Botón (indumentaria)

De Wikipedia, la enciclopedia libre
(Redirigido desde «Botón (vestimenta)»)
Saltar a: navegación, búsqueda
Botones corrientes de diversos tamaños, colores, formas y materiales.
Botón de bronce usado por el ejército de Chile.

Un botón es un elemento pequeño utilizado para abrochar o ajustar vestimentas, especialmente camisas, chaquetas y americanas. Los botones suelen ser redondos y planos, aunque los hay de diversas formas y tamaños. Suelen estar hechos de metal, madera o, más recientemente, plástico. El botón se abrocha haciéndolo pasar por un ojal de tamaño justo ubicado en un extremo de la vestimenta.

Función[editar]

Hay botones de dos o cuatro agujeros, pero también hay botones que se sujetan por solo un agujero en su parte posterior y que, a diferencia de los otros, no traspasa hacia la parte frontal.

Los botones no son únicamente redondos, ni planos. Hay una gran cantidad de diseños distintos que incorporan diferentes texturas y acabados. Muchos de los botones empleados en abrigos y blusas han sido forrados de la misma tela que la prenda principal.

Muchas prendas de vestir, como camisas, pantalones y, especialmente, la ropa que es considerada de mejor calidad, suelen llevar botones extra, sujetos en una parte no notoria de la prenda.

Historia[editar]

En un primer momento, los botones no eran sino discos decorativos que se cosían a las prendas y no tenían la función de abrocharlas. Los primeros botones como tales fueron conchas de diversos moluscos, talladas y perforadas. Datan del 2000 a. C., y han sido hallados en el valle del río Indo.

Los griegos y romanos también utilizaron botones decorativos fabricados a partir de conchas o madera. En yacimientos europeos se han encontrado botones de marfil y hueso labrados cubiertos de oro o con gemas incrustadas. En ninguno de estos casos eran utilizados para abrochar las prendas.

Una curiosidad que aún perdura es la disposición de los botones en las prendas masculinas y femeninas. La ropa de hombre tiene los botones a la derecha y la de mujer a la izquierda. Existen dos teorías sobre el porqué de e teoría para explicar este hecho es la de que antiguamente a los hombres los vestían las criadas y, para que les resultara más fácil abrochar los botones, se pusieron en el lado contrario a lo habitual. La otra teoría se puede resumir a grandes rasgos en que la ropa femenina empezó a abrocharse al revés que la masculina simplemente para diferenciarla, puesto que coincide cronológicamente con la lucha por la igualdad de derechos y uno de los primeros campos de batalla fue la ropa. Las mujeres querían llevar ropa cómoda parecida a la de los hombres, pero estaría moralmente mal visto llevar ropa de hombre, por lo que la forma de abrochar la prenda serviría para distinguir una de otra.

  • Los Amish, por convicción, no usan botones en sus prendas.
  • Los botones pueden ser un elemento de coleccionismo.

El botón fue utilizado desde la prehistoria pero fabricado en serie desde el siglo XII. Según algunas investigaciones, los que se usaron en los comienzos eran conchas de moluscos, talladas y perforadas, fueron encontrados en el valle del Indo y datan del año 2000 a.C. Cinturón o de algún adorno ritual: Los griegos y los romanos usaron los botones solamente para adornar sus túnicas y vestidos. Durante la Edad Media se hacían de cuerno o de cristal y solamente la gente que poseía riquezas podía darse el lujo de llevarlos. En el siglo XII, se puso de moda llevar las mangas muy justas, hasta el puño, todos los días las costureras cosían y descosían las mangas de las damas, los botones facilitaron el trabajo. En el siglo XIII se empezaron a poner de moda, conjuntamente con otros adornos de vestir, tales como prendedores y camafeos. En 1350 los cruzados lo trajeron a Europa. Anteriormente los ricos se ataban la ropa con corchetes, y los más pobres usaban nudos o ganchos. En el siglo XV, en la corte de Enrique IV de Castilla, se comenzó a usar como elemento decorativo, combinado con las pasamanerías. Durante el siglo XVI se fabricaron artesanalmente magníficos botones, muy trabajados y elaborados con oro, plata e incrustaciones de joyas. Tener ropas con botones, en esa época, era muestra de lujo y buen gusto. Como curiosidad, en 1520, Francisco I de Francia (VER FOTO) debía reunirse con Enrique VII de Inglaterra y se presentó con un vestido de terciopelo negro al que se habían cosido más de 13.000 botones. En el siglo XVII comenzaron a realizarse forrados de tela y decorados con bordados. Eran usados en cualquier tipo de prenda, incluso en pañuelos y medias. En el siglo XVIII, los botones del cuello tenían formas eróticas, se llevaban disimulados detrás (al revés), según el modelo el botón decía mucho de la persona que lo llevaba. Detalle de una mujer ilustrada, sacado de la obra "Los duques de Osuna y sus hijos" (1787). En este retrato podemos observar las modas inglesas en el cuyo único adorno son los botones esmaltados con escenas pictóricas. Los botones valorizaban el traje y la persona, si no estaban abrochados era síntoma de dejadez, como en la pintura del navegante James Cook, dos de sus botones no están abrochados: Los materiales para su fabricación son variados, se utilizaba: las maderas exóticas y preciosas como el "Ébano", los caparazones de tortugas, el marfil, hueso, rafia, lana, cuero, cerámica, cristal... Hacia 1750, en Inglaterra ya comenzó a convertirse en un elemento más práctico que ornamental. Se empezaron a fabricar en América alrededor del 1800. Se realizaban en bronce o hueso, pero posteriormente se los hizo en porcelana, marfil, metales, madera, vidrio, perlas y plástico. La alta costura lo feminizó y, a partir de 1930, se comenzaron a usar resinas sintéticas, elemento que permitió hacerlos de todas formas, colores y tamaños. A lo largo de la Historia se han creado infinidad de botones artísticos, muy buscados por los coleccionistas.  

Véase también[editar]

Enlaces externos[editar]

Referencias[editar]