Contras

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Contras o contra (acortamiento de contrarrevolucionarios o contrarrevolución) es el nombre dado a los diferentes grupos insurgentes opuestos al gobierno del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), en el poder en Nicaragua desde el derrocamiento, en julio de 1979, del gobierno del presidente Anastasio Somoza.

El movimiento de la Contra agrupaba diferentes organizaciones con objetivos diversos y poca unidad ideológica, la Fuerza Democrática de Nicaragua, FDN, era su facción más importante. En 1987 prácticamente todas las ramas que formaban la Contra se unieron, al menos nominalmente, en la Resistencia Nicaragüense. Su líder principal era el coronel Enrique Bermúdez y alcanzaron la cifra de 17.000 combatientes (1987).[1] Otro dirigente destacado, además de fundador de la Contra, fue Adolfo Calero.[2]

Estados Unidos fue el impulsor del movimiento y contribuyo materialmente a su formación. Esta relación quedó probada por la Corte Internacional de Justicia en 1984 revelando que el gobierno de los Estados Unidos (durante Ronald Reagan) entrenaba, armaba, financiaba y abastecía a las Contras, principalmente a través de la CIA.[3] Precisamente, el escándalo Irán-Contra se desató debido a que EE. UU. vendía armas a Irán para financiar las Contras.

Nacimiento de la Contra[editar]

El gobierno de Estados Unidos, por medio de la Agencia Central de Inteligencia (CIA), organizó y financió, a partir de la antigua Guardia Nacional (somocista), y con ayuda de otros países, como Argentina (en plena dictadura militar), un ejército irregular que, con base en los países vecinos, Honduras y Costa Rica, intervino en acciones de guerra de guerrillas contra el gobierno sandinista, presidido por Daniel Ortega, con el objetivo de desestabilizar al gobierno y eventualmente derrotarlo y sustituirlo. A inicio de la guerra civil sumaban entre 8.000 y 10.000 combatientes.[4]

La frontera entre Honduras y Nicaragua no solo fue ocupada por los grupos rebeldes nicaragüenses, ya que también los insurgentes hondureños usaron territorio del país vecino como refugio desde donde lanzar sus ataques.[5]

Estados Unidos financió a la Contra para evitar que la Revolución Sandinista extendiera la ideología de izquierda y anti-imperialista por América Latina. El apoyo de EE. UU. a la Contra se incrementó con el gobierno de presidente Ronald Reagan durante la década de los '80. En 1985 las fuerzas contrarevolucionarias alcanzaban los 10.000 a 15.000 milicianos.[6] [7]

El apoyo estadounidense continuó incluso en el período electoral de 1990. Los sandinistas perdieron las elecciones del 25 de febrero de ese año, y el poder pasó a Violeta Barrios de Chamorro (viuda del director del diario La prensa Pedro Joaquín Chamorro Cardenal), que encabezaba la coalición UNO (Unión Nacional Opositora), apoyada por los Estados Unidos. Después de realizar el cambio de gobierno, la Contrarrevolución se disolvió y fue reabsorbida, con más o menos dificultades, por el tejido social nicaragüense. Los excontras ingresaron tanto al EPS, que paso a denominarse Ejército de Nicaragua, y la policía sandinista, que se llamó Policía Nacional, como parte del cese del fuego.

El gobierno nicaragüense se enfrentó a la contrarevolución con el Ejército Popular Sandinista (EPS). El Nicaragua contaba con la ayuda de países de sentir político afín la URSS y Cuba así como con el apoyo de un gran movimiento internacional de solidaridad.

El fin de la guerra civil[editar]

En 1988 estalló el escándalo Irán-Contra (también conocido como Irangate en inglés): se descubrió la venta de armas de forma ilegal a Irán para conseguir fondos de financiación para la Contra, cuando Irán estaba en guerra contra Irak en el conflicto de 1980-1988; este escándalo demostró la injerencia de los EE. UU. en la agresión a Nicaragua que motivó la resolución del Tribunal Internacional de La Haya, el cual condenó a los Estados Unidos a indemnizar a Nicaragua con 17.000 millones de dólares. Ese mismo año fue lanzada por el EPS la ofensiva Danto 88 (llamada así por el comandante Germán Pomares Ordóñez “el Danto”) hacia el departamento de Jinotega, empujando a los contras a territorio hondureño. La perestroika promovida por Mijaíl Gorbachov en la Unión Soviética y las presiones de la Organización de Estados Americanos (OEA) obligaron al gobierno del presidente de Nicaragua Daniel Ortega Saavedra y al FSLN convocar a 21 partidos políticos a un diálogo nacional, en agosto de 1989, y se firmaron los acuerdos de Managua, que contemplaban la celebración de un proceso electoral democrático y la desmovilización de la Contra; poco después los cinco presidentes centroamericanos firmaron los acuerdos de Esquipulas V, en Guatemala, creando la Comisión Internacional de Apoyo y Verificación CIAV, para supervisar el desarme de los 12.000 combatientes activos de la RN existentes en ese momento.[8]

