Ana Orantes

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Ana Orantes
Información personal
Nombre de nacimiento Ana Orantes Ruiz
Nacimiento 6 de febrero de 1937 Ver y modificar los datos en Wikidata
Bandera de España Granada, España
Fallecimiento 17 de diciembre de 1997
Cúllar Vega, España
Causa de la muerte Asesinato premeditado Ver y modificar los datos en Wikidata
Nacionalidad Española Ver y modificar los datos en Wikidata
Familia
Hijos José, Jesús, Ana, Raquel, Rosario "Charo", Rafael, Alberto, Francisco

Ana Orantes Ruiz (Granada, 6 de febrero de 1937[1]​-Cúllar Vega, 17 de diciembre de 1997) fue una ciudadana española víctima de violencia de género, que expuso en una entrevista televisiva la violencia a la que había sido sometida por parte de su exmarido. Trece días después del testimonio en televisión fue asesinada por su expareja,[2]​ lo que generó dentro de la sociedad española gran repercusión y visibilización de la violencia machista, y como consecuencia, la remodelación del Código Penal.[3]​ Ana Orantes fue la víctima de violencia de género número 59 de 1997.[4]

Biografía[editar]

Ana Orantes Ruiz nació en Granada, en febrero de 1937. Era la tercera de seis hijos del matrimonio formado por Manuel Orantes, albañil de profesión, y Rosario Ruiz, modista y dependienta de una tienda de chucherías. Debido a las penurias económicas de su familia, Ana no pudo ser escolarizada y desde los nueve años de edad ya ayudaba a la economía familiar, ejerciendo como costurera.[1]

Contaba con 19 años cuando conoció a José Parejo Avivar, nacido en Alcazarquivir, Marruecos, el 28 de septiembre de 1935,[5]​ en una celebración de un Corpus de Granada.[6]​ Al poco de su primer encuentro, aceptó iniciar un romance con Parejo para darle celos a un antiguo novio[6]​. Por otra parte, él deseaba emanciparse de sus progenitores, algo que conseguiría si se casaba de inmediato. Con tal fin, Parejo aceleró su casamiento con Orantes, amenazándola con difundir injurias contra ella si se negaba.[7]​ Luego de tres meses de noviazgo, se convirtieron en marido y mujer a finales de 1956 y se mudaron al hogar de los padres de él, en donde residirían durante tres años.[6][7]​ Fruto de su unión, nacieron once hijos, de los cuales tres perecieron.[7]

Tres meses después de la boda, quedó embarazada de su primer hijo, pero entonces fue víctima del primer ataque de los innumerables que sufriría durante los próximos 40 años de matrimonio. Su marido le pegó una bofetada justo después de que ella le informara de que acaba de volver de casa de sus padres de recoger unas sabanas. Su suegro José Parejo[5]​, la defendió golpeando a su hijo, mientras que su suegra, Encarnación Avivar,[8]​ opinaba de forma completamente distinta: «la bese o la pegue no es asunto nuestro».[6][7]​ Incluso sus suegros también llegaron a violentarla.[7]

Años de maltrato[editar]

Ana Orantes vivió cuatro décadas sometida a un marido alcohólico y agresivo. Éste la sometía a malos tratos con frecuencia, tales como agarrarla del cabello para golpearla contra una pared, propinarle patadas en el estómago, puñetazos, puntapiés, gritos, ofensas verbales o hasta sentarla en una silla para ser sacudida con un palo hasta obligarla a darle la razón,[7][9]​ siendo cualquier motivo «razón suficiente» para ello —como cocinar la comida muy caliente o demasiado fría—.[6]​ A veces, después de maltratarla, le rogaba entre lágrimas que lo perdonase, prometiéndole falsamente que no la volvería a pegar.[7]

No solo ella sufría. Sus ocho hijos sobrevivientes, tres mujeres y cinco varones con edades comprendidas entre los 40 y 19 años en el momento del asesinato de su madre en 1997,[7]​ habían crecido entre maltratos y abusos, además de ser testigos directos de las crueldades de su padre. El cabeza de familia expulsó de la vivienda familiar a muchos de ellos durante su adolescencia.[7]​ Ana, la segunda, apresuró su boda con sólo 14 años, bajo el objetivo de librarse de su padre e impedir que la violase —algo que tanteaba desde que la menor cumpliera 8 años, a base de tocamientos en los muslos—[7]​. En cuanto pudo, la segunda hija auxilió a algunos de sus hermanos. Se llevó a Charo, a los 12 años, y a Jesús, con 14. José contraería matrimonio con 17, Alberto, con 18 y Rafael, el que más tiempo aguantó, con 20.[10]​ Orantes no pudo presentarse a las nupcias de dos de sus hijos porque su marido se lo había prohibido.[7]​ El menor de todos los hermanos, Francisco Javier, trató de precipitarse desde una ventana cuando tenía 7 años.[10]

