Ischigualasto

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Parques naturales de Ischigualasto y Talampaya
UNESCO logo.svg Welterbe.svg
Nombre descrito en la Lista del Patrimonio de la Humanidad.
Ischigualasto national park.jpg
Submarino, principal atractivo del parque.
Coordenadas 30°0′S 68°0′O / -30.000, -68.000
País Flag of Argentina.svg Argentina
Tipo Natural
Criterios viii
N.° identificación 966
Región América Latina y el Caribe
Año de inscripción 2000 (XXIV sesión)

El Parque provincial de Ischigualasto o Valle de la Luna, situado en el extremo norte de la provincia de San Juan, en el Departamento Valle Fértil, es un área protegida de 275 369 ha, célebre a nivel científico, ya que resguarda una importante reserva paleontológica. Es el único lugar donde puede verse totalmente al descubierto y perfectamente diferenciado todo el periodo triásico en forma completa y ordenada. Se calcula que las formaciones geológicas de este sitio tienen una antigüedad entre 180 y 230 millones de años.

Ubicado a 330 km de la ciudad de San Juan y a 80 de San Agustín del Valle Fértil, el parque ofrece un extraño paisaje, donde la escasez de vegetación y la más variada gama de colores de sus suelos, más el capricho en las formas de los montes, lo hacen ser un lugar predilecto para turistas, tanto nacionales como extranjeros. Si bien es un lugar científico, se puede recorrer en forma de visita guiada en vehículos particulares acompañados por un guía del Parque, el cual realiza estaciones o paradas y explica el sitio visitado, dicha excursión dura 3 horas aproximadamente, y también se ofrece recorridos en bicicletas. En su base está instalado un centro de interpretación, que funciona a modo de museo también, y tiene un recorrido explicado donde se muestran los procesos para extraer un fósil y se explican particularidades de los mismos. Dentro del Parque se sitúa el cerro Morado, antigua chimenea de un volcán ya extinto, a la que se puede ascender contratando a un guía en la base del parque, para obtener una vista privilegiada. El tiempo de la ascensión es de 1 h aproximadamente.

El nombre de «Valle de la Luna» le fue dado por Victorino de Jesús Herrera, de la familia dueña de la gran «estancia Ischigualasto», hacia 1940. Un primer reportaje fue hecho por el fotógrafo sanjuanino Rogelio Díaz Costa de Diario de Cuyo. Comenzó a ser conocido y visitado cuando en marzo de 1967 el fotógrafo Antonio Legarreta y el periodista Federico B. Kirbus publicaron un artículo ilustrado en el rotograbado de La Prensa con el título «Riqueza y belleza natural del Valle de la Luna».

Este parque provincial fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, el 29 de noviembre de 2000.

Toponimia[editar]

Ischigualasto es un nombre de origen diaguita, que significa: 'sitio en donde no existe la vida' o 'lugar de la muerte'.

Archivo:Ischigualasto (provincia de San Juan - Argentina).jpg
El parque provincial Ischigualasto es el principal atractivo turístico de la provincia.

Localización[editar]

Relativa[editar]

Ischigualasto se ubica al Sur del continente América, dentro de América del Sur, al extremo suroeste de este. Aproximadamente en el centro Oeste de Argentina, dentro de la provincia de San Juan al extremo noreste de la misma, al Norte del departamento Valle Fértil.

A 330 km al Noreste de la Ciudad de San Juan, de la cual se accede a través de la Ruta Nacional 20 primero, luego por la Nacional 141, a continuación por la Provincial 510 y por último por la Nacional 150.

A 80 km de Villa San Agustín, accediendo desde la misma al parque por Ruta Provincial 510 y luego por la Nacional 150.

Absoluta[editar]

Ischigualasto, teniendo en cuenta la localización absoluta, se sitúa a 30º09'48 de latitud Sur y 67º50'35 de longitud Oeste, y a una altitud de 1395 msnm.

Atracción[editar]

Cancha de bochas.

