Gremio

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No debe confundirse con Grêmio
Los 15 escudos de armas de los gremios de la República Checa, con sus símbolos tradicionales en toda Europa.

Gremio es la corporación formada por personas que desarrollan una misma profesión, oficio o actividad.[1]​ Se trata de organizaciones que suelen estar regidas por estatutos especiales y distintas ordenanzas. En su origen, en Europa y luego en América,[2]​ los gremios o «guildas» fueron asociaciones religiosas que agrupaban a los artesanos y comerciantes de un mismo oficio, y que surgieron en las ciudades medievales hasta finales de la Edad Media cuando fueron transformados y en algunos casos abolidos. Tuvieron como objetivo conseguir un equilibrio entre la demanda de obras y el número de talleres activos, garantizando el trabajo a sus asociados, su bienestar económico y los sistemas de aprendizaje.[3]

En algunos aspectos podrían ser considerados como un precedente de los colegios profesionales, las asociaciones patronales y los sindicatos modernos,[4]​ pues agrupan a personas de la misma profesión.[5]​ Por esa razón modernamente se denomina gremio al "conjunto de personas que tienen un mismo ejercicio, profesión o estado social".[6]

Características[editar]

  • Poseían un ámbito local y carácter obligatorio.
  • Divididos en escalas profesionales (aprendiz, oficial y maestro).
  • Fueron importantes los gremios de alfareros, caldereros, herreros y los comprendidos en los llamados Cinco Gremios Mayores (Joyeros, Merceros, Sederos, Pañeros y Drogueros).
  • Estaban regidos por un estatuto especial.
  • Controlaban toda la actividad artesanal y evitaban la competencia, facilitando las materias primas a todo componente de los gremios a los mismos precios y fijando el tipo y cantidad de productos.
  • Formaban parte de cofradías.[7]

Estructura de los gremios[editar]

La escala laboral del gremio se estructuraba en tres niveles: aprendices, oficiales, maestros.[8]

Los aprendices eran aquellos que se iniciaban en la profesión u oficio. La formación se verificaba a través de la firma de un “contrato de aprendizaje”, documento de naturaleza jurídica donde intervenían un maestro que se comprometía a enseñar y un joven que quería aprender. Los contratos tenían las siguientes cláusulas:

  • Duración: de 4 a 8 años
  • Edad del aprendiz: 12-14 años.
  • Compromisos del aprendiz:
    • Obedecer al maestro.
    • Acudir al obrador todos los días.
    • No ausentarse
    • Guardar fidelidad al maestro.
  • Compromiso del maestro:
    • Manutención del discípulo.
    • Adiestrarlo y enseñarle el oficio.
    • Darle cierta compensación económica.
  • Compromiso del oficial:
    • Responder jurídicamente de los actos del aprendiz.
  • Finalización del contrato:
    • Al terminar el plazo establecido.
    • Por muerte o enfermedad de una de las partes.
    • Por mutuo acuerdo.

Los oficiales constituían el peldaño intermedio del escalafón. Se trataba de una categoría no muy bien definida en la que se maduraba y adquiría perfección en el oficio. No tenía tiempo fijo de duración, generalmente la mitad del período de aprendizaje, pero era mejor su posición jurídica, con todos los derechos y deberes.

Los maestros eran la categoría superior de la estructura gremial a la que se accedía tras la superación de examen, una prueba práctica, lo que daba la posibilidad de abrir taller propio, contratar obras o de establecer formas de comercialización.[7]

Funcionamiento del gremio[editar]

Seis oficios gremiales: canteros, alfareros, mimbreros (cestería), panaderos, boteros y zapateros; en la azulejería catalana.

El gremio se ocupaba de:

  • Cobrar a los oficiales.
  • Supervisar la producción.
  • Controlar los contratos.
  • Controlar el número de talleres

Vida espiritual e instituciones religiosas[editar]

También era potestad del gremio:

  • La guía espiritual de sus miembros.
  • Las fundaciones de caridad: cuidado de viudas o huérfanos del gremio.
  • Exequias de muertos y sufragios para las almas.
  • Culto al santo patrón.

En una fase tardía de la Edad Media tiene lugar un cierto ascenso en la valoración social e intelectual del artista.[7]

Anulación de la competencia[editar]

Los gremios consiguieron equilibrar la oferta y la demanda a través de la anulación de la competencia.[9]​ En un mercado libre, los oferentes compiten por satisfacer la demanda básicamente a través de dos armas: el precio y la calidad. El precio depende del volumen de la oferta (que vendrá dado a su vez por la mano de obra y la materia prima empleada) y por los costes de producción (que son función de la tecnología usada). La calidad depende de la pericia del artesano, del material usado y de los procedimientos de fabricación.

