Mutismo selectivo

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Mutismo selectivo
Clasificación y recursos externos
Especialidad Psiquiatría
CIE-10 F94.0
CIE-9 309.83 313.23
MedlinePlus 001546
eMedicine ped/2660
MeSH D009155
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El mutismo selectivo es un trastorno de ansiedad infantil que consiste en que los niños afectados, en determinados contextos o circunstancias, pueden llegar a inhibirse de manera tal que parecen mudos, a pesar de poder hablar normalmente en situaciones en las que se sienten cómodos y relajados.

Los datos disponibles refieren una incidencia de entre un 0,1 y un 1,9 por ciento entre los menores de 15 años, aunque se supone que las cifras reales son más altas por la dificultad de detectar el problema.

Descripción[editar]

En el Manual Diagnóstico y Estadístico de Trastornos Mentales, el mutismo selectivo es descrito dentro del capítulo de Trastornos de Ansiedad Infantil, como un trastorno en el cual la persona parece mudo ante situaciones sociales o cuando se espera que hablen, pero son perfectamente capaces de hablar y de comprender el lenguaje. Funcionan normalmente en otras áreas de comportamiento y aprendizaje, aunque se privan severamente de participar en actividades de grupo. Es como una forma extrema de timidez, pero la intensidad y duración la distingue. Como ejemplo, un niño puede pasar completamente callado en la escuela, por años, pero habla libremente o excesivamente en casa.

Este trastorno no se considera como un problema de la comunicación, en que la mayoría de las personas se comunica a través de expresiones faciales, gestos, etc. En algunos casos, el mutismo selectivo es un síntoma de un trastorno de desarrollo o un trastorno psicótico.

Hay que realizar diagnóstico diferencial con Autismo o síndrome de Asperger. La diferencia fundamental es que en estos dos trastornos el individuo no habla independientemente del contexto, ya que está gravemente alterada la comunicación y la interacción social. No obstante, en este último caso puede darse como una comorbilidad, especialmente si la persona tiene alguna afectación que pueda producirle un bloqueo mental.

El mutismo selectivo es caracterizado por:

  • Fracaso consistente para hablar en situaciones sociales específicas (por ejemplo, en la escuela, donde existe expectación al hablar) a pesar de expresarse bien en otras situaciones.
  • Interfiere con los logros educacionales o laborales, o con la comunicación social.
  • El fracaso para hablar no se debe a la falta de conocimiento del idioma hablado requerido en la situación social.

Se considera que el mutismo selectivo, si no es bien tratado, será el antecesor de una futura fobia social y/o trastorno de personalidad por evitación.

Causas[editar]

La etiología del mutismo selectivo se ha clarificado y consolidado tras su comprensión como un trastorno de ansiedad.

No se ha identificado una única causa del mutismo selectivo, las investigaciones más recientes evidencian un origen multifactorial (Cohan et al., 2006[1]​; Muris y Ollendick, 2015[2]​; Hua y Major, 2016[3]​ y Asociación Americana Mutismo Selectivo, 2018).

Factores Genéticos:

Los estudios clínicos y académicos realizados indican que el mutismo selectivo suele ser hereditario (Black y Uhde, 1995[4]​). Existe clara evidencia de que existe un vínculo genético entre los niños/as con mutismo selectivo y los padres o familiares ansiosos. La fobia social, el trastorno de personalidad evitativo y los padres que han sufrido o sufren mutismo selectivo son más frecuentes en las familias con un niño/a con mutismo selectivo que en otras familias (Black & Uhde, 1995; Chavira et al., 2007[5]​; Kristensen y Torgersen, 2001[6]​ y 2002[7]​, Remschmidt et al, 2001[8]​).

Los estudios existentes de gemelos/as monocigóticos indican que ambos/as tienen el diagnóstico de mutismo selectivo (Segal, 2003[9]​).

Hay estudios que han identificado y evidencian una variación genética específica que está asociada al mutismo selectivo, esta variación genética también está vinculada al trastorno de ansiedad social (Stein et al., 2011[10]​).

Factores temperamentales:

Se ha demostrado que hay personas que nacen con temperamentos inhibidos, esto significa que incluso de recién nacidos estas personas son más propensas a ser miedosas y recelosas ante nuevas situaciones (Kagan, 1994[11]​).

El temperamento inhibido como factor de riesgo para la ansiedad social es un factor estudiado y claramente establecido (Biederman et al., 2001[12]​ y Hirshfeld-Becker, 2007[13]​).

