Países Catalanes

De Wikipedia, la enciclopedia libre
Saltar a: navegación, búsqueda
Extensión de la lengua catalana

La lengua catalana se habla en cuatro estados diferentes:

Estado Región
Bandera de España España Bandera de Cataluña Cataluña
Flag of the Valencian Community (2x3).svg Comunidad Valenciana
Flag of the Balearic Islands.svg Islas Baleares
Bandera de Aragón Aragón (en La Franja)
Bandera de la Región de Murcia Región de Murcia (en El Carche)
Bandera de Francia Francia Flag of Roussillon.svg Pirineos Orientales (en el Rosellón)
Bandera de Italia Italia Bandera de Cerdeña Cerdeña (en la ciudad de Alguer)
Bandera de Andorra Andorra

El término Países Catalanes (en catalán Països Catalans, abreviado, algunas veces, como PPCC) es un término ambiguo[1] propuesto por Joan Fuster a principios de la década de 1960[2] para denominar bien al conjunto de los territorios en los cuales la lengua catalana es autóctona, o bien a los territorios que forman parte de unidades geohistóricas de predominio lingüístico catalán.[3] En España comprendería los territorios de Cataluña, Islas Baleares, la Comunidad Valenciana —que también incluirían áreas castellanoparlantes históricamente monolingües—,[4] donde la lengua recibe el nombre de valenciano, la Franja de Aragón y la pedanía del Carche compuesta por 600 habitantes,[5] Fuera de España englobaría a todo el Principado de Andorra (donde el catalán es la lengua oficial), el Rosellón francés y la ciudad italiana de Alguer[3] (en el noroeste de la isla de Cerdeña).

Acuñado a finales del siglo XIX, es un término políticamente polémico[6] y controvertido.[nota 1] Núñez Seixas señala las dificultades a la hora de unir una concepción historicista vinculada a la pertenencia a la Corona de Aragón de estos territorios con un constructo principalmente lingüístico.[4] Algunos de sus defensores mantienen su relevancia descriptiva neutra y no necesariamente ideológica, por analogía con otros como Francofonía o Hispanidad, utilizados para identificar territorialmente la presencia de una comunidad lingüística dividida en diferentes países o regiones. Existen, asimismo, otras denominaciones sin connotaciones políticas como «territorios de habla catalana» o «comunidad catalánica»,[13] además de otros anteriores como el de bacavia.[14]

La expresión adopta un cariz político en la ideología nacionalista que propugna la existencia de la nación política basada en dicha comunidad lingüística. A esto se le conoce como pancatalanismo.[15]

Evolución histórica del nombre y del concepto[editar]

El rey Jaime I el Conquistador, conocido como "el Conquistador" porque durante su reinado la corona de Aragón incorporó Mallorca y Valencia, donde fundó los reinos respectivos y donde se expandió el catalán.

La concepción que la unidad lingüístico-cultural del dominio catalán permite definir el conjunto como nación se afianza a partir de la Renaixença,[cita requerida] bajo denominaciones diversas. Entre los propugnadores de esta postura ha habido y hay gente de todos los puntos del dominio lingüístico.

El término «Países Catalanes» se encuentra documentado por primera vez en la monumental obra del valenciano Bienvenido Oliver, Historia del Derecho en Cataluña, Mallorca y Valencia. Código de las Costumbres de Tortosa, I (Madrid, 1876); de manera apolítica y cultural.[16] Este autor valenciano, natural de Catarroja (provincia de Valencia) e historiador del Derecho, consigue, durante la Renaixença catalana de finales del siglo XIX, hacer fortuna en la acuñación del término como sinónimo de "territorios de habla catalana». En este sentido, el término apareció también en el año 1886 en un artículo de José Narciso Roca Farreras en la revista "L'Arc de Sant Martí". Más adelante, Josep Pijoan acuñaba el término pancatalanismo (1899), que tendría en Alfonso Maseras Galtés un primer teorizador (1915).

Sin embargo, el término Países Catalanes fue principalmente popularizado por los ensayos Nosotros, los valencianos y Cuestión de nombres,[17] de Joan Fuster, publicados en 1962.[2] Fuster, por otra parte, definía un concepto territorial de los Países Catalanes estrictamente lingüístico y pancatalanista: la lengua del cual sería la base para proponer su proyecto nacional, siendo el nombre Países Catalanes provisional hasta que se produjera la unificación nacional de los territorios de habla catalana, que deberían llamarse Cataluña (supuso que la pluralidad del término podría refrenar los impulsos particularistas de algunas regiones). Por tanto, como consecuencia de esta premisa, el ensayista consideraba que las comarcas castellanoparlantes eran no solo prescindibles, sino también un obstáculo para el éxito de este proyecto nacional.[18] Esto explicaría, entre otras causas, que el concepto de los Países Catalanes no haya sido demasiado asumido en estos territorios históricamente castellanófonos.

