Batalla de Yahuarpampa

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Batalla de Yahuarpampa
Guerra inca-chanca
Chancas-incas.jpg
Escena de la guerra entre ambos pueblos (detalle de la pintura de Juan Bravo sobre la "historia de Qosqo" para la municipalidad de Cusco).
Fecha Aproximadamente 1438
Lugar Ichupampa, cerca de Cusco, actual Perú
Resultado Victoria inca decisiva
Beligerantes
Curacazgo del Cusco Chancas
Comandantes
Probablemente:
Cusi Yupanqui
Probablemente:
Tomay Huaraca
Astoy Huaraca
Fuerzas en combate
Fuentes antiguas:
100.000 hombres[1]
Fuentes modernas:
~30.000 tropas[2]
· 12.000 incas[3]
· 20.000 aliados[3]
Fuentes antiguas:
250.000 hombres[1]
Fuentes modernas:
~30.000[2] -40.000[4] tropas
Bajas
Fuentes antiguas:
30.000 muertos[5]
Fuentes modernas:
8.000 muertos[6]
Fuentes antiguas:
250.000 muertos[5]
Fuentes modernas:
22.000 muertos[5]
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La batalla de Yahuarpampa fue un decisivo enfrentamiento militar librado en la primera mitad del siglo XV, probablemente 1438, entre las fuerzas incaicas y las tropas chancas. La victoria de los primeros en esta batalla fue el inicio de un rápido proceso de expansión territorial que llevó a la cultura inca de ser un simple curacazgo menor a un imperio.

Las fuentes escritas sobre la batalla se basan en relatos orales pues los incas carecían de escritura y escritas décadas o siglos después de los sucesos. Por ello que las fuentes varíen en varios aspectos y detalles e incluso relaten eventos sobrenaturales. Sobre esto se debe mencionar que hay dos principales "grupos" de versiones: las que relatan que fue Huiracocha quien derrotó a los chanchas y las que dicen que fue Pachacútec, siendo las más numerosas y al parecer sólidas estas últimas.

Primera versión: incas al mando de Huiracocha[editar]

Una de las versiones cuenta que el Sapa Inca Inca Roca derroto a los chancas a mediados del siglo XIV y los sometió a su autoridad[7] y que hacia el año 1400 estos se rebelaron contra su hijo y sucesor Yahuar Huacac. El Sapa Inca, según la tradición, tenía un hijo rebelde: Hatun Túpac, a quien castigó volviéndolo pastor de auquénidos en el destierro. En alguna oportunidad este hijo se presentó a su corte en el Cuzco, para avisarle de “un sueño”, profetizándole una rebelión del Chinchasuyo para que tomase previsiones. El Sapa Inca, no le creyó y lo desterró nuevamente en Chita.

A raíz de esto cuando los chancas de las naciones Uramarca, Villca, Utunsulla y Huancohuallu se habían rebelado y matado a los funcionarios reales y se acercaban al Cuzco con una tropa de 40.000 hombres, al mando de los generales Huancohuallu, Túmay Huaraca y Astu Huaraca fue totalmente sorprendido.[4] Por dejadez de Yahuar Huácac, que no creyó en los informes y los chancas sitiaron el Cuzco. El Sapa Inca al ver lo que había provocado con su incredulidad, huyó del Cuzco con su corte. Noticiado de lo que sucedía, Hatun Túpac, dio alcance a su padre y asumió el mando del ejército imperial de 4.000 hombres y retornó con ellos al Cuzco, destronando a su padre el Sapa Inca Yahuar Huácac y proclamándose como Viracocha Inca.

