Vela Latina Canaria

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La Vela Latina Canaria es un deporte náutico de botes que se desarrolla en las Islas Canarias, sobre todo en Gran Canaria y Lanzarote, en la que el objetivo dependiendo del trofeo que se esté disputando es el de hacer el mejor tiempo o simplemente llegar antes que una pareja, son propulsados por el viento, y los tripulantes son los encargados de dirigir el bote e intentar aprovechar al máximo la cinética. Existen diferentes trofeos como el Trofeo Isla de Gran Canaria, el Trofeo Federación o el Trofeo Caja de Canarias.[1]

La Competición[editar]

Existen diferentes modalidades de torneos así como diferentes maneras de competir, puntuar, etc. No obstante, todas las competiciones están regidas por el reglamento de la clase nacional de la Vela Latina Canaria.

Torneos[editar]

Los Trofeos más importantes de Vela Latina son los siguientes, por orden de importancia: Campeonato, Trofeo Eliminatoria y la Copa Gran Canaria, los tres primeros clasificados de las anteriores competiciones realizan una única regata entre sí que se conoce como Trofeo Federación.

Las regatas se navegan en ceñida, que significa llegar a las balizas de meta con bordadas en las que la proa del bote forme un ángulo de 45º respecto a la dirección del viento (aproximadamente), describiendo una línea quebrada o en zig-zag en su recorrido.[2]

El Campeonato[editar]

El campeonato es una competición ligera en la que compiten todos contra todos a una sola vuelta, aunque las regatas se hacen por parejas. El que llegue primero a la meta gana y obtiene tres puntos, el que llegue segundo se queda con un solo punto. En el caso inusual de empate, cada uno se lleva dos puntos. Existen otros apartados puntuativos para los botes retirados, no presentados en la salida o descalificados. Gana el título la embarcación que haya acumulado más puntos al finalizar la última regata de la competición. Como no prevalece el resultado individual de los dos o tres botes empatados a puntos con opción a título, ha de celebrarse una última regata de desempate. El trayecto es completamente libre desde la salida hasta la meta.[3]

Campeonato La Caja de Canarias[4]
(Palmarés de competiciones)
Año Vela Serie Año Vela Serie
1962 Tomás Morales
Serie A
1962 Alcorde
Serie B
1963 Porteño 1964 Porteño
1965 Muelle Grande
Grupo I
1965 Unión Pino
Grupo II
1966 Muelle Grande
Grupo I
1966 Sta. Catalina
Grupo II
1967 Muelle Grande
Grupo I
1966 Portuarios
Grupo II
1968 Portuarios
Grupo I
1968 Molino de Viento
Grupo II
1960 Muelle Grande
Grupo I
1960 Alcaravaneras
Grupo II
1970 Portuarios
Grupo I
1970 Minerva
Grupo II
1971 Portuarios 1972 Alcaravaneras
1973 Sta. Catalina 1974 Minerva
1975 Minerva 1976 Minerva
1977 Unelco 1978 Porteño
1979 Condal 1980 Unelco
1981 Roque Nublo 1982 Pueblo Guanche
1983 Asticán 1984 Condal
1985 Astican 1986 Astican
1987 Tomás Morales 1988 Unión San Cristóbal
1989 Tomás Morales 1990 Unión San Cristóbal
1991 Porteño 1992 Porteño
1993 Porteño 1994 Porteño
1995 Sta. Catalina 1996 Sta. Catalina
1997 Tomás Morales 1998 Unión San Cristóbal
1999 Pueblo Guanche 2000 Sestiba
2001 Sestiba 2002 Sestiba
2003 Pueblo Guanche 2004 Pueblo Guanche
2005 Pueblo Guanche 2006 Pueblo Guanche
2007 Pueblo Guanche 2008 Puerto de La Luz

El Torneo Eliminatorio[editar]

