Jorge Ilegal

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Jorge María Martínez García, más conocido como Jorge Ilegal (Avilés, España, 1 de mayo de 1955),[1]​ es un guitarrista, cantante y compositor español; famoso por su labor en el grupo de rock asturiano Ilegales.

Biografía[editar]

Junto a Ilegales editó 10 discos de estudio, 2 directos y 1 caja recopilatoria de su obra con varios inéditos y rarezas.

En el año 2009, sin disolver Ilegales, puso en marcha un proyecto paralelo, Jorge Ilegal y los Magníficos, con el que recupera el repertorio de las orquestas de pueblo del siglo XX.[1]​ En diciembre de dicho año recibió un disco de diamante por sus ventas y trayectoria musical, que le fue otorgado por El Gran Wyoming.

A partir de 2011 se certifica la refundación definitiva de Ilegales en Jorge Ilegal y los Magníficos, dejando de lado el rock para tocar otros estilos como el bolero, el joropo o el chachachá.

Ya en 2012 aparece el segundo disco de Jorge Ilegal y los Magníficos, llamado El guateque del hombre lobo, en el que se acercan al rock y al twist pre-1962.

En 2015 se lanza Nos vimos en el psiquiátrico, un directo de Jorge Ilegal y Los Magníficos con invitados (Jaime Urrutia, Johnny Cifuentes, Julián Hernández, Josele Santiago, Triángulo de Amor Bizarro, Sr. Chinarro, Vanexxa y Los Rebeldes), que sólo se pudo adquirir previo encargo por internet, ya que sólo se realizaron las copias físicas que fueron encargadas.

Discografía[editar]

Ilegales (1982)[editar]

Influenciados por Elvis y The Beatles, entre muchos otros, y por el rock y el pop clásicos de los 50 y 60, además de por el punk-rock, el power-pop y la new wave, Ilegales publicaron su primer álbum, homónimo, en 1982, con una fotografía realizada por Ouka Lele, conocida fotógrafa de la Movida, como famosa portada.

  • "Tiempos Nuevos, Tiempos Salvajes", el álbum se abre con este tema que se convertiría a la postre en himno de Ilegales, una canción que llama a la rebeldía y a la movilización social, en unos primeros años 80 marcados por el paro y la crisis: "Levántate y lucha, esta es tu pelea, levántate y lucha, no voy a luchar por ti".
  • "Yo soy quien espía los juegos de los niños" se convertiría también en uno de los temas banderas de Ilegales, otra canción con fuerte mensaje social con un solo de guitarra hiriente, desolador, de Jorge Martínez como introducción. Y luego, los primeros versos: "Nuevas parejas se estrenan esta noche, entre las sábanas de pensiones baratas. Diez mil obreros en paro esperan en la plataforma de suicidio colectivo..., canta Jorge, mientras la guitarra dibuja un paisaje urbano desolador.
  • "Hola Mamoncete" habla a ritmo de ska de la vida de un camello, o traficante de drogas, mientras la controvertida y polémica "Heil Hitler" es pura provocación punk con el ánimo de ofender y escandalizar a los falsos e hipócritas biempensantes.
  • "Problema sexual" es otro de los éxitos de este primer álbum, una divertida broma rock muy pegadiza, ideada según Jorge Martínez con la finalidad de componer una melodía realmente pegadiza con una letra sin sentido, al estilo del "Tutti Frutti" de Little Richard.
  • "No me acaricies el pelo" está claramente influenciado por The Police, mientras el tema "La casa del misterio" es una de las baladas más conocidas del grupo, y daría nombre muchos años después al estudio de grabación del grupo.
  • "Hombre solitario" es un rock'n'roll de estilo más clásico, más años 50, con un ritmo y un estribillo tremendamente pegadizos.

En resumen, un álbum debut lleno de energía y fuerza, puro rock clásico y punk como muy pocas veces se ha hecho en España, letras con mensajes sociales que hablan del lado duro y oscuro de la vida, de lucha social, de cárceles, camellos y delincuentes, y como fuerza primordial la destreza de Jorge Martínez a la guitarra, acompañado por una sección rítmica perfecta.

Agotados de esperar el fin (1984)[editar]

A pesar de cierto toque ochentero en la producción, como lo son el sonido enlatado del bajo y la batería en algunos temas, y a pesar del hecho de que el mismo Jorge Martínez ha criticado la producción del disco y la alteración en el timbre de su voz en la grabación, el segundo álbum de Ilegales es el favorito de muchos de los fans de Ilegales. Y es que poco se puede discutir a la maestría de canciones como Soy un Macarra, La chica del club de golf, Destruye, El piloto, o la que da título al álbum.

