Arte abstracto

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Reconstrucción del estilo neoplasticista de la pintura abstracta de Piet Mondrian. Pintura abstracta (la obra original de Mondrian no puede utilizarse por estar sujeta a derechos).
Diseño de Joan Miró para la portada de la revista Cavall fort. Artes gráficas abstractas (surrealismo abstracto).
Homenaje a Malévich, de Jorge Oteiza. Escultura abstracta.

Arte abstracto es un concepto general, opuesto al concepto de arte figurativo, que remite a lo más esencial del arte, reducido a sus aspectos cromáticos, formales y estructurales. La abstracción acentúa las formas, abstrayéndolas, alejándolas de la imitación o reproducción fiel o verosímil de lo natural (mimesis); rechaza cualquier forma de copia de cualquier modelo exterior a la conciencia del artista.

El concepto de arte abstracto se aplica a muchas y distintas artes visuales: pintura (pintura abstracta), escultura (escultura abstracta) y artes gráficas (artes gráficas abstractas). Su aplicación a otras artes plásticas, como la arquitectura (arquitectura abstracta) o a artes no plásticas (música abstracta, danza abstracta o literatura abstracta), es menos evidente, pero existe uso bibliográfico de tales expresiones.

Se entiende por arte abstracto el que prescinde de toda figuración (espacio real, objetos, paisajes, figuras, seres animados e incluso formas geométricas si se representan como objetos reales, con iluminación y perspectiva). Una obra abstracta, entendida de forma estricta, no puede hacer referencia a algo exterior a la obra en sí misma, sino que propone una nueva realidad distinta a la natural.

El arte abstracto deja de considerar justificada la necesidad de la representación figurativa y tiende a sustituirla por un lenguaje visual autónomo, dotado de sus propias significaciones (iconografía). El arte abstracto usa un lenguaje visual de forma, color y línea para crear una composición que puede existir con independencia de referencias visuales del mundo real.[1]

El arte occidental había estado, desde el Renacimiento hasta mediados del siglo XIX, sometido a la lógica de la perspectiva y a un intento de reproducir una ilusión de realidad visible. El arte de culturas distintas a la europea se hicieron accesibles y mostraban formas alternativas de describir experiencias visuales a los artistas. A finales del siglo XIX muchos artistas sintieron la necesidad de crear un nuevo tipo de arte que asumiría los cambios fundamentales que se estaban produciendo en tecnología, ciencias y filosofía. Las fuentes de las que los artistas individuales tomaban sus argumentos teóricos eran diversas, y reflejaban las preocupaciones intelectuales y sociales en todas las áreas de la cultura occidental de aquella época.[2]

La abstracción se aparta de la realidad en la representación de la imaginería en el arte. Este distanciamiento de una representación exacta puede ser sólo ligera, parcial o completa. La abstracción existe con cierta graduación. Incluso el arte que pretende verosimilitud del más alto grado puede ser abstracto, al menos en teoría, pues la representación perfecta es extremadamente improbable. La obra de arte que se toma libertades, alterando por ejemplo el color y la forma de maneras evidentes, puede decirse que en parte es abstracta. La abstracción total no conserva ninguna traza de referencia a nada reconocible. El arte figurativo y la abstracción total son casi mutuamente excluyentes. Pero el arte figurativo y el representativo (o realista) a menudo contiene algo de abstracción parcial. Entre los muy diversos movimientos artísticos que personifican una abstracción parcial estarían por ejemplo el fauvismo en el que el color está intencionadamente alterado en relación con la realidad, y el cubismo, que claramente altera las formas de la vida real en los objetos que representa.[3] [4]

Pero la abstracción pura, en la que no hay referencia alguna a realidades naturales, surgió alrededor de 1910, como reacción al realismo, e influido por la aparición de la fotografía que provocó la crisis del arte figurativo. Es una de las manifestaciones más significativas del arte del siglo XX. Este lenguaje se elaboró a partir de las experiencias de vanguardia precedentes. Por un lado, el fauvismo y el expresionismo liberaron el color, lo que derivó hacia la abstracción lírica o informalismo. Otra vía fue la del cubismo, que hizo hincapié en la conceptualización de la forma y de la composición, lo que llevó a otro tipo de abstracción, las diferentes abstracciones geométricas y constructivas. Tanto la abstracción geométrica como la abstracción lírica son a menudo totalmente abstractas. Por lo tanto, ya desde sus comienzos, el arte abstracto ha tendido hacia dos polos: uno, cuyos orígenes se remontan al fauvismo, es libre y lírico; el otro, inspirándose más en el cubismo, es rigurosamente geométrico.

