Español puertorriqueño

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Variedades del español del Caribe.
Placa en el municipio de Mayagüez, escrita íntegramente en español.

El español puertorriqueño es la variedad de la lengua española hablada en Puerto Rico y por millones de personas de ascendencia puertorriqueña, que viven en los Estados Unidos y en otros países. Es una más de las variantes locales del español caribeño.

Influencia taína[editar]

Antes de que los españoles llegaran a Puerto Rico en el siglo XVI en la isla vivían miles de taínos.

Palabras de ascendencia taína que aún existen en Puerto Rico que entraron en el idioma español por las mezclas de culturas y se difundieron a todos los países hispanohablantes:

Los puertorriqueños utilizan muchas palabras taínas que no forman parte del léxico del español internacional.

La influencia taína es más evidente en los nombres geográficos, como Caguas, Cayey, Guaynabo, Humacao, Jayuya, Mayagüez y Yabucoa.

Influencia africana[editar]

Los primeros africanos esclavos fueron traídos a la isla en el siglo XVI. A pesar de las 31 diferentes tribus africanas que se han registrado en Puerto Rico, es el Congo de África Central la que se considera que ha tenido la mayor influencia en el español de Puerto Rico. Algunas palabras de uso general que tienen origen africano:

Influencia española[editar]

Dado que la mayoría de los colonos originales de Puerto Rico entre los siglos XV y XVIII procedían de Andalucía, la base para la mayoría del español de Puerto Rico es andaluza española (en particular de Sevilla). Por ejemplo, las terminaciones -ado, -ido y -edo a menudo abandonan la "d" intervocálica: tanto en Sevilla como en Puerto Rico, se usan "hablao" (en vez de "hablado"), "vendío" (en vez de "vendido") y "deo" (en vez de dedo). La "d" intervocálica caída es bastante generalizada en la costa de dialectos americanos.

En Sevilla, también la fuente de la fusión de los fonemas "s" (como en "coser") y "z" (como en "cocer") que se pronuncian "s" en gran parte de Andalucía y en general en todos los dialectos de América Latina. Esta fusión se llama "seseo" y hace pares homófonos, como cocer / coser, abrazar / abrasar, vez / ves. Otro rasgo de Andalucía es la tendencia a debilitar las consonantes postvocálicas, sobre todo "s", como en "Lo do" (en vez de "Los dos") o "bujcá" (en vez de "buscar"). Pronunciar "l" en vez de "r" —como letra final de una palabra o cuando se coloca antes de una consonante— es también un rasgo del español de Puerto Rico: procede del sur de España (por ejemplo, "coltal", en vez de "cortar").

El español de las islas Canarias también contribuyó en gran medida en la evolución del español de Puerto Rico: miles de canarios emigraron allí con la esperanza de establecer una vida mejor en las Américas y formaron la base de la inmigración puertorriqueña del siglo XIX, a la que habría que añadir las cientos de familias canarias que emigraron a Puerto Rico desde 1685 hasta finales del siglo XVIII, debido al llamado Tributo de Sangre. Los canarios, como los puertorriqueños, habían heredado la mayor parte de sus rasgos lingüísticos de Andalucía. La influencia canaria está más presente en el idioma de los puertorriqueños que viven en la región montañosa central. Los dialectos de las Canarias y del Caribe comparten una entonación similar que, en términos generales, significa que las vocales suelen ser bastante largas. El español de Puerto Rico y el español de Canarias son prácticamente similares.

Más tarde, en el siglo XIX, otros inmigrantes españoles de Cataluña, Islas Baleares, Asturias y Galicia, además de otros europeos, en su mayoría de Francia (incluyendo Córcega), Italia, Irlanda, Escocia, Alemania, árabes e incluso algunos chinos de ultramar se establecieron en Puerto Rico. Las palabras de estas regiones y países se unieron a la olla lingüística.

