Usuario:Mellotron74/Homosexualidad en el cine

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La homosexualidad en el cine ha sido retratada de maneras muy diversas dependiendo de la época, del país, o de la mirada personal del director. Se ha reflejado en comedias, cine experimental, de terror, histórico, policiaco, de denuncia social, biográfico o de serie B.[1]

A lo largo de la historia del cine ha habido una considerable evolución en la forma de enfocar la homosexualidad; desde la visión negativa y estereotipada que se ha reflejado durante buena parte del siglo XX, hasta algunas películas actuales dirigidas casi exclusivamente a los públicos LGBT y que cuentan con numerosos festivales de esta temática en todo el mundo.

Gran número de las películas con esta temática se han centrado en la homosexualidad y bisexualidad masculinas, mientras que las femeninas y la transexualidad se han abordado menos frecuentemente.[2]

Cine de Holllywood[editar]

Cine mudo[editar]

La homosexualidad ha estado presente en el cine desde el principio de su historia. Una de las primeras escenas homosexuales que se conserva procede de un ensayo experimental de Thomas Edison de 1895, donde se puede ver a dos hombres bailando juntos mientras otro toca el violín.

Ya en las primeras películas comerciales, la homosexualidad era contemplada de forma humorística, empleando frecuentemente a los personajes homosexuales para hacer gags. Así, en una escena de The Florida Enchantament (1914), se puede ver a dos mujeres que dejan a sus parejas de baile para bailar juntas, lo que provoca que los dos hombres rechazados también bailen juntos. Durante este periodo se retrataba a los hombres homosexuales de forma estereotipada, exagerando el afeminamiento para que un público popular pudiera distinguir sin necesidad de palabras a los personajes gays. Sirva como ejemplo una escena de la película de Charles Chaplin Behind the Screen (1916), donde Chaplin besa a una mujer vestida de hombre conociendo su verdadero sexo, mientras otro hombre que lo ve comienza a revolotear alrededor de ellos de forma manifiestamente afeminada para captar su atención.

Cine clásico: Desde los años 30 a los 60[editar]

En el cine mudo ya había aparecido la figura del sissy (mariquita en inglés) en las películas de Hollywood, pero fue tras la llegada del sonoro cuando gozó de mayor popularidad. A pesar de que nunca se hacía mención a las preferencias sexuales o afectivas de estos personajes, la audiencia los podía identificar fácilmente como homosexuales por reflejar los clichés existentes en la sociedad hacia ellos. Éstos consistían en retratarlos como personajes extremadamente amanerados, remilgados, con delgados bigotes y a menudo grotescamente maquillados. Los sissys resultaban divertidos a los espectadores, ya que en comparación con ellos, los hombres podían sentirse más masculinos y las mujeres más femeninas. Algunas de las películas que incluían sissys entre sus personajes fueron The Broadway Melody (1929), Our Betters (1932), The Gay Divorcee (1934) o Myrt and Marge (1934).[3]

Durante esta época se daba una paradoja al comparar a reacción que generaban los hombres caracterizados con ropas o actitudes consideradas femeninas y las mujeres que asumían un rol masculino. Mientras los primeros eran objeto de chistes y situaciones cómicas, las segundas eran consideradas atractivas tanto por hombres como por mujeres. Esta reacción se puede comprobar en el film Marruecos (Josef von Sternberg, 1930), donde Marlene Dietrich se viste con un esmoquin de hombre en un club nocturno y es aplaudida por todos los asistentes cuando da un beso en la boca a otra mujer.[4]​ Otra película con guiños al lesbianismo fue La reina Cristina de Suecia (1933), donde a pesar de que se cambió la historia para no hacer alusión directa a la homosexualidad de dicha monarca, se mostraba la estrecha amistad que le unía a una de sus sirvientas. Su actriz protagonista, Greta Garbo, junto a la mencionada Marlene Dietrich se convirtieron en los dos iconos lésbicos más conocidos de la historia del cine.