El Torneo Eliminatorio se viene disputando desde 1963 y consiste en ir consiguiendo puesto en sucesivas regatas de clasificación, hasta la final. Como su nombre indica, no se basa en la regularidad sino en ir consiguiendo un puesto que te permita pasar a la siguiente regata de forma sucesiva hasta la regata final, que se suele llevar a cabo por tres botes en vez de dos (habitual en el Campeonato)

El trayecto en esta regata es escogido por los participantes, de la forma que consideren más conveniente.[5]

La Copa Gran Canaria[editar]

Es la Competición que comprende las regatas en concurso, pruebas que cuentan con cuatro balizas de paso obligatorio y la lucha entre todos los participantes, determinando la clasificación individual, el tiempo invertido por el bote más rápido y sucesivos y el bote que más tiempo empleó en llegar a la meta.

El sistema utilizado para la clasificación general es el mismo que se emplea en la vela ligera de las olimpiadas y otros campeonatos, aplicándose cero puntos al primero y hasta 20/25 puntos los último.[6]

Historia[editar]

Los botes de Vela Latina no son autóctonos de Canarias. Por el contrario, existen multitud de embarcaciones de Vela Latina en toda la costa del Mediterráneo. Algunas fuentes apuntan a que es en el Río Nilo donde se fabrican las primeras embarcaciones de Vela Latina, y que desde allí los marineros y comerciantes se encargaron de difundir su uso por todo el Mediterráneo.

En el mundo occidental la Vela Latina comenzó a tomar protagonismo cuando aparecieron las necesidades de un buen rendimiento de la navegación a vela. En la navegación antigua del Mediterráneo no se utilizaban velas por el simple hecho de que era más fácil remar y no existía la necesidad de navegar a vela. Sin embargo, la navegación empezó a ajustarse con las posibilidades y las necesidades económicas de la época, era muy caro mantener una tripulación de esclavos que remasen. Es la vela, el medio de propulsión sustituto de los remos. Sin embargo la vela ya existía desde hacía siglos, al menos desde el III Milenio a. C. Es a partir del Siglo X cuando empiezan a ser comunes las representaciones de aparejos latinos en el Mediterráneo e incluso algunas fuentes documentan sus incursiones en el Océano Índico y el Océano Atlántico. [7]

La Vela Latina fue protagonista en las expansiones de los siglos XIV, XV y XVI. Al ser Canarias uno de los primeros capítulos de esta colonización es lógico pensar que de ahí sea el origen de la tradición en Canarias. [8]

Pero es bastante anterior , la primera referencia que habla de Vela Latina en Canarias. Es posible que en el S. XIV ya existiera en Lanzarote un pequeño puesto comercial genovés y poco después empezaran las primeras incursiones en Canarias con pretensiones evangelizadoras. Esto es confirmado principalmente por las notas de la expedición de Jaume Ferrer en 1357. La mayoría de las representaciones de barcos arribando a Canarias en aquella época son de Vela Latina. La Embarcación Vela Latina era en la época la mejor para llegar hasta Canarias en comparación con las embarcaciones de vela cuadrada; se necesitaba una embarcación capaz de remontar desde África hasta Europa y la mejor en aquellos tiempos era la de Vela Latina, que costeaba en ceñida la costa Africana para llegar a Canarias.

Durante el Siglo XVI se mantuvo la tradición, pero a mediados del Siglo XVII las velas latinas se veían cada vez más sustituidas por otros tipos de velas (foques, escandalosas, cangrejas, ajustadas con picos y botavaras...) Esto significó el retiro de las Velas Latinas a finales de siglo, quedando excluidas a pequeñas embarcaciones que navegan los litorales, de servicios, pesca o pequeño cabotaje. La razón es que la Vela Latina era muy útil en estas embarcaciones porque no necesitan jarcia firme para navegar y resulta mucho más fácil arbolar y desarbolar la embarcación cuando la faena lo exige.[9]