Sin embargo, a menudo se representan territorialmente los Países Catalanes con una convergencia de motivaciones históricas y lingüísticas cuando se pretende darle un cuerpo político. Es decir, para algunos el territorio de unos Países Catalanes políticos representaría el conjunto de entidades políticas históricas de la antigua Corona de Aragón que tienen o tenían el catalán como lengua principal en sus instituciones. Bajo esta premisa, el territorio comprendería los históricos Principado de Cataluña, Reino de Mallorca (Islas Baleares y Rosellón), y Reino de Valencia (con los añadidos posteriores de Villena y la comarca de Requena).

Históricamente, se han utilizado otros términos para designar el mismo concepto, con implantación menor, reducida o nula. Por ejemplo, en 1859 Víctor Balaguer proponía la Patria limosina como una federación de provincias que hablaban catalán. En la primera mitad del siglo XX se abandonaron todas las referencias a la lengua lemosina por su inexactitud histórica y lingüística. En el cambio de siglo el grupo de L'Avenç empleaba Catalònia. En entreguerras las formas más habituales eran Cataluña Grande y países de lengua catalana o, a veces, tierras de lengua catalana. Otras formas de designar este concepto, más esporádicas, han sido: Cataluña (con uso minoritario, pero continuo); Levante (Eduard Martínez Ferrando); Patria lemosina o Nación lemosina (Vicente Tomás y Martí); Cataluña Integral (Rovira i Virgili, por ejemplo); Iberia (esporádicamente en el grupo de Los Cuadernos del Exilio); bacavés o bacavés (Nicolau Primitiu Gómez Serrano);[19] Mediterránea Catalana (Pierre Deffontaines); espacio catalán (Pierre Vilar); Comunidad Catalánica (Miquel Adlert y Xavier Casp, 1961);[19] Hispania Catalana (Juan Rebagliato), etc.

Mientras Joan Maragall y Francesc Cambó hablaban de la España Grande, en 1906 Enric Prat de la Riba publicaba el artículo «Greater Catalonia», dentro de La nacionalidad catalana, proponiendo la denominación «Cataluña Grande».[20] Hacía un paralelismo con la "Greater Britannia" y asociaba la Commonwealth con la Corona de Aragón. Con mucha posterioridad a los hechos, algunos publicistas hostiles han querido identificar el término Cataluña Grande (empleado sin poder, y con el Estado en contra) con la Grossdeutschland de Bismarck, e incluso de Hitler. Con esta connotación de imperialismo hay quien dice que se ha utilizado el nombre de «Gran Cataluña».

A partir de los años sesenta la conciencia de Países Catalanes avanzó considerablemente en todos los territorios, sobre todo en medios intelectuales y de la oposición política y cultural al franquismo, hasta alcanzar una concreción importante en el Congreso de Cultura Catalana (1975-1977). A raíz de la Transición el concepto fue bruscamente abandonado por los sectores políticamente mayoritarios y con presencia en las instituciones del nuevo régimen.

El término más utilizado cuando se quiere evitar cualquier connotación política es territorios de habla catalana. También se puede utilizar el término catalanofonía, similar a los conceptos de Francofonía en el caso del francés o Hispanidad en el caso del castellano, pero inédito.

A finales del siglo XX, Josep Guia propuso utilizar Cataluña para denominar todo el territorio de los 'Países Catalanes', y no solo el territorio del 'Principado de Cataluña' ('Es muy sencillo: decidle Cataluña, 1985); aducía voluntad política, sobre todo, pero también se documentaba el uso medieval, moderno y contemporáneo ("Valencia: 750 años de nación catalana", 1988).

Extensión[editar]

Los territorios a los que hace referencia el término son:

