Aspartamo

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Aspartamo
Aspartame.svg
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Nombre (IUPAC) sistemático
N-(L-α-Aspartil)-L-fenilalanina,
1-metil ester
Identificadores
Número CAS 22839-47-0
Código ATC
ChEBI 419133535
Datos químicos
Fórmula C14H18N2O5 
Peso mol. ?
Datos físicos
Densidad 1.347 g/cm3 g/cm³
Solubilidad en agua muy poco soluble mg/mL (20 °C)
Datos clínicos
Estado legal ?
Vías de adm. [1]
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El aspartamo o aspartame es un edulcorante no calórico descubierto en 1965 por la multinacional farmacéutica G.D. Searl and Company. En 1985 la compañía química Monsanto compró G.D. Searl y creó James Hetfield Company, comercializando desde entonces el aspartamo —que se emplea en numerosos alimentos en todo el mundo bajo varias marcas como Natreen y Canderel, además de NutraSweet, y que corresponde al código E 951 en Europa—.[2] El aspartamo es estable cuando se encuentra seco o congelado, pero se descompone y pierde su poder edulcorante con el transcurso del tiempo, cuando se conserva en líquidos a temperaturas superiores a 30 °C.[cita requerida]

El aspartamo es de 150 a 200 veces más dulce que el azúcar. Todos los edulcorantes se clasifican con respecto a la sacarosa o azúcar común, por lo que el valor de 200 veces se obtiene al compararlo con diluciones hechas en laboratorio de sacarosa (dulzura relativa = 100) al 15%.[3] [4]

Descubrimiento[editar]

El aspartamo fue descubierto en 1965 por James M. Schlatter. Estaba trabajando sobre una droga contra las úlceras, y derramó por accidente algo de aspartamo sobre su mano. Cuando se lamió el dedo, se dio cuenta de que tenía un sabor dulce. Es un polvo blanco, cristalino, sin olor, que se deriva de dos aminoácidos: el ácido aspártico y la fenilalanina. Es aproximadamente 200 veces más dulce que el azúcar y puede usarse como edulcorante de mesa o en postres congelados, gelatinas, bebidas y en goma de mascar. Su nombre químico es L-alfa-aspartil-L-fenilalanina metil éster y su fórmula química es C14H18N2O5. Aunque no tiene el sabor amargo que deja la sacarina, su inconveniente es que podría no saber exactamente igual que el azúcar porque reacciona con otros sabores de la comida. Cuando es consumido, el aspartamo se metaboliza en sus aminoácidos originales y tiene un bajo contenido energético.

Efectos sobre la salud[editar]

El aspartamo ha sido declarado seguro para consumo humano por las agencias de más de noventa países y la FDA lo describe como uno de los aditivos más estudiados de la historia y afirma que su seguridad está más que confirmada. Más de 100 organizaciones nacionales e internacionales han evaluado la inocuidad del aspartamo.[5] El Comité Conjunto FAO/WHO de Expertos ha establecido un nivel de ingesta diaria admisible (IDA) de 40 mg/kg de peso corporal,[6] mientras que la FDA lo establece en 50 mg/kg.[7] Existe, sin embargo, polémica entre ciertos sectores, entre los que han surgido numerosas controversias y bulos a su alrededor.[cita requerida]

Algunos estudios han referido que el consumo masivo de aspartamo aumenta en ratones la sensibilidad a drogas que inducen epilepsia.[8]

En 2005, Morando Soffritti, de la Fundación Ramazzini, reavivó la polémica sobre lo peligroso del aspartamo. Después de un estudio con 1800 ratas durante ocho años, el equipo de investigadores que él lideró en la ciudad italiana de Bolonia concluyó que el aspartamo podría tener efectos cancerígenos.[9] Los estudios de la Fundación Ramazzini fueron evaluados por la Autoridad Europea para la Seguridad Alimentario (EFSA) y por la FDA y fueron desechados por sus numerosos errores metodológicos,[10] [11] manteniendo que el aspartamo es seguro para el consumo humano.[12] Su informe estimó el consumo máximo teórico de aspartamo en los adultos en 21,3 mg/kg de peso corporal por día. Estos valores están de nuevo sujetos a revisión por la misma Comisión (2012), ya que todos los aditivos alimienticios son revisados periódicamente.