En la ciudad de Las Palmas de Gran Canaria, el muelle de San Telmo no tenía las infraestructuras suficientes como para atracar y trasbordar pasajeros por eso en 1902 se construye un dique de 1 Km. de largo, y es durante esa época cuando se produce el punto de inflexión en el comercio de la capital, ya que existe la actividad del cambullón (del portugués cambulhão, que significa ‘conjunto de cosas, ristra’, ‘desorden, confusión’)[10] y la figura del cambullonero, que era la persona que se dedicaba a realizar pequeñas transacciones comerciales principalmente, por medio del trueque, entre los barcos atracados en el muelle y los pequeños comercios situados en tierra.[11]

La primera referencia que se hace al "deporte" se publica en la prensa local,[12] aunque no se diga nada de vela latina e incluso se dice que los paseos serán algunos a remo.

Desde El próximo domingo, de 4 a 6 de la tarde, y lo mismo en los sucesivos días festivos, estaran dispuestos los botes del turno para paseos marítimos a la vela o al remo, en el puerto, pudiendo embarcarse por un módico precio cuantas personas tengan afición a este deporte de esparcimiento.

La primera regata organizada fue probablemente en 1904 el 24 de julio con motivo de las fiestas patronales del barrio de San Cristóbal. La prensa anunciaba regata de botes de vela desde la puntilla hasta el Puerto de la Luz con regreso al Castillo de San Cristóbal.

Durante la guerra civil se interrumpieron las regatas salvo alguna esporádica. Finalmente fueron terminantemente prohibidas tras aparecer unos ahogados de forma sospechosa: "En días de Guerra pegamos Minerva y Porteño. Íbamos en popa cuando vimos a la gente "sublevada". Serecho a nosotros había un saco flotando... Era un "gran bulto" que tenía un perro blanco y negro atado a la boca del saco. Dentro había un hombre. No lo tocamos. Llamamos a la "falúa del turno" (encargada de transportar pasaje, desde barcos surtos en la bahía, a tierra firme). La falúa sacó al muerto. A partir de entonces ya no hubo más regatas"[13]

A Partir de 1962 el campeonato de Vela Latina aglutina una afición inesperada, este es el mismo año en el que la sociedad de la Vela pasa a llamarse Club de Vela Latina Canaria.

El aborigen canario[editar]

No se puede decir que la vela latina tenga su origen en ningún tipo de actividad aborigen ni deportiva ni pesquera ni de cualquier otro tipo. Esto no quiere decir que, como de costumbre se piensa, los aborígenes canarios vivieran de espaldas al mar. *Abreu Galindo, Fray Juan. «"...También hacíanse en esta tierra barcos del árbol de Drago, que cavaban entero. Poníanle 'sajorra' y navegaban con remos, y velas de palma, alrededor de la costa de las islas".»  Falta el |título= (ayuda)[14]

Probablemente los aborígenes canarios no navegaran entre islas. La arqueología no ha encontrado aun nada que indique que pudiesen ir de unas islas a otras, hecho que da pie a la duda de saber si se conocieron los habitantes de las diferentes islas no. En cualquiera de los casos, los aborígenes canarios no están ni pueden estar relacionados con la Vela Latina Canaria.[15]

Puerto de la Luz, usual meta de regatas.

El Bote[editar]

Un bote de Vela Latina Canaria es la réplica actual, mejorada, de aquellas embarcaciones destinadas al trabajo en faenas portuarias y de pesca. Hoy día se construyen con la única finalidad de competir deportivamente. El bote está dotado para navegar en cualquier rumbo excepto contra el viento.

La mayoría de las embarcaciones representan a un barrio o sector de la ciudad y antes de permitirse el patrocinio y la publicidad en los botes y velas (con el consiguiente aporte económico) era mediante rifas y aportaciones populares con lo que se construían los botes.

Existe un hermano del bote de vela latina, que compite en Lanzarote y se llama barquillo de vela latina, el cual guarda ciertas diferencias del bote de vela latina.

