Gustavo Álvarez Martínez

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Gustavo Adolfo Álvarez Martínez
Gustavo Adolfo Alvarez Martinez.jpg
General de Brigada
Años de servicio 1981 - 1984
Lealtad Bandera de Honduras Honduras
Servicio/rama Ejército de Honduras
Mandos Estado Mayor Conjunto de las FFAA

Estatus legal General de Brigada
Acusaciones Detenciones y Violaciones a los Derechos Humanos.[1]
Nacimiento 1938
Tegucigalpa, M.D.C. Honduras
Fallecimiento 25 de enero de 1989[2]
Tegucigalpa, M.D.C. Bandera de Honduras

Gustavo Adolfo Álvarez Martínez, nació en 1938 en la ciudad de Tegucigalpa, MDC. capital de la república de Honduras y falleció en 15 de enero de 1989 en la misma ciudad. Fue un militar y político hondureño, Jefe de Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas de Honduras entre 1981-1984.

Biografía[editar]

Ascensión[editar]

En el mes de enero de 1981 Gustavo Álvarez Martínez, que era Jefe de la policía o Fuerza de Seguridad Pública (FUSEP)[3] es ascendido a General y se encuentra en las proximidades de convertirse en el primer Jefe de Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas de Honduras,[4] en la nueva era democrática que comenzaba en 1982, con la entrega del poder de los militares, a los civiles y de haber ganado las elecciones generales el candidato del Partido Liberal de Honduras el Doctor Roberto Suazo Córdova.[5]

Previamente a estos sucesos; Martínez, era un oficial con rango de coronel, había estudiado en el Colegio Militar de Argentina, donde se graduó en 1961.[6] es decir, previamente a la Guerra Sucia en Argentina que se iniciaría en 1970 y durante la cual más de 30.000 personas fueron desaparecidas por las fuerzas de seguridad argentinas y escuadrones de la muerte,[7] más de 150 oficiales argentinos se encontraban en Honduras.[8] Esta operación formación tuvo el nombre clave de Operación Charly y utilizaron bases de entrenamiento en Lepaterique y Quilalí.[9] La Agencia Central de Inteligencia se hizo cargo de los argentinos después de la Guerra de Malvinas, aunque los funcionarios argentinos se mantuvieron activos en Honduras entre 1984 hasta 1986.[10]

La Armada Argentina (ESMA) también envió instructores a Honduras, incluyendo a Roberto Alfieri González que sirvió de consejero en la Guardia Nacional de El Salvador así como en los ejércitos de Guatemala y de Honduras.

Gestiones[editar]

Las gestiones como jefe de las fuerzas armadas del General y el gobierno de los Estados Unidos de América, fueron: en el mes de marzo.[11] El 31 de marzo de 1982, el "negociaciones EE.UU. iniciado para adquirir los derechos de la base militar en Honduras". En el mes de abril:: "En abril de 1982 [General Álvarez] había ascendido al rango de general de brigada".[12] En el mes de mayo:[13] Una enmienda al vigente Convenio Bilateral de Ayuda Militar” llegó a la conclusión 06 de mayo 1982. Se proporcionan acceso de EE.UU. a las bases aéreas de Palmerola, Golosón y La Mesa". En el mes septiembre de 1983:[14] "Álvarez firma un acuerdo secreto en Washington para establecer el centro regional de capacitación en el CREM en Puerto Castilla".

Batallón 3-16[editar]

Antecedente[editar]

Sucedió que en fecha 27 de marzo de 1981 el vuelo 414 de SAHSA (Servicios Aéreo de Honduras, S.A.) que estaba en camino de San Pedro Sula (SAP) a la ciudad de Nueva Orleans (RMS) cuando fue secuestrado por cuatro miembros del Movimiento de Liberación Popular Cinchoneros (MPLC) y FSLN. Exigiendo la inmediata libertad de los presos afines a su movimiento. El vuelo lo desviaron hacia Managua en la república de Nicaragua y después hacia la ciudad de Panamá, donde los secuestradores se rindieron después de 2 días, el avión HR-SHA regresó a Honduras en horas de la noche y aterrizó en el Aeropuerto Internacional Ramón Villeda Morales unos días después; dicho sea de paso, empresa aérea con accionistas militares, el resultado fue favorable para la inteligencia y contra terrorismo ya que las fuerzas especiales lograron liberar al avión y a los pasajeros civiles. Seguidamente, el[15] 17 de septiembre de 1982 “guerrilleros” hondureños atacaron una reunión de la Cámara de Comercio e Industria de Cortés, situada en la ciudad de San Pedro Sula, haciéndose de más de 200 rehenes, entre ellos los ministros de Economía y Secretaria de Finanzas de Honduras y el presidente del Banco Central de Honduras", también el resultado fue de favorable para los militares hondureños.[16] "En 1983, estos tres grupos denominados guerrilleros el MPLC, el FPR-LZ y el FMLNH se unieron con otras dos organizaciones (el Partido Comunista de Honduras y el Partido Revolucionario de los Trabajadores Centroamericanos de Honduras, para formar la Dirección Nacional de la Unidad (DNU)".

