Alozaina

De Wikipedia, la enciclopedia libre
Saltar a: navegación, búsqueda
Alozaina
Municipio de España
Flag of Alozaina Spain.svg
Bandera
Escudo de Alozaina.svg
Escudo
Alozaina
Alozaina
Ubicación de Alozaina en España.
País Flag of Spain.svg España
• Com. autónoma Flag of Andalucía.svg Andalucía
• Provincia Flag Málaga Province.svg Málaga
• Comarca Sierra de las Nieves[1]
Ubicación 36°43′33″N 4°51′29″O / 36.725833333333, -4.8580555555556Coordenadas: 36°43′33″N 4°51′29″O / 36.725833333333, -4.8580555555556
• Altitud 386 msnm
Superficie 33,85 km²
Población 2206 hab. (2013)
• Densidad 65,17 hab./km²
Gentilicio Pecheros
Código postal 29567
Alcalde Antonio Pérez Rueda (PSOE)
Sitio web http://www.alozaina.es
Alozaina.svg
Localización de Alozaina respecto a la provincia de Málaga.
Fuente: IAE - SIMA
[editar datos en Wikidata ]
Vista de Alozaina desde la carretera a Casarabonela.

Alozaina es un municipio español de la provincia de Málaga, Andalucía. Está situado entre Tolox, Yunquera y Casarabonela, en las estribaciones de la Sierra de las Nieves en su transición hacia la Hoya de Málaga. La Sierra de las Nieves se sitúa entre dos reservas de la biosfera, en ella alberga el 34% de las especies amenazadas de Málaga y la mitad de las que están en peligro de extinción. En 2014 candidata a ser declarada como Parque Nacional. En el año 2009 contaba con 2.242 habitantes. Su extensión superficial es de 33,85 km² y tiene una densidad de 66,23 hab/km². Sus coordenadas geográficas son 36º43' N, 4º 51' O. Se encuentra situada a una altitud de 386 metros y a 52 kilómetros de la capital de provincia, Málaga.

Historia[editar]

Prehistoria[editar]

Del Paleolítico Superior (periodo Solutrense) data un pequeño idolillo en forma de huso, que se conserva en el Museo Provincial de Málaga, que atestigua también la presencia del hombre durante el Neolítico y épocas posteriores. Del Neolítico son los restos de la zona denominada “la llaná”, donde existía un poblado con una necrópolis muy amplia, pero ya devastada de la que sólo quedan 3 tumbas en buen estado de conservación.

En la "Cueva de la Mesa " se descubrió un enterramiento y dos trompetillas de oro de la Edad de Bronce, que se encuentran en el Museo Arqueológico de Málaga. De la época de los iberos, tal vez fenicios, se han encontrado tumbas con vasijas decoradas y otros objetos.

Edad Antigua[editar]

Existen vestigios urbanos romanos, encontrándose en el paraje de Ardite asentamientos de familias que habitaban la zona de forma estable pero sin llegar a conformar una urbe, con lo que se supone prestaban servicios a los viajeros que utilizaban esta zona como descanso en la ruta hacia Acinipo (Ronda) o hacia Cartima o Malaca, buscando la salida al mar. Estos pobladores tenían como forma de vida la agricultura y la ganadería a pequeña escala. Aún se vislumbra lo que fue una pequeña necrópolis en el denominado Cerro de Ardite.

Los romanos también dejaron su huella en el partido del Monte (zona de Albar), donde se encontraron una columna y una especie de ara, y en la zona del Valentín también es rica en restos romanos y árabes. Han aparecido ánforas en Italia firmadas por alfareros de estas tierras que supuestamente las utilizaban para comerciar con ellas o llenarlas de aceite para alimentar al Imperio, aunque no se han encontrado restos de molino de esta época, aunque posiblemente hayan existido.

Edad Media[editar]

Cartel informativo del castillo del siglo XV de Alozaina. Foto sacada en 2005.

Con la llegada de los musulmanes se construyen las atalayas de Ardite y de "Aloçaina", que se convertiría en una pequeña fortaleza, origen de la villa y que dio nombre al pueblo.

