Un hombre que duerme

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Un hombre que duerme
Autor Georges Perec
Género Narrativo
Subgénero Novela
Tema(s) La reclusión personal de un joven parisino
Edición original en francés
Título original Un homme qui dort
Tipo de publicación Libro
Editorial Éditions Denoël[1]
Ciudad París
País Bandera de Francia Francia
Fecha de publicación 1967
Formato 14×20.5 cm[1]
Páginas 168[1]
ISBN 978-22-072342-4-2
Edición traducida al español
Traductor Eugenia Russek-Gérardin
Editorial Editorial Anagrama
Ciudad Barcelona
País Bandera de España España
Fecha de publicación septiembre de 1990
Formato rústica
Páginas 144
ISBN 978-84-339-3197-9
Libros de Georges Perec
¿Qué pequeño ciclomotor de manillar cromado en el fondo del patio? Un hombre que duerme El secuestro

Un hombre que duerme (en francés, Un homme qui dort) es la segunda novela editada del escritor francés Georges Perec, publicada en 1967 en la colección «Romans français» de Éditions Denoël.[1] En castellano fue publicada por primera vez en 1990, en la colección «Panorama de narrativas» de Editorial Anagrama, con traducción de Eugenia Russek-Gérardin.[2] Más tarde, en 2009, fue reeditada por la Editorial Impedimenta, con una nueva traducción de Mercedes Cebrián,[3] ayudada por Benoît Delbecq, François Depersin, Azucena López Cobo y Daniel Samoilovich, algunos de los cuales ya habían colaborado con Cebrián el año anterior para la traducción de Lo infraordinario.[4]

Esta novela está dedicada a Paulette, esposa del escritor, y a la memoria de una persona bajo las iniciales J. P.[5]

Estructura[editar]

La novela inicia con un epígrafe del escritor Franz Kafka de su obra Consideraciones acerca del pecado, el dolor, la esperanza y el camino verdadero, que invitan a la pasividad e inactividad, por las que se obtendrá una recompensa:[6]

«El mundo llegará a ti para hacerse desenmascarar, no puede dejar de hacerlo, se prosternará extático a tus pies».

Franz Kafka

La novela se divide en dieciséis secciones breves sin título ni enumeración. Está narrada por un sujeto anónimo, en tiempo presente y en segunda persona singular.[7] [8] A lo largo de la descripción de las acciones o inacción del protagonista, se intercalan algunos sueños del personaje.[9] [10] [11] [12]

Argumento[editar]

Un joven de 25 años de edad pierde un día el interés por sus estudios de sociología, su vida social, el mundo exterior, y permanece sin pensar ni hacer nada en su minúscula buhardilla en la rue Saint-Honoré de París, durmiendo durante el día, y sólo saliendo a vagar por la ciudad por las noches.[13]

Va de visita a casa de sus padres, en un campo cerca de Auxerre. Casi no habla con ellos, no anhela nada, cree haber ya recorrido los repetidos caminos de la vida que todos esperan de uno.[14] De regreso en París, comienza a perder la noción del tiempo y a sentirse cómodo en su equilibrada inacción.[15] Continúa vagando, aprende a volverse invisible, a dejar de juzgar los objetos y las comidas,[16] descubre un placer en perder el tiempo resolviendo solitarios.[17] Se siente libre, desprendido de todo,[18] indiferente, neutral, antisocial, al margen de la sociedad.[19]

No obstante, pese a su soledad aún está expuesto a la ciudad misma y a la soledad de los demás. Se propone entonces ajustar su vida a un horario y actividades rigurosas con el fin de olvidar lo demás,[20] en cierto modo como su anciano vecino, un hombre también de costumbres,[21] pero fracasa: desea que todo desaparezca,[22] su mirada en el espejo se ha tornado inerte,[23] y ha acabado siendo derrotado por el tiempo. En su intención de aislarse del mundo no ha aprendido nada, salvo que la soledad e indiferencia no enseñan absolutamente nada.[24]

Análisis de la obra[editar]

Esta novela, fuertemente existencialista,[25] es considerada una de las obras cumbres de la llamada «Literatura Bartleby» iniciada por Herman Melville.[3]

