En las montañas de la locura

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En las montañas de la locura
de H. P. Lovecraft Ver y modificar los datos en Wikidata
Mountains of Madness by Ville Assinen.jpg
Género Novela Ver y modificar los datos en Wikidata
Subgénero Terror y mundo perdido Ver y modificar los datos en Wikidata
Idioma Inglés Ver y modificar los datos en Wikidata
Texto original At the Mountains of Madness en Wikisource
País Estados Unidos Ver y modificar los datos en Wikidata
Fecha de publicación 1936 Ver y modificar los datos en Wikidata

En las montañas de la locura (en inglés, At the Mountains of Madness) es una novela del escritor estadounidense H. P. Lovecraft, escrita en 1931 y rechazada ese año por la revista Weird Tales debido a su extensión, finalmente fue publicada por primera vez en 1936 en tres números de la revista Astounding Stories. La novela detalla los eventos de una desastrosa expedición a la Antártida en septiembre de 1930, y lo que encontró un grupo de exploradores liderados por el geólogo y narrador de la historia el doctor William Dyer. Durante la historia Dyer detalla una serie de eventos ocultados anteriormente con el objetivo de disuadir a cualquier otro grupo de exploradores que busquen volver al continente.

Es también un claro homenaje a quien, probablemente, fue su mayor influencia, Edgar Allan Poe. Las montañas de la locura sería un homenaje a la novela inconclusa La narración de Arthur Gordon Pym.

Reseña[editar]

Es la historia en primera persona de William Dyer, geólogo y profesor de la Universidad de Miskatonic de Arkham, el cual realiza una expedición al continente antártico junto a un equipo de especialistas. El superviviente narra cómo se inició el proyecto, como partieron junto a un gran equipo de aeroplanos, trineos y en principio todo lo indispensable para que el proyecto llegara a buen puerto; una vez instalada la base antártica todo se torna en desgracia tras un vuelo de reconocimiento donde se topan con una impresionante cordillera oscura llena de maldad. El primer grupo que decide explorarla desaparece en extrañas circunstancias y tras varios intentos de localización, la expedición al completo decide desplazarse allí e investigar qué ha ocurrido en ese tétrico lugar.

Capítulo 1[editar]

Se explica como el protagonista, un geólogo, es guía de una expedición de la Universidad de Miskatonic hacia la Antártida con el objetivo de obtener muestras de rocas y tierra de niveles profundos, con la ayuda de una perforadora diseñada por el profesor Frank H. Pabodie de la misma universidad. El grupo lo formaban cuatro profesores de la Universidad: Pabodie; Lake de la Facultad de Biología, Atwood de la de Física y también meteorólogo, y el geólogo y jefe nominal de la expedición, además de dieciséis auxiliares: siete estudiantes graduados de la Universidad de Miskatonic (entre ellos Danfort y Gedney) y nueve mecánicos especializados. Partieron en dos barcos desde Boston, Massachusetts el 2 de septiembre de 1930. Ya en la Antártida, en la bahía de McMurdo el 6 de enero de 1931, Lake insistió en hacer un viaje al noroeste ya que le había llamado la atención una marca triangular de 30 cms en unas rocas obtenidas durante una exploración en profundidad y que vio no correspondían a esa época.

Capítulo 2[editar]

Lake partió con 11 personas más, en total 12 hombres, al noroeste el 11 de enero, el protagonista no lo acompañó, pero si fue con el estudiante Gedney. Lake enviaba mensajes por radio. Encontró esqueletos fosilizados con marcas de desgarro o mordeduras. Formaciones rocosas o estructuras ajenas a todo lo conocido. Encontró un fósil o cuerpo con forma de barril y aspecto vegetal, con alas plegadas de 8 pies (2.5 mt) con forma de estrella en ambos extremos. Lake deduce que fue quien dejó aquella marca triangular en la roca. También había rocas talladas con forma de estrella de 5 puntas. Luego encuentran 13 cuerpos no fosilizados sino únicamente congelados, 8 de ellos en perfecto estado y 4 solo partes. Los perros no soportan el olor de esos especímenes. Lake informa que enviará un avión a buscar al protagonista y a Pabodie.