La presencia musulmana es mucho más evidente, y en el s. VIII ya se habían introducido explotaciones agrícolas en su alfoz. La población cuenta con el gentilicio de “pecheros” y que está en contraposición al de los habitantes de la vecina Casarabonela, conocidos como “moriscos”. Estos apelativos tienen su origen en la conquista por los Reyes Católicos. Rendida Álora y tomada aquella baja zona, también por esas fechas cae Alozaina, el 20 de junio de 1484. Comoquiera que el término fue repoblado con gentes venidas de fuera, además de los que se quedaron y no participaron en ninguna revuelta, todos a su vez tuvieron en cierta medida bienes y haciendas, por los que tenían que pagar “pecho” o tributo. Es decir, que con el vocablo “pechero” se denominaba a todos los súbditos de la Corona que no eran nobles y, por tanto, no estaban exentos de tributos. El término “pechero” se atribuyó a las gentes de Alozaina porque eran fieles en los pagos.

En efecto, terminada la campaña de Álora con la toma de la plaza el veinte de junio de 1484 por los Reyes Católicos, éstos deciden continuar la lucha por la garbía malagueña, dirigiéndose hacia Casarabonela, que opone resistencia, llegándose a luchar en las huertas de su alfoz con grave quebranto para las tropas cristianas. El rey se rehace en Álora y envía al Conde de Belalcázar para que pacifique la zona, mientras él se dirige hacia Alozaina que había ofrecido su rendición, junto con Jorox, al Marqués de Cádiz, mediante cartas que suscribieron los Alfaquíes de la villa, atemorizados por el asalto y rendición en Álora.

Se realizan las ceremonias de entrega de la villa y el rey vuelve a su Real en Álora. Entretanto el Conde de Balalcázar sigue intentando pacificar el Alfoz de Casarabonela pero en una de las escaramuzas es herido de muerte. Las consecuencias no se hacen esperar y la villa de Alozaina es incendiada, talados los campos, entre otros los muy productivos de Ardite, y arrasadas las cosechas. Alozaina se despuebla y así permanecerá algún tiempo. Es el destino de muchos lugares reconquistados, ocupación, destrucción y posterior repoblación por cristianos viejos a los que se les entrega tierras y bienes. Así se va creando la nueva villa de Alozaina, ya como asentamiento abierto alrededor de los restos de su castillo.

Edad Moderna[editar]

Surge en el siglo XVI la rebelión de los moriscos y Alozaina protagoniza un notable suceso en las escaramuzas y luchas que van sucediéndose hasta ser totalmente dominada.

En abril de 1570, informado Abén Aboo, cabecilla de la rebelión, de los acontecimientos de Ronda, envía a su hermano El Galip para que encabece la algarada desde la Axarquía hasta la Serranía de Ronda. El Galip cae preso en Álora y es condenado a muerte. Los monfíes rondeños se reúnen en Tolox y saquean Alozaina el siete de julio de 1570. Los socorros no tardan en llegar, pero no pueden evitar la destrucción de varias viviendas.

Torreón de María Sagredo.

El cinco de julio se juntan aguardando la llegada de El Galip, en Tolox, tres mil hombres acaudillados por Alfor, Lorenzo Alfaquí y el Jubeli y se acuerda marchar sobre Alozaina, que estaba habitada por cristianos, avanzando por el camino de Yunquera, y quedan emboscados y preparados para el ataque el siete de julio. El jueves, ocho de julio, según Mármol Carvajal bajan hacia la villa formando escuadrones aparentando ser cristianos que venían de El Burgo, engañando a los observadores que trabajaban los campos. Sin embargo hay unas escaramuzas con dos segadores y cunde la alarma. Empiezan a tocar las campanas a rebato y acuden dos escuderos, pues el resto estaban en Coín. Mientras uno va en busca de socorro, el otro, Ginés Martín, se apresta a la defensa. Recurre a las mujeres y niños y algunos hombres que encuentra, ya que casi todos estaban trabajando. Las mujeres asumen el papel de defensores, vistiendo ropas y sombreros masculinos y colocándose visibles, para dar sensación de alerta y defensa. Los moriscos se reparten y atacan, caen diecisiete de ellos y heridos más de setenta.

María Sagredo ve caer a su padre Martín Domínguez, y peleando como esforzado varón, defiende una torre por la que ya escalaban los atacantes. Da muerte a un morisco e hiere a otros muchos. Viendo que no consigue detenerlos les arroja unas colmenas que allí había de las que se desprende un enjambre de abejas que ataca y persigue a los sitiadores. Aquella misma tarde llegaron socorros y Arévalo de Zuazo llega al día siguiente y deja guarnecida la villacon soldados.

