José Miaja

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José Miaja
Teniente general
Años de servicio 1898-1939
Lealtad Bandera de España Reino de España
Bandera de España República Española
Servicio/rama Escudo del Ejército de Tierra.svg Ejército de Tierra
Red star.svg Ejército Popular
Participó en

Nacimiento 20 de abril de 1878
Bandera de España Oviedo, España
Fallecimiento 14 de enero de 1958 (79 años)
Bandera de México Ciudad de México, México
Ocupación Ministro de la Guerra (1936)
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José Miaja Menant (Oviedo, 20 de abril de 1878-Ciudad de México, 14 de enero de 1958) fue un militar español. Intervino durante la Guerra del Rif, durante la cual obtuvo varios ascensos y mando varias unidades. Durante la Guerra Civil Española Miaja fue una persona clave en la defensa de Madrid, entre noviembre y diciembre de 1936, ostentando la jefatura de la Junta de Defensa. Posteriormente dirigió el Ejército del Centro, tomando parte en conocidas batallas como Jarama, Guadalajara o Brunete, y luego el Grupo de Ejércitos de la Región Central (GERC). Ello le convirtió en el jefe militar republicano de la zona Centro-Sur. En el transcurso de la contienda concentró más poder militar que ningún otro general republicano.[1] Sin embargo, su actitud y su desempeño militar en determinados casos han generado algunas dudas.

Al final de la Guerra Civil marchó al exilio, primero en Francia, y después en México.

Biografía[editar]

Carrera militar[editar]

Ingresó en la Academia de Infantería de Toledo en 1896. Su primer destino fue Asturias, desde donde solicitó traslado a Melilla,[2] en 1900, con 22 años de edad. En la guerra de Marruecos destacó reorganizando la línea en Sidi Musa y en el asalto a la bayoneta de Talusit Bajo, siéndole concedido el empleo de comandante de Infantería por méritos de guerra.[3] Aunque considerado hombre poco aficionado a la cultura, destacó como estudioso de la lengua árabe. Aunque no era considerado un monárquico, tras la proclamación de la Segunda República hubo militares que le oyeron hablar nostálgicamente de los "viejos tiempos" bajo la monarquía.[4]

Ascendido a general de brigada en agosto de 1932,[4] se le confirió el mando de la 2.ª Brigada de Infantería de la I División, acuartelada en Badajoz. Posteriormente, ese mismo año, el gobierno presidido por Martínez Barrio le otorga el mando de la 1.ª Brigada de Infantería de la I División Orgánica, de guarnición en Madrid.

Era considerado un militar de ideología liberal,[5] aunque en esta época Miaja se afilió a la derechista Unión Militar Española (UME).[6] [7] En 1935, durante el ministerio de Gil Robles, Miaja es destituido[5] y enviado a Lérida, uno de los destinos alejados de la capital que se solían dar a militares que no gozaban de la plena confianza del gobierno. El motivo: mala presentación en el desfile de sus regimientos.[8] En febrero de 1936, al formar gobierno Manuel Azaña, este designa Ministro de la Guerra al general Masquelet, pero al estar ausente llamó a Miaja para hacerse cargo de tan importante función, aunque por poco tiempo. Miaja volvió a mandar la 1.ª Brigada de Madrid, y posteriormente ocupó accidentalmente la jefatura de la I División Orgánica en sustitución de su anterior titular, Virgilio Cabanellas.

Guerra Civil[editar]

En julio de 1936, al iniciarse la rebelión militar que desembocaría en la Guerra Civil Española, estaba al mando de la 1.ª Brigada de Infantería, de guarnición en Madrid. Muchos de sus subordinados formaron parte de la sublevación y, él mismo, en un primer momento, no adoptó una actitud decidida, quizás pretendiendo mantener buenas relaciones tanto con los golpistas como con el gobierno republicano.[9] [n. 1] Quizás influido por la desorganización de los conspiradores en Madrid,[9] Miaja decidió permanecer leal al gobierno,[10] y fue designado ministro de la Guerra en el fugaz gabinete de Diego Martínez Barrio, en la madrugada del 18 al 19 de julio de 1936.[11] Cuando José Giral formó gobierno, Miaja declinó continuar como ministro y dimitió.[12] El 25 de julio de 1936 fue nombrado Jefe de Operaciones del Sur, partiendo el 28 de julio de Albacete al mando de una fuerza de 5.000 hombres con la que llega a las puertas de Córdoba, pero vaciló y su indecisión le hizo perder un tiempo que dio lugar a la actuación de la aviación de los sublevados, sufriendo una gran derrota el día 22 de agosto.[13] [14] La actuación de Miaja en Córdoba generó muchas dudas y sospechas en la zona republicana.[n. 2]