Capítulo 3[editar]

Lake dejó de responder a las llamadas por radio, así que fueron a investigar a su campamento. El 25 enero partieron el protagonista más 10 hombres, 7 perros y un trineo. Entre los diez, iba el estudiante Danfort. El reporte oficial que el protagonista dio al mundo fue que encontró en el campamento 11 muertos por el frío viento y Gedney desaparecido, el resto fue censurado al mundo exterior. No se encontró ningún espécimen biológico para transporte entero solo restos, esteatitas verdes de 5 puntas, huesos fósiles de los seres dichos por Lake, ningún perro sobrevivió, el campamento estaba destrozado, los trineos desaparecidos, y la perforadora destruida, había 2 aeroplanos averiados que se dejaron allí. Faltaban libros e instrumentos científicos.

La verdad que no fue comentada al mundo fue que sí había restos de cuerpos enteros: de los 14 cuerpos mencionados por Lake, había 6 enterrados en posición vertical bajo montículos de estrellas de 5 puntas. Creen que el grupo de Lake lo hizo. Los 8 cuerpos restantes habían desaparecido, quizá arrastrados por el viento. Sí es verdad que fueron encontrados 11 muertos, incluido Lake, y que Gedney estaba desaparecido.

Al día siguiente hacen un vuelo de investigación solos el protagonista y Danfort, y encuentran más allá del lugar, en las laderas de las altas montañas estructuras y ruinas no humanas que asemejan cuadros de Nikolái Roerich. En el campamento de Lake, otros miembros arreglaron los otros 2 aeroplanos. El protagonista ocultó todo lo posible lo sucedido y visto al resto del mundo para que nadie volviera allí. El 28 de enero regresaron a la base pero más al norte. Danfort está nervioso, ya que vio algo que no lo deja dormir.

El informe de Lake abrió el apetito de paleontólogos y naturalistas y dicen que harán una nueva expedición, llamada Starkweather-Moore. El protagonista se empeñará en disuadirlos de que no vayan allí.

Capítulo 4[editar]

El protagonista recuerda que cuando encontraron los cuerpos, faltaba un perro, solo Danfort y él lo saben. También recuerda que los 11 cuerpos y los perros estaba desgarrados como por bestias o en una lucha encarnizada. El protagonista no cree que Gedney tuviera que ver en el asesinato de los hombres y los perros. Encontraron huellas de algo no humano cerca del campamento. En la mesa donde Lake estaba estudiando el cuerpo encontrado, ahora estaban los restos de uno de los 11 hombres y un perro.

Se lleva a cabo una nueva expedición pero más a fondo, el protagonista y Danfort en un aeroplano y tomando alguna fotografía irán al sur a buscar a Gedney. El viaje duró 16 horas y ocultó muchas cosas que dirá ahora. En el vuelo se encuentran con bocas de cuevas, estructuras cuadradas. A una altura de 7 mil metros ya no había nieve, solo estructuras rocosas. Llegaron por aire a una montaña que Lake pensaba era un volcán, pero era una niebla espesa sobre la punta de ella.

Capítulo 5[editar]

Desde el aire vieron estructuras que jamás un hombre había visto, con geometrías extrañas. Aterrizan y hacen una exploración a pie. Se metieron en cuevas y laberintos, dejando papeles como rastro para así no perderse. No había viento. Entran por casas, estructuras, maderas petrificadas, creen que fue un lugar habitado hace millones de años pero fue dejado ahí de un momento a otro y fue clausurada. Quizá por la venida del frío emigrando sus habitantes a otras tierras.

Capítulo 6[editar]

Un espécimen de los Antiguos,
ilustración de Tom Ardans.

Encuentran dibujos geométricos. Se notaba que eran de muy avanzada ciencia. Hasta ahora creían que las formas de estrellas de 5 puntas era por algo de religión, pues se dan cuenta de que quienes las tallaron son seres no humanos. El geólogo como leyó el Necronomicón, los identifica como la raza de los Primordiales (o también conocida como Los Antiguos), supuesta raza que bajó de las estrellas y creó la vida cuando el Planeta Tierra era joven. Eran como barriles, de 2 metros, con cabezas en forma de estrella de mar de 5 puntas.

Capítulo 7[editar]

Un Shoggoth,
ilustración de Nottsuo.

El protagonista y Danfort leen en las pinturas o dibujos la historia de la raza de los Primordiales, de cómo llegaron del espacio hace millones de años y sus luchas posteriores con otros entes también venidos a la tierra. Vivieron en una ciudad sobre tierra y otra bajo el mar. Podían crear masas gelatinosas llamadas «Shoggoth» o «shogoth» que, según el Necronomicón, eran los esclavos empleados para los trabajos pesados.

