Entierro de videojuegos de Atari

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Entierro de videojuegos de Atari
Atari-2600-Console.jpg
Entre los materiales que supuestamente fueron enterrados había consolas y cartuchos del Atari 2600.[1]
Lugar Alamogordo, Nuevo México
Ubicación 32°54′01.48464″N 105°57′37.72398″O / 32.9004124000, -105.9604788833
País Estados Unidos
Fecha 26 de septiembre de 1983
Participantes Atari, Inc., ciudad de Alamogordo, Nuevo México

El entierro de videojuegos de Atari fue un entierro masivo de cartuchos de videojuegos, consolas y computadoras en un vertedero en Nuevo México, Estados Unidos, llevado a cabo por la compañía estadounidense de videojuegos y computadoras domésticas Atari, Inc. en 1983. Se cree que los objetos desechados a través del entierro fueron varios millones de copias de E.T. the Extra-Terrestrial —un juego que se había convertido en uno de los mayores fracasos comerciales en la historia de los videojuegos— y la versión para Atari 2600 de Pac-Man, que había tenido éxito comercial pero recibido duras críticas.

Desde que la prensa dio a conocer el evento, han surgido dudas acerca de su veracidad y sus dimensiones. Ha llegado a ser considerado una leyenda urbana. No obstante, el evento se ha convertido en un ícono cultural y frecuentemente es asociado con la crisis del videojuego de 1983. En todo caso, fue el resultado final de un año fiscal desastroso en el que Atari, Inc. fue vendido por su compañía dueña.

Eventos relacionados con el entierro[editar]

Dificultades financieras[editar]

Atari, Inc. había sido comprado por Warner Communications en 1976 por US$28 millones, y para 1982 su valor había tenido un crecimiento neto de US$2000 millones.[2] Para entonces, la compañía representaba el 80% del mercado de los videojuegos,[2] y era responsable de más de la mitad de los ingresos de su compañía dueña,[3] pues generaba entre el 65 y el 70% de sus ingresos de operación.[2] [3] En el último trimestre de 1982, se estimaba que su crecimiento para el año siguiente rondaría el 50%.[2] Sin embargo, el 7 de diciembre de 1982, la compañía reportó que sus ganancias habían aumentado solamente en un 10 a 15%, en lugar de la cifra predicha.[2] Al día siguiente las acciones de Warner Communications perdieron un tercio de su valor, y al final del trimestre las ganancias de Warner habían caído un 56%.[2] Además, el director ejecutivo de Atari, Ray Kassar, fue investigado posteriormente por posibles cargos de uso ilegal de información privilegiada al haber vendido unas cinco mil acciones de Warner menos de media hora antes de reportar los ingresos más bajos de lo esperado de Atari. Kassar fue absuelto de sus cargos, aunque se vio forzado a renunciar a su cargo el siguiente mes de julio.[4] Atari, Inc. perdería US$536 millones en 1983, y sería vendido por Warner Communications al año siguiente.[2]

Juegos problemáticos[editar]

La tendencia de Atari de adaptar videojuegos de arcade para sus consolas caseras había resultado en algunos de sus juegos más exitosos comercialmente, incluyendo la adaptación de uno de sus propios juegos, Asteroids, y las versiones con licencia de Space Invaders de Taito y Pac-Man de Namco. Cuando se decidió hacer la adaptación oficial de éste último para el Atari 2600, Atari confiaba en que las ventas serían altas, y fabricó 12 millones de cartuchos —a pesar de haber vendido apenas unas 10 millones de consolas Atari 2600—.[2] Se creía que el juego sería tan exitoso que no sólo generaría un aproximado de US$500 millones, sino que también dispararía las ventas de la consola por sí mismo ya que los jugadores querrían jugar la versión casera.[5] [6] Sin embargo, el producto, puesto a la venta en marzo de 1982, fue criticado por su pobre modo de juego,[2] y aunque se convirtió en el juego mejor vendido de la consola con 7 millones de unidades, aun así dejó a Atari con 5 millones de cartuchos sin vender, además de que hubo un alto número de clientes que regresaron el juego en busca de un reembolso.[5] [7]

