Benjamín Zeledón

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Benjamín Francisco Zeledón Rodríguez
Portrait benjamin zeledon.jpg
General Benjamín Zeledón Rodríguez en sus años mozos.
General
Años de servicio 1907 - 1912
Lealtad Flag of Nicaragua.svg Nicaragua
Condecoraciones Héroe Nacional de Nicaragua
Participó en Batalla de Namasigüe
Batalla de Masaya

Nacimiento 4 de octubre de 1879
La Concordia, Jinotega, Nicaragua
Fallecimiento 4 de octubre de 1912
Catarina, Masaya, Nicaragua
Ocupación Abogado
Ministro de la Guerra
Jefe Supremo del Gobierno (en rebelión), 23 de septiembre - 4 de octubre, 1912

Benjamín Francisco Zeledón Rodríguez (La Concordia, Jinotega, 4 de octubre, 1879 - Catarina, Masaya, 4 de octubre, 1912) fue un abogado, político y militar nicaragüense reconocido con el título póstumo de Héroe Nacional de Nicaragua.

Como hombre de estado fue Magistrado en la Corte Centroamericana de Justicia como representante de Nicaragua, Ministro de la Guerra y actuó como Jefe Supremo del Gobierno (en rebelión) entre el 23 de septiembre y el 4 de octubre de 1912 cuando asumió el mando supremo del ejército revolucionario libero-conservador luego de la rendición y exilio del general Luis Mena.

Contenido

[editar] Su figura

Hijo de Marcelino Zeledón Ugarte y de María Salomé Rodríguez, Su hermano era Luis Felipe Zeledón Rodríguez.

En 1907 participó en la guerra que enfrentó a Nicaragua con Honduras y El Salvador, destacándose en la Batalla de Namasigüe.

En 1910, tras el derrocamiento del gobierno liberal del presidente José Madriz Rodríguez, en el que desempeñaba el cargo de Ministro de la Guerra, y a causa de la intervención estadounidense en Nicaragua, partió hacia el exilio.

[editar] Guerra civil de 1912

Luego de su retorno al país, el 29 de julio de 1912 se adhirió a la sublevación del general conservador Luis Mena contra el gobierno conservador de Adolfo Díaz Recinos, conocida como Guerra de Mena. Tras algunos éxitos iniciales, las tropas revolucionarias a su mando tuvieron que replegarse y se refugiaron en la ciudad de Masaya.

Para reprimir esta sublevación, Estados Unidos envió un contingente de tropas U.S.M.C. que desembarcó en el puerto de Corinto en agosto de 1912. El 23 de septiembre, el general Luis Mena, máximo líder de los sublevados, se rindió ante el alto mando de los marines en la ciudad de Granada. El general Zeledón, se negó a abandonar las armas y asumió el mando supremo del ejercito revolucionario con lo cual llegó a ser Jefe Supremo del Gobierno desde el 23 de septiembre hasta su muerte.

[editar] Ideario de lucha

El 10 de agosto, Zeledón había lanzado su proclama exponiendo los objetivos de su lucha, decía en un párrafo:

"Sin Libertad no hay vida; sin igualdad no hay luz; sin autonomía nacional impera el caos... Peleamos porque la Libertad nos dé vida, la igualdad nos dé Lux y porque la autonomía nacional efectiva, reconquistada, haga desaparecer el caos en que navegamos."

Y en otro:

"Queremos que la Hacienda Pública sea regentada por personas aptas y honorables y no por extranjeros. Queremos por último y por sobre todas las cosas que la Soberanía Nacional simbolizada por nuestra bandera azul y blanco sea efectiva y no la batan vientos intervencionistas."

El 2 de octubre de 1912, el coronel USA Pendleton conminó a Zeledón para que se rindiera. Ese mismo día respondió Zeledón:

"Yo haré con nuestras fuerzas la resistencia que exige el caso y la dignidad de Nicaragua. Sobre usted recaerá la tremenda reponsabilidad que la historia les otorgue y el reproche de haber usado sus armas contra el débil que lucha por defender el sagrado derecho de la Patria de sus mayores..."

Dos días después, un telegrama dirigido a Pendleton por el Almirante Butler, éste informaba que Zeledón había sido capturado, en el mismo sugería su ahorcamiento. Desde el 12 de septiembre, Emiliano Chamorro, había autorizado el fusilamiento de Zeledón, exonerando de la responsabilidad a sus amos yanquis.

El día 3 de octubre, Zeledón envió la que sería su última carta a su esposa Esthercita:

"El destino parece haber pactado con Chamorro y demás traidores para arrastrarme a un seguro y cruel fin con los valientes que me quedan. Yo, y los patriotas que me siguen no entendemos de pacto ni de rendiciones, puesto que defendemos la dignidad y la soberanía de Nicaragua. Somos la República y su libertad que hasta el último momento de nuestras vidas mantendremos... Para tí y mis angelitos todo el amor de que es capaz quien por amor a la Patria está dispuesto a sacrificarse y a sacrificarte a tí y a nuestros hijos."

