162]

Al gobierno de Saigón sólo le quedaba jugar la carta de luchar en las provincias del sur, las más ricas,[126] a la espera del monzón que detuviera o ralentizara todo. De aguantar hasta las lluvias Saigón ganaría tiempo para conseguir apoyo aéreo estadounidense; pero en esta ocasión sólo lograron buenas palabras, mientras el FLN organizaba un Gobierno Revolucionario Provisional.

La Ofensiva de Primavera y la rendición incondicional[editar]

Aquel desmoronamiento en la parte norte del país y las Tierras Altas Centrales cambió la percepción de Hanoi sobre una victoria para 1976. También lo cambió para Saigón, que trató de entablar negociaciones con los comunistas. Estos exigieron y consiguieron la desaparición de Thieu de la escena política, dejó el poder el 21 de abril siendo sustituido por el general Duong Van Minh.[126] A finales de marzo, el Buró Político se reunió nuevamente y decidió lanzar la Ofensiva de Primavera, llamada por ellos Campaña Ho Chi Minh.[164] Dung recordó el discurso lanzado tras la reunión:[165]

Nuestra ofensiva estratégica general empezó en la campaña de Tay Nguyen. Ahora ha llegado una nueva oportunidad estratégica y las condiciones permiten un rápido final para nuestra resolución de liberar el Sur. Decidimos concentrar rápidamente nuestras fuerzas, armas y material para liberar Saigón antes de la estación de las lluvias.

El 22 de abril varios aviones A-37 capturados al enemigo volaron hasta Tan Son Nhut. Valiéndose de su apariencia, atacaron la torre de control y destruyeron numerosos cazas. El humo pudo verse desde Saigón, con la consiguiente sensación de pánico.[166] Mientras unidades enteras se rendían al paso de los comunistas que avanzaban tomando una ciudad tras otra bajo el lema:

En el mejor momento, con la mayor rapidez, la mayor osadía y la mayor sorpresa, y seguros de la victoria.

En 1975 a los refugiados ya no les quedaban sitios a donde ir. En la imagen, evacuados survietnamitas atravesando la cubierta de un navío estadounidense durante la operación "Frequent Wind" en abril de 1975, para su posterior transferencia hacia Filipinas o la base de Camp Pendleton, California.

A las 00:00 horas del 29 de abril, la Hora H,[167] Saigón fue atacada por todas las direcciones, excepto desde el mar. Por la zona desmilitarizada penetraron más unidades, lo mismo que desde Laos y desde el centro norte de Camboya.

En un bosque de caucho próximo a Dau Giay aguardaba una unidad de ataque en profundidad formada por una brigada de carros de combate, un regimiento de infantería y algunas unidades más. Llevaban los vehículos camuflados con ramas, los brazos con cintas rojas para distinguirse y uniformes impecables para tomar la capital, mientas el general Cao Van Vien firmó la orden de resistir con la frase "defender hasta la muerte, hasta el final, la porción de la tierra que nos queda", poco después desertaba de su puesto y huía del país.[168]

A las 15:00 del 29 de abril los transportes, los blindados y carros de combate de la unidad de ataque en profundidad salieron del bosque y llegaron a la capital aplastando toda resistencia que pudieron encontrar. Al día siguiente penetraron en Saigón mientras la gente trataba de huir por cualquier medio. Tomaron el cuartel general del Estado Mayor, el Palacio de la Independencia, el cuartel general de la Zona Capital Especial, el Directorio General de la Policía y el aeródromo de Tan Son Nhut. La rápidez del avance sorprendió a los periodistas cuando recibieron la noticia de que habían penetrado en el palacio presidencial, los tanquistas vietnamitas tuvieron la cortesía de repetir el acto poco después para que lo pudiesen fotografiar.[159] Era la Caída de Saigón.

Muchas personas trataron de huir en balsas y botes por mar creando un problemas para las otras naciones que no estaban muy predispuestas a recibirlos. Algunas personas se suicidaban para evitar posibles represalias de los norvietnamitas, especialmente las que habían abandonado el Norte por cuestiones políticas o religiosas 25 años antes, mientras otras saqueaban todo lo que podían. Según Jonathan Schell (1988) Vietnam del sur era un país en descomposición, carente de autoridad o incluso conciencia de país.

Un infante de marina estadounidense, armado con un M16A1, observa un helicóptero de evacuación.

Estados Unidos inició la Operación Frequent Wind con el fin de sacar a su personal diplomático, sus ciudadanos y vietnamitas amigos, como el presidente Ky. Los dos portaaviones situados cerca de Saigón no daban a basto. Algunos helicópteros survietnamitas aterrizaron en dichos barcos sin que nadie lo hubiese invitado. Los marinos tuvieron que arrojar al mar varias máquinas para dejar espacio en cubierta.[159] Todo esto fue televisado y fotografiado "venciendo la prepotencia del ejército más poderoso del mundo".[169]

Los comunistas subieron las escaleras del Palacio con sus banderas. Llegaron al despacho del presidente y entraron. Con cierta dignidad Minh dijo:[170]

Les hemos estado esperando para poder transferirles el gobierno.