En los años 30, la Iglesia Católica y ciertas ramas protestantes, a través de la «Legión para la decencia» y de la «Liga de mujeres» amenazaron con promover boicots por el contenido de algunas películas que ellos consideraban indecentes y poco ejemplares para la sociedad. Para frenar estas presiones, la industria de Hollywood dio el visto bueno al Código Hays ideado por Bill Hays, cuyo objetivo era censurar todos los temas considerados «indecentes». Entre ellos, se encontraban los desnudos, los besos demasiado ardorosos, el aborto, la prostitución o las perversiones sexuales, entre las que se incluyó la homosexualidad.

Durante casi tres décadas, la censura estuvo autorizada a cambiar todos los diálogos, escenas, personajes o tramas que no concordaran con los principios del código: Así en The Lost weekend (1945) las dudas que su protagonista tiene acerca de su sexualidad que están presentes en la novela en la que se basa, se silencian en la película. Crossfire (1947) basada en un libro que trataba sobre unos asesinatos de homosexuales, se convirtió en una película sobre asesinatos de judíos.

La nueva censura prohibió cualquier referencia explícita a la homosexualidad, pero no consiguió eliminarlas del todo. Aunque la mayor diferencia con el periodo anterior radicaba en que los homosexuales dejaron de ser un elemento cómico para asumir el papel de villanos, más acorde con el concepto de homosexualidad que el Código Hays quería transmitir a la sociedad. Películas como La hija de Drácula (James Whale, 1933), Rebeca (Alfred Hitchcock, 1940), o más tarde, Sin remisión (John Cromwell, 1950) mostraban a lesbianas capaces de perseguir sus objetivos sin ningún escrúpulo, mientras en Young man with a horn (1950) Lauren Bacall interpretaba a una mujer bisexual que vive una vida autodestructiva y desordenada. También en el film La soga (Alfred Hitchcock, 1948), dos jóvenes unidos por una sugerida relación amorosa asesinan a un compañero de estudios.

Al no poder hacerse alusión directa a la homosexualidad, ésta debía insinuarse por medio de guiños para que el público pudiera identificarlos fácilmente con ella. Así, en El halcón maltés (1941), el personaje interpretado por Peter Lorre, que en la novela original es gay, es presentado a Bogart resaltando que se perfuma con gardenia mientras suena una música femenina.

También el western contó con filmes donde se insinuaba la homosexualidad como ciertas escenas entre Montgomery Clift y John Ireland en Rio rojo (Howard Hawks, 1948) o el lesbianismo velado de las protagonistas de Calamity Jane (1953) y Johnny Guitar (1954).

La forma en que Hollywood y la sociedad americana de los 50 percibían a los gays quedó retratada en el largometraje Té y simpatía (Vincente Minnelli, 1956), en el que una familia bien situada socialmente decide «curar» el afeminamiento de su hijo para acallar los rumores sobre su homosexualidad.

Durante los últimos 50 comenzaron a insinuarse relaciones sexuales entre personas del mismo sexo en algunas películas, y fue entonces cuando la censura empezó a funcionar de forma más notoria. Films como Ben-Hur (1959) pudieron sortearla gracias al tratamiento casi subliminal de la relación gay que sugiere la película. Según el escritor y guionista de dicha cinta, Gore Vidal en el documental El celuloide oculto, la trama giraba alrededor de la relación homosexual que mantuvieron los dos personajes principales durante su adolescencia que en el film es tratada como una amistad. No ocurrió lo mismo con Espartaco (Stanley Kubrick, 1960), cinta en la que la censura eliminó una escena en la que se podía ver al esclavo Tony Curtis bañar a su amo Laurence Olivier mientras ambos personajes hablan veladamente de su homosexualidad.[5]​ También La gata sobre el tejado de zinc (Richard Brooks, 1958) y De repente el último verano (Joseph L. Mankiewicz, 1959), ambas películas basadas en obras teatrales de Tennessee Williams fueron censuradas para que la homosexualidad de sus protagonistas no se mostrara claramente.