  • Andorra, donde el catalán es el único idioma oficial.
  • La región histórica francesa del Rosellón, zona que comprende las comarcas históricas del Rosellón, el Capcir, el Conflent, el Vallespir y la parte norte del antiguo condado de la Cerdaña, denominada Alta Cerdaña, integradas dentro del departamento francés de los Pirineos Orientales (núm. 66), donde el catalán carece de estatus de idioma oficial (como el resto de idiomas de Francia salvo el francés), si bien ha obtenido cierto reconocimiento por parte de las autoridades departamentales. El 10 de diciembre de 2007, el Consejo General de Pirineos Orientales reconoció el catalán como una de las lenguas del departamento y al Instituto de Estudios Catalanes como la máxima autoridad lingüística de dicha lengua.[21]
  • Una zona de Aragón limítrofe con Cataluña denominada actualmente Franja de Aragón (Franja d'Aragó) o Franja de Poniente (Franja de Ponent); en esta área el idioma catalán no es oficial, pero sí tiene la consideración de lengua propia.
  • La ciudad sarda de Alguer (L'Alguer / S'Alighera / Alghero - Cerdeña, Italia), donde el estado italiano prevé su uso oficial en la administración pública, su enseñanza en la escuela y la puesta en marcha de trasmisiones radiotelevisivas por parte de la RAI.[22] El Consejo Regional de Cerdeña reconoce la paridad de la lengua sarda con la italiana y asimismo establece la paridad del catalán y el sardo en la ciudad de Alguer.[23] La ciudad, por su parte, promulga su tutela y normalización en sus estatutos.[24]
  • La pequeña comarca murciana de el Carche (el Carxe en valenciano), compuesta por unas pocas pedanías de los municipios de Abanilla, Jumilla y Yecla, donde el idioma valenciano es hablado, según las fuentes, por un pequeño número que oscila de 300 a 600 personas. Estos habitantes son descendientes de inmigrantes alicantinos que se asentaron en la región en la última década del siglo XIX.[25] [5] [26] En dichos pueblos el valenciano no tiene condición de idioma oficial, aunque el ayuntamiento de Yecla sí reconoce la realidad lingüística de sus entidades de población menores.[27]

Uso del término e implicaciones políticas[editar]

Mural en Argentona (Cataluña), a favor de la unificación e independencia de los Países Catalanes.
En catalán: Por la unidad de la lengua y de los Países Catalanes.
Pintada del GAV en el domicilio del presidente de la AVL, acusándolo de catalanista por su apoyo a la unidad de la lengua.
Mural en Vilasar de Mar defendiendo la unidad de la lengua catalana.
En catalán: Una nación, Países Catalanes! Una lengua, el catalán!.
Mural en Belfast de solidaridad independentista.

El término se encuentra documentado por primera vez en la monumental obra Historia del Derecho en Cataluña, Mallorca y Valencia. Código de las Costumbres de Tortosa, I (Madrid, 1876) del valenciano Bienvenido Oliver, natural de Catarroja e historiador del Derecho, y enseguida hace fortuna durante la Renaixença catalana de finales del siglo XIX como concepto apolítico y cultural, sinónimo de «territorios de habla catalana», si bien fue difundida sobre todo como calco de la expresión Países Occitanos (Països Occitans), desde la Oficina de Relacions Meridionals (Barcelona), hacia 1933. El valenciano Joan Fuster en su ensayo "Nosaltres, els valencians" (Nosotros, los valencianos) publicado en 1962, utiliza el término Países Catalanes con un significado más político que lingüístico, como concepto de una nación, el pueblo catalán, el cual debería aspirar a un lazo político y a la independencia de España y de Francia (de esta unión política se suele exceptuar el Alguer). A ello hace referencia la expresión «de Salses a Guardamar y de Fraga a Mahón». Esta idea política que aspira a la unión política de los "Países Catalanes" es llamada catalanismo o pancatalanismo.

Varias organizaciones terroristas catalanas a lo largo del tiempo han reivindicado la creación de los Países Catalanes, entre ellas el Exèrcit Popular Català y Terra Lliure. Esta última se definía a sí misma en su documento de constitución como organización revolucionaria que lucha por la independencia total de los Países Catalanes y empleaba llamamientos como ¡Independencia o muerte! ¡Viva la lucha armada! Una sola nación, ¡Países Catalanes![28] En la actualidad estas organizaciones ya no existen.

Históricamente, se han utilizado otros términos para designar el mismo concepto cultural, con poca o nula implantación. De los nombres utilizados en los últimos dos siglos, se pueden citar, entre otros los de comunidad lemosina (desaparecido a mitad del siglo XX por su inexactitud histórica y filológica), o comunidad catalánica, países o territorios catalanófonos (términos propuestos desde el valencianismo de mitad del siglo XX).

Para evitar estos problemas otros han propuesto los neologismos bacavés (la sílaba inicial de cada comunidad alfabéticamente) y bacavánico como denominación sintética de catalán-valenciano-balear, aunque ninguna de estas denominaciones ha recibido un número de adeptos significativo, ni en los ambientes académicos ni en los populares.

