Sierra de Ávila

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Sierra de Ávila
Cerro gorría.JPG
Parque eólico en el cerro de Gorría, culminación de la sierra de Ávila
Tipo Macizo montañoso de granito
Ubicación Bandera de la provincia de Ávila.svg Ávila
Flag of Castile and León.svg Castilla y León
 • País(es) Flag of Spain.svg España
 • Coordenadas 40°39′25″N 4°59′03″O / 40.65694444, -4.98416667Coordenadas: 40°39′25″N 4°59′03″O / 40.65694444, -4.98416667
Altitud Cerro de Gorría (1727 m)
Prominencia 326 m
Sierra Sierra de Ávila
Cordillera Sistema Central
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La sierra de Ávila es una sierra española del sistema Central, que tiene su mayor altitud en el cerro de Gorría (1727 m), situado en el extremo NE de la misma, donde tiene lugar el cruce de esta alineación principal, que forma la sierra y que tiene sus relieves más importantes (además de Gorría) en el alto de Las Fuentes (Cabeza Mesá, 1679 metros) y el altiplano de Villanueva con 1637 metros, con otra de menor entidad y dirección E-O que procede del sector de Ávila, con 1576 metros en el Risco del Viso y 1570 metros en el alto de Valdecasa.

Esta segunda alineación entre cerro de Gorría y Ávila se encuentra drásticamente interrumpida por el valle de Sanchorreja, que la corta en dirección NE a 1300 metros de altitud, quedando desconectados orográficamente la sierra de Ávila y los relieves montañosos de Canto Cachado-Cerro Bajero que, con 1554 metros, constituyen el techo de esta alineación que desciende progresiavamente por Casasola, Duruelo y La Colilla hasta Ávila, a 1130 metros, trazando el perfil topográfico del borde norte del valle de Amblés.

Constituye una unidad orográfica bien diferenciada, de casi 1500 km² de extensión.

El Bloque de Martiherrero[editar]

Bloque de Canto Cachado desde el oeste

Limita al este con el río Adaja y al oeste por la falla de Plasencia, quedando incluido en el sector suroeste del mismo, el relieve de Canto Cachado. podemos considerar que el bloque en su conjunto, posee una estructura morfotectónica en graderío en torno al vértice articulador de todo el relieve, que es el horst que forma el cerro de Canto Cachado, siendo correcto considerar que los escalones tectónicos pueden interpretarse como limitadores de dovelas o semihorst estructurados por las fallas NNE y ONO, interpretación que viene apoyada por los cambios de ritmo de los distintos escalones, siendo más pendeintes y con taludes más netos y significativos, cuanto más se aproximan al relieve principal de Canto Cachado, en una estructutura típica de elevación pogresiva o descenso progresivo de pequeños bloques.

La morfología en rampa se pone de manifiesto como un relieve granítico de resistencia generado por la degradación diferencial de la superficie fundamental a lo largo de su evolución compleja. Atendiendo a su tipificación morfológica podemos discriminar los siguientes sectores: Zona de La Colilla a Canto Cachado dominado por los diques de pórfido; zona de Martiherrero, de grandes afloramientos masivos; zona de la superficie fundamental, depresiones y morfología residual; y valle del río Adaja.[1]

El horst de la sierra de Ávila[editar]

Cartel contra la mina de feldespatos en Sanchorreja

El horst de la sierra de Ávila es la unidad morfoestructural que a modo de dorsal organiza las otras unidades fundamentales del Bloque cristalino de Ávila, interponiéndose como gran diagonal en sentido NE entre la rampa de Mirueña que queda al Noroeste, y el bloque de Martiherrero y la fosa del Amblés, que quedan la sureste, de estas dos últimas, desconectado por la falla de Plasencia. Es un horst limitado por dos grandes fallas , la de Muñico al NO y la de Plasencia al SE. La estructura de horst empieza a evidenciarse cuando a través de la falla de Muñico los bloques menores son llevados a posiciones deprimidas por distensión, formando incluso la depresión tectónica de Muñico, mientras que en el sector más occidental entre Vadillo de la Sierra y Villanueva del Campillo la falla no se evidencia, interpretádola como posible, a través del escalón tectónico puesto en resalte con probabilidad por la erosión diferencial y que enlaza topográficamente con la rampa de Mirueña a la altitud de 1450 metros. Por lo tanto el horst de la sierra de Ávila en este sector de Villanueva enlaza directamente con la rampa de Mirueña a través de un pequeño escalón estructural, no así en su dirección hacia el NE donde cada vez se destaca más netamente de la rampa con diferencias de hasta 369 metros de salto al Se de Pasarilla del Rebollar en el macizo de cerro de Gorría. El límite NE del horst, con la Rampa de Altamiros, se resuelve con el ascenso en graderío de este trazado sobre fallas y fracturas del sistema ONO que secciona la estructura domática del macizo y que tienen el cambio importante de pendiente, definidor de la rampa y del horst, en torno a los 1260 metros de altitud.