Los gremios desarticularon la competencia actuando tanto sobre el precio como sobre la calidad. El precio se consiguió fijar controlando el volumen de la producción (número fijo de talleres y de artesanos) y controlando los costes de producción a través de regulaciones que afectaban al proceso de fabricación y a los salarios. La calidad se controlaba gracias al sistema de formación de la mano de obra, selección del material y a los vendedores que a modo de auditores medievales velaban por la bondad del producto.[7][7]

En España[editar]

El gremio más antiguo documentado en España, fue el de canteros y albañiles, establecido en Barcelona en el año 1211. La expansión de los gremios sería favorecida en el siglo xv en Aragón, mientras que en el de Castilla fueron prohibidos.[10]​ Algunos estudios sobre la España Medieval, además de las figuras jerárquicas de aprendices, oficiales y maestros, diferencian a los “veedores” o “los maestros y veedores”, encargados de redactar las ordenanzas (estatutos), que serían sometidas a la autoridad real y al Cabildo de su ciudad o villa.[11]

Un caso con nomenclatura variable fue el de los maestros de obras, encargados de la ejecución material de la fábrica arquitectónica y la calidad del trabajo, y que a su vez tenías a su cargo personal de otros gremios de maestros de oficios.[7]​ Similares tareas correspondían a los alarifes de origen musulmán, desarrollados en el contexto del arte mozárabe y el mudéjar y expresamente citados en Ordenanzas de albañilería como las de Sevilla, que eran «designados por el Cabildo a propuesta del gremio».[10]​ Por su parte, los alarifes de las Ordenanzas de Granada y Málaga eran a su vez veedores, como “maestros examinados de los primo”, o sea de todo el alarifazgo o arte de la albañilería, como experto en geometría, peritaje, tasación y juez de pleitos de la profesión. Un tercer gremio relacionado y a veces diferenciado era el de los aparejadores, cuyas primer antecedente de ‘oposiciones’ se documenta en abril de 1620, cuando un tribunal seleccionó y eligió al alarife Francisco de Potes como aparejador de las obras reales de la Alhambra de Granada.[10]

Referencias[editar]

  1. Rodríguez Sala, Luisa (2009). Barataria: revista castellano-manchega de ciencias sociales, nº 10, ed. La Cofradía-Gremio durante la baja Edad Media y los siglos XVI y XVII, el caso de la Cofradía de los cirujanos, barberos, flebotomianos y médicos en España y la Nueva España. pp. 149-163. ISSN 1575-0825. Consultado el 20 de diciembre de 2017. 
  2. Cordero, Juan (1997). Semana de Estudios Medievales de Nájera, ed. Asociacionismo popular gremios, cofradías, hermandades y hospitales. pp. 387-400. ISBN 84-89362-32-7. Consultado el 20 de diciembre de 2017. 
  3. Palacios, Alfredo (1920). El nuevo Derecho. Buenos Aires: Claridad. 
  4. Serna, Margarita (2017). Universidad de Cantabria, ed. De los gremios de mareantes a las actuales cofradías pesqueras de Castro Urdiales, Colindres, Laredo y Santoña. Santander. ISBN 9788481027983. Consultado el 20 de diciembre de 2017. 
  5. Real Academia Española. «gremio.» Diccionario de la Real Academia Española. Consultado el 3 de febrero de 2015.
  6. a b c d e f Montagut, Eduardo (2015). losojosdehipatia.com, ed. «Los gremios en España». Valencia. ISSN 2341-0612. Consultado el 20 de diciembre de 2017. 
  7. claseshistoria.com (ed.). «Gremio». Consultado el 20 de diciembre de 2017. 
  8. Apuntes de Historia Económica Empresarial. Diplomatura de Ciencias Empresariales, Miguel Santamaría UNED
  9. a b c «¿Porqué maestroalarife?». Maestro Alarife. 8 de diciembre de 2012. Consultado el 20 de diciembre de 2017. 
  10. Cómez Ramos, Rafael (2006). Los Constructores de la España Medieval. Sevilla: Universidad de Sevilla. ISBN 9788447206964. Consultado el de diciembre de 2017. 

Enlaces externos[editar]