Unión Cívica (Uruguay)

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Unión Cívica
UC.jpg
Presidente Aldo Lamorte
Fundación 1910
Ideología Democracia cristiana
Sede Montevideo, Uruguay
País Uruguay
Afiliación internacional Organización Demócrata Cristiana de América (Observador)
Sitio web www.unioncivica.org.uy/

La Unión Cívica (UC) es un partido político uruguayo de tendencia demócrata cristiana conservadora. Su fundación comienza a principio del siglo XX con hombres de clara formación cristiana como Juan Zorrilla de San Martín, Joaquín Secco Illa, Salvador García Pintos y Dardo Regules. Es continuadora de la Unión Radical Cristiana fundada en 1971 por disidentes del Partido Demócrata Cristiano, que había decidido participar en la creación del Frente Amplio.

En 2008 realizó un acuerdo electoral con el Partido Nacional.

Historia[editar]

La primera Unión Cívica del Uruguay (UCU) fue un partido político uruguayo de tendencia social cristiana, pero más bien conservador. La primera convención del partido, en la cual se aprobó la carta orgánica y los principios que regirían su doctrina y su acción, tuvo lugar en 1912.

Fueron sus fundadores Joaquín Secco Illa y Miguel Perea. Este último fue quien elaboró el proyecto base para la fundación del partido, que surgió de la fusión de Unión Social (fundada por Secco Illa) y de la Unión Económica (fundada por Miguel Perea).[cita requerida] Juan Zorrilla de San Martín, poeta, protagonista de la Revolución del Quebracho contra el gobierno de Máximo Santos y fundador del diario El Bien Público, también tuvo una participación fundamental en la creación de la UCU.

Desde su aparición en la vida política, la UCU se colocó en poco tiempo -junto al Partido Socialista del Uruguay y al Partido Comunista del Uruguay- en una de las tres pequeñas colectividades con presencia parlamentaria que realizaron aportes legislativos en el campo social. El primer diputado del partido, electo por Montevideo en 1920, fue Joaquín Secco Illa. El mejor resultado electoral del partido se registró en 1946 cuando alcanzó el 5,25% de los votos emitidos, obteniendo un escaño en el senado que fuera ocupado por Dardo Regules, con Juan Vicente Chiarino como suplente. Logró también cinco bancas en la cámara baja que fueron ocupadas por Tomás Brena, Salvador García Pintos y Juan Vicente Chiarino por Montevideo, Horacio Terra Arocena por Canelones y Venancio Flores por Colonia.

En la década de 1950 jóvenes de la Juventud Demócrata Cristiana y el Movimiento Social Cristiano liderado por Juan Pablo Terra intentaron modernizar la UCU. Finalmente, en febrero de 1962, se transformó en el Partido Demócrata Cristiano.

En 1966 una facción se separó del PDC y creó el "Movimiento Cívico Cristiano" que concurrió a los comicios de ese año, sin éxito. En 1971 se produjo una nueva crisis cuando el Partido Demócrata Cristiano, junto a otros partidos y grupos de izquierda, decidieron crear el Frente Amplio. Entonces, surgió la "Unión Radical Cristiana", que improvisó estructuras y trató de lograr una organización a pocos meses de los comicios de 1971, obteniendo escasa votación.

En 1980, con la anuencia de la dictadura, la Unión Radical Cristiana se transformó en la actual Unión Cívica, presentándose con poco éxito a las elecciones internas de 1982.

La Unión Cívica del Uruguay volvió a la luz durante el gobierno cívico-militar que gobernó Uruguay entre 1973 y 1985. En mayo de 1980 un grupo de ciudadanos de la Unión Radical Cristiana presentó un memorando a la Comisión de Asuntos Políticos de las Fuerzas Armadas (Comaspo) solicitando el reconocimiento de la UC.

Luego de admitida por parte de las Fuerzas Armadas la derrota en el plebiscito constitucional de 1980, la Comaspo inició una ronda de contactos a los efectos de acordar un Estatuto de los partidos políticos y posibilitar elecciones internas dentro de estos. Los contactos comenzaron a comienzos de julio de 1981 con representantes de los partidos Colorado, Nacional y UC.

Para las elecciones partidarias del 28 de noviembre de 1982 fueron habilitados solamente los partidos Colorado, Nacional y Unión Cívica.

La UC también concurrió a las negociaciones del Parque Hotel iniciadas el 13 mayo de 1983. En representación del partido asistieron Juan Vicente Chiarino, Humberto Ciganda y Julio Daverede. Posteriormente, participó en las negociaciones que llevaron al Pacto del Club Naval del 3 de agosto de 1984. A dichas reuniones asistieron Juan Vicente Chiarino y Humberto Ciganda.

En las elecciones nacionales celebradas el 27 de noviembre de 1984 la UC obtuvo el 2,32% de los votos, consiguiendo dos diputados: Julio Daverede por Montevideo y Heber Rossi Pasina por Canelones.

Juan Vicente Chiarino fue designado ministro de Defensa Nacional del gobierno democrático que se instaló en marzo de 1985, cargo que ocupó hasta noviembre de 1987. En entonces presidente de la Suprema Corte de Justicia y presidente de la República interino entre el 12 de febrero de 1985 y 1 de marzo de 1985, Rafael Addiego Bruno, también pertenecía a la UC.

Otra figura destacada de la Unión Cívica fue Federico Slinger, que en las elecciones de 1984 fue candidato a la Vicepresidencia de la República por el partido, acompañando la candidatura presidencial de Juan Vicente Chiarino. En 1985 Federico Slinger fue designado presidente del estatal Banco de la República Oriental del Uruguay (BROU), desempeñando dicho cargo hasta 1990. En marzo de 1995 fue nombrado por el presidente Julio María Sanguinetti como Ministro de Industria, Energía y Minería, cargo que ocupó hasta su fallecimiento, ocurrido al año siguiente.