Historia[editar]

Siglo XIX[editar]

Tres grandes movimientos artísticos precedieron al arte abstracto: Romanticismo, impresionismo y expresionismo.

Las primeras innovaciones en el planteamiento artístico se atribuyen a artistas como James McNeill Whistler quien, en su pintura Nocturne in Black and Gold: The falling Rocket, («Nocturno en negro y oro: el cohete que cae», 1872), dio más énfasis a la sensación visual que a la representación de los objetos. Asimismo, un interés objetivo en lo que se ve aparece en cuadros de John Constable, J M W Turner, Camille Corot y la mayoría de los pintores de plen air de la escuela de Barbizon.

Siglo XX[editar]

Paul Cézanne había comenzado como impresionista pero su reconstrucción lógica de la realidad desde diferentes puntos espaciales,[5] usando el color para crear módulos y planos, se convirtió en la base de un nuevo arte visual que más tarde desarrolló el cubismo de Georges Braque y Pablo Picasso.

Los pintores expresionistas exploraron el uso grosero de la superficie pictórica, dibujando distorsiones y exageraciones y color intenso. Los expresionistas produjeron pinturas cargadas emocionalmente que eran reacciones y percepciones de la experiencia contemporánea; y reacciones al impresionismo y otras direcciones más conservadoras de la pintura de finales del XIX. Aunque artistas como Edvard Munch y James Ensor se vieron influidos principalmente por la obra de los postimpresionistas fueron decisivos para el advenimiento de la abstracción en el siglo XX con obras como El grito y La entrada de Cristo a Bruselas.

El posimpresionismo tal como lo practicaron Paul Gauguin, Georges Seurat, Vincent van Gogh y Paul Cézanne tuvo un enorme impacto en el arte del siglo XX y llevó al advenimiento de la abstracción del siglo XX. La herencia de pintores como Van Gogh, Cézanne, Gauguin y Seurat fue esencial para el desarrollo del arte moderno. A comienzos del siglo XX, Henri Matisse y otros jóvenes artistas incluyendo a los precubistas Georges Braque, André Derain, Raoul Dufy y Maurice de Vlaminck revolucionaron el mundo artístico de París con pinturas de paisajes y figuras «salvajes», de mucho colorido y expresivos, que los críticos llamaron fauvismo. El crudo lenguaje de color tal como lo desarrollaron los fauves directamente influyeron a otro pionero de la abstracción Vasili Kandinski.

Aunque el cubismo al final depende del tema representado fue junto con el fauvismo el movimiento artístico que directamente abrió la puerta a la abstracción en el siglo XX. Pablo Picasso hizo sus primeras obras cubistas basándose en la idea de Cézanne de que toda representación de la naturaleza puede reducirse a tres sólidos: cubo, esfera y cono. Con la pintura Las señoritas de Aviñón, de 1907, Picasso creó dramáticamente un cuadro nuevo y radical representando un burdel primitivo y crudo con cinco prostitutas, mujeres violentamente pintadas, que recordaban máscaras tribales africanas y sus nuevas creaciones cubistas. El cubismo analítico fue desarrollado conjuntamente por Pablo Picasso y Georges Braque, desde alrededor de 1908 hasta 1912. El cubismo analítico, la primera manifestación clara del cubismo, fue seguido por el cubismo sintético, practicado por Braque, Picasso, Fernand Léger, Juan Gris, Albert Gleizes, Marcel Duchamp e innumerables artistas hacia los años veinte. El cubismo sintético se caracteriza por la introducción de diferentes texturas, superficies, elementos de collage, papier collé y gran variedad de objetos diversos unidos. Los artistas de collage com Kurt Schwitters y Man Ray y otros influidos por el cubismo fueron decisivos para el desarrollo del movimiento llamado dadaismo.