El hijo menor de la pareja no fue el único que pretendió suicidarse para escapar de las maldades de su progenitor. Durante un tiempo, Parejo, quien había trabajado en un taller junto a su padre y más adelante como albañil,[11]​ perdió su empleo y fue su esposa quien se encargó de sostener económicamente a la familia abriendo al público una tienda de ultramarinos.[12][7]​ Un día, mientras la mujer se hallaba fuera de casa regentando dicho establecimiento, su esposo aprovechó su ausencia para tratar de abusar sexualmente de su hija Ana. Ésta, en un desesperado arrebato por evitarlo, intentó sin éxito quitarse la vida ingiriendo un bote de pastillas.[7]

Uno de los objetivos de Parejo fue aislarla socialmente. Con tal pretexto, se trasladaban reiteradamente a lugares poco habitados que abandonaban en cuanto comenzaban a poblarse considerablemente, habiendo residido en barrios granadinos como el Albaicín o el Fargue y finalmente en el municipio de Cúllar Vega.[13]

Los celos obsesivos de su cónyuge fueron otra motivación para ensañarse a golpes contra ella. En un ataque, acaecido en un mes de agosto de comienzos de la década de 1970, Ana llevó urgentemente al médico a su tercer hijo, de 8 años, porque lo había encontrado gravemente enfermo. Más tarde, se dirigieron a la farmacia para retirar los medicamentos recetados, allí una vecina la alertó de haber visto por la calle a un colérico José Parejo —aparentemente buscándola—. Cuando finalmente madre e hijo regresaron a la tarde al domicilio familiar, su enfurecido esposo no creyó en la explicación que ella le dio sobre su ausencia, por lo que la arremetió brutalmente delante de todos sus hijos. Según él, su esposa había estado manteniendo encuentros sexuales con otros hombres.[7]​ En otra ocasión, de camino a casa tras haber estado en una Feria del Corpus de Granada, Parejo, furioso porque ella había bailado con un primo suyo, la embistió a puñetazos —en plena calle— hasta dejarla inconsciente.[7]​De la misma manera, la vetó a continuar sus estudios en clases de educación para adultos o a acudir a las bodas de sus hermanos.[7]

A causa de las convenciones sociales de aquel tiempo, en el transcurso de los primeros años de casados, Ana no denunciaba su situación ante la policía.[6]​ Tampoco podía solicitar el divorcio, ya que no sería legal hasta 1981.[14]​ Cuando visitaba a su madre Rosario Ruiz, a escondidas de su antagonista —porque se lo había prohibido tanto a ella como el resto de su familia—[7]​, y esta le preguntaba el por qué de los moratones que afeaban su rostro, la maltratada le contestaba con evasivas banales para ocultarle la verdadera razón.[7]​ Tendría que pasar más tiempo para que Orantes se atreviera a denunciarlo, llegando a hacerlo hasta en quince veces.[12]​ «Esas son peleas normales en la familia», sería la típica respuesta que la agredida escuchaba por parte de la Guardia Civil,[6]​ constatando, de esa manera, la mentalidad machista que todavía imperaba en la segunda mitad del siglo XX en España. De igual forma, trataría de separarse de su esposo en varias ocasiones a lo largo de los años 80.[1]

Al fin, la mujer consiguió que una sentencia judicial la divorciara de su marido en el verano de 1996[5]​, aunque el fallo la obligó a seguir cohabitando con el hombre en el mismo inmueble situado en Cúllar Vega.[15]​ Se dividió el chalet para componerlo en dos partes independientes; la planta alta sería adjudicada para ella, sus dos hijos no emancipados más una nieta, y la baja para su exmarido. La residencia tenía como entrada un espacio común para las dos partes en forma de patio.[6]​ El abogado que intervino en el proceso de divorcio revelaría, con posterioridad, que fue Orantes quien aceptó compartir la vivienda conyugal con su acosador. Él se había mostrado reacio a abandonar la casa, y ella, tal vez por lástima, cedió a las presiones de éste.[9]

