Crisis del Transantiago

De Wikipedia, la enciclopedia libre
Saltar a: navegación, búsqueda
El Metro de Santiago fue uno de los grandes afectados con el inicio de Transantiago, duplicando el número de personas transportadas a cerca de 2,3 millones por día, provocando una serie de problemas y aglomeraciones.

La crisis del Transantiago es el nombre con el que se conoce a una serie de eventos ocurridos a lo largo del año 2007 en Chile producto del inicio de un nuevo sistema de transporte público en la capital Santiago de Chile, conocido como Transantiago.

Una serie de problemas de planificación, diseño e implementación del Transantiago, que inició a operar completamente el 10 de febrero de 2007, generaron un colapso del sistema de transportes en la ciudad. Mientras el sistema enfrentaba un déficit económico de magnitud que debió ser solventado por el Estado, diversas manifestaciones populares surgieron en la capital del país. Uno de los principales afectados fue el gobierno de Michelle Bachelet, cuya popularidad bajó por sobre el 40% de aceptación, siendo el nivel más bajo alcanzado por un gobierno desde el retorno a la democracia.

La crisis repercutió a nivel nacional, acentuando las críticas sobre el excesivo centralismo existente. Un cambio de gabinete fue necesario para poder iniciar los procesos de reestructuración del sistema de transporte y poder solventar las falencias del Transantiago. A eso se sumó el agravamiento de la crisis política en la gobernante Concertación de Partidos por la Democracia y que finalizó con la renuncia de un senador y cinco diputados, lo que provocó que la coalición perdiera la mayoría en el Congreso Nacional.

Desarrollo[editar]

Problemas y críticas al sistema[editar]

Para suplir la falta de vehículos nuevos, antiguas micros amarillas fueron repintadas y habilitadas para funcionar como recorridos troncales.

En el primer día, cerca de 1.400 autobuses se encontraron en las calles a pesar de que el gobierno había presupuestado cerca de 5.000. La ausencia de recorridos generó caos en diversos puntos de la capital, especialmente en la zona oriente, norte y sur de la ciudad. Ese mismo día, el Ministro de Transporte citó a los empresarios y les exigió aumentar el número de vehículos. Aunque en los días siguientes, la cantidad de microbuses se normalizó, se mantuvieron grandes aglomeraciones en lugares como Escuela Militar, Plaza de Puente Alto, Bellavista de La Florida y Los Héroes. El déficit de maquinaria generó importantes retrasos en los viajes de los usuarios, generando incluso despidos en sus trabajos, y malestar generalizado debido a que los buses viajaban al doble de su máxima capacidad.

Con el paso de los días, comenzó a hablarse de un boicot al Transantiago, especialmente por parte de Manuel Navarrete, dirigente microbusero del sistema anterior y director de algunas de las empresas peor evaluadas.[1] El gobierno finalmente cobró multas a Navarrete por cerca de un millón de dólares debido a incumplimiento de contrato, al igual que a varias otras empresas que presentaron problemas en la ejecución de sus maniobras.[2]

Otro problema se originó debido a la ausencia de recorridos en algunas zonas de la periferia de la capital, para lo cual el ministerio se reunió con las diversas municipalidades, asegurando que existe un plazo de 90 días para modificar la malla de recorridos y así poder ajustarse a las necesidades de los habitantes. En tanto, diversas empresas de transportes no cumplieron con las exigencias laborales establecidas en la licitación. Los trabajadores manifestaron la ausencia de condiciones sanitarias mínimas en algunos paraderos de sus vehículos y convocaron a un paro de actividades para el día 19 de febrero, pero sólo fue acogido por 1.500 de los 8.000 choferes de la ciudad.

Debido a las fallas en la implementación del sistema de cobros, el Administrador Financiero de Transantiago estableció un período de gratuidad del pasaje desde el día 10 hasta el día 12 de febrero para buses troncales y hasta el 16 para los alimentadores. Sin embargo, el retraso en la corrección de problemas obligó a la extensión de este período hasta el día 16 para los troncales y hasta el 19 para los locales. Cada día de gratuidad equivale a aproximadamente un millón de dólares de pérdidas para el AFT, a lo que se suma una baja importante en las acciones de las empresas involucradas, principalmente Sonda. Cuando el sistema fue implementado no sufrió grandes problemas, especialmente debido a la instalación de validadores al aire libre en los principales centros de transbordo, como Escuela Militar.