Desde principios de siglo las conexiones culturales entre artistas de las principales ciudades europeas y norteamericanas se habían vuelto extremadamente activos conforme se esforzaron por crear una forma de arte que igualara las altas aspiraciones del modernismo. Las ideas fueron capaces de influirse mutuamente a través de libros de artistas, exposiciones y manifiestos de manera que muchas fuentes estaban abiertas a la experimentación y formaron la base de la diversidad de modos de abstracción. El siguiente extracto, de The World Backwards, proporciona alguna impresión de las interconexiones de la cultura de la época:

«El conocimiento de David Burliuk de los movimientos de arte moderno debió ser extremadamente actualizados, pues la segunda exposición Knave of Diamonds, celebrada en enero de 1912 (en Moscú) incluyó no sólo pinturas enviadas desde Múnich, sino algunos miembros del grupo alemán Die Brücke, mientras que de París vinieron obras de Robert Delaunay, Henri Matisse y Fernand Léger, así como de Picasso. Durante la primavera David Burliuk impartió dos conferencias sobre el cubismo y planeó una publicación polémica, que el Knave of Diamonds iba a financiar. Fue al extranjero en mayo y regresó determinado a rivalizar con el almanaque Der Blaue Reiter que había emergido de los impresores mientras el estaba en Alemania».

Música[editar]

Algunos acercamientos al arte abstracta tenían conexiones con la música. La música proporciona un ejemplo de una forma de arte que usa los elementos abstractos del sonido y las divisiones del tiempo. El mismo Vasili Kandinski, que también era músico, fue inspirado por la posibilidad de marcas y color asociativo resonando en el alma. La idea había sido propuesta por Charles Baudelaire, que todos nuestros sentidos responden a diversos estímulos pero los sentidos están conectados en un nivel estético más hondo.

Íntimamente relacionado con esto, está la idea de que el arte tiene La dimensión espiritual y puede transcender la vida de cada día, alcanzando un plano espiritual. La Sociedad Teosófica popularizó la antigua sabiduría de los libros sagrados de la India, China en los primeros años del siglo. Fue en este contexto que Piet Mondrian, Vasili Kandinski, Hilma af Klint y otros artistas trabajando hacia el «estado sin objeto» se vieron interesados en lo oculto como una manera de crear un objeto «interior». Las formas universales e intemporales que se encuentran en geometría: el círculo, el cuadrado y el triángulo se convirtieron en elementos espaciales en el arte abstracto; eran, como el color, sistemas fundamentales que estaban por debajo de la realidad visible.

Abstracción lírica[editar]

Cronológicamente, el lituano Mikalojus Konstantinas Čiurlionis está considerado, por sus composiciones no figurativas fechadas en 1904, como el primer pintor abstracto. Pero la abstracción como un estilo moderno internacional, coherente, vio sus verdaderas bases establecidas por Vasili Kandinski. Su obra ilustra la llamada abstracción lírica. Llegó, entre 1910 y 1912, a una abstracción impregnada de sentimiento, idealmente representativa de las aspiraciones de los artistas del grupo expresionista de Múnich Der Blaue Reiter, del que él mismo formaba parte. A partir de 1912, casi todos los artistas europeos hicieron experimentos en esta línea.

Para el año 1911 se habían creado muchas obras experimentales que buscaban el «arte puro». En Francia, Robert Delaunay elaboró, desde 1912, a partir de las teorías de Chevreul sobre el contraste simultáneo de los colores, sus Ventanas y sus primeras Formas circulares cósmicas abstractas, mientras que Frank Kupka exponía en el Salón de Otoño de 1912 Amorfa, fuga de dos colores y en 1913 Planos verticales azules y rojos. En 1913 el poeta Guillaume Apollinaire llamó orfismo a la obra de Robert y Sonia Delaunay. Lo definió como el arte de pintar nuevas estructuras a partir de elementos que no han sido tomados prestados de la esfera visual, sino que habían sido creados totalmente por el artista... es arte puro.

Vanguardia rusa[editar]

En la misma época, en Rusia, Mijaíl Lariónov y Natalia Goncharova llevaron hasta la abstracción pura su método de transcripción del fenómeno luminoso, al que denominaron rayonismo (Luchizm). Sus dibujos usaban líneas como rayos de luz para hacer una construcción. Muchos de los artistas abstractos en Rusia se convirtieron en constructivistas creyendo que el arte no era ya nunca más algo remoto, sino la vida misma. El artista debía convertirse en un técnico, aprendiendo a usar las herramientas y materiales de producción moderna. ¡El arte a la vida! era el eslógan de Vladímir Tatlin, y de todos los futuros constructivistas. Varvara Stepánova y Aleksandra Ekster y otros abandonaron la pintura de caballete y pusieron sus energías en el diseño para teatros y la obra gráfica.