Tiempo después, Parejo conoció a otra mujer y se ausentaba temporalmente de allí. Pero, de vez en cuando, volvía a su piso inferior y continuaba con el acoso, amenazas y vejaciones contra su familia.[6]​Orantes y su hijo quisieron comprarle el apartamento que ocupaba, pero fracasaron las negociaciones.[16]​ La tormentosa vecindad motivaría que el juez de paz de Cúllar Vega intercediera entre ellos para que se retiraran unas jaulas con animales domésticos que molestaban a Parejo, ya que habían sido instaladas por su hijo cerca de las ventanas de la planta baja, donde se alojaba su padre.[17]​ Así transcurrió poco más de un año en el que, según manifestaron posteriormente los vecinos, las peleas y discusiones entre ellos habían sido recurrentes, a pesar de las denuncias que la mujer e hijo interponían contra el maltratador y que casi siempre ganaron.[18]

Entrevista televisiva[editar]

Al año de divorciarse de su marido, el jueves 4 de diciembre de 1997, Ana Orantes asistió al magacín televisivo emitido en Canal Sur, De tarde en tarde, presentado por Irma Soriano, para dar testimonio de su situación ante las cámaras de la televisión pública andaluza. Una realidad que muchas otras mujeres sufrían en silencio pero que muy pocas se atrevían a mencionar. Estuvo acompañada por su hija menor Raquel Orantes, sentada en la grada de los espectadores invitados.[19]

Durante los aproximadamente 35 minutos que duró su declaración en el plató, resumió las agresiones físicas, psicológicas, injustas prohibiciones y otras perturbadoras vivencias que habían padecido tanto ella como sus hijos por culpa de quien había sido su marido. Detalló sus tentativas de pederastia hacia dos de sus tres hijas, la conducta denigrante por parte de su suegra y los dos ataques ya citados contra su persona, en donde demostró los celos enfermizos de quien sería su asesino.[7]

Su relato fue muy comentado por los vecinos y desató las iras de su exesposo. Según varios testigos que declararon ante la Guardia Civil, él prometió vengarse. De acuerdo a la versión de una vecina que habló de este asunto con el agresor, de todo lo contado por Orantes, lo que más le indignó a Parejo fue que dijera que ella había mantenido económicamente a la familia, vendiendo alimentos en una tienda de comestibles, mientras él estuvo desempleado.[12][19]

Más tarde, vecinos de la localidad granadina aseguraron que la víctima temía por su vida en los últimos días después de haber aparecido en televisión.[15]

Asesinato[editar]

En la mañana del miércoles 17 de diciembre de 1997, trece días después de la retransmisión de la entrevista televisada, Ana Orantes se marchó con sus consuegros para realizar unas compras. Llegó de vuelta a su chalé en torno a las 14:00 h.[13]

Por su parte, José Parejo viajó a Santa Fe para recibir la comunicación de que había sido denunciado nuevamente y volvió a su planta baja del chalet. Allí se dispuso a limpiar un rotocultor, cuyo depósito llenó con gasolina. Para ello, se ayudó de un recipiente de plástico que, una vez usado, aún albergaba unos 1,5 litros de gasolina sobrante.[5]

Entre las 13:45 y 14:35, Parejo, desde su piso inferior del inmueble, observó la llegada de Orantes al mismo, caminando a través del jardín comunal para subir a su planta superior, y así descargar las bolsas que acarreaba de la compra. Estando la mujer de espaldas —impidiendo así cualquier reacción defensiva—, él se le aproximó, desde una distancia de entre 3 y 8 metros, para arrojarle el carburante contenido en el mismo envase que había utilizado previamente. Al rociárselo, éste se derramó sobre la espalda de Ana Orantes, mojando su ropa. A continuación, Parejo encendió el mechero que portaba, iniciándose una rápida combustión que ocasionó la caída al suelo de su exmujer ya envuelta en llamas, perdiendo la consciencia y desplomándose en posición lateral izquierda. Tras asegurarse de la muerte de su víctima, el hombre huyó del lugar del crimen mientras la mujer aún ardía en el incendio provocado.[5]