Sumándose a los problemas causados por las ventas desilusionantes de Pac-Man, Atari enfrentaría otra gran dificultad como resultado de su adaptación a videojuego de la película E.T., el extraterrestre. El juego, llamado E.T. the Extra-Terrestrial, fue resultado de un acuerdo entre Warner Communications y el director de la película Steven Spielberg. El concepto de un videojuego basado en una película, en lugar de adaptar un juego de arcade o basarse en una franquicia establecida, era nuevo en ese entonces.[2] Se reportó más tarde que Warner había pagado entre US$20 y 25 millones por los derechos, lo que en ese entonces era una cifra bastante alta para la licencia de un videojuego.[5] Atari fabricó 5 millones de cartuchos del juego;[2] sin embargo, después de su llegada al mercado en diciembre de 1982, solamente se vendieron 1,5 millones de copias, dejando a Atari todavía con más de la mitad de los cartuchos.[8] El juego fue duramente criticado, y ahora es considerado como uno de los peores jamás hechos.[9] [10] Earl Paige de la revista Billboard reportó que el gran número de juegos sin vender de E.T., junto con un incremento en la competencia, generó que los comerciantes demandaran un programa oficial para poder regresar los videojuegos sin vender a los fabricantes.[11]

Los fracasos de estos juegos se vieron agravados por los negocios de Atari durante 1981. Con la confianza de que tendría buenas ventas, la compañía le había dicho a sus distribuidores que enviaran todos sus pedidos de 1982 en un sólo encargo. No obstante, las ventas de videojuegos en 1982 disminuyeron, y los distribuidores que habían hechos pedidos en masa esperando fuertes ingresos terminaron devolviéndole grandes cantidades de artículos sin vender a Atari. Como resultado, la compañía se encontró de pronto en posesión de varios millones de cartuchos de videojuegos esencialmente inútiles, que sería completamente incapaz de vender.[2]

Entierro[editar]

En septiembre de 1983, el Alamogordo Daily News de Alamogordo, Nuevo México, reportó en una serie de artículos, que entre diez y veinte camiones de semirremolque cargados con cajas, cartuchos y sistemas de Atari provenientes de un almacén de Atari en El Paso, Texas llevaron los objetos a un vertedero cerca de la ciudad,[12] donde fueron compactados y enterrados. Era la primera vez que Atari acudía al vertedero, que fue elegido porque no se permitía retirar los desechos y éstos eran compactados y enterrados cada noche. La razón que dio Atari para el entierro fue que estaba haciendo la transición de juegos de Atari 2600 a Atari 5200,[13] pero esto fue contradicho más tarde por un trabajador que afirmó que éste no era el caso.[14] El oficial de Atari Bruce Enten declaró que Atari estaba enviando principalmente materiales rotos y devueltos al basurero de Alamogordo y que era «en su totalidad materia inservible».[12]

El 28 de septiembre de 1982, The New York Times reportó la historia de Atari y el tiradero de basura en Nuevo México. Un representante de Atari confirmó la historia en el periódico, declarando que el inventario desechado provenía de la planta de Atari en El Paso, que iba a cerrar para convertirse en una instalación de reciclaje.[15] El artículo del Times nunca sugirió que algún juego en específico fuera parte de la operación, pero reportes subsecuentes generalmente han ligado la historia del entierro al bien conocido fracaso de E.T.[2] Además, el título «City to Atari: 'E.T.' trash go home» en una edición del Alamogordo News implica que los cartuchos eran de E.T.[12] Como resultado, se especula ampliamente que la mayoría de las 3,5 millones de copias sin vender de E.T. the Extra-Terrestrial terminó en ese vertedero, compactadas y cubiertas con cemento.[16] También se reportó que se enterraron en el sitio prototipos del control Atari Mindlink.[17]

A partir del 29 de septiembre de 1983, se comenzó a colocar una capa de cemento encima de los materiales compactados, algo raro en un vertedero de desechos. Un trabajador anónimo declaró que la razón para poner el cemento fue: «Hay animales muertos allí abajo. No querríamos que algún niño se lastimara excavando en el basurero».[14] Eventualmente, la ciudad comenzó a protestar por la gran cantidad de desechos que Atari estaba arrojando, incluso un comisionado declaró que el área no quería convertirse «en un basurero industrial de El Paso».[12] El gerente local ordenó que el entierro de desechos terminara poco tiempo después. Debido al impopular entierro llevado a cabo por Atari, Alamogordo más tarde creó un Acta de Administración de Emergencia y una Fuerza de Administración de Emergencia para limitar la flexibilidad futura del compactador de basura para asegurar los negocios externos del vertedero por razones económicas. El alcalde en ese entonces de Alamogordo, Henry Pacelli, comentó que «no queremos ver que algo como esto suceda otra vez».[14]