Álvarez Martínez, fue el fundador del temido "escuadrón de la muerte" denominado como “Batallón 3-16” cuya finalidad era el combate, de la expansión comunista en Centro América y de las fuerzas rebeldes anti gubernamentales; entre ellas el FSLN (Frente Sandinista de Liberación Nacional) de Nicaragua, el FMLN (Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional) en El Salvador y Guatemala, que ayudaban de una u otra forma a los guerrilleros hondureños minoritarios[17] en pertrechos y hombres.

Al iniciarse el reclutamiento del "Batallón 3-16" fueron escogidos: 25 reclutas hondureños los cuales recibieron entrenamiento de inteligencia encubierta, en una ubicación no identificada del suroeste de los Estados Unidos de América, allí recibieron instrucción en técnicas de interrogatorios y supervisión, dadas por instructores estadounidenses. Estos hombres regresaron a Honduras a trabajar en el Batallón 3-16, y continuaron su entrenamiento con la asesoría de instructores argentinos y norteamericanos.[18] El Batallón 3-16 empleaba un Modus operando que se asemejaba a las tácticas de los escuadrones de la muerte en Argentina.”[19] Los oficiales hondureños que participaban en el Batallón 3-16 “no sólo recibieron un extenso entrenamiento militar estadounidense, también eran oficiales de la línea dura que compartían la visión geopolítica de los EEUU”. De esta forma, “el ejército hondureño se integraba a un aparato militar hemisférico controlado por los EEUU.

Doctrina de seguridad nacional[editar]

Además, de este escuadrón de contra inteligencia "Batallón 3-16", Álvarez negoció con el entonces embajador de los Estados Unidos de América John Dimitri Negroponte la ayuda militar mediante la DSN Doctrina de Seguridad Nacional, organizándose para ello, los ejercicios conjuntos entre militares estadounidenses y hondureños, los que comenzaron en Puerto Lempira con una afluencia de 4000 soldados locales y cientos de estadounidenses, estos ejercicios costaron, entre US$ 10 y 30 millones de dólares. Para 1984 la ayuda económica de Washington hacia los militares fue de US$ 4 millones de dólares en el año fiscal de la década de los ochentas y alrededor de US$ 77,5 millones de dólares en total.[20] A lo que el Departamento de Defensa de los Estados Unidos anunció que enviaría alrededor de 33000 elementos más, a lo sumo se construyeron y habilitaron unos 4 aeródromos, unas 450 millas cuadradas de campos militares y una base especial que servía como centro de operaciones tanto para el comando US ARMY, como para la CIA, conocida como "Palmerola" que se encuentra en Comayagua. Lo negativo de todo esto, fue que unos 12000 campesinos hondureños, se habían quedado sin tierras para labrar. A parte de ello fue la creación de la “temible” Base militar de "El Aguacate" centro de operaciones y tortura de los agentes secretos estadounidenses, nicaragüenses y locales, próxima a la frontera con Nicaragua y utilizada como base de entrenamiento por los “contras”. En las postrimerías del gobierno del Doctor Suazo Córdova, en el mes de enero de 1986 una fuerte ofensiva de guerrilleros (56000 combatientes) nicaragüenses se introdujeron en territorio hondureño, tomándose alrededor de veinte poblados en un área de más o menos 279 kilómetros cuadrados dentro de los departamentos de El Paraíso y Olancho.[21] las consecuencias de los encontronazos armados entre "contras" y "guerrilla" fueron devastadores para la sociedad hondureña en su totalidad que vivía en el temor, se decretaron "toques de queda" los ciudadanos no se podían reunir por las noches, habían patrullas de policías secretos y militares por las ciudades principales, un civil no podía dejarse crecer la barba y el cabello, los reclutamientos para los mayores de 18 años, eran obligatorios y los menores que caían en redadas, eran trasladados a los batallones próximos.