Ischigualasto es un lugar único que ha atraído el interés de geólogos y paleontólogos desde hace casi cien años, más precisamente en la década de 1930 cuando llegan algunos geólogos a realizar estudios en el lugar misterioso del que hablaban los gauchos. En el año 1941 el geólogo argentino Joaquín Frenguelli (o Joaquim Frenguelli), haciendo su relevamiento geológico en la zona de San Juan, encontró su primer fósil, un cráneo de cinodonte que fue investigado por el paleontólogo argentino Ángel Cabrera, en la universidad de La Plata, sobre cuya labor se efectuó la primera publicación en el año 1944, siendo este, el primer trabajo de la investigación a cerca de los fósiles de Ischigualasto. A partir de entonces paleontólogos han buscado en este paraje maravilloso respuestas a los eternos misterios del origen de los dinosaurios y mamíferos modernos. Un lugar mágico y a la vez hostil, de una climatología cambiante con viento, mucho sol, la falta de agua, todo se conjura para alejarnos. Siempre ha sido así para nosotros, aunque no para los numerosos animales que vivieron aquí durante el Triásico hace más de 230 millones de años. Es en el año 1958 cuando el museo de Ciencias Naturales Bernardino Rivadavia de Buenos Aires, realizó un convenio con la Universidad de Harvard de Estados Unidos de Norteamérica, para realizar el estudio y clasificación de especies encontradas en este gran yacimiento paleontológico. Los responsables fueron el Dr. Del Corro, por el museo Argentino y el Dr. Alfred Romer por Harvard, quienes extrajeron aproximadamente unos cien ejemplares en perfecto estado los cuales fueron llevados a Estados Unidos para el estudio correspondiente y luego fueron devueltos a nuestro país solo una pequeña parte.

Aquí se puede caminar sobre un manto de rocas que conservan los rastros, y aunque parezca extremo, el espíritu de los animales que lo habitaron hace tanto tiempo.

Pero la magia no está solo en los dinosaurios, todo este lugar es así, nos permite vivir experiencias tan absolutas como el silencio total, la soledad total, e incluso otra realidad. Ischigualasto representa el comienzo del mundo tal y como lo conocemos, los continentes e incluso parte de la fauna que ha llegado hasta nuestros días y marca el inicio de la era de los dinosaurios, que habitaron la Tierra durante ciento cincuenta millones de años, una eternidad, si se la compara con nuestra casi efímera presencia sobre este planeta.

Con la creación del «Ente Autárquico Ischigualasto» el Gobierno de la Provincia de San Juan ha tomado la iniciativa para mantener intacta la nominación conferida al Parque Natural Ischigualasto por Unesco como Sitio Patrimonio Natural de la Humanidad, además de poner en práctica un ambicioso proyecto de puesta en valor turístico de todos sus atributos.

Esta nueva etapa que comienza para el Parque Ischigualasto estará asentada comunicacionalmente sobre dos ejes fundamentales, un eje vivencial y otro de valoración turismo – ciencia.

El eje vivencial
incluye al Valle de la Luna como producto turístico tradicional, que resalta su extraordinario paisaje incluyendo el uso iconográfico y distintivo de las geoformas. Por otra parte, también se considera la inclusión de otro sub-eje, el natural y cultural, que incluye la valoración de la flora y la fauna autóctonas protegida y todas las evidencias culturales pre y post hispánicas que se encuentran dentro de los límites del Parque y su área de amortiguación.
Turistas en el parque.
El eje ciencia – turismo
revaloriza al Parque Ischigualasto como uno de los yacimientos geológicos-paleontológicos Triásicos más importantes del mundo. Este eje se divide naturalmente en sus dos aspectos más relevantes: el paleontológico y el geológico. El primero enfatiza en la importancia evolutiva, exquisita calidad, cantidad y variedad de fósiles de vertebrados que Ischigualasto ha brindado a la comunidad científica en los últimos cuarenta años. El subeje geológico pone en valor los más de 200 km² de afloramientos de rocas que constituyen una secuencia ininterrumpida única que documentan la historia geológica, biológica y climática de la tierra durante todo el período Triásico.

