Uróboros

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Uróboros o uroboros. En la iconografía alquímica el color verde se asocia con el principio mientras que el rojo simboliza la consumación del objetivo del Magnum Opus (la Gran Obra).

El uróboros (también ouroboros o uroboros) (del griego «ουροβóρος», "uróvoro", a su vez de oyrá, "cola", y borá, "alimento") es un símbolo que muestra a un animal serpentiforme que engulle su propia cola y que conforma, con su cuerpo, una forma circular. El uróboros simboliza el ciclo eterno de las cosas, también el esfuerzo eterno, la lucha eterna o bien el esfuerzo inútil, ya que el ciclo vuelve a comenzar a pesar de las acciones para impedirlo.

Generalidades[editar]

Xilografía de un uróboros de Lucas Iennisius.

El uróboros es un concepto empleado en diversas culturas a lo largo de al menos los últimos 3000 años. Engloba varios conceptos similares y otros que no están relacionados y han sido asimilados recientemente por el cine y la televisión. Generalmente un dragón representado con su cola en la boca, devorándose a sí mismo. Representa la naturaleza cíclica de las cosas, el eterno retorno y otros conceptos percibidos como ciclos que comienzan de nuevo en cuanto concluyen (véase el mito de Sísifo). En un sentido más general simboliza el tiempo y la continuidad de la vida. Se usa como representación del renacimiento de las cosas que nunca desaparecen, solo cambian eternamente.

  • En un principio su uso más antiguo estaba en la emblemática serpiente del Antiguo Egipto y la Antigua Grecia. Los uróboros se remontan a los jeroglíficos hallados en la cámara del sarcófago de la pirámide de Unis, en el 2300 a. C. El símbolo tradicional consiste en un dragón o una serpiente que se muerde la cola y crea un círculo sin fin.
  • Igualmente se puede encontrar un mito similar en la mitología nórdica. En esta mitología, la serpiente Jormungand llegó a crecer tanto que pudo rodear el mundo y apresarse su propia cola con los dientes. Este mito fue divulgado más ampliamente por la literatura de entre guerras del siglo XX. El deseo por la consecución del saber oculto, llegar a encarar las fuerzas elementales de la naturaleza, temibles y monstruosas, pero que finalmente conducen hacia la debilidad y la culpa.
  • El uróboros representa la personificación de fenómenos naturales como el sol, las olas del mar, etc., que suben hasta cierta altura y caen luego bruscamente, para volver a empezar. Esto se relaciona con el mito solar de Sísifo y Helio, el disco del sol que sale cada mañana y después se hunde bajo el horizonte. Sísifo fue obligado a empujar una piedra enorme cuesta arriba por una ladera empinada, pero antes que alcanzase la cima de la colina, la piedra rodaba de nuevo hacia abajo, y Sísifo tenía que empezar nuevamente desde el principio.

En la alquimia[editar]

En la práctica de la alquimia, expresa la unidad de todas las cosas, las materiales y las espirituales, que nunca desaparecen sino que cambian de forma en un ciclo eterno de destrucción y nueva creación, al igual que representa la infinitud.[1] El texto más antiguo donde aparece es en la Chrysopoeia «fabricación del oro», un tratado alquímico del siglo II, escrito en Alejandría por Cleopatra la Alquimista. Muestra la inscripción griega εν το παν, hen to pan, «todo es uno», y aparece mitad blanco, mitad negro, con lo que muestra la dualidad presente en todo.[2] En algunas representaciones el animal se muestra con una mitad clara y otra oscura, lo que hace recordar la dicotomía de otros símbolos similares como el yin y yang. En la alquimia, el Ouroboros simboliza la naturaleza circular de la obra del alquimista que une los opuestos: lo consciente y lo inconsciente. También es un símbolo de purificación, que representa los ciclos eternos de vida y muerte. A partir de la alquimia, la masonería y muchas otras escuelas filosóficas y simbólicas han utilizado y estudiado el uroboros.

En la cultura popular[editar]

Un gusano, un pez, un dragón, una serpiente o un animal de forma alargada más o menos serpentiforme cubierto de escamas, pelo, con patas o sin ellas, etcétera. Se le ha representado en multitud de colores, con su propia cola introducida en la boca, formando así un círculo. Esto significaría que continuamente se está tragando a sí mismo, lo que da lugar a que se use como representación del renacimiento de las cosas que nunca desaparecen, sólo sufren transformaciones eternamente. La pescadilla que se muerde la cola. En la mitología nórdica se le define como un gusano.

  • Es el símbolo oficial de la desaparecida serie de TV Millenium, y en un capítulo de la segunda temporada fue ampliamente descrito en su significado mitológico.
  • En la serie de televisión estadounidense Lost (Perdidos), Eloise, la madre de Daniel Faraday, llevaba un broche de oro llamado Uróboro, un antiguo símbolo de la naturaleza cíclica de las cosas y el eterno retorno, que en la serie hace referencia al ciclo de Eloise, su hijo y los demás protagonistas.
  • En el libro «La Historia Interminable» de Michael Ende, el Áuryn, símbolo de la emperatriz infantil que gobierna el reino de Fantasía, está compuesto por dos serpientes que se entrecruzan y se devoran a si mismas. También puede verse en las adaptaciones realizadas para el celuloide.
  • El escritor inglés de origen irlandés Eric Rucker Eddison publicó en 1922 una novela de mucho éxito titulada «La serpiente Uróboros», de ambientación épica, que sirvió para divulgar el mito en el mundo anglosajón, y desde entonces varias generaciones de profesores universitarios comenzaron a estudiar el tema ampliamente. Se considera un antecesor de la obra de Tolkien. E. R. Eddison, (1882-1945) fue funcionario de la Cámara de Comercio británica, y también investigador de temas islandeses, apasionado de Homero y de Safo y montañista.
  • En la película de Roman Polanski de 1999, The Ninth Gate (La novena puerta), en el libro sobre el cual gira la trama del filme, titulado "De vmbrarvm regni novem portis", se ve una reminiscencia estilizada del uróboros; en la portadilla interna del libro, hay una xilografía donde se ve un árbol con una serpiente enroscada en él que se está mordiendo su propia cola: la serpiente se enrosca formando unas figuras parecidas a varios números ochos entrelazados unos con otros, muy similar a como se enroscan las dos serpientes presentes en el Caduceo del dios Mercurio.
  • En el videojuego Resident Evil 5, es presentado un virus llamado Uróboros, el cual consiste en una infinidad de gusanos capaces de devorar toda la materia orgánica alrededor de ellos, creando y dando forma a una grotesca masa uniforme de éstos.
  • En el videojuego Diablo III, existe un objeto llamado Uróboros. Este consiste en un amuleto con forma de serpiente enrollada sobre si misma.[3]
  • En Saint Seiya Ω, representa una atadura de energia que lleva a Athena, (en contra de su voluntad) a darle gran parte de su poder a su hermana, la diosa Pallas. Finalmente, se descubre que es un instrumento del dios del tiempo, Saturno (Cronos), para volver a la vida.
  • Libros de la Saga de Los Inmortales, de la autora Alyson Noël, los inmortales renegados, que pertenecen a la oscuridad, liderados por Roman, poseen tatuado un uróboros, símbolo que los identifica como tribu, con la particularidad que aparece, desaparece,destella, brilla, o se oculta.

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. Según la Enciclopedia Británica.
  2. Alic, Margaret: El legado de Hipatia (1991) p. 56. Siglo XXI Editores.[1]
  3. http://eu.battle.net/d3/es/item/ouroboros

Enlaces externos[editar]