Los shogoth se creaban con hipnosis y adoptaban formas y conciencia de sus creadores, además eran como esclavos ya que gracias a ellos hicieron ciudades y los laberintos. Los Primordiales gracias a sus alas podían volar a otros planetas, también tenían una especie de raza para divertirse, como un mono o simio, que además les servía de alimento. Era un gobierno de tipo socialista y se reproducían por esporas. Los Primordiales que vivían en tierra tuvieron una guerra con las semillas estelares de Cthulhu, seres con forma de pulpo engendrados por Cthulhu, por lo que se tuvieron que refugiar en el mar. Más tarde, hicieron la paz y les cedieron las tierras de la superficie a las semillas. Con la deriva continental y los cambios climáticos se hundieron tierras y mueren las semillas de Cthulhu y el mundo quedó de nuevo solo para los Primordiales. Los shogoth se podían crear en la tierra y en el agua, pero en el agua eran un problema debido a que obtenían una mayor inteligencia. Los shogoth eran como burbujas aglutinadas de hasta 4.2 metros de alto y a veces tenían forma esférica. Los shogoth con el tiempo se rebelaron y entraron en guerra con los Primordiales del mar, en los dibujos se veía como los shogoth decapitaban a sus víctimas. Al final los Primordiales ganaron y domaron a los shogoth como bestias. Los shogoth de tierra no eran una amenaza aunque no había indicio que hubieran desaparecido. Luego sufrieron otra nueva invasión de una raza extraterrestre, los llamados Mi-go según el Necronomicon, los Primordiales trataron de escapar al espacio pero no pudieron, ya que habían perdido la capacidad de volar. Los Mi-go acabaron con todos los Primordiales que vivían en Tierra, y tan solo quedaron los del mar y los que alcanzaron sus refugios en el norte. El protagonista cree que probablemente estas historias son sólo el folclore de los Primordiales. El lugar donde estaba con Danfort era el refugio principal, la ciudad donde terminó la raza escondida al final de los tiempos.

Capítulo 8[editar]

El protagonista (Dyer) cree que el lugar donde está con Danfort es la maldita «Meseta de Leng» nombrada en el Necronomicón. Cuenta que en los mapas dibujados, se veían dos túneles que conducían desde la metrópolis donde se hallaban hasta un abismo que a su vez llevaba a la ciudad que estaba bajo el mar, donde había otra metrópolis. En aquella zona ya no había aves, ya que habían volado a otras zonas miles de años atrás por el frío, solo enormes pingüinos.

Capítulo 9[editar]

El protagonista y Danfort con su afán curioso querían explorar más en los túneles que llevaban al abismo. Usan una linterna, y no las dos para ahorrar. Encuentran olores nauseabundos, luego olor a gasolina natural. Encuentran un lugar con las cosas perdidas del campamento de Lake. Había un mapa con un trayecto por los túneles, el protagonista cree que fue cosa de Gedney aunque tiene la duda ya que se ve que fue alguien que conocía el lugar. Tenían curiosidad y no se fueron ya que sabían que si en la remota posibilidad que algún Primordial estuviera vivo lo más seguro arrancaría hacia el abismo, o saldría al norte en busca de luz ya que la necesitaban. Más abajo en otro lugar encontraron los tres trineos del campamento de Lake. Luego en otro cuarto encontraron los cuerpos sin vida de Gedney y el perro que faltaba, ambos estaban muy cuidados, con heridas en el cuello pero con cintas adhesivas para curarlas. Alguien se preocupó por ellos.

Capítulo 10[editar]

