Catedral de Calahorra

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Catedral de Calahorra
Calahorra - Catedral 07.jpg
Tipo Catedral
Ubicación Bandera de España Calahorra, España
Coordenadas 42°17′56″N 1°57′27″O / 42.298919, -1.957528Coordenadas: 42°17′56″N 1°57′27″O / 42.298919, -1.957528
Uso
Culto Católico
Diócesis Calahorra y La Calzada-Logroño
Arquitectura
Construcción 1484-1772
Estilo arquitectónico Gótico y fachada barroca
Identificador como monumento RI-51-0000700
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La catedral de Santa María de Calahorra, La Rioja (España), sede de la Diócesis de Calahorra y La Calzada-Logroño, es un edificio básicamente gótico del siglo XV aunque mezcla diversos estilos debido al amplio proceso de construcción. El templo tiene estructura de cruz latina y está formado por tres naves, la central más ancha y elevada separada de las laterales por seis robustos pilares, y el transepto. En el cruce ("crucero") entre las naves y el transepto se encuentra la capilla mayor. Levantado sobre el lugar de martirio de los patronos de la ciudad, san Emeterio y san Celedonio, las obras se iniciaron en 1484 y su construcción se prolongó durante doscientos años o más de quinientos si tenemos en cuenta la colocación del nuevo retablo del altar mayor, tras el incendio del anterior el 13 de junio de 1900. La Catedral se encuentra en la parte baja de la población, en el arrabal, junto al río Cidacos, custodiada por el palacio Episcopal y el Paseo de las Bolas. Un amplio atrio precede a la catedral, en el centro de su pavimento está colocada la rosa de los vientos [1]​. Actualmente, está considerada como Bien de Interés Cultural (BIC) –fue declarada Monumento histórico-artístico perteneciente al Tesoro Artístico Nacional mediante decreto de 3 de junio de 1931 .[2]

Historia y construcción[editar]

El poeta latino Aurelio Prudencio ya afirmó en el s. IV a. C que en el lugar del martirio de los Santos Mártires, en el "Arenal", se les rendía rendía culto en un baptisterio, acudían peregrinos y se producían sanaciones. El extraño emplazamiento de la Catedral (extramuros) se debe a esta causa. El templete primigenio se convirtió con el tiempo en una Catedral románica que dio paso a la actual a partir de 1443, cuyo proceso de construcción se prolongó durante dos siglos debido a las dificultades económicas y al interés en construir una catedral digna para tan importante diócesis. Por esto, conviven modelos arquitectónicos distintos (principalmente el gótico tardío) y el conjunto tiene un aire ecléctico. Los principales constructores y tracistas fueron de Vizcaya también participaron miembros de la Orden del Carmen. Pero sobre todo, destaca la intervención y la influencia artística del arcediano de Berberiego, Juan Miguel Mortela cuya impronta es evidente entre 1724 y 1774. A él se deben modelos estéticos, programas iconográficos, organización de obras, financiación de mejoras y la llegada de artistas sobresalientes. Manteniéndose las dos capillas colaterales románicas, primero se edificó el claustro, posteriormente parte de la torre, la cabecera, el crucero, las naves y las capillas, la puerta norte (de San Jerónimo) que daba al cementerio, el coro, el segundo cuerpo de campanas y quinto de la torre y el atrio. Sin embargo el Concilio de Trento motivó que se tuviese que bajar el coro y reconstruir la cabecera, lo que obligó a reformar el crucero y a sustituir las capillas colaterales románicas, generándose así un enfrentamiento con los Condes de Aguilar, propietarios de la capilla colateral izquierda. La construcción prosiguió con el retablo mayor de estilo romanista, las capillas barrocas radiales de la girola y con la ampliación de la torre. Finalmente la construcción de la catedral terminó en 1704 cuando se concluyó la fachada principal en estilo barroco clasicista. Terminado el edificio, el s. XVIII se dedicó a vestir y adecentar la Catedral: abriéndose capillas, poniendo verjas a las que no tenía, construyendo y policromando retablos... Lo más destacado fue la ampliación y reforma de la sacristía.

En 1900 sufrió un incendio que afectó al altar mayor, destruyendo diversos ornamentos; las obras de rehabilitación se prolongaron hasta 1904 .[3]​ En 1958, se adaptó el templo a las nuevas formas litúrgicas: se amplió el presbiterio y se eliminó la vía sacra (pasillo verjado entre el altar y el coro).