Felipe II premia a esta heroína nombrándola Alférez de los Tercios Españoles con graduación y empleo y dándole heredades en Tolox como dote para su casamiento, como antes reseñábamos.

MARIA SAGREDO. Heroína de Alozaina.

por FRANCISCO BERMÚDEZ CARABANTE

Hoy en día en que el papel de la mujer, poco a poco, va buscando el honroso lugar que debió tener desde hace siglos y el reconocimiento del que no sólo como madre sino como ser humano y persona está dotada, con las mismas cualidades que nosotros los hombres, con las mismas ventajas y desventajas que tanto ellas como nosotros podemos tener, se me ocurre traeros a estas sabias páginas de esta ilustre revista TUROBRIGA, un hecho protagonizado por las mujeres de Alozaina, que capitaneadas por una heroína llamada María Sagredo, se pusieron al frente y defendieron como nadie el castillo desvencijado y medio derruido de Alozaina frente a unos 600 moros que querían atacarla, arrasarla y llevarse todo el botín de guerra que pudiesen.

Más allá de las ideas políticas, religiosas, etc., está la defensa de tu vida y de tus hijos, ya que los bienes materiales se quedan en segundo término. Estas mujeres pecheras lucharon como bravas leonas en defender su vida y la de sus hijos…”porque en el castillo no quedaban apenas 7 ancianos y niños…”, con sus maridos en la campiña segando el trigo o en las huertas y campos de la villa.

Bienvenidos al siglo XVI, a una época de luchas y supervivencia, de tensiones en una sociedad formada por la cultura cristiana vieja, la judía y la morisca, entre otras, reflejando procesos largamente incubados que dieron lugar a la rebelión morisca y la guerra subsiguiente.

Este proceso empezó con la revuelta por la conversión forzosa de los moriscos granadinos (1500-1) eligiendo entre bautismo o expulsión, luego con la Guerra de Granada (1568-1570) y que finalizó con la expulsión de los moriscos de la península (1609-10).

Nos situaremos en el periodo de la guerra, donde un puñado de mujeres pecheras fuertes, luchadoras, que se defienden y defienden a sus hijos, enfermos, ancianos y sus pobres pertenencias cuando son atacadas por los moriscos y otros extranjeros que intentan arrasar y destruir el pueblo.

Entre las defensoras estaba María Sagredo o Sagrario Domínguez, que al igual que la mujer actual busca que no la priven de su libertad, que lucha sola frente a la vida y el suceder de los acontecimientos, sola, aunque a veces y tarde, reciba la ayuda de los demás y las instituciones. Una mujer fuerte, trabajadora, madre, esposa, hija, hermana, en fin amor femenino que embellece y da vida a todo lo que la rodea. Un ejemplo de que podemos conseguir muchas cosas en los diferentes planos de nuestra vida si luchamos por ello y no nos dejamos llevar por la pasividad y la desidia.

Hay muchas versiones de lo ocurrido, inclusive su leyenda y el hecho que la forjó nos ha llegado hasta la actualidad y no solo porque se nombrase a nuestra protagonista alférez de los tercios españoles con graduación y empleo. Pero veamos el relato más fiable de lo que ocurrió un 8 de julio de 1570, hace ahora en el 2014 la cantidad de 444 años. Este relato lo hizo el granadino Luis de Mármol Carvajal y lo publicó en el año 1.600 :

(Estaban los moros revueltos y con ganas de guerra, pasando de robar y escaramucear algunos de ellos contra los cristianos. Tras esperar unos 3000 hombres al caudillo de la revuelta Al Galipe que fue apresado y muerto en Álora.

Recordar que Alozaina y El Burgo eran cristianas y que Tolox, Yunquera y Casarabonela de mayoría morisca. Así, se juntaron 600 hombres en Tolox bajo las órdenes de Alfor, Lorenzo Alfaquí y el Jubeli para atacar a Alozaina, lugar pequeño de hasta 80 vecinos -unas 400 personas-, todos cristianos, gente rica de ganados y pan)


“CAPITULO XIL: Cómo los moros de la sierra de Ronda fueron sobre la villa de Alozaina y la saquearon.

