Bosque de alimentos

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Estructura en capas de un bosque de alimentos.

Un bosque de alimentos, también conocido como "forest garden"(jardín forestal), vergel o bosque comestible es un sistema de Agroforestería o Forestería Análoga que incorpora plantas comestibles, medicinales, melíferas y de otros fines productivos; todas ellas asociadas en una comunidad caracterizada por su alta sostenibilidad y bajo mantenimiento. Los bosques de alimentos incorporan árboles frutales o "forestales", arbustos, enredaderas, plantas perennes y anuales, preferentemente autosembrables, conservando biodiversidad tanto silvestre como agrícola.

Haciendo uso del policultivo, las especies vegetales pueden ser mezcladas para recrear una estructura en capas, generando un hábitat similar al de un bosque y en diferentes densidades.

Comunidades y estratos[editar]

Es importante comprender el concepto de Comunidad Biótica (C.B.) o biocenosis a fin de comprender los bosques de alimentos (B.A.) como sistemas sustentables y de bajo mantenimiento. Los procesos de sucesión ecologica pueden ser comprendidos mediante una visión holística (necesidades, vigor, temperamento...) de las especies preexistentes o a introducir.

En el ámbito vegetal podemos diferenciar estas especies en estratos o capas de vegetación. La diversidad de estratos y de especies nos garantiza una mayor capacidad de equilibrio en las C.B., proporcionándonos seguridad ante posibles variaciones climáticas o ambientales.

Los diversos estratos o capas pueden ser clasificados de la siguiente forma:

  • Emergente, preferentemente grandes árboles de nueces y otros frutos duros, que sobresalen del dosel arbóreo alto (Castaños, Robles, Nogales,..).
  • Dosel alto, está formado por árboles con una altura uniforme (Manzano, Naranjos, Ciruelos,...).
  • Dosel bajo, compuesto por arboles bajos (o podados) y arbustos altos (Saúco, Coscoja, Madroño,...).
  • Estrato arbustivo, integrado por arbustos (Frambueso, Endrinas, Arándanos,...).
  • Estrato herbáceo, integrado por plantas herbáceas bajas (Ajo, Fresa, Menta,...).
  • Capa vertical difusa, integrada por enredaderas, vides y epifitas, que crecen en varios estratos (Kiwi, Apio, Chupamiel,...).
  • La rizosfera, que no es un estrato definido, pero hace referencia a la capa subterránea ocupada por las raíces, rizomas, bulbos y micelios de los hongos (Pulmonaria, Consuelda, Nabo,...)

En los B.A. se pueden incluir estanques con especies comestibles o medicinales, sumando de tal forma varios estratos acuáticos. La estructura poliestratificada es común en la selva tropical, pero los bosques templados y mediterráneos son, relativamente, bajos en diversidad de estratos, por lo que el alternar con densidades de cobertura arbórea/arbustiva, recreará diferentes hábitats óptimos para diferentes especies según sus requerimientos, pudiendo obtener espacios desde muy iluminados a muy sombríos.

Esta diversidad de espacios o hábitats brindará la oportunidad de introducir de forma puntual y controlada, especies no preexistentes en la vegetación potencial del lugar. Esto no debe ser excluyente en la introducción de nuevas especies de alto valor (melífero, nutricional, medicinal...), que a pesar de producir cambios puntuales en el modelo potencial vegetativo, comportan grandes riquezas medioambientales y sociales.

Mosaico fluido[editar]

Los ecosistemas forestales son resultado de una dinámica sucesional compleja. Esta dinámica puede imitarse en el diseño de bosques de alimentos, con diferentes cultivos productivos que acompañen el establecimiento del futuro jardín forestal en las etapas de sucesión.

La idea central del mosaico fluido es la de una variedad de ecosistemas que funcionan mediante ciclos de sucesión, seguidos de perturbaciones (introducción de especies, sustitución de otras, alteración de luz…) que provocan el reinicio del ciclo en la comunidad biótica específica. Partiendo de un mosaico de comunidades bióticas donde se mantenga cierto control de cada comunidad, será posible mantener la productividad durante la evolución a otros estadios, sin dañar el equilibrio entre individuos de forma radical (podría ocasionar plagas o/y enfermedades),

Por lo tanto, un esquema general para comunidades bióticas en un mosaico cambiante o fluido puede seguir un patrón de comunidades bióticas como este:

  1. Cultivos herbáceos anuales (hortalizas anuales, control de malezas, preparación del suelo y mejora),
  2. Cultivos herbáceos anuales, bienales y perennes (hortalizas anuales o bianuales y hierbas perennes, acumuladores de minerales y desorientadoras de plagas),
  3. Zonas de arbustos y matorrales (monte bajo, pequeñas frutas, semillas, plantas arbustivas acumuladoras de minerales o dispersoras de plagas ) o “oldfield” mosaico (todo el escenario anterior),
  4. Arbolado incipiente (árboles frutales y arbustos, además de hierbas y vegetales de sotobosque, algunas plantas acumuladoras de minerales y dispersoras),
  5. Forestal (árboles de semilla y madera, con sotobosque de plantas comestibles tolerantes a la sombra y medicinales), y finalmente,
  6. Retorno a alguna etapa pionera, según el lugar donde queramos retomar el mosaico y según el nivel de perturbación que deseemos darle.