Nunca en mi vida había visto tanta censura, cortaron y cortaron ‘’La gata sobre el tejado de cinc’’. No era posible que Brick (Paul Newman) hubiese tenido algún tipo de deseo sexual por su amigo. Para cualquiera en la longitud de onda correcta, estaba claro lo que estábamos haciendo, pero simplemente no podíamos usar la palabra (homosexual). Choqué de frente con esto en ‘’De repente el último verano’’. Cuando empezamos a cortar la película, no tenía ningún sentido. Era como trabajar para el Kremlin, como escribir para Pravda, aprendías a escribir o a rodar entre líneas. Lo hacíamos con una toma de la cara de Katherine Hepburn, mientras Elizabeth Taylor le está explicando, acercándose más y más a la verdad que la ‘’Liga para la decencia’’ no nos permitía decir. Gore Vidal en ‘’El celuloide oculto’’

En esta época el Código Hays había dejado de aplicarse gradualmente para todas las situaciones que contemplaba, pero aún quedaba por derribar el último tabú, la homosexualidad. Los realizadores, cansados de las limitaciones comenzaron a rodar películas que claramente trataban sobre lesbianas y gays, pero siempre bajo el prototipo que debía acompañar a estos personajes: debían llevar una vida atormentada que culminara con un final trágico, bien a través de una muerte violenta o bien suicidándose. Algunos ejemplos son el personaje de Sal Mineo en Rebelde sin causa (Nicholas Ray, 1956), La gata negra (Edward Dmytryk, 1962), o Tempestad sobre Washington (Otto Preminger, 1962), film en el que un senador es chantajeado a causa de su homosexualidad. También en La calumnia (William Wyler, 1962) el personaje interpretado por Shirley MacLaine vive atormentado por haberse enamorado de Audrey Hepburn y finalmente acaba suicidándose.

A finales de la década de los 60, la palabra «homosexual» ya era utilizada habitualmente sin tapujos en algunas películas, aunque éstas aún incidían en la visión truculenta de la vida de lesbianas y gays. El detective (Gordon Douglas 1968) cuenta la historia de un detective que no asume su condición sexual y en ‘’La zorra’’ (Mark Rydell, 1968) un hombre se interpone en una pareja de lesbianas y logra convertir a una de las mujeres en heterosexual, mientras la otra muere aplastada por un árbol.

Cine contemporáneo: A partir de los 70[editar]

A principios de los 70 se rodaron las primeras películas que indicaban una pequeña evolución en la relación entre la industria cinematográfica y la homosexualidad, justo cuando el movimiento LGBT estaba dando sus primeros pasos. Los chicos de la banda (1970) fue el primer film gay con final feliz producido en Hollywood, aunque su visión estereotípica de los gays no fue bien recibida entre los activistas LGBT. La película muestra a un grupo de gays en el que prima la amistad y la camaradería, pese a que en momentos del metraje algunos personajes reflexionan acerca de su condición sexual con cierta autocompasión. La cinta Cabaret (Bob Fosse, 1972) dio un paso más al mostrar a Michael York como un gay sensato y sin sentimientos de culpa hacia su sexualidad.

A pesar de estas execpciones y de poderse mostrar libremente la homosexualidad, películas como ‘’Vanishing Point (1971) y ‘’Freebie and the bean’’ (1974) retoman el viejo estereotipo de delincuentes gays que finalmente son ajusticiados por el héroe heterosexual.

Cruzado ya el umbral de los 80, películas como Ventanas (1980), El fan (1981) y A la caza (1980) insistían en la visión de lesbianas y gays como asesinos dementes y sin escrúpulos. Esta última película, cuyo argumento trataba sobre un asesino en serie que localizaba a sus víctimas en lugares de ambiente leather, logró algo inédito hasta entonces. Los homosexuales, cansados de ver cómo el cine de Hollywood seguía retratándoles de forma negativa, y conscientes de la influencia de éste en el imaginario colectivo de la sociedad, organizaron protestas masivas por varias ciudades norteamericanas con el objetivo de detener su distribución. Finalmente la película fue retirada de las pantallas y las manifestaciones sirvieron para que la industria del cine tomara conciencia del hartazgo del colectivo LGBT respecto a la mala imagen que el cine daba de ellos.

Hubo una época de censura increíble, no de imágenes positivas de gays y lesbianas, si no de imágenes reales de gays y lesbianas. Los gays y las lesbianas han vivido haciendo frente al ostracismo, amando y sobreviviendo. Hay muchas historias heroicas reales. Jan Oxemberg, Directora de cine.

