Iconodulia

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Se denomina iconodulia o iconodulía a la veneración (dulía) de imágenes (iconos).

Debe diferenciarse la iconodulía de la idolatría (compuesta de la palabra ídolo, que es todo dios falso o que suplanta a Dios) y latría (del griego latreios, adorar) ya que la idolatría implica adoración o centricidad para la vida del objeto de culto.

En algunas denominaciones cristianas es un punto de debate con otras, particularmente entre las iglesias protestantes y la Iglesia Católica, ya que en muchas iglesias protestantes se consuidera que la iconodulía es igual a la idolatría. Esto sucede en parte porque existen gestos externos que en tales iglesias se usan exclusivamente para adoración (en las iglesias donde no hay iconodulía), y que se usan para la adoración y para la iconodulía en las iglesias donde hay iconodulía. Esto hace que ante las primeras, las segundas parezcan estar adorando a las imágenes y parezcan los actos casos claros de idolatría. Por eso contarán como evidencia de idolatría fotos de personas cargando o arrodillándose delante de una imagen. Las iglesias que practican la iconodulía sustentan con diversos argumentos que tener imágenes no es un acto de idolatría (por consiguiente no es pecado ni puede considerárselo como un error) porque Dios mismo ha mandado construir imágenes en repetidas ocasiones (ver Éx 25, 18-19; Éx 26,31; 1R 6, 23-28, etc.), pero también porque la palabra que usa para prohibir imágenes en Exodo 20,4

"לֹא תַעֲשֶׂה־לְךָ פֶסֶל ׀ וְכָל־תְּמוּנָה אֲשֶׁר בַּשָּׁמַיִם ׀ מִמַּעַל וַאֲשֶׁר בָּאָרֶץ מִתַָּחַת וַאֲשֶׁר בַּמַּיִם ׀ מִתַּחַת לָאָרֶץ ׃

וְנִשְׁמַרְתֶּם מְאֹד לְנַפְשֹׁתֵיכֶם כִּי לֹא רְאִיתֶם כָּל־תְּמוּנָה בְּיֹום דִּבֶּר יְהוָה אֲלֵיכֶם בְּחֹרֵב מִתֹּוךְ הָאֵ לֹא־תִשְׁתַּחְוֶה לָהֶם וְלֹא תָעָבְדֵם כִּי אָנֹכִי יְהוָה אֱלֹהֶיךָ אֵל קַנָּא פֹּקֵד עֲוֹן אָבֹת עַל־בָּנִים עַל־שִׁלֵּשִׁים וְעַל־

רִבֵּעִים לְשֹׂנְאָי"

y su paralelo en Deuteronomio 4:15:

"פֶּן־תַּשְׁחִתוּן וַעֲשִׂיתֶם לָכֶם פֶּסֶל תְּמוּנַת כָּל־סָמֶל תַּבְנִית זָכָר אֹו נְקֵבָה"

es el hebreo "pesel", que no significa de forma simple y pura 'imagen' sino que implica en sí misma el concepto de ídolo

, es decir lo que se prohíbe en tales textos es la producción de imágenes con fines de adoración. Imágenes con fines decorativos como las de toros y leones en el templo que construye según la Biblia el rey Salomón así no quedan prohibidas, pero no son mencionadas en la Biblia como 'pesel' sino como 'tselem' (aparece en Génesis 1:26 cuando dice "Hagamos al hombre a nuestra imagen y semejanza"), 'pittuach' entre otras (y variantes de estas palabras), que también quieren decir imagen pero que no siempre implican ídolo alguno, como sucede con las imágenes en el templo de Salomón. Así también se excluyen de la prohibición todas las imágenes que no son 'pesel' (ídolos) como las fotos de familiares (que según la Iglesia Católica pueden ser veneradas, aún sin ser religiosas), dibujos, planos, ecografías, etc. La Iglesia Católica considera como hereje a quien adora las imágenes. Aún la devoción mariana es un acto de mera veneración puesto que la Iglesia Católica le rinde un culto de hiperdulía (suprema veneración o veneración por excelencia) a la Santísima Virgen María; por lo que estas prácticas son permitidas y, por lo tanto, no podrían ser tildadas de idólatras.

