Baldomero Fernández Moreno

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Baldomero Fernández Moreno
BaldomeroFMoreno.jpg
Nacimiento 15 de noviembre de 1886
San Telmo, Buenos Aires, Flag of Argentina.svg Argentina
Defunción 7 de junio de 1950 63 años
Nacionalidad argentino
Ocupación poeta, médico rural

Baldomero Fernández Moreno (San Telmo, Buenos Aires, Argentina, 18861950) fue un poeta argentino y médico rural. Su poesía, universal y hondamente nacional al mismo tiempo, ha inmortalizado la estética de los barrios porteños y la cálida placidez de las provincias y sus características rurales.

Su soneto más recordado es «Setenta balcones y ninguna flor». Cabe mencionar también «Una estrella», «El poeta y la calle» y «La vaca muerta», o sus libros de poemas Versos de Negrita, Intermedio provinciano y Ciudad.

Biografía[editar]

Baldomero Eugenio Otto Fernández Moreno nació el 15 de noviembre de 1886 en la ciudad de Buenos Aires, Argentina, primogénito del comerciante Baldomero Fernández, natural de Bárcena de Cícero, Cantabria, y de Amelia Moreno, de Bocígano, Guadalajara.[1] [2]

En 1892 partió con su familia a Bárcena de Cícero. En 1897 su padre regresó a Buenos Aires y entre 1898 y 1899 vivió en Madrid en casa de unos tíos.[2] [nota 1]

Partió con su familia de Barcelona rumbo a Buenos Aires en el Cataluña, reuniéndose en Montevideo con su padre y su tío el médico cirujano Avelino Gutiérrez, Profesor Titular de Anatomía de la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires y Director del Hospital Español de Buenos Aires.[2]

Tras cursar los primeros dos años de estudios secundarios en el Liceo Ibérico Platense, en 1902 pasó al Colegio Nacional de Buenos Aires (momentáneamente llamado Colegio Nacional Central), donde los terminaría, y al que le dedicaría años más tarde la Elegía al Colegio Nacional Central. En esos años escribió sus primeros poemas. Influenciado por Avelino Gutiérrez y el médico español José María Carrera, en 1904, con 17 años de edad, ingresó a la Facultad de Medicina.[2]

En 1906 efectuó prácticas en la Asistencia Pública de La Plata (Buenos Aires) y entre 1910 y 1914 en el Hospital Español. En esos años publicó algunos versos en El Diario Español. En 1912 se doctoró con su tesis Tratamiento de las Fístulas y Artritis Tuberculosas por la Pasta de Sub-Nitrato de Bismuto, apadrinada por el doctor Ángel Gutiérrez, Jefe del Servicio de Ginecología y Cirugía General de Mujeres del Hospital Español, y dedicada a su familia, al Director del Hospital Español José Badía y a Avelino Gutiérrez.[2]

Ese mismo año se instaló para ejercer en la ciudad de Chascomús (Buenos Aires). En octubre visitó la ciudad el poeta Belisario Roldán quien lo recomendó al médico Fernando Álvarez, hermano de José Sixto Álvarez (alias Fray Mocho), el director de la revista Caras y Caretas, pero las poesías que envió no fueron publicadas. Dos años despues se trasladó a Catriló (La Pampa).[2]

Luego de unos meses regresó a Buenos Aires. Allí continuó escribiendo y ejerciendo como médico en el barrio de Floresta. En 1915 publicó con la ayuda de su amigo Nicanor Newton su primer libro, Las iniciales del misal, dedicado a Rubén Darío. Un año después publicó Intermedio provinciano y Cuidad y en 1917 se instaló brevemente en Huanguelén, Partido de Coronel Suárez (Buenos Aires).[2]

En enero de 1919 casó con Dalmira López Osornio, Negrita, oriunda de Chascomús, y el 26 de noviembre nació su primer hijo, César, que inspiraría su libro El hijo. En 1920 regresó a Buenos Aires y trabajó en el Servicio de Dermatología del Hospital Español, dirigido por el doctor Pedro Baliña, pero en 1924, a los 38 años y tras 20 años en la profesión abandona la práctica de la medicina para dedicarse a la poesía. En 1926 nació su hija Dalmira, que moriría al año.[2]

En noviembre de 1928 integró la primer Comisión Directiva de la Sociedad Argentina de Escritores.[nota 2] Continuó escribiendo y trabajando como profesor de literatura en el Colegio Nacional Mariano Moreno y de historia en la Escuela Nacional de Comercio N° 4. En 1936 publicó el Romance a mis chapas de médico.[2]

En 1937 murió a los diez años su tercer hijo, Ariel, por difteria, lo que lo sumió en la depresión, que se reflejó en su libro Penumbra, publicado ese mismo año.[nota 3] En 1938 obtuvo el Premio Nacional de Poesía por sus Dos poemas, Romances y Seguidillas. [2]

Tuvo dos hijos más (Manrique y Clara) y el 30 de mayo de 1945 nació su primera nieta, Marcela Fernández Moreno, que inspiraría su Libro de Marcela (1946). Pero la depresión no lo había abandonado: entre 1942 y 1946 había concurrido a una clínica psiquiátrica de Floresta, permaneciendo internado algún tiempo, pero su cuadro empeoró. En 1949 tuvo un accidente cerebrovascular y un segundo el 7 de julio de 1950 que le ocasionó la muerte, en su casa de Francisco Bilbao 2384, barrio de Flores. Fue sepultado en el cementerio de Chascomús. Una calle de Buenos Aires lleva su nombre uno de sus sonetos está inscripto en la cara sur del Obelisco.[2]

Obra[editar]

  • Las iniciales del misal (1915)
  • Ciudad (1917)
  • Por el amor y por ella (1918)
  • Campo argentino (1919)
  • Versos de Negrita (1920)
  • Nuevos poemas (1921)
  • Canto de amor, de luz y de agua (1922)
  • Mil novecientos veintidós (1922)
  • El hogar en el campo (1923)
  • Aldea española (1925)
  • El hijo (1926)
  • Décimas (1928)
  • Último cofre de Negrita (1929)
  • Sonetos (1929)
  • Cuadernillos de verano (1931)
  • Dos poemas (1935)
  • Seguidillas (1936)
  • Romances (1936)
  • Continuación (1938)
  • Yo, médico; yo, catedrático (1941)
  • Buenos Aires: ciudad, pueblo, campo (1941)
  • Tres poemas de amor (1941)
  • Sonetos cristianos (1942)
  • San José de Flores (1943)
  • La mariposa y la viga (1947)

Características[editar]

Sus versos son cuidados y sencillos. Tenía un especial cuidado de la palabra, una lírica permanentemente emotiva.

No hacía distinción entre una realidad poética y otra que no lo fuera. Siempre consideró que si el hombre se permite ser poeta, todo lo que mira puede transmutarlo en poesía. Consideraba que podía ser poesía tanto una mata de hierba como una vereda en la ciudad o en el campo, un molino, o las vísceras del cuerpo humano.

Autores seguidores de su obra[editar]

Tanto Jorge Luis Borges como Ezequiel Martínez Estrada han examinado la mirada poética de Baldomero para captar la realidad urbana o rural.

Según Borges, Buenos Aires fue «vista para siempre» en algunos de sus versos. Examinó al autor citando este breve poema:Uno de los que se

sintierón inspirados por su obra también fué Mario Benedetti que sin rubor declaró que fué como su maestro aún sin conocerlo, pero su obra se le presentó

reveladora para la poesía que el buscaba.

Ocre y abierto en huellas, el camino
separa opacamente los sembrados.
Lejos, la margarita de un molino.

que por su paradigmática y mágica sencillez, nos descubre la provincia y la pampa en breves trazos.

Ezequiel Estrada, autor de Radiografía de la pampa, dedicó páginas al poeta, en las cuales lo señala como «el primer autor que en nuestro medio focaliza en el centro de su obra, sin preocuparse del mundo literario que lo circunda». Fernández Moreno —expresa— es al mismo tiempo el poeta de Buenos Aires y el de nuestros campos y pueblos.

Leopoldo Lugones también se mostró admirador de su obra.

Premios y distinciones[editar]

Gran Premio de Honor de la SADE 1949

Referencias[editar]

Notas[editar]

  1. En Bárcena de Cicero existe una biblioteca pública llamada Baldomero Fernández Moreno. En recuerdo de esta estancia escribió años más tarde Aldea española (1923) y La patria desconocida (1943). [1]
  2. Presidida por Leopoldo Lugones, secundado como vicepresidente por Horacio Quiroga, estaba integrada por Samuel Glusberg, Manuel Gálvez, Rafael Alberto Arrieta, Enrique Banchs, Jorge Luis Borges, Leónidas Barletta, Arturo Capdevila, Nicolás Coronado, Baldomero Fernández Moreno, Roberto Gache, Alberto Gerchunoff, Arturo Giménez Pastor, Roberto Fernando Giusti, Víctor Juan Guillot, Enrique Larreta, Roberto Ledesma, Carlos Alberto Leumann, Ezequiel Martínez Estrada, Alvaro Melián Lafinur, Félix Lima, Pedro Miguel Obligado y Ricardo Rojas.
  3. Fue tratado por el médico psiquiatra, neurólogo y escritor Arturo Ameghino, sucesor de José Tiburcio Borda al frente de la Cátedra de Psiquiatría de la Universidad de Buenos Aires.

Enlaces externos[editar]

Biografía de Baldomero Fernández Moreno

Bibliografía[editar]

  • Fernández Moreno, Baldomero: Vida. Memorias de Fernández Moreno. Editorial Guillermo Kraft. Buenos Aires, 1957.
  • Fernández Moreno, Baldomero: Yo, médico. Yo catedrático. Ediciones Anaconda. Buenos Aires, 1941.
  • Fernández Moreno, Baldomero: Antología 1915-1940. Espasa Calpe Argentina. Buenos Aires, 1941.
  • Fernández Moreno, Baldomero: Vida y desaparición de un médico. Editorial Kapelusz. Buenos Aires, 1968.
  • Fernández Moreno, Baldomero: Penumbra. Libro de Marcela. Editorial Losada. Buenos Aires, 1951.
  • Fernández Moreno, Baldomero: Guía caprichosa de Buenos Aires. Editorial Universitaria de Buenos Aires. Buenos Aires, 1965.
  • Fernández Moreno, Baldomero: Elegía de Alondra. Poemas inéditos. Seix Barral. Buenos Aires, 1998.
  • Las cien mejores poesías de Fernández Moreno. Serie del siglo y medio. Editorial Universitaria de Buenos Aires. Buenos Aires, 1961.
  • Fernández Moreno, Baldomero: Tratamiento de las Fístulas y Artritis Tuberculosas por la Pasta de Sub-Nitrato de Bismuto. La Ciencia Médica. Buenos Aires, 1912.
  • Fernández Moreno, Baldomero: San José de Flores. En Cuadernos de Buenos Aires, Vol. XXII, Municipalidad de la Ciudad de Buenos Aires, 1963.
  • Fernández Moreno, César: Introducción a la poesía. Fondo de Cultura Económica. Buenos Aires, 1962.
  • Fernández Moreno, César: Introducción a Fernández Moreno. EMECÉ. Buenos Aires, 1956.
  • Fernández Moreno, Clara: El día de la vida. Ediciones Botella al Mar. Buenos Aires, 1984.
  • Borges, Jorge Luis: Veinticinco años después de las iniciales del misal. Emecé Editores. Buenos Aires, 2000.