A partir de este momento, el cine mainstream de Hollywood comenzó a producir películas que trataban con respeto a los homosexuales. Las pioneras fueron dos, ambas rodadas en 1982, Su otro amor, que retrataba una relación entre dos hombres y Personal Best que giraba en torno al amor entre mujeres. En la primera, un médico casado experimenta una crisis en su sexualidad e inicia una historia de amor con un hombre gay interpretado por Harry Hamlin. La segunda de ellas narra el enamoramiento de dos atletas de élite interpretadas por Mariel Hemingway y Patrice Donnelly que se ve truncado al iniciar una de ellas una relación heterosexual.

  • Películas lésbicas
  • Philadelphia
  • Comedias mainstream: In & Out, La boda de mi mejor amigo, Mejor imposible...
  • Oscars 2006: Brokeback Mountain, Transamerica, Capote

Situación de los profesionales homosexuales en Hollywood[editar]

Cine independiente y de género estadounidense[editar]

  • Warhol/Paul Morrissey
  • Cine de "vampiras lesbianas"
  • Rocky horror picture show
  • Cine feminista lésbico
  • Queer horror
  • John Waters
  • New queer cinema
  • Cine LGBT

Cine europeo[editar]

Cine británico[editar]

  • The wings
  • Víctima
  • Tony Richardson: Look back in anger, Un sabor a miel
  • ‘’El asesinato de la hermana George’’ (Robert Aldrich, 1968)
  • Derek Jarman
  • Mi hermosa lavandería, Ábrete de orejas
  • Billy Elliot
  • Beautiful thing

Actores: Dirk Bogarde, Lawrence Olivier, Ian MacEwan, Rupert Everett

Cine alemán[editar]

Durante los primeros años de la historia del cine, Alemania fue el país más prolífico en retratar a los homosexuales. Desde el fin de la Primera Guerra Mundial hasta la llegada de Hitler al poder, fue frecuente que muchas películas alemanas hicieran alusiones a la homosexualidad, e incluso que ésta fuera su trama principal. También se filmaron decenas de documentales y cortometrajes que intentaban combatir el desprecio hacia los homosexuales, muchos de ellos producidos por el Instituto de Ciencias Sexuales, creado por el pionero del activismo gay Magnus Hirschfeld.[6]

Uno de los films en los que se involucró Hirschfeld fue Distinto a los demás (Richard Oswald, 1919), cinta que gira en torno a un músico gay que es extorsionado por su condición sexual. La película toma posición en contra del artículo 175 del Código Penal alemán, que condenaba la homosexualidad con la cárcel. Posteriormente, fue prohibida y quemada, y permaneció en el olvido hasta que en 1979 se encontró en Ucrania la mayor parte del film. En 1924 se rodó ‘’Mikael’’ (Carl Theodor Dreyer) basada en la misma historia que la mencionada película británica ‘’The wings’’. Otra cinta destacada del periodo fue ‘’Sexo en cadenas’’ (Wilhelm Dieterle, 1928), que relata el amor entre dos prisioneros de una cárcel alemana.[7]

La homosexualidad femenina también fue reflejada en varios films; Tanto en Zapatas Bande (Urban Gad, 1914) como en No quisiera ser un hombre (Ernst Lubitsch, 1918), se insinúan coqueteos entre dos mujeres, una de ellas caracterizada con ropas de hombre, que terminan en cuanto se descubre el verdadero género de ésta última.[8]​ En 1928 se filmó La caja de pandora (Georg Wilhelm Pabst), un clásico del cine mudo en el que se cuenta la historia de una prostituta llamada Lulu. En la película también aparece el personaje de la condesa Geschwitz, que corteja a la protagonista, personaje que fue acortado notablemente en comparación con la obra de teatro en la que se basa.[9]