Influencias de los Estados Unidos y Puerto Rico anglicismos[editar]

En 1898, durante los conflictos armados de la Campaña de Puerto Rico, España cedió Puerto Rico a los Estados Unidos como parte de un tratado de paz que llevó a la Guerra Hispano-Estadounidense a una conclusión repentina. El Ejército de Estados Unidos y la administración colonial trató de imponer el inglés a los residentes de la isla. Entre 1902 y 1948, el principal idioma de instrucción en las escuelas públicas (se usa para todas las materias, excepto los cursos en español) fue el inglés. En consecuencia, muchas palabras en inglés estadounidense se encuentran ahora en el vocabulario de Puerto Rico. El inglés ha tenido un estado fluctuante como un segundo idioma oficial de la Isla. La mayoría de los puertorriqueños de hoy no hablan inglés en casa, y el español sigue siendo la lengua materna de los puertorriqueños, independientemente de sus opiniones políticas.

Muchos puertorriqueños de tercera y cuarta generación que viven en los Estados Unidos han prestado palabras en inglés o frases en medio de una frase en un fenómeno llamado "cambio de código", peyorativamente caracterizado como "Spanglish". La escritora puertorriqueña Giannina Braschi publicó la primera novela en Spanglish (Yo-yo boing!), en 1998, un libro que representa el estilo lingüístico de conmutación de código de algunos inmigrantes latinos en los Estados Unidos. Sin embargo, esta mezcla de español e inglés no es más que una mezcla informal de las lenguas, no una lengua separada o dialecto, y no es una característica fundamental del español o de la cultura puertorriqueña. Es simplemente una conveniencia ocasional utilizada por los oradores que no dominan bien los dos idiomas. Por ejemplo, "Me voy a comel un jambelguel" (Me voy a comer una hamburguesa, o "hamburger").

Ubicación del municipio en Puerto Rico.
Ubicación de Puerto Rico con respecto a Estados Unidos.

Puerto Rico cuenta con representación en la Real Academia Española y tiene su propia academia nacional junto con el español que hablan los demás países de América Latina.

Palabras utilizadas en Puerto Rico[editar]