Tras el fracaso fue trasladado a Valencia como gobernador militar,[16] donde temporalmente tomó el mando de la III División Orgánica.

A finales de octubre volvió a Madrid como jefe de la Primera División Orgánica.[17] En noviembre de 1936, al evacuar el gobierno la capital ante la inminente llegada de las tropas franquistas, fue nombrado presidente de la Junta de Defensa de Madrid y jefe de la defensa de la capital.[18] En aquel momento eran muchos los que pensaban que Miaja no lograría defender la capital de los legionarios y regulares marroquíes.[18] Sin embargo, con el teniente coronel Rojo como Jefe de Estado Mayor,[19] los republicanos lograron reorganizar sus defensas y sus principales unidades en la capital. Las milicias y brigadas republicanas logaron detener al enemigo en el Manzanares tras feroces combates. Una ruptura del frente en la Ciudad Universitaria (la posteriormente denominada Batalla de la Ciudad Universitaria) hizo peligrar la situación, pareciendo por un momento que la resistencia iba a quebrarse. Miaja visistó el frente, en el sector amenazado por los regulares marroquíes, y tras sacar su pistola, arengó a sus hombres: "¡Cobardes, volved a vuestras trincheras. Morid con vuestro general!".[18] La arenga de Miaja logró revertir la situación en ese sector.[20] Finalmente, la capital logró salvarse, por lo que Miaja alcanzó una gran popularidad entre el pueblo madrileño.[21] Buena parte de esta popularidad fue producto de la propaganda comunista,[6] de la que Miaja se aprovechó. Algunos autores señalan la presencia de Miaja en la capital como el motivo principal por el que el Ejército franquista no entró en Madrid.[3] Otros, sin embargo, consideran que el verdadero organizador de la resistencia fue Vicente Rojo.[22] El éxito de Madrid le valdría posteriormente la concesión de la Placa Laureada de Madrid.

Tras el éxito madrileño, Miaja pasó a mantener muy buenas relaciones con los comunistas, y algunos creen que llegó a ser miembro del PCE.[23]

En febrero de 1937 fue nombrado comandante del Ejército del Centro, en sustitución del general Pozas, al frente del cual tomó parte en las batallas de Jarama, Guadalajara y Brunete,[24] convirtiéndose en uno de los militares más destacados de la zona republicana. Sin embargo, la actuación militar de Miaja volvería a tener varios aspectos polémicos: durante los combates de Brunete mostró lentitud en la toma de decisiones, especialmente cuando se produjo el contraataque franquista.[25] Durante el Jarama, Miaja ya había sostenido serias diferencias con Pozas en cuanto a la dirección de las operaciones,[26] y cuando en la primavera de 1938 se produjo la gran Ofensiva franquista en el Frente de Aragón, Miaja rechazó que tropas que estuvieran asignadas a su Ejército fueran enviadas este frente.[27] Estos hechos no impidieron que continuara siendo uno de los militares republicanos más famosos. En abril de 1938 fue nombrado comandante del Grupo de Ejércitos de la Región Central,[28] con lo que se convirtió a efectos prácticos en el jefe militar de la zona centro-sur que todavía conservaba la República tras el corte de su territorio en dos. Aunque oficialmente seguía siendo un militar fiel, a medida que la situación militar de la República fue empeorando, Miaja tomó una postura cada vez más obstruccionista. En diciembre de 1938 se opuso a la realización del «Plan P» y, como había hecho en el pasado, se opuso a proporcionar tropas para un previsto desembarco anfibio que formaba parte del Plan P.[29] El jefe de Estado Mayor de Miaja, el general Manuel Matallana, fue uno de los que más oposición mostró a la realización de este plan.[30] [n. 3] La caída de Cataluña ensombrenció aún más la situación militar republicana.