En el catolicismo se diferencia de la Idolatría en que la idolatría implica adoración del objeto de culto o bien la veneración de un objeto que representa un antivalor o algo contrario a Dios (como la imagen de un demonio). La iconodulia no estaría perseguida, sino que de acuerdo con la doctrina católica, sería acorde con los preceptos religiosos, y su practicante recibe el nombre de iconódulo, aunque también puede verse escrito «iconófilos»[1] , y sus creencias son contrarias a la iconoclasia, practicada por los iconoclastas.

Así pues, a modo de ejemplo, para un católico sería idolatría venerar la figura de Buda o cualquier imagen o dios pagano o de otra religión o una imagen de un demonio o de cualquier cosa intrínsecamente contrarios a la doctrina (como venerar una imagen pornográica), pues lo que se está venerando se considera algo que no viene de Dios y que de hecho es contrario a Dios. Sin embargo, para un budista, venerar a Buda o su imagen, aunque no sea para ellos un dios, no representa ningún conflicto.

Otro ejemplo lo tenemos en los ritos Marianos, en donde algunos católicos veneran por diversas advocaciones a la Virgen María mediante sus distintas representaciones artísticas. No hay adoración de tales imágenes, ni se está valorando algo contrario a Dios, por lo que no hay idolatría (no se adora a algo fuera de Dios como Dios, ni se valora algo a lo que Dios se opone, que sería como ponerlo por encima de Dios). Sin embargo muchas personas de otras denominaciones cristianas no comprenden estas diferenciaciones y marcan como única diferencia entre idolatría e iconodulía es que se llame idolatría a la veneración de una imagen religiosa de un credo no católico y que se llame iconodulía a la veneración de una imagen religiosa católica. Así describen la diferencia de la siguiente manera: "La veneración de una imagen de un santo y la veneración a una imagen de Buda son esencialmente lo mismo, como venerar la imagen del santo es una práctica permitida es tratada como iconodulia y no como idolatría". Siendo que lo ven tan igual, piensan que en verdad los católicos son idólatras, pero que lo disimulan con un juego de palabras.

La iconodulia surgió en el imperio Bizantino como reacción a la iconoclasia de León III y sus sucesores. Los iconoclastas cristianos, por su parte, consideran que la veneración de las imágenes no es propia del cristianismo, y que tiene su origen en el año 314, cuando el emperador romano Constantino I oficializó el cristianismo.

En algunos casos, como en el del catolicismo, los iconódulos explican que la veneración de las imágenes es solo un recordatorio de las verdaderas realidades espirituales, mientras que en otros, por ejemplo los miembros del Movimiento Hare Krishna, aseguran que al adorar a una imagen de Dios, están adorando al Supremo con conocimiento, ya que sostienen que este se encuentra en todos los objetos.

Sin embargo, el protestantismo, ya desde sus orígenes, se manifestó en contra de las imágenes. Los primeros líderes protestantes, como el caso de Martín Lutero, aceptaban la veneración de la Virgen María, lo que fue posteriormente proscrito en las muchas iglesias nacidas del cisma con la Iglesia católica. Es popularmente citada la frase de Martín Lutero "Las imágenes son el Evangelio de los pobres", que nos indica que Martín Lutero tampoco se oponía a las mismas.

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. Rosamond McKitterick,(2002), Manuel Riu (1975), Giulio D'Onofrio (2008)

Bibliografía[editar]

  • Manuel Riu, Textos comentados de época medieval, siglos V al XII. Teide, 1975, pp. 254, 262.
  • Rosamond McKitterick,La Alta Edad Media: Europa 400-1000. Oxford University Press, 2002. p. 198.
  • Giulio D'Onofrio, The History of Theology. Middles Ages. Basil Studer, 2008, p. 52.
  • Diccionario de Strong (Strong's Dictionary) de hebreo.