Ya llegado el cine sonoro, se estrenó la primera película abiertamente lésbica de la historia del cine, Mädchen in Uniform (Muchachas de uniforme) (Leontine Sagan, 1931), basada en una pieza teatral de Christa Winsloe y cuya trama transcurre en un internado femenino en el que una alumna se enamora de una profesora. La muchacha encuentra una severa oposición a su amor en la directora del colegio, que lo considera un escándalo. El film, además de ser un alegato en favor del amor entre mujeres, también contiene críticas directas al por entonces incipiente nacionalsocialismo alemán. Dos años más tarde se filmaría Anna y Elisabeth (Frank Wysbar, 1933) con las mismas actrices protagonistas de Madchen in Uniform, que muestra la intensa relación existente entre dos mujeres jóvenes, una de ellas parapléjica, aunque esta vez sin el subtexto erótico de la anterior. En el mismo año se rodó Victor o Victoria(Reinhold Schünzel, 1933), película en la que destaca la subversión de los géneros sexuales al mostrar a una joven que para salir de la pobreza, se hace pasar un hombre que a su vez debe representar a una mujer en un espectáculo de cabaret. Caracterizada con aspecto masculino, intentará captar la atención de un hombre heterosexual.

Tras la instauración del Tercer Reich, la mayoría de estas películas fueron prohibidas, comenzando así en el cine alemán una etapa de silencio respecto a la homosexualidad que duraría hasta finales de los años 50.[10]

Ya en los años 60, el representante más recordado del Nuevo cine alemán, Rainer Werner Fassbinder logró encontrar un lenguaje propio para mostrar la homosexualidad, poniendo gran énfasis en las relaciones de dominación/sumisión en las que uno de los miembros de la pareja explota interesadamente al otro, intentando de esta forma equiparar la explotación sexual a la opresión en la sociedad capitalista.[11]​ Prueba de ello son las relaciones lésbicas que narra en Las amargas lágrimas de Petra von Kant (1972) y la relación entre dos hombres homosexuales de diferente clase social en La ley del más fuerte (1974), película protagonizada por él mismo.[12]​ Otra de sus películas, la póstuma Querelle, era una adaptación de la novela homónima de Jean Genet que incluía escenas con un fuerte contenido sexual protagonizadas por el actor Brad Davis, ya convertido en un símbolo homoerótico.

Dentro del mismo movimiento cinematográfico alemán se encuadran las películas del controvertido Rosa von Praunheim, quien adoptó su nombre artístico en referencia al Rosa Winkle, el triángulo rosa que los homosexuales debían llevar en los campos de concentración nazis. Von Praunheim ha compaginado la política y el activismo LGBT con su labor como cineasta en la que a lo largo de su prolífica filmografía se ha servido de la estética camp y de la cultura pop para denunciar la discriminación sexual y criticar la cultura gay oficial.[13]​ Su carrera comenzó criticando los ambientes gays más promiscuos con la cinta No es perverso ser homosexual, perverso es el contexto (1970), continuando hasta llegar a rodar más de 50 películas, en las que ha abordado desde la biografía de Magnus Hirschfield en Einsten des sex hasta el drama del SIDA.[14]

Otro cineasta alemán que ha tratado la homosexualidad masculina fue Frank Ripploh, cuyo primer film, el explícito Taxi zum Klo (1981), en el que se basaba en sus fantasías y escapadas sexuales, obtuvo cierta relevancia internacionalmente. Por su parte, Wolfrang Peterson también fue aclamado en todo el mundo por sus películas Die Konsequenz (1977) y Das Boot (1981) antes de trasladarse a Hollywood para filmar sus películas.[15]

La directora Ulrike Ottinger se covirtió en una figura de culto dentro del cine lésbico con sus vanguardistas y estilizadas películas Laokoon and Söhne (1975) y Madame X: Eine Absolute Herrscherin (1978), en las que la sexualidad de sus personajes femeninos está sugerida, pero siempre presente. La sexualidad lesbiana más transgresora, especialmente el sadomasoquismo, ha sido explorada por la cineasta Monica Treut en sus películas y documentales. En su filmografía se encuentran títulos como Bondage (1983), Female Misbehavior (1993) o Max (1992), documental en el que refleja el paso de mujer a hombre de un transexual masculino.[16]

Cine francés[editar]

  • Jean Genet
  • Jean Cocteau

Los años 70 fueron el periodo de apogeo del cine erótico, que posteriormente daría paso al cine pornográfico, y que en su mayoría fue de producción francesa. Buena parte de las películas de este género incluían relaciones sexuales entre mujeres, aunque siempre desde la perspectiva de hombres heterosexuales, algo con lo que muchas lesbianas no se identifican. Además de clásicos del género, como la saga Emmanuelle o Historia de O, destaca especialmente Bilitis (David Hamilton, 1976), que narra la iniciación sexual de una adolescente con una mujer casada.