  • abochornao: (aféresis, participio de abochornar), causar bochorno, vergüenza o turbación a alguien.
  • abombao: (aféresis, participio de abombar), dicho de utensilios o líquidos. Empezar a corromperse.
  • afrentao: (aféresis, afrentado—usado en sentido opuesto—un desvergonzado), que no siente vergüenza en ser maceta, miserable, avariento, tacaño.
  • a fuego: expresión de apruebe, gusto, agrado.
  • agitao: (aféresis, agitado), estar muy molesto o enojado; que se ha acelerado. que se está en desasosiego.
  • ajumado: [del participio de ahumar] dicho de un alimento expuesto al humo durante la cocción y ha adquirido mal sabor ( el arroz se ajumó).
  • ajuma'o: dicho del que toma hasta llegar a la embriaguez; tomado, mareado, pasado de copas.
  • atorrante: vagabundo; persona de mala calaña.
  • batey: (voz taína) patio
  • bendito: (aféresis, 'bendito sea Dios') simpatía hacia una persona o tristeza; frustración o desesperación.
  • berrinche: irritación manifestada de forma ostensible. El niño me ha formado tremendo berrinche en público.
  • Bicho: (vulg. mal sonante) miembro masculino.
  • bizcocho: pastel.
  • brutal: asombroso, bonísimo, estupendo.
  • caco: que escucha reguetón; emula en vestimenta figuras del género musical. Ese tipo viste y habla como caco.
  • cafre: bárbaro, cruel, alguien rústico; persona que en su forma de ser causa mal gusto. ¡Te he dicho mil veces que no hables con ese cafre!
  • capear: ir en busca de o adquirir sustancias narcóticas, deprimentes, estimulantes o alucinógenas. Dice que no tiene para comida, pero no está falto de dinero cuando va a capear drogas.
  • cel, celu o celular: teléfono móvil. Pásame el celu que necesito realizar una llamada.
  • chavienda:
    1. usado para demostrar enfado, disgusto o desagrado por situación u obligaciones. Me han dado un trabajo que ha sido una chavienda para conseguir información.
    2. muy grande, magnífico, mucho mejor que. Yo soy una chavienda en matemáticas.
  • china: naranja.
  • chocha: (malsonante) vulva y vagina del aparato genital femenino.
  • chocho: que chochea. facultades físicas y mentales debilitadas por efecto de la edad.
  • chota: (expresión coloquial) chismoso. el término se originó en presidios para designar reos no leales.
  • cráneo: persona inteligente
  • cuneta: zanja en ambos lados de las carreteras para recoger agua de las lloviznas. Delimitados en sus laterales por el sardinel de las aceras.
  • deo: aféresis. dedo.
  • enchismá o enchismao:
  • enfogonao: molesto o enfadado. * eñangotarse: agacharse o estar en cuclillas.
  • farandulero/a: aficionado a figuras, eventos de farándula.
  • fiebrú: (vulg. de afiebrado) Que está apasionado, ardiente. Está fiebrú con el auto nuevo.
  • fracatán: sinnúmero.
  • friquitín: figón; casa de baja categoría donde se guisan y venden comestibles, en especial fritanga.
  • gistro: tanga (del inglés g-string).
  • guagua: camioneta; bus o autobús.
  • gufiá o gufiao: chévere, estupendo.
  • guapo:
    1. bien parecido. ¡Te ves muy guapa!
    2. persona propensa a riñas; pendenciero. Se puso guapo con el oficial y eso fue para problemas.
  • guillú o guillúa: persona orgullosa o arrogante.
  • guineo: plátano hembra o carmbur
  • jeringar: molestar o interrumpir.
  • jeringue: que causa molestia, incomodidad.
  • jevo/a: novio/a
  • jurutungo: que está muy lejos.
  • juyir: huir.
  • maceta: persona que no da dinero fácilmente; miembro masculino.
  • mai o mami: término corto para madre o mamá.
  • metrosexual: hombre meticuloso acerca de su apariencia personal que invierte gran cantidad de tiempo y dinero en su apariencia física.
  • nene, nena: chico, chica
  • pai o papi: término corto para padre o papá.
  • pana: amigo cercano.
  • pantallas: pendientes, aretes.
  • parkin': (voz fr. y del inglés. parking 'plaza usado a aparcar vehículos') aparcamiento.
  • parquearse: (anglicismo) aparcar o aparcarse.
  • pataleta: disgusto o enfado.
  • pelao': que se está sin dinero.
  • pendejo/a: idiota, estúpido/a. persona que tiene miedo de enfrentar algo o a alguien.
  • presentao/-ado: entrometido o meticuloso.
  • primo: apelativo para designar amigo o compañero. un tío.
  • raitrú (del inglés right true) expresión para asegurar veracidad de hechos sucedidos. Forma coloquial e informal: jurar, prometer.
  • tráfala: persona ruin. Que es de baja, mala calaña.
  • zafacón: recipiente para recoger las basuras.

Español puertorriqueño en la actualidad[editar]

En la actualidad, el español con acento y/o entonación puertorriqueña presenta una gran expansión dentro de la diversidad de su sub-región. Por ejemplo, en la zona central y en el campo, se habla con la típica entonación canaria de los puertorriqueños. En las zonas urbanas, el español usado está bastante influenciado con el vocabulario y la entonación africana.

Por ejemplo, los jóvenes emplean palabras como:

  • pichea - Ignorar
  • el duro o La bestia - el mejor
  • tiraera - Pelea o discusion
  • yal - mujer de pocos valores
  • Puñeta - Forma de expresar algo o de mostrar disgusto (Ej: ¡Qué puñeta!)
  • Janguear - Salir con amigos.
  • Tripear - Expresar alegria

Enlaces externos[editar]