En ese mismo mes fue creada la coalición Unión Nacional Opositora (UNO), la cual aglutinaba a 14 partidos opuestos al FSLN entre liberales, conservadores, democratacristianos, socialcristianos, socialdemócratas, socialistas y comunistas, que tenía como candidatos a la presidencia y la vicepresidencia a doña Violeta Barrios de Chamorro (conservadora y viuda de Pedro Joaquín Chamorro Cardenal, director del diario La prensa) y Virgilio Godoy Reyes (liberal independiente), respectivamente. El 25 de febrero de 1990 se celebraron las elecciones, las que dieron la victoria a la UNO con el 54% de los votos, mientras que el FSLN quedó con 40%. Dos días después, el 27 de febrero, empezaron las negociaciones, con la participación del ex-presidente de Estados Unidos Jimmy Carter, João Clemente Baena Soares (Secretario General de la OEA) y Elliot Richardson, representante del Secretario General de las Naciones Unidas (ONU). Entre otras cosas se acordó la permanencia del general Humberto Ortega Saavedra como comandante en jefe del EPS, la reducción de este y el desarme de la Contra; las negociaciones terminaron el 27 de marzo con un llamado "Protocolo de transición", por el cual 8 de los 14 partidos de la UNO se negaron a asistir a la toma de posesión, y el 25 de abril Daniel Ortega le entregaba el poder a Violeta Chamorro. La RN terminó de desarmarse el 27 de junio del mismo año en el municipio del Almendro, departamento de Río San Juan, ante los delegados de la ONU y la OEA donde deponen sus armas el comandante Leonel y Navegante (este último con un estado de fuerza de 600 hombres).

La denominación de "Contra"[editar]

Durante el primer gobierno del Frente Sandinista de Liberación Nacional en Nicaragua (1979-1990), los diarios oficialistas del FSLN (Barricada y El Nuevo Diario) no podían hacer caber la palabra contrarrevolucionarios en los encabezados de primera plana; contra, o contras, fue entonces el término usado. El término contra (o Contra) se refiere a la organización que se formó como brazo armado de la oposición a la revolución sandinista en Nicaragua, en contraposición del término "compa", procedente de "compañero" que era la forma que los sandinistas se denominaban entre si.

Fracciones de la contra[editar]

La única relación que unía a los diferentes grupos que formaban la contra era su oposición a los sandinistas. Los grupos más importantes eran:[9]

  • MILPAS (Milicia Popular Anti-Sandinista, antes Anti-Somocista), primer grupo a oponerse al gobierno revolucionario. Inició operaciones en la región de Nueva Guinea (Zelaya Sur) y se arman de rifles, escopetas y otro tipo de armas de caza. Se trataba de campesinos que se organizaron sin dirigencia alguna. Esta fue una insurrección campesina y la cual fue aprovechada por Eden Pastora que crea la ARDE apoyándose en este grupo al cual le ofreció armas, logística y pertrechos. Pastora llegó a tener 3.000 hombres en armas en la parte Sur, sobre el río San Juan.
  • Fuerza Democrática Nicaragüense (FDN), cuyo jefe era el antiguo Coronel Enrique Bermúdez Varela, Comandante 380. Llegó a contar con 10.000 a 16.000 hombres en 1986.[10]
  • Alianza Revolucionaria Democrática (ARDE), liderada por el sandinista Edén Pastora, Comandante Cero, y Alfonso Robelo Callejas, antiguo miembro de la Junta de Gobierno de Reconstrucción Nacional. En 1982 contaba con 2.000 milicianos[11] y dos años después con 3.000.[10] Robelo dirigió la parte política. Pero hubo un rompimiento de la alianza, ya que el MDN (Movimiento Democrático Nicaragüense) quería formar cuadros en la guerrilla y esta pugna con Eden, los llevó a una ruptura. Esto fue el inicio del declive de ARDE, que dejo de recibir a la postre, ayuda que Estados Unidos daba a la Contra.
  • Fuerzas Armadas Revolucionarias Nicaragüenses (FARN) de Fernando Chamorro, el Negro. Tras la salida de Eden del Frente Sur, el Negro Chamorro se le nombra como Comandante. Pronto afloraron las diferencias entre estos y comandantes de la Contra. El Negro es trasladado a Miami Florida con engaños y retenido en los EE. UU., por que el Frente Sur se estaba desmoronando. Logró establecer un comando de 200 hombres que se internaron por 4 meses en Nicaragua, estableciendo Guerra de Posiciones. Las FARN, que eran liderados por "Ramon", salieron derrotadas.
  • KISAN, YATAMA y MISURASATAS, integrados por indígenas caribeños y dirigidos por Stedman Fagot y Brooklin Rivera. Ambos dirigentes mantenían férreas diferencias políticas, sobre la manera en que se llevó la guerra, por lo que nunca se pudo unificar un frente de guerra en esa región de fuerza. Nunca los YAMATA y los Misurasatas se unieron en operaciones conjuntas. En esencia Broklin Rivera estaba unido a ARDE. Unos 1.500 a 3.000 miskitos participaron de ambos grupos guerrilleros.[10] [12]