La contestación fue:

Usted no tiene nada que transferir. Puede rendirse incondicionalmente.

¿Por qué perdió la guerra Estados Unidos?[editar]

Robert McNamara fue uno de los primeros dirigentes en percibir que la guerra no marchaba por buen camino. Aquí junto a Westmoreland en uno de sus viajes a Vietnam (1965).

Al reconstruir el escenario los historiadores se siguen haciendo la pregunta ¿el presidente Johnson arrastró a Vietnam a la guerra o se vio arrastrado por sus consejeros?[45] El primer punto de vista es defendido por Schell (1988, p. 28), para quien Vietnam del Sur no quería la guerra, sino la reunificación. Fueron los temores estadounidenses quienes le llevaron a continuar un enfrentamiento hasta la derrota total. La otra línea de pensamiento la soportan autores como el ex consejero presidencial John Kenneth Galbraith para quien Johnson no deseaba inmiscuirse tanto en Vietnam, pero el peso de sus consejeros para que interviniese fue demasiado grande.[45]

Para Largo Alonso (2002, p. 69) entre otros, Estados Unidos en general y su ejército en particular tuvieron buena parte de culpa. Pese al extraordinario esfuerzo realizado y a la sensación inicial de triunfo, Estados Unidos no comprendió del todo el tipo de guerra y el tipo de pueblo contra quien luchaba. Así aquel atacaba donde su enemigo podía encajar mejor los golpes, en las bajas humanas, mientras se desgastaba un poco más cada vez. Una línea de pensamiento similar la defendió Robert McNamara quien, pese a ser uno los primeros y más fervientes defensores de la intervención, comenzó a tener dudas en 1966 y a plantearse abiertamente la imposibilidad de ganar ya en 1967. Según él, la iniciativa de los combates la llevaban los comunistas; ellos podían elegir cuantas bajas sufrir y cuantas infringir a sus oponentes, de esta forma:

Mantendrán sus pérdidas a un nivel lo suficientemente bajo como para poder aguantar indefinidamente; pero lo suficientemente alto para tentarnos a aumentar nuestras fuerzas hasta el extremo de que la opinión pública estadounidense rechace la guerra.

Robert McNamara

La CIA mantuvo una opinión similar al postular la imposibilidad de ganar el conflicto por medios únicamente militares.

Esta incomprensión se palpa en las continuas estadísticas e informes cuantitativos solicitados y manejados por los mandos, en varios casos exagerando los resultados,[171] pero sin prestar excesiva atención a los discursos de los dirigentes comunistas,[172] ni ganándose la confianza de los aldeanos, quienes podían proporcionarles buena información. Así los militares estadounidenses se comportaban como en cualquier guerra convencional, donde lo importante son los datos del potencial enemigo, en lugar de una guerra de guerrillas, donde lo vital es separar a los guerrilleros del apoyo popular. Al abandonar este aspecto algunos problemas no disminuyeron sino lo contrario:

  • La zona desmilitarizada fue un foco de infiltración comunista, pese a los duros combates librados allí, pese a la Línea McNamara con su avanzada tecnología y a las baterías instaladas.
  • El Triángulo de Hierro, una zona a 50 km de Saigón repleta de túneles llenos de guerrilleros y soldados del EVN, nunca fue conocida del todo ni desmantelada, constituyendo una daga sobre la capital del Sur, a medio camino entre los refugios seguros en Camboya y las poblaciones sureñas más ricas.
  • La Operación Attleboro, agosto de 1966, resultó el ejemplo de una gran operación montada para localizar y destruir refugios y unidades enemigas; pero un fracaso por no contar con buena información. Los soldados de la 196ª División de Infantería Ligera no lograron cercar a los comunistas que huyeron a Camboya.
  • La Operación Cedar Falls, enero de 1967, consiguió librar algunos combates; pero el FNLlogró desaparecer. Se capturó gran cantidad de material y se destruyeron muchos túneles, pero el grueso de las fuerzas guerrilleras se zafó del ataque.[41]

El Ejército de Estados Unidos defendió su actuación alegando que había luchado bien. Según ellos, fueron otros factores como las restricciones impuestas por los políticos o la creación de una larga cadena logística las que contribuyeron decididamente a la derrota.[173] Por su parte Harry G. Summers (1995) los culpan de la derrota, no tanto por combatir bien o mal; sino por no haber suministrado al ejecutivo estadounidense información precisa de cómo ganar la guerra, además de no haber plasmado correctamente la situación vivida. En este caso Guerrero et ál. (1988b, p. 318) hacen ver que muchas veces ni el propio Ejército conocía dicha situación. Pese a las toneladas de documentos incautados al enemigo en las distintas operaciones, a la dispersión de miles de sensores por la selva, al empleo de los muy sofisticados, para la época, ordenadores de tercera generación, el uso masivo de fotografía aérea y por satélite, no se llegó a conocer la situación real. Las distintas agencias de inteligencia, hasta quince a veces,[174] no fueron conscientes de los preparativos para la Ofensiva del Tet, ni la magnitud de los complejos de túneles que tanto ayudaron a ella, ni la existencia o no de un cuartel general del EVN en territorio survietnamita... Así se llegaba en muchas ocasiones a situaciones donde los agentes marcaban como blancos importantes lugares que no sabían realmente si lo eran o no; pero que en caso de serlo les haría subir puntos. Naturalmente esos lugares debían ser inspeccionados por la infantería, que se jugaba la vida por los agentes, en lugar de trabajar estos para evitar esos riesgos.