De acuerdo con el crítico Rubén J. Olivares, esta novela, que al utilizar una narración en segunda persona nos compromete a todos como protagonistas, oscila entre el absurdo y la tragedia, y dan cuenta del sentido que le da el autor a la vida.[25]

Esta novela puede leerse como «una reflexión basada en un ejercicio práctico de oposición pasiva a las imposiciones de la vida tal como se supone debe ser entendida»: una serie obligaciones impuestas por la sociedad de que somos parte. En este sentido, el letargo en el que cae el protagonista no se debe a una metamorfosis, sino a la aparición de lo esencial del personaje. Sin embargo, esa vida neutra e indiferente puede culminar en la locura y en el miedo, que el joven previene decidiendo esperar, pese a que el esperar sea precisamente «recuperar el deseo de avanzar».[8]

En los vagabundeos del joven por París, éste se dirige al museo del Louvre, donde se detiene en el retrato Le Condottière del pintor renacentista Antonello da Messina.[26] Este cuadro es el objeto central sobre el cual gira la primera novela acabada de Perec, El Condotiero, publicada póstumamente en 2012.[27] Para el crítico Claude Burgelin, las temáticas del tedio y la liberación en la obra proceden justamente desde aquella novela póstuma.[28]

Versión cinematográfica[editar]

Georges Perec adaptó el texto de la novela para llevarla al cine. Dirigida por el director Bernard Queysanne, protagonizada por Jacques Spiesser y narrada por Ludmila Mikaël, la película Un homme qui dort se estrenó en Francia el 24 de abril de 1974, y fue galardonada el mismo año con el Premio Jean Vigo a mejor película.[29]

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. a b c d Denoël. «Un homme qui dort» (en francés). Consultado el 25 de mayo de 2014.
  2. Anthropos, 1992, «Bibliografía de y sobre Georges Perec», pp. 116-124.
  3. a b Impedimenta. «Un hombre que duerme». Consultado el 25 de mayo de 2014.
  4. Perec, 2009, p. 6.
  5. Perec, 2009, p. 7.
  6. Perec, 2009, p. 9.
  7. Perec, 2009.
  8. a b Solodelibros.es (9 de diciembre de 2009). «Un hombre que duerme – Georges Perec». Consultado el 20 de mayo de 2014.
  9. Perec, 2009, pp. 11-15.
  10. Perec, 2009, pp. 29-33.
  11. Perec, 2009, pp. 73-77.
  12. Perec, 2009, pp. 89-94.
  13. Perec y 2009, 17-28.
  14. Perec, 2009, pp. 35-44.
  15. Perec, 2009, pp. 45-48.
  16. Perec, 2009, pp. 49-61.
  17. Perec, 2009, pp. 63-67.
  18. Perec, 2009, pp. 69-71.
  19. Perec, 2009, pp. 79-88.
  20. Perec, 2009, pp. 95-109.
  21. Perec, 2009, pp. 111-117.
  22. Perec, 2009, pp. 119-120.
  23. Perec, 2009, pp. 121-124.
  24. Perec, 2009, pp. 125-131.
  25. a b Olivares, Rubén. ««Un hombre que duerme», de Georges Perec». Letras en vena. Consultado el 30 de mayo de 2014.
  26. Perec, 2009, p. 85. «(...) vas al Louvre el domingo, atravesando las salas sin pararte, deteniéndote al final cerca de un único cuadro o de un único objeto: el retrato increíblemente enérgico de un hombre del Renacimiento, con una cicatriz diminuta encima del labio superior (...)».
  27. Seuil. «Le Condottière - Georges Perec». Consultado el 30 de mayo de 2014.
  28. Perec, 2013, «Prólogo», pp. 7-31.
  29. IMDb. «Un homme qui dort (1974)» (en inglés). Consultado el 25 de mayo de 2014.

Bibliografía[editar]

  • Perec, Georges (2009). Un hombre que duerme (I edición). Madrid: Impedimenta. p. 132. ISBN 978-84-937110-6-1. 
  • Anthropos, ed. (1992). Georges Perec: Poética narrativa y teoría literaria (selección de textos). La experimentación oulipiana (I edición). Barcelona: Anthropos. p. 153. ISSN 1130-2089. 
  • Perec, Georges (2013). El Condotiero (I edición). Barcelona: Anagrama. p. 191. ISBN 978-84-339-7853-0.