Armamento de la contra[editar]

Según el testimonio de muchos excombatientes, la contra llegó a estar armada de fusiles de asalto AK-47 soviéticos y polacos (algunos procedentes de acciones contra el Ejército Popular Sandinista), Tipo 56 chino, FAL belga, M16 estadounidense y ametralladoras PKM soviéticas, y también de misiles antiaéreos "Red Eye" estadounidense (que derribaron más de la mitad de la escasa Fuerza Aérea Sandinista, FAS) y proyectiles antitanque RPG-7 de la URSS y China, popularmente conocidos como "Palos Chinos". La Contra logra hacerse con 4 misiles SAM 7 en la toma de San Juan del Norte, de los cuales solo dos se llegaron a disparar.

La Alianza Revolucionaria Democrática ARDE, solo logró derribar dos helicópteros de la Fuerza Aérea Sandinista mediante fuego de fusilería y tomó la base de helicópteros en Atlanta. El Comandante Leonel que lideraba ARDE, tras la salida y retiro de Edén Pastora, pidió de forma reiterada misiles tierra aire a la CIA, pero estos nunca fueron entregados.

El Comandante Leonel, incluso, llegó a mandar una nota al entonces presidente de de Panamá Manuel Antonio Noriega solicitándole ayuda. Noriega se limitó a publicar la nota en el Diario La Estrella de Panamá.

Referencias[editar]

  1. Linda Robinson (1991). Intervention Or Neglect: The United States and Central America Beyond the 1980s. Council on Foreign Relations, pp. 25. ISBN 978-0-87609-097-8.
  2. Carlos Salinas (4 de junio de 2012). «Adolfo Calero, el hombre de la CIA en Nicaragua». El País. 
  3. CASE CONCERNING THE MILITARY AND PARAMILITARY. ACTIVITIES IN AND AGAINST NICARAGUA (NICARAGUA v. UNITED STATES OF AMERICA) (MERITS)
  4. Revista Envío - Un ejército del pueblo y para la defensa
  5. Centro Latinoamericano de Defensa y Desarme, Programa de Estudios Conjuntos sobre las Relaciones Internacionales de América Latina (1988). Limitación de armamentos y confianza mutua en América Latina. Santiago de Chile: Ediciones Chile y América, pp. 158. De los 18.000 rebeldes hondureños dos tercios estaban ocultos en Nicaragua (1987).
  6. Katherine Isbester (2001). Still Fighting: The Nicaraguan Women's Movement, 1977-2000. Pittsburgh: University of Pittsburgh Press. ISBN 978-0-82295-757-7. Los enfrentaban unos 60.000 a 100.000 soldados del EPS.
  7. María Eugenia Gallardo & José Roberto López (1986). Centroamérica. San José: IICA-FLACSO, pp. 249. ISBN 978-9-29039-110-4. En 1985 a los 15.000 contras los enfrentaban 61.800 regulares (44.000 del ejército, 1.500 de la fuerza aérea y 300 de la marina) y 46.000-76.000 irregulares (12.000 policías, 4.000 guardias fronterizos y 30.000 a 60.000 de la guardia civil).
  8. Robert Reid (2004). Central America on a Shoestring. Melbourne, Oakland; Londres: Lonely Planet, pp. 339. ISBN 978-1-74104-029-6. En 1988 unos 12.000 contras operaban desde Honduras contra el norte del territorio nicaragüense.
  9. Fuente: Encarta.
  10. a b c Nicaragua Insurgency 1981-1990
  11. Stephen E. Atkins (2004). Encyclopedia of Modern Worldwide Extremists and Extremist Groups. Westport: Greenwood Publishing Group, pp. 244. ISBN 978-0-31332-485-7.
  12. Schmid, Alex, & Jongman, Albert (2005) [1988]. Political Terrorism: A new guide to actors, authors, concepts, data bases, theories and literature. Amsterdam; New York: North-Holland; New Brunswick: Transaction Books, pp. 629. ISBN 978-1-41280-469-1. Estimaban en 2.000 a 3.000 combatientes miskitos.

Véase también[editar]