Juegos Florales

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Flora con cupidos portando coronas de flores, óleo de Adriaen van der Werff (1688).

Los juegos florales o floralia (latín: Ludi Floreales) fueron instaurados en la antigua Roma, y se celebran del 28 de abril al 3 de mayo. Están dedicados a la diosa Flora. Su celebración es anual desde 173 a. C. Estos juegos, como otros juegos romanos, tenían un origen religioso.

Índice

Juegos florales en Roma [editar]

Se celebraban en Roma el cuatro de las calendas de mayo, esto es, el 28 de abril. La primera vez fue en el año de Roma 515, 241 a. dC y en ellos se emplearon las multas en que fueron condenados aquellos que se habían apropiado de las tierras de la República. Desde aquel tiempo hasta el año de Roma 580, no se festejaron anualmente sino solo cuando lo pedía la intemperie de las citaciones o si así lo mandaban los libros de las Sibilas pero el derreglamento de las primaveras, del cual se habían experimentado consecuencias dañosas, empeñó al senado a promulgar un edicto que decía que se celebrasen en adelante anualmente.

Se mezclaron en ellos en progresión de los tiempos muchas cosas indecentes. Eran pues estos juegos, hablando con propiedad, la fiesta de las rameras o cortesanas. Eran vistas de día todas en cueros sobre el teatro y de noche corrían por la ciudad con antorchas danzando al son de las trompetas, haciendo muecas y gestos lascivos, acompañados de canciones impúdicas. Estando Catón de Utique un día presente en esta celebridad, no se atrevió el pueblo a pedir que apareciesen las mujeres definidas. Advertido pues Catón por Favonio su amigo que estaba sentado a su lado, de que era su presencia la que contenía al pueblo, salió del teatro por dejarle la libertad de que viese aquellas danzas, según su costumbre, como así mismo por no manchar su vista con espectáculo tan infame. El pueblo, manifestadas grandes expresiones de aplauso, cuando vio que salía Catón, hizo que compareciesen las cortesanas, reconociendo entonces por semejante operación que tenían más miramiento respetuoso a un solo hombre que a toda aquella gran asamblea. Este suceso lo refieren Valerio Máximo y Séneca. Se mofa Marcial en uno de sus epigramas de la conducta de Catón:

Si conocías el dulce rito de la divertida Flora,
los festivos juegos y la licencia del vulgo,
¿por qué, severo Catón, viniste al teatro?
¿Acaso habías venido solo para marcharte?[1]

Y Juvenal da una idea terrible del derreglamento de los juegos florales.[2]

En la actualidad, los juegos florales se celebran en muchos lugares, son certámenes literarios promotores y difusores de una lengua, en los que se premian obras literarias en prosa y en verso.

Juegos florales de Toulouse [editar]

El origen de los juegos florales en Cataluña y Valencia se encuentra en los que celebraba la Académie des Jeux floraux en Toulouse (Francia), instaurados en año 1323 por la Sobregaya Companhia de los Siete Trovadores y se celebraron hasta el año 1484. También se denominaban Juegos de la Gaya Ciencia ('Alegre' Ciencia era el nombre dado a la poesía). A estas fiestas también concurrían trovadores y poetas de la Corona de Aragón. Tras varias tentativas, en 1393, por deseo del rey Juan I de Aragón, el Consistorio de la Gaya Ciencia se instauró en Barcelona y se mantuvo hasta finales del siglo XV bajo el auspicio de los monarcas aragoneses.

Juegos florales de Barcelona [editar]

Los juegos florales de Barcelona volvieron a instaurarse el primer domingo de mayo de 1859 gracias a las iniciativas de Antoni de Bofarull y de Víctor Balaguer, con el lema «Patria, Fides, Amor», en alusión a los tres premios ordinarios: la Flor Natural o premio de honor, que se otorgaba a la mejor poesía amorosa, la Englantina de oro a la mejor poesía patriótica y la Viola d'or i argent al mejor poema religioso. Había también otros premios ordinarios. El ganador de tres premios ordinarios era investido con el título de Mestre en Gai Saber.