No estaban muy quietos en este tiempo los moros alzados de la serranía de Ronda; los cuales, habiéndose juntado en la Sierra Bermeja, salían a correr la tierra, y desasosegaban los lugares comarcanos, llevándose ganados mayores y menores; y no podían los cristianos salir a segar sus panes ni recoger sus esquilmos sin manifiesto peligro, porque eran más de tres mil hombres de pelea los que se habían juntado con Alfor, Lorenzo Alfaquí, y el Jubeli, sus caudillos, aguardando al Galipe, hermano de Abeen Aboo, con cuya presencia esperaban hacer mayores daños.

Juntándose pues el Jubeli y Lorenzo Alfaquí con seiscientos hombres de pelea en la Villa de Tolox, a 5 días del mes de julio, acordaron de ir sobre Alozaina, lugar pequeño, de hasta ochenta vecinos, que está a una legua de allí, y eran todos cristianos, gente rica de ganados y de pan; y tomando por el camino de Yunquera para ir más encubiertos por la sierra de Jurol , fueron a dar sobre él. Llevaban doce moros por delante a trechos, de cuatro en cuatro, que iban descubriendo la tierra, y antes que amaneciese llegaron al Arroyo de las Viñas, donde estuvieron emboscados el miércoles 7 días del mes de julio con sus centinelas en el portichuelo de los Olivares, como tres tiros de ballesta del lugar. Desde allí descubrían toda la tierra y veían los que entraban y salían; y viendo que los vecinos se iban a segar los panes, bien descuidados de que estuviesen ellos en la tierra, bajaron el jueves a las nueve de la mañana puestos en su escuadrón de ocho por hilera, con seis caballos a los lados, que parecían cristianos que venían del Burgo a hacer alguna entrada; y ansí aseguraron a las atalayas que los del lugar tenían puestas en lo alto de las barrancas . Y pudieran hacer mucho más daño del que hicieron, si no se pararan a matar dos cristianos que andaban segando cerca de las casas: al uno, llamado Luis del Campo, mataron de un arcabuzazo, que alborotó el lugar; el otro, llamado Francisco Hernández, dio a huir, y siguiéndole un moro de a caballo, revolvió sobre él y le ganó la lanza; y estando bregando para sacársela con las manos, llegó otro moro, que por mal nombre llamaban Daca Dinero, y lo desjarretó; y juntamente mataron a su mujer, que había ido a llevarles el almuerzo a la siega aquella mañana.

Luego como se entendió que eran moros los que entraban por el lugar, comenzaron a tocar arma y a repicar las campanas; y acudiendo dos escuderos que estaban con sus caballos en el campo, porque otros ocho, de diez que allí había de presidio, se habían ido con su capitán a Coín, el uno partió de vuelta a Álora a dar a rebato, y el otro, llamado Ginés Martín, entro en el lugar; y rompiendo una y más veces por el escuadrón de los moros, pasó animosamente adelante; y si, como era uno solo, fueran los diez que allí estaban de presidio, hicieran mucho efecto; más el hizo harto en recoger la gente hacia el castillo.

Es Alozaina lugar abierto, y tiene un castillo antiguo y mal reparado, donde está la iglesia y algunas casas, y allí se pudieron recoger tumultuosamente las mujeres y niños, llevándolas por delante D. Iñigo Manrique , vecino de Málaga, que se halló allí ese día. También se halló allí el bachiller Julián Fernández, beneficiado de Casarabonela, que servía el beneficio de Alozaina aquel año; el cual acudió luego a su iglesia para consumir el Santísimo Sacramento si los enemigos entrasen dentro, porque no había en el lugar más de siete hombres.

Mas las mujeres, animándolas aquel caballero y el beneficiado, suplieron animosamente por los hombres, haciendo el oficio de esforzados varones, y acudiendo a la defensa de los flacos muros, con sombreros, monteras en las cabezas y sus capotillos vestidos, porque los enemigos entendiesen que eran hombres; y otras puestas en el campanario no cesaban de tocar las campanas a rebato.