También se ha indicado la diferencia económica entre los combatientes. Para los hombres provenientes de regiones templadas, la jungla les puede resultar un lugar hostil, amiga de sus enemigos y enemiga suya, como creían los británicos en Birmania durante la Segunda Guerra Mundial.[89] Los vietnamitas debían alimentarse de serpientes, ratas, lagartos y, cuando había suerte, arroz; por esta razón, podían sobrevivir de la selva cuando los alimentos faltaban sin que se resintiera su moral y cuando aquellos llegaban, se vivían momentos de euforia y satisfacción.[nota 31] Mientras, veían a los estadounidenses disfrutar de todo tipo de manjares, disponer de abundante dinero y recibir incluso cervezas frías en pleno campo, lo cual aumentaba la distancia con sus aliados y el odio de sus enemigos.

Otro factor apuntado en varias ocasiones fue la presencia de la prensa y su influencia negativa en la opinión pública.[177] En 1965 la mayoría de los estadounidenses estaban a favor de la intervención,[122] no fue hasta 1968 cuando los porcentajes comenzaron a invertirse.[178] La publicación de las matanzas como la de My Lay, la presencia casi constante de la guerra en los informativos nocturnos, la revelación de los bombardeos secretos, las acciones del movimiento pacifista hablando con conocimiento de causa por tener a veteranos en sus filas o las declaraciones de algunos políticos cambiando de actitud, caso del propio McNamara,[179] fueron presentando a la Guerra como algo injusto; siendo la subsiguiente falta de apoyo popular decisiva para la derrota.[13] Por su parte, Summers (1995) indica que no se puede perder lo que nunca se tuvo. Según él, las operaciones en Vietnam comenzaron sin consultar al pueblo estadounidense, pues la autorización del Congreso era para intervenir en los "alrededores de las bases", y cuando se solicitó el apoyo de la opinión pública esta se negó a concederlo, sorprendiendo a unos dirigentes convencidos de pisar la antesala de la Tercera Guerra Mundial.[180]

Schell (1988, p. 21) y otros autores indican que lo determinante fue la voluntad o falta de voluntad del Sur para existir como país. Los soldados del Sur estaban muy poco motivados,[181] mientras la moral en el FLN y el EVN era muy alta, pese a ser confundida en ocasiones por los estadounidenses con fanatismo o ejemplos del desprecio de los líderes comunistas hacia su pueblo.[171] Aunque es cierto que ambos Vietnam eran dictaduras y que fueron muy comunes los casos de atrocidades por parte del EVN y el FLN,[182] tenían un gran deseo de vencer y una fe de hierro en sus sacrificios. Como ejemplo puede servir un testimonio dado al cruzar la Autopista 9, al final de la Ruta Ho Chi Minh:[183]

Mi piel se está despellejando y estoy extenuada... Llegué cojeando y eran las seis en punto cuando crucé la Autopista 9. La carretera no era ancha, pero tuvimos que aligerar el paso para no llamar la atención de los aviones enemigos. Apareció de repente ante mí, una curva difuminada por el sol de verano y sembrada de guijarros. No obstante parecía lo suficientemente intacta. Así crucé la Autopista 9, una vía cuyo recuerdo se perpetuará en la historia de nuestro heroico pueblo.

Duong Thi Xuan Quy

Otro ejemplo de laboriosidad sin desesperanza lo dieron los habitantes de Vietnam del Norte tras los bombardeos. Un miembro de la comunidad lo relataba de la siguiente manera:

Desde que empezaron los bombardeos de la “Operación Rolling Thunder”, todo el Norte, excepto Hanoi y Haiphong, habían sufrido ataques aéreos de todo tipo: napalm, fósforo blanco, minas antipersonal, alto explosivo, defoliantes. Cada puente, cada encrucijada, cada estación de ferrocarril, cada fábrica habían sido atacados, reconstruidos, camuflados, atacados nuevamente, trasladados y reconstruidos nuevamente.

