Etiqueta (código)

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En High-Change in Bond Street,—o—la Politesse du Grande Monde (1796), James Gillray caricaturizó la falta de etiqueta en un grupo de hombres mirando lascivamente a las mujeres y empujándolas fuera de la acera.

Etiqueta, un aspecto del decoro, es un código que gobierna las expectativas del comportamiento social, de acuerdo a las normas convencionales dentro de una sociedad, clase social o grupo social. Aunque usualmente no está escrita, puede estar codificada en forma escrita. La etiqueta usualmente refleja fórmulas de conducta en las que la sociedad o la tradición han mitificado. La etiqueta puede reflejar un código deontológico subyacente, o puede surgir a partir de la moda, como en la Gran Bretaña del siglo XVIII donde actos aparentemente sin sentido como, por ejemplo, sostener la taza de té de una determinada manera, se asociaba con la clase alta. Como "cultura", es una palabra que poco a poco se ha vuelto plural, especialmente en una sociedad multiétnica con muchas expectativas chocando entre sí. Así, hoy en día es posible referirse a "una etiqueta" o "una cultura", concediendo el hecho de que no es universal. En Inglaterra, sin embargo, la palabra etiqueta tiene sus raíces en el siglo XVIII, volviéndose una fuerza universal en el siglo XIX al grado en que ha sido descrita como la palabra que define apropiadamente la vida durante el reinado de la Reina Victoria.

Etimología[editar]

Se han encontrado dos hipótesis que sirven para intentar conocer el origen de esta palabra:

  • El término etiqueta que se usa comúnmente en castellano en vez de 'marbete' es un galicismo, según reza el DRAE. La palabra francesa étiquette, formada con el sufijo diminutivo (-ette) apareció en el siglo XIV con la forma estiquette para designar una señal escrita fijada en una estaca. Tal vez sea oportuno relacionar las palabras española 'estaca', procedente del gótico staka (palo), y stick, inglesa, y stock, alemán, del mismo significado. Más tarde, designó el rótulo que se solía poner en cada bolsa de una causa judicial, lo que duró hasta finales del siglo XVIII, tiempos en los que significó 'ceremonial' para determinar el orden de las etiquetas (por Phillipe Vicente).
  • Según el Diccionario etimológico del Dr. Pedro Felipe Monlau (1808-1871), publicado en 1856, la palabra etiqueta resultó de la contracción de una frase latina. Los documentos judiciales solían llevar el rótulo Est hic quæstio inter X et Y, que en latín significa «Aquí está el pleito entre las partes X e Y». Esta frase, abreviada en la forma «êt hic quêt.» y mal leída como ethicquet, dio lugar a étiquette.

Normas y efectos de la etiqueta[editar]

Los códigos de etiqueta prescriben y restringen las maneras en que las personas interaccionan con los demás, basados en el respeto para los otros y las costumbres aceptadas en una sociedad.

La etiqueta moderna codifica las interacciones sociales con los otros, tales como:

  • Saludar a los familiares, amigos y conocidos con calidez y respeto
  • Abstenerse de los insultos y la curiosidad entrometida
  • Ser hospitalarios a los invitados
  • Usar indumentaria apropiada para la ocasión
  • Contribuir a las conversaciones sin dominarlas
  • Ofrecer asistencia a aquellos que lo necesiten
  • Comer pulcra y calladamente
  • Evitar molestar a los otros con ruido innecesario
  • Seguir las reglas establecidas de una organización al volverse miembros
  • Llegar puntualmente
  • Confortar al desconsolado
  • Responder a las invitaciones puntualmente
  • Aceptar regalos o favores con humildad y reconocerlos puntualmente con gracias o rechazarlos con buenos modales (p.e. una tarjeta de agradecimiento)

En los estratos superiores de la sociedad romana, la etiqueta instruía a los hombres a: saludar a los amigos y conocidos con decoro, de acuerdo a su grado, abstenerse de demostrar emociones en público, mantener a su(s) esposa(s) aislada de sus clientes, apoyar la posición de su familia con magnificencia pública, etc. Los estratos inferiores tenían reglas diferentes.

Las violaciones de la etiqueta, si son severas, pueden causar desgracia pública, y en privado herir sentimientos individuales, crear malentendidos o verdadero dolor y pesar, e incluso pueden escalar en ira asesina. Muchas enemistades familiares tienen sus inicios en violaciones triviales de etiqueta que fueron tomados fuera de proporción. En la antigua epopeya hindú Mahabhárata, todo el conflicto apocalíptico entre los ejércitos de dos clanes comienzan cuando un gobernante, Duryodhana, comete un par de faux pas menores en el castillo de su primo, y se burlan de él por ello. Se puede considerar a la etiqueta como política menor requerida para evitar conflictos mayores en la sociedad educada, y como tal, un aspecto importante de la ética aplicada.

Modales[editar]

Los modales envuelven un amplio rango de interacciones sociales dentro de las normas culturales como en la "comedia de los modales". La etiqueta y los modales, como la mitología, han enterrado historias especialmente cuando parecen no tener un propósito obvio, y sus justificaciones como lógicas ("respeto que se muestra a los otros", etc.) pueden ser igualmente reveladoras para el historiador social.