Estas líneas de base conceptual permiten delinear acciones futuras en lo referente a servicios turísticos. El uso turístico del eje ciencia – turismo pondrá a disposición de los visitantes un Ischigualasto que normalmente ha permanecido oculto y solo al alcance de la comunidad científica interesada. Para hacer accesible al público en general más de cuarenta años de investigación científica, es que se ha montado una exhibición de casi 700 m² cubiertos en la que se cuenta la historia completa de un fósil, desde su hallazgo hasta su preparación en laboratorios especiales, aunque sobre todo se exhiben una gran variedad de los mejores fósiles colectados en Ischigualasto.

Museo de ciencias naturales ubicado en el parque.

Muy pronto se pondrá en ejecución un proyecto de excursiones “científicas” tanto geológicas como paleontológicas. En estas excursiones los visitantes podrán aprender sobre 45 millones de años de evolución geológica de toda la cuenca de Ischigualasto, incluyendo la visita a lugares de extracción de fósiles acompañados por guías universitarios especializados.

Todo este programa de desarrollo incluye otras medidas, entre las más importantes se destacan: un plan de inversión para el mejoramiento sustancial en infraestructura, plan de protección que incluye la aprobación de un Plan de Manejo para el Parque y la creación de un cuerpo profesional de guardaparques, un plan de promoción turística, análisis de la microregión que permita un mejor usufructo del gran flujo turístico circundante por parte de los habitantes de las localidades aledañas al Parque.

El museo[editar]

La muestra del Museo de Ciencias Naturales del Parque Ischigualasto tiene como objetivo mostrar los aspectos paleontológicos de Ischigualasto, los cuales no son mostrados al turista en su visita interna al circuito. Esta exhibición llena un gran vacío que había en ese aspecto, ya que los turistas pueden apreciar el valor paleontológico de Ischigualasto, y que es en definitiva lo que motivó a la Unesco a declarar este parque como Sitio Patrimonio de la Humanidad.

Columna vertebral y miembro superior de Eoraptor lunensis aflorando de las rocas.

En esta exhibición, se describe la tarea paleontológica como un proceso continuo desde la búsqueda de los fósiles en el campo, pasando por diferentes tareas de preparación e investigación, hasta la preparación de los montajes para ser exhibidos al público, como producto final de la larga tarea paleontológica.

Cuando se recorre la exhibición, el apasionante mundo de la paleontología envuelve al turista. En todo momento los visitantes son acompañados por un guía especializado, generalmente jóvenes estudiantes de las carreras de Geología y Biología de la Universidad Nacional de San Juan, quien los instruirá y ayudará a comprender las diferentes estaciones dentro de la muestra. Los guías contarán con sus vivencias cómo se realiza la búsqueda y extracción de un fósil en el campo, describirán también algunos procesos de laboratorio tales como preparaciones de fósiles y montajes de esqueletos en plástico.

Herrerasaurus.

La muestra también incluye la exhibición de dos de las piezas más importantes colectadas en Ischigualasto.

Una de ellas es el Eoraptor, un dinosaurio muy primitivo encontrado por el Dr. Ricardo Martínez del Museo de Ciencias Naturales en el año 1991.

Y el cráneo y la garra de Herrerasaurus que es otro dinosaurio que vivió junto con Eoraptor al comienzo de lo que después se convirtió en la «Era de los Dinosaurios», ambos son los dinosaurios más antiguos del mundo conocidos hasta el momento y constituyen las joyas del Museo de Ciencias Naturales de San Juan. Dichos ejemplares están exhibidos por primera vez juntos en Ischigualasto, el mismo lugar que los albergó durante 230 millones de años.

