Alfonso Torres López

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Alfonso Torres López
Alfonso Torres Lopez 1885-1936.JPG
Información personal
Nacimiento 17 de mayo de 1885 Ver y modificar los datos en Wikidata
Cartagena, España Ver y modificar los datos en Wikidata
Fallecimiento 15 de agosto de 1936 Ver y modificar los datos en Wikidata (51 años)
Cartagena, España Ver y modificar los datos en Wikidata
Causa de muerte Fusilamiento Ver y modificar los datos en Wikidata
Nacionalidad Española Ver y modificar los datos en Wikidata
Religión Catolicismo Ver y modificar los datos en Wikidata
Partido político Unión Patriótica Ver y modificar los datos en Wikidata
Educación
Alma máter
Información profesional
Ocupación Político e ingeniero Ver y modificar los datos en Wikidata
Cargos ocupados
Distinciones
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Alfonso Torres López (Cartagena, 17 de mayo de 1885 - ibídem, 15 de agosto de 1936) fue un ingeniero y político español, alcalde de Cartagena desde el 30 de septiembre de 1923 hasta 1930. Fue asesinado en 1936, al comienzo de la Guerra Civil, por el bando republicano.

Vida[editar]

Nace en Cartagena el 16 de marzo de 1885, en el nº 7 de la plaza del Ayuntamiento; hijo del Teniente de Navío Raimundo Torres Coll, natural de Valencia, y de la cartagenera Ascensión López Murcia. Se casó con Doña Caridad Mínguez Rico y tuvieron 12 hijos.

Comenzó sus estudios en el Colegio Politécnico, e hizo el bachillerato en el Instituto General Técnico de Murcia.

En 1900, ingresó en la Escuela de Ingenieros Industriales de Bilbao, donde obtuvo el título de ingeniero en 1907 y trabajó en la Sociedad General de Industria y Comercio de Madrid, hasta 1912, año en el que fue nombrado director de la fábrica de productos químicos en Cartagena.

Siendo muy joven, sería admitido por unanimidad en la Sociedad Literaria cartagenera, denominada "Bohemia".

Más adelante fundaría en Cartagena la Unión Patriótica y seria miembro activo de Renovación Española.

Ostentó los cargos de vicepresidente de la Mancomunidad de Municipios para el abastecimiento de aguas, presidente del sindicato del campo de Cartagena, consejero del Monte de Piedad y Caja de Ahorros, Hermano de la Junta de Gobierno del Santo Hospital de Caridad, vocal de la Junta de Obras del Puerto de Cartagena y vocal de la Cámara de Comercio.

El 8 de diciembre de 1929 fue nombrado hijo preclaro y predilecto de Cartagena.

Trayectoria política[editar]

Alfonso Torres.

Fue nombrado alcalde por Real Decreto de 30 de septiembre de 1923, tomando posesión de su cargo el 5 de octubre. Comenzó su gestión pagando los cuantiosos atrasos que por sueldo se debían a los empleados municipales. Normalizó la Hacienda Municipal, haciendo subir los ingresos de una manera considerable. Erigió los monumentos artísticos en honor de los ilustres cartageneros Monroy, Villamartín, Maiquez, y el mausoleo de Isaac Peral. Inauguró el 9 de noviembre de 1923 el monumento a los Héroes de Cavite y Santiago de Cuba, con asistencia de los Reyes de España, y del General Primo de Rivera. El 7 de abril de 1924, se llevó a cabo la primera petición oficial de restitución de la provincia por el Ayuntamiento de Cartagena al Gobierno Central, cuando, durante la dictadura de Primo de Rivera, Alfonso Torres López elevó un informe al Presidente del Directorio Militar con las razones para la recuperación de la autonomía cartagenera, suscrito por altas personalidades de la ciudad. Pavimentó calles de toda la ciudad, instaló fuentes públicas, jardines y paseos por toda Cartagena. Consiguió la repoblación forestal de los pelados montes del término municipal. Mejoró la deficiente infraestructura viaria de la comarca, mediante un plan de caminos vecinales que conectasen las poblaciones diversas del entorno rural, aprobó el plan para la realización del magno proyecto de riego del campo de Cartagena. Solucionó el problema de la habitabilidad de las clases obreras con la construcción de las "casas baratas", hoy Ciudad Jardín. Mejoró las infraestructuras sanitarias: proyecto de edificación de la casa de la Cruz Roja en solares de la calle Gisbert, e instaló casas de Socorro y dispensarios para todo el término municipal. Fomentó la institución benéfica de la Casa de Misericordia y la Casa del Niño. Dignificó el entierro de los pobres, con anterioridad se hacía en un carro-volquete pintado de negro y tirado por una caballería, lúgubre institución en la que los jocosos cartageneros llamaron "la Pepa". Proyectó la reorganización de las escuelas municipales. Reivindicó la provincialidad para Cartagena. Evitó el cierre de los astilleros, más conocidos como "la Bazán" consiguiendo en Madrid la construcción de varios buques para la marina de guerra. Convirtió el Castillo de la Concepción en un parque de recreo, al que posteriormente le darían su nombre: Parque de Alfonso Torres.