Los moros se repartieron en tres partes para acometer a un tiempo: El Jubeli con dos banderas fue a la puerta del Castillo , y Lorenzo Alfaquí con otras dos fue a la plaza del Burgo, y la tercera con los de a caballo cercó el pueblo para atajar a los que saliesen o viniesen a meterse en él; y dieron tres asaltos a los muros, en los cuales perdieron diez y siete moros que les mataron, y fueron heridos más de setenta.

Aquí me ocurre por buen ejemplo decir el valor de una doncella llamada María Sagrado; la cual viendo caído a Martín Domínguez, su padre, de un escopetazo que le había dado un moro, llegó a él y le tomó un capotillo que traía vestido, y se puso una celada en la cabeza, y con la ballesta en las manos y el aljaba al lado subió al muro, y peleando como lo pudiera hacer un esforzado varón, defendió un portillo, y mató un moro, y hirió otros muchos de saeta, y hizo tanto este día, que mereció que los del Consejo de su Majestad Felipe II le hiciesen merced de unas haciendas de moriscos en Tolox para su casamiento.

Fue tanta la turbación de las pobres mujeres este día, que yendo una mujer al castillo con un niño en los brazos, y un moro de a caballo tras ella para captivarla, se metió en una casa, y en un poco de estiércol que allí había escondió al niño; y como tirasen desde el castillo una saeta al moro y le pasasen el muslo, se hubo de retirar, y la mujer tuvo lugar de volver por su hijo y ponerse en cobro.

Otra mujer tenía una niña de tres meses en la cuna, y turbada, tomó un lío de paños en los brazos, entendiendo que llevaba a su hija, y se fue huyendo al castillo; y entrando un moro en la casa, halló la niña en la cuna, y la tomó por los pies para dar con ella en una pared; y como otro moro, que era amigo su padre, se la quitase de las manos, la arrojó en el suelo; y cuando la mujer volvió a buscar su hija, siendo ya idos los moros, la halló viva.

Viendo pues los enemigos la resistencia que había en la villa, y que no podían conseguir el efecto que pretendían, acordaron de retirarse, porque acudían ya la gente del campo, y las mujeres con sogas subían algunos hombres por donde estaba el muro más bajo; y dejando quemadas más de treinta casas en el arrabal, y robado y destruido cuanto había en ellas, se retiraron, llevando cuatro mozas captivas y una vieja, que después mataron, porque entendía su algarabía, y más de tres mil cabezas de ganado que acaso tenían los vecinos junto para llevar parte de ello a la feria de Antequera; y volviéndose a Tolox, repartieron entre ellos la presa, y se fueron a sus partidos, Lorenzo Alfaquí a la Sierra de Gaimón, y diego Jubeli a la de Ronda.

Llegó el socorro de los lugares aquel mismo día, aunque tarde para poder hacer algún efecto. De Casarabonela llegó el beneficiado Juan Antonio de Leguizamo con cuarenta hombres que envió don Cristóbal de Córdoba; de Alhaurín, don Luis Manrique con mucha gente de a caballo, y dende a un cuarto de hora llegó la gente de Álora, y luego los de Coín. Y estando toda esta gente junta, y sabiendo el camino que los moros llevaban, se trató de ir en su seguimiento; más como eran muchas cabezas, no se conformaron. Y otro día a las nueve de la mañana llegó Arévalo de Zuazo con la gente de Málaga, y dejando algunos soldados de presidio, se volvió a la ciudad.”

Años más tarde, en 1578, y posiblemente gracias a este hecho, se acabó de construir la primera iglesia de Alozaina , sobre la capilla del castillo que era la antigua mezquita musulmana . Actualmente y en la versión popular de este hecho histórico real se menciona una frase en nombre de los moros o moriscos atacantes y unas colmenas iguales a las que adornan el actual escudo de Alozaina y que decía “¡María: cómo pican las moscas de tu tierra!”. Esta leyenda es del s. XVIII, y la recoge en 1773 el cronista malagueño Medina Conde en su diccionario:

“La villa de Alozaina se compone de 100 vecinos, tiene una Iglesia parroquial, los ministros que la sirven son dos beneficiados y dos curas, su fundación se conserva aún con sus muros todavía que era el sitio y hasta 20 vecinos que era de lo que se componía a los que los Señores Reyes Católicos les asignaron sus haciendas de casa y campos.