Cerro de Gorría desde la Dehesa de Villagarcía

El límite SE está dirigido por la falla de Plasencia que genera a lo largo de la base de toda la vertiente (formada a expensas de este flanco levantado del horst) una zona deprimida, que desconecta a esta unidad sucesivamente de la fosa del Amblés, del Bloque Basculado de Sanchicorto y del Bloque de Martiherrero, de este último, a través de la depresión de Sanchorreja. Forma esta vertiente en su conjunto un perfil tendido con tres sectores altitudinales diferenciados, el superior cóncavo en el sector de Cabeza Mesá y convexo en cerro de Gorría y Las Fuentes, pero siempre con pendientes entre 20 y 40 % que sse sitúa entre los 1440 m y los 1640; un tramo intermedio ligeramente convexo hasta los 1250 m con pendientes medias de 10-13,5 % y el perfil inferior claramente convexo con pendientes hasta el 20 %. El mayor desnivel visible del horst es de 500 m y se destaca del Valle de Amblés entre Amavida (1180 m) y Cabeza Mesá (1679 m). Es una vertiente generada sobre el labio superior de la falla de Plasencia, reactivada por la elevación del horst. Este horst de la sierra de Ávila puede descomponerse, para un mejor tratamiento morfotectónico, en tres subunidades que hemos denominado de SO a NE: Altiplano de Villanueva, macizo de las Fuentes y macizo del cerro de Gorria; todos ellos presentan una superficie de cumbres entre 1600-1620 m sobre granodioritas superándose esta altitud exclusivamente en los coronados por diques.

El altiplano de Villanueva[editar]

Se sitúa en una superficie adaptada a la estructura granítica en torno a los 1500 m de altitud, perfilada y destacada netamente, por el sur, del puerto de Villatoro y del Valle de Amblés, por el escarpe de la falla de Plasencia, mecionado ya como ese flanco general del horst; y al oeste del puerto por el escarpe de falla del Valle del Corneja. Su configuración suavemente alomada se eleva hasta los 1637 m formando un gran casquete abovedado de los granitos. Enlaza hacia el norte con la Rampa de Mirueña a través de un pequeño escalón tectónico. La tipificación morfoloógica se reduce a formas graníticas abovedadas en la zona de cumbres y formas en tors en la vertiente de Villatoro.

El macizo de Las Fuentes[editar]

Queda individualizado morfológicamente del sector de Villanueva por una fractura del sistema NO donde se ha encajado el collado de Vadillo (1500 m) y por la falla de Muñogalindo- San Juan respecto al sector del cerro de Gorría por el entallamiento del collado de las Cárcavas (1462 m). Presenta una superficie culminante en torno a los 1600 m, representada exclusivamente por formas de resistencia sobre las rocas graníticas, teniendo su techo en la zona central, en Cabeza Mesá, 1679 m sobre diques.

Alto de las Fuentes en primavera
Genista cinerascens en el Alto de las Fuentes (1624 m), vertiente norte

Toda su estructura granítica es domática encontrándose muy incidido y diseccionado por la red hidrográfica que ha puesto de manifiesto fracturas principalmente de los sistemas NO y ONO. A pesar de su pesadez de formas graníticas es claramente diferenciable la disimetría de ambas vertientes, la SE hacia el Valle de Amblés, labrada sobre el frente de ese gran bloque basculado por la falla de Plasencia es, en el tramo superior de fuerte pendiente 20-40 % con perfil cóncavo y sujeto a fuerte erosión que ha hecho retroceder la vertiente hasta generar una línea de cumbres estrecha, mientras la NO, desarrollada sobre el "dorso" de ese gran bloque, se adapta a las líneas estructurales domáticas y genera una vertiente tendida con perfil convexo y pendientes del 15 % que aumentan hacia la base del horst en la falla de Vadillo-San Juan (prolongación occidental de la de Muñico) que marca el enlace con la rampa de Mirueña. Las formas graníticas presentan morfología compleja en ambas vertientes, caracterizadas por su disimetría.

