Mary Jane Kelly

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Mary Jane Kelly
Srkelly.jpg
Mary Jane en el momento que fue encontrado su cadáver.
Nombre Marie Jeanette Kelly
Nacimiento c. 1863
Bandera de Irlanda Limerick, Irlanda
Fallecimiento 9 de noviembre de 1888
Bandera del Reino Unido Whitechapel, Londres
Nacionalidad Inglesa
Ocupación meretriz
Creencias religiosas Iglesia católica
Cónyuge Joseph Barnett
Padres John Kelly

Mary Jane Kelly (c. 1863 - 9 de noviembre de 1888), también conocida como Marie Jeanette Kelly, Fair Emma, Ginger y Black Mary, es considerada como la quinta y última víctima canónica del famoso asesino en serie no identificado Jack el Destripador, quien mató y mutiló prostitutas en la zona de Whitechapel de Londres desde finales de agosto a principios de noviembre de 1888. En el momento de su muerte tenía alrededor de 25 años de edad y vivía en la pobreza.

La historia conocida[editar]

Mary Jane Kelly, nació en Limerick, Irlanda, en algún momento de 1863. En el año 1879, contando con dieciséis años, se casó con el minero John Davies. El matrimonio duró menos de un año, pues el marido pronto falleció tras producirse una explosión en la mina donde laboraba. El atraso de la compañía de seguros en pagarle la póliza a la viuda la condujo a la prostitución. Conforme parece, sus primeros pasos en el oficio los dio luego de trasladarse a la ciudad de Cardiff, cuando aún no había cumplido los diecisiete años. [1]

La chica viajó a la capital inglesa en 1884 y, de acuerdo con su propia versión, ejerció como meretriz de lujo en el West End. Posteriormente se trasladó a Francia, aunque al poco tiempo retornó a Inglaterra, ahora para residir en el este de Londres donde vivió pobremente y se fue volviendo adicta al alcohol. Es discutible, empero, que durante su primer período en la capital británica viviera tan cómodamente como adujo. Su historia idílica de que en aquel lapso disfrutó de lujos y esplendor, al ser mantenida por un millonario, no ha sido corroborada. [2]

Algunos autores han destacado que la joven era una mitómana, perdida en un mundo de fantasías fomentado por su condición de alcohólica crónica, y que tenía una gran tendencia a exagerar. [3]

Al sobrevenir los crímenes de Jack el Destripador (desde el 31 de agosto hasta el doble crimen del 30 de septiembre de 1888) quedó muy asustada, y por precaución dejó su oficio momentáneamente, mientras convivía con un trabajador del mercado de Billinsgate llamado Joseph Barnett. La mayor parte de los escasos datos biográficos sobre esta víctima provienen de las deposiciones formuladas por ese hombre en la encuesta judicial instruida tras el óbito de su compañera. [4]

Asesinato[editar]

Retrato policial de la escena del crimen.

Transcurrió el mes de octubre de aquel año sin que se sumaran nuevos crímenes, y aún las prostitutas que vivían aterrorizadas imaginaron que la existencia retornaba a su normalidad. Aquellas que habían dejado de frecuentar los lugares en que se contactaban con clientes, o a donde iban a beber una copa y relajarse entre una faena y otra, volvían a atreverse a salir.

Una de estas desesperadas era Mary Jane Kelly, que adeudaba la renta de la habitación que ocupaba, y veía recaer sobre sí la sombra del desahucio. Aunque era demasiado joven comparada con las demás víctimas –pues sólo tenía veinticinco años- la irlandesa pelirroja de ojos azules había comenzado a abismarse por una pendiente sin salida. Aquella madrugada varias vecinas y colegas la vieron entrar y salir incansablemente de su pieza llevando allí a candidatos muy diversos.

Ese domingo 9 de noviembre de 1888 era un día festivo para los londinenses, en el cual se celebraba la fiesta del Lord Mayor, distinción que recibe el Alcalde de Londres, York, y otras ciudades importantes del Reino Unido. Pero no todos estaban de espíritu alegre esa mañana.

Mientras oía el paso de la carroza que transportaba al Lord Mayor y los vítores de la muchedumbre, John McCarthy –locador de Kelly y dueño de un bazar próximo al edificio de Miller´s Court, donde moraba la chica- refunfuñaba tras revisar sus cuadernos de cuentas. Al puntear con su lápiz repasó la deuda que mantenía la pensionada del número 13. El importe ascendía a una libra y nueve chelines.