Es su situación dominante, muy sano el país, bañándolo todos los aires y tan fuerte en sus principios que una sola mujer llamada María de Sagredo la defendió de que saltasen los moros pues habiéndola avisado de que tenían una escala echada a la torre que estaba sobre las puertas , y no habiendo ni un solo hombre solo en el pueblo, acudió corriendo a socorrer la parte que pudiera y con efecto se asomó a la torre y vio que por la escala iban subiendo tres moros y que en el mismo sitio había unas colmenas; se volvió y tomó un corcho muy lleno de ganado y lo tiró al primero que subía, lo derribó y a los demás unos encima de otros, y no contenta con esto ni con haber muerto al uno de ellos del golpe practicó la misma diligencia con otras dos colmenas, que aunque ninguna les pegó si se hicieron pedazos los corchos, y huyendo de las abejas los 22 o 23 que venían desalojaron el país.

El autor añade que fueron unos 600 moriscos y que ella sola los expulsó. La tradición popular añade que los moros iban diciendo al ritmo de las picaduras de las abejas, que además con el calor del verano tenían el veneno más dispuesto a salir: “María, cómo pican las moscas de tu terra”.

El Consejo de su majestad Felipe II le reconoció a ella y, en su nombre, a las otras mujeres este hecho heroico. Algunas de las tierras y casas de los moriscos de Tolox que huyeron a la sierra se las dieron en el repartimiento hecho en 1.572 de los bienes que estos dejaron en la villa. Además al ser moza, María Sagredo, estos bienes (una casa y dos fincas) se lo dejan a nombre de su padre Martín Domínguez, señal de que éste sobrevivió al ataque y ella era menor de 25 años.

Sin embargo, ¡cuánta hermosura, cuánta fuerza, destreza, lucha por la supervivencia, por la libertad de ser, sin imposiciones ninguna, por encima de cualquier circunstancia opresora, sólo con la ayuda de Dios y su fuerza personal!

María tiene hoy una calle y una plazuela en el lugar que luchó, pero su nombre ha sido cantado en estos últimos casi 500 años por decenas de historiadores de Málaga y España, también ha tenido nombres de equipos de fútbol, baile, revistas, etc.

No sé si desde este momento, o antes o después, el pechero siempre ha admirado la valentía de sus mujeres y ha tenido siempre un papel preponderante en la vida social, política y cultural a lo largo de la historia. Para terminar, hoy que estamos en paz, quiero hacer un homenaje en la figura de María Sagrario Domínguez a todas las mujeres que día a día luchan en la vida trabajando en la calle y en la casa, con sus hijos, cuidando con amor inmenso a su familia, vecinos y amigos. Y en especial a la mujer pechera, guapa por fuera y por dentro, una mujer inteligente, esforzada, cordial y dicharachera, divertida, que se toma alegremente las amarguras de la vida y sabe sacarle el mejor partido.

Sin embargo, no nos olvidemos que cuando visitemos Alozaina podemos volver con la imaginación al siglo XVI en el casco antiguo, plaza y arrabales del castillo de Alozaina, donde transcurrió la defensa heroica de María Sagredo. Es una excelente oportunidad para disfrutar, conocer, saborear la historia, en paz, y ver todo lo que en Alozaina se nos ofrece al visitante. ¡Ánimo y a disfrutarlo!


Edad Contemporánea[editar]

A mediados del siglo XIX la villa de Alozaina vivió una época muy prospera. Tenía cerca de 4000 habitantes y se editaba un periódico, El Reformista Administrativo, que dirigía F. Martín de la Curz. Contaba, además con tres librerías y otros tantos corresponsales del periódico y dos médicos. En el terreno industrial, existían dos molinos de zumaque, nueve de aceite y seis de harina. La afición a la música era tal que, aparte de nuestra ilustre Banda, se fundó un coro parroquial y se hacían representaciones de zarzuelas.