Destitución[editar]

En el mes de marzo de 1984 el General Álvarez Martínez, fue separado de la comandancia de las Fuerzas Armadas de Honduras, por el presidente de turno el Doctor Roberto Suazo Córdova, nombrándose en su lugar al General Walter López Reyes.[22] Suazo Córdova tuvo que poner freno a las aspiraciones sin límites del General Álvarez y en el control total de las fuerzas militares de Honduras y por que no decirlo del istmo centroamericano. Con el General Walter López Reyes la fuerza bruta empleada no fue eliminada; más bien, sustituida por métodos más sofisticados.[23]

El ex militar Gustavo Álvarez Martínez, salió de Honduras hacia Costa Rica y seguidamente partió un 5 de marzo de 1984 de San José, con destino a los Estados Unidos de América, fijando su nueva residencia con su familia en la ciudad de Miami, Estado de Florida, llegando a las 19:00 horas siendo recibido por autoridades estadounidenses quienes le brindaron el hospedaje requerido. En el país del norteamericano, Martínez residió por espacio de cuatro años, hasta el 9 de abril de 1988 que solicitara el retorno a Honduras, donde las cosas estaban en una paz con los otros estados centroamericanos y habiéndose realizado cambios democráticos, el ex General realizó en esos cuatro años de estadía informes sobre sus gestiones como comandante de las FFAAH. Asimismo cambiando totalmente su vida, ya que había ingresado a la Iglesia del Nazareno, por lo cual declaraba que se sentiría mejor en su país, al cual amaba y que estaba inconforme con su vida anterior debido a los crímenes asociados y a la vida que llevaba en los Estados Unidos, según manifestó a un periodista del rotativo hondureño La Tribuna en fecha 4 de mayo de 1987.

Su asesinato[editar]

Gustavo Álvarez Martínez, llegó a Honduras de Miami, U.S.A. a las 15:40 horas del día sábado 9 de abril de 1988 bajo intensas y estrictas medidas de seguridad, el día siguiente, dio su primera declaración al periodista Germán Reyes de la agencia noticiera ACAN-EFE. Entre las palabras del ex militar manifestase: “…No temo por mi vida porque soy cristiano; obedezco lo que dijo Cristo en sus palabras y vivo de acuerdo a eso... Si alguien cree que yo he hecho eso [desaparecer y asesinar personas] y tiene algo contra mí, que me lo demuestre pero en los tribunales y que no anden hablando tonterías en la calle. No descarto que los subalternos que tuve hayan cometido algunas violaciones. Cuando se ocupan puestos en las Fuerzas Armadas, a uno siempre le cargan el muertito. Eso a mí no me preocupa. Primero me cargaron 300; luego me bajaron a 100, me hicieron un favor. No sé, me han ido bajando la cuota. A todos los que me hicieron daño los he perdonado, así como Dios me perdonó mis pecados, y yo no tengo que ser juez de nadie. Regreso a Honduras como un cristiano que recibió a Jesucristo como mi Señor y Salvador en agosto de 1985. Así como Dios me sacó de Honduras, porque fue por su voluntad que perdí mi trabajo y mi carrera, por su misma voluntad regreso al país".

El día miércoles 25 de enero de 1989, Álvarez Martínez salió de su residencia en la capitalina “Colonia Florencia Norte” en Tegucigalpa, M.D.C. eran las 10:15 a.m. con rumbo a la casa de su hermano Armando Álvarez para que lo acompañase a una librería cristiana evangélica, con el fin de comprar un ejemplar de la Biblia. Su acompañante era Adolfo Abreu de nacionalidad costarricense, quien era el chofer del vehículo; al llegar al “Boulevard Suyapa”, cuando pasaron frente a la “Iglesia Episcopal” hicieron el ALTO, según el rótulo de tránsito que allí señalaba; instantes que aprovecho un grupo de personas, que a simple vista parecían técnicos en servicio de reparaciones de la empresa estatal ENEE (Empresa Nacional de Energía Eléctrica de Honduras), armados con subametralladoras, quienes abrieron fuego sobre el vehículo del ex jefe castrense, quien recibió en su cuerpo un total de 18 proyectiles de bala e hiriendo gravemente al chofer Abreu. Álvarez Martínez, no falleció de sus mortales heridas al instante, sino cuando iba de camino al Hospital, según declaración del chofer Abreu.

