Unión Española de Explosivos

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Unión Española de Explosivos
Acrónimo UEE
Tipo Sociedad anónima
Industria Química, armamentística
Fundación 16 de marzo de 1896[1]
Disolución 1970/ 2006
Sede Bilbao, Madrid
Filiales SED (1896-1948)

La Unión Española de Explosivos (UEE) fue una empresa española que existió entre los siglos XIX y XXI. Tuvo presencia en varios sectores estratégicos, como el de las industrias química y armamentística, llegando a ser considerada en su momento una de las empresas más importantes de España.

Constituida originalmente para la fabricación de explosivos, con posterioridad diversificó su negocio hacia otros sectores y se dedicó también a la fabricación de cartuchería, fertilizantes, etc. En 1970 se fusionó con la Compañía Española de Minas de Río Tinto, dando lugar a la Unión Explosivos Río Tinto, en aquel momento el mayor grupo empresarial de España. No obstante, esta fusión tuvo un carácter temporal y con posterioridad la UEE recuperaría su identidad corporativa y su andadura independiente. Tras un largo proceso de reorganización y expansión internacional, en 2006 pasó a renombrarse como Maxam.

Historia[editar]

Creación y expansión[editar]

La compañía nació en 1896[2]​ a partir de la unión de la Sociedad Anónima Española de la Pólvora Dinamítica (creada originalmente en 1872) y otros siete fabricantes de dinamitas, dando lugar al nacimiento de la «Unión Española de Explosivos».[3]​ La nueva sociedad se constituiría formalmente en Bilbao el 16 de marzo de 1896,[1]​ con la participación de importantes industriales.[n. 1]​ En 1897 el Estado le entregó a UEE el monopolio legal para la producción y distribución de explosivos en España por un período de veinte años, hasta 1917.[4]​ Esto concedió a la compañía una privilegiada posición en el mercado, y con el tiempo se convertiría en una de las principales empresas españolas. Si bien la UEE se centró inicialmente en la fabricación de pólvora y explosivos, con posterioridad diversificó sus negocios y también se dedicó a la producción de fertilizantes (potasas, fosfatos...). En 1903 la UEE creó la Sociedad General de Industria y Comercio (GEINCO), una filial con sede en Bilbao bajo la cual unificar todas las actividades de la empresa que estuvieran ligadas a la fabricación de productos químicos y fertilizantes en las instalaciones de Galdácano, Bilbao-Elorrieta y La Manjoya (Oviedo).

Antigua sede de la UEE en el paseo de la Castellana de Madrid, obra de Manuel Ignacio Galíndez Zabala.

Durante el transcurso de la Guerra Civil (1936-1939) las diversas instalaciones de UEE quedaron incautadas por ambos contendientes para la producción bélica, como por ejemplo ocurrió con las factorías con sede en Cataluña que fueron incautadas por la Comisión de Industrias de Guerra. En el caso de las factorías de Vizcaya, tras la ocupación franquista del territorio, a partir de la segunda mitad de 1937 los centros de producción de UEE experimentaron un gran crecimiento.[5]

Tras el final de la contienda la UEE trasladó su sede social desde Bilbao a Madrid. Durante los primeros años del franquismo la empresa atravesó un período de consolidación, reorganizándose en 1949 en seis direcciones de negocio: abonos, productos químicos, explosivos industriales, explosivos militares, minas y estudios. La elaboración y distribución de explosivos siguió siendo la principal actividad de UEE, con la planta de Galdácano como la principal fábrica de explosivos de España. No obstante, con los años la producción de fertilizantes y superfosfatos adquirió un mayor peso, coincidiendo con un contexto económico alcista que favoreció en toda España el desarrollo de ambos sectores. En 1970[n. 2]​ absorbió a la Compañía Española de Minas de Río Tinto, naciendo así Unión Explosivos Río Tinto (ERT).[7][8]​ El grupo empresarial resultante fue en su momento el más grande de España, bajo cuyo control había unas treinta empresas filiales con presencia en varios sectores.