Legado[editar]

La información contrastante alrededor del entierro ha provocado que se le considere una leyenda urbana,[18] lo que a su vez ha generado cierto grado de escepticismo y dudas acerca de la veracidad de la historia, además de que se ha confundido el evento con la posterior recesión de la industria.[19] [20] Apenas en octubre de 2004, Howard Scott Warshaw, el programador responsable del juego E.T. the Extra-Terrestrial, expresó sus dudas acerca de que se hubieran destruido millones de copias del juego. Warshaw además cree que la caída de Atari se debió más bien al resultado de sus prácticas comerciales —entre ellas supuestamente obligar a los distribuidores a comprar juegos con pobres ventas en paquete con juegos exitosos— que al fracaso de determinados juegos.[21] Este punto de vista fue compartido por Travis Fahs de IGN, quien considera que los problemas de Atari, incluyendo su enorme cantidad de artículos sin vender, se debieron a la sobreestimación de la compañía de la sustentabilidad de las ventas del Atari 2600, y no a la calidad individual de los juegos que salieron a la venta.[22] Escribiendo para el Pacific Historicial Review, John Wills también describió el entierro como una leyenda urbana, llamándolo «ampliamente reconocido pero rara vez justificado». Wills cree que la localización del lugar —su proximidad a los sitios tanto de la prueba Trinity como del incidente ovni de Roswell— ha acrecentado la popularidad de la historia.[23]

El incidente también se ha convertido en cierta forma en un símbolo cultural representativo de la crisis del videojuego de 1983, pues se le cita con frecuencia como un ejemplo precautorio respecto a los problemas de tener malas prácticas comerciales,[24] [25] [26] a pesar de que se ha sugerido que la compañía se deshizo de los materiales por motivos de desgravación de impuestos.[25]

El legado del entierro ha llevado a que se le referencie en la cultura popular. El video musical de la canción «When I Wake Up» de Wintergreen muestra a la banda viajando al vertedero y desenterrando los cartuchos abandonados;[27] el director del video, Keith Schofield, había trabajado antes en otros videos relacionados con videojuegos.[28] La novela Lucky Wander Boy de D.B. Weiss tiene una escena que sucede en las afueras de Alamogordo, en la que dos de los personajes discuten acerca de un estacionamiento que fue construido encima del sitio del entierro.[29]