En el aspecto político el Norte fue más o menos estable mientras en Saigón se sucedían los golpes militares y los deseosos de terminar la guerra cuanto antes, mientras los atentados y ataques se repetían sin que los vietnamitas del Sur pareciesen querer arriesgarse.[45] Por supuesto había excepciones entre los soldados y los oficiales, pero constituían una minoría. Para testigos y escritores como Jonathan Schell (1988, p. 33) en este conflicto no es que la voluntad general fuese un factor de gran importancia, es que resultó el factor decisivo. Por tanto, quebrarla debió haber sido el objetivo perseguido por Estados Unidos y no lo consiguió.[184]

Repercusiones del conflicto[editar]

Probablemente pocas guerras hayan tenido tantas repercusiones en la Historia contemporánea como el de Vietnam y también pocos han atraído más atención de novelistas y cineastas.

En Estados Unidos[editar]

Imagen del Vietnam Memorial en Washington DC, en 2005.

Los bombardeos masivos y la crueldad de la guerra retransmitida por vez primera por los medios de comunicación con una libertad pocas veces repetida,[177] terminaron de cambiar la imagen que tenían los estadounidenses de sí mismos. La idea de un país enorme machacando a otro pequeño y la de sus soldados cometiendo matanzas fuera y dentro resultaron demoledoras, dejando aplastado el espíritu del Destino Manifiesto, pero no muerto. En las elecciones de 1968 un presidente dedicado a las reformas sociales como Lyndon Johnson se enfrentó a fuertes desafíos por parte de dos demócratas opuestos a la guerra: los senadores Eugene McCarthy y Robert Kennedy, hermano del asesinado presidente Kennedy y asesinado también al final de la campaña. El 31 de marzo, en vista de una humillante derrota en las encuestas y de la incesante prolongación del conflicto en Vietnam, Johnson se retiró de la contienda presidencial y ofreció negociar el fin de la guerra. Más tarde, la reelección de Nixon en 1972 provocó un éxodo masivo de ciudadanos descontentos a países como Canadá.[185]

Manifestante ofreciendo una flor a un policía militar durante una protesta anti-Vietnam en Arlington, Virginia, en 1967. National Archive.

La oposición a la guerra se extendió dentro y fuera de Estados Unidos entre la juventud, avivando el movimiento hippie que había comenzado antes.[186] Las universidades estadounidenses fueron escenario de manifestaciones contra la implicación de Estados Unidos en esa guerra no declaradae injustificada en opinión de muchos. Hubo encuentros violentos entre los estudiantes y la policía con disparos y muertos.[nota 32] En octubre de 1967, 200 000 manifestantes marcharon frente al Pentágono, exigiendo la paz, siendo uno de los puntos más álgidos del movimiento pacifista. También es cierto que dicha situación coincidió con uno de los momentos de máxima prosperidad económica, lo que confería mucha seguridad a la juventud y posibilidades de cambiar de costumbres. Pero el factor principal de protesta fueel servicio militar era obligatorio para todo los hombres estadounidenses y con él la posibilidad de ser enviado a Vietnam.

El trauma de Vietnam les duró mucho más a los militares que a la sociedad en general. Las referencias a esta contienda en cualquier guion de cine que requiera ayuda del Pentágono son discutidas hasta la saciedad,[187] incluso con amenaza de romper la colaboración si no se atiende a sus demandas. [nota 33] También lo fueron para los miembros de la administración Nixon que buscaron enemigos comunistas por el mundo para luchar contra ellos tras la derrota en Vietnam, apoyando militar y económicamente a dirigentes poco cualificados, como Holden Roberto, y cuando estos fallaron recurrieron a los mercenarios, alegando razones estratégicas inexistentes, para no reconocer la inquina que tenían por la derrota.[190]

La derrota en Vietnam fue la principal causa esgrimida por políticos como Chalie Wilson para financiar a los muyahidines afganos en su guerra contra los soviéticos. Aunque dicho apoyo se volvería contra ellos cuando uno de sus "protegidos", Osama Bin Laden, organizó los Atentados del 11 S y varios cabecillas más se manifestaron a favor.[191]

Para Vietnam[editar]

La derrota de Saigon y sus Aliados fue proclamada como fiesta nacional vietnamita bajo el nombre Día de la Paz, pero no trajo la paz al sureste asiático. Pocos años después la nación invadía Camboya y los hombres de las balsas (refugiados) siguieron aumentando sin que ningún país quisiera hacerse cargo de ellos.[192] Aunque la invasión de su vecino trajo la liberación de los camboyanos del régimen quizá más sanguinario del Planeta, no logró la paz. Las luchas contra lo que quedaba de los Jemeres Rojos se prolongaron durante más de una década, con continuos anuncios de retirada que se aplazaban o no se cumplían, hasta que en los años 1990 se celebraron elecciones en aquel país (ver Historia de Camboya).

