Obelisco de Buenos Aires

De Wikipedia, la enciclopedia libre
Saltar a: navegación, búsqueda
Obelisco de Buenos Aires
Obelisco en Buenos Aires.JPG
Edificio
Coste 200.000 m$n
Localización Plaza de la República, Avenida Corrientes 1051, Bandera de Ciudad de Buenos Aires Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Bandera de Argentina Argentina
Propietario Bandera de Ciudad de Buenos Aires Ciudad Autónoma de Buenos Aires
Uso(s) Mirador
Coordenadas 34°36′11″S 58°22′54″O / -34.603075, -58.381653


Coordenadas: 34°36′11″S 58°22′54″O / -34.603075, -58.381653
Construcción
Inicio 20 de marzo de 1936
Estimación de finalización 23 de mayo de 1936
Dimensiones
Altura de la última planta 67,5 m
Número de ascensores ninguno
Equipo
Ingeniero estructural Alberto Prebisch
Contratista Siemens
[Editar datos en Wikidata]

El Obelisco de Buenos Aires es un monumento considerado un ícono de la ciudad de Buenos Aires, construido en 1936 con motivo del cuarto centenario de la fundación de la ciudad. Está emplazado en la Plaza de la República, en la intersección de las avenidas Corrientes y 9 de Julio. Fue declarado Monumento Histórico Nacional.

Historia[editar]

El obelisco en plena construcción.
Plaza de la República el 20 de junio de 1936, Día de la Bandera.
Obreros retiran las placas de piedra del Obelisco. (ca. 1938)

En el solar donde hoy se encuentra el Obelisco estaba emplazada la iglesia dedicada a San Nicolás de Bari, que se decidió demoler para la construcción de la Avenida 9 de Julio. En la torre de esa iglesia fue izada oficialmente por primera vez en Buenos Aires, en 1812, la bandera argentina. Dicha circunstancia se recuerda en una de las inscripciones del lado norte del Obelisco.

Se decía que el bloque radical de las cámaras presentaría un proyecto para que en ese lugar se erigiera el monumento a Hipólito Yrigoyen. Pero, el 3 de febrero de 1936, a 400 años de la denominada "primera fundación de Buenos Aires", el intendente Mariano de Vedia y Mitre, nombrado en la presidencia de Agustín Pedro Justo, firmó un decreto que generaría enconadas polémicas, para la ejecución de una obra de carácter extraordinario, que señale al pueblo de la República la verdadera importancia de aquella efeméride. Que no existe en la ciudad ningún monumento que simbolice el homenaje de la Capital de la Nación entera[1] . Se le encargó entonces al arquitecto Alberto Prebisch la construcción de un obelisco que se realizó en solo sesenta días: la obra comenzó el 20 de marzo de 1936 y fue inaugurada el 23 de mayo de ese año.[2]

Alberto Prebisch fue uno de los principales arquitectos del modernismo argentino y autor también del vecino Teatro Gran Rex. Con respecto al motivo de la forma del monumento Prebisch dijo:

Se adoptó esta simple y honesta forma geométrica porque es la forma de los obeliscos tradicionales... Se le llamó Obelisco porque había que llamarlo de alguna manera. Yo reivindico para mi el derecho de llamarle de un modo más general y genérico «Monumento».

La construcción estuvo a cargo del consorcio alemán G.E.O.P.E. - Siemens Bauunion - Grün & Bilfinger, el cual finalizó la obra en el tiempo récord de 31 días, para la que empleó a 157 obreros. Maximizando el aprovechamiento del tiempo se utilizó cemento Incor de endurecimiento rápido y se fue construyendo el monumento por secciones de 2 metros para facilitar el volcado del hormigón. Para su construcción, que costó 200.000 pesos moneda nacional, se utilizaron 680 m³ de cemento y 1360 m² de piedra blanca Olaen de Córdoba.

El tendido de la línea B de subterráneos favoreció la construcción del monumento, pues facilitó la colocación de los cimientos sobre los túneles formándose la base de hormigón de 20 m de lado y 1,50 m de altura sobre vigas de 1,80 m de alto que se apoyan en los costados sobre zapatas del mismo material de 1,20 m de alto y de 3 m y 4 m de largo respectivamente. La losa plana del techo del túnel del subte permite el paso de la losa de fundación del obelisco. Durante la obra, el obrero italiano José Cosentino cayó en una de las bóvedas del cimiento y murió.[3]

El 20 de febrero de 1938, Roberto M. Ortiz sucedió a Agustín Pedro Justo, y designó como nuevo intendente de la ciudad a Arturo Goyeneche.

En la noche del 20 al 21 de junio de 1938, al día siguiente de haberse realizado en el lugar un acto público con la presencia del presidente Ortiz, se produjeron algunos desprendimientos del revestimiento de piedra que destruyeron las gradas donde el día anterior se agrupaban los abanderados de colegios primarios y secundarios de la ciudad durante el acto.[2] Para terminar con el peligro de que nuevas placas de piedra pudiesen caerse, fueron reemplazadas por revoque de cemento en el que se imitó el dibujo de las lajas, que fue pintado con 620 litros de látex.[3] Al quitarse las lajas no se tuvo en cuenta que se retiró una leyenda que decía «Alberto Prebisch fue su arquitecto».[4]

Inmediatamente después de su construcción, el obelisco se tornó en centro de las burlas y protestas de los porteños. Tres años después de su inauguración, en junio de 1939, el Concejo Deliberante sancionó la demolición del Obelisco por Ordenanza Nº 10.251, por 23 votos contra tres, aduciendo razones económicas, estéticas y de seguridad pública. Pero la ordenanza fue vetada por el intendente Goyeneche, y no prosperaron otras tentativas por derribarlo. [4]

La estructura del mismo, basada en la estética racionalista, generó más de una polémica entre los partidarios de la renovación de la ciudad y los sectores más tradicionalistas. Actualmente ya se lo considera como un ícono de la ciudad.