Los Países Catalanes no están reconocidos como entidad política. De hecho, están fragmentados en varias regiones con diversos grados de autonomía política, pertenecientes a España, Francia, Italia y Andorra. Hay una corriente política que propugna la independencia de los Países Catalanes y la creación de un estado catalán (véase independentismo catalán). Otras corrientes políticas nacionalistas utilizan el término «Países Catalanes» como sinónimo de «territorios de habla catalana», sin considerar que deban formar una entidad política independiente.

Algunos independentistas proponen el uso del término Cataluña para referirse a la totalidad de los Países Catalanes, pero esta propuesta no se ha adoptado de manera significativa, no hay una propuesta consensuada y, además, muchos consideran que ha sido rechazada por buena parte de las gentes que viven en los territorios mencionados. Otros matizan que este rechazo es relativo, como el del concepto de 'Países Catalanes' en general, dado que ha llegado a las masas en versión distorsionada por medios de comunicación poderosos que son hostiles a la recuperación nacional de estos territorios.[cita requerida]

Hay otras corrientes políticas que rechazan el uso del término «Países Catalanes» junto con cualquier propuesta de unidad política de estos territorios. Existen sectores que lo consideran como una imposición de Cataluña hacia otros territorios, y otros, como es el posicionamiento del blaverismo, pueden llegar a denominar los países catalanes como jingoísmo e incluso a negar la unidad de la lengua catalana, . Algunos observadores como el sociólogo Vicente Flor Moreno, fundador de la Juventud Valencianista, hablan de la existencia de un "pseudoblaverismo" como corriente minoritaria, marginal y extremista, que se caracteriza por un fuerte sentimiento español, y por una fuerte oposición a este concepto.[29]

En la actualidad, las únicas instituciones de gobierno de los territorios comprendidos que reconocen la existencia de los Países Catalanes son el Consejo General de los Pirineos Orientales[30] y un número de ayuntamientos, algunos de los cuales han bautizado vías públicas con ese nombre. Por ejemplo, hay una plaza de los Países Catalanes en Barcelona, bautizada así en plena Transición, aunque el Ayuntamiento de Barcelona está muy lejos de simpatizar con el concepto.[cita requerida]

Comunidad lemosina[editar]

Es el conjunto de países que hablan la lengua lemosina que es como se denominaba al catalán a partir del siglo XVI. Como dijimos, es un término fuera de uso desde mitad del siglo XX por su inexactitud histórica y filológica.[cita requerida]

Comunidad Catalánica[editar]

El término Comunidad Catalánica (Comunitat Catalànica, en catalán), y su gentilicio catalánico (catalànic), fue propuesto por Miquel Adlert como nombre para el mismo concepto lingüístico que actualmente se denomina como Países Catalanes, con la intención de determinar un nombre consensuado que fuese aceptado por todos los territorios en los que se habla catalán.[13]

Así se expresaba su necesidad en una carta-manifiesto,[31] firmado, entre otros, por Alfons Verdeguer, Xavier Casp, Miquel Adlert, Jaume Bru i Vidal, Alfons Cucó, Rafael Villar, y Beatriu Civera:

: "[...] per al dit conjunt de València, Mallorca i Catalunya acceptem la denominació suggerida fa poc per Miquel Adlert Noguerol de “Comunitat Catalànica”, on la primera paraula indica el tipus d'unió que existia i és el que acceptem, i la segona afirma la unitat de llengua i cultura, alhora que ens dóna un gentilici comú i nou per a tots, que conservem així els antics, junt amb les denominacions de sempre per a les nostres terres".

Traducción: "[...] para el mencionado conjunto de Valencia, Mallorca y Cataluña aceptamos la denominación sugerida hace poco por Miquel Adlert Noguerol de "Comunidad Catalánica", en el que la primera palabra indica el tipo de unión que existía y es el que aceptamos, y la segunda afirma la unidad de lengua y cultura, al mismo tiempo que nos da un gentilicio común y nuevo para todos, que conservamos así los antiguos, junto con las denominaciones de siempre para nuestras tierras".

Además, el término de «catalánico» fue uno de los barajados entre otros, como el de «valenciano/catalán», por la Academia Valenciana de la Lengua en su dictamen del 9 de febrero de 2005[cita requerida] o el de catalán-valenciano-balear o cavabánico/bacavés propugnados por otros sectores.[cita requerida]

Bacavés[editar]

Bacavés, cavabà o cavabànic son denominaciones alternativas a la lengua catalana, inventadas a partir de las iniciales de los territorios en los que se habla esta lengua, con el objetivo de definir una denominación unitaria para la lengua sin referencias geográficas que hieran susceptibilidades.

