Catherine Eddowes

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Catherine Eddowes
Eddowes Mortuary photo.jpg
Fotografía mortuoria de Catherine Eddowes
Nombre Catherine Eddowes Evans
Nacimiento 14 de abril de 1842
Graisley Green, Wolverhampton, Inglaterra.
Fallecimiento 30 de septiembre 1888
Londres, Whitechapel (46 años)
Nacionalidad Inglesa Bandera de Inglaterra
Ocupación Prostituta
Cónyuge Thomas Conway, John Kelly Cooney (en concubinato)
Hijos Annie, George
Padres George Eddowes y Catherine Evans

Catherine (Kate) Eddowes (14 de abril de 1842 - 30 de septiembre de 1888) fue una de las víctimas del asesinato en Whitechapel. Fue la segunda víctima de la madrugada del domingo 30 de septiembre de 1888, oportunidad en la que menos de una hora antes había ocurrido el asesinato de Elizabeth Stride. Estos dos asesinatos se conocen comúnmente como "el doble evento", y en principio se han atribuido ambos a un misterioso asesino en serie conocido como Jack el Destripador.

Vida y antecedentes[editar]

Catherine Eddowes, también conocida como "Kate Conway", "Kate Kelly", y "Mary Ann Kelly", después de sus dos sucesivos concubinatos, nació en Graisley Green, Wolverhampton. Un año más tarde se mudó con su familia a Londres, pero más tarde regresó a Wolverhampton para obtener un empleo como estampadora de hojalata. Al perder este trabajo se mudó con un hombre llamado Thomas Conway en Birmingham y se trasladó con él a Londres. Por lo que ella tuvo tres hijos, una niña y dos niños.Al parecer se dividió de la familia en 1880 y un año más tarde estaba viviendo con un nuevo compañero llamado John Kelly Cooney en la casa de alojamiento común en 55 Flower and Dean Street, Spitalfields, en el centro de la más notoria colonia de criminales de Londres Rookery. Aquí se supone que se dedicó a la prostitución ocasional para pagar el alquiler, aunque este dato no es seguro, y hay fuentes que niegan que esta mujer hubiera ejercido el meretricio profesional.[1]

Se ha especulado, incluso, que la manera en que la finiquitaron comporta una prueba de que no estaba en actitud propia de la relación entre meretriz y cliente. Se hallaba de frente a su homicida, y su cadáver, al ser descubierto, mostraba las palmas de las manos abiertas y extendidas hacia delante.

Por tanto, cabe presumir que le vio extraer el arma a su ofensor, aunque no pudo, o no tuvo tiempo, de defenderse. De acuerdo al relevamiento de las escenas de los restantes crímenes, las otras víctimas se encontraban de espaldas a su atacante. Además, aparecieron tendidas próximas a una valla o pared, donde se habrían apoyado en preparación del coito. Pero en el caso de Kate, todo parecería indicar que estaba hablando con su asesino, y no en disposición de sostener un intercambio sexual.[2]

Últimas horas y muerte[editar]

Fotografía mortuoria de Catherine Eddowes después de la autopsia.

A las 8.30 pm del sábado 29 de septiembre, Eddowes fue encontrada en la carretera en estado de embriaguez, en Aldgate High Street, por los condestables Louis Robinson y George Simmons, y puesta bajo custodia en la estación de policía de Bishopsgate. Fue detenida allí hasta la 1 a.m. en la mañana, y luego de esa hora fue dejada en libertad por el agente de guardia George Hutt, quien comprobó que al menos podía mantenerse de pie. Tras suministrar como suyo el nombre falso de Mary Ann Kelly, y alegar que vivía en la calle Fashion –lo cual también era mentira- le preguntó al agente de guardia qué hora era entonces. La respuesta de Hutt habría sido “Demasiado tarde para que vuelvas a emborracharte”. Luego aquél le abrió el portón de la celda y la acompañó hasta la salida, donde Kate se despidió de éste con la burlona frase “Buenas noches Gallo Viejo”. Se calcula que al ser liberada aún seguía bajo los efectos del alcohol, aturdida y con resaca producto de su reciente borrachera.[3]