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. «What went wrong at Atari?» (en inglés). InfoWorld 5 (49):  pp. 145–155. 5 de diciembre de 1983. http://books.google.com/books?id=6C8EAAAAMBAJ&pg=PA146&dq=%22Atari+games,+VCSs+and+home+computers%22#v=onepage&q=%22Atari%20games%2C%20VCSs%20and%20home%20computers%22&f=false. 
  2. a b c d e f g h i j k l m «snopes.com: Buried Atari Cartridges» (en inglés). Snopes.com (10 de mayo de 2011). Consultado el 4 de junio de 2012.
  3. a b Staff (Agosto de 2011). «From the Archives: Atari Inc» (en inglés). Retro Gamer (93):  p. 88. 
  4. «What went wrong at Atari?» (en inglés). InfoWorld 5 (48):  pp. 151–158. 28 de noviembre de 1983. http://books.google.co.uk/books?id=sy8EAAAAMBAJ&pg=PA158&dq=ray+kassar+insider+trading#v=onepage&q=ray%20kassar%20insider%20trading&f=false. 
  5. a b c Staff (Abril de 1998). «What the hell happened?» (en inglés). Next Generation Magazine (Imagine Media) (40):  p. 41. 
  6. «The Fall» (en inglés). The Ultimate History of Video Games. Three Rivers Press. 2001. pp. 227–228. ISBN 0-7615-3643-4. 
  7. Goodman, Danny (Primavera de 1983). «Pac-Mania» (en inglés). Creative Computing Video & Arcade Games 1 (1):  p. 122. 
  8. Buchanan, Levi (26 de agosto de 2008). «IGN: Top 10 Best-Selling Atari 2600 Games» (en inglés). IGN. Consultado el 5 de junio de 2012.
  9. Pileggi, Nicholas. «The Warner Case: Curiouser and Curiouser». New York 16 (4):  p. 26. 
  10. Townsend, Emru (23 de octubre de 2006). «The 10 Worst Games of All Time» (en inglés). PC World. Consultado el 19 de septiembre de 2011.
  11. Paige, Earl. «Video Game Firms Ready Formal Returns Policies» (en inglés). Billboard 95 (1):  p. 1, 21. 
  12. a b c d McQuiddy, Marian (27 de septiembre de 1983). «City to Atari: 'E.T.' trash go home». Alamogordo Daily News (en inglés). «El número real de camiones no fue conocido. Los oficiales locales del FBI lo establecieron en 10. Sin embargo, algunos voceros de la empresa en Houston dijeron que el número era más próximo a 20; mientras que oficiales de la ciudad dijeron que en realidad eran 14.» 
  13. McQuiddy, Marian (25 de septiembre de 1983). «Dump here utilized». Alamogordo Daily News (en inglés). «Moore dijo que los conductores de los camiones le mencionaron que la razón por la que estaban tirando los juegos eran que estaban cambiando de los juegos 2600 a los de 5200, debido a la cantidad excesiva de juegos del mercado negro.» 
  14. a b c McQuiddy, Marian (28 de septiembre de 1983). «City cementing ban on dumping: Landfill won't house anymore 'Atari rejects'». Alamogordo Daily News. «Se identificó a sí mismo como miembro de Atari, pero no dio su nombre. También dijo que el entierro no significaba el fin de la serie 2600 de juegos de Atari para cambiar a la serie 5200, y dijo que los objetos enterrados eran solamente cartuchos.» 
  15. «Atari Parts Are Dumped» (en inglés). The New York Times (28 de septiembre de 1983).
  16. Smith, Shelley (12 de abril de 2005). «The 1983 Atari Titanic is rising». Alamogordo Daily News (en inglés). 
  17. (en inglés) Racing the Beam: The Atari Video Computer System. MIT Press. 2009. p. 127. ISBN 0-262-01257-X. 
  18. (en inglés). Exploring America's Highway. 2004. p. 171. ISBN 0-9744358-1-3. Exploring America's Highways: Minnesota Trip Trivia. 
  19. (en inglés) The Rough Guide to Videogames. Rough Guides. 16 de septiembre de 2008. p. 7. ISBN 1-84353-995-0. 
  20. Phipps, Keith (2 de febrero de 2005). «Howard Scott Warshaw | Interview | The A.V. Club» (en inglés). The A.V. Club. Consultado el 6 de junio de 2012.
  21. Fahs, Travis (18 de diciembre de 2008). «Revising History: The Crash of '83» (en inglés). IGN. Consultado el 6 de junio de 2012.
  22. Wills, John. «Pixel Cowboys and Silicon Gold Mines: Videogames of the American West» (en inglés). Pacific Historical Review (University of California Press) 77 (2):  pp. 273–275. doi:10.1525/phr.2008.77.2.273. 
  23. «Is the PCJr Doomed To Be Landfill?» (en inglés). InfoWorld 7 (32):  p. 64. 12 de agosto de 1985. http://books.google.co.uk/books?id=Ai8EAAAAMBAJ&pg=RA1-PA64&dq=atari+landfill#v=onepage&q=atari%20landfill&f=false. 
  24. a b Jary, Simon (19 de agosto de 2011). «HP TouchPads to be dumped in landfill?» (en inglés). PC Advisor. Consultado el 6 de junio de 2012.
  25. Kennedy, James (20 de agosto de 2011). «Book Review: Super Mario - WSJ.com» (en inglés). Wall Street Journal. Consultado el 6 de junio de 2012.
  26. «Keith Schofield / Wintergreen» (en inglés). Keithschofield.com. Consultado el 6 de junio de 2012.
  27. Brown, Damon (May 2006). «Reset for Life» (en inglés). Spin:  p. 99. http://books.google.com/books?id=BvUVT5TnUCwC&pg=PT36&dq=atari+new+mexico#v=onepage&q=atari%20new%20mexico&f=false. 
  28. (en inglés) Lucky Wander Boy. Plume. 2003. pp. 177, 193–195. ISBN 0-452-28394-9.