Mytilus chilensis

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Mytilus chilensis
Mytilus chilensis.JPG
Mytilus chilensis
Taxonomía
Reino: Animalia
Filo: Mollusca
Clase: Bivalvia
Subclase: Pteriomorphia
Orden: Mytiloida
Familia: Mytilidae
Género: Mytilus
Especie: Mytilus chilensis
Hupé, 1854

El chorito, choro, quilmahue o mejillón (Mytilus chilensis, Hupé 1854), es una especie de molusco bivalvo filtrador de la familia Mytilidae. El chorito se distribuye en el Pacífico desde Callao (Perú) al canal Beagle (Chile y Argentina), y en el Atlántico, desde el sur de Brasil hasta las cercanías del canal Beagle, incluyendo también las islas Malvinas. Su distribución batimétrica, va desde el sector rocoso del intermareal hasta los 10 m de profundidad.[1][2]

Esta especie es una de las más relevantes en la acuicultura en Chile. La acuicultura se define como el cultivo de organismos acuáticos en áreas continentales o costeras, que implica por un lado la intervención en el proceso de crianza para mejorar la producción y por el otro la propiedad individual o empresarial del stock cultivado.[3]

Descripción externa[editar]

Es un molusco bivalvo de alrededor de 7 cm de largo y 3 de ancho, cuyas valvas se distinguen por presentar solo estrías concéntricas de crecimiento y estar recubiertas por un perióstraco de color pardo-negruzco a violáceo. El manto es de color amarillo anaranjado.

Biología[editar]

Mytilus chilensis es una especie gonocórica (con sexos separados) con fecundación externa. Al examinar las valvas de carbonato de calcio (CaCO3) no se observa dimorfismo sexual externo.[4]​ No obstante al analizar un ejemplar y separar ambas valvas, el macho presenta un aspecto de color amarillento, principalmente de la gónada. En tanto en la hembra, la gónada se caracteriza por un color crema anaranjado.[5]​ Posee fecundación externa y larva trocófora, la cual posteriormente se transforma en velígera (24-48 h), que se caracteriza por presentar concha y velo con el que se moviliza y mediante el cual captura partículas alimentarias de la columna de agua. Transcurridos 30-40 días en la columna de agua, la larva desciende al bentos y a través de una estructura denominada "pie" genera un elemento de fijación filamentoso llamado biso, con el que se adhiere firmemente al sustrato, donde posteriormente ocurre la metamorfosis, que es un cambio de forma a un "adulto pequeño" llamado juvenil.

Los desoves (emisión de sus gametos a la columna de agua) principalmente ocurren en primavera-verano como casi sucede en todos los invertebrados marinos. Sin embargo, recientemente se describió en una población de choritos en la bahía Yal (archipiélago de Chiloé) un fuerte desove en enero, pero además desoves entre marzo y junio que coincide con la disminución de las temperaturas del agua. Esta información es importante en el medio acuícola ya que los desoves son los reguladores de la captación de semilla anual, que abastecen los centros de engorda en las diversas empresas mitilicultoras.

Alimentación humana[editar]

En el pasado prehistórico[editar]

Los mejillones fueron una de las principales especies de moluscos consumidas por las poblaciones cazadoras recolectoras de la Patagonia argentina, junto con las cholgas (Aulacomya atra) y las lapas (Nacella magellanica). Esto se evidencia por la gran cantidad de sitios arqueológicos de tipo concheros que se encuentran a lo largo de, prácticamente, toda la costa patagónica. En algunos lugares habrían sido el principal molusco aprovechado para consumo.[6]​ También se empleó su carne en las costas atlánticas[7]​ y, del canal Beagle de Tierra del Fuego.[8][9]​ Su presencia en estos sitios es por la práctica del marisqueo en las costas cercanas y su descarte en torno a los lugares de vivienda.

También se han registrado algunas conchas enteras, o con evidencias de modificaciones antrópicas, en varios sitios arqueológicos del interior de las provincias de Neuquén y Santa Cruz.[10]

En la actualidad[editar]

Forma parte de los alimentos típicos de Chile, principalmente de la gastronomía de Chiloé, destinada a platos como el curanto, pailas marinas, choritos al vapor, etc. Su símil como recurso alimenticio en Europa y China en la especie Mytilus galloprovincialis (mejillón del Mediterráneo), que se ha encontrado en la Región del Biobío.[11]​ Existen también importantes evidencias de su consumo prehistórico en la costa patagónica de Argentina, y es, junto con las lapas (Nacella magellanica), una de las especies más explotadas con fines alimenticios.[12]

Acuicultura extensiva[editar]

Los primeros cultivos de los moluscos bivalvos en Chile fueron los de Mytilus chilensis, choro zapato (Choromytilus chorus) y cholga (Aulacomya atra) y se remontan a la década de 1960. Se realizaban como cultivos de fondo o en estacas. Entre tanto, la ostra chilena y el ostión del norte (Argopecten purpuratus) inicialmente también se producía como cultivo de fondo con afanes de repoblación en su período de sobreexplotación.[13]​ El cultivo de choritos se realiza en ecosistemas marinos y estuarinos, con estructuras flotantes conocidas como long-line, y obteniéndose la semilla por medio de la captación desde bancos naturales. Prácticamente toda la producción se lleva a cabo en la Región de Los Lagos, principalmente en los canales del mar interior de Chiloé y en menor medida en el archipiélago de Calbuco. Lo cosechado, tanto en bancos naturales como en centros de cultivo, se destina principalmente a la producción de congelados y conservas y en menor medida al consumo en fresco y otros usos. Es un bivalvo económicamente importante en el sur de Chile, principalmente porque los desembarques de choritos se han incrementado desde 3864 ton en 1993 hasta los 221 876 ton en el 2010. Más del 96 % de las cosechas anuales provienen de la mitilicultura[14]​ y no de la extracción.