Llamó a Thomas Bowyer, su empleado de cobranzas, y le ordenó que fuera a reclamar el pago. A las 10:45 el cobrador llamó a la puerta de aquel cuarto. No hubo respuesta, por lo que se dirigió a una ventana lateral, la cual tenía una rotura que permitía introducir la mano para descorrer la cortina.

Cuidando de no lastimarse, apartó la sucia tela y aplicó un ojo a la abertura a fin de escrutar hacia el interior. Lo que vio le hizo proferir un grito de terror, y retiró tan rápido la mano que se raspó el dorso, el cual empezó a sangrar levemente.

El macabro hallazgo que Bowyer tuvo la desgracia de hacer resultó uno de los más espantosos y depravados que consignan los anales de la criminología.

Sobre la cama bañada en sangre reposaban maltrechos despojos de la inquilina. Únicamente llevaba puesto un menguado camisón que dejaba ver el atroz estropicio infligido a su organismo. Su estómago lucía abierto en canal y habían seccionado su nariz, sus senos, y sus orejas. Trozos de muslo y fragmentos de piel de su cara yacían junto a su cuerpo descarnado. Los riñones, el hígado, y otros órganos, se esparcían en torno al cadáver y encima de la mesilla de noche. [5]

“¡Parecía más la obra de un demonio que la de un hombre!” exclamó John McCarthy, al testimoniar en la ulterior encuesta judicial, dejando constancia de la tremenda impresión que le produjo el monstruoso descubrimiento, que estremeció aún a los endurecidos policías que concurrieron a la tétrica habitación. [6]

Testimonios y Autopsia[editar]

Certificado de defunción de Mary Kelly.

El último testigo que habría avistado a Mary en la velada previa a su muerte fue un obrero amigo suyo, George Hutchinson, quien describió al acompañante a quien vio del brazo de la muchacha como un sujeto de aspecto respetable, muy elegantemente vestido y “con pinta de extranjero, tal vez un judío”. [7]

Hutchinson tardó cuatro días en dar su versión, y a las 6 de la tarde del 12 de noviembre de 1888 se presentó en la comisaría de la calle Comercial donde fue atendido por el sargento Edward Badham, que estaba de servicio, y que fue quién le tomó el testimonio inicial. La demora de este individuo en prestar sus declaraciones fue vista por algún autor como un intento de ganar tiempo para disponer de una coartada, en caso de ser denunciado por haber estado vigilando sospechosamente a la mujer instantes previos a que la mataran. Se sugirió que este testigo conocía al culpable y trató de encubrirlo, o bien que él mismo era el asesino. [8]

Los médicos forenses Thomas Bond y George Bagster Phillips examinaron el cuerpo y se encargaron de la autopsia, resaltandose en particular el informe redactado por el primero de ellos, en virtud de su gran detallismo. [9]

En su certificado de defunción Mary Jane Kelly fue registrada el 17 de noviembre bajo la denominación de "Marie Jeanette Kelly Davies".

Funeral[editar]

Mary Kelly fue enterrada en una ceremonia pública en el St Patrick's Roman Catholic Cemetery en Langthorne Road, E11 Leytonstone, el 19 de noviembre de 1888. Su tumba era la nº 66 en la fila 66, parcela 10.

Referencias y notas[editar]

  1. Casebook Jack the Ripper: Mary Jane Kelly.
  2. Donald McCormick, The identity of Jack the Ripper, editorial Jarrols, Londres, Inglaterra (1959).
  3. Tom Cullen, Otoño de terror, editorial Círculo de Lectores, Buenos Aires, Argentina (1972), pág. 213.
  4. Wilson Colin, Robin Odell, Jack el Destripador: Recapitulación y veredicto, editorial Planeta, Barcelona, España (1989), págs. 80-81.
  5. Gabriel Pombo, Jack el Destripador: La leyenda continúa, Montevideo, Uruguay (2010), págs. 34-38.
  6. Paul Begg, Jack the Ripper: The definitive history, editorial Pearson Education Ltd, Londres, Inglaterra (2006), págs. 299-300.
  7. Trevor Marriott, Jack the Ripper: The 21ts century investigation, editorial John Blake publishing, Londres, Inglaterra (2007), págs. 167-169.
  8. Bob Hinton, From Hell: The Jack the Ripper mistery, editorial Old Bakehouse, Londres, Inglaterra (1998).
  9. Stewart Evans, Keith Skinner, The ultimate Jack the Ripper Sourcebook, editorial Constable and Robinson Ltd, Londres, Inglaterra (2001), págs. 382-384.

Véase también[editar]

Artículos conexos (víctimas canónicas)[editar]

Artículos conexos (otras víctimas de Whitechapel)[editar]

Enlaces externos[editar]