¿Quienes fueron los asesinos del ex general Gustavo Álvarez Martínez? Según investigaciones realizadas por las autoridades policiales hondureñas, el atentado fue ordenado por el “Movimiento Popular de Liberación Cinchonero” (MPL-C) un grupo de izquierda que emitió un comunicado atribuyéndose la acción. Este documento no fue tan creíble al 100% antes de pasar páginas y cerrar investigaciones, se llegó a las siguientes conclusiones:

  1. Al menos, un elemento de inteligencia debió estar al pendiente de los movimientos del ex militar y de seguirle los pasos, como de esperara el momento oportuno para atentar contra su vida.
  2. El Movimiento de izquierda “Cinchonero” o MPL-C no estaba en capacidad de perpetrar este tipo de actos, debido a su pocas posibilidades. Aun teniendo asistencia del FSLN y FMLN.
  3. Habían muchos sospechosos para agenciar la muerte del ex militar, como sus antiguos camaradas de la CIA, oficiales de las FFAA y del ejército salvadoreño, políticos y antiguos compañeros suyos en APROH, etc…[24]

Véase también[editar]

Referencias y notas[editar]

  1. "En Búsqueda de la Verdad"]. Retrieved 2011-01-13. http://www.ipu.org/hr-e/158/158hond2.htm (inglés)
  2. Longino Becerra, Evolución Histórica de Honduras. Editorial Baktun, Honduras, 2005. (Gustavo Álvarez Martínez) páginas 245-246-247.
  3. Haggerty y Millet, 1995: "El General Brigadier Gustavo Álvarez Martínez, asumió el cargo de comandante de las fuerzas armadas en enero de 1982, surgió como un político de línea dura contra los sandinistas" (página 48). "La percepción de una verdadera amenaza revolucionaria de izquierda que asumiese al poder en Honduras, era una pesadilla y para una mayor estabilidad en el país se nombró al General de Brigada Álvarez Martínez de un elevado y profesional perfil reconocido tanto en Honduras y los Estados Unidos, como Comandante de las Fuerzas Armadas." (página 49). "Álvarez apoyó firmemente la política de Estados Unidos en América Central. Según los informes, participó directamente en la asistencia y formación de la Resistencia Nicaragüense Contras"(página 50).
  4. Schooley 1987: "En su primera sesión el 27 de enero de 1982, la Asamblea designó el General Álvarez Martínez, como jefe de las Fuerzas Armadas. Este movimiento confirmaba el dominio continuado de los militares sobre la vida política, con un pacto hecho un mes antes de las elecciones, en el que los dos candidatos, estaban de acuerdo con el mando superior, que las fuerzas armadas que mantienen su poder de veto sobre los nombramientos del gabinete "(página 42)
  5. Ruhl 2000: "En enero de 1982, Roberto Suazo Córdova (1982-1986) se convirtió en el primer presidente civil en una década, pero cualquier esperanza de que su toma de posesión traería una verdadera democratización se esfumó rápidamente. De hecho, el ejército creció aún más temible que antes, como los Estados Unidos convirtieron a Honduras en una plataforma desde la que poner en práctica su política de América Central "(página 52). "El presidente Suazo formó una estrecha alianza con el General Gustavo Álvarez Martínez, quien se convirtió en el “hombre fuerte”. El General Álvarez fue uno de los oficiales más profesionales y más fervientemente anticomunista del ejército hondureño y se había comprometido intensamente con el derrocamiento del gobierno sandinista en Nicaragua... Álvarez también estaba decidido a eliminar las pequeñas organizaciones guerrilleras marxistas que se habían formado en Honduras... Álvarez entrenado en Argentina comenzó una sistemática "guerra sucia" contra los sospechosos de subversión poco después se convirtió en jefe de las fuerzas armadas. Aunque el número de personas "desaparecidas" por escuadrones de la muerte en Honduras fue pequeño en comparación con los países vecinos, ese tipo de violencia extrema por las fuerzas del gobierno constituía una ruptura con las tradiciones políticas menos polarizadas de Honduras". (página 53)