El macizo del cerro de Gorría[editar]

Parque eólico del cerro de Gorría, visto desde el Valle de Amblés

Es el relieve más importantes del horst de la sierra de Ávila, se destaca netamnte (350-400 m) de la Rampa de Altamiros que queda al norte, de la de Sanchicorto que queda al SE, e incluso de la línea de cumbres del macizo de las Fuentes (dentro del horst) dado que el collado de las Cárcavas, límite entre ambos macizos, es el sector más estrecho de toda la sierra, producido por el cruce de dos accidentes tectónicos, la falla de Muñogalindo-San Juan del sistema ONO y una fractura del sistema NNO a NO a través de la cual, los barrancos de ambas vertientes han disecado prácticamente el macizo por acción remontante. Tiene este relieve una forma pesada, adaptada a la esctructura domática que domina toda su morfología, y puede incribirse en un casquete esférico de 2,00 km de radio incidido de forma radial por profundos barrancos explotando líneas de fractura de los sistemas ONO y NNO a NO.

Encina centenaria en la sierra de Ávila.

Es preciso distinguir este núcleo central del macizo, dada la aparente organización en tres direcciones, una hacia el oeste que alarga el relieve hasta formas la serreta de "La Ladera" entre el valle de fractura de Valdecasa y Pasarilla del Rebollar, otra hacia el este que forma el relieve de la Serreta que culmna en "El Risco del Viso" mirando a la depresión de Sanchorreja, y una tercera, la propia dorsal en su sector más estrecho del horst hacia el sector del Las Fuentes en dirección SO; todos ellos son relieves de resistencia limitados por líneas de fractura, y adaptado a las condiciones mecánicas de los diques de pórfido, que las coronan, y de su comportamiento diferencial respecto a las rocas granodioríticas. El propio sector central del cerro de Gorría, que se levanta del nivel general de cumbres del horst (1620 m) hasta los 1710 m está adaptado a la taryectoria de la diques de pórfido del sistema E-O que coronan el macizo, ejerciendo así su presencia más siginificativa, por efecto del mismo proceso morfogenético diferencial. Todas sus vertientes son generalmente de perfil convexo adaptadas a la estructura domática, presentando pendientes entre el 20 y 35 % que se suavizan hacia la línea de cumbres, con excepción de tres grandes cuencos topográficos, que a modo de valles colgados se han labrado a partir de 1500 m de altitud, desarrollados sobre líneas de fractura y que han desarrollado un perfil cóncavo, con pendeintes del 36 al 40 %.

La sensación de forma pesada se adquiere además por su relación con las rampas adyacentes, puesto que es un horst que se levanta desde el nivel general de las mismas, lo que ha motivado precisamente el ascenso en graderío de éstas, apoyadas o puestas en evidencia por las fracturas preexistentes. La tipificación morfológica viene dada en la zona de cumbres por la diferente morfología desarrollada sobre las granodioritas y sobre los diques de pórfido, por las formas domáticas en las vertientes, por los valles de fractura y por los valles altos que quedan colgado por morfogénesis periglaciar, provocando unos y otros disimetrías en las respectivas vertientes. [2]

Hidrografía[editar]

Mapa de Ávila en 1849. Bachiller.

El principal elemento fluvial es el río Adaja, afluente del Duero, que articula el drenaje de este territorio, por una parte vertebra el drenaje del Valle de Amblés y por otra desarrolla su cuenca abierta al Duero al N. de la sierra de Ávila, drenando el sector oriental de la vertiente norte de ésta a través de sus tributarios, el Arevalillo y el Berlanas. Después del Adaja el elemento fluvial más importante es el río Almar que nace en el Santuario de Nuestra Señora de Las Fuentes, término municipal de San Juan del Olmo, (afluente del Tormes, desarrollando su cuenca al N. de la sierra de Ávila y articulando el drenaje del sector occidental de la vertiente N. de la misma; el tributario más importante de éste es el Zamplón. Entre la cuenca del Adaja y la del río Almar se sitúan los relieves de Solana de Rioalmar, drenando la vertiente N. de los mismos directamente al Duero a través de sus afluentes el Trabancos y el Zapardiel

Vegetación[editar]

Los encinares que se localizan en la sierra de Ávila soportan temperaturas medias anuales de solo 10 °C, con heladas frecuentes de octubre a mayo y mínimas por debajo de -10 °C en invierno. En verano han de aguantar temperaturas máximas absolutas por encima de 34 °C y todo ello con una precipitación media anual que no supera lo 400 mm.