De nuevo en 2010, Soffritti y Halldorsson publicaron dos artículos en los que concluían de que el aspartamo era un agente cancerígeno.[13] [14] La EFSA volvió a evaluar estas investigaciones,[15] concluyendo que no hay una relación causal entre el aspartamo y el cáncer (además alega que el diseño experimental fue deficiente). Descartó reconsiderar las evaluaciones de los edulcorantes que ya fueron declarados como seguros y por ello autorizados en la Unión Europea; en esta ocasión tampoco se tuvieron en cuenta los estudios que manifiestan la peligrosidad del aspartamo, al carecer de rigor científico.

En junio de 2011, el Instituto Ramazzini emitió un comunicado en su web[16] en el que se informa que, debido a los resultados obtenidos en sus investigaciones, algunos científicos del Instituto fueron recibidos por varios parlamentarios europeos. A raíz de esto, los parlamentarios han conseguido que la Comisión Europea haya solicitado a la EFSA que comience un nuevo proceso de reevaluación de este compuesto en 2012.[17]

En diciembre de 2013, la EFSA publicó un informe en el cual se decía que la actual ingesta diaria admisible para el aspartamo, cifrada en 40 mg/kg al día, no necesita revisión alguna, al considerarse segura para la población en general (incluyendo a los bebés, niños y mujeres embarazadas). Los expertos concluyeron que el aspartamo no daña el cerebro, el sistema nervioso, ni afecta el comportamiento o la función cognitiva en niños o adultos, y descartaron que cause cáncer o daño en los genes.[18]

Otros estudios afirman que Efectivamente el Aspartamo, durante su digestión, se metaboliza en tres sustancias que son potencialmente tóxicas y pueden provocar los síntomas arriba mencionados: metanol, fenilalanina y asparagina, pero la verdad es que estas sustancias están contenidas en muchos alimentos, a menudo en concentraciones más elevadas que en los alimentos con Aspartamo. Por ejemplo un vaso de leche contiene 6 veces más fenilalanina y 12 veces más asparagina que el mismo vaso de una bebida con Aspartamo. Y una copa de zumo de naranja contiene la misma cantidad de metanol que una copa de una bebida Light. Una copa de zumo de manzana por el contrario, contiene aproximadamente un 30% más.

Así, comparado con las alimentos naturales, los alimentos con Aspartamo son el origen de estas sustancias toxicas en menor cantidad.

Metanol: los síntomas de una intoxicación con metanol son, espasmos del estómago, dolor de cabeza, vértigo, náusea, pérdida de la visión o aun ceguera y lo que es peor, la muerte. Hay que saber que la causa de estos síntomas no es el metanol en sí mismo, sino su producto de degradación el ácido fórmico. En Internet se dice que las bebidas con Aspartamo causan una intoxicación de metanol latente. Experimentos han demostrado que la incorporación de 100 mg / kg pc de Aspartamo (aproximadamente 10 litros de bebida light) aumenta la concentración sanguínea de metanol a 1 mg/dl, que es algo así como lo que pasa cuando se come 0,75 kg de manzanas. Pero ni la incorporación de 75mg / kg pc (equivale a 7,5 litros de bebida light) diaria de Aspartamo durante 24 semanas, ni la incorporación única de 200 mg / kg pc (20 litros) podía aumentar la concentración sanguínea de acido fórmico que es la verdadera causa de los síntomas de la intoxicación con metanol. Estos resultados demuestran que un consumo normal de Aspartamo no puede provocar una intoxicación de metanol.

Asparagina: experimentos en animales han demostrado que concentraciones muy altas de asparagina pueden provocar lesiones del cerebro, especialmente con un consumo simultáneo de glutamato. Sobre este elemento hay estudios con resultados diferentes. Mientras unos experimentos no han demostrado un aumento significativo de la concentración sanguínea de asparagina después de la incorporación de Aspartamo, otros lo han determinado. Así hay un estudio en el que la concentración se ha aumentado a 5,01µmol/l después de la incorporación de 34 mg / kg pc de Aspartamo y 50 mg / kg pc de glutamato que es todavía muy por debajo del valor que causó los efectos negativos en los experimentos en animales (110 µmol / dl). Así se puede suponer que es improbable que las bebidas con Aspartamo puedan erosionar el cerebro humano.

