Escuela de Barbizon

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El puente de Mantes, por Corot, 1868-1870.
Roble, por Rousseau, 1855.
Las espigadoras, por Millet, 1857.
Escena en un río francés, por Daubigny, 1871.
Bosque de Fontainebleau, por Díaz de la Peña, 1868.

La Escuela de Barbizon de pintura (aprox. 18301870) fue el conjunto de pintores franceses reunidos en torno al pueblo de Barbizon, cercano al bosque de Fontainebleau, donde llegaron a establecerse los artistas de este círculo. El hecho de que los pintores de Barbizon dejaran París para refugiarse en un pequeño pueblo ya es una actitud de abierta oposición al sistema vigente, no sólo en el ámbito plástico, sino también en el orden social. Los pintores de Barbizon fueron parte del Realismo pictórico francés, que surgió en reacción al más formalista Romanticismo de Gericault o Delacroix.[1]

Orígenes y fundación[editar]

Al principio del siglo XIX, los criterios artísticos giraban alrededor de la tradición neoclásica, siguiendo al pintor Jacques-Louis David. Al margen de este academicismo, el Romanticismo formalizado por Géricault, Bonington o Delacroix crecía.

En 1824, el Salón de París exhibió una exposición de John Constable. Sus escenas rurales influyeron sobre algunos artistas jóvenes, haciendo que abandonaran el formalismo y academicismo para buscar su inspiración directamente en la Naturaleza. Las escenas naturales fueron la temática más recurrente, como elemento protagonista de su pintura y no como mero telón de fondo de hechos dramáticos o escenas mitológicas.[2]

Durante las revoluciones burguesas de 1848, un grupo de artistas comenzó a reunirse en el pueblo de Barbizon para seguir las ideas de Constable sobre la pintura y el naturalismo.

Los integrantes fundadores de la escuela de Barbizon fueron Théodore Rousseau, Jean-Baptiste Camille Corot, Jean-François Millet y Charles-François Daubigny. Otros miembros fueron Jules Dupré, Narcisso Virgilio Díaz de la Peña, Albert Charpin, Henri Harpignies, Charles Olivier de Penne, Félix Ziem, Alexandre DeFaux, Constant Troyon y Jules Jacques Veyrassat.

Millet extendió la idea del paisaje a figuras de campesinos, escenas de la vida campestre, y el trabajo en los campos de cultivo. En Las espigadoras (1857), por ejemplo, Millet retrata a tres campesinas trabajando durante la cosecha. Las espigadoras son personas pobres a quienes se les permite recolectar los restos de la cosecha después que los propietarios del campo hayan completado la cosecha principal. Los propietarios (retratada como gente adinerada) y sus trabajadores pueden ser vistos en el fondo de la pintura. Millet cambió el foco y el tema en sus cuadros, dejó los ricos y prominentes para enfocarse en los sectores sociales más bajos. Para enfatizar el anonimato y su posición marginal, él escondía sus rostros. Los cuerpos de las mujeres representan su trabajo pesado diario.

En 1829, Jean-Baptiste-Camille Corot fue a Barbizon a pintar en el Bosque de Fontainebleau, él había pintado en el bosque en Chailly en 1822. Retornó a Barbizon en 1830 y en 1831, donde hizo una serie de dibujos y trabajos al óleo, de los que hizo pinturas para el Salon de 1830; "Vista del Bosque de Fontainebleau" (ahora en la Galería Nacional en Washington) y, para el salón de 1831, otro "Vista del Bosque de Fontanebleau". Mientras estuvo en Barbizon, se encontró con los miembros de la Escuela de Barbizon;Theodore Rousseau, Paul Huet, Constant Troyon, Jean-François Millet, and the young Charles-François Daubigny.[3]

Durante los últimos años de la década de 1860, los pintores de Barbizon llamaron la atención de la generación más joven de artistas franceses estudiantes en París. Varios de esos artistas visitaron el Bosque Fontainebleau para pintar el paisaje, incluyendo Claude Monet, Pierre-Auguste Renoir, Alfred Sisley y Frédéric Bazille.[4] En la década de 1870, entre otros, desarrollaron la corriente artística denominada impresionismo y practicaron la pintura plein air.

Tanto Théodore Rousseau (1867) como Jean-François Millet (1875) murieron en Barbizon.

Estilo de Barbizon[editar]

Mantienen un estilo realista, pero de entonación ligeramente romántica, que se caracteriza por su especialización casi en exclusiva en el paisaje y su estudio directo del natural. Esto influirá en el resto de la pintura francesa del siglo XIX, en especial en el impresionismo. Usualmente tomarán sus apuntes al aire libre para realizar sus obras definitivas en sus estudios.

Renunciaron a la estampa pintoresca de la vida campestre y se lanzaron a analizar de un modo casi escrupuloso la naturaleza. Esta observación de lo natural produce efectos sentimentales en el alma del pintor, por lo que sus paisajes adquieren una calidad dramática bastante perceptible.

Millet, más allá de Barbizon[editar]

Uno de ellos, Jean-François Millet, fue más allá de la idea original, e incluyó figuras en sus paisajes, como estampas de la vida campesina y su trabajo en el campo. Para él era más importante el hombre que el escenario natural.

Ejemplo de esto se observa en el cuadro Las espigadoras, donde el maestro francés plasma una escena de la cosecha del trigo. A diferencia de otras escenas del realismo, en ésta no hay dramatismo, ni intención de denuncia social, sino simplemente la constatación de la realidad.

Influencia en Europa[editar]

Algunos pintores de otros países fueron influenciados por la Escuela de Barbizon. En los últimos años del siglo XIX, varios artistas fueron a París desde Austria a estudiar los nuevos movimientos. Por ejemplo, el pintor húngaro János Thorma estudió en París en sus años de juventud. En 1896, fue uno de los fundadores de la colonia de artistas Nagybánya, en Baia Mare, Rumania, que trajo el impresionismo a Hungría. En 2013, la Galería Nacional Húngara abrió una muestra retrospectiva de su trabajo, titulada János Thorma, el Pintor del Barbizon Húngaro, del 8 de febrero al 19 de mayo de 2013.[5]

Artistas relacionados[editar]

Curiosidades[editar]

Enlaces externos[editar]