Su cortejo es muy pobre, siendo especies características de estos encinares las estepas (Cistus laurifolius), la chujarra (Halimium umbellatum), la mejorana (Thymus mastichina), el cantueso (Lavandula stoechas subsp. pedunculata), el berceo (Stipa gigantea) o la botonera (Santolina rosmarinifolia). A veces aparecen majuelos en los claros del bosque y peonías o matagallinas (Paeonia broteri) bajo los rodales más umbrosos, donde los suelos están mnos alterados.

Parques eólicos[editar]

Durante el año 2009 se han venido construyendo varios parques eólicos (4) que modificaran para siempre el perfil de esta sierra: El Parque Eólico Cabeza Mesá, en San Juan del Olmo y Vadillo de la Sierra de SINAE, Energía y Medio Ambiente S.A. de 24 420 kW; el Parque Eólico Colladillo en Valdecasa y Narrillos del Rebollar de SINAE, Energía y Medio Ambiente S.A. de 24 420 kW. El Parque Eólico el Rincón en San Juan del Olmo y Balbarda de SINAE, Energía y Medio Ambiente, S.A. de 24 420 kW; Prado Redondo en Villanueva del Campillo y Villatoro de GAMESA ENERGÍA, S.A. de 42 500 kW.[3]

Una mina a cielo abierto de feldespato alerta a los vecinos de la sierra de Ávila [1][editar]

En 2016 se ha abierto un asunto que ha puesto de manifiesto a todos los vecinos de la sierra de Ávila, pues la La Junta de Castilla y León ha aprobado una explotación minera que puede suponer graves problemas en la salud de la población de cuatro municipios abulenses y causará fuertes desperfectos en una zona paradisíaca de gran valor ambiental. El proyecto, se confía a empresa llamada Antonio y Javi SL, con 3.010 euros de capital social.

El proyecto que pretende construir una mina de feldespato en la Sierra de Ávila pone en jaque el patrimonio medioambiental de una zona que ha sufrido un escaso impacto urbanístico y que con una tradición de más de 300 años de antigüedad en actividades ganaderas.

Los vecinos se han puesto de manifiesto, porque la sierra de Ávila es una zona poco poblada y que contiene pueblos muy pequeños con escasez de habitantes que están muy arraigados a sus tierras. La única actividad que ha habido en esta, ha sido la ganadera y es por debido a eso que se oponen a los posibles cambios.


Irregularidades[editar]

Además, se han detectado irregularidades en la explotación minera de feldespato en Ávila [2]

Donde varios documentos demuestran que el proyecto de investigación del terreno presentado por Javi y Antonio S.L no fue estudiado por el Servicio Territorial de Medio Ambiente y que por lo tanto el expediente carece del informe del impacto ambiental correspondiente.


Las consecuencias y la repercusión que puede tener la mina de la sierra de Ávila en el medio ambiente[editar]

La minería: [3] Mina

La minería ha sido una de las actividades más antiguas del hombre, incluso se puede afirmar que influyó prácticamente en el desarrollo de todas las actividades que conocemos en la actualidad.  Sin embargo, con el transcurrir del tiempo se ha podido comprobar que la actividad minera causa un fuerte impacto ambiental, debido a la destrucción de los suelos naturales y creación de nuevos suelos, los cuales presentan fuertes limitaciones físicas, químicas y biológicas que dificultan el desarrollo de la vegetación. Eso sin contar la contaminación que producen los relaves sobre las fuentes de agua y los altos niveles de plomo y azufre que se quedan en el aire.

La actividad minera causa un constante deterioro del medio ambiente en diferentes niveles, y aunque muchos de ellos han sido minimizados, hay otros que son sumamente notorios.

Las actividades mineras también significan importantes cambios en el balance de agua entre infiltración y escorrentía, debido a que se produce la modificación del suelo y vegetación, lo que conlleva una mayor capacidad erosiva. Pero eso no lo es todo, las escombreras se también convierten en peligrosos focos de contaminación para las aguas superficiales y subterráneas, pues pierden su calidad debido a los procesos de salinización y alcalinización, además del incremento de concentraciones de metales pesados.