El antiguo Vietnam del Norte perdió el 70 % de su infraestructura industrial y de transportes, además de 3 000 escuelas, 15 centros universitarios y 10 hospitales.[193] Por su parte, el medio ambiente vietnamita quedó profundamente dañado por la utilización del Agente Naranja y otras armas químicas que defoliaron grandes extensiones de selva, con pocas posibilidades de recuperarse por la invasión del bambú y otras plantas. Pero peor aún fueron los efectos para la población en contacto con esas sustancias, aparentemente inocuas para los humanos, con miles de abortos prematuros, nacimientos con malformaciones, y esterilidad, especialmente dolorosa para las mujeres de medios rurales.[194] A esto debe añadirse todos los hijos ilegítimos de rasgos caucásicos y africanos dejados en la pobreza y marginación.[193]

Asimismo, la Guerra causó muchos daños a la agricultura y los campesinos, especialmente a los niños, debido a miles de municiones, explosivos y minas sin estallar ni retirar de bosques y arrozales. Estos efectos provocaron la bajada de producción en las explotaciones agrícolas y el aumento de la población urbana que huía del campo, convertido en campo de batalla. Se han contabilizado 10 500 000 refugiados generando unas pérdidas estimadas en 200 000 millones de dólares.[193]

Las enormes infraestructuras de túneles excavados por todo Vietnam ahora forman parte de las atracciones que visitan los turistas. Se pueden ver las entradas camufladas, recorrer sus galerías, sentarse en las salas de reuniones e incluso disparar las AK-47.[54] Este "turismo de guerra" ha contribuido a levantar la economía del país, debilitada tras la caída de la URSS.

Para el resto del mundo[editar]

Pese a ser uno de los conflictos más documentados por no aplicarse la censura militar, en países como España se produjo un olvido interesado durante los años 1980,[195] siendo muy escasa la producción histórica. En ocasiones se tiene la sensación, comenta Largo Alonso (2002, p. 5), de encontrarse ante un conflicto muy difícil de analizar, por la enorme cantidad de material existente (traducciones, reportajes, crónicas...). Frente a este fenómeno aparece en contraposición lo poco tratada que ha sido el punto de vista vietnamita para Occidente, creándose así, según Tad Szulc, una visión mitificada ante la falta de análisis de mayor profundidad.

Otra nefasta consecuencia fue la falta de atención prestada por Occidente al genocidio camboyano por ser un pueblo subdesarrollado que había logrado derrotar también a un aliado de Estados Unidos; por lo tanto, en la mentalidad izquierdista/revolucionaria, no podía ser malo y las informaciones aportadas por organizaciones como Amnistía Internacional se calificaban de falsas o manipuladas por los servicios de inteligencia estadounidenses.

La impresión de que un pueblo pobre, pero muy motivado podía derrotar a la mayor potencia mundial empleando la guerra de guerrillas caló muy hondo en la mayoría de los países. Hasta el punto de considerarse el medio definitivo de lucha de los militarmente débiles contra los militarmente fuertes, debieron llegar movimientos como el Sin tierra latinoamericanos para desvincularse de dicha lucha. Esta supuesta invencibilidad de las guerrillas ha quedado también como un mito, pero la Historia posterior ha desmentido este supuesto:

Helicópteros como el Black Hawk con sus dos pares de aspas y blindaje, o la implantación definitiva de los chalecos antibalas y antifragmentos se deben en parte a las experiencias obtenidas en Vietnam. Del mismo modo, muy pocos gobiernos apoyados por Estados Unidos perdieron una guerra de guerrillas.[196]
  • En regiones como Centroamérica, la experiencia obtenida en el sureste asiático sirvió para formar a las fuerzas de Guatemala, El Salvador, Honduras, etc. contribuyendo a vencer los movimientos guerrilleros de ideología comunista en Centroamérica que preocupaban a Estados Unidos.[197] En esa región sólo Nicaragua implantó su revolución.[198]
  • Dentro del continente africano solo Etiopía cambió a un régimen marxista en 1977.[199] La famosa e ineficaz línea McNamara fue puesta en práctica nuevamente en Sahara Occidental para frenar los ataques del Frente Polisario que a punto estuvieron de derrotar por completo a Marruecos. Estos muros de separación entre el llamado Sahara Útil y el resto del desierto emplean la misma tecnología de sensores de movimiento, detectores de personal y baterías tras las barreras de la Zona Desmilitarizada; pero la experiencia obtenida permitió mejorar la táctica empleada en la selva y supusieron una de las razones para que Marruecos lograra contener al Polisario.[200]
  • En Europa ni el ELA en Grecia ni el Dev Sol en Turquía lograron imponerse.[198]
  • En Asia y Oceanía ningún movimiento marxista alcanzó el éxito de los vietnamitas y Jemeres Rojos.[201]

Estados Unidos también aprendieron muchísimo de lo vivido en Vietnam. Los políticos de aquel país tuvieron cuidado después en no hacer combatir a sus asesores al lado de las fuerzas locales en ninguna parte del mundo y, cuando estas acciones se llevaron a cabo, los distintos gobiernos reaccionaron con cierta rapidez.[nota 34]