Durante las siguientes dos décadas el grupo ERT acometió una expansión de negocio que le llevó a tener una posición hegemónica en los sectores armamentístico y químico. No obstante, la fuerte crisis que vivió la industria española durante la década de 1980 afectó negativamente al grupo empresarial y comprometió su futuro.

Reorganización[editar]

Cuando en 1989 se creó el holding Ercros a partir de la fusión de ERT y Cros, la «Unión Española de Explosivos» se reconstituyó como una filial del nuevo grupo que estaba a cargo del ámbito militar-estratégico.[9][10]​ Sin embargo, la situación financiera del nuevo conglomerado empresarial era muy frágil, debido a su abultada deuda. Tras la suspensión de pagos de Ercros en 1992,[11]​ esta tomó la decisión de desprenderse de buena parte de sus filiales. En 1993 vendería Unión Española de Explosivos al grupo Pallas Invest, un fondo de inversión europeo.[12]​ A partir de entonces la antigua UEE recuperó su andadura independiente. Durante los siguientes años la empresa acometió un proceso de reorganización interna, que implicó una reducción considerable de plantilla, así como una expansión internacional que la llevaría a tener presencia en los cinco continentes. En 2006 se tomó la decisión de adoptar un nuevo nombre, Maxam,[13]​ como parte de un cambio de imagen y estructura.

Notas[editar]

  1. Como Telesforo de Errazquin y Astigarraga, Paul du Buit, Max Adolph Philipp, Gustavo Aufschlager, José Tartiére Lenegre, Anselmo González del Valle, Luis de Vereterra y Estrado, Alberto Thiebaut y Laurin, José Tarruella y Munner, etc. En el momento su constitución la Unión Española de Explosivos tenía un capital de veinticinco millones de pesetas de la época.[1]
  2. El 24 de julio de 1970 se firmó el acuerdo por el que la CEMRT y la UEE se unían para formar la nueva Unión Explosivos Río Tinto.[6]

Referencias[editar]

Bibliografía[editar]

  • Arenas Posadas, Carlos (2017). «Riotinto, el declive de un mito minero (1954-2003)». Revista de Historia Industrial (Barcelona: Universidad de Barcelona) (69): 109-142. ISSN 1132-7200. 
  • de Diego García, Emilio (1996). Historia de la Industria en España. La química. Madrid: EOI/Editorial Actas. 
  • Egea Bruno, Pedro María (1986). El distrito minero de Cartagena en torno a la primera Guerra Mundial (1909-1923). Universidad de Murcia. 
  • Martín Aceña, Pablo; Martínez Ruiz, Elena (2006). La economía de la guerra civil. Marcial Pons Historia. 
  • O'Connor, Bernard; Solano, Leyre (2014). The Spanish Phosphateers: the origins and development of Spain's phosphate industry. Lulu.com. 
  • Puig, Núria (1998). «The Frustrated Rise of Spanish Chemical Industry between the Wars». Determinants in the Evolution of the European Chemical Industry, 1900–1939 (Springer-Science+Business Media, B.V.). 
  • Romero Macías, Emilio M. (2006). Los Ferrocarriles en la provincia de Huelva: Un recorrido por el pasado. Universidad de Huelva. ISBN 978-84-16061-73-0. 
  • Ruiz Ballesteros, Esteban (1998). Minería y poder. Antropología política en Riotinto. Diputación Provincial de Huelva. 
  • Sánchez Junco, José Fernando (2016). «MAXAM, una empresa global». Economistas (Madrid: Colegio de Economistas de Madrid) (148): 175-181. ISSN 0212-4386. 
  • Tamames, Ramón (1992). Estructura Económica de España. Alianza Editorial. 
  • Tomás, Carmen; Alonso, Ignacio (1993). El provocador. Carlos Solchaga, de la reconversión industrial a la crisis economíca y social. Ediciones Temas de Hoy. 
Bibliografía adicional

Enlaces externos[editar]