Tras esto el nuevo Inca logró juntar 8.000 hombres a su ejército y con ellos se dirigió y acampó a tres kilómetros del Cuzco, en una pampa. Ahí le fue comunicado que las naciones quechuas del Contisuyo, habían formado y enviado al vivaz nuevo Sapa Inca un ejército de apoyo de 20.000 hombres. Los quechuas y los chancas, habían sido enemigos desde siempre. Llegados los refuerzos quechuas, se le informó la cercanía de otro ejército de 5.000 hombres más. Los chancas aparecieron por las laderas de Rimactambo y avanzaron hasta Sacsahuana (Jaquijahuana) a unos 15 km de distancia de las tropas imperiales. Ahí envió el nuevo inca Huiracocha Inca, mensajeros para someter pacíficamente a los levantados. Los chancas conocedores de la huida de Yahuar Huácac, despacharon sin oír a los mensajeros y al día siguiente, continuaron su marcha sobre el Cuzco.[3]

En la noche de ese día, ambas tropas se encontraban a algo más de un kilómetro de distancia. El Sapa Inca Huiracocha, volvió a enviar mensajeros los que fueron recibidos por el cacique chanca Huancohuallu. Julio R. Villanueva Sotomayor, nos cuenta este pasaje así: "…recibió al mensajero sólo para decirle: "Mañana se verá quién merece ser rey y quién puede perdonar".

Luego de cruenta lucha, el cacique chanca cae herido y es hecho prisionero. Huiracocha, hizo curar a los heridos y les perdonó el levantamiento. Los chancas se sometieron nuevamente al reino.

Entró al Cuzco victorioso el nuevo Sapa Inca, y confirmando el exilio de su padre Yahúar Huácac, lo desterró en Muina, construyéndole una casa para que viva el resto de sus días con su corte. En homenaje a sus sueños el Sapa Inca impuso al dios Tiqsi Huiracocha por encima del dios Inti y por él tomo su nombre real de Viracocha.[8]

Segunda versión: incas al mando de Pachacútec[editar]

Antecedentes[editar]

Según varios cronistas tras varios siglos de enfrentamientos constantes finalmente los chancas habían decidido acabar con sus rivales. Según Betanzos el curaca de estos, Uscovila (Uskowillka) armó un gran ejército y organizó tres expediciones al mando de tres generales o capitanes para expandir sus dominios. Una fue al Condesuyo y otra al Andesuyo, la última bajo su propio mando se dirigió al Cusco.[9] Esta última fuerza partió de Huancavelica por el valle de Andaguaylas donde derrotó a los quechuas.[10]

Desde dicho valle partió un ejército al mando de los capitanes Astoy Huaraca (Astoyguaraca) y Tumay Huasca (Tomayguaraca). Cruzaron el río Apurímac y acamparon en los llanos de Ichupampa a seis o siete leguas de Cusco.[11] Desde ahí enviaron mensajeros exigiendo la rendición de la ciudad.[12]

El viejo Inca Huiracocha al enterarse del avance enemigo escapó a la fortaleza de Caquia Sacsahuana en Calca con los nobles (orejones) que le eran partidarios y su hijo preferido y heredero, Inca Urco.[13] Mientras que otro de sus hijos, llamado Cusi Inca Yupanqui, al mando de otra facción de nobles, capitanes y sus parientes opto por quedarse y jurar defender la ciudad.[13] [14] Los nobles eran: Inca Roca (primogénito de Huiracocha), Apo Mayta, Vicaquirao, Quilliscachi Urco Huaranga, Chima Chaui Pata Yupanqui, Huiracocha Inca Páucar y Mircoymana (ayo de Inca Yupanqui).[15]

Los chancas se sorprendieron de que los cusqueños les plantearan resistencia y supuestamente les dieron un "plazo" de tres meses para reunir una fuerza digna de enfrentarlos. El príncipe inca Cusi trato de conseguir el apoyo de las tribus vecinas pero la mayoría opto por quedarse al margen y ver quien resultaba vencedor, victoria que en ese momento parecía ser totalmente favorable a los chancas.[16] Solo los canas se aliaron a los incas y los ayamarcas a los chancas. Debido a esto Cusi realizó ayunos y oraciones en honor de Huiracocha e Inti para que protegieran su ciudad. Se dice que durante una de estas le dijeron que lo ayudarían en la batalla y después el seria el señor de muchas tierras.[17]

Por el lado de los chancas estos avanzaron a Cochacalla donde realizaron rituales y se prepararon para la batalla.

