Peña Amaya

De Wikipedia, la enciclopedia libre
Saltar a: navegación, búsqueda

Coordenadas: 42°39′20″N 4°9′15″O / 42.65556, -4.15417

Macizo de la Peña Amaya.
En primer plano a la derecha, los restos arqueológicos del poblado altomedieval de Amaya. La fortaleza se situaría al fondo, en lo alto del promontorio de El Castillo.

Peña Amaya es un macizo montañoso de 1377 metros de altura situado al noroeste de la provincia de Burgos (España). Su cima es un pequeño páramo desde el que se divisa una amplia llanura hacia el sur del inicio de Tierra de Campos. Situada entre las poblaciones de Herrera de Pisuerga y Villadiego. A sus pies se encuentra la población del mismo nombre.

Próxima a ella está peña Ulaña que tiene parecidas características a peña Amaya.[1]

Entorno[editar]

Se trata de un espacio geográfico dominado por páramos y terrenos de cultivo cerealista. Los límites de este territorio están conformados por los cursos de cuatro ríos pertenecientes a dos cuencas hidrográficas: la del Duero y la del Ebro. Por el oeste, el río Pisuerga y el canal de Castilla dibujan el límite con Tierra de Campos. Al sur, en los Campos de Muñó, el río Arlanzón establece el límite con la comarca del Arlanza. Por el este el río Úrbel y el páramo de Masa. Al norte, el páramo de la Lora y los cañones horadados por los ríos Ebro y Rudrón marcan frontera con la vecina Cantabria y con la comarca de Las Merindades. Una continua sucesión de suaves relieves, tranquilos páramos y extensos llanos dedicados al cultivo del cereal, ocupa el centro de este territorio, que está vertebrado por numerosos ríos y arroyos tributarios del Pisuerga y del Arlanzón. Entre ellos destacan el Odra, el Brullés, el Hormazuela, el Úrbel y el Ruyales.

En dirección norte, la silueta de la Peña Amaya rompe la línea horizontal que caracteriza los páramos castellanos. En este entorno que comparte una misma historia geológica son frecuentes las cuevas y surgencias, y llaman la atención las originales formas que adquieren sus relieves. Es la Reserva Geológica de Las Loras.

Restos arqueológicos[editar]

Aún se conservan restos arqueológicos sobre Peña Amaya. Se puede observar la trinchera de acceso al castro cántabro de Amaya, posiblemente de época prerromana, así como una de las murallas defensivas.[2]​ De esta época se han realizado varias catas arqueológicas. Entre otras piezas, se halló una estela hispanorromana del siglo III dedicada por una viuda a su difunto esposo.[3]

Ya de época posterior, las ruinas del pueblo medieval que, tal vez, reaprovechó estructuras más antiguas, las murallas que defendieron el castillo y, en la cima, apenas vestigios de la imponente fortaleza que señoreó Amaya.

Subida a la Peña[editar]

Hay varios accesos. Desde el pueblo de Amaya se sube por una pista hasta el yacimiento arqueológico de Los Castros.[2]

También se puede partir del despoblado de Puentes de Amaya por una senda paralela al arroyo Gallinas, la cual se interna en un estrecho valle; a la altura de una chopera se localiza la vereda que asciende hasta la cima. Una vez arriba es preciso continuar por la senda que bordea la gran mole caliza conocida como El Castillo. Una pronunciada depresión natural permite acceder a la otra vertiente de La Lora y, si se desea, ascender hasta su cima, desde donde se divisa una panorámica de toda la comarca. El descenso se puede realizar a través de una pista de regreso a Amaya. Son unos 10 kilómetros que se pueden completar en unas cuatro horas.

Véase también[editar]

Notas[editar]

  1. Lugares de interés... (2013).
  2. a b Del Rivero (2000)
  3. Esquivias (2015)

Referencias[editar]