Gloria Lara de Echeverri

De Wikipedia, la enciclopedia libre
Saltar a: navegación, búsqueda
Gloria Lara de Echeverri


Datos personales
Nacimiento 1938
Bandera de Colombia Neiva, Colombia
Fallecimiento 28 de noviembre de 1982
Bogotá, Cundinamarca, Colombia
Partido Partido Liberal Colombiano
Padres Oliverio Lara Borrero
Josefa Perdomo
Cónyuge Hector Echeverri Correa
Hijos Luz Maria, Hector Manuel, Gloria Lucía
Profesión Abogada, Política, Sociologa
Alma máter Universidad de la Sorbona
Universidad de los Andes
Religión Católica

Gloria Lara Perdomo de Echeverri (Neiva 1938- † Bogotá, 28 de Noviembre de 1982) fue la directora nacional de Acción Comunal y Asuntos Indígenas durante la presidencia de Julio Cesar Turbay Ayala. Su secuestro y posterior asesinato a manos del autodenominado grupo Organización Revolucionaria del Pueblo (ORP) causó repudio y estremeció al país. Su asesinato aún se mantiene en la impunidad.

Biografía[editar]

Nace en 1938 en la ciudad de Neiva. Pasa por varios colegios y posteriormente estudia y se gradúa en Ciencias Sociales y Civilización Francesa en la Universidad de La Sorbona, París, Francia. Al volver a Colombia se gradúa en ciencias políticas en al Universidad de los Andes. [1]

En 1970 contrae matrimonio con el industrial Héctor Echeverri Correa quien más tarde seria fundador del parlamento andino y presidente del Congreso de la República de Colombia, ella y su esposo adscritos al Partido Liberal como Secretario y como activista social respectivamente, ambos dirigen varios trabajos sociales en favor de los necesitados. En 1975 es designada Embajadora de Colombia ante la ONU donde se le reconoce por un aplaudido discurso en contra del Apartheid, posteriormente en 1976 es elegida concejal de Bogotá. Su padre Oliverio Lara, importante hacendado y ganadero es asesinado en extrañas circunstancias en 1978.

Poco después es elegida Directora Nacional de Acción Comunal y asuntos indígenas realiza obras y proyectos a lo largo ancho y del país, estableciendo un movimiento comunitario, como eje del desarrollo local y regional. Su cargo lo desempeña durante 4 años hasta su secuestro y asesinato.

Secuestro y asesinato[editar]

Al salir de su trabajo el 23 de junio de 1982 y cuando se encaminaba hacia su residencia ubicada en el tradicional barrio Teusaquillo en Bogotá es abordada por hombres y mujeres armados y secuestrada junto con su chofer (en sustitución del anterior que tomaba vacaciones). El chófer es liberado poco después en el norte de Bogotá mientras que Lara es subida a un Jeep con rumbo desconocido y manteniendo en vilo a su familia durante el secuestro. La prensa había atribuido el secuestro al Movimiento 19 de Abril (M-19), no obstante, sus líderes quienes estando encarcelados en la cárcel La Picota desmintieron que su organización tuviese en su poder a Lara dado que a su vez un secuestro no les convenía cuando hacían acercamientos con el gobierno de Belisario Betancur para los diálogos de paz. [2]

Durante sus meses de cautiverio se realizaron manifestaciones en favor de su liberación. [3] Un grupo al parecer guerrillero y desconocido para todo el país autodenominado Organización Revolucionaria del Pueblo con sus siglas ORP se atribuyó el secuestro y exigió 3 millones de dólares por su rescate, su única prueba de supervivencia fue una foto suya con una portada reciente del periódico El Espectador con claros signos de desnutrición y con uno de sus captores encañonándola con una subametralladora. [4] El 28 de noviembre de 1982 Lara de Echeverri es asesinada de un disparo en la nuca luego de que la secuestrada se convirtiese en una carga para los captores ya que no había sido alimentada durante su cautiverio y a su vez por la presunta demora de la familia Echeverri Lara en pagar su rescate o posiblemente a que Lara reconociese el rostro de alguno de sus captores. Su cadáver es abandonado en la entrada de la iglesia del barrio Bonanza en el Noroccidente de Bogotá envuelto en una bandera negra con las siglas ORP en hilo rojo. [5]

Consecuencias e impunidad[editar]

Tras el asesinato de Lara, las autoridades montaron operativos para la captura de los secuestradores y asesinos de la funcionaria. Gracias al soplo de un delator, quien antes había contado que la ORP era una facción disidente de la Organización Nacional Indígena (ONIC) en Sucre, varias personas implicadas en el crimen fueron capturadas; Juan Tadeo Espitia Supelano, Fredy José Rivera Arboleda, Wilberto Antonio Rivera Meza, Froilán Rivera Meza, Emperatriz Santander Cancino, Robison Rafael Rivera Arrieta, José Miguel Gamboa López, Miguel Angel Vargas Castro, Hernando Franco D laytz, Gloria Medellín, Diana Giraldo Rodríguez Rodrigo Alberto Penilla Candela, Betty Suárez Mahecha, Víctor Manuel Rojas Cárdenas, Graciela Inés Acosta Barrera y Hernán Rafael Lora Mendoza fueron paulatinamente capturados y condenados a 28 años de cárcel por secuestro con fines extorsivos y homicidio agravados. [6] Según Hernando Echeverri varios de los implicados eran pertenecientes al Nuevo Liberalismo de Luis Carlos Galán. [7] [8]

Los implicados en el crimen pasaron varios meses en prisión hasta que en 1983 un juez ordenó su libertad ya que los abogados de los detenidos habrían acudido al procedimiento de casación además de argumentar que ellos se habrían autoincriminado bajo tortura por el ejército quien los tenía detenidos en una base militar en Bogotá. [9] [10] El tribunal de Orden Público había condenado a 19 de los implicados a penas de 12 a 28 años de cárcel y bajo apoyos de varias ONGs los implicados recibieron ayuda de la ACNUR y se les dio status de refugiados políticos y posteriormente quedarían como tal refugiados en varios países de Europa. Por otra parte el principal sospechoso y presunto asesino de Lara; Iván Dario Murcia es capturado luego del soplo de una amante pero posteriormente Murcia se fugaría de la Cárcel Modelo de Bogotá. [11] [12] Entre 2009 y 2012 (conmemoración del secuestro y asesinato de Lara) la Procuraduría y Luz Maria Echeverri Lara, hija de Lara, pidieron a la Corte Suprema de Justicia declarar el secuestro y asesinato de Lara como crimen de lesa humanidad por los vejámenes a los que fue sometida la funcionaria y por su asesinato tratándose de una figura publica que actuó en favor de los indígenas. No obstante la Corte Suprema se negó argumentando que por ley en 2002 el caso habría prescrito y que su secuestro y asesinato había sido a manos de una banda de delincuencia común y no a manos de un comando guerrillero, un grupo paramilitar o por parte del narcotráfico.[13]

Legado[editar]

El asesinato de Lara de Echeverri varios lugares de Bogotá llevan su nombre:

  • El Barrio Gloria Lara de Echeverri en la localidad de Suba, Bogotá.
  • El Parque Gloria Lara de Echeverri ubicado en el mismo barrio.

Referencias[editar]

Enlaces Externos[editar]