Asalto del Cusco[editar]

Expansión inca hasta 1438.

Sarmiento de Gamboa dice que los chancas lanzaron todas sus fuerzas contra la ciudad, llegando a traspasar sus murallas y entrar esta donde se produjo una feroz batalla casa por casa donde los habitantes de Cusco resultaron vitales, todos participaron en la defensa de sus hogares, destacan las historia a Chañan Curicoca una mujer que lucho tan bravamente que hizo retroceder a los soldados enemigos de su barrio.

Finalmente los chancas tuvieron que retroceder abandonando gran parte de sus suministros y tesoros. Se reagruparon en Ichupampa[18] donde recibieron los refuerzos de las tropas que volvían de las otras dos campañas. Mientras que las fuerzas de Cusi también se vieron reforzadas producto de que muchos pueblos vecinos se aliaron a él por su éxito en la defensa de Cusco.[1]

La batalla[editar]

En la llanura el comandante Astoy Huaraca envió un mensajero al príncipe Cusi a desafiarlo a enfrentarlo en campo abierto y que su derrota se debía a que tuvo que combatir en las estrechas calles cusqueñas. Prometió además que si se producía esa batalla en breve teñiría su lanza con su sangre. La respuesta del príncipe fue que él como hijo del Sol y guardián de Cusco jamás se sometería.[19]

Finalmente ambos ejércitos se encontraron en el llano y la batalla se inició con un fuerte choque de ambas fuerzas. Tras una larga lucha sin claro vencedor Cusi Inca Yupanqui decapitó con su hacha a ambos capitanes chancas y coloco sus cabezas en picas lo que desmoralizo a las tropas enemigas que rompieron filas y huyeron, los incas les persiguieron y masacraron sin piedad.[19] Cieza de León dice que en la batalla también murió Uscovilca,[11] dato improbable dado que este era ya una momia llevada en andas como reliquia y para moralizar a los guerreros.

Consecuencias[editar]

Tras la batalla Inca Yupanqui perdono a los demás caciques chancas y los volvió sus leales aliados y castigo a los pueblos que se habían aliado con sus enemigos.[20] Por otra parte el llano de Ichupampa, donde sucedió el sangriento enfrentamiento, paso a ser conocido desde entonces de otro modo, como Yahuarpampa (quechua: llanura de sangre).[21] Los cronistas dicen que todos los chancas y unos 30.000 incas (y aliados) cayeron ese día,[5] pero estimaciones más modernas reducen bastante aquellas cifras.[6]

Las fuentes varían sobre el destino del viejo Inca Viracocha. Para algunos sabedor de la victoria de su hijo se reconcilió con el y abdico nombrándole gobernante, otros dicen que Huiracocha siguió siendo Sapa Inca hasta el final de sus días en Caquia Sacsahuana.[22] Otros autores dicen que Cusi obligo a su padre a abdicar y cederle el trono, pasándose a llamar Pachacútec Yupanqui Cápac Intichuri, exiliando a su antecesor por el resto de su vida.[23]

En Cusco la victoria fue celebrada con ceremonias y fiestas pero tanto Viracocha como Urco no fueron recibidos en la ciudad por su cobardía. Cieza de León cuenta que Urco confabulo contra Cusi celoso de su éxito y planeo asesinarlo, en la conspiración también participo el padre de ambos, Urco ataco a Inca Yupanqui con un pequeño ejército cerca del río Tambo, en un encuentro conocido como batalla de Paca, Cusi sabedor de los planes de su medio hermano estaba preparado y le derroto y capturo, llevado al Cusco fue castigado por su traición y cobardía con la muerte.[24] Según algunos fue lanzado por el barranco del río Urubamba[24] pero otros dicen que fue descuartizado vivo.[23]

Los soldados de Pururauca[editar]