Características y Medidas Máximas[editar]

Está reglamentado el que sea obligatoria la construcción del casco del bote exclusivamente con madera y que el bote no deje de parecerse al modelo que exhibe la federación de Vela, el cual fue firmado por todos los representantes de los diferentes botes a mediados de los ochenta.

Lo acordado es que las medidas máximas sean:

  • Eslora: 6.55 Metros. (se mide desde la boca estopa de proa hasta la de popa)
  • Manga: 2.37 Metros. (se mide por la zona interior en la parte más ancha del casco y de las cintas)
  • Puntal: 1.35 Metros. (es la altura media entre el puntal exterior de proa y el puntal exterior de popa)

La Vela[editar]

En el reglamento de la Vela Latina Canaria, en su versión de Gran Canaria, las reglas 15 y 17 definen al velero, con un apartado para la vela que dice lo siguiente:Mentado Gil, Juan Armando. Bote y barquillos de La Vela Latina Canaria "guía didáctica". «"Se ha de guardar la forma latina del triángulo, con una medida por el pujamen, no superior a la eslora del bote".» [16]

Son varios puntos los imprescindibles cuando se trata de fabricar una Vela Latina Canaria. En primer lugar la elección del tejido es fundamental, y esta elección se basa en la durabilidad. Ésta se logra utilizando tejidos gruesos y de poco estiramiento. Hablamos de materiales como el dacron o el terilene. Por otra parte no debemos olvidar el rendimiento que nos da la vela. Esto se consigue utilizando tejidos finos para poco viento y rígido para vientos medios y fuertes. Se permite utilizar tejidos como el mylar o el kevlar.

La definición de una vela es su curva, algo necesario para que la embarcación se desplace. Existen diferentes tipos de vela, por ejemplo existe la vela tipo Manuel Cabrera (Vela Plana), con paños rectos, La Vela de tipo Luis Martínez (Vela Embolsada, también llamada Vela de Pinzas) con cortes de paños en disminución o la Vela tipo Quique Boissier (Plana con Pinzas), la que evita el estiramiento del tejido en algunas zonas, elaborada con mylar y kevlar.[17]

Relación de Velas y su diseñador de 1990.
Nº Registro Bote Diseñador de la vela
1
Porteño Santi Ceballos
2
Minerva Manuel Cabrera
3
Poeta Tomás Morales Víctor Regalado y Juan A. Martín
4
Perico Quique Boissier y Chano Ceballos
6
Santa Catalina Santi Ceballos
15
Belmont Santi Ceballos
17
Unión risco Luis Martínez
18
Pepsi Arenales Santi Ceballos
19
San Cristóbal Quique Boisser y Tino de la Nuez
26
Roque Nublo Santi Ceballos
29
D.A. Aguadulce Santi Ceballos
30
Universidad de Las Palmas Santi Ceballos
31
Castillo Santi Ceballos y Domingo Santana
32
Archipiélago 8 Quique Boisser y Juan Pérez

Tripulación[editar]

El mínimo de tripulantes por embarcación es de 8 incluido el patrón, el máximo es de trece, pero normalmente suelen navegar diez u once. Es necesario coordinar al máximo los movimientos dentro del barco, es por ello que existen posiciones dentro del barco y que cada tripulante tiene una tarea específica. Las posiciones en el barco son las siguientes: Patrón, escotero, murero, contramurero, hombres del palo ( palo arriba- palo medio- palo abajo), al resonar, ir al retorno o cobrar, el tripulante de lastre, abrochar escota. Fuera de la embarcación hay un árbitro, un juez de regata y un cronometrador. Para navegar el barco hace falta que cada tripulante lleve acabo su función en perfecta coordinación con los demás y para esto también hace falta comunicarse. Existe un vocabulario específico en la navegación de Vela Latina Canaria, con sus variantes en Lanzarote.