Su nieta, de unos doce años, que retornaba del colegio poco después, fue quien halló el cadáver de su abuela calcinándose, alertó inmediatamente a los vecinos y estos llamaron a la policía.[13]​ Cuando la Guardia Civil llegó y apagó el fuego sobre Ana Orantes, ya no pudo hacer nada por salvarla.[15]​ La Guardia Civil puso en marcha un dispositivo para detener al asesino, que se había dado a la fuga, aunque inicialmente se había dirigido al cuartel de la Guardia Civil en Las Gabias, encontrándolo cerrado. Dos horas y media después, se entregó y fue trasladado a las dependencias cuartelarias.[8]

Ana Orantes sufrió quemaduras muy graves de 6º en la columna vertebral, de 5º en cabeza, cuello y zona derecha de la espalda, de 4º en tórax y abdomen y de 2º en cadera y miembros inferiores, causándole un shock neurógeno y una isquemia cerebral que acabaron con su vida en pocos segundos.[5]​ Falleció a los 60 años.

Juicio contra José Parejo[editar]

El 9 de diciembre de 1998, doce meses después del homicidio, se celebró la primera sesión del proceso judicial contra José Parejo en la Audiencia Provincial de Granada. Antes del inicio del mismo, asociaciones de mujeres y colectivos feministas se manifestaron para reivindicar justicia y repudiar el maltrato doméstico. El acusado reconoció su autoría de los hechos, aunque aseveró que el detonante de su actuación se debió a que Orantes lo había increpado, cuando ambos coincidieron en el área común de donde convivían. También manifestó que intentó socorrerla mientras era abrasada por el fuego que él le había prendido. Tales alegatos acerca de el insulto y el posterior auxilio serían desestimados por el fiscal (funcionario) e inculpantes dos días más tarde. [20]

En la segunda audición judicial, oficiada el 10 de diciembre, el jurado visionó en un monitor de televisión el vídeo del testimonio de la víctima que había sido televisado hacía un año. Los hijos testificaron contra su padre confirmando haber presenciado sus atroces palizas y humillaciones hacia su madre, así como sus agresiones que ellos mismos recibieron, más sus asaltos incestuosos con las hijas. En la ponencia del juez de paz de Cúllar Vega, Gerardo Moreno Calero, quién había mediado entre la expareja con los litigios de los últimos tiempos, opinó que la intervención televisiva de Orantes, en donde lo había denunciado públicamente de todas sus fechorías, fue la razón por la que él la asesinó como acto de venganza. Puesto que el propio parricida había comunicado a Moreno, el día anterior a la tragedia, que estaba muy enojado por las acusaciones de ella en televisión.[21][9][22]

El 11 de diciembre, en el último día de la vista oral, el procesado expresó su deseo de ser ejecutado. Las acusaciones solicitaron la pena de 22 años, al incluir el agravante de ensañamiento. En contraste, su defensa abogó por su absolución o, como máximo, una encarcelamiento de tres años por un homicidio consumado bajo un trastorno mental transitorio. El juicio terminó listo para veredicto.[18]

El martes 15 de diciembre de 1998, el magistrado Eduardo Rodríguez Cano de la Audiencia Provincial granadina, sentenció a José Parejo Avivar a una pena de 17 años de prisión, más el pago de una indemnización de 30 millones de pesetas —180 000 euros— en favor de sus hijos. Asimismo, cuando éste recuperase de nuevo su libertad tras concluir su condena, la resolución lo obligaba a cumplir un destierro de treinta meses de la localidad en la que vivieran sus descendientes. El fallo judicial admitió como atenuante su confesión del crimen ante las autoridades policiales poco después de cometerlo. El homicida fue notificado de su dictamen condenatorio en su centro penitenciario, a través de sus abogados, dado que Parejo se negó a comparecer a la lectura del jurado popular, que había tardado 24 horas en su deliberación.[16][17]

A comienzos de 2004, el condenado instó a la prisión de Albolote, en donde efectuaba su sentencia, la libertad provisional; pero le fue denegada en marzo del mismo año para prevenir la probable alarma social que suscitase.[23]​ El 15 de noviembre de aquel año,[24]​ casi siete años después del homicidio, José Parejo murió, a los 69 años, en el Hospital Ruiz de Alda de Granada tras un infarto al miocardio sufrido en la citada cárcel.[25]​ Sus restos mortales fueron incinerados.[24]​ Ninguno de sus ocho hijos, casi todos los cuales habían alterado sus apellidos para figurar solo con el su madre, se personaron en el entierro de su padre. No obstante, uno de ellos, Alberto, lo había visitado durante su estancia carcelaria.[26]

Repercusión[editar]

El asesinato de Ana Orantes cambió la percepción de la sociedad sobre la violencia contra la mujer. Obligó a los medios a reflexionar sobre el tema: la cruel realidad de la violencia machista había entrado en directo en todas las casas de España.