En consonancia con la Hipótesis de la perturbación intermedia, se puede decidir intervenir en la fase de “sobre-maduración” de cualquiera de estas etapas de sucesión para perturbarla y regenerar la comunidad biótica. De esta manera, podríamos retroceder a cualquiera de las etapas anteriores, mantener en el tiempo la actual o acelerar el cuadrante a una etapa de sucesión posterior. Pero puesto que los lapsos de tiempo de cada etapa pueden variar, lo único que se podría conseguir es desarrollar el escenario deseado (o tal vez más de un escenario) para más tarde actuar sobre la base de lo que haya sucedido en este/os escenarios o lo que esté sucediendo en un momento dado. La esencia fundamental de este modelo consiste en la observación profunda de los ecosistemas existentes, de modo que nuestras intervenciones o influencias no ocasionen ningún daño, pero, en cambio, mejoren el sistema.

Resulta pretencioso pensar que mediante la lógica y razón, se pueda planear una serie de perturbaciones y creer que se acertará al 100% en las expectativas de “mejora” de las distintas comunidades bióticas. Por ello se debe realizar un seguimiento continuo de cualquier síntoma de negligencia en la toma de decisiones.

Mutualismos o cultivos asociados[editar]

El conocimiento de las características nos permite una disposición de plantas, en equilibrio.

La correcta disposición de las plantas según su crecimiento por encima y por debajo del suelo, así como su interacción con la red de nutrientes (ej. Consuelda), su y atracción o dispersión de insectos, como las plantas nectáreas (ej. Tréboles, Echinacea...) o dispersoras de plagas (ej. Orégano, Caléndula...) son criterios importantes para el diseño de las C.B. de un mosaico. No obstante, prácticamente no existe información sobre la organización estructural de las especies y redes mutualistas, a pesar de su potencial importancia para el mantenimiento de la diversidad. Por ello, a pesar de poder repetir asociaciones de plantas recomendadas por diversos autores (fundamentados en sus experiencias personales o saberes populares), se deberá realizar un seguimiento del establecimiento o efecto de las perturbaciones realizadas, ya que estas interacciones mutualistas a menudo implican docenas o incluso cientos de especies que forman redes complejas de interdependencia. La comprensión de cómo avanza la co-evolución en estos mutualismos altamente diversificados, entre las especies de vida libre, representa un reto conceptual.

Se deberá tener un especial cuidado en los procesos de introducción de plantas, ya que muchas especies de plantas, al ser introducidas, se basan en los mutualismos de sus nuevos hábitats para superar las barreras del establecimiento o para naturalizarse. Los mutualismos implican animales para la polinización y dispersión de semillas, siendo también importante la simbiosis entre las raíces de las plantas y la vida microbiana, que facilitan el establecimiento de estas.

Diferentes sistemas agroforestales complejos[editar]

En 1976 Robert Hart reporta el concepto de forest framing, como un modelo de huerto jardín para producir alimento y conservar biodidersidad con poco mantenimiento. Es bastante usual diseñar en Permacultura agroecosistemas que imitan los ecosistemas naturales. Los bosques de alimentos o jardines forestales tradicionales son todavía comunes en los trópicos y se conocen por varios nombres, tales como: home garden o forest garden en Kerala, en el sur de India , Nepal , Sri Lanka, Tanzania, Zambia , Zimbabwe; "huertos familiares" en México; y pekarangan , en Java. En el ámbito mediterráneo están poco estudiados los jardines familiares o vergeles, que se extienden en pueblos y ciudades antiguas de ambas orillas. Su origen posible puede ser la evolución del patio interior o viridarium, de las casas romanas. La dehesa, es un sistema agroecológico tradicional del mediterráneo occidental. Combina especies nativas del bosque mediterráneo: encina, alcornoque, fresno, acebuche, etc... con cultivos anuales y o pastos, estructuralmente suele ser simple: dos o tres estratos y fisinómicamente recuerda una sabana africana.

La forestería análoga es una metodología de diseño de silvicultura sostenible, implementado principalmente en zonas tropicales o subtropicales. Los bosques se diseñan imitando la estructura, dinámica, y funciones ecológicas de la vegetación clímax de la zona, teniendo en cuenta beneficios económicos para las poblaciones locales. La asociación Analog Forestry Network (IAFN) con sede en Costa Rica, se encarga de su implementación.

Véase también[editar]

Enlaces externos[editar]