La utilización masiva del helicóptero en una guerra asimétrica se demostró correcta, pese a la derrota final. Tanto es así que se han empleado masivamente durante las Invasiones de Irak y Afganistán se han demostrado como el mejor método para combatir a un enemigo disperso y extremadamente móvil. Así, la mayoría de los ejércitos de principios del siglo XXI tendieron a reforzar y diversificar sus flotas de helicópteros frente a los llamativos, pero menos eficaces, cazas y bombarderos.[203]

Influencia en el cine[editar]

Aunque inicialmente la guerra de Vietnam no llamó excesivamente la atención de la industria cinematográfica, en los años 1980 la producción de películas sobre el tema floreció con títulos muy destacados como Apocalypse Now o Platoon. Esta atención de Hollywood contrasta con el escaso interés mostrado por el cine francés hacia su derrota.[204]

Al contrario que los historiadores e incluso la propia sociedad estadounidense, el cine sí supo asimilar el fracaso, en opinión de Marc Leppson.[205] De esta manera se pasó de la patriótica y poco creíble Los boinas verdes, donde se muestra a unos entregados miembros de las Fuerzas Especiales de Estados Unidos en su lucha contra los malvados comunistas, soslayando las terribles torturas que el libro original relataba,[206] a una más crítica Apocalypse Now, que prefirió alcanzar presupuestos astronómicos antes que rendirse a la censura del Pentágono a cambio de sus helicópteros.[207]

La película Hair, dirigida por Miloš Forman y protagonizada por John Savage y Treat Williams, de 1979.

La película El Cazador o The Deer Hunter de Michael Cimino con Robert de Niro, Christopher Walken, John Savage y Meryl Streep, de 1978, reflejó la influencia de la guerra en unos trabajadores del metal en Philadelphia. Obtuvo 5 Oscar.

Por su parte, Oliver Stone realizó entre 1986 y 1993 tres obras sobre estos sucesos: Platoon, Nacido el 4 de julio y Cielo y Tierra. Platoon recibió cuatro premios Oscar y dejó algo descolocados a los veteranos estadounidenses porque no los retrataba como héroes, pues aparece el fragging, las violaciones a niñas, los asesinatos, el incendios de aldeas; pero también los muestra en situaciones muy duras, aceptadas por su condición de pobres, junto a héroes, como el sargento Elias Grodin interpretado por Willem Dafoe. Nacido el 4 de julio sólo obtuvo dos premios Oscar, uno al mejor director, pero arrasó en los Globos de Oro. En El cielo y la tierra, basada en los libros de Le Ly Hayslip, intentó acercarse a la visión vietnamita del conflicto.

Otros títulos clásicos fueron Full Metal Jacket (conocida en España como La chaqueta metálica y en Latinoamérica como Cara de guerra o Nacido para matar) de Stanley Kubrick y La colina de la Hamburguesa, de John Irvin, en el llamado a veces "año de las películas de Vietnam".[208]

Ciertamente los distintos estudios han creado cintas de todo tipo. De esta forma quizá la visión cinematográfica más ficticia de este conflicto sea la dada por Rambo; un héroe que, en palabras de Marc Leppson, se parece tanto a un veterano de Vietnam como Superman a un policía.[209] No obstante otras cintas ofrecen análisis más próximos a la realidad, como el mostrado por Francis Ford Coppola en Jardines de Piedra, donde los maduros veteranos le dicen al impulsivo muchacho que aquella guerra no la pueden ganar y él les responde que olvidan su potencia de fuego portada por sus helicópteros contra los arcos y flechas vietnamitas, metáfora sobre una de las causas de la derrota, el pensar que se puede vencer a un pueblo subdesarrollado sólo a base de bombas.[35]

En el siglo XXI, la mala conciencia estadounidenses quedó limpia, según Largo Alonso (2002, p. 43), estrenándose obras como Forrest Gump o Across the Universe (2007) dirigida por Julie Taymor y situada en Nueva York durante los movimientos anti-bélicos principalmente formados por jóvenes, al ver amigos y familiares ir contra su voluntad a Vietnam.

Una ausencia en muchos de estos largometrajes es la postura vietnamita, con alguna excepción como Vietnam Vietnam, mostrando la participación australiana y las acciones del FLN en los poblados. Fue en 2002 cuando se estrenó We were soldiers (Cuando éramos soldados en España, Fuimos héroes en Latinoamérica) adentrándose un poco más en la vida en los túneles vivida por los soldados del Norte, al estar basada en la reunión mantenida por Moore y Galloway (2003) con sus antiguos adversarios vietnamitas.