Monumentos y lugares de interés[editar]

Iglesia de Santa Ana.
  • Casco antiguo
  • Iglesia de Santa Ana
  • Fuente del Albar
  • Arco de Alozaina
  • Parque Mirador del Castillo
  • Torreón de María Sagredo
  • Hoyos de los Peñones

Política y administración[editar]

La administración política del municipio se realiza a través de un Ayuntamiento de gestión democrática cuyos componentes se eligen cada cuatro años por sufragio universal. El censo electoral está compuesto por todos los residentes empadronados en Alozaina mayores de 18 años y nacionales de España y de los restantes estados miembros de la Unión Europea. Según lo dispuesto en la Ley del Régimen Electoral General,[2] que establece el número de concejales elegibles en función de la población del municipio, la Corporación Municipal de Colmenar está formada por 11 concejales. En la legislatura vigente (2007-2011), el Partido Socialista Obrero Español de Andalucía tiene 7 concejales frente a 4 que tiene Izquierda Unida Los Verdes-Convocatoria por Andalucía (IULV-CA).[3]

Ayuntamiento de Alozaina.
Lista de alcaldes desde las elecciones democráticas de 1979
Mandato Nombre del alcalde Partido político
1979–1983 Enrique Enriquez del Río PSOE-A
1983–1987 José Rojas Sánchez PSOE-A
1987–1991 José Rojas Sánchez
Antonio Blanco Cueto
PSOE-A
IULV-CA
1991–1995 Antonio Blanco Cueto IULV-CA
1995–1999 Antonio Blanco Cueto IULV-CA
1999–2003 Antonio Blanco Cueto IULV-CA
2003–2007 Antonio Blanco Cueto IULV-CA
2007–2011 Francisco Guzmán Pardo
Antonio Pérez Rueda
PSOE-A
PSOE-A
2011– Antonio Pérez Rueda PSOE-A

Caso Alzoaina[editar]

El ex alcalde de Alozaina, Antonio Blanco (IULV-CA) es condenado juanto a otros dos ediles en 2010 al pago de una multa de 4.320 euros y a veinte años de inhabilitación por dos delitos urbanísticos en 2002 y 2003.[4] [5]

Cultura[editar]

Alozaina cuenta con un coro rociero, una agrupación teatral, un grupo de baile, varias cantantes de copla y la Banda de Música de Alozaina, la más antigua de la provincia de Málaga. Y además de el llamado "Grupo de La Pasión", jóvenes que desde 1987 rescatan una tradición perdida tras la Guerra Civil: La representación de La Pasión en vivo cada Semana Santa. Siendo una de las más interesantes de la provincia de Málaga por su singular puesta en escena. Una representación que en 2012 ha cumplido su 25 aniversario con una exposición de las 110 mejores fotografías de este cuarto de siglo. www.lapasiondealozaina.com

Gastronomía[editar]

De la gastronomía de Alzaina pueden destacarse el conejo al ajillo con tomate, el gazpacho, el gazpachuelo, el pan de higo, los roscos de vino, las rosquillas de miel, el salmorejo, la sopa de caldo por encima y la sopa hervía.

Personajes ilustres[editar]

En Alozaina nacieron el doctor Ramirez, que llegó a ser presidente de la República Argentina; Diego Marín Sepúlveda, que fue presidente nacional del sindicato de Comunicaciones, Corcho y Vidrio; José Aguilar Rojas, primer director y Francisco Sánchez (maestro), fundadores de la Banda de Música más antigua de la provincia de Málaga. Además de la bailaora Rita Ortega Feria, hermana de la “señá Gabriela”, madre de los toreros “Gallo”; así como María Sagredo, heroína de Alozaina, nombrada alférez de los tercios españoles y heredera por su valentía de unas haciendas moriscas en Jorox, recibidas en su casamiento. El escudo representa la acción de María Sagredo, quien defendió la villa frente a los moriscos, arrojándoles colmenas de abejas, cuando éstos intentaban tomarla durante la rebelión de 1570, en un momento en que estaba ocupada sólo por mujeres, niños y ancianos.

Transporte Público[editar]

Alozaina no está integrado formalmente en el Consorcio de Transporte Metropolitano del Área de Málaga, aunque las siguientes líneas de autobuses interurbanos operan en su territorio:

Línea Trayecto Información
M-333
Málaga-Zalea-Casarabonela-Alozaina
Horarios y Paradas





Referencias[editar]

6. "MARIA SAGREDO. Heroina de Alozaina" por Francisco Bermúdez Carabante. Revista Turóbriga. El Burgo

Enlaces externos[editar]

El contenido de este artículo incorpora material de una entrada de Malagapedia, publicada en castellano bajo la licencia Creative Commons Compartir-Igual.