Se ha observado una asociación entre el mutismo selectivo y la inhibición conductual (Gensthaler et al., 2016[14]​; Muris et al., 2015[15]​). Los niños/as con mutismo selectivo generalmente han nacido con temperamentos severamente inhibidos, lo que explica que la mayoría de las características de comportamiento distintivas de estos/as niños/as se producen desde muy pequeños/as.

Los niños/as con temperamentos inhibidos tienen un menor umbral de excitabilidad en el área del cerebro, llamada amígdala. La función normal de la amígdala es recibir y procesar las señales potenciales de peligro (del sistema nervioso simpático) y poner en marcha una serie de reacciones que ayudan a los individuos a protegerse del mismo. En el caso de los niños/as con mutismo selectivo, los escenarios temibles son los entornos sociales como fiestas de cumpleaños, escuela, reuniones familiares, situaciones nuevas, etc. Aunque no exista ninguna razón lógica para el miedo, las sensaciones que el niño experimenta son tan reales como si hubiera una amenaza o peligro real (Asociación Americana Mutismo Selectivo, 2018).

Factores ambientales

La teoría del Psicoanálisis sostuvo durante bastante tiempo que el mutismo selectivo casi siempre era causado por un trauma psicológico o físico grave. En la actualidad estas conceptualizaciones NO tienen aceptación. Los estudios NO han demostrado que la causa del mutismo selectivo esté relacionada con el abuso, la negligencia, el trauma, mala educación, familias disfuncionales sino a factores ya expuestos vinculados con la genética y el temperamento (Asociación Americana Mutismo Selectivo, 2018).

Los niños/as bilingües/multilingües están sobrerepresentados en el mutismo selectivo (Elizur y Perednik, 2003[16]​;Topelberg, et al., 2005[17]​).

Las transiciones, como por ejemplo, comenzar la escuela o conocer personas nuevas, son especialmente difíciles para estos niños/as y pueden desencadenar mutismo selectivo. En contraste con los niños/as tímidos/as, que adquieren confianza después de un tiempo, los niños/as con mutismo selectivo continúan sin hablar y son retraídos (Oerbeck et al., 2018[18]​; Steinhausen y Juzi, 1996[19]​).

Factores del Neurodesarrollo:

Los niños/as con mutismo selectivo tienen mayores tasas de trastornos del neurodesarrollo. Los más prevalentes son las alteraciones sutiles del habla y / o del lenguaje, como anormalidades del lenguaje receptivo y / o expresivo y retrasos en el lenguaje. Otros pueden tener discapacidades de aprendizaje sutiles, incluido el trastorno del procesamiento auditivo (Kristensen, 2000[20]​; Klein et al., 2012[21]​).


Aspectos positivos y negativos[editar]

Negativos[editar]

  • Encuentran difícil tener contacto visual.
  • Con frecuencia no sonríen y tienen expresiones vacías.
  • No pueden manejar situaciones donde se espera que hablen normalmente, como saludar, despedirse o agradecer.
  • Tienden a preocuparse más de las cosas que el resto de las personas.
  • Pueden ser muy sensibles a la luz, ruido y a la aglomeración de personas.
  • Encuentran difícil hablar sobre sí mismos o expresar sus sentimientos.
  • Se mueven de manera rígida y torpe
  • Tienen sensaciones de cerrarse, huir o suicidas

Positivos[editar]

  • Contrariamente a lo que se cree, muchos investigadores apuestan por una inteligencia normal-alta o superior al promedio en gente con mutismo selectivo. No está demostrado de forma fiable que derive de una forma de autismo, como sucede con el S. de Asperger (aunque se parecen tienen diferencias).
  • Perciben más fácilmente que otras personas los pensamientos y emociones de los demás (empatía).
  • Tienen gran poder de concentración y de percepción.
  • Algunos llegan a ser muy intuitivos (relacionado con la empatía), son muy curiosos.
  • Con frecuencia tienen un buen sentido de lo que es correcto, incorrecto y justo.

Sugerencias para su atención

  • Utilice comunicación alternativa como escritura o dibujos. Son muy creativos.
  • Observe y tenga presente sus intereses.
  • No se desespere por que no hable, suelen percibirlo con facilidad, más que otras personas.
  • Evite calificaciones respecto a su retraimiento, del mismo modo si se las hacen a él ("este niño no habla", "¿te mordió la lengua el gato?"). Sólo agravará la situación.