Véase también[editar]

Notas[editar]

  1. Filipinas, Australia, Nueva Zelanda, Tailandia y Corea del Sur.
  2. Se puede escribir en minúsculas pues nunca fue declarada como tal.[13]
  3. El original utiliza el término "América", pero es una mala traducción por ser un calco del inglés "America", en vez de "Estados Unidos" que es más exacto.
  4. Según datos de organismos internacionales y el informe del gobierno de Hanoi con ocasión del 20.º aniversario. La guerra causó graves daños mediambientales más la muerte de 3,8 a 5,7 millones de personas,[15] en su mayoría civiles. Para Guerrero et ál. (1988c) Estados Unidos es responsable de aproximadamente un millón de muertos.
  5. Sobre su final tampoco existe consenso. Autores como Conboy, Bowra y McCouaig (1993, p. 18) consideran que los choques producidos tras los Acuerdos de Paz de París constituyen otra contienda, la Tercera Guerra de Indochina.
  6. Incluso en la angustiosa Batalla de Dien Bien Phu, donde estaban cercadas las mejores tropas francesas y se consideraba casi imposible levantar el asedio, siempre salían voluntarios vietnamitas dispuestos a saltar en paracaídas sobre la posición.[24]
  7. Como ejemplo valga el testimonio de un asesor estadounidense que se asombraba al verlos hacer guardia con una radio a todo volumen.
  8. Aún así, en más de una ocasión debieron realizar los reclutamientos por la fuerza y alistar mujeres que combatían con la misma fiereza que sus compañeros masculinos,[51] algo que también hacían algunos dirigentes del Sur.[52]
  9. Antes de seleccionar un objetivo, los comandantes de regimiento enviaban un explorador que tomara contacto con la población local y prepararan la entrada, el ataque y la retirada. Si las tres acciones se consideraban posibles se realizaba el ataque. Estos muchas veces consistían en oleadas humanas, pero sí se tenía cuidado en no desperdiciar vidas y limpiar el terreno de cadáveres para poder honrarlos con una ceremonia cuando la operación terminara.
  10. El sistema de túneles era tan perfecto que los estadounidenses montaron una base sobre Cu Chi, sin darse cuenta nunca de lo que tenían debajo, los vietnamitas salían principalmente para robar comida.[60]
  11. Según la CIA, en 1965 la URSR envió 200 misiles superficie aire y 57 aeronaves, mientras que China hizo llegar ocho aeronaves, dos navíos y 320 piezas de artillería. Al año siguiente la URSS le hizo llegar 1 100 misiles superficie-aire y 85 aeronaves, mientas los chinos no enviaron ningún avión, otros dos buques y 140 piezas de artillería.[66]
  12. El USS Maddox (DD-731) navegaba en una misión espionaje electrónico por el Golfo, en aguas que Estados Unidos reclamaba como internacionales y Vietnam como parte de su mar nacional. Según la versión oficial norteamericana, el buque fue atacado por tres lanchas torpederas norvietnamitas con dos torpedos que no alcanzaron al destructor, siendo una de ellas destruida.
  13. Los barcos detectaron en el radar cinco objetos sospechosos que se dirigían hacia ellos en formación de ataque. Los dos destructores abrieron fuego y presuntamente habrían hundido dos lanchas. Este segundo incidente a día de hoy es motivo de controversia, cuando no de negación, por falta de pruebas.
  14. Resultaron destruidos ocho barcos, alcanzando 21 más y dañando las instalaciones petrolíferas en Hon Gai, con dos aparatos perdidos por los estadounidenses.
  15. Al incidente o supuesto incidente, debe añadirse el de ser campaña electoral en Estados Unidos y necesitar Johnson mostrar una imagen de fuerza ante el comunismo que le permitiese ganar votos, incluso su rival tuvo que apoyar la petición.
  16. Pese a la marcha que tomaron posteriormente los acontecimientos, el primer contingente de marines llegado a Da Nang fue muy bien recibido por los habitantes y bien cubierto por los medios de comunicación, pues, al no existir guerra ni dominación, el Ejército de los Estados Unidos no podía imponer la usual censura de prensa.
  17. Los coreanos demostraron una participación envidiable, tanto es así que en 1967 una compañía surcoreana fue atacada por una formación del EVN muy superior en número. La batalla terminó con 243 bajas para los vietnamitas en una humillante retirada.
  18. Según Guerrero et ál. (1988a, p. 136) en 1963 los trescientas navíos disponibles habían registrado 136 000 embarcaciones, 390 000 personas capturando a seis infiltrados. En 1964 el número había subido a 212 000 y 880 000 respectivamente apresando a once personas.
  19. Estados Unidos siempre se ha enorgullecido de abastecer bien a sus soldados con uniformes limpios, regalos de casa e incluso periódicos.[92] Así Los militares tenían garantizada una comida caliente al día, llevadas en tarrinas de aluminio en helicóptero. Aunque a veces la variedad creaba algo de desorganización y errores en la rotación de los ingentes recursos disponibles. Un veterano se quejaba de que recibían uniformes nuevos, galletas y otros artículos, pero ni una sola comida decente en siete días ni tampoco café.[92]