En la versión de Pachacuti Yamqui Salcamaygua quién dice que tras la huida de su padre y volviendo Cusi a Cusco a defenderla vio un mancebo blanco y hermoso en Callachaca y este le dijo: Hijo, yo os prometo en nombre del hacedor al que habéis llamado en vuestras tribulaciones, yo os digo que os oyó, y así será vuestra defensa y lo seréis victoriosos; pelead sin miedo. Tras eso el extraño desapareció, el príncipe volvió a su ciudad y reunió a hombres, mujeres y ancianos, todos los dispuestos a usar un arma se presentaron a la batalla, mientras un viejo consejero del Sapa Inca, Topa Huanchiri jefe de Coricancha ordeno hacer y armar como personas unas grandes figuras de piedra cerca del campo de batalla, llamadas Pururaucas, en el fragor de la lucha Cusi los confundió con cusqueños enviados por su padre y les grito: ¿Qué hacéis allí, hermanos? ¿Cómo es posible que en esta ocasión estéis allí, sentaditos?! Levantaos ¡, fue cuando las rocas se convirtieron en hábiles guerreros y salvaron una batalla que parecía perdida.[25]

Referencias[editar]

  1. a b c Pachacuti Yamqui Salcamaygua, 1968, pp. 297-298; B.Cobo, 1964, Lib.XII, cap.XVI, pp. 83-84; cap. X, pp. 75; Lib. XIII, cap. XII, pp. 161; cap. XV, pp. 182; J. Acosta, 1954, Lib. VI, cap. XXI, pp. 201; Garcilazo de la Vega, 1963, Lib. V, cap. XVIII, pp. 184.
  2. a b Julien, 2009: 215
  3. a b c Herrera Cuntti, 2006: 392
  4. a b Herrera Cuntti, 2006: 391
  5. a b c d Pachacuti Yamqui Salcamaygua, 1968, cap. X, pp. 27
  6. a b Federico Salas Guevara (2008). Historia de Huancavelica. Tomo I. Lima: Editorial San Marcos, Compañía de Minas Buenaventura, pp. 39. ISBN 978-9-97233-871-7.
  7. Herrera Cuntti, 2006: 390
  8. Herrera Cuntti, 2006: 393
  9. Cieza de León, 1943, cap. XXXVII y XLV, los presuntos capitanes de llamaron Huasco y Uasca, pp. 192
  10. J.H.Rowe, 1946, pp. 198; L.G.Lumbreras, 1969, pp.302
  11. a b De las otras campañas la primera al mando de los capitanes Malma e Irapa o Macma y Rapa, avanzó hasta Chichas en el sur de Bolivia, la segunda dirigida por Yanavilca y Teclovilca llego hasta donde los chiriguanos pero regresaron rápido a sus tierras tras la derrota y muerte de Uscovilca. (Cieza de León, 1943, cap. VI, pp. 15 y 27)
  12. Sarmiento de Gamboa, 1965, cap. XXVII, pp. 232; Betanzos, 1968, cap. VI, pp. 16; Cieza de León, 1943, cap. XLV, pp. 221
  13. a b Klauer, 2000: 27
  14. Sarmiento de Gamboa, 1965, cap. XXVII, pp. 232; Betanzos, 1968, cap. VI, pp. 16; Cieza de León, 1943, cap. XLV, pp. 221
  15. Betanzos, 1968, cap. Vi, pp.16-17; Cieza de León, 1943, cap. XLV, pp. 220; Sarmiento de Gamboa, 1965, cap. XXVI y XXVII. Sarmiento de Gamboa y Betanzos añaden a la lista a los mancebos Pata Yupanqui, Muru Uanca, Apo Yupanqui y Uxuta Urco Guaranga; criados de Cusi Inca Yupanqui y de sus amigos Vicaquirao, Apo Mayta y Quilliscachi Urco Huaranga.
  16. Sarmiento de Gamboa, 1965, cap. XXVI, pp.232; Betanzos, 1968, cap. Vi, pp.17
  17. Cieza de León, 1943, cap. XLV, pp. 220, contrariando la versión de Betanzos, 1968, cap. VII, pp. 19, dice que tras la promesa de Cusi de dar "tierras" y "privilegios" a quienes le ayudaran gente de distintas regiones se les unieron.
  18. Sarmiento de Gamboa, 1965, cap. XXVII, pp. 232
  19. a b Sarmiento de Gamboa, 1968, cap.X, pp. 28
  20. Sarmiento de Gamboa, 1965, cap. XXVII, pp. 234; Pachacuti Yamqui Salcamaygua (1968, pp. 297) dice que la batalla final se dio inmediatamente después de la batalla del Cusco en un lugar llamado Quiachilli; Murrúa (1962, cap. XIX, pp. 16) y Cabello Valboa (1951, cap. XIV, pp. 299) dicen detrás de Yahuira.
  21. Herrera Cuntti, 2006: 394
  22. Sarmiento de Gamboa, 1965, cap. XXXVIII, pp. 242.
  23. a b Inca Pachacútec. Cap. II. Serie Dinastías.
  24. a b Pachacútec Inca Yupanqui
  25. Pachacuti Yamqui Salcamaygua, 1968, cap. VIII, pp. 21; Cieza de León, 1943, cap. XLV, pp. 221