Eso sin considerar el arranque de considerables volúmenes de materiales estériles, lo cual obliga a su acumulación en diferentes tipos de terrenos, sin considerar que se trata de materiales sumamente inestables debido a su falta de cohesión, lo que les expone fácilmente a la erosión y arrastre por las aguas y por el aire. Esto también conlleva a la destrucción o alteración del hábitat de muchas especies, la ruptura de las cadenas tróficas, y sobre todo la introducción de gran cantidad de sustancias nocivas en la biosfera.

Por si fuera poco, el impacto más serio se produce a consecuencia de la eliminación o modificación profunda del suelo, debido a que, tras una explotación minera, todo lo que queda son materiales deteriorados, productos residuales y escombreras de estériles, lo que presenta un grave problema para el desarrollo de una cubierta vegetal.

Tenemos que tener en cuenta que los suelos de mina son medios que usualmente presentan situaciones extremas en los principales parámetros químicos, pues se trata de sistemas que han sido sometidos a una oxidación intensa y acelerada. Estas condiciones de acidez crean un ambiente altamente tóxico para los organismos acuáticos o terrestres. No podemos obviar que los suelos pierden todos sus nutrientes fundamentales, reduciendo por completo su actividad biológica, debido a la baja retención de agua.

Incluso, aunque no sea por actividades estrictamente mineras, es muy frecuente la contaminación derivada de la utilización de antiguas graveras o cameras para el vertido incontrolado de basura y residuos urbanos. Es decir, parece que de una u otra forma, no nos escapamos de los efectos nocivos de la actividad minera.


Impactos de la minería en el medio natural [4] Medio natural[editar]

Atmósfera

o  Emisiones sólidas: El polvo emitido tiene su origen en las propias actividades extractivas, durante la voladura y arranque de material, o durante los procesos de carga y transporte, o en relación a procesos metalúrgicos. Además puede haber una importante remoción eólica de material fino en escombreras y balsas abandonadas.

o  Gases: Los gases emitidos tienen su origen en la combustión de la maquinaria, la emisión natural durante el proceso de extracción (CO2 , CO, grisú —mezcla explosiva de metano y aire—), la emisión en voladuras, y la emisión en procesos directamente relacionados con la actividad minera: combustión de carbón (COx, NOx, SOx), pirometalurgia (SO2 ).

o  Aerosoles: La formación de aerosoles tóxicos se producen durante la explotación, y sobre todo, durante procesos de hidrometalurgia, que implican el riego por aspersión de pilas de mineral con compuestos a menudo de alta toxicidad (sulfúrico para la extracción de algunos elementos, como el cobre; cianuro de sodio para la extracción del oro).

o  Ruido: Se genera por voladuras, maquinaria pesada de arranque y transporte, maquinaria de molienda, etc.

o  Onda aérea: Se produce por las explosiones de las voladuras, y es una onda de presión, que se propaga por el aire atenuándose con la distancia, generando vibraciones.

Terreno

-         Desertización: deforestación, erosión, pérdida de suelo fértil.

-         Modificación del relieve, impacto visual, alteración de la dinámica de los procesos de ladera.

-         Peligros geotécnicos:

a.       Desestabilización de laderas por sobrecargas y/o excavaciones y alteraciones en el nivel freático.

b.      Subsidencia por huecos. Subsidencia por depresión en el nivel freático.

Suelos

o   Pérdida de propiedades físicas:

a.       Variaciones en la textura (porosidad, permeabilidad) por procesos de esponjamiento, compactación, deposición de partículas, formación de costras.

b.      Pérdida de la estructura edáfica por compactación, mezcla de horizontes, deposición de partículas, etc.

c.      Variaciones en el régimen hídrico del suelo por alteraciones en el nivel freático, y variaciones texturales y estructurales. 

d.      Pérdida física de suelo por extracción y arranque, acumulación de vertidos (escombreras y balsas) o construcción de infraestructuras. Por erosión inducida.

e.      Alteraciones en la horizonación por arranque y/o mezcla de horizontes, deposición de vertidos y polvo. Pérdida de los horizontes superficiales por erosión inducida.

f.      Contaminación por metales pesados (Cu, Pb, Cd, Hg, etc), metaloides (As) e hidrocarburos generada por efluentes líquidos y sólidos.

g.      Acidificación por acumulación y oxidación de sulfuros y drenaje ácido.

h.      Adición de sales al suelo (sulfatos).

Aguas

o   Alteraciones en la dinámica fluvial:

a.      Variación del perfil y trazado de la corriente fluvial, variaciones en el nivel de base local, alteración en la dinámica (variaciones en las tasas de erosión/sedimentación) en el perfil (aguas abajo y aguas arriba) por excavaciones, diques y represas. Aumento de la peligrosidad de inundación.

b.      Incorporación de partículas sólidas en la corriente, aumento de la carga de fondo y en suspensión, incremento en las tasas de sedimentación aguas abajo.

o   Pérdida de masas de agua:

a.      Ocupación de lagos, embalses, bahías.

b.      Pérdida de masas glaciares.

o   Alteraciones en el régimen hidrogeológico:

a.      Variaciones en el nivel freático, variaciones en el régimen de recarga y modificaciones en el flujo subterráneo por efectos barrera, drenajes inducidos, infiltración restringida/favorecida, compactación, modificación del relieve, deforestación.

o   Contaminación por metales pesados y metaloides (As):

a.      En coloides en suspensión.

b.      En especies en disolución: uno de los procesos más relevantes para la movilización de metales desde la fase sólida es el (“acid mine drainage”, AMD), además de los procesos de metalurgia por lixiviación y cianuración.

c.      Se puede producir nuevamente la incorporación de los metales a la fase sólida (sedimentos) por adsorción y/o coprecipitación.

o   Variaciones del pH por el drenaje ácido de mina :

a.      Se produce por la hidrólisis y oxidación de sulfuros, en especial la pirita.

4 FeS2 + 14 O2 + 4 H2O ® 4 Fe2 + + 8 SO4 2- + 8 H+ 4 Fe2+ +O2 + 4 H+ ® 4 Fe3 + + 2 H2O 4 Fe3+ + 12 H2O ® 4 Fe(OH)3 [“limonita”] + 12 H+

o   Variaciones del pH por el drenaje ácido de mina (“acid mine drainage”, AMD):

a.      En condiciones de aridez, se forman sulfatos de hierro (jarosita).

b.      Como resultado se obtienen aguas de pH muy bajo (2-3), cargadas en aniones (sobre todo sulfatos), en las que generalmente son más solubles los metales pesados como Pb, Zn, Cu, As, Cd, etc. (a excepción de Hg).

Regulaciones ambientales [5][editar]

La minería es una actividad que tiene antecedentes no amigables con el ambiente (sobre todo con los cuerpos de agua que actúan como receptores de sus contaminantes), debido a que los empresarios actúan pensando en el máximo beneficio frente a una poca preocupación de proteger el ambiente dentro del área de influencia directa en indirecta de las actividades mineras. Ahora existe regulaciones ambientales o de gestión ambiental, alguna de ellas como el PAMA (Programa de Adecuación y Manejo Ambiental), dado a empresas que han operado mucho antes de que existieran las regulaciones ambientales; y EIA (Evaluación de Impacto Ambiental), dirigido a proyectos mineros en la cual establecen planes de manejo ambiental para minimizar el impacto ambiental negativo aprobado por la autoridad ambiental competente.

Referencias[editar]

  1. Herrero Matías M. (1996). La Sierra de Ávila, Ávila:IGDA, pág.183 y 188.
  2. Herrero Matías M. (1996). La Sierra de Ávila, Ávila:IGDA, pág.192 y ss.
  3. «Parques Eólicos de Castilla y León». Infoeólica, Castilla y León. 

Bibliografía[editar]

  • Miguel Herrero Matías: La Sierra de Ávila. Geomorfología del área de contacto del Sistema Central con la cuenca del Duero entre los ríos Adaja y Tormes. Institución Gran Duque de Alba de la Excma. Diputación Provincial. Ávila 1996. ISBN 84-89518-16-5
  • Miguel Herrero Matías: Aplicación de la Teledetección y el método cartográfico en el estudio geomorfoestructural de un área de zócalo cristalino «La Sierra de Ávila». Anales de Geografía de la Universidad Complutense, n.º 13, pp. 31-68. Madrid 1993.

Enlaces[editar]