Habla

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Persona ejecutando un "acto de habla".

El habla (del latín fābŭla 'rumor, conversación, habladuría') no se puede referir propiamente a un acto de habla o a la realización de una serie de formas lingüísticas por parte de un hablante.

  • En el primer del sentido un acto de habla es un acto de voluntad e inteligencia que ocupa una persona para poder producir una lengua y comunicarse. Desde esta perspectiva, como acto individual, se opone a la lengua, que es social, pero están relacionadas entre sí ya que una depende directamente de la otra, la lengua necesita del habla para que esta se produzca y el habla necesita de la lengua para ser comprensible. Desde un punto de vista de la psicolingüística, el habla es la materialización individual de los pensamientos de una persona, es la manera en que cada individuo usa la lengua. Así el habla caracteriza la conducta lingüística de un hablante individual, por lo tanto, se expresa en nociones de lo que somos. Es el acto de emitir un mensaje basado en el conocimiento y experiencias de cada individuo, de acuerdo con su estilo propio y personal.

Problemas del habla y de la comunicación[editar]

Muchos problemas pueden afectar a la capacidad humana para hablar y comunicarse adecuadamente. Estos problemas varían desde decir usar palabras de manera incorrecta, hasta la incapacidad total para hablar o entender el habla (afasias). Entre las causas se incluyen:

Algunos problemas del habla y la comunicación pueden ser genéticos. Frecuentemente, se desconocen las causas. En el primer grado de enseñanza, aproximadamente 5% de los niños tienen problemas del habla notorios. La terapia del habla y del lenguaje puede serles útil.

Semiología: langage, langue y parole[editar]

En el Curso de lingüística general de Saussure se distingue entre los términos "lengua" (langue) y "habla" (langage). En esa obra la lengua se define como un objeto bien definido común a un conjunto de actos de habla particulares y heterogéneos. La "lengua" sería un sistema subyacente a todos esos actos, así alguien que habla español puede usar giros, registros, y formas peculiares en cada acto de habla, pero se supone que común a todas esas peculiaridades de cada acto de habla existe un objeto homogéneo y bien definido que es la "lengua" (el español).

Por otra parte el "habla" es multifacético y heterogéneo, comprende un conjunto de hechos idiosincráticos tanto individuales como sociales. La "lengua" (langue) es un todo autocontenido y un principio de clasificación, y tiene una base social, en el sentido de que la lengua no es un objeto propio de ningún hablante concreto, sino el producto de la interacción social, y algo asimilado por todos los hablantes en su conjunto. La "lengua" sólo existe dentro de la colectividad, ya que es un "sistema de signos que permite expresar ideas".

Para explicar como se da la cristalización social de una lengua, Saussure propone la noción de "habla individual" (parole en francés). Esta habla individual es intencional y sujeta a la voluntad. Mientras que esta "habla individual" (parole) es heterogénea, y formada por elementos no relacionados y sujeta a caprichos y circunstancias situaciones, la "lengua" (langue) es un sistema homogéneo, formado por singificados, reglas e imágenes sonoras compartidas por una comunidad lingüística.

Empezano por el término griego semîon 'signo', Saussure propone una nueva ciencia denomianda semiología: ‘una ciencia que estudia la vida de los signos dentro de una comunidad'.

El acto de hablar[editar]

Si consideramos que el lenguaje es un sistema de comunicación, podemos afirmar que muchos animales hablan. Pero ningún animal es, ni podrá ser jamás, capaz de conversar con nosotros, ni siquiera el chimpancé, que logra usar símbolos abstractos para comunicarse con los científicos que lo estudian.

Todo se debe a la anatomía. De hecho, la laringe cumple funciones fundamentales de producción de sonidos y modulación de la caja de resonancia que los modifica (faringe).

La cavidad interna de la laringe, delimitada por cartílagos, ligamentos y músculos, tiene dimensiones muy reducidas respecto a la circunferencia externa. Dos relieves horizontales antero-posteriores, llamados pliegues (ventricular o superior, y vocal inferior) o cuerdas vocales, la dividen en tres segmentos:

  • El segmento superior o vestíbulo, que limita con la cara posterior de la epiglotis y comunica con la faringe.
  • El segmento medio (la parte más estrecha), que comprende los pliegues: en el interior del pliegue ventricular se encuentra la hendidura del vestíbulo, y dentro de los pliegues vocales está la hendidura de la glotis. La amplitud y la forma de la hendidura de la glotis varían según el sexo del individuo y las fases de respiración y fonación.
  • El segmento inferior, que se prolonga hacia abajo adoptando una forma cilíndrica.

De la longitud, el grosor la tensión de las cuerdas vocales (y, por tanto, de la hendidura de la glotis) dependen la calidad y la altura de la voz; la intensidad está determinada por la presión de la corriente de aire, y el timbre es debido casi exclusivamente a las vías aéreas supralaríngeas: la lengua, el paladar blando y los labios son esenciales para articular el lenguaje, mientras que la faringe constituye una auténtica caja de rosonancia. Al cambiar la posición del cuello (alzándolo o bajándolo), la laringe varía la amplitud de dicha caja, modifacando la emisión sonora de forma radical.

La posición de la laringe en el cuello influye también en la manera de respirar y de deglutir: en un animal como el mono, o en un lactante humano, está muy alta en el cuello y bloquea la rinofaringe, permitiendo beber y respirar al mismo tiempo. Pero una laringe tan alta reduce la caja de resonancia faríngea hasta el punto de hacer imposible hablar: para articular sonidos diversos, el mono usa principalmente los labios y la boca.

En el lactante, la situación es igual, pero con el crecimiento la laringe se desplaza progresivamente hacia abajo: en un plazo de dos años, la manera de deglutir y de respirar cambian radicalmente, y se adquiere la capacidad de vocalizar. Es un proceso aún misterioso en el que participan, además de las estrucuras laríngeas y faríngeas, las otras estructuras vitales: el lenguaje hablado es tan esencial para el hombre que, para hablar, se altera incluso la frecuencia respiratoria; el anhídrido carbónico es expulsado a un ritmo tan distinto del normal que si respirásemos de este modo cuando estamos callados, nos encontraríamos rápidamente en situación de hiperventilación. Además, cuando variamos el ritmo del discurso, no nos percatamos siquiera: nadie se cansa de hablar.

Referencia[editar]

Bibliografía[editar]

  • Helmut Martinetz: Die klingende Visitenkarte, Grundgesetze des Sprechens, Lit-Verlag, Münster/Londres 2005, ISBN 3-8258-8398-1
  • Jürgen Messing, Anke Werani: Sprechend koordinieren. Journal für Psychologie
  • S. Wahmhoff: Inneres Sprechen. Weinheim 1980
  • A. Baddeley: Working Memory, Thought and Action. Oxford 2007
  • A.T. Beck: Kognitive Therapie der Depressionen. Múnich 1981
  • Giunti Gruppo Editoriale, Firenze. "Atlante di anatomia". SUSAETA EDICIONES, S.A.

Enlaces externos[editar]