Un gran sector de los intelectuales y de los políticos catalanes dio apoyo a los juegos florales, y esto contribuyó al prestigio de la literatura catalana culta. En este marco se manifiestan posiciones diferenciadas respecto al modelo de lengua. Marià Aguiló defiende una primera vía que tome como modelos los diversos autores de todas las formas dialectales; Antoni Bofarull defiende modelos del siglo XVI y XVII y el dialecto empleado en Barcelona y finalmente, hay una tercera vía que no dispone de un defensor visible dentro la estructura de los juegos que defiende un catalán barcelonés del siglo XIX. Entre las dos últimas tendencias había movimientos aproximativos. Hay críticos como Frederic Soler y su entorno que en la mayoría de los casos acabarán participando. Los juegos aglutinan participantes de ideologías contrapuestas, republicanos, conservadores y generaciones más jóvenes que se van apuntando. Toda la diversidad ideológica se hace patente a los discursos realizados en los juegos.

Estos se han convertido en un referente para el estudio del debate interno y de la evolución ideológica de sus participantes.

Juegos florales de la Ciudad y Reino de Valencia [editar]

Los juegos florales también se instauraron en Valencia en el 1879, organizados tradicionalmente por Lo Rat Penat, que aún es la institución que los organiza todos los años, en valenciano, con menor repercusión que a finales del siglo XIX y principios del XX, por la numerosa participación de poetas en la justa literaria y la cuantía de sus premios, que son 17 en total.

A parte de los Ordinarios que incluyen la Flor Natural, la Viola d'Or, la Englantina d'Or, poesía festiva, teatro y narrativa, están los Extraordinarios patrocinados por instituciones y empresas de toda la geografía valenciana, como el ayuntamiento de Valencia, la Diputación de Valencia, la Diputación de Castellón, la Diputación de Alicante, la Generalidad de Valencia, el arzobispado de Valencia, etc.

"Els Jocs Florals de la Ciutat i Regne de València" cuentan con 35 "Mestres d'en Gay Saber", y dos mujeres han ganado la Flor Natural. También cuenta con bastantes "Honorables Escritors" que han obtenido un mínimo de 3 premios ordinarios. Mantenedores ha tenido laureados como Blasco Ibáñez o Niceto Alcalá-Zamora y en 1914 y 1999 las mantenedoras fueron señoras. La Regina ocupa la Cadira d'Or y es elegida alternando las tres provincias valencianas y por comarcas. El acto solemne se realiza en el Teatro Principal con la asistencia de las máximas autoridades de la Comunidad Valenciana, habiéndose celebrado en 2008 la CXXV edición, siendo Mª Luz Lladró Sala la Regina y actuando como mantenedor Antonio Gala. Es el único certamen combina dos lenguas, el castellano y el valenciano desde su inicio[cita requerida].


Juegos florales en La Habana (Cuba) [editar]

A finales de 1939 los países americanos van a organizar otras fiestas literarias, denominadas juegos florales de la lengua catalana. El Centre Català de L´Havana publicó los trabajos Jochs [sic] Florals de Buenos Aires (juegos florales de Buenos Aires) en 1908 y Memorial dels Jochs [sic] Florals catalans a Cuba (Memorial de los juegos florales catalanes en Cuba) en 1923.


Juegos florales de la Ciudad de San Miguel de Tucumán [editar]

Desde fines del siglo XIX hasta las primeras décadas del XX, también se realizaba en Tucumán este famoso certamen poético. Las composiciones particiban bajo seudónimo, y el jurado debía ser muy conocedor para no dejar pasar obras conocidas como inéditas. Cuentan los memoriosos que una vez alguien envió una oda de Garcilaso como propia.

Juegos florales internacionales [editar]

Los juegos florales de Barcelona y Valencia inspiraron la celebración, a partir de 1909, de los juegos florales internacionales, el concurso literario en esperanto de más prestigio antes de la segunda guerra mundial.

Juegos florales de Chile [editar]

Los juegos florales de Chile eran una antigua celebración primaveral organizada por la Federación de Estudiantes de la Universidad de Chile en la ciudad de Santiago de Chile.


Bibliografía [editar]

Joan Manuel Prado (1989), Història de la Literatura Catalana, Vol. I, Fascicles de l'Avui: Edicions 62. ISBN 84-8332-596-9

Real Academia Española y ASALE, Diccionario de lengua española (en línea), «juegos florales», 22.a edición, 2001.

Referencias [editar]