Bandera del Imperio otomano

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El Sheij el-islam declarando la Yihad contra los Aliados de la I Guerra Mundial en 1914,[1] con banderas otomanas situadas en frente del podio.

El término Bandera Otomana hace referencia a todas y cada una de las banderas usadas por los Sultanes de la Dinastía Otomana. Varias fueron las banderas empleadas durante la existencia del Imperio otomano. El Sultán, además, hizo uso de banderas distintas en distintos actos de estado. Dada la complejidad de la organización política y social del Imperio Otomano, a lo largo de gran parte de su historia, no hubo una única bandera nacional, hasta 1844, año en que, como parte de las Tanzimat o reformas, surgió la primera bandera nacional del Imperio Otomano. Dicha bandera, que contaba con una estrella de cinco puntas y con una media luna, también formaba la base de la que en aquel entonces era la bandera de la República de Turquía.

Banderas del gazi al emperador (1299-1453)[editar]

Los años iniciales del Imperio en los que se definió como tal fue un periodo que concluyó con la toma de Constantinopla en 1453. Osmán I, un gazi señor de la guerra en Sogut y fundador del Imperio Otomano fue aclamado kan de la Kayıhan en 1299 y fue este título el que mantuvo hasta su muerte, estableciendo la piedra angular sobre la que se edificó el imperio. Este título lo heredó de su padreErtugrul, que a su vez lo había heredado de su padre Suleyman Shah, que lo heredó de su padre Kayaalp y así nos remontamos a los tiempos en los que los Kayihan fueron una tribu errante de los oguces nómadas que habitaron en los alrededores del Monte Kan Tengri.

Su hijo Orhan I se vio a sí mismo como diferente, vio al estado que había heredado de su padre como un sucesor del Imperio (Bizantino) de Occidente, e incluso contrajo matrimonio con una princesa bizantina. La bandera que él empleó combinaba la bandera bizantina de los Palaiologos con la del Kayihan kanado, remplazando la bizantina con Kayi tamga.

El nieto de Osman Murad I, que gozó del nivel de legitimidad romana con el que había soñado su padre, se forjó una nueva identidad para sus dominios y dio un giro a la política del mismo, deshaciéndose de toda reivindicación del Romano para lograr legitimidad o afiliaciones tribales y fundar así el Imperio otomano. ¿Por qué el rojo fue el color idóneo para expresar todo esto? tal vez nunca sepamos la respuesta. No hay relación ninguna con los colores de las tribus tradicionales (blanco y oro) o colores más populares túrquicos (normalmente azul, blanco y oro). Podría deberse a que era el color asociado a los romanos y él no quería deshacerse de las aspiraciones romanas de forma tan tajante. El rojo pudo haber sido su color preferido, como el de Napoleón y la raya verde en la bandera italiana.

Banderas de la Sublime Puerta (1453-1793)[editar]

La bandera original cambió ligeramente, la media luna de oro apenas se apreciaba a simple vista. Ya en el s. XVIII esto empezó a ser una enseña más rectangular que triangular pero permaneció intacta, diríamos. El oro es auténtico oro de seda dorada tejida y en lugar de esta tela blanca en oposición a la amarilla pintada anterior, como símbolo de que cualquiera no está al alcance de semejante lujo.

La media luna era un símbolo antiguo de Bizancio y Constantinopla y mientras esta fue una razón importante para adoptar el símbolo como si fuera otomano, no fue la única razón. En algunos clanes y reinos turcos, los símbolos con forma de media luna eran muy habituales. La media luna era muy popular en Persia, origen de casi toda la cultura otomana no romana en ese tiempo y cabía destacar su parecido a la del clan Kayi tamga del que Osman descendía y el kanado del que el estado otomano apareció. La media luna para el Imperio Otomano fue, por tanto, un mensaje de fuerza así como un símbolo apropiado, uniéndose de este modo el pasado con el futuro.

Con el control de Constantinopla y el Bósforo se presentaron nuevas oportunidades y amenazas procedentes de Venecia y Génova, que temían por sus intereses y colonias en el Ege y el Mar Negro. Los otomanos se vieron en la necesidad de tener una flota potente y una marina mercante, por ello impulsaron una serie de reformas. Estas incluían banderas de identificación naval, banderas para reconocer los barcos que daban órdenes y toda una serie de enseñas mercantes basadas en la religión, cada una de ellas tratada de forma diferente por la legislación. El sistema naval también tenía banderas para barcos individuales y capitanes de fragata, aunque éstas no eran consideradas banderas "otomanas".

Los judíos y los cristianos del Imperio estaban sometidos a un gravamen adicional. Sin embargo, como miembros del millet de los "romanos", los cristianos ortodoxos tenían ciertos derechos y privilegios que los católicos no tenían y por motivos religiosos los judíos fueron los únicos que querían comprometerse en determinadas actividades financieras.

Los católicos se llevaron la peor parte, pues pagaban impuestos como los demás no musulmanes, sin beneficios o privilegios. En cualquier caso, no trajo descontento esta situación porque gran parte de los católicos dedicados al comercio bajo el yugo del Imperio Otomano vivían bajo su propia administración en la República de Ragusa. Tan sólo unos pocos mercaderes albanos de Durrës o (posteriormente) croatas de Split se sintieron bajo esta categoría.

Mientras que todo esto parece hoy muy discriminatorio, era en verdad un sistema mucho más justo que el que existía en el resto de los Balcanes. Pese a estas reglas, la nobleza se veía muy presionada a la hora de evitar que sus siervos huyeran de territorio imperial.

Con la conquista de Siria y Egipto, se puso de manifiesto la necesidad de una nueva bandera. El Sultán ya no era sucesor romano en la práctica totalidad del territorio cristiano, aunque sí que era el Sultán de Egipto y Califa del Islam. Así fue que la cruz del Bizantino fue suprimida y un disco de color verde, color del Islam, se puso sobre la bandera imperial. Se mantuvo asimismo el motivo de las numerosas media lunas aunque fue reducido a tres y sobre el disco, ahora se representaban los tres títulos y los tres continentes que la casa de Osman regía: Egipto en África, el Califato en Asia y Rum en Europa.

Reforma y declive (1793-1923)[editar]

Tras las Tanzimat o Reformas (1844-1923)[editar]

La bandera de la armada otomana se confeccionó sobre el rojo ya que éste estaba ligado a las instituciones seculares y el verde a las religiosas, obedeciendo a las reformas de Nueva Orden. Todas las instituciones religiosas quedaron bajo la batuta del Estado y mientras el emperador seguía siendo califa y abarcando el poder religioso, el sultanato se iba secularizando a sí mismo. La flota militar se sometió a una serie de reformas de modernización radical pero nada en comparación con el ejército.

El ejército fue completamente reestructurado. El cuerpo de los jenísaros fue disuelto y muchos de sus miembros incluso asesinados por oponerse a la modernización. Esto trajo consigo la aparición de una nueva enseña, sin color, sin huellas religiosas, al estilo de los ejércitos europeos de aquel entonces, siendo una bandera bicolor que contenía los dos, ya oficiales, colores otomanos.

Si nos adentramos en las reformas de Nueva Orden, el Imperio fue centralizado y todos los sub-sultanatos, terrenos de pashas, beys y emiratos quedaron abolidos, incluido el Sultanato Otomano. Por tanto, se diseñó una nueva bandera para sustituir todas aquellas enseñas por una única bandera nacional. El resultado fue una bandera roja y blanca con la media luna y la estrella, precursora de la bandera turca moderna. La secularización trajo la igualdad de todas las religiones ante la ley, eliminando así la compleja jerarquía de religiones en lo que al pago de impuestos y persecuciones comerciales se refiere, esto es, una bandera roja únicamente pasó a ser la bandera civil de todos los súbditos otomanos.

Similitudes con la bandera de la República de Turquía[editar]

La bandera actual de la República de Turquía tras la Ley de la Bandera Turca del 29 de mayo de 1936.

Tras la caída del Imperio Otomano como consecuencia de la I Guerra Mundial y la fundación de la República de Turquía que antecedió a la Guerra de Independencia Turca, el nuevo estado turco mantuvo la última enseña de 1844 del Imperio Turco, pero la estandarizó. La bandera de Turquía lleva, sobre fondo rojo, la media luna blanca y una estrella de cinco puntas con proporciones geométricas definidas, establecidas amén de reguladas por la Ley de la Bandera Turca (en turco: Türk Bayrağı Kanunu) desde 1936.

Estandarte personal del Sultán[editar]

La insignia imperial representaban la tughra del sultán, a menudo sobre fondo rosa o brillante. El color del Islam es el verde y por esto muchas enseñas otomanas eran verdes oscuro (tanto las banderas sencillas en verde, como las que portaban la estrella y la media luna en blanco o amarillo).

Imperial standard of the Ottoman Sultan.svg
Naval standard of the Ottoman Sultan.svg
Estandarte del Sultán Otomano.[2]
(Finales siglo XIX-1923)
* Estandarte del Sultán.
(Cada sultán tuvo su propio Tughra)
* Versión usada por la Armada Otomana.

Muchas insignias reales reflejan la espada legendaria Zulfikar. Al igual que la de 1862, la bandera del Sultán era verde con siete líneas finas y horizontales de color rojo.

Astas de las banderas[editar]

Las astas de las banderas se decoraban a menudo con una media luna, la cabeza de un lobo, el rabo de un caballo o una caja del Qur'an. Asimismo, dichos estandartes venían siempre acompañados de una serie de banderitas, banderines, iconos y demás elementos con significado simbólico (por ejemplo, los jenísaros solían desfilar con sus calderos).

Referencias[editar]

  • Catalan Atlas, Cresques Abraham 1375
  • Topkapı Museum, Flag Exhibit, Istanbul
  • Ottoman Painted Miniatures, Turkish Ministry of Culture
  • Portolan Chart, Petrus Roselli, 1466
  • Portolan Chart, Albino de Canepa, 1489
  • Flags of the World, Ottoman Empire

Otros enlaces[editar]