Veda biológica[editar]

Este recurso en Chile tiene una veda biológica dictada en 1984 que tiene como objetivo la no extracción de individuos. Comprende geográficamente todas las regiones chilenas donde habita. La fecha de veda es desde el 1 de noviembre hasta el 31 de diciembre, sin embargo, estudios recientes ponen a prueba la veracidad biológica de esta promulgación, basándose principalmente en una maduración más temprana de los individuos.[15]​ Dec. Ex. N.º 983-2016 se suspende veda biológica del M. chilensis, X región.[16]

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. Osorio, C. 1979. Moluscos marinos de importancia económica en Chile. Biol. Pesq. Chile, (11): 3-47
  2. Uriarte, I. 2008. Estado actual del cultivo de moluscos bivalvos en Chile. En A. Lovatelli, A. Farías e I. Uriarte (eds).
  3. «Aquaculture | FAO TERM PORTAL | Food and Agriculture Organization of the United Nations». www.fao.org. Consultado el 26 de mayo de 2022. 
  4. Gosling, E. 2002. Bivalve Molluscs, Biology, Ecology and Culture. Fishing News Books. Blackwell Publishing, UK.
  5. «Biología básica de los bivalvos: taxonomía, anatomía y ciclo vital». www.fao.org. Consultado el 26 de mayo de 2022. 
  6. Zubimendi, Miguel Angel; Hammond, Heidi; Zilio, Leandro (2015). «Síntesis regional de las malacofaunas arqueológicas de la costa patagónica continental argentina». Arqueomalacología: abordajes metodológicos y casos de estudio en el Cono Sur (Buenos Aires): 175-215. ISBN 978-987-3781-18-6. Consultado el 26 de abril de 2022. 
  7. Santiago, Fernando; Gordillo, Sandra; Salemme, Mónica (10 de marzo de 2015). «Moluscos en contextos arqueológicos de la costa atlántica de Tierra del Fuego: consumo prehistórico e implicancias de su distribución actual». Revista Chilena de Antropología 0 (29). ISSN 0719-1472. doi:10.5354/0719-1472.2014.36204. Consultado el 25 de mayo de 2022. 
  8. Verdún Castello, Ester (2014). «El consumo de moluscos en sociedades cazadoras-recolectoras de Tierra del Fuego (Argentina)». En J. Oria y A. Tivoli, ed. Cazadores de mar y tierra. Estudios recientes en arqueología fueguina. Ushuaia: Editora Cultural Tierra del Fuego. pp. 363-387. ISBN 9789872969479. 
  9. Pérez, Suray A. (2020). «La explotación de moluscos intermareales durante el Holoceno tardío en la localidad de Heshkaia, bahía Moat, sur de Tierra del Fuego». Intersecciones en Antropología 21 (1): 43-55. Consultado el 28 de mayo de 2022. 
  10. Zubimendi, Miguel Angel (2015). «Síntesis historiográfica de las investigaciones sobre artefactos arqueomalacológicos de la Patagonia Continental Argentina (1867-2011)». Arqueomalacología: abordajes metodológicos y casos de estudio en el Cono Sur (Buenos Aires): 217-253. ISBN 978-987-3781-18-6. Consultado el 24 de mayo de 2022. 
  11. Tarifeño, Eduardo; Galleguillos, Ricardo; Llanos-Rivera, Alejandra; Arriagada, Daniel; Ferrada, Sandra; Canales-Aguirre, Cristian B.; Seguel, Maritza (2012). «Identificación errónea del mejillón, Mytilus galloprovincialis (Lamarck 1819) como la especie, Mytilus chilensis (Hupe 1854) en la Bahía de Concepción, Chile». Gayana (Concepción) 76 (2): 167-172. ISSN 0717-6538. doi:10.4067/S0717-65382012000300010. Consultado el 15 de febrero de 2017. 
  12. Zubimendi, Miguel Angel; Hammond, Heidi; Zilio, Leandro (2015). «Síntesis regional de las malacofaunas arqueológicas de la costa patagónica continental argentina». Arqueomalacología: abordajes metodológicos y casos de estudio en el Cono Sur (Buenos Aires): 175-215. ISBN 978-987-3781-18-6. Consultado el 26 de abril de 2022. 
  13. «Estado actual del cultivo y manejo de moluscos bivalvos y su proyección futura». www.fao.org. Consultado el 26 de mayo de 2022. 
  14. «FAO Fisheries & Aquaculture». www.fao.org. Consultado el 26 de mayo de 2022. 
  15. Oyarzún y col 2011
  16. Autorizan a Universidad Austral para realizar pesca de investigación que indica