El Jurado[editar]

Existe un jurado que decide, entre otras cosas, la celebración o aplazamiento de las regatas, así como la orden de partida y finalización de las mismas. La complejidad de las maniobras así como la estructura de los botes y las velas hacen que las regatas tengan que ser cronometradas con cronómetros de alta precisión, dada la imposibilidad de que los botes salgan al mismo tiempo.[18]

Afición[editar]

Es en la isla de Gran Canaria donde mayor devoción se muestra por la Vela Latina Canaria, la asistencia de aficionados a las regatas de botes es muy significativa. Suelen acudir a las pegas entre 8000 y 15000 personas, dependiendo de la importancia de la prueba. Además, es importante manifestar que implica una afición de barrios, que se identifican históricamente con los colores de los botes. En los días que se compite, la avenida marítima de Las Palmas de Gran Canaria, se llena de aficionados que observan el avance de sus botes con prismáticos, en muchas ocasiones ocupando el carril derecho de la Avenida Marítima desde donde se sigue la evolución de los mismos. Estos últimos años el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria colabora, autoriza y regula el aparcamiento de los vehículos durante la hora que dura la regata.

Difusión[editar]

La Vela Latina Canaria aparece semanalmente en los medios de comunicación, princialmente escritos, que hacen un seguimiento de la jornada y de la competición.

Referencias[editar]

  1. *http://www.federacionvelalatinadebotes.org/estatutos.php * http://www.federacionvelalatinadebotes.org/instrucciones.php%7C Federación de Vela Latina
  2. * Roque, Fernando (1992). Cabildo Insular de Gran Canaria, ed. Al Corazón de La Vela Latina Canaria (1ª edición). Las Palmas de Gran Canaria. 
  3. * Roque, Fernando (1992). Cabildo Insular de Gran Canaria, ed. Al Corazón de La Vela Latina Canaria (1ª edición). Las Palmas de Gran Canaria. 
  4. «Palmarés del Campeonato». Consultado el 25 de agosto de 2009.
  5. * Roque, Fernando (1992). Cabildo Insular de Gran Canaria, ed. Al Corazón de La Vela Latina Canaria (1ª edición). Las Palmas de Gran Canaria. 
  6. * Roque, Fernando (1992). Cabildo Insular de Gran Canaria, ed. Al Corazón de La Vela Latina Canaria (1ª edición). Las Palmas de Gran Canaria. 
  7. Rodriguez Buenafuente, Alejandro (Febrero de 2001). La Vela Latina Canaria (1ª edición). ISBN 84-7926-345-8. 
  8. «Origen de La Vela Latina».
  9. Rodriguez Buenafuente, Alejandro (Febrero de 2001). La Vela Latina Canaria (1ª edición). ISBN 84-7926-345-8. 
  10. La palabra de la semana: cambullón, en El Cloquido.
  11. «Recorrido Histórico».
  12. * Diario de Las Palmas gacetilla de agosto. 1894. Botes y Barquillos de Vela Latina Canaria, guía didáctica. 
  13. Rivero Suárez, Agustín (1912). Botes y barquillos de la vela latina canaria. La Palmas de Gran Canaria. 
  14. Fray Juan Abreu Galindo, citado por Juan Armando Mentado Gil en el libro "Semblanza Histórica de los Botes de la Vela Latina"
  15. * Mentado Gil, Juan Armando. "Semblanza Histórica de los Botes de Vela Latina. 
  16. Mentado Gil, Juan Armando. Gobierno de Canarias, ed. Bote y barquillos de La Vela Latina Canaria "guía didáctica" (1ª edición). Las Palmas de Gran Canaria. ISBN 84-87137-54-7. 
  17. * Roque, Fernando (1992). Cabildo Insular de Gran Canaria, ed. Al Corazón de La Vela Latina Canaria (1ª edición). Las Palmas de Gran Canaria. 
  18. * Roque, Fernando (1992). Cabildo Insular de Gran Canaria, ed. Al Corazón de La Vela Latina Canaria (1ª edición). Las Palmas de Gran Canaria. 

Enlaces externos[editar]

Federación Canaria de Vela Latina