  • La jaula de las locas
  • André Techiné
  • François Ozon

Cine italiano[editar]

  • Visconti
  • Pasolini
  • Zeffireli
  • Bertolucci
  • Ferzan Ozpetek

Cine español[editar]

Resto de Europa[editar]

Cine latinoamericano[editar]

  • Arturo Ripstein
  • Fresa y chocolate
  • Antes de que anochezca
  • La virgen de los sicarios
  • Plata quemada
  • No se lo digas a nadie

Cine asiático[editar]

El cine asiático, en especial el chino, tampoco ha sido ajeno a retratar la homosexualidad, las dos películas clásicas más importantes que tratan el tema son La carretera (Sun Yu, 1934) y Dos hermanas sobre el escenario (Xie Ying, 1965). Ya en 1993, otro clásico del cine chino, Adiós a mi concubina (Chen Kaige), narra la historia el triángulo amoroso entre dos hombres cantantes de ópera y una prostituta.[17]

Estas tres películas son un referente para el director de temática gay más reconocido importante de China, el hongkonés Stanley Kwan, aunque muy reconocido en su país, apenas cuenta con distribución en los países hispanohablantes. Su primera película, ‘’Mujeres’’ (1984), ya abordaba la homosexualidad de una forma novedosa, al igual que en ‘’Luna llena en Nueva York’’ (1989), cinta en la que tres lesbianas chinas residentes en Nueva York se plantean la relación entre la cultura china y la homosexualidad. Otras películas con temática homosexual del mismo realizador son la autobiográfica ‘’Memoria personal de Hong Kong: pese a todo aún te quiero’’ (1997), ‘’Agárrate fuerte’’ (1997), o ‘’Lan Yu’’ (2001), una historia de amor entre dos jóvenes gays ambientada en las revueltas de Tiananmen.[18]

Sin embargo, el film gay chino que ha obtenido mayor trascendencia en Occidente ha sido Happy Together (Wong Kar-Wai, 1994), que proporcionó a su director la Palma de Oro en el Festival de Cannes y que se basa en una tortuosa relación entre dos gays hongkoneses que sobreviven en los ambientes marginales de Buenos Aires.[19]​ Uno de los dos actores protagonistas, Leslie Cheung, no ha tenido inconveniente en hacer pública su homosexualidad pese a ser un ídolo para las adolescentes de su país.

En la China continental han destacado los films Palacio de Oriente, Palacio de Occidente (Zhan Yuang, , donde se narra la relación sadomasoquista entre un escritor homosexual y el policía que lo detiene; y Hombres y mujeres (Lui Bingjian, 1999).

El cine taiwanés no está sobrado de películas sobre homosexuales, aunque la co-producción entre Estados Unidos y Taiwán El banquete de bodas (Ang Lee, 1992), obtuvo una considerable repercusión en todo el mundo. Fue la primera aproximación al cine de temática homosexual de Ang Lee y obtuvo el Oso de Oro del Festival de Berlín. La película relata la boda fingida de un emigrante asiático en Nueva York con una mujer, con la que pretende esconder a su familia su relación amorosa con un joven neoyorquino.[20]

En Filipinas destaca el cineasta Gil Portes, quien ha realizado películas con tintes activistas como Miguel/Michelle (1998) o Markova:Comfort gay. Otro director importante fue Mel Chionglo, muerto a causa del SIDA en los años 90. En su film Midnight dancers. Sibak aborda la historia de unos jóvenes go gós que se prostituyen, reflejando también importantes problemas de la sociedad filipina, como la corrupción policial.

Por su parte, en Tailandia la cinta más representativa ha sido Beautiful Boxer (Ekachai Uekrongtham, 2005), basada en la historia real de Nong Toom, un famoso boxeador de ese país que utilizaba el muay thai para costearse su mayor sueño: convertirse en una mujer. La película repasa toda su vida hasta entonces: desde su adolescencia como monje budista hasta los violentos combates en los que vence a la mayoría de sus oponentes.[21]

Cine del resto del mundo[editar]

Referencias[editar]