Escucharon el sonido ronco de un pingüino, luego vieron uno de 1.8 metros, eran gigantes, pero no peligrosos. Luego encuentran un grupo, todos ciegos por estar tanto tiempo en la oscuridad. El protagonista cree que eran descendientes de los que convivieron con los últimos Primordiales. Luego encuentran la entrada al gran abismo. Más tarde encuentran decapitados los 4 cuerpos indicados por Lake, esos con forma de estrella de cinco puntas (Primordiales) pero no con corte, sino por succión de algo. Danfort gritó de horror muy fuerte. Quizá los pingüinos los atacaron en masa con el pico. Pero el protagonista recuerda que según la historia que leyó en las paredes, los shogoths eliminaban así a sus rivales. El protagonista entiende al final que los Primordiales eran buenos, y un ser mucho peor que ellos los eliminó. Vieron la viscosidad negra que salía de las cabezas cortadas y en la pared, estaba como recién escrita con ella en su escritura de puntos cósmicos. Empezó a salir mucha neblina del ambiente luego del grito de Danfort y escucharon un silbido o nota musical a lo lejos que sonaba como «¡Tekeli-li!». Huyen hacia la superficie ya que escuchan algo. En los túneles lograron engañarlo y salieron, no sin antes ver con la linterna a aquello que se conoce como «lo que no debe ser», un «conjunto informe de protoplasma burbujeante»: era un shogoth. Lograron escapar y se fueron. Según el protagonista, Danfort sufrió graves secuelas psicológicas que han perdurado hasta el día de hoy.

Personajes[editar]

  • Frank H. Pabodie: miembro del departamento de ingenieros de la Universidad de Miskatonic, creador de la barrena que se usó en la expedición y miembro de la misma.
  • Lake: profesor de la Facultad de Biología. Es el más osado del grupo y quien descubre las montañas, además de los antiguos especímenes extraterrestres a los que apoda como Antiguos debido a la semejanza de estos con monstruos descritos en el Necronomicón.
  • Atwood: profesor de la Facultad de Física, meteorólogo y miembro de la subexpedición.
  • Dyer (Narrador): profesor emérito de geología en la Universidad de Miskatonic y jefe nominal de la expedición.
  • Danforth: estudiante graduado en la Universidad de Miskatonic y descrito como un gran lector de material bizarro, haciendo así frecuentes referencias a Edgar Allan Poe, también se dice que es una de las pocas personas que ha leído la edición completa del Necronomicón. Al final de la historia cuando escapa en un avión junto a Dyer mira hacia atrás y ve algo que le hace perder totalmente la cordura, se especula que lo que Danforth ve es al Mal en sí mismo.

Cine y videojuegos[editar]

  • In the mouth of madness, conocida como En la boca del miedo en España, es una película del director de cine estadounidense John Carpenter estrenada en el año 1995. Es la tercera y última parte de la conocida como trilogía del apocalipsis, siendo precedida por The Thing y El principe de las tinieblas. En la boca del miedo es la película que más se inspira en las obras del escritor H. P. Lovecraft.
  • Conarium es un videojuego desarrollado por el estudio Turco Zoetrope Interactive y que se basa directamente en la novela En las montañas de la locura. En este juego debemos explorar la Antártida para encontrar y descubrir qué ha sucedido con los miembros de nuestra expedición.

Citas[editar]

«El lugar lógico para encontrar una voz de otros tiempos es un cementerio de otros tiempos».

«Todos los incidentes de aquel vuelo de cuatro horas y media están profundamente grabados en mi memoria a causa de la posición crucial que ocupan en mi vida. Este viaje señala la pérdida de la paz y el equilibrio con que una mente normal considera la naturaleza y sus leyes. Todos nosotros –pero principalmente el estudiante Danforth y yo– íbamos a enfrentarnos a un mundo inmenso de acechantes horrores que nada podría ya borrar de nuestras mentes, y que nunca osaríamos compartir con la humanidad».

Bibliografía[editar]

  • At the Mountains of Madness: The Definitive Edition, Nueva York, The Modern Library, 2005, ISBN 0-8129-7441-7.
Ediciones en español
  • En las montañas de la locura, traducción de Calvert Casey, Barcelona, Seix Barral, 1990, ISBN 978-84-322-0174-5.
  • En las montañas de la locura, traducción de Francisco Torres Oliver, Madrid, Valdemar, 2004, ISBN 978-84-7702-479-8.
  • En las montañas de la locura, traducción de Patricia Willson, Barcelona, Libros del Zorro Rojo, 2010, ISBN 978-84-92412-40-2
  • En las montañas de la locura, traducción de Fernando Calleja, Madrid, Alianza, 2011, ISBN 978-84-206-3640-5.
  • En las montañas de la locura, traducción de Juan Antonio Molina Foix, Madrid, Cátedra, 2011, ISBN 978-84-376-2891-2.
  • En las montañas de la locura, traducción de Miguel Temprano, Barcelona, Acantilado, 2014, ISBN 978-84-16011-00-1.

Enlaces externos[editar]