  6. Equipo Nizkor, LA APARICIÓN DE OSAMENTAS EN UNA ANTIGUA BASE MILITAR DE LA CIA EN HONDURAS REABRE LA PARTICIPACIÓN ARGENTINO-NORTEAMERICANA EN ESE PAIS http://www.margen.org/articu/nizkor1.html
  7. PBS News Hour, 16 Oct. 1997, et al. Argentina Death Toll, Twentieth Century Atlas.
  8. Equipo Nizkor, LA APARICIÓN DE OSAMENTAS EN UNA ANTIGUA BASE MILITAR DE LA CIA EN HONDURAS REABRE LA PARTICIPACIÓN ARGENTINO-NORTEAMERICANA EN ESE PAIS http://www.margen.org/articu/nizkor1.html
  9. Equipo Nizkor, LA APARICIÓN DE OSAMENTAS EN UNA ANTIGUA BASE MILITAR DE LA CIA EN HONDURAS REABRE LA PARTICIPACIÓN ARGENTINO-NORTEAMERICANA EN ESE PAIS http://www.margen.org/articu/nizkor1.html
  10. Equipo Nizkor, LA APARICIÓN DE OSAMENTAS EN UNA ANTIGUA BASE MILITAR DE LA CIA EN HONDURAS REABRE LA PARTICIPACIÓN ARGENTINO-NORTEAMERICANA EN ESE PAIS http://www.margen.org/articu/nizkor1.html
  11. Binns 2000:(página 302)
  12. Anderson, 1988, (página 155)
  13. Binns 2000: (página 302)
  14. Lapper 1985:(página 6)
  15. Binns 2000:(página 303)
  16. Allison 2006:(página 150)
  17. NOTA1:Entre los que estaban el Frente Popular Revolucionario López Zelaya y el Movimiento Revolucionario Francisco Morazán en su mayoría compuesto por campesinos y estudiantes
  18. Declaración de Florencio Caballero, Ex oficial de inteligencia del Batallón 3-16
  19. Lesley Gill, Escuela de las Américas. Entrenamiento militar, violencia política e impunidad en las Américas (Santiago: LOM, 2005), pág. 120.
  20. NOTA2:La ayuda militar se disparo de U$S 3,9 millones en 1980 a U$S 77,5 millones en 1984 reduciéndose en 1989 a U$S 41,1 millones, a U$S 2,7 millones en 1993 y a sólo U$S 425.000 en 1997. FUENTE:Mark Ruhl, "Honduras: Militarismo y Democratización en aguas turbias". Trabajo presentado en la reunión de 1998 de la Latin American Studies, Septiembre 24-26 de 1998 en Illinois, Estados Unidos de América.
  21. Boussard 2005; página 167 y Brockett 1998: páginas 196 y 197
  22. En el mes de abril de 1984, el Congreso Nacional de Honduras, aprobó la separación de Álvarez Martínez y el ascenso como Comandante en Jefe del Estado Mayor Conjunto al General Walter López Reyes un Coronel de aviación de la Fuerza Aérea Hondureña.
  23. Schulz 1994,(página 15)
  24. Becerra, Longino. Evolución Histórica de Honduras” Editorial Baktún, Honduras; 2009.

Bibliogafía[editar]

  • Becerra, Longino. "Evolución Histórica de Honduras" Editorial Baktún, Honduras; 2009.
  • Funes H., Matías, "Los deliberantes: el poder militar en Honduras". Editorial Guaymuras, Tegucigalpa, M.D.C. Honduras; 1995.
  • Lesley Gill, Escuela de las Américas. "Entrenamiento militar, violencia política e impunidad en las Américas" (Santiago: LOM, 2005),
  • Mark Ruhl, "Honduras: Militarismo y Democratización en aguas turbias". Trabajo presentado en la reunión de 1998 de la Latin American Studies, Septiembre 24-26 de 1998 en Illinois, Estados Unidos de América.
  • Oviedo, Jorge Luis, "Como mi general no hay dos". Editores Unidos. Tegucigalpa, M.D.C., Honduras; 1990.


Predecesor:
Policarpo Paz García
-
Fuerzas Armadas de Honduras.jpg
Jefe del Estado Mayor Conjunto Fuerzas Armadas de Honduras

1981 - 1984
Sucesor:
Walter López Reyes