En el oeste, la noción de etiqueta, siendo de origen francés y surgiendo de las prácticas de la corte de Luis XIV, es ocasionalmente menospreciada como pasada de moda o de la élite, un código preocupado solamente con "que tenedor usar". Algunas personas consideran a la etiqueta como una restricción innecesaria a la libertad de la expresión personal, otros consideran tal espíritu libre como falto de modales y grosero. Por ejemplo, usar pijama para una boda en una catedral puede ser una expresión de la libertad de un invitado, pero también puede causar que la novia y el novio sospechen que el invitado en pijama está expresando sorpresa o menosprecio hacia ellos o su boda. La etiqueta puede hacerse respetar en formas pragmáticas: "Sin zapatos, sin playera, no hay servicio" es un anuncio puesto comúnmente fuera de tiendas y cafés en las partes más calientes de Estados Unidos y Canadá. Otros sienten que un código simple y básico compartido por todos hace la vida más fácil y placentera, evitando las oportunidades para los malentendidos.

Diferencias culturales[editar]

Cazando piojos a la luz de la vela, Andries Both (Dutch, ca.1612/13–1641).

La etiqueta es dependiente de la cultura; lo que es excelente etiqueta en una sociedad puede sorprender a otros. La etiqueta evoluciona dentro de la cultura. La pintura holandesa, Andries Both muestra que la caza de piojos (ilustración de la derecha), que había sido una ocupación civilizada durante el inicio de la Edad Media, una experiencia que creaba lazos que reforzaban el rango comparativo de dos personas, alguien que arreglaba y alguien arreglado, se había vuelto una ocupación de campesinos para 1630. La pintura presenta una operación familiar, sin el sarcasmo que el tema hubiera recibido en una representación del siglo XIX.

La etiqueta puede variar mucho entre dos culturas y naciones. En China, una persona que toma la última pieza de comida de un plato o tazón común sin ofrecerlo primero a los demás, puede ser visto como glotón y que insultaba la generosidad del anfitrión. En la mayoría de las culturas europeas, se espera que un huésped se coma toda la comida que se le sirve, como un halago a la calidad de la comida.

La etiqueta es un tópico que ha ocupado a los escritores y pensadores de todas las sociedades sofisticadas por milenios, comenzando con un código de comportamiento de Ptahhotep, un visir en el Imperio Antiguo de Egipto durante el reinado del rey de la Quinta Dinastía Dyedkara-Isesi (ca. 2414-2375 B.C.). Todas las civilizaciones alfabetizadas, incluyendo las antiguas Grecia y Roma, desarrollaron reglas para la conducta social adecuada. Confucio incluyó reglas para comer y hablar junto con sus refranes más filosóficos. Concepciones modernas tempranas sobre qué comportamiento identifica a un "caballero" fueron codificadas en el siglo XVI, en un libro de Baldassare Castiglione, Il Cortegiano ("El Cortesano"); su codificación de las expectativas en la corte de la Casa de Este permaneció vigente en esencia hasta la Primera Guerra Mundial. Luis XIV estableció un ceremonial de corte elaborado y rígido, pero se distinguío a sí mismo de la alta burguesía permitiéndose comer, estilizada y fastidiosamente, con los dedos. Un importante libro sobre la etiqueta es Galateo, overo de' costumi de Monseñor Giovanni della Casa; de hecho, en italiano, la etiqueta es usualmente llamada galateo (o etichetta o protocollo).

En el Reino Unido, Debrett's es considerada por muchos como el árbitro de etiqueta, sus guías de modales y formas han sido la última palabra en las sociedad educada. Las publicaciones tradicionales tales como Correct Form han sido recientemente actualizadas para reflejar a la sociedad contemporánea, y nuevos títulos como Etiquette for Girls y Manners for Men actúan como guías para aquellos que quieren combinar una vida moderna con valores tradicionales.

En las colonias americanas, Benjamin Franklin y George Washington escribió códigos de conducta para los jóvenes caballeros. La inmensa popularidad de las columnas de consejos y los libros de Letitia Baldrige y Judith Martin muestra la actualidad del tema. En América Latina, el Manual de Carreño es considerado como la guía básica en cuanto a las buenas costumbres. Más recientemente, el surgimiento del internet ha requerido la adaptación de las reglas de conducta existentes para crear la netiqueta, que gobierna el envío de correos electrónicos, las reglas para participar en un foro en línea, etcétera.

En Alemania, hay un código de conducta no oficial, llamado el Knigge, basado en un libro de reglas elevadas de conducta escritas por Adolph von Knigge en la última parte del siglo XVIII llamada exactamente Über den Umgang mit Menschen (Sobre las Relaciones Humanas). El código de conducta es muy respetado aún en Alemania y es usado principalmente en la alta sociedad.

La etiqueta puede convertirse en un arma social. La adopción exterior de los modales superficiales de un grupo, en el interés de un avance social en lugar de la preocupación por los otros, es una forma de snobismo, carente de virtud.Pero no debemos dejar de reconocer, que una buena imagen y modales redundan en el éxito de la comunicación de cada persona, profesional o empresa con su entorno, que por cierto es cada vez más tenido en cuenta, como parte de la formación de toda persona, además de la formación académica a la que se refiera.

Véase también[editar]

Enlaces externos[editar]