Descripción[editar]

Vista exterior.
Portada de San Jerónimo

Es un edificio de sillería con tres naves, crucero, girola, dieciséis capillas, claustro y sacristía. El coro es renacentista y hecho en sillería. Cuenta con los retablos platerescos de las capillas de San Pedro y la Visitación. Rejerías góticas. Una de las tallas, del siglo XIV, representa al Cristo de la Pelota. Cuenta con una espléndida pila bautismal gótica. La sacristía y el claustro plateresco albergan el Museo Diocesano, con piezas de gran interés como una biblia sacra del siglo XII, la Custodia del Ciprés del siglo XV donada por Enrique IV o la "del ángel" (por la figura del fuste) rococó del s. XVIII, la naveta del s. XVI hecha con un caracol marino y filigrana de lata, o la Torá judía.

Coro de la catedral.
Portada Principal

El exterior[editar]

La fachada principal es de estilo barroco, construida entre 1680 y 1704 por los hermanos Raon. Tiene forma de retablo barroco con tres cuerpos y remate en frontón triangular. El último cuerpo y el frontón en estilo neoclásico fue añadido por Antonio de Beriñaga en el 1772. A su derecha se encuentra la torre, más antigua que el edificio y de sección rectangular, consta de ocho cuerpos. Los cinco inferiores son medievales, los dos siguientes de sección decreciente son renacentistas y el último se edificó en el siglo XIX y es una torreta de ladrillo con cuatro pináculos en las esquinas. La puerta del norte o de san Jerónimo es de 1559, de estilo plateresco (cuerpo inferior) con reminiscencias góticas de 1520 (cuerpo superior). En el tímpano la coronación de la Virgen asistida por San Emeterio y San Celedonio. Llamada también "Puerta de Fosal" porque antiguamente presidía el cementerio de la Catedral, en ella están representados dos ángeles trompeteros anunciando la Resurrección de los Muertos .[4]

El interior[editar]

Desde los pies hasta el crucero se hizo entre 1484 y 1526, al mismo tiempo se empieza a construir el claustro cuyas obras se suspenden en 1553 quedando sin terminar hasta hoy; los encargados fueron Pedro, Juan y Martín de Olave. El presbiterio se construye entre 1565 y 1576 y la girola entre 1595 y 1614, con Juan Pérez de Solarte. Finalmente Juan de Urriola realiza las capillas absidales hacia 1624.

  • Retablo de los Reyes: Nada más entrar a la catedral nos encontramos de frente con el retablo de los reyes, de estilo rococó, elaborado por Manuel Adán y Julián Martínez entre 1750 y 1757 con la colaboración de Andrés de Bolibe. Consta de un cuerpo, tres calles y un ático. En el retablo se incorporaron dos obras de Bazcardo, hacia 1630: el relieve central de la adoración de los reyes y el Cristo de la Agonía (ahora trasladado), que antiguamente coronaba el retablo.
  • Capilla de San Juan Bautista: con un excelente retablo churrigueresco de 1717, una estatua renacentista de San Juan y frescos de Domingo de Rada de 1774.
  • Capilla bautismal: con un retablo idéntico al anterior al que se añadieron estatuas de san Blas y san Antón. La pila bautismal gótica, lobulada y de proporciones grandiosas señala el lugar exacto del martirio de san Emeterio y san Celedonio.
  • Capilla de la Visitación: con retablo-tríptico plateresco encargado por don Pedro Ximénez de Cornago, arcediano de Berberiego, en 1520. En el cuerpo central, tallas de la Visitación y del Calvario rodeadas de relieves con escenas de la vida de Jesús. En las puertas laterales, pinturas de los apóstoles y santos de devoción popular.
  • Gran lienzo de los Santos Emeterio y Celeonio (s. XVIII)
  • Sepulcro gótico del Obispo Esteban (1274-1281), que tuvo fama de santo, con relieves muy erosionados por la mala calidad de la piedra.

Curiosidades[editar]

Es original el que se deba descender unos cuantos escalones para entrar a ella, quizá porque los templos anteriores tuvieron puerta de entrada a nivel del río. En las grandes avenidas del Cidacos, probablemente se inundaría la catedral y esto, unido al nacimiento de la carretera o del puente, motivó que se hicieran unas defensas, elevándose las puertas. Así nacieron esas escaleras por las cuales descendemos para ver su interior Error en la cita: La etiqueta de apertura <ref> es incorrecta o tiene un mal nombre.

Véase también[editar]

Referencias[editar]

Bibliografía[editar]

  • de Felipe Castillón, Jesús (2015) "Catedral de Calahorra". León: Editorial Rimpego
  • Ortega López, Ángel "Guía de la Catedral". Calahorra: Gráficas Ortega.

Enlaces externos[editar]