Según Jorge Martínez, la discográfica, Hispavox, quiso darle un toque más pop y más comercial a este álbum, lo que explica su producción más limpia y pulida.

  • El álbum se abre con exotismo, ruido de helicópteros y de maleza selvática, en "Africa paga", una rememoración personal de Jorge a partir de ciertas aventuras acontecidas durante su servicio militar, con una melodía envolvente, un estribillo inolvidable y un gran solo de guitarra. La letra habla de mercenarios, de ron, de balas, de oficinas de reclutamiento... De situaciones límite, en fin.
  • En la misma línea se mueve la siguiente canción, "El último hombre", la historia de un hombre cansado de vivir al límite, acorralado, que decide que hará muertos antes de morir...
  • En "Agotados de esperar el fin", la canción que da título al álbum, nos encontramos una vez más con el lado oscuro de la vida: delincuentes, hombres peligrosos, chicas que venden anfetaminas, hombres del norte que luchan en las calles... Todo ello a un ritmo casi marcial, con un estribillo arrebatador. Un tema que se convertirá, como varios de este disco, en un clásico en los directos de la banda.
  • "Quiero ser millonario" es otro tema descarado de la banda, lleno una vez más de provocación: "quiero ser millonario para olvidarme de los amigos". Se expone una lista de las cosas que le gustaría hacer a Jorge Martínez si fuese millonario, ideas descaradas, llenas de humor, provocativas: "tocar tan mal como los Rolling Stones..."
  • "La chica del club de golf" es otro clásico de la banda, una historia de amor -y desamor- crudo en los vestuarios de dicho club, con botellas de ron y playas mojadas como restos del naufragio. Uno de los mejores medio-tiempos de la banda.
  • "Hombre blanco" cierra la cara A del disco con rock clásico americano, country-rock, podríamos decir, y una letra llena de provocación y arrogancia.
  • La cara B se abre con otro de los grandes clásicos del grupo, "Soy un macarra", un tema de rock rápido y salvaje, en el que se vuelve a exhibir arrogancia a raudales. Rock trepidante y altamente adictivo. Y un gran solo de guitarra que estalla en mitad del tema.
  • "El piloto" es otro de los clásicos de Ilegales, un medio tiempo que describe la aventura de Charles Lindbergh, el aviador que a bordo del Spirit of St Louis fue el primero en sobrevolar el Atlántico desde Nueva York a París en 1927 sin realizar parada alguna. Una gran melodía, y excelente sonido en la guitarra de Jorge Martínez.
  • Otro clásico del grupo, sobre todo en directo, es "Odio los pasodobles", una canción en la que Jorge despotrica contra ese estilo de música. Realiza en su guitarra un punteo rememorando un pasodoble. En directo, Jorge Martínez suele recitar la lista de enfermedades y males que causa el escuchar pasodobles.
  • "Stick de Hockey" es otro tema de ritmo rápido, trepidante, en el que Jorge Martínez se mete en la piel de un asesino psicópata, que siente incluso deseos de matar a su madre.
  • "Para siempre" es una bonita balada llena de humor negro sobre la proximidad de la muerte, que se abre con una de las mejores frases en toda la historia de Ilegales: "Ya sé porqué abandoné aquel curso la facultad, tú me regalaste mi primera botella".
  • "Destruye" es uno de los grandes clásicos del grupo, imprescindible en cualquier concierto y en cualquier recopilatorio. Afirma Jorge Martínez que el tema se le apareció en sueños y la letra es bastante autobiográfica: una canción de pura rebeldía social, una historia de cómo una determinada infancia y juventud pueden llevar a uno a convertirse en un rebelde, en un inadaptado. A finales de los 80, cuando Ilegales se amplió con teclados y saxofón, el grupo tocaba en directo lo que Jorge Martínez llamaba la "versión estilo Sgt. Pepper's" de este tema, con un toque de saxofón respondiendo a la voz de Jorge cantando cada frase.
  • El álbum finaliza con un reprise de "África paga", que junto con un reprise de "Tiempos nuevos, tiempos salvajes" se convirtió durante muchos años en la forma en que el grupo cerraba los conciertos.

Acaba así uno de los mejores álbumes de la historia del rock en castellano, un viaje que nos ha llevado de África a Nueva York y a París, un disco que habla de mercenarios, hombres peligrosos, pilotos, macarras, rebeldes, niños ricos que juegan al golf y vaqueros de Texas.

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Referencias[editar]