Kasimir Malévich completó su primera obra enteramente abstracta, la suprematista, Cuadrado negro en 1915. Otro miembro del grupo suprematista, liubov Popova, creó las Construcciones Arquitectónicas y Construcciones de Fuerza Espacial entre 1916 y 1921. Malévich, Anton Pevsner y Naum Gabo argumentaban que el arte era esencialmente una actividad espiritual; para crear el lugar del individuo en el mundo, no para organizar la vida en un sentido materialista y práctico. Muchos de aquellos que eran hostiles a la idea de producción materialista del arte abandonaron Rusia. Anton Pevsner fue a Francia, Gabo marchó primero a Berlín, luego a Inglaterra y al final a los Estados Unidos. Vasili Kandinski estudió en Moscú luego se marchó a la Bauhaus. A mediados de los años veinte el período revolucionario (de 1917 a 1921) cuando artistas habían sido libres de experimentar, estaba acabado; y para los años treinta sólo estaba permitido el arte del realismo social.[6]

Otras abstracciones[editar]

Piet Mondrian fue evolucionando su lenguaje abstracto, de líneas horizontales y verticales con rectángulos de color, entre 1915 y 1919, el neoplasticismo fue la estética que Mondrian, Theo van Doesburg y otros del grupo De Stijl pretendían reformar el medio del futuro. En Italia el futurismo, mezclado con la influencia Bauhaus, guio el camino hacia un arte abstracto con una paleta de color distintivamente cálida como en las obras de Manlio Rho y Mario Radice.[7]

En el período de entreguerras (1918-1939), Theo van Doesburg, después de haber sido uno de los principales defensores del neoplasticismo, renovó de manera decisiva el arte abstracto al mantener que la creación artística sólo debía estar sometida a reglas controlables y lógicas, excluyendo así cualquier subjetividad.

El manifiesto del arte concreto, que publicó en París en 1931, dio lugar a la tendencia del mismo nombre que tuvo un gran desarrollo en Suiza con Max Bill y de Richard Paul Lose, en Francia con François Morellet, y en todas las formas de arte sistemático nacidas después de la guerra. Estas tendencias entraron entonces en competencia con las diversas corrientes tachistas y gestuales (Jean Bazaine, Alfred Manessier, Pierre Soulages y Georges Mathieu, entre otros) que el crítico Michel Tapié reagrupó bajo la denominación de arte informal.

La tradición abstracta conoció un importante renacer en Estados Unidos a partir de finales de la década de 1940 con la Action Painting (Jackson Pollock, Willem de Kooning, Franz Kline) y con la Colour-Field Painting (Barnett Newman, Mark Rothko, Clyfford Still).

Estas tendencias fueron desbancadas a partir de 1960 por la aparición del arte minimalista, que marcó un nuevo periodo de interés por la geometría y la estructura mientras que en Europa y Latinoamérica el Op Art y el arte cinético conocían sus horas de gloria (Yaacov Agam, Jesús Soto, Carlos Cruz-Díez, Víctor Vasarely, Nicolas Schöfer y Bridget Riley, entre otros).

El final de la década de 1960 vivió el desarrollo de una abstracción centrada en el análisis de sus propios componentes, con los grupos BMPT y Support(s)-Surface(s) en Francia, o bien orientada hacia los problemas de definición de la naturaleza de la imagen con Sigmar Polke y Gerhard Richter en Alemania. Las tendencias a la vez neoexpresionistas y neogeométricas que se pusieron de manifiesto durante la década de 1980 mostraron un nuevo periodo de interés por la abstracción, que siguen adoptando numerosos artistas inspirados por las más variadas motivaciones.


Pintores y artistas abstractos[editar]

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. Rudolph Arnheim, Visual Thinking
  2. Mel Gooding, Abstract Art, Tate Publishing, Londres, 2000
  3. Abstract Art -- What Is Abstract Art or Abstract Painting, obtenido el 7-1-2009
  4. Themes in American Art -- Abstraction, obtenido 7-1-2009
  5. Herbert Read, A Concise History of Modern Art, Thames and Hudson
  6. Camilla Gray, The Russian Experiment in Art, 1863-1922, Thames and Hudson, 1962
  7. Serdar Hizli, From Futurism Towards Abstract Painting

Bibliografía[editar]

  • Compton, Susan (1978). The World Backwards: Russian Futurist Books 1912-16. The British Library. ISBN 0714103969. 
  • Stangos, Nikos (editor) (revised 1981). Concepts of Modern Art. Thames and Hudson. ISBN 0500201962 |isbn= incorrecto (ayuda). 
  • Gooding, Mel (2001). Abstract Art (Movements in Modern Art series). Tate Publishing. ISBN 1854373021. 

Enlaces externos[editar]