Consiguió la concesión a la sedienta Cartagena del abastecimiento de aguas del Taibilla, nombrando presidente al almirante de la Capitanía General de Cartagena, para que el cargo se quedase siempre en la ciudad.

Alfonso Torres con Alfonso XIII y autoridades de Cartagena.

En cuanto a las gestiones de la traída de aguas, «marchó a Madrid con Mariano Pascual de Riquelme [1] y Dionisio Oliver para presentar el proyecto de canalización del agua del Taibilla al conde de Guadalhorce, el cual no acogió el proyecto con gran entusiasmo y hasta llegó a decir a Torres:

"Como ingeniero y como ministro de Obras Públicas, estimo que esto es un disparate imposible"

a lo que respondió el alcalde, dando un enérgico puñetazo sobre la mesa del ministro:

"Y yo, como ingeniero y como alcalde de un pueblo que tiene sed, digo que este proyecto es perfectamente posible"

El ministro reconsideró el asunto y fue a Palacio, siendo las nueve de la noche, para que Alfonso XIII firmara el Real Decreto de 4 de octubre de 1927.

El 5 de diciembre de 1972 el Diario de Cartagena entrevista a Mariano Pasqual de Riquelme Bohigas y a Isidoro Sánchez Campillo, dos hombres que trabajaron con ahínco bajo el mandato de Alfonso Torres y evocan con admiración y cariño la figura del Alcalde Torres, de quien se sentían muy orgullosos.

Pasqual de Riquelme recuerda: "una vez fuimos a la Presidencia del Gobierno. Salían Primo de Rivera y Martínez Anido. Primo de Rivera cuando vio a D. Alfonso, dijo a Guadalhorce: prepárate, que está aquí el Alcalde de Cartagena". Y es que en Madrid Torres gozaba de un prestigio enorme.

También nos ilustra con la frase clásica de Alfonso ante una obra a ejecutar: "¡Que se haga!" y si se le replicaba que no había dinero, insistía: "¡Que se haga!" y se hacía.

Sánchez Campillo apunta: "tenía mucha personalidad. Si decía que si o que no lo firmaba. Era un caballero".

Los dos dicen a dúo: "la satisfacción que tenemos los que vivimos con él es que le hayan hecho un monumento", refiriéndose al parque de Alfonso Torres.

Otro cartagenero, Juan Mediano Durán, escribe en el Faro: "es que Alfonso Torres era cartagenero de nacimiento y sentía nuestras cosicas con toda su alma noble".

La redacción de Cartagena Ilustrada, del 15 de octubre de 1925, nos dice: "su inteligencia privilegiada, su acendrado cariño a la patria chica, su vasta cultura, su actividad prodigiosa y su acrisolada honradez, puestas al servicio de su cartagenerismo sin mácula, han hecho que obtenga un éxito resonante y definitivo".

Isidoro Valverde, en su libro Cartagena Entrañable lo elogia:

"Alfonso Torres fue un hombre cariñoso, de buen corazón, afable, inteligente, a quien por su profunda humanidad querían entrañablemente sus obreros. Y es que Alfonso Torres, que era padre de 12 hijos, sabía mucho de ternura."

Alfonso Torres, hizo una gran labor como alcalde durante los años 1923 al 1930. Al inicio de la guerra civil, fue sacado de la cárcel, y ejecutado en la carretera de Murcia el 15 de agosto de 1936, junto a Pedro Gambín, párroco de Santa María; Juan de la Rocha Sauvalle, empleado; José Luis Terry Torres, perito industrial; Rafael Carlos Roca y Dorda, estudiante de ingeniería; Juan Mustieles Mínguez, farmacéutico; y José Maestre y Dorda, abogado, según relata Soler Cantó. Un final ingrato para un hombre que fue nombrado alcalde perpetuo de su ciudad. Y del que Isidoro Valverde dejó escrito:

"Don Alfonso Torres, ha sido el Alcalde de Cartagena del que, raro privilegio, han hablado y hablan bien todos los cartageneros. Y esto, tratándose de un Alcalde, hay que convenir en que es algo realmente sorprendente."

Condecoraciones[editar]

  • Gran Cruz del Mérito Naval.
  • Medalla de Oro de la Cruz Roja.
  • Encomienda de la Corona de Italia.
  • Medalla de Oro del Mérito Escultista.

Enlaces externos[editar]


Predecesor:
Martín Navalón Navalón
Escudo Cartagena.png
Alcalde de Cartagena

1923–1930
Sucesor:
Francisco Muñoz Delgado