El 16 de febrero de 1939 varios altos mandos republicanos, entre los que se encontraban los generales Escobar, Matallana, Menéndez, Moriones, Casado y el propio Miaja, se reunieron el jefe de gobierno, el presidente Negrín en el Aeródromo de Los Llanos. Durante el encuentro algunos militares expusieron abiertamente la necesidad de poner fin a la contienda.[32] Para sorpresa de los asistentes, Miaja fue de los que argumentó la necesidad de seguir resistiendo a ultranza.[33] Esta actitud, sin embargo, contrastaba con las veleidades políticas de Miaja, que era conocedor de varias conspiraciones militares contra el gobierno y no informó de ellas. Negrín tampoco tenía plena confianza en Miaja, puesto que entonces ya consideraba la disolución del GERC y que los Ejércitos de la zona central pasaran a depender de él directamente.[34] Eso no impidió que a finales de febrero Miaja fuera ascendido por el gobierno a Teniente general, a pesar de que ese rango había sido suprimido por la República en 1931.[35] Como otros militares conservadores, Miaja en realidad consideraba que la negativa de Franco a aceptar negociaciones se debía a la participación comunista en el gobierno,[36] por lo que no dudó en secundar el golpe de Estado contra el gobierno de Negrín, encabezado por el coronel Casado. El 5 de marzo, Miaja aceptó la oferta de presidir el llamado Consejo Nacional de Defensa[37] que desplazó por la fuerza al gobierno de Negrín, pero tras unas semanas se hizo evidente que Franco no iba a aceptar una rendición y exigía la rendición incondicional.

Exilio[editar]

El 26 de marzo de 1939 se exilió embarcando en Gandía en un barco británico que le llevó a la Argelia francesa, después a Francia, y finalmente a México.[38] En su salida de España le acompañaron su esposa y sus hijos.[39] Tras recibir facilidades del gobierno mexicano, Miaja salió de Francia en barco, vía La Rochela, el 21 de abril.[39] A su llegada a México recibió una calurosa bienvenida de las autoridades mexicanas, incluyendo a funcionarios y oficiales del Ejército.[40] En el exilio mexicano formó parte de la organización Acción Republicana Española (ARE),[41] siendo miembro de su Junta central junto a otros antiguos militares y políticos republicanos. En 1943, acompañando a Martínez Barrio, realizó una gira por varios países latinoamericanos para difundir la ARE.[42]

Miaja murió en Ciudad de México el 14 de enero de 1958, a la edad de setenta y nueve años.

Condecoraciones[editar]

Notas[editar]

  1. La actitud de Miaja en estos momentos fue extraña: dos días antes de la sublevación le había comunicado a los conspiradores que no contaran con él para el golpe, pero, una vez llegaron noticias de la rebelión de las tropas de Marruecos, Miaja dejó en libertad a varios oficiales implicados en la conspiración que estaban detenidos.[9]
  2. Algunos de los miembros del Estado Mayor de Miaja eran derechistas, y hubo alguno que llegó a cruzar las líneas, uniéndose a los sublevados. También está el hecho de que su familia estaba en zona controlada por los sublevados, circunstancia que el propio jefe del gobierno, Giral, consideró como uno de los motivos del fracaso de la ofensiva.[15]
  3. El historiador Hugh Thomas llega a insinuar que esta negativa se debía a una abierta traición de Matallana, en connivencia con los franquistas y la Quinta Columna en Madrid, con los cuales ya mantenía contactos.[31]

Referencias[editar]

Pie de página[editar]