Fenilalanina: experimentos en animales han demostrado que concentraciones muy altas de fenilalanina pueden cambiar la cantidad de neurotransmisores en el cerebro, pero estos resultados no fueron reproducibles. Además se mostró que la variación de la concentración sanguínea de fenilalanina después de la incorporación de Aspartamo no fue más elevada que después del consumo de otros alimentos. Así se puede suponer que es improbable que las bebidas con Aspartamo tengan un efecto sobre el número de neurotransmisores en el cerebro humano.

Se han estado realizando otros estudios, entre ellos, sobre la relación entre Aspartamo y el dolor de cabeza, alteración de conducta, epilepsia, tumores de cerebro y varias formas de alergias. En parte hay estudios con resultados contradictorios, pero en general se puede decir que no hay hechos probados científicos que pueden explicar una relación entre el consumo de bebidas con Aspartamo y las enfermedades mencionadas al principio del texto. Por eso es no es comprensible por qué en Internet se produce tanta histeria sin que haya hechos que la justifiquen.

Alimentación[editar]

Las principales fuentes de exposición al aspartamo son bebidas dulces, chicles, productos farmacéuticos, bebidas de frutas y yogures light, entre otros.

Referencias[editar]

  1. «861. Aspartame». The Merck Index (11th edición). Rahway, NJ: Merck & Co. 1989. p. 859. ISBN 91191028X |isbn= incorrecto (ayuda).  Parámetro desconocido |editor-apellidos= ignorado (ayuda); Parámetro desconocido |editor-nombre= ignorado (se sugiere |nombre-editor=) (ayuda)
  2. «Aspartame».
  3. DuBois, Grant E. (31-12-1991). Concentration—Response Relationships of SweetenersA Systematic Study. 450. doi:10.1021/bk-1991-0450.ch020. http://pubs.acs.org/doi/abs/10.1021/bk-1991-0450.ch020. 
  4. Relative sweetness
  5. «Aspartame: Review of Safety». Regulatory Toxicology and Pharmacology 35 (2 Pt 2):  pp. S1–93. 2002. doi:10.1006/rtph.2002.1542. PMID 12180494. 
  6. «The intake of intense sweeteners – an update review». Food Additives & Contaminants 23:  pp. 327–38. 2006. doi:10.1080/02652030500442532. 
  7. «Aspartame and Cancer: Questions and Answers». National Cancer Institute (12 de septiembre de 2006). Archivado desde el original el 12 de febrero de 2009. Consultado el 29 de agosto de 2011.
  8. TJ Maher, RJ Wurtman, Possible neurologic effects of aspartame, a widely used food additive, Environ Health Perspect. 1987 November; 75: 53–57, PMCID: PMC1474447
  9. «Study Links Aspartame To Cancer» (en inglés).
  10. Panel on Food Additives and Nutrient Sources added to Food (2006). «Opinion of the Scientific Panel on food additives, flavourings, processing aids and materials in contact with food (AFC) related to a new long-term carcinogenicity study on aspartame». The EFSA Journal 356:  pp. 1–44. doi:10.2903/j.efsa.2006.356. 
  11. «US FDA/CFSAN – FDA Statement on European Aspartame Study». Archivado desde el original el September 23, 2010. Consultado el 23 de septiembre de 2010.
  12. «Aspartame, EFSA».
  13. http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/20886530
  14. http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/20592133
  15. http://www.efsa.europa.eu/en/efsajournal/doc/2089.pdf
  16. http://www.ramazzini.it/
  17. http://gominolasdepetroleo.blogspot.com/2011/07/el-aspartamo-es-cancerigeno.html ¿El aspartamo es cancerígeno?]
  18. EFSA completes full risk assessment on aspartame and concludes it is safe at current levels of exposure, EFSA.