A consecuencia de ello, la legislación española evolucionó para intentar poner fin a la lacra. Sin embargo, en un primer momento, los cambios legales encaminados a erradicar este tipo de violencia no fueron una prioridad inmediata para el entonces gobierno conservador de José María Aznar. Ejemplo de ello fueron las palabras del en aquel tiempo vicepresidente del gobierno, Francisco Álvarez-Cascos, quién restó dramatismo a la violencia machista calificando el asesinato de Ana Orantes como un «caso aislado obra de un excéntrico».[8]

Tras un largo proceso de diagnóstico de las causas de esta violencia, el Parlamento español, durante el gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, aprobó por unanimidad la Ley Orgánica de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género —Ley Orgánica 1/2004—.[27][28]

Los ayuntamientos de Cúllar Vega y La Zubia —ambos en el área metropolitana de Granada— han puesto el nombre de Ana Orantes a una de sus calles.

Memorias[editar]

En el pueblo granadino de Cúllar Vega se erigió un monumento en forma de monolito en recuerdo de Ana Orantes y Encarnación Rubio, ambas víctimas mortales de la violencia machista. Cada año, el 25 de noviembre, se celebra junto a este monolito el acto institucional municipal del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, con lectura del manifiesto aprobado en el pleno consistorial, y la intervención de asociaciones y los diferentes sectores de la comunidad educativa de Cúllar Vega.

La periodista y feminista Nuria Varela publicó en 2012 un libro titulado La voz ignorada. Ana Orantes y el fin de la impunidad con el deseo de «homenajear a una mujer que perdió su vida por la verdad y que, gracias a su valentía, consiguió sacudir la conciencia de un país, modificar sus leyes, romper el silencio e introducir en el debate público y la agenda política lo que hasta entonces era una cuestión circunscrita al ámbito privado».[29]

En diciembre de 2017, al cumplirse el vigésimo aniversario del asesinato, su hija Raquel Orantes, miembro de honor de la Plataforma de Mujeres Artistas contra la Violencia de Género[30]​, honró la memoria de su madre divulgando una carta que estaba dirigida simbólicamente a la fallecida. En la misiva, además de añorarla y lamentar su triste destino, destacó la transcendencia de su caso en la batalla contra la violencia doméstica.[31]

En 2018 se aprueba dedicarle una calle en Sevilla[32]

Referencias[editar]