A pesar del caos que se pronosticaba para el Metro de Santiago (debido a que mucha gente temerosa del nuevo sistema utilizaría el confiable ferrocarril subterráneo), éste logró responder a la demanda en los primeros días de la implementación de Transantiago, a pesar de que el número de pasajeros aumentó considerablemente. El 20 de febrero, el servicio alcanzó un total de 1.439.703 viajes, el más alto en la historia de este servicio hasta el momento, aún cuando febrero es el mes que históricamente registra menor demanda.[3]

La implementación del nuevo sistema generó diversas críticas, especialmente en los partidos de oposición al gobierno de Michelle Bachelet. Mientras el diputado Iván Moreira exigió que Iván Zamorano devolviera los 300 millones de pesos que habría cobrado por ser rostro de Transantiago Informa,[4] la senadora UDI por Coquimbo, Evelyn Matthei, manifestó que el sistema de las "micros amarillas" debería ser reinstaurado por ley, opinión que incluso fue criticada por su compañero de partido, el alcalde de Estación Central, Gustavo Hasbún.[5]

Estabilización y medidas de contingencia[editar]

A pesar de la fuerte campaña lanzada a fines de 2006 por el Metro de Santiago para recibir a los dos millones de pasajeros que transportaría con Transantiago, el ferrocarril sufrió grandes aglomeraciones.

Con el paso de los días, el sistema comenzó una etapa de estabilización. Si bien la mayor parte de las empresas comenzaron a operar con la flota que tenían asignada, aún se mantuvo una cifra cercana a los 5.000 buses operativos, 670 menos que los estimados para un funcionamiento perfecto.[6]

Con la llegada del mes de marzo y el fin del período vacacional, Transantiago comenzó a experimentar su minuto crítico al enfrentar el funcionamiento normal de la ciudad. El Ministerio de Educación había planificado con anterioridad un gradual ingreso de clases de cerca de un millón y medio de estudiantes entre fines de febrero y el 12 de marzo, lo que permitió que el sistema de transporte pudiera enfrentar paulatinamente el importante alza de la demanda.

El sistema de buses, en general, logró sortear de buena manera el aumento de los pasajeros pero fue el Metro de Santiago quien enfrentó los más graves problemas en su operación. El Metro, que hasta antes del Transantiago era considerado uno de los mejores servicios existentes en el país debido principalmente a su comodidad, experimentó una duplicación de su demanda diaria llegando a superar los 2,4 millones de pasajeros por cada día con una densidad de hasta seis pasajeros por metro cuadrado, alcanzando los niveles del congestionado metro de Tokio.[7] [8] [9] [10] La muerte de dos personas, una que sufrió de un infarto al miocardio y otra por un derrame cerebral, vino a poner mayor atención al estado de hacinamiento que viven los pasajeros, aún cuando ambas tragedias no son necesariamente causadas por este tipo de hechos e incluso los occisos tenían antecedentes médicos previos.[11] Como forma de aliviar la demanda, Metro instauró los denominados "buses clones" que realizan un recorrido similar a las principales líneas del ferrocarril metropolitano y sólo realiza detenciones junto a las estaciones de este servicio. Dada la demanda excesiva, el colegio medico recomendó no usar el servicio a usuarios de mayor edad y con condiciones de salud.[12]

Los diversos problemas que enfrentó Transantiago comenzaron a generar diversas manifestaciones en contra del plan, los que se concentraron en diversos sectores de la ciudad, principalmente Cerro Navia y la Villa Francia, en Estación Central. Si bien en sus inicios dichas manifestaciones eran de carácter pacífico, con el paso de los días dichas protestas comenzaron a convertirse en actos de violencia, en el que un menor de edad terminó baleado. Diversas autoridades han manifestado que este tipo de manifestaciones han sido protagonizadas por diversos grupos subversivos que utilizan el Transantiago como pretexto para realizar actos vandálicos.[13]

La implementación de los denominados Buses super expresos permitió aliviar en cierta forma la demanda de usuarios a recorridos directos.