Bibliografía[editar]

  • Acosta, Padre José de (original de 1590, edición de 1954). Historia natural y moral de las Indias. Edición digital a partir de Obras del P. José de Acosta, Madrid, Ediciones Atlas.
  • Betanzos, Juan de (original de 1551, edición de 1968). Suma y narración de los incas. BAE, Madrid.
  • Cabello Valboa, Miguel (original de 1576-1586, edición de 1951). Miscelánea Antártica: una historia del Perú antiguo. Lima: Instituto de Etnología, Facultad de Letras, Universidad Nacional Mayor de San Marcos.
  • Cieza de León, Pedro (original de 1548-1550, edición de 1943). Del Señorío De Los Incas. Solar, ediciones Argentinas.
  • Cobo, Fray Bernabé (original de 1653, edición de 1964). Historia del Nuevo Mundo. Madrid: Ediciones Atlas. Visión de la obra. Fondo antiguo de la Universidad de Sevilla.
  • Garcilaso de la Vega, Inca (original de 1609, edición de 1963). Comentarios Reales de los Incas. Ministerio de Instrucción Social, Montevideo.
  • Herrera Cuntti, Arístides (2006). Divagaciones históricas en la web. Libro II. Chincha, Perú: Biblioteca Nacional del Perú. ISBN 978-9972-2908-2-4.
  • Julien, Catherine (2009). Reading Inca History. Iowa City: University of Iowa Press. ISBN 0-87445-725-5.
  • Klauer, Alfonso (2000). Tahuantinsuyo: el cóndor herido de muerte. Lima: Nueva Historia, ISBN 9972-817-05-9.
  • Lumbreras, Luis G. (1969). De los Pueblos, las Culturas y las Artes del Antiguo Perú. Moncloa-Campodónico, Editores Asociados, Lima.
  • Murúa, Martín de (original de 1613, edición de 1962). Historia general del Perú, origen y descendencia de los Incas. Madrid.
  • Pachacuti Yamqui Salcamaygua, Juan de Santa Cruz (original de 1613, edición de 1968). Relación de antigüedades deste reyno del Perú. Biblioteca de Autores Españoles, Madrid, Ediciones Atlas.
  • Rowe, John Howland (1946). "Inca Culture at the Time of the Spanish Conquest", en Julian H. Steward, Handbook of South American Indians. Vol. II. Washington D.C.: Smithsonian Institution, 1946-1950.
  • Sarmiento de Gamboa, Pedro (original de 1572, edición de 1965). Historia de los Incas (Segunda parte de la Historia General Llamada Indica). Biblioteca de Autores Españoles, Madrid: Ediciones Atlas.