  20. El 1 de julio de 1965 los estadounidenses pusieron en marcha la Starlight y lograron sorprender primero y arrinconar después al FLN en la península de Noh Nang. Una vez allí pudieron destruir a los guerrilleros con todo el armamento a su alcance: armas portátiles, artillería, aviación y artillería naval de los cruceros fondeados en el Golfo. La victoria estadounidense resultó contundente; pero, según Guerrero et ál. (1988a, p. 9), el FNL extrajo lecciones que pondría en práctica desde aquel momento, como no tratar de permanecer en una posición mucho tiempo.
  21. Moore y Galloway (2003) indica que ya en agosto de 1962 el informe Howse habían de "necesario y deseable la adopción del concepto de movilidad aérea en el Ejército" y las reticencias que el Pentágono pudo tener a los aparatos de ala variable quedaron disueltas por completo. Se redactaron planes para crear nuevas unidades que formarían la Caballería Aérea, transportada, apoyada y abastecida por helicóptero. Hombres de la 2ª División de Infantería fueron transferidos a la nueva división y el 1 de julio de 1965 nació la 1ª División de Caballería Aérea.
  22. Donde se libraron combates en el llamado Cerro de los murmullos
  23. Asimismo, fue la Ruta, con los puestos levantados en ella, la que abrió las puertas a que Vietnam del Norte movilizara su ejército cuando el gobierno pro occidental de Laos cayó, convirtiera a ese país en un protectorado de facto.
  24. Las diferencias entre las dos situaciones eran grandes. Como reconocen testigos como Erwan Bergot (1979, p. 74), la posición francesa pronto quedó aislada y no tenía el apoyo de otras bases, cuando Khe Sanh distaba unos diez kilómetros de otra. En segundo lugar, historiadores como Solar (2004) indican la escasez de aviones, autonomía de los mismos y capacidad de carga en el caso francés, cuando los estadounidenses disfrutaban de una total superioridad en ese terreno.
  25. Según Guerrero et ál. (1988b, p. 236-239), durante ese sitio los marines tomaron la cota 811 e izaron en ella la bandera de las barras y estrellas. Esto se lo recriminó el mando, pues era territorio de Vietnam del Sur, pero alegaron que la única sangre derramada allí era la estadounidense y así dieron título a esta parte de la contienda, aún optimista.
  26. Décadas después, la controversia entre los especialistas sobre quien obtuvo mayores beneficios de Keh Sanh continuaba con Guerrero et ál. (1988b, p. 231 y siguientes), Peter Arnett (1993)[80] o con Dale Reed en 2006.[34]
  27. Ya en febrero de 1969 Kissinger se reunía secretamente en París con dirigentes comunistas para estudiar posibles condiciones de paz.
  28. Entre las dos incursiones se halló 4793 armas individuales, 730 morteros, 7285 cohetes, 124 camiones, tres millones de cartuchos de fusil y nueve millones de kilogramos de arroz; además de abundante documentación. La Caballería Aerotransportada realizó 6436 salidas para llevar a Vietnam del Sur las 25 000 toneladas capturadas.[141]
  29. Llegaron a suspenderse momentáneamente los preparativos de la conferencia para encontrar una forma de entrar las cuatro delegaciones a la vez porque, en diplomacia, el orden de entrada marca a los vencidos y a los vencedores. Incluso se discutió si la mesa sería redonda o cuadrada.
  30. Esto constituyendo una de las mayores preocupaciones que el Conflicto dejó en años posteriores ¿dónde estaban todos los pilotos desaparecidos en combate?
  31. Eso fue algo que habían experimentado los franceses de la Columna Alessandri en su penosa marcha hacia China, cuando los aviones estadounidenses lanzaron raciones de comida fue para ellos un manjar;[175] cosa muy distinta para los miembros de las unidades estadounidenses perdidas en la selva, para quienes las raciones C no suponía ninguna exquisitez.[176]
  32. Charles R. Morris (1984) escribió: “En mayo de 1965, un seminario al cual asistieron 12 000 estudiantes de los Estados Unidos, se convirtió en una reunión contra la guerra, y estableció el modelo para las manifestaciones masivas contra la guerra, llevadas a cabo en los recintos universitarios, que distinguieron al resto de la década”. Miles de jóvenes quemaron sus cartillas militares a fin de dejar clara su postura. Charles R. Morris cuenta como algunos incluso fueron más lejos, y menciona el caso de dos hombres que “se quemaron vivos en público para protestar contra la guerra”.
  33. Como en "Oficial y caballero" sobre las canciones que cantaban los cadetes sobre los niños y el napalm, o "T.A.P.S. Más allá del honor" donde hubo que cambiar los diálogos, el final y la actitud del capitán de la Guardia Nacional porque se estrenaba diez años después de la matanza de Kent State, y los productores necesitaban los carros y los helicópteros,[188] o en el mismísimo James Bond, unos treinta años después de terminar el conflicto, donde los guionistas tuvieron que suprimir una frase sobre la posibilidad de comenzar otra guerra contra Vietnam si era descubierto y "puede que esta vez ganemos".[189]
  34. La Administración Clinton retiró en pocas semanas las fuerzas enviadas a Somalia para evitar que aquella intervención se sintiera como una nueva derrota. En la década anterior, el presidente Ronald Reagan retiró del Líbano a las tropas tras el atentado suicida en Beirut.[202]
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