En 1989 la UC se integró a la coalición "Nuevo Espacio", formada, además, por el Partido por el Gobierno del Pueblo y el Partido Democráta Cristiano, que se habían escindido del Frente Amplio. Esta coalición se desintegró en las elecciones de 1994 y la UC volvió a comparecer por sí sola.

En las elecciones presidenciales de 1999 el partido llevó como candidato a Luis Pieri, quien había derrotado a Aldo Lamorte en las elecciones internas celebradas el 25 de abril de ese año. En las elecciones municipales de mayo de 2000, el candidato a la Intendencia Municipal de Montevideo fue Aldo Lamorte.

En las elecciones presidenciales de 2004, el partido se ubicó en el sexto lugar de acuerdo a la cantidad de votos, al recibir su candidato Aldo Lamorte 4.859 votos, lo que representó el 0,22% del total de sufragios.

Actualidad[editar]

El presidente de la Unión Cívica, Aldo Lamorte anunció el martes 19 de agosto de 2008 que, para las elecciones nacionales de 2009, el partido haría un acuerdo electoral con el sector Alianza Nacional del Partido Nacional. El acuerdo no tiene antecedentes en la historia política de Uruguay.[1]

En una conferencia de prensa celebrada el jueves 21 de agosto de 2008, la Unión Cívica confirmó esta alianza con el Partido Nacional. La misma consistiría en sumarse al partido, sin desintegrar la estructura organizativa de la fuerza política. Los cívicos adhierieron a la candidatura de Jorge Larrañaga.

El acuerdo entre el Partido Nacional y la UC se basa en varios principios, que ambos partidos se comprometieron a promover:

  • Defensa irrestricta de la vida desde la concepción hasta la muerte natural, de acuerdo a lo establecido en el Pacto de San José de Costa Rica.
  • Defensa del bien común como principio rector fundamental de la gestión.
  • Defensa de la familia como base insustituible de la sociedad.
  • Situar la economía al servicio de la persona humana, como objetivo central de las políticas a implementar por el futuro gobierno.

Asimismo, ambos partidos se comprometieron a impulsar diversas propuestas:

  • Promoción de la educación en valores.
  • Transformación del actual Ministerio de Desarrollo Social en “Ministerio de Desarrollo Social y Familia”.
  • Promover una visión económica basada en la economía social de mercado, con fuerte aliento a los emprendedores y con políticas de apoyo a los más débiles, sin caer en el asistencialismo.
  • En la gestión de gobierno, enfatizar la implementación de políticas que fomenten la creación de trabajo y garanticen la seguridad pública y la salud de la población.
  • Fomentar el entramado social como forma de crecimiento solidario y equitativo.[2]

El 2 de octubre de 2008 se presentó el grupo "Unión por Uruguay", una alianza de varias agrupaciones dentro del Partido Nacional que apoyan la precandidatura de Jorge Larrañaga para las elecciones internas de 2009. Integran la "UxU" la Unión Cívica, la Corriente Social Cristiana, el Movimiento Nacional de Rocha y el Movimiento Con Todos del senador Ruperto Long.[3]​ Este acuerdo posibilitó que Aldo Lamorte accediera al Senado de la República en agosto de 2010.

En la XLVIII Legislatura (2015-2020) en virtud de la alianza de agosto de 2008 la Unión Cívica esta representada en la Cámara de Representantes por el Arq. Aldo Lamorte.

Filosofía[editar]

La UC responde a la filosofía demócrata cristiana. Postula a la persona humana, felizmente integrada a la familia, núcleo de la sociedad, como centro y leit motiv de su acción y su prédica.

Considera a la familia como la base de la sociedad y el ámbito que propicia el desarrollo integral y dichoso de todas las potencialidades de la persona. La comunidad política tiene el deber de asistir a la familia y asegurarle la libertad de fundar un hogar, tener hijos y educarlos de acuerdo con sus convicciones morales y religiosas; la estabilidad del vínculo conyugal y de la institucionalidad familiar; la libertad de profesar la fe de su elección; el derecho a la propiedad privada, la libertad de iniciativa; el derecho a tener trabajo y vivienda; el derecho a emigrar; el derecho a la atención de la salud, a la previsión social, al amparo a la ancianidad; la libertad irrestricta para asociarse con otras personas y familias con cualquiera propósito.

En cuanto a la sociedad, de acuerdo con la encíclica Pacem in terris de Juan XXIII, la UC considera que "debe ser considerada como una realidad de orden principalmente espiritual, que impulse a los hombres, iluminados por la verdad, a comunicarse entre sí los más diversos conocimientos; a defender sus derechos y cumplir sus deberes; a desear los bienes del espíritu; a disfrutar en común del placer de la belleza en todas sus manifestaciones; a compartir con los demás lo mejor de sí mismos; a asimilar los bienes espirituales del prójimo. Todos estos valores conforman y, al mismo tiempo, deben dirigir las diversas manifestaciones de la cultura, de la economía, de la convivencia social, del progreso y del orden político, del ordenamiento jurídico y, finalmente, de cuantos elementos constituyen la expresión externa de la comunidad humana en su incesante devenir".

También entiende que es imprescindible la "conversión interior" para realizar los cambios sociales necesarios para que la superestructura de la sociedad esté al servicio de todos.

Bibliografía[editar]

Véase también[editar]

Referencias[editar]

Enlaces externos[editar]