Calendario romano

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Fragmento de un Fasti-calendario romano

Según la tradición romana, el origen mítico del antiguo sistema para dividir el tiempo se debió al primero de los reyes, Rómulo. Se utilizó en la Antigua Roma hasta el 46 a. C. con la implementación del calendario juliano.

Antecedente[editar]

Originariamente, muchas culturas antiguas utilizaban el calendario lunar para contar el tiempo.

Los pueblos romanos primitivos tenían diferentes calendarios lunares, cada uno con su propio número de meses, su propia duración del año y de los meses, por ejemplo, los habitantes de Alba Longa tenían un calendario de 10 meses, de 18 a 36 días cada mes; los de Lavinia tenían otro de 374 días distribuido en 13 meses; los etruscos tenían meses basados en la luna llena.

Según la tradición, el calendario romano fue creado durante el reinado de Rómulo, fundador de Roma. Comprendía diez meses lunares, de marzo a diciembre. Entre diciembre y el comienzo del año siguiente había un período que no correspondía a ningún mes, dado que era el periodo en que no había labores agrícolas. El año por tanto duraba alrededor de 304 días o bien 10 meses lunares.

Posteriormente se realizó una reforma atribuida por la tradición al rey Numa Pompilio, segundo rey de Roma. Se modificó la duración de los meses para que duraran 29 y 31 días alternativamente (para los romanos, los números pares traían mala suerte), y se añadieron dos meses adicionales entre diciembre y marzo: enero y febrero. Desde mediados del siglo ii a. C., el año, que hasta entonces había empezado en el mes de marzo, pasó a comenzar en enero. Así el año pasó a durar 365 días: febrero tenía 28 días, marzo, mayo, julio y octubre 31, y el resto 29, dando un total de 355 días. Como después de la reforma de Numa Pompilio las cosas no se arreglaron, ya que seguía el calendario lunar oficial desfasado con el curso estacional, basado en el ciclo solar, se optó por añadir cada cuatro años dos meses, uno de 22 y otro de 23 días, denominados Mercedonios o Intercalares

Denominaciones[editar]

Denominación de los años[editar]

Para indicar los años, o fechas, los romanos utilizaban tres procedimientos distintos:

  • Tomaban como referencia el año de la Fundación de Roma el 753 a. C. Ponían la palabra año en ablativo seguido del numeral ordinal correspondiente, también en ablativo, y de la expresión ab urbe condita (desde la fundación de la ciudad). Por ejemplo: Anno trecentesimo quarto ab urbe condita, era el año 304 después de la fundación de Roma (en notación actual 304 AUC), o sea el 449 a. C.
  • En la época republicana ponían en ablativo los nombres de los cónsules que gobernaron en el año que querían fechar. Por ejemplo: L. Domitio Ap. Claudio consulibus, significa en el consulado de L. Domicio y de Ap. Claudio, o sea, el 54 a. C.
  • También utilizaron como referencia para indicar los años el 509 a. C., fecha de la expulsión de los reyes (Post reges exactos)

Denominación de los meses[editar]

La denominación de los meses, por orden, era:

  • Martius: en honor a Marte, padre de los fundadores de Roma, Rómulo y Remo, y al que se dedicó el primer mes del año.
  • Aprilis: consagrado a Venus, Apru en etrusco. Otra teoría se refiere a la llegada de la primavera, estación en que se abren (aperire) las flores.
  • Maius: titularidad discutida, ya que algunos afirman que estaba dedicado a la madre de Mercurio, la diosa Maya, que se encargaba de la fertilidad agrícola, mientras otros lo atribuyen a la veneración de los antepasados, los Maiores.
  • Iunius: consagrado a Juno (Iuno). También existe otra posible dedicación a los descendientes, los Iuniores.
  • Quintilis: llamado así por ser el quinto mes (quinque: cinco). A la muerte de Julio César pasó a llamarse Iulius en su honor, por ser el mes de su nacimiento.
  • Sextilis: mes sexto (six: seis). Se dedicó posteriormente a Octavio Augusto y recibió el nombre de Augustus.
  • Septembris: mes séptimo (septem: siete)
  • Octobris: mes octavo (octo: ocho).
  • Novembris: mes noveno (novem: nueve)
  • Decembris: mes décimo (decem: diez)

La siguiente intervención para intentar adecuar el calendario al discurrir de las estaciones la realizó el rey Numa Pompilio, añadiendo, a continuación de la decena ya existente, dos meses nuevos:

  • Ianuarius: en honor a Jano, el dios de las puertas, porque este mes pasó a ser el que abría el año.
  • Februarius: dedicado a Februus (más conocido por el nombre de Plutón), dios de las ceremonias de purificación que se llevaban a cabo en este mes para expiar las culpas y faltas cometidas a lo largo del año que acababa, y para comenzar el nuevo con buenos augurios.

Denominación de los días[editar]

Pintura de la muerte de Julio Cesar. Fue asesinado en los Idus de marzo: el día 15 de marzo.

Para indicar los días del mes, los romanos tomaban como referencia tres fechas únicas, de las que dos se atrasaban o adelantaban en el día que caían, según el mes de que se tratara: las calendas, las nonas y las idus.

  • Las calendas, (kalendae, -arum). Las calendas eran el primer día de cada mes. De esta palabra deriva calendario.
  • Las nonas, (nonae, -arum). Las nonas eran el día cinco de cada mes, excepto en marzo, mayo, julio y octubre en los cuales las nonas eran el día siete.
  • Los idus, (idus, -uum). Los idus eran el día trece de cada mes, excepto en marzo, mayo, julio y octubre, en los que eran el día quince.

Si querían indicar una de estas tres fechas fijas, la ponían en ablativo junto con el adjetivo del mes correspondiente:

Kalendis Ianuariis, en las calendas de enero (1 de enero),
Nonis Octobribus, en las nonas de octubre (7 de octubre).

Si se trataba de indicar el día anterior o posterior de las tres fechas anteriores, se ponía el adverbio pridie o postridie seguido de la fecha y del adjetivo correspondiente del mes en acusativo. Por ejemplo:

Pridie Nonas Ianuarias, la víspera de las nonas de enero (4 de enero),
Postridie Idibus Octobribus, el día siguiente a las idus de octubre (16 de octubre).

Si se trataba de cualquier otra fecha, se contaban los días que faltaban o sobraban para llegar hasta el más próximo de las tres fechas fijas y se colocaba la expresión ante diem, seguida del número del día correspondiente (expresado en numeral ordinal o en números romanos), del nombre de la fecha fija con la que se relacionaba, y del adjetivo del mes de esta última, todos ellos en acusativo. Para hacer la cuenta también se sumaba el día de la fecha fija. Por ejemplo:

Ante diem sextum Kalendas Martias, el sexto día antes de las calendas de marzo (24 de febrero).
Calendario de misal medieval del mes de junio, usando el calendario romano .
Tabla de conversión de los días del calendario romano al calendario actual
enero
agosto
diciembre
marzo
mayo
julio
octubre
abril
junio
septiembre
noviembre
febrero febrero
años bisiestos
día del
calendario
actual
Kal. Kal. Kal. Kal. Kal. 1
IV Non. VI Non. IV Non. IV Non. IV Non. 2
III Non. V Non. III Non. III Non. III Non. 3
II Non. IV Non. II Non. II Non. II Non. 4
Non. III Non. Non. Non. Non. 5
VIII Id. II Non. VIII Id. VIII Id. VIII Id. 6
VII Id. Non. VII Id. VII Id. VII Id. 7
VI Id. VIII Id. VI Id. VI Id. VI Id. 8
V Id. VII Id. V Id. V Id. V Id. 9
IV Id. VI Id. IV Id. IV Id. IV Id. 10
III Id. V Id. III Id. III Id. III Id. 11
II Id. IV Id. II Id. II Id. II Id. 12
Id. III Id. Id. Id. Id. 13
XIX Kal. II Id. XVIII Kal. XVI Kal. XVI Kal. 14
XVIII Kal. Id. XVII Kal. XV Kal. XV Kal. 15
XVII Kal. XVII Kal. XVI Kal. XIV Kal. XIV Kal. 16
XVI Kal. XVI Kal. XV Kal. XIII Kal. XIII Kal. 17
XV Kal. XV Kal. XIV Kal. XII Kal. XII Kal. 18
XIV Kal. XIV Kal. XIII Kal. XI Kal. XI Kal. 19
XIII Kal. XIII Kal. XII Kal. X Kal. X Kal. 20
XII Kal. XII Kal. XI Kal. IX Kal. IX Kal. 21
XI Kal. XI Kal. X Kal. VIII Kal. VIII Kal. 22
X Kal. X Kal. IX Kal. VII Kal. VII Kal. 23
IX Kal. IX Kal. VIII Kal. VI Kal. VI Kal. 24
VIII Kal. VIII Kal. VII Kal. V Kal. VI Kal. 25
VII Kal. VII Kal. VI Kal. IV Kal. V Kal. 26
VI Kal. VI Kal. V Kal. III Kal. IV Kal. 27
V Kal. V Kal. IV Kal. II Kal. III Kal. 28
IV Kal. IV Kal. III Kal. II Kal. 29
III Kal. III Kal. II Kal. 30
II Kal. II Kal. 31

Denominación de las horas[editar]

Los romanos no dividían el día en 24 horas o en 24 partes iguales durante todo el año.

Repartían el tiempo de luz (el día) en doce horas. De esta manera, en verano, las horas resultaban más largas que en invierno. Para medir las horas, utilizaban relojes de sol (horologium, v. reloj de sol), y más raramente de agua (clepsydra, v. clepsidra).

Las horas se expresaban con números ordinales: hora prima, hora secunda, hora tertia, etc. La hora prima era la primera del día, la del amanecer. La hora que marcaba el final del día, la puesta de sol, era la hora duodécima. De la hora sexta, que marcaba el mediodía, procede la palabra siesta.

La noche se dividía en cuatro partes denominadas vigilia: prima vigilia, secunda vigilia, etc. Tenían una duración diferente según fuera la época del año.

Esta distribución en cuatro partes y el propio nombre guardaban relación con los turnos de vigilancia de los campamentos militares. También las unidades de bomberos de Roma, de carácter militar, se denominaban vigiles: cohortes vigilum.

Véase también[editar]

Referencias[editar]

Bibliografía[editar]

  • Bickerman, E.J. (1969). Chronology of the Ancient World. rev. ed. 1980. Londres: Thames & Hudson. 
  • Brind'Amour, P. (1983). Le Calendrier romain: Recherches chronologiques. Ottawa. 
  • García, Manolo. 5000 años mirando al Sol. Edición Kindle. 
  • Michels, A. K. (1967). The Calendar of the Roman Republic. Princeton. 
  • Ovidio. Fasti. 
  • Plutarco. Numa Pompilius. 
  • Richards, E.G. Mapping Time. Oxford: Oxford University Press. ISBN 0-19-850413-6. 

Enlaces externos[editar]