La propuesta de bacavés data de principios del siglo XX, como evolución del término balear-catalán-valenciano, a partir de las primeras sílabas de balear, catalán y valenciano, propuesto por el valenciano Nicolau Primitivo Gómez Serrano en 1927, utilizando las sílabas iniciales de los tres gentilicios en orden alfabético.

Véase también[editar]

Notas[editar]

  1. El concepto Països Catalans —con connotaciones que han sido percibidas como problemáticas y controvertidas a la hora del establecimiento de relaciones entre Cataluña y otras zonas del dominio lingüístico catalán—[7] [8] [9] ha llegado a ser calificado como «realidad fantasma»,[10] y fue tachado por el autor independentista Germà Bel como una «inapropiada y desafortunada expresión que carece de cualquier base histórica, política o social».[11] Se ha llegado a afirmar también de manera crítica que «todo cuestionamiento de la idea de Països Catalans», situaría «automáticamente al que duda del lado de los "opresores"».[12]

Referencias[editar]

  1. Membrado Tena, 2012-2013, pp. 203.
  2. a b Sanchis i Llàcer, 2012, p. 238.
  3. a b Gran Enciclopedia Catalana (ed.). «Países Catalanes». l'Enciclopèdia (en catalán). Barcelona. 
  4. a b Núñez Seixas, 2010, p. 346.
  5. a b «Una isla valenciana en Murcia». vocento. 
  6. El catalán: una lengua de Europa para compartir. universitat autonoma de Barcelona. ISBN 9788449022999. 
  7. Crameri, 2008, p. 1546.
  8. Assier-Andrieu, 1997, p. 33.
  9. «Duran ve un error hablar de 'Països Catalans' porque solivianta a muchos valencianos». La Vanguardia. 15 de junio de 2012. 
  10. Gómez López-Egea, 2007, p. 81.
  11. Bel, 2015, p. 81.
  12. Mercadé, Hernández y Oltra, 1983, p. 126.
  13. a b Comunidad Catalánica
  14. Sanchis i Llàcer, 2012, p. 249.
  15. Enciclopèdia Catalana, SAU (ed.). «Pancatalanisme». L'Enciclopèdia (en catalán). 
  16. Destinado (sobre todo) valencianos, de Joan Fuster
  17. / fuster.htm Cuestión de nombres, de Joan Fuster
  18. Las zonas "aragonesas", "castellanas" y "murcianas", inscritas en su órbita por el apeo medieval, son como un anexo de escasa importancia [...] La "unidad" tiene exigencias insoslayables: pide excluir o asimilar los elementos radicalmente heterogéneos que subsisten en su área [...] esto entorpece los valencianos de la zona catalana en la dirección que debería ser y es su único futuro normal: los Países Catalanes, en tanto que comunidad suprarregional donde debe realizarse su plenitud como pueblo.

    Fuster, Joan (Valencia, 1962), Nosotros, los valencianos, págs. 105-109.
  19. a b Sanchis i Llàcer, 2012, p. 248.
  20. Greater Catalonia, de Enric Prat de la Riba
  21. El Consell General nordcatalà reconeix la llengua catalana com a 'llengua del país' (en catalán
  22. Legge 15 Dicembre 1999, n. 482. Norme in materia di tutela delle minoranze linguistiche storiche. Gazzetta Ufficiale n. 297. 20 dicembre 1999
  23. Legge Regionale 15/10/1997, N. 26. Promozione e valorizzazione della cultura e della lingua della Sardegna. Art. 2.1, 2.4. Consiglio Regionale della Sardegna
  24. Estatut Comunal. Art.9. Ciutat de l'Alguer
  25. El catalán: una lengua de Europa para compartir. Universitat autonoma de Barcelona. p. 31. ISBN 9788449022999. 
  26. José Luis Blas Arroyo, María Cruz Buitrago Gómez (2006). Las lenguas españolas: un enfoque filológico. Ministerio de Educación y Ciencia. p. 258. ISBN 9788436941753. 
  27. L'ajuntament de Iecla reconeix els parlants valencians del Carxe noticia en Vilaweb del 13 de septiembre de 2005
  28. Vilaregut, Ricard (2004). Terra Lliure: La temptacio armada a Cataluya. Columna Edicions. ISBN 9788466404204. 
  29. El anticatalanismo en Valencia: Identidad y reproducción social del discurso del blaverismo Tesis Doctoral de Vicente Flor, presentada en Valencia el 25 de junio de 2009
  30. catalanite / catalanitat.html # sitios Web oficial lun Departamento de los Pirineos Orientales
  31. Revista Serra d'Or, número 6 del mes de junio de 1961

Bibliografía[editar]

Enlaces externos[editar]


Coordenadas: 40°34′01″N 0°39′00″E / 40.567, 0.650