Bibliografía en español[editar]

  • Ahne, Verena, «Mutismo selectivo», Mente y Cerebro, 38, 2009, págs. 14-19.
  • American Psychiatric Association, "DSM-IV-TR". Mutismo Selectivo, Características Diagnósticas.
  • Olivares Rodríguez, J. (1994). El Niño con Miedo a Hablar. Madrid: Pirámide.
  • Olivares Rodríguez, J., Rosa Alcázar, A. I. y Olivares Olivares, P. J. (2007). Tratamiento Psicológico del Mutismo Selectivo. Madrid: Pirámide.
  • CD: Ruiz Talavera M.A. (2007) ¿Qué es el miedo desproporcionado a hablar? Mutismo Selectivo. Háblame ediciones. Colección Didáctica.

Referencias[editar]

  1. COHAN, SHARON L.; PRICE, JOSEPH M.; STEIN, MURRAY B. (2006). «Suffering in Silence: Why a Developmental Psychopathology Perspective on Selective Mutism Is Needed». Journal of Developmental & Behavioral Pediatrics 27 (4): 341-355. Consultado el 1 de diciembre de 2018. 
  2. MURIS, PETER (2015). «Children Who are Anxious in Silence: A Review on Selective Mutism, the New Anxiety Disorder in DSM-5». Clinical child and family psychology review 18 (2): 151-169. doi:10.1007/s10567-015-0181-y. Consultado el 1 de diciembre de 2018. 
  3. HUA, ALEXANDRA; MAJOR, NILI (2016). «Selective mutism». Current opinion in pediatrics 28 (1): 114-120. doi:10.1097/MOP.0000000000000300. 
  4. BLACK, BRUCE; UHDEM, THOMAS W. (1995). «Psychiatric Characteristics of Children with Selective Mutism: A Pilot Study». Journal of the American Academy of Child & Adolescent Psychiatry 34 (7): 847-856. doi:10.1097/00004583-199507000-00007. Consultado el 1 de diciembre de 2018. 
  5. CHAVIRA, DENISE A.; SHIPON-BLUM, ELISA; HITCHCOCK, CARLA; COHAN, SHARON; STEINM, MURRAY B. (2007). «Selective Mutism and Social Anxiety Disorder: All in the Family?». Journal of the American Academy of Child & Adolescent Psychiatry 46 (11): 1464-1472. doi:10.1097/chi.0b013e318149366a. 
  6. KRISTENSEN, HANNE; TORGERSEN, SVENN (2001). «MCMI-II personality traits and symptom traits in parents of children with selective mutism: A case-control study.». Journal of Abnormal Psychology 110 (4): 648-652. doi:10.1037/0021-843X.110.4.648. Consultado el 1 de diciembre de 2018. 
  7. KRISTENSEN, HANNE; TORGERSEN, SVENN (2002). «A case-control study of EAS child and parental temperaments in selectively mute children with and without a co-morbid communication disorder». Nordic Journal of Psychiatry 56 (5): 347-353. doi:10.1080/080394802760322114. 
  8. REMSCHMIDT, HELMUT; POLLER, MATHIAS; HERPETZ-DAHLMANN, BEATE; HENNIGHAUSEN, KLAUS; GUTENBRUNNER, CORNELIUS (2001). «A follow-up study of 45 patients with elective mutism». European Archives of Psychiatry and Clinical Neurosciences 251 (6): 284-296. doi:10.1007/PL00007547. 
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  11. KAGAN, JEROME (1994). Galen´s prophecy: Temperament in human nature. Boulder: Westview Press. 
  12. BIEDERMAN, JOSEPH; HIRSHFELD-BECKER, DINA R.; ROSENBAUM, JERROLD F.; HÉROT, CHRISTINE; FRIEDMAN, DEBORAH; SNIDMAN, NANCY; KAGAN, JEROME; FARAONE, STEPHEN V. (2001). «Further Evidence of Association Between Behavioral Inhibition and Social Anxiety in Children». American Journal of Psychiatry 158 (10): 1673-1679. doi:10.1176/appi.ajp.158.10.1673. 
  13. HIRSHFELD-BECKER, DINA R.; BIEDERMAN, JOSEPH; HENIN, AUDE; FARAONE, STEPHEN V.; DAVIS, STEPHANIE; HARRINGTON, KARA; ROSENBAUM, JERROLD F. (2007). «Behavioral Inhibition in Preschool Children At Risk Is a Specific Predictor of Middle Childhood Social Anxiety: A Five-Year Follow-up». Journal of Developmental & Behavioral Pediatrics 28 (3): 225-233. doi:10.1097/01.DBP.0000268559.34463.d0. 
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Enlaces externos[editar]

Véase también[editar]