  1. Thomas, 1976, pp. 437-438.
  2. Casas de la Vega, 1998, p. 273.
  3. a b Casas de la Vega, 1998, p. 21.
  4. a b Payne, 1967, p. 320.
  5. a b Payne, 1967, p. 304.
  6. a b Ribeiro De Meneses, 2001, p. 132.
  7. Bolloten, 1991, pp. 291-292.
  8. López Fernández, 1975, p. 27.
  9. a b c Payne, 1967, p. 348.
  10. Preston, 2006, p. 111.
  11. Beevor, 2006, pp. 171-185.
  12. Alpert, 2013, p. 101.
  13. Casas de la Vega, 1998, p. 315.
  14. Alpert, 2013, p. 25.
  15. Thomas, 1976, p. 376.
  16. Bolloten, 1991, p. 292.
  17. Alpert, 2013, p. 61.
  18. a b c Seidman, 2002, p. 58.
  19. Alpert, 2013, p. 96.
  20. Matesanz, 1999, p. 143.
  21. Bolloten, 1991, pp. 292-293.
  22. Casanova, 2010, p. 306.
  23. Bolloten, 1991, pp. 294.
  24. Beevor, 2006, p. 278-279.
  25. Thomas, 1976, p. 771.
  26. Thomas, 1976, p. 637.
  27. Alpert, 2013, p. 105.
  28. Alpert, 2013, p. 239.
  29. Alpert, 2013, p. 311.
  30. Thomas, 1976, p. 932.
  31. Thomas, 1976, p. 932n.
  32. Bahamonde y Cervera, 1999, pp. 321–323, 358.
  33. Thomas, 1976, p. 958.
  34. Alpert, 2013, p. 287.
  35. Thomas, 1976, p. 970.
  36. Thomas, 2001, pp. 754-755.
  37. Alper, 2013, p. 106.
  38. Beevor, 2006, p. 412.
  39. a b Matesanz, 1999, p. 391.
  40. Matesanz, 1999, pp. 390-400.
  41. Heine, 1983, pp. 138-139.
  42. Heine, 1983, p. 141-142.

Bibliografía[editar]

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  • Beevor, Antony (2006). The Battle for Spain. The Spanish Civil War 1936-1939. Londres: Penguin Books. 
  • Bolloten, Burnett (1991). The Spanish Civil War: Revolution and Counterrevolution. The University of North Carolina Press. ISBN 978-1-4696-2446-4. 
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  • Casas de la Vega, Rafael (1998). Seis Generales de la guerra civil. Vidas paralelas y desconocidas. Madrid: Editorial Fénix. ISBN 84-88787-24-3. 
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  • Heine, Hartmut (1983). La oposición política al franquismo. De 1939 a 1952. Barcelona: Crítica. ISBN 84-7423-198-1. 
  • López Fernández, Antonio (1975). General Miaja, defensor de Madrid. Madrid: Editorial Gregorio del Toro. 
  • Matesanz, José Antonio (1999). Las raíces del exilio: México ante la Guerra Civil Española, 1936-1939. México DF: El Colegio de México. ISBN 968-12-0910-9. 
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  • Ribeiro De Meneses, Filipe (2001). Franco and the Spanish Civil War. Routledge. ISBN 0-415-23925-7. 
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  • Seidman, Michael (2002). Republic of Egos: A Social History of the Spanish Civil War. The University of Wisconsin Press. ISBN 0-299-17860-9. 
  • Suero Roca, M.ª Teresa (1981). Militares republicanos de la Guerra de España. Ediciones Península Ibérica, Barcelona. ISBN 84-297-1706-4.
  • Thomas, Hugh (1976). Historia de la Guerra Civil Española. Círculo de Lectores, Barcelona, ISBN 84-226-0874-X.


Predecesor:
Santiago Casares Quiroga
Escudo de la Segunda República Española (bandera).svg
Ministro de la Guerra
19 de julio de 1936
Sucesor:
Luis Castelló Pantoja
Predecesor:
Manuel Azaña (como Presidente de la República Española)
Juan Negrín (como Presidente del Consejo de Ministros de España)
Escudo de la Segunda República Española (bandera).svg
Presidente del Consejo Nacional de Defensa
5-28 de marzo de 1939
Sucesor:
Institución disuelta
Diego Martínez Barrio (como Presidente de la República Española en el exilio)