Al salir de la estación, se volvió a la izquierda en dirección a Aldgate en lugar de girar a la derecha para tomar la ruta más corta a su casa en la calle Flower and Dean. Fue vista por última vez con vida por tres testigos, Joseph Lawende, Joseph Hyam Levy, y Harry Harris, hablando con un hombre (presumiblemente su asesino) a la entrada de la Iglesia del Cristo (el pasaje oeste es el que conduce a la Plaza Mitre) a la 1:35 a.m. Sólo diez minutos más tarde (1:45 horas) su cuerpo horriblemente mutilado fue encontrado en la esquina sur de la Plaza Mitre por el condestable Edward Watkins, agente de la policía de la City de Londres placa 881. Este policía declaró en la encuesta judicial que había pasado por la Plaza Mitre a la hora 1.30, efectuando su ronda habitual, sin notar nada fuera de lo común. En su siguiente patrullaje, quince minutos después, descubrió el cuerpo de la víctima. Muy alterado ante el terrible hallazgo, corrió en pos de auxilio a la caseta de un velador nocturno de nombre George Morris, al tiempo que le anunciaba que habían despedazado a otra mujer. Pronto acudieron allí el agente Holland, el médico William Sequeira, el Inspector Collard y el cirujano de la policía de la ciudad de Londres Frederick Gordon Brown, quien finalmente sería el encargado de practicar la autopsia.[4] [5] [6]

También fue convocado el Comisionado de la capital británica Mayor Henry Smith. Este jerarca pronto debió abandonar la escena del crimen, pues le avisaron que a pocas cuadras, sobre el piso de un edificio sito en la calle Goulston, yacía un trozo de delantal manchado de sangre que, según se presumía, el criminal había arrancado a la víctima. Pintada en la pared adyacente a esa prenda podía leerse una consigna que anunciaba: “Los Judíos son los hombres que no serán culpados por nada”; aunque en realidad en vez de Judíos decía “Juwes”, expresión carente de significado. Pese a que el homicidio fue cometido dentro de la jurisdicción de la Policía de la City londinense, este segundo hallazgo se verificó bajo la competencia de la Policía Metropolitana. A las 5 de la mañana se apersonó al lugar el máximo Jefe policial de la Metropolitana, General Charles Warren, quien mandó borrar el graffiti sin esperar a que amaneciera para fotografiarlo. Henry Smith y otro inspector de la City de Londres allí presente aceptaron a regañadientes esa decisión.[7]

En un reporte policial interno el General Warren explicó su resolución de hacer desaparecer la pintada. Adujo que como el edificio donde se escribió la misma era habitado por Judíos, temió que el público creyese que detrás de estos crímenes estaba la colectividad hebrea. Ya estaba amaneciendo cuando él leyó aquella consigna, y en las cercanías había una feria. En opinión del jerarca, la gente que allí se congregaría podría generar disturbios y tomar represalias, dado el fuerte sentimiento antisemita que imperaba en el East End de Londres.[8] [9]

Otra foto mortuoria de Catherine Eddowes.

Su funeral[editar]

Catherine Eddowes fue enterrada el lunes 8 de octubre de 1888 en un ataúd en el Cementerio de la Ciudad de Londres.

Hoy en día, plaza 318 se ha vuelto a utilizar para partes de las memorias de los Jardines de restos cremados. Eddowes se encuentra al lado del Garden Way delante del Memorial Bed 1849.

Notas y referencias[editar]

  1. Tom Cullen, Otoño de terror, editorial Círculo de Lectores, Buenos Aires, Argentina (1972), pág. 115.
  2. Antonio Ruiz Vega, Últimas palabras de Kate Eddowes, Ochoa editores, Soria, España (2006).
  3. Patricia Daniels Cornwell, Retrato de un asesino: Jack el Destripador, Caso Cerrado, Ediciones B Grupo Z, Barcelona, España (2003), págs. 238-239, ISBN 8466616241 y 9788466616249.
  4. Evans Skinner Staff, Stewart P. Evans, Keith Skinner, The ultimate Jack the Ripper Sourcebook, editorial Constable & Robinson Limited, Londres, Inglaterra (2001), págs. 244-245.
  5. Paul Begg, Jack the Ripper: The definitive history, editorial Pearson Education Ltd, Londres, Inglaterra (2005), págs. 242-243, ISBN 1405807121 y 9781405807128.
  6. Trevor Marriott, Jack the Ripper: The 21st Century Investigation, editorial John Blake publishing, Londres, Inglaterra (2007), págs. 127-129, ISBN 1844543706 y 9781844543700.
  7. Gabriel Pombo, Jack el Destripador: La leyenda continúa, Montevideo, Uruguay (2010), pág. 31.
  8. Stewart Evans, Keith Skinner, Jack el Destripador: Cartas desde el infierno, Ediciones Jaguar S.A, Madrid, España (2003), págs. 51-52.
  9. Stewart Evans, Paul Gainey, Jack the Ripper: First American Serial Killer, editorial Kodansha Internacional Ltd, Londres, Inglaterra (1996), págs. 90-91.

Véase también[editar]

Artículos conexos (víctimas canónicas)[editar]

Artículos conexos (otras víctimas de Whitechapel)[editar]

Otros artículos conexos[editar]

Enlaces externos[editar]