Con el fin de mejorar el sistema, la Presidenta Michelle Bachelet anunció el 11 de marzo una serie de medidas a implementarse dentro del corto plazo, las que tendrían un costo estimado de 15.000 millones de pesos (27,8 millones de dólares). Entre dichas medidas se cuentan la introducción de servicios expresos desde la periferia al centro utilizando las autopistas urbanas, integración de los taxis colectivos, mayor fiscalización a las frecuencias, ampliación de los servicios nocturnos, extensión del horario de servicio del Metro hasta las 23.00 horas e incorporación de nuevos carros.[14] Una de las principales medidas fue la reinstauración de las pistas exclusivas para el tránsito de microbuses en las principales arterias de la ciudad, lo que generó en sus primeros días grandes atochamientos en los automóviles particulares. A estas medidas se sumaría la ampliación de 75 recorridos y la incorporación de 300 nuevos buses, lo que fue anunciado por el ministro Sergio Espejo, el 18 de marzo.[15]

El ministro Espejo, en tanto, debió enfrentar una tensa sesión en la Cámara de Diputados en que la Alianza por Chile solicitó su renuncia. Luego de que el parlamento rechazara la moción, la alianza opositora anunció sus intenciones de presentar una acusación constitucional. Los rumores de un cambio de gabinete comenzaron a crecer, especialmente cuando la crisis política generada por el Transantiago afectaba fuertemente la popularidad del gobierno. Aunque las encuestas de opinión indicaban que la ciudadanía apoyaba la permanencia del ministro, la Presidenta Bachelet anunció finalmente la salida de éste junto a otros tres ministros, el 26 de marzo de 2007, siendo reemplazado por René Cortázar. Apenas asumido, Córtazar ordenó cinco medidas:[16]

  1. Aumentar en mil buses más la flota circulante (superando el piso de 4646 establecidos originalmente).
  2. Apoyo a los operadores, debido a que la empresa responsable de entregar la información en tiempo real aún no lo ha hecho (Sonda).
  3. Correcciones a las mallas de recorridos.
  4. Buses interurbanos con vías exclusivas (denominados super expresos).
  5. Construcción de 2700 paraderos adicionales, sumándose sobre los 5000 en total.

Referencias[editar]

  1. La Nación, 14/02/07, «Dirigentes sindicales del transporte acusan a Manuel Navarrete de boicot contra Transantiago»
  2. Radio Universidad de Chile, 17/02/07, «Empresario Manuel Navarrete multado con 30 mil UF por fallas del Transantiago»
  3. Metro de Santiago, 22/02/07, «Metro registra la mayor afluencia de pasajeros de su historia»
  4. La Nación, 12/02/07, «Iván Moreira exige a Zamorano devolver $300 millones por publicidad de Transantiago»
  5. La Nación, 19/02/07, «Alcalde Hasbún rechaza críticas de senadora Matthei contra Transantiago»
  6. La Nación, 28/02/07, «Ministro Sergio Espejo compromete totalidad de flota para el próximo lunes»
  7. La Nación, 12/03/07, «Metro alcanzó hoy su máximo histórico y llaman a ocupar buses clones»
  8. La Nación, 19/03/07, «Pasajeros desbordan acceso al Metro cerrado por colapso»
  9. Que Pasa, 24/03/07, http://www.latercera.cl/medio/articulo/0,0,38039290_101111578_258389115,00.html «La peor semana del Metro»]
  10. La Tercera, 20/03/07, http://www.latercera.cl/medio/articulo/0,0,3255_5666_257729796,00.html[«Gerente comercial del Metro: "Este no es el servicio que quisiéramos entregarle a la ciudadanía"»]
  11. La Tercera, 16/03/07, «Mujer muere tras sufrir derrame cerebral en estación de Metro»
  12. La Tercera, 20/03/07, «Colegio Médico llamó a personas enfermas a no viajar en Metro»
  13. La Nación, 17/03/06, «Alcalde UDI denuncia que hay “paramilitares” en Villa Francia»
  14. Yahoo! Telemundo Noticias, 12/03/07, «Bachelet anuncia 23 medidas para mejorar Transantiago»
  15. La Tercera, 18/03/07, «Transantiago: Gobierno anuncia 73 nuevos recorridos y 300 buses más»
  16. La Nación, 03/04/07, «Cortázar presenta su fórmula para solucionar el Transantiago»

Enlaces externos[editar]