Dentro de la muestra también se podrán observar dos espectaculares montajes de esqueletos uno es el de Herrerasaurus y el otro corresponde a un Frenguellisaurus. El turista también podrá apreciar dentro del recorrido varios esqueletos fósiles que constituyen llamativos hallazgos por su tipo de preservación, estos dan pie al guía para introducir al turista dentro de la paleontología científica, que incluye además de los clásicos estudios de anatomía y relaciones de parentesco, nuevas disciplinas tales como la biomecánica, que incluye el análisis de los movimientos animales, es decir como se desplazaban y corrían, cómo cazaban, que comían, etc. Por otra parte se enseña los resultados de análisis tafonómicos, comúnmente conocidos como aplicaciones de paleontología forense, y con ellos se trata de entender las causas de la muerte, la preservación y la suma de todos los procesos que sufrieron los animales desde que murieron hasta ser encontrados fósiles millones de años más tarde.

Formaciones geológicas[editar]

El hongo.

Formaciones Talampaya y Tarjados: están presentes en el sector más occidental del Parque Ischigualasto y al este, a lo largo del Parque Talampaya en la provincia de La Rioja. Es un conjunto de rocas de color rojo parduzco. Los estratos que lo componen son principalmente areniscas (arenas cementadas) alternantes con algunos niveles conglomerádicos (arenas más gruesas con fragmentos de hasta varios centímetros) que representan los sedimentos dejados por los abanicos aluviales al bajar de los bordes de la cuenca. La edad de este grupo de estratos corresponde al Triásico Inferior y hasta el momento no han sido encontrados fósiles de ningún tipo que puedan confirmar con seguridad esta edad.

Formación Chañares: está presente en la provincia de San Juan en el suroeste del Parque Ischigualasto, en contacto con las Formaciones Talampaya y Tarjados y al suroeste en el parque de Talampaya en la provincia de La Rioja. Es un paquete de rocas grises y blanquecinas, constituidas por areniscas y arcillas dejadas por los ríos que fluían al lago de Ischichuca. Las mismas son portadoras de una importante fauna de vertebrados que representan el Triásico Medio.

Formación Ischichuca: está presente al noreste del parque, en contacto con el borde oriental de las Formaciones Talampaya y Tarjados. Es una unidad constituida por una sucesión de delgados niveles negros de arcilitas y areniscas finas en la que se han encontrado restos de plantas, niveles de carbón e invertebrados lacustres depositados a lo largo de la existencia del lago Ischichuca en el Triásico Medio.

Formación Los Rastros: aflora de norte a sur, al este de las Formaciones Chañares e Ischichuca. Está formada por una paquete de areniscas pardas que alternan con niveles negros de arcilitas y carbón que representan los últimos vestigios del lago Ischichuca y los sedimentos dejados por los ríos que drenaban al mismo. En esta unidad se han encontrado numerosos restos de plantas, huellas de tetrápodos y una gran cantidad de invertebrados de hábitos lacustres de edad Triásico Medio.

Vista a una de las tantas formaciones en Ischigualasto.

Formación Ischigualasto: aflora de norte a sur en contacto con el borde oriental de la Formación Los Rastros. Está constituida por un paquete de rocas grises, blanquecinas y moradas, caracterizadas por una alternancia de areniscas que constituyen los paleoríos con sedimentos finos de llanura. En esta formación han sido encontrados la mayor cantidad de fósiles de vertebrados de la cuenca de Ischigualasto, además de una copiosa colección de restos vegetales de hojas y troncos fósiles del triásico Superior.

Formación Los Colorados: esta unidad aparece en el extremo oriental del parque Ischigualasto en la provincia de San Juan, recorriendo toda la cuenca en sentido norte sur en contacto con el borde oriental de la Formación Ischigualasto. Está constituida por un paquete de areniscas intercaladas con finos niveles de arcilitas depositadas por ríos y algunas dunas dejadas por el viento. Este paquete caracterizado por su color rojo es portador de los restos de vertebrados más jóvenes del Triásico, así como también de algunos grandes troncos.

Véase también[editar]

Enlaces externos[editar]