[editar] Episodio de su muerte

Las tropas combinadas de los marines y del gobierno conservador nicaragüense se enfrentaron a los sublevados en la Batalla de Masaya, atacando la fortaleza militar de "El Coyotepe" con desiguales combates en "La Barranca", al amanecer del 4 de octubre. Ante la superioridad de armamento y tropas, el general Zeledón decide abandonar la ciudad, enrumbando hacia el poblado de Catarina en donde muere en un enfrentamiento con las tropas conservadoras el mismo día de su cumpleaños.

Su muerte causó una honda impresión al joven Augusto C. Sandino y le impulsó en su lucha contra la ocupación estadounidense.

[editar] El General Benjamín Zeledón, Por el General Augusto C. Sandino

"Para la prensa mundial:
Hoy, 4 de octubre, entra el pueblo nicaragüense en el décimo octavo año de lucha anti-imperialista en Nicaragua.
Mucho se ha escrito con relación al origen de la intervención norteamericana en mi patria, pero cuanto más se escribe más se hace necesario mencionar fechas históricas como la del 4 de octubre de 1912, en que inicia en los círculos políticos de Nicaragua el proyecto para la celebración del escandaloso Tratado Chamorro-Bryan. Los rumores acerca de ese proyecto produjeron en aquel pueblo fuerte inconformidad y surgió una sangrienta revolución contra el vende-patria Adolfo Díaz, en aquel entonces Presidente de Nicaragua e instrumento de la piratería yanqui.
Dicha revolución dio principio en Managua, el 28 de julio de 1912 y terminó el 4 de octubre del mismo año con la muerte de nuestro héroe máximo General Benjamín Zeledón, quien con un puñado de patriotas lanzó al mundo, al rugir del cañón y bajo la lluvia de metrallas, su energíca protesta por la intromisión del Gobierno yanqui en nuestros asuntos internos.
BENJAMIN ZELEDON, gran patriota, soldado valiente, su heroico sacrificio en aras de nuestra soberanía nacional no será olvidado. Su recuerdo vive en el corazón de todo buen hijo de Nicaragua.
Era yo en aquel entonces muy joven y estaba encargado de las haciendas de mi padre. El amor a mi patria, ayer como hoy, latía en mi corazón y seguí con el anhelo el desarrollo de los acontecimientos.
Niquinohomo, mi pueblo natal, está situado en las colinas del cerro Pacaya, a dos leguas de Masaya, hallándose esta ciudad en los bajos del cerro de Pacaya, en una preciosa y extensa llanura que desde mi pueblo ofrece a la vista un bellísimo paisaje.
En esa ciudad de Masaya, llamada por Rubén Darío Ciudad de las Flores, se encuentra la fortaleza de La Barranca, donde estaban atrincheradas las fuerzas del General Benjamín Zeledón contra los invasores norteamericanos y los vende-patria nicaragüenses, encabezados por los esbirros Emiliano Chamorro y Adolfo Díaz.
El 4 de octubre de madrugada, yendo yo camino de una de las haciendas de mi padre, escuché descargas de fusilería y ráfagas de ametralladoras en las hondonadas del cerro de Pacaya. Se oía después arreciar el formidable combate entablado entre dos mil marines norteamericanos, unidos a quince mil vende-patria nicaragüenses, contra quinientos hombres del General Zeledón, que se defendía heroicamente contra aquella oprobiosa avalancha humana. Los autonomistas nicaragüenses, con el prolongado sitio sufrido en aquella ciudad, tuvieron que comerse hasta sus cabalgaduras.
Nuestro corazón joven y patriota experimentaba desesperante inquietud, pero nada pudimos hacer en bien de la noble y grandiosa causa sostenida por el General Benjamín Zeledón; a las cinco de la tarde de ese mismo día, aquel apóstol de la libertad había muerto y en una carreta tirada por bueyes fue conducido su cadáver al pueblo de Catarina, convecino del mío, en donde hasta por hoy, bajo una lápida lamosa y semidestruida por la intemperie del tiempo se encuentran los restos de nuestro máximo héroe y gran patriota General Benjamín Zeledón.
Mérida (Yucatán), México. A 4 de octubre de 1929.
PATRIA Y LIBERTAD
A. C. SANDINO"

[editar] Enlaces externos

[editar] Referencias


Predecesor:
Luis Mena
Jefe Supremo de Gobierno
(en rebelión)

23 de septiembre - 4 de octubre, 1912
Sucesor:
 
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