  1. a b c LÓPEZ TRUJILLO, Noemí (11 de diciembre de 2017). «E02 – Naciste en la Calle Elvira». Podium Podcast. Consultado el 11 de agosto de 2018. 
  2. «Recordando a Ana Orantes, cuyo testimonio cambió la visión de la violencia machista». El País. 30 de septiembre de 2017. Consultado el 27 de noviembre de 2017. 
  3. «El asesinato de Ana Orantes: un antes y un después en la violencia machista en España». El Huffington Post. 17 de noviembre de 2017. Consultado el 27 de noviembre de 2017. 
  4. «Un centenar de personas despide entre aplausos el ataúd de la mujer quemada viva por su ex marido». El País. 19 de diciembre de 1997. Consultado el 27 de noviembre de 2017. «Ana Orantes había denunciado los maltratos de su esposo, José Parejo, de 61 años, en 15 ocasiones. Bajo el aguacero, el féretro de la víctima número 59 de la violencia doméstica en 1997 recibió un largo aplauso.» 
  5. a b c d e f «Sentencia 881/1998». Consejo General del Poder Judicial. Consultado el 12 de noviembre de 2018. 
  6. a b c d e f g h i «Entrevista: “En 40 años sólo me ha dado palizas y sinsabores”». El País. 19 de diciembre de 1997. ISSN 1134-6582. Consultado el 11 de agosto de 2018. 
  7. a b c d e f g h i j k l m n ñ o p q r MemorANDA (9 de octubre de 2017), Ana Orantes relata los malos tratos sufridos durante 40 años | Canal Sur Televisión, consultado el 20 de mayo de 2018 
  8. a b c «Violencia de género: 20 años del asesinato de Ana Orantes, la mujer que rompió el silencio de las víctimas». RTVE.es. 16 de diciembre de 2017. Consultado el 26 de septiembre de 2018. 
  9. a b c «"Me hizo el boca a boca y siguió pegándome"». El País. 11 de diciembre de 1998. ISSN 1134-6582. Consultado el 12 de agosto de 2018. 
  10. a b «- EL MUNDO | Suplemento cronica 501 - LA MALDICIÓN DE UN APELLIDO». www.elmundo.es. Consultado el 27 de octubre de 2018. 
  11. «Una muerte anunciada». La Verdad. 18 de diciembre de 2017. Consultado el 27 de octubre de 2018. 
  12. a b c David Álvarez García (20 de diciembre de 2017), 6 | 6 "el Cascabel" 20-12-2017: Visibilidad Violencia Doméstica en 1997 de la mano de Irma Soriano., consultado el 12 de agosto de 2018 
  13. a b c LÓPÉZ TRUJILLO, Noemí (4 de diciembre de 2017). «E01 – Bajo el níspero». Podium Podcast. Consultado el 12 de agosto de 2018. 
  14. Press, Europa (22 de junio de 2016). «Se cumplen 35 años de la Ley de Divorcio en España». europapress.es. Consultado el 2 de noviembre de 2018. 
  15. a b c «Un hombre mata a su ex mujer prendiéndole fuego tras atarla». El Mundo. Consultado el 30 de septiembre de 2017. 
  16. a b «El jurado popular declara culpable de asesinato al marido de Ana Orantes». El País. 16 de diciembre de 1998. ISSN 1134-6582. Consultado el 29 de septiembre de 2018. 
  17. a b «El juez impone al marido de Ana Orantes 17 años de prisión, la máxima pena posible». El País. 17 de diciembre de 1998. ISSN 1134-6582. Consultado el 29 de septiembre de 2018. 
  18. a b «"Firmaría ahora mismo mi pena de muerte"». El País. 12 de diciembre de 1998. ISSN 1134-6582. Consultado el 28 de septiembre de 2018. 
  19. a b «El asesinato de Ana Orantes, la heroína que con su terrible muerte visibilizó los crímenes machistas». El Español. Consultado el 26 de septiembre de 2018. 
  20. «José Parejo: «Le lancé gasolina a mi mujer y le prendí fuego porque antes me había insultado»». Ultima Hora. 10 de diciembre de 1998. Consultado el 28 de septiembre de 2018. 
  21. «El juez de paz cree que el vídeo de Ana Orante en el que denunciaba los malos tratos pudo ser el denotante del crimen». El Mundo. Consultado el 28 de septiembre de 2018. 
  22. «Caso Ana Orantes: los hijos relatan las palizas y vejaciones vividas por su madre durante 40 años». ABC. Consultado el 29 de septiembre de 2018. 
  23. «Denegada la libertad provisional para el marido y asesino de Ana Orantes». ABC. Consultado el 30 de septiembre de 2018. 
  24. a b «Muere José Parejo, ex marido de Ana Orantes a la que asesinó tras rociarle con gasolina y quemarla». Libertad Digital. 16 de noviembre de 2004. Consultado el 2 de octubre de 2018. 
  25. «Muere en la cárcel el asesino de Ana Orantes, a quien quemó viva». ABC. Consultado el 30 de septiembre de 2017. 
  26. «Suplemento cronica 501 - La maldición de un apellido». El Mundo. Consultado el 30 de septiembre de 2018. 
  27. AGENCIAS (22 de diciembre de 2004). «El Congreso aprueba por unanimidad la ley integral contra la violencia de género». El País. ISSN 1134-6582. Consultado el 27 de septiembre de 2018. 
  28. «BOE.es - Documento BOE-A-2004-21760». www.boe.es. Consultado el 27 de septiembre de 2018. 
  29. «Ana Orantes, quince años después - Nuria Varela». Nuria Varela. 16 de diciembre de 2012. Consultado el 17 de noviembre de 2018. 
  30. Montero, María José Pintor / María (10 de octubre de 2017). «Ana Orantes, dos décadas de lucha por su memoria contra la violencia machista - Diario16». Diario16. Consultado el 17 de noviembre de 2018. 
  31. Marcos, Jimena (14 de diciembre de 2017). «La carta de la hija de Ana Orantes 20 años después del asesinato de su madre». Cadena SER. Consultado el 27 de septiembre de 2018. 
  32. [1]