El Obelisco es frecuentemente utilizado como punto de reunión de diversas manifestaciones, las que abarcan también las avenidas 9 de julio y Corrientes que lo rodean, hecho similar al que ocurre en Plaza de Mayo.

Fue escenario de numerosas anécdotas y hechos insólitos. En 1939 alguien colocó en la cima de la estructura una bandera argentina. Pocos meses después, un joven amenazó con arrojarse al vacío si no se le conseguía un trabajo. En varias oportunidades se aprovechó la enorme estructura de distintas maneras: en 1973 se lo decoró como árbol de Navidad. En 1975 se colocó un anillo giratorio en el cuarto inferior de su altura, con las inscripciones «El silencio es salud» y «Mantenga limpia Buenos Aires».[4]

En 1987 se lo rodeó con una reja para impedir las inscripciones en sus paredes. En 1998, activistas de Greenpeace violaron el acceso y desplegaron desde la punta un cartel con la leyenda «Salven el clima».[4]

Entre las muchas intervenciones, el 1° de diciembre de 2005 apareció completamente cubierto por un preservativo de color rosado, en conmemoración del Día Mundial de la Lucha contra el SIDA.

El 20 de septiembre de 2007,[5] conmemorando los 150 años de las relaciones bilaterales entre Argentina y Alemania, el amaneció cubierto con una tela de 60 m² con los colores de las banderas de esos países. Además se ajustó un nuevo sistema complementario de iluminación que fue donado por la embajada de Alemania y empresas de ese país (Allianz, Osram y Siemens) que apoyaron la celebración.

Descripción[editar]

Su altura es de 67,5 m, y de estos 63 m son hasta la iniciación del ápice, que es de 3,5 m por 3,5 m. La base tiene 6,80 m de lado.

Tiene una sola puerta de entrada (en el lado oeste) y en su cúspide hay cuatro ventanas, con persianas metálicas, a las que sólo se puede llegar por una escalera marinera de 206 escalones con 7 descansos cada 8 m y uno a 6 m.[3]

La punta es roma; mide 40 cm y culmina en un pararrayos que no logra verse por la altura, cuyos cables corren por el interior del monumento. Existe una caja de hierro empotrada que según se dice guarda una foto del jefe de máquinas de la construcción, y una carta destinada a quienes lo demuelan.[6]

Inscripciones en sus frentes[editar]

Frente norte Frente oeste Frente sur Frente este Poema
Frente norte Frente oeste Frente sur Frente este
En este sitio
en la torre de San Nicolás
fue izada por primera vez
en la ciudad
la Bandera Nacional
el XXIII de agosto de
MDCCCXII.
Capital Federal
Ley dictada por el Congreso Nacional
el XX de septiembre de MDCCCLXXX
a iniciativa del Presidente
Nicolás Avellaneda
Decreto del Presidente Julio A. Roca
VI de diciembre de MDCCCLXXX.
Segunda Fundación por
Juan de Garay
XI de junio de MDLXXX.
Buenos Aires
a la República

En el IV Centenario de la fundación
de la ciudad por
Don Pedro de Mendoza.
II de Febrero de MDXXXVI.
Poema de Baldomero Fernández Moreno inscripto sobre el frente sur.

En el frente que da al lado sur, en su base, en un muy pequeño rectángulo, se encuentra escrito este soneto de Baldomero Fernández Moreno, que escribió durante una cena de homenaje en el Alvear Palace Hotel a Prebisch (según la anécdota lo escribió en una servilleta y se lo entregó a su esposa).[7]

El Obelisco
¿Donde tenía la ciudad guardada
esta espada de plata refulgente
desenvainada repentinamente
y a los cielos azules asestada?
Ahora puede lanzarse la mirada
harta de andar rastrera y penitente
piedra arriba hacia el Sol omnipotente
y descender espiritualizada.
Rayo de luna o desgarrón de viento
en símbolo cuajado y monumento
índice, surtidor, llama, palmera.
La estrella arriba y la centella abajo,
que la idea, el ensueño y el trabajo
giren a tus pies, devanadera.

Imágenes[editar]

Imagen panorámica de la Avenida 9 de Julio en donde se puede ver el Obelisco.
Imagen panorámica de la Avenida 9 de Julio en donde se puede ver el Obelisco.

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. Cronista Mayor de Buenos Aires, año 6 n° 46. Publicación del Instituto Histórico de la Ciudad de Buenos Aires, junio de 2004.
  2. a b Julio A. Luqui Lagleyze, Plazas de Buenos Aires, Revista Todo es Historia, Nro 90, noviembre de 1974
  3. a b c Quisieron Tirarlo abajo, lo salvaron y hoy cumple 75 años. Diario Clarín, 21/05/2011.
  4. a b c d El obelisco, Arcón de Buenos Aires
  5. El Obelisco amaneció embanderado con los colores argentinos y alemanes. Diario Clarín, 20/09/07
  6. Zigiotto, Diego M. (mayo de 2009). Las mil y una curiosidades del Cementerio de la Recoleta (1ª edición edición). Grupo Editorial Norma. p. 202. ISBN 978-987-545-539-9. 
  7. Elisa Casella de Calderón (1986). Calle Corrientes, su historia en cinco barrios. Revista Buenos Aires nos cuenta n° 7, segunda edición. ISBN 987-9473-00-0. 

Fuentes consultadas[editar]

  • Elisa Casella de Calderón (1986). Calle Corrientes, su historia en cinco barrios. Revista Buenos Aires nos cuenta n° 